Cap. 11 En el Baño de Prefectos. Parte II

-Pero que… - dijo Draco levantándose y, lo que vio fue lo que menos esperaba. Hermione Granger estaba desnuda enfrente de él.

Hermione se cubrió el pecho rápidamente y se sumergió su cuerpo en el agua. Draco se había parado y el agua le llegaba arriba de la cintura. La castaña estaba roja y con los ojos cerrados. Pero, Draco había alcanzado a ver un poco el cuerpo su compañera y enemiga. Y le gustó. Lo que había visto le había gustado enormemente. Nunca se había imaginado que Hermione Granger tuviera un cuerpo escultural bajo el uniforme que llevaba. Maldijo a sus hormonas por pensar así de una Sangre Sucia.

-¡¡Vaya Granger!! Qué gran susto me diste.

-Ca… Cállate Malfoy – dijo Hermione con los ojos cerrados y volteando a otro lado. – No sabía que estabas aquí.

-Pues deberías de ser más observadora.

Draco se acercó a ella. Ella, al escuchar el ruido del agua, pensó que él se había salido del agua, así que mantuvo sus ojos cerrados otro tiempo y luego, cuando pensó que Draco se había salido por la puerta se paró y abrió los ojos.

-Esto me pasa por… - y se calló al ver a Draco enfrente de ella. Volvió a sumergir el cuerpo y a cerrar los ojos.

-¿Te pasa por? –dijo Draco.

Era un buen momento de fastidiar a la sangre sucia y relajarse fastidiándola. Eso era lo que necesitaba. Fastidiar a alguien para sacar todo su enojo que tenía hacia Millicent. Observó el anillo en su dedo. Si, eso le ayudaría a sacar su enojo contra Millