[Capítulo: 11]

Género: Romance/Humor

• Los personajes de Naruto no me pertenecen


Para aparentar.


Admitía con un poco de vergüenza que sus más bajos instintos se habían despertado al ver a ese estúpido de Toneri tan cerca de Hinata. Sabía de antemano que no debía de sentirse así, que ellos no eran nada y que si ella quería estar con Toneri ¡Pues bien! A él no debía de importarle tanto.

Apretó sus labios.

¡¿A quién engañaba?! ¡Ni el mismo se la creía!

No podía dejar de pensar en ella, en todo lo que le dijo esa noche, cosa que por cierto aun no recordaba bien a excepción de lo que su madre le había contado. Quería recordar, quería saber si había hecho algo como para que Hinata lo estuviese evitando. Porque si, Hinata lo había estado evitando ese día.

«¡No seas estúpido! ¡Claro que si dijiste algo como para que ella te evite con tanto ahínco! ¡La presentaste ante tus padres como tu novia, idiota!»

¡Claro! Ella realmente lo estaba evitando por eso, era lo más obvio. Presentía que eso fue muy vergonzoso para ella, de hecho, lo era para el a pesar de no recordar absolutamente nada de esa noche. Tan solo pensarse diciendo esas palabras mientras la abrazaba...

Su rostro se sonrojo un poco.

Por otro lado, estaba el desagradable tema de su "cariñosa" y "amable" madre.

«—¿Cómo lo hiciste? —lo miro con incredulidad —¿La amenazaste para estar con ella?»

«—Esa chica se ve tan fina y bonita... ¡Todo lo contrario a ti!»

«—Aún no lo creo, debattane.»

«—¡Te creeré cuando ella lo diga!»

Apretó sus puños.

Su madre se callaría cuando llevara a Hinata y escuchara de su propia boca decir...

«—Naruto-kun y yo somos novios — una tierna sonrisa de enamorada se plasmaría en su rostro —. Él es tan lindo, atento y varonil. ¡Y es muy apuesto!»

Rio pícaramente mientras tapaba su boca con su mano ante esa dulce fantasía.

Entonces su madre lo alabaría por ser tan guay, su padre estaría celoso de su belleza, Ino se quedaría calva por tanto peróxido y Hinata estaría con él para siempre, se casarían, tendrían dos hijos y un perro junto a...

Paro de fantasear y abrió grandemente los ojos.

¿Qué rayos estaba pensando?

Golpeteo sus mejillas para deshacer el rubor de ellas.

—¿Qué rayos te pasa?

Naruto volvió en si cuando escucho la voz de su mejor e insoportable amigo. Este lo miraba con una de sus cejas negras alzada mientras tomaba jugo de naranja. Lo había olvidado, estaban en el receso.

—¿Uh? ¡Este, yo...! —rasco su nuca con nerviosismo y viró su rostro cuando comenzó a sentir sus mejillas calientes de nuevo. ¡Mierda! Pensar tanto en Hinata lo tenía así. Odiaba sentir sus mejillas, calientes, odiaba sentir mariposas en el estómago, odiaba los celos...

—¡Ey, dobe!

¡Odiaba las divagaciones!

—¿Qué quieres, teme? —pregunto molesto y nervioso.

Sasuke alzó una ceja.

—Tu ramen está frío.

Naruto bajó la mirada y pudo ver que así era. El vapor de sus fideos se había extinguido y una capa amarillenta cubría el caldo. ¿Cuánto tiempo había estado fantaseando con Hinata? Bueno, no importaba ya.

—Ah, sí. No tengo hambre — no le dio importancia y volteo su rostro hacia otro lado.

Sasuke se atraganto con su jugo. Golpeó repetidas veces su pecho, temiendo por sus pulmones. ¿Había escuchado bien? ¿Naruto no tenía hambre? ¿No había lloriqueado por su ramen frío? Definitivamente le pasaba algo y él ya sabía que era lo que le pasaba. Sonrió perversamente.

—¿Pensando en Hyuga?

Naruto lo miro con molestia.

—¿Por qué pensaría en la cara de estreñido de Neji?

Sasuke rodó los ojos. Hasta para eso era idiota.

—Hinata — apoyó los codos en la mesa, observando con burla los colores subiendo por el rostro de Naruto —. Aja, piensas en Hinata, ¿no es así?

—¡Cla-claro que no, teme! — contestó atropelladamente, tratando de que el color que había en su rostro se disipara.

—Oh, bueno — se hizo el desinteresado y tomó un sorbo de su jugo —. Entonces no te importa que ahora su mejor amigo sea Toneri, ¿verdad?

Naruto apretó los labios y sus uñas rasgaron la mesa de madera, provocándole media sonrisa al Uchiha.

—No me interesa...

—Hum — alzó la vista al cielo azul e hizo un gesto pensativo — Bueno, si no te molesta entonces le pediré que salga conmigo — se alzó de hombros y volvió a tomar de su jugo, sin darse cuenta de la expresión del rostro de Naruto.

—¡¿Que dices?! —se levantó abruptamente del comedor y golpeó la mesa con sus palmas —¡Tu ni siquiera te fijas en las chicas! ¡Son un estorbo para ti! ¡ERES GAY Y EMO!

—¿Ya te diste cuenta de que Hinata no es una fangirl? No puedo dejar ir a una de esas, la conquistare y la haré mi novia — ignoro los comentarios despectivos y lo miró de soslayo — ¿O te molesta?

Naruto tiraba aire con fuerza por sus fosas nasales.

Imaginar a Hinata con otra persona que no fuera el... era un detonante para su furia. Cada vez que imaginaba a Hinata con otro chico, un horrible sentimiento crecía en su pecho. No quería ver a Hinata con Toneri, no quería verla con Sasuke o con algún otro chico. ¡Simplemente no quería!

—Si — susurro peligrosamente —, si me molesta.

Sasuke lo miró sin miedo a pesar de la pesada aura que se estaba formando alrededor de Naruto. Lo reto con la mirada, haciendo enfurecer más al rubio.

—Que mal por ti. Eso no me detendrá, ¿sabes? — se levantó de la mesa y comenzó a caminar en dirección a las instalaciones, haciendo que Naruto soltara un quejido de confusión.

—Uh, ¿A dónde vas?

—¿No es obvio? Voy a por Hinata, ella debe de saber que será mi novia — contestó sin dejar de caminar calmadamente y con las manos dentro de sus bolsillos. Hubiese seguido con su camino sino hubiese sido por un fuerte empujón y un borrón amarillo con negro corriendo hasta las instalaciones —. Eres tan manipulable, idiota — rió y negó con la cabeza para después seguir con su camino.

Era muy divertido poner celoso a Naruto. De ese día en adelante, ese sería uno de sus entretenimientos.


Hinata caminó hasta el patio trasero y sonrió de lado al ver a sus mejores amigos sentados debajo de ese gran árbol. Sonrió un poco y comenzó a caminar nuevamente, sintiendo dolor en su cuerpo al hacerlo. Sí que había tenido muchas palizas ese día.

Al menos Toneri la había ayudado a curarse.

—¡Hola chi...! — calló al notar que ellos no le dirigían ni una sola mirada y que seguían comiendo como si nada. Bajo su mano junto a sus cejas, mostrando preocupación —¿Chicos?

—Oh, miren la desaparecida regreso — comentó Tenten con los ojos cerrados, llevándose una bola de arroz a la boca.

—Si, la que nos olvidó ha regresado. ¿A caso tus otros amigos no tienen tiempo y decidiste venir aquí?

—Kiba — pronunció con queja el Aburame.

—¿D-de qué están hablando? — preguntó mientras apretaba su bento contra su pecho. ¿por qué le hablaban de esa manera? Ellos jamás utilizaban ese tono con ella, ¿Que había pasado?

—¿De qué estamos hablando? —preguntó furiosamente la castaña —. ¿No tienes nuevos amigos acaso? ¿No es Ino, Sai y tu equipo tus nuevos amigos?

—Cla-claro que lo son, pero sigo sin entender a qué quieren llegar con esto...

Tenten frunció el ceño y se levantó abruptamente del suelo. Tomo rápidamente sus cosas y corrió de ahí, dejando a una confundida y preocupada Hinata. Estuvo a punto de correr tras ella, pero la voz de Kiba la detuvo.

—Sera mejor que la dejes y pienses en lo que has estado haciendo mal, Hinata.

—Kiba — apretó la tela situada en su pecho al escuchar el tono de su mejor amigo. Observo con tristeza que él también se levantaba del pasto y se iba de ahí, dejando solamente a Shino, quien solo suspiro y negó con la cabeza antes de levantarse.

—Te aconsejo lo mismo que Kiba, Hinata —apretó su hombro antes de comenzar a caminar —. No hables con nosotros antes de saber qué es lo que nos molesta de ti.

¡Hasta Shino estaba enojado con ella! Eso significaba que realmente había hecho algo muy malo como para que el más sensato del grupo estuviera enojado con ella. Bajo la mirada y asintió, escuchando los pasos de Shino alejándose.

¿Qué había hecho mal? Realmente no encontraba alguna explicación para el nuevo comportamiento de sus viejos amigos. ¡Ellos jamás se enojaban con ella! Las únicas quejas que tenían de ella habían sido por ser... como era. Pero fuera de eso... ella jamás haría algo para que sus preciados mejores amigos se enojaran con ella.

¡Ese pensamiento ni se le cruzaba por la cabeza!

Aun que, tal vez había hecho algo sin intención, pero la pregunta era; ¿Qué rayos había hecho?

Se sentó bajo del árbol y se puso a pensar, dejando a un lado la inmensa hambre que antes le había estado molestando como piedra en el zapato. Tan metida estuvo en sus pensamientos, que no se dio cuenta de que cierto rubio llegaba hasta ella con apuro. No salió de su ensimismamiento hasta que escucho su voz.

—Hi-hinata — pronunció en un jadeo, crispando el cuerpo de la aludida.

Apretó sus labios con fuerza y miró a Naruto con los ojos desorbitados. Ahí estaba, el chico por el cual había tenido tantos incidentes todo el día. ¡Sabía que no había tenido que bajar la guardia! ¡Debía de actuar como esos ninjas de los videojuegos en los que jugaba con su primo, pero no! ¡Se entretuvo tanto que fue capturada al primer despiste!

Una nube negra se posó encima de su cabeza.

—Por eso nii-san me gana siempre...—murmuró deprimida.

—¿Qué? — cuestiono Naruto al no haber escuchado con claridad el murmullo que Hinata había soltado.

Hinata negó rápidamente con ambas manos mientras ponía una sonrisa nerviosa en su sonrojado rostro.

—¡N-nada! — se levantó rápidamente del suelo —. Yo... recordé que tengo algo muy importante que hacer... — sonrió como boba y después dio una pequeña reverencia —. ¡Adiós, Naruto-san! — antes de que pudiera salir corriendo de ahí, sintió la mano de Naruto sosteniendo su muñeca.

Trago saliva.

¡¿Que quería?! ¡¿Le recriminaría por haber dejado besarse por el?! ¡Sería un descarado si hacia eso!

—¿Naruto-san? — pregunto en un susurro, atrayendo la atención de Hinata. El rubio se mantenía de espaldas, sin dejar de sostener la muñeca de la Hyuga — Quedamos en que ya no me llamarías así, ¿no es así?

Hinata parpadeo con rapidez.

—U-uh, hai — respondió con timidez —. Lo siento, Naruto-kun.

El agarre pareció aflojarse un poco, pero aun la mantenía sujeta a él.

—¿Puedo hablar contigo? Seré muy breve.

"¡Aquí viene! Seguro me llamará resbalosa y me dirá que me quiere lo más alejado posible de su persona. No quiero alejarme de él..." Lloriqueo dentro de su mente, pero al final asintió con todos los nervios del mundo. Se dejó guiar por el rubio hasta el árbol de cerezos y ambos se sentaron en el fresco pasto.

Ambos quedaron en silencio unos momentos. Hinata pensaba en como escapar de la situación para no tener que escuchar algún reproche de Naruto, mientras que este pensaba en cómo decirle a Hinata que... gustaba de ella.


Hiashi frunció el ceño y negó fuertemente con la cabeza. Eso era un sueño... ¡No! Una pesadilla. No podía ser verdad lo que sus ojos estaban presenciando en aquel periódico. Su mañana había comenzado tan bien, incluso pensó que sería un buen día y que el canto de los pájaros no sería una molestia como siempre, pero ver eso... hizo que todo su humor se fuera para abajo.

«Chica se hace viral en un video donde muestra sus habilidades con la pelota.»

Debajo de ese encabezado había una foto de su hija, Hinata Hyuga.


—¿Y-y bien? — se atrevió a hablar después de largos minutos sin decir una palabra —. ¿De qué querías hablar, Naruto-kun?

Naruto volteo su rostro sonrojado.

—Sobre lo que pasó en la fiesta…— comenzó, haciendo que los colores se bajaran del rostro de la chica. Hinata volteo hacia ora parte y agacho la mirada, luciendo un lindo sonrojo para los ojos de Naruto —. Veras, yo no recuerdo nada...

«Lo sospechaba.» Pensó con tristeza. Ingenuamente pensó que Naruto sería capaz de recordar el beso que le robo, pero no. Ese momento se quedaría gravado en su mente, pero no en la de él. Seguramente ni seria su primer beso, seguramente él ya había besado a más chicas.

Esa idea le estrujo el corazón.

—¿A-a no? — pregunto, tratándose de hacer la indiferente.

—No — rasco su cabeza —. Mamá me contó un poco de lo que hice al llegar a la puerta de mi casa. Hinata, ¿qué más hice esa noche?

El corazón de Hinata se aceleró.

«¿Realmente le dirás? Seguramente se burlará de ti o te dirá que no le digas a nadie. Seguro te dirá que ese beso fue un error y que no quería tener nada que ver contigo.»

Sus ojos se aguaron, pero ella escondió sus ojos bajo su flequillo.

—N-nada fuera de lo normal. Solo estabas algo ebrio y-y te tambaleabas mucho — mintió.

Naruto se sintió aliviado. Pensó que le había hecho algo malo a Hinata, y si hubiese sido así, jamás se lo perdonaría.

—Bueno, realmente eso no es de lo que vine a hablar contigo.

—¿N-no? — pregunto confundida mientras que el rubio negaba.

—Verás…— su rostro se sonrojo un poco —. Te quiero hacer una propuesta.

Hinata lo miró curiosa. ¿Propuesta?

—¿De qué trata?

Naruto miro hacia otro lado.

—¿Recuerdas todo lo que dije esa noche? Cuando llegamos a mi casa.

Hinata asintió rápidamente, sintiendo su rostro tan caliente como una estufa.

—Mamá no cree que yo pueda tener una novia como tu...

—¿Cómo yo?

—Si, ya sabes — rasco su nuca con fuerza —, bonita, elegante, fina y educada.

Hinata se sonrojo hasta los pies. ¿El realmente pensaba eso de ella?

Naruto se dio cuenta de lo que su boca había soltado sin pensar y actuó más nervioso que antes.

—¡E-el punto es que quiero demostrarle que puedo tener una novia como tu sin necesidad de amenazarla o sobornarla!

—¿E-eh? — Hinata aun no entendía absolutamente nada de lo que el joven rubio trataba de explicar. ¿Sobornar? ¿Amenazar? Cielo santo, ella no creía que el rubio necesitará de esas artimañas para tener a una chica a su lado. Ella realmente pensaba que él podía tener a quien quisiera.

—Mamá piensa que te amenace para estar conmigo — bajo su mirada y rasco su brazo. No podía mirar sus lindos ojos o acabaría igual o peor de sonrojado que ella —. Quiero demostrarle que no es así, que puedo tenerte conmigo sin necesidad de eso... ¡¿Si entiendes lo que trato de decir, ¿no?!—pregunto nervioso.

—A-alguien como yo... — repitió esas palabras en voz baja, saboreando y sintiendo las emociones que le había causado que precisamente él las pronunciara. Rió avergonzada y bajo la mirada —. ¿E-el punto es?

—Ayúdame —pidió sonrojado y con su ceño fruncido. Se veía encantador a los ojos de Hinata y pensó que esos gestos eran su modo para obtener siempre lo que quisiera, pues a ella ya la estaba convenciendo —. Hasta pasar por mi novia para que mamá se trague sus palabras.

Eso hizo que Hinata cayera estrepitosamente de las nubes donde antes había estado acostada.

—Ah — soltó desilusionada —. ¿Hacerme pasar por tu novia?

Naruto asintió.

—Solamente un tiempo. Prometo que será lo más corto posible.

Hinata pensó unos segundos.

Había estado tratando de evitar a Naruto toda la mañana y ahora se encontraban los dos ahí, mientras que él le pedía ser su novia de mentiras. Hubiese sido mejor quedarse encerrada en el armario de limpieza, incluso prefirió estar con la clase de karate en ese mismo instante.

No sabía por qué, pero su corazón no estaba del todo bien y en su garganta se había formado un doloroso nudo. ¿Tanto le habían desilusionado las palabras del rubio? Bueno, ¿Quién la entendía? Primero no quería saber nada de él y en ese momento... quería que todo fuera una broma y que realmente le pidiera ser su novia. Por otro lado, el no recordaba el... el beso.

Eso la desanimo más.

Soltó un suspiro y cerró los ojos.

Pero igual, deseaba ayudarlo. Quería que su madre se diera cuenta de que estaba equivocada, que su joven hijo podía tener a la mujer que quisiera con él porque Naruto... a sus ojos él era fantástico. Si, cabeza hueca, despistado, torpe, molesto y hablaba hasta por los codos... pero ese era el encanto de Naruto Namizake.

Sonrió de medio lado.

—De acuerdo, Naruto-kun.

Naruto alzó la vista.

—¿De verdad? —pregunto impactado mientras Hinata asentía.

—Si — le sonrió dulcemente, provocando que el corazón de Naruto latiera con más fuerza.

—¡Prometo que te compensare! —sonrió radiantemente y por impulso y emoción tomo ambas manos de la fémina. Cuando se dio cuenta de esto, retiro sus manos rápidamente para después rascar su nuca con una sonrisa nerviosa en su resto.

Hinata sonrió nerviosamente también y entrelazo sus manos detrás de su espalda.

—¿Q-que haremos para aparentar?

—Pues...— Naruto recordó a Toneri y a Sasuke. Una gran idea se formuló en su mente —, para que todo sea más creíble, aparentaremos ser novios en la escuela también, así que...—movió su mano hasta la de ella y entrelazo sus manos — tenemos que actuar como novios, dattebayo.


«—¡Miren! ¡Su frente es más grande que su cuerpo! —rio con fuerza.

—Y miren ese pelo, parece un chicle gigante — rió el otro, acompañado de muchas más carcajadas mientras que la pequeña niña fruncía sus labios, tratando de no llorar.»

Cerró su libro con fuerza, provocando que el fuerte ruido opacara las risas que su mente había creado para ella. Odiaba ese sonido, odiaba las risas burlescas de esos niños. Siempre la atormentaban a pesar de que esos tiempos habían quedado muy atrás.

Ahora todo era diferente, ahora ella era quien estaba por encima de todos y pobre aquel que osara a burlarse de ella. Ahora ella era la depredadora y eso jamás cambiaría. La que pisoteaba era ella, la que insultaba era ella, la que mangoneaba era ella, la que hacía llorar a otros era ella... ella salía a relucir entre todos los demás, ella era el centro del mundo, ella era la popular, la bonita, la mejor...

Pero, ¿la mejor en qué?

Bajo la mirada hacia su libro y se reprendió mentalmente.

¡No podía leer en la escuela! Que despistada era.

Metió con rapidez el libro en su mochila y seguidamente saco una revista de modas. Fingió hojearla mientras veía a su alrededor con una mirada de aburrimiento total, encontrándole más gracia a unas moscas que volaban encima del cesto de basura.

Todo empezaba a aburrirle. Su triste vida de porrista, sus falsas amistades, sus malas notas, los regaños de los profesores, su mal humor, su forma de ser.

¿En qué persona se había convertido Sakura Haruno?

Negó con la cabeza.

¿Qué burradas estaba pensado? Ella era genial así, ella era perfecta, así como era. Nada ni nadie la igualaba, nadie ni nada la opacaba, pero...

—Es aburrido ser perfecta — susurro, mientras que una voz en su interior la corrigió; «Es aburrido aparentar ser quien no eres para parecer perfecta.»

Alzó sus ojos jade y estos se encontraron con una escena de lo más extraña.

Hinata, la víctima de su frustración andaba por el pasillo de la mano con Naruto Namizake, su ex mejor amigo. Ambos se mantenían sonrojados y muy tomados de las manos mientras todos los estudiantes los veían. Algunos veían con envidia, otros con tristeza, otros con emoción ante una nueva pareja y otros como ella... con furia.

Hinata nuevamente se estaba robando todo el protagonismo. Ella nuevamente estaba siendo el blanco de todas las miradas, ella nuevamente estaba aumentando su popularidad.

No lo aguanto.

Sakura se levantó abruptamente del comedor y camino furiosamente hasta los pasillos, no queriendo presenciar nuevamente el cómo Hinata lograba hacer lo que ella jamás pudo. Ser auténtica y aún así conseguir respeto, popularidad, cariño y más.

Abrió su casillero con fuerza, tratando de que las lágrimas no escaparan de sus cuencas.

—¿Ya viste? Parece que Hinata-san y Naruto son novios. ¿No son lindos?

—¡Claro que lo son! Guapos, geniales, simpáticos, amables y ambos juegan en el mismo equipo de fútbol. Seguramente el club de fans de Hinata-san deben de estar muy tristes.

Sakura apretó los labios, escuchando los pasos de esas dos chicas yéndose a sus espaldas.

Hinata... Hinata se estaba robando su protagonismo.

—No te dejare…— sentenció antes de cerrar con fuerza su casillero.


—¡Hinata-neesan! — saludo alegremente la Hyuga menor a su hermana al verla llegar al comedor —. ¿Cómo te fue en la escuela?

Hinata sonrió a su hermana.

—Bien, Hanabi-chan—se sentó en su lugar con elegancia. No quería pensar ni nombrar a Naruto, o de lo contrario se desmayaría. No podía decirle a su hermana sobre el por qué al fin y al cabo... todo era un bonito show. Ese día había estado pegados como lapas, de allá para acá ante la vista de todos. Naruto había dicho que así sería más fácil que todos pensaran que eran "novios". Suspiro con tristeza —. ¿A ti como te fue?

—¡Genial! Konohamaru se cayó en un charco de lodo —río fuerte —. Espero que eso se vuelva a repetir.

Una gota de sudor rodó por la nuca de Hinata.

—Ah, si — de repente, sus ojos comenzaron a moverse inquietos para que después una de sus cejas se arqueará —. ¿Dónde está papá y Neji-niisan? —ahora que lo pensaba, ni siquiera reparó en su presencia en el auto de regreso a casa. ¡¿Lo habrían olvidado en la escuela?!

—Ottou-sama se fue de viaje — Hanabi miró a su hermana suspirar tristemente. Su padre jamás le avisaba cuando salía de viaje — y Neji-nii está ahí — el dedo de su hermana apuntó hacia una lúgubre esquina, donde estaba sentado Neji, con un aura depresiva rodeándolo completamente.

—¡¿Ne-neji-niisan?! ¡¿Qué te pasa?!

—Hinata-sama...— pronunció sombríamente —, estoy bien, solo un poco... deprimido —hundió más en su silla.

—¿Deprimido?

—Si. Solo me di cuenta de lo rápido que pasa el tiempo y de lo grande que eres ahora.

Hanabi escupió su agua y Hinata lo miró con horror.

—¡Está entrando en la etapa del papá nostálgico!—acusó escandalizada la pequeña Hyuga.

—¿D-de que estas hablando, Neji-niisan? —pregunto temerosa. Creía saber de dónde venía esa aura de Neji ¡Era obvio! ¿Cómo no pudo recordarse el ser cuidadosa en la escuela?

Hinata optó por hacerse la desentendida y aparentar que nada había pasado. ¡Por nada del mundo quería que Hanabi se enterara de su nuevo "novio" o las burlas no cesarían hasta que se terminara toda la farsa!

Neji miro de reojo a Hanabi y pareció salir de su aura deprimente. Se sentó correctamente en su asiento e hizo la misma cara que siempre llevaba. Tenía que controlarse, o de lo contrario Hanabi acabaría burlándose de ambos. Pero no, eso no se quedaría así. Hablaría con su prima y con... ese.

—Ignórenme —pidió, llevándose un bocado a la boca para masticarlo lentamente.

Hanabi lo miró con una ceja alzada y Hinata soltó todo el aire que estaba reteniendo.

El trío de Hyugas comió en silencio, acompañado a veces de comentarios graciosos de Hanabi que hacían reír a Hinata y que hacían suspirar a Neji. Cuando terminaron de comer, cada quien se fue a hacer sus cosas. Hanabi tenía clases de flauta, Neji había quedado con Lee para hacer un trabajo en equipo y Hinata... Hinata tenía todo el día libre así que se dedicó a hacer nada.

Se recostó en su amplia cama y dejó que sus ojos vagaran por su techo color blanco mientras que su mente se perdía en pensamientos que no había tenido oportunidad de profundizar hasta ese momento libre. Pensó en el comportamiento de sus viejos amigos primero que nada y se preguntó con molestia el que había hecho para que se comportaran de esa manera tan poco común.

Kiba solía enojarse seguido con ella, pero nunca por nada grave. Solo se enjaba cuando se distraía con alguna estupidez, o cuando se dejaba maltratar por Sakura y las porristas. Tenten era otro caso, ella se molestaba, pero nunca expresaba su enojo con ella. Le daba su mejor sonrisa y siempre trataba de dar lo mejor por hacerla sentir bien cuando las cosas estaban yendo por un mal camino. Shino en cambio siempre se mantenía siendo la voz de la conciencia de los tres. Actuaba solo cuando era necesario y no decía ninguna palabra innecesaria. Shino jamás se enojaba con ella, él siempre la protegía y le daba concejos. ¿Que había cambiado en ellos? ¿Que estaba mal?

Cerro los ojos con fuerza y ladeo su rostro, captando su laptop al abrir su mirada.

Bueno, no tenía nada que hacer.

La tomo y se sentó en su cama, recargando su espalda en la cabecera. Abrió su laptop y sonrió de medio lado al encontrar una foto de su hermana y ella en la pantalla de inicio. Le pediría a Neji una foto con las dos para cambiarla. Abrió su correo electrónico y se topó con correos basura, unos cuantos importantes y uno que le llamo particularmente la atención.

—Ah, Guy-sensei — susurro al reconocer de quien era ese correo. Lo abrió sin apuros y leyó su contenido para después asentir y responderlo. En él se le informaba sobre un nuevo partido, el cual sería en dos días contra la escuela de Otogakure.

"¡Entrenaremos para avivar con fuerza nuestra llama de la juventud!"

Sonrió con una gota de sudor recorriendo su nuca.

Abrió facebook y pudo ver cinco notificaciones, tres mensajes y una solicitud de amistad. Reviso las notificaciones, topándose con reacciones a sus fotos, las cuales tenían más atención de lo que antes habían tenido. Respondió los mensajes a sus compañeros, los cuales le pedían las tareas para el día de mañana y después abrió las solicitudes.

El corazón casi se le sale por la boca.

"Naruto Namizake"

Trago saliva y pudo sentir tibieza en sus mejillas.

Mentiría si decía que no lo pensó unos segundos antes de responder su solicitud. Lo pensó por cinco largos segundos, pero al final lo acepto.

Estuvo a punto de dejar la laptop a un lado, argumentando que había tenido demasiada tecnología por un día para después tomar un libro y meter sus narices en él, pero un mensaje no la dejo hacer eso. Su pulso se aceleró al ver la ventana.

¡Era Naruto!

"¿Estas?"


Naruto miro con los ojos entrecerrados a su hermana y controlo sus instintos asesinos. ¿Dónde había dejado esos tapones para oídos que usaba cuando el teme de su amigo había dejado la vez pasada para no oírlo roncar cuando se quedaba a dormir?

—Ino, fuera de mi habitación. ¿No comprendes el significado de espacio personal, dattebayo?

—Miren quien habla de espacio personal después de haber sido un chicle pegado en una linda chica —lo miro de mala forma e hizo un mohín, sentándose en la cama de su hermano —. Exijo una explicación ahora mismo.

—¿Por qué debería de dártela? No te metas en mis asuntos.

—Hinata-chan es mi asunto — endureció su mirada —. Ella es mi amiga, así que dime que es lo que tramas. ¿Por qué de un día a otro la tienes a tu lado todo el día? ¿No es que no la soportabas? Al menos eso me decías, aunque está claro que no es así.

Naruto la miro con exasperación.

—Ino, por favor no te metas. Tengo demasiadas cosas en mente como para poder aguantar tu taladrante voz en mis pensamientos, dattebayo. Mejor vete a ver cosas de niña por ahí, ¿quieres? — hizo una mueca de dolor al sentir un fuerte golpe en su cabeza.

—¡Deja de comportarte así y dime que es lo que tramas! Juro por todos los dioses que si le haces algo a Hinata soy capaz de arrancarte las bolas con un cascanueces.

Naruto trago saliva al ver el rostro sádico de su hermana y sintió mucho pavor en su interior, ya que sabía lo muy capaz que era de hacer eso. La conocía, y si decía que era capaz de eso, entonces le creía.

—¡Esta bien, te diré! Pero a cambio tendrás que decirme algo tú también.

Ino lo miró con una ceja alzada.

—¿Decirte algo? Que descarado eres al pedir algo a cambio.

—Por favor, es algo que solo tú puedes contestarme —su expresión fue tan seria que Ino lo miro con curiosidad y al final acepto.

—Venga, pregúntame lo que sea.

Naruto suspiro y miro hacia otro lado. Era cierto, Ino era la única que podría explicarle eso que traía en la cabeza desde hace muchos días. algo que no se había atrevido a pensar con más profundidad debido a sus borrascosos sentimientos hacia cierta pelinegra. Observo a su hermana y frunció el ceño.

—Dime, ¿Por qué Sakura es tan mala con Hinata? ¿Tú sabías que maltrata a Hinata, Ino?

Ino no trato de esconder la sorpresa que le causa dicha pregunta. Después de que la sorpresa se esfumara de su rostro, una expresión de tristeza la invadió por completo. Naruto pudo ver perfectamente las manos de su hermana hechas puño.

—Sakura... ella realmente no está bien. Se divierte haciendo sentir a Hinata inferior y... si, yo lo sabía.

La ira y enfado se instalaron en el pecho de Naruto.

—¿Cómo pudiste permitir que Sakura haga algo tan bajo como eso? ¡Sabes lo que opino sobre personas que hacen ese tipo de cosas! Y tú, aparentando ser amiga de Hinata...

—¡No estoy aparentando! —se levantó como resorte de la cama, con una expresión dolida en su rostro —. Ella realmente es mi amiga, aunque no lo creas, ella lo es. Si no hice nada por ella cuando era abusada por Sakura fue porque... —apretó sus puños al sentir picor en sus ojos — Sakura sigue siendo mi amiga y me sigue importando a pesar de la persona en la que se ha convertido. ¡Y sé que a ti te sigue importando también aun después de haber dejado de ser amigos!

Naruto hizo un mohín con su boca y ladeo su mirada enojada hacia el suelo.

Si, Sakura Haruno había sido su amiga, amiga de Sasuke y de él. Pero ya no, no desde que se volvió en se tipo de persona, no desde que empezó a ser tan ególatra, malcriada y grosera con todo el mundo. La decepción fue tanta, que se distanciaron a pesar de ser amigos de toda la vida. Siempre habían sido ellos tres junto con Ino, siempre de allá para acá, pero fue imposible seguir compartiendo momentos con Sakura, no después de su nueva forma de ser. Ino no quiso dejarla sola pues ella amaba a su mejor amiga, así que se fue con ella y el apoyo de principio a fin aun sabiendo que Sakura estaba actuando mal.

—Sai le propuso cambiar su forma de ser, así que me apunte a ayudarla yo también porque ella siempre me simpatizo. Es tan buena chica, tan amable... siempre estuve viéndola de reojo sin que Sakura me viera por qué encontré interesante a Hinata — las lágrimas corrían por las mejillas sonrojadas de Ino, impresionando a Naruto —. Nunca me acerqué por temor a Sakura, pero cuando Sai me dijo eso... yo lo vi como una oportunidad para recompensar todo el daño que Sakura le estaba haciendo. Y así lo hice, compramos ropa juntas, nos arreglamos juntas, le enseñe cosas junto con Sai, ambos tratamos de hacer a Hinata una persona segura y feliz, creo que lo estamos logrando —sonrió aun con sus mejillas empapadas, pero después esa sonrisa se esfumó y su expresión endureció —. Así que más te vale no dañarla, más te vale no hacerla infeliz y no jugar con ella. No vuelvas a sumirla en la oscuridad, Naruto.

Naruto pelo los ojos y sintió una punzada de dolor en su pecho. ¿De verdad todo eso pasaba Hinata? ¿De verdad su hermana trataba de ayudarla? ¿De verdad Sakura era tan mala? ¿Por qué Ino seguía al lado de Sakura?

Bajo la mirada y apretó los puños.

—No te preocupes Ino, ella estará bien.

—¿La quieres?

—¿Qué?

Ino le sonrió de medio lado.

—Dime la verdad, Naruto, ¿Quieres a Hinata? ¿Te gusta?

El rostro de Naruto enrojeció.

—S-sí, me gusta —termino por decir, escondiendo su rostro.

—¡Lo sabía! —exclamó contenta la rubia —. Entonces, ¿son novios?

El ánimo de Naruto decayó más.

—No.

—¿Qué? Entonces, ¿Por qué...?

—Solo le pedí que me ayude a fingir que es mi novia por un tiempo por mamá.

«Y por todos esos chicos que quieren algo con ella.» Quiso decir.

Ino negó con la cabeza.

—Haz lo que creas correcto, hermano tonto. Al menos, ya aceptas que te gusta—le dio un último coscorrón antes de salir por completo de la habitación, dejando en completa soledad al rubio.

¿Qué haría ahora que sabía todo eso?

«Seguir con el plan inicial. Hinata sabe que todo es una farsa, ella no tiene por qué salir lastimada.»

Lo que decía esa voz en su interior era cierto. Además, no era como si Hinata gustara de él, ¿cierto?

Negó con la cabeza, era obvio que ella no sentía nada por él. Eso sería tonto.

«—Esa chica se ve tan fina y bonita, ¡Todo lo contrario a ti!»

Su madre tenía razón después de todo, Hinata nunca se fijaría en él realmente.

Después de un rato decidió entretenerse y no pensar demasiado sobre el tema que solo lograba ponerlo de mal humor y deprimido. Tomo su laptop, miró unos cuantos videos y chatear con sus amigos sobre el nuevo enfrentamiento. Después de un rato navegando y mirando los famosos memes, se encontró con una persona sugerida.

"Hinata Hyuga."

Hinata era su compañera de escuela, compañera de equipo y novia de mentiras, así que ¿por qué no tenerla en facebook? Además, sería más fácil llevar a cabo su plan.

Suspiro y le envió la solicitud de amistad, sintiendo una oleada de nerviosismo en todo su cuerpo. Tal vez ella jamás lo aceptaría, ¿para que querría tenerlo como amigo en facebook? Ella le era totalmente indiferente, hasta el punto de no querer tenerlo como amigo en esa maldita red social. ¡Seguro por eso aun no lo aceptaba! ¡Ya habían pasado treinta minutos desde que mando la solicitud!

A punto de anular la solicitud, miró con asombro y emoción que ella ya lo había aceptado.

No evitó su impulso de mandarle un mensaje.

«¿Estas?»

Fue lo primero que le dijo. Después de ahí, no sabía que rayos decir. ¡¿Qué le diría?! Era un estúpido, se suponía que una conversación iniciaba con un "hola" no con un "¿Estas?" ¡Pero qué estúpido era!

Bajo su cabeza pesimistamente al ver que ya había pasado un minuto desde que envió el bendito mensaje. ¿Qué hacía? ¿No quería hablar con él? ¡¿Por qué no respondía su mensaje?! ¿Y si estaba hablando con Toneri? O... ¿Con Sasuke?

—¡Teme!

Salto impactado cuando miro la ventana del chat de Hinata parpadeando.

«Sí, aquí estoy.»

El corazón quería salirse de su pecho.

¿Ahora que decía?

Lo pensó un rato hasta que finalmente contestó.

—Tal vez yo no le guste, pero... podría sacarle provecho a esta situación.

«Hola, Hinata. Se que suena apresurado, pero... me gustaría una cita. Ya sabes, para aparentar.»


Continuará...


N/A: Hola mis queridos lectores. Siento que tarde una eternidad en actualizar, mil disculpas si fue así, pero es que hay una razon ¿valida? yo la creo valida, jeje. Hace unos días fue mi cumpleaños, así que estuve demasiado enfiestada como para escribir o tan siquiera editar:( Lo lamento, espero poder ser más constante y acabar pronto mis historias. Por otro lado, ¿Que les parecio este capitulo? ¿Como les quedo el ojazo? ¿Que piensan sobre Sakura? ¿Como piensan que reaccionara Hiashi? Por cierto, mire una preguntita que me hicieron, la cual era ¿Cuantos capítulos más tendrá este fic? La respuesta es: 15. Si, cuatro capítulos más y terminaré este fic :( ¡Pero no se pongan tristes! Tome una tradición, la cual es que cuando un fic mio termina, escojo a tres lectores para hacerles un bello one-shot o hasta un long-fic, asi que esten al pendiente.

Agradecimientos a los bellos reviews:

YU-HIKARURU

Akime Maxwell

Jpach07

Lili92

VirgiFedeli

Konata811

Ememoho

Geody

Call me Tris

LeonelMessi

eliuska20

heyblue