Hi! Saludos a todos! Perdon por el atraso jojo

Parejas:1x2, 3x4…

Los personajes de GW no me pertenecen XD

Hace unos minutos que habían vuelto a Low, Quatre guardaba su ropa en su armario, mientras Trowa buscaba sus libros de literatura para hacer una tarea.

-¿sabes que es lo que paso anoche?- pregunto de improviso el rubio, hace un rato que tenia esta inquietud.

-¿A que te refieres?

-A Heero y Duo…y Hilde, me preocupan-se apoyó en el escritorio donde Trowa estaba leyendo- no sabemos porque Duo no volvió con nosotros, y tampoco he sabido de Hilde. Y Heero no nos ha hablado desde que nos vimos esta mañana. Se que algo no esta bien.

-Tienes razón, pero ¿Qué podemos hacer?

-Habla con Hilde, yo llamare a Duo y hablare con Heero. O al menos lo intentare. No se porque, pero tengo un mal presentimiento de todo esto.

- N o te preocupes, todo se resolverá- dijo el de ojos esmeralda abrazando a Quatre por la cintura.

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A pesar de los intentos a Trowa le fue imposible hablar con Hilde ese dia. La chica se había encerrado en su cuarto y no contestaba.

Quatre había conseguido hablar con Duo por su celular.

El trenzado estaba feliz de poder hablar con su amigo.

#-¿Estas bien Duo?¿Porque no regresaste con nosotros?- fue lo primero que dijo el de ojos aqua, era notable su preocupación.

#- em podría decir que estoy bien…aunque me siento tan mal. Mi hermano no quiere que vuelva a Low.

#-¿Por qué?

#-Es que…no puedo contártelo todo por el momento, pero…Heero y yo hicimos el amor. Y mi hermano, pues, se dio cuenta.

#- entonces tu y Heero…

#- No hay nada entre nosotros- contesto rápidamente.

#-Pero tu y él.

#- Yo le dije que no lo amaba- aclaro el trenzado, su voz se escuchaba profundamente triste.- le mentí de nuevo. ¡tienes que ayudarme Quatre! Yo no queria…dejarlo ir, pero no tenia alternativa.

#-No dejes que Solo te controle, no más Duo.

#- No entiendes amigo. El iba a decírselo a mi padre si yo no dejaba a Heero. Tengo miedo de que mi padre lo sepa, si mi hermano no aprueba a Heero, seguro que él tampoco.

#- Ja y tu hermano no perdió oportunidad para chantajearte.- repuso Quatre molesto.

Por un momento se quedaron en un silencio incomodo y desesperante, hasta que el rubio de nuevo hablo…

#- Debes hacer lo que creas correcto, lo que dice tu corazón. Y por lo que se de tu padre, es una persona muy noble y te quiere, estoy seguro que te comprenderá y aceptara tus decisiones. Además, te conozco bien a ti Duo y se que no te perdonaras si dejas ir a Heero.

#- gracias amigo, tu siempre me ayudas.- por fin Duo se sentía feliz, las palabras de Quatre eran tan reconfortantes, tan esperanzadoras.

Ahora lo único que le preocupaba era como iba a salir de su casa…

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Habían transcurrido dos días desde el domingo y en el colegio la situación iba de mal en peor, el grupo se había separado, apenas Quatre y Trowa estaban juntos. Wufei estaba de mal humor después de que sin ninguna razón Hilde los ignorara completamente, y Heero se enclaustraba en la biblioteca.

Esa tarde en clase de matemáticas la situación trascurría así de incomoda.

-Bien jóvenes, hoy tendremos un taller de ejercicios, los entregaran al final de la clase, pueden trabajar en grupo o individual.

Heero y Hilde trabajaron individualmente.

-¡Quisiera saber que les pasa a esos dos!- dijo el chino mientras abría su libro de matemáticas. El rubio y el chico alto se quedaron en silencio, ellos sabían algo- genial! Solo yo de tonto sin saber que pasa. Si no me lo dicen yo mismo ire a preguntarles y asi arreglar esto de una vez por todas. –se levanto dispuesto a ir donde ellos.

-El único que puede arreglarlo es Duo- hablo el rubio, haciendo al instante que le oriental se detuviera.

-¿Y donde esta él! Ese Maxwell, nunca enfrenta sus problemas!- apenas y termino de decirlo al sentir sobre el la mirada de desaprobación del rubio.

-Yo se que Duo vendrá- replico muy seguro de lo que decía. Wufei volvió a sentarse, ahora mas confundido que antes, lo único que podía hacer era escuchar, porque el no sabia nada de nada.

- Aun asi, no sabemos si Duo regresara pronto, y me preocupa mucho Hilde, esta muy deprimida-agrego Trowa.

El chino miro de reojo a su amiga, en verdad le dolía verla tan triste "daria cualquier cosa por verte sonreir de nuevo…incluso…"

-¿Por qué no ha regresado Maxwell?- dijo al volver en si el oriental.

-Su hermano, no quiere que vulva por…- se detuvo, como si no podia decirlo, no debia. Entonces Wufei se hizo la idea, Hilde tenia que ver.

"Estas triste por Duo, lo necesitas a él"

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Esa noche Duo se había decidido, se escaparía, no había otra manera, pues se le había hecho imposible mantener una conversación con Solo, siempre terminaba con alguna palabra ofensiva por parte del trenzado. Aun así le dolía pelearse con su hermano, lo quería depuse de todo, y siempre habían sido muy unidos hasta ahora.

Estaba en su cuarto, guardando su ropa, solamente lo necesario, en una maleta. Un ruido en el balcón llamo su atención., se acerco despacio hasta el lugar, lo que vio el el balcon le hizo gritar, pero su voz fue apagada por una mano que le tapo la boca…

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Al dia siguiente, a primera hora de la mañana , tuvieron clase de química y el profesor les había dado un receso de media hora, pero dos chicos entraron a escondidas al salón.

-¿Qué es lo que tienes planeado Brian?- decía un joven de cabellos blancos.

-Shh, no levantes la voz. Ya te explique, robaremos el examen de química que nos hará hoy el profesor, y vamos a culpar a Heero- dijo con tono de burla y revisando a prisa los papeles que estaban en el maletín de su profesor.

-¿no crees que estamos exagerando?- intervino un pelirrojo, que se había quedado vigilando junto a la puerta. Brian sonrió.

-¿Te estas hechando para atrás? Ja! Ya no puedes Sain.

El de ojos verdes se enfurecio y cerro fuertemente la puerta, haciendo que los otros dos se quedaran inmóviles.

-¡No entiendo! ¿Por qué quieres hacerle esto si el ni siquiera se mete con tigo?

-Lo hago porque quiero, no puedo permitir que gente como esa siga en nuestro colegio- volvió a tomar los papeles y saco una hoja de entre ellos. Sain y el otro chico se acercaron a él para mirar la hoja.

-Es el examen- replico el de cabellos blancos, en ese momento la puerta se abrió. Los tres miraron alarmados hacia el lugar, Sain la había descuidado.

Y para disgusto de Brian, Heero los había encontrado.

-¿Qué hacen aquí?- pregunto seriamente el de ojos cobalto- no es permitido que estén en el salón.

-Entonces a que vienes tu- dijo Brian escondiendo la hoja tras su espalda.

- El profesor me pidió que le llevara unos papeles a la oficina, veo que ustedes se me adelantaron- les dio la espalda y abrió la puerta- le diré que ustedes se los llevaran,

-¡No harás nada!- le dio9 alcance fuera del salón y lo sujeto de la camisa.

-¡suéltame!- lo empujo tan fuerte que lo hizo caer sentado al suelo. Aun así no pudo irse, pues el peliblanco se le interpuso.

Brian se volvió a levantar y sonrió con malicia. Ordeno su oscuro cabello antes de volver a acercarse a Heero.

-Justo lo que queria, una razón para golpearte.

Sin que Brian se lo ordenara el de cabellos blancos tomo de los brazos a Heero, para impedir que se moviera, aun así, el de ojos azul-cobalto no era alguien fácil de controlar, pero se le hizo mas fácil cuando Brian le dio el primer golpe a Heero, dejándolo casi sin respiración.

Heero se doblo del dolor y empezó a toser fuertemente, pero él no quería darle el lujo a Brian de reírse de él, de verlo débil, no. Respiro profundo y se irguió de nuevo, lanzándole una hélida mirada al que lo había golpeado.

-Eres un cobarde, ni siquiera puedes pegarme sin necesidad que me tenga otro- dijo Heero, haciendo que aumentara la cólera de Brian.

-Maldito Yuy! Me vas a suplicar que te deje de golpear!- iba a darle otro golpe, entonces Sain lo detuvo.

-Ya basta Brian, estas…fuera de control, no hagas algo de lo que te puedes arrepentir.

-Yo nunca me arrepiento, y si te estas acobardando lo mejor es que te vayas, y ya no te metas.

Sain solo abrió más los ojos, sorprendido. ¿Cuánto mas iba a durara esa tortura contra el joven Yuy? No lo soportaba, ver eso, él no era tan malo como su amigo. Lo único que quería era la ayuda de Brian para conquistar a Hilde, pero eso no implicaba que iba a participar en esa venganza sin sentido de Brian. El decidió irse. Les dio la espalda sin decir una palabra.

- Y mas vale que no le digas a nadie, si no te mueres!- advirtió Brian al verlo retirarse.

-No lo haré idiota- respondió en un murmullo el pelirrojo "lo siento Heero, no puedo ayudarte".

Por lo que acababa de suceder, el peliblanco se habia distraido y había disminuido la fuerza con la que sostenía a Heero.

Cuando Brian centro de nuevo su atención en él, y lo iba a golpear de nuevo, con mucha agilidad Heero se soltó del agarre del otro y se agacho, el golpe de Brian fue a dar al directo al rostro del de cabellos blancos, haciéndolo caer. El chico quedo inconciente pues se había golpeado la cabeza.

Heero pensó en irse de allí en ese instante, ya que Brian se habia quedado inmóvil, quizás asustado de ver a su amigo tendido en el piso. Pero no podía dejar al peliblanco en esas condiciones, tenia que ayudarle. Se agacho junto al chico y le tomo el pulso.

-Tenemos que llevarlo a la enfermería!- le dijo a Brian, quien solo retrocedió unos pasos.

-Hazlo tu si quieres- dijo sonriendo enfermizamente- después de todo tu lo golpeaste- sonrió mas aun. El oji-cobalto no podía creer que a pesar de la situación Brian continuara con sus tonterías. Definitivamente, no soportaba esa aptitud tan estupida que tenían los de clase alta.

-¡Yo no lo golpee!- trato de defenderse Heero.

-Y dime, a quien le creerán. A ti, un muerto de hambre, o a mi y mi dinero.- dijo riendo burlonamente.

Entonces se escucharon unos pasos, había alguien mas además de ellos y no se habían dado cuenta.

-Y he visto lo que paso, así que no puedes culparlo- dijo un joven que se encontraba parado a un costado de donde Brian. Llevaba el mismo uniforme del colegio, su piel era blanca, y sus ojos eran de un negro intenso al igual que su cabello, que lo llevaba algo corto y amarrado a dos pequeñas coletas. Su voz parecía la de una chica, era muy suave, pero había algo en él, que se le hacia familiar a Heero, aunque tanto el como Brian estaban admirados, nunca antes lo habían visto en el colegio.

Al ver a los otros dos tan ausentes, el de pelo negro se arrodillo junto a Heero y reviso al chico golpeado.

-Mejor no te metas si no quieres salir golpeado niñita- dijo molesto Brian. Sabía que era chico, pero aprovechaba para burlarse de su apariencia tan delicada.

La situación no estaba saliendo como el lo esperaba.

-No soy niña!- dijo a la defensiva el extraño estudiante- mi nombre es D…es Kyo Kamiya, y no me miren con esa cara, sip, soy nuevo. Es un gusto conocerlos!- dijo sonriente.

No era la ocasión para presentarse así que tosió levemente y luego trato de cargar al peliblanco- ayúdame- le dijo a Heero, que se había quedado simplemente viéndolo. El oji-azul reacciono sonrojándose suavemente, ayudo a Kyo a llevar al chico desmayado a la enfermeria, dejando tras de si a Brian, que al parecer había perdido el valor para continuar la pelea.

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Rato después Kyo y Heero salían de la enfermería, el golpe no había resultado grave, pero Heero tendría que presentarse al día siguiente ante el director.

-No te preocupes amigo, no fue tu culpa- dijo el pelinegro, con una confianza tan natural que a Heero le pareció como si estuviera hablando con uno de sus amigos.

-Aun asi, de seguro me expulsaran- dijo, no sabiendo con seguridad que es lo que le impulsaba a continuar hablando con ese extraño joven.

-Pero yo les dije que vi lo que sucedió, ya deja de pensar en eso- dijo dandole una palmadita en la espalda. Heero sintió que su cuerpo tembló, ¿Qué tenia ese chico de especial?¿porque le hacia sentir tan bien! O por lo menos un poco mejor de lo que se había sentido en estos dias, en que cada anochecer deceaba no volver a despertar.

-¿Qué te pasa?¿estas bien?- dijo preocupado Kyo al ver la mirada de Heero tan triste.

-nada- dijo evadiendo su mirada y dandole la espalda para que no se diera cuenta que sus ojos empezaban a humedecérsele. Y si, Kyo no se dio cuenta, porque volvió a hablarle animadamente.

-Bueno, me presento de nuevo, mi nombre es Kyo Kamiya- dijo un poco apurado al ver su reloj- pus tengo algo que hacer, nos vemos luego Heero!- termino despidiéndose y se perdió de la mirada azul-cobalto al cruzar el pasillo.

Segundos después Heero reacciono ¿Cómo es que sabia su nombre, si el no se lo dijo?...

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Otro día comenzaba en Low, en la primera clase, el profesor dio un anuncio.

-Tenemos a dos nuevos estudiantes en este nivel- al momento entraron dos personas.

El primero era un chico de cabellos negros, que se presento como Kyo.

Quatre sonrió al verlo, y Kyo le devolvió la sonrisa, al parecer se conocían.

La otra persona era una chica rubia de ojos azules, se presento como Relena Peacecraft, se veía en su mirada un poco de vanidad, pero era agradable después de todo.

El profesor les eligió asiento y a Kyo le toco sentarse junto a Wufei, mientras que a Relena junto a Heero.

-Hola ¿como te llamas?-dijo un poco tímida la chica.

-Heero- contesto el oji-cobalto, sin prestarle mucha atención, no se dio cuenta del sonrojo en la joven.

- es un gusto conocerte, espero que seamos amigos- replico un poco nerviosa Relena, Heero solo la miro de reojo y continuo escribiendo en su cuaderno. Se sentía un poco mal por ignorarla, pero no tenia ánimos para prestarle atención.

Cont..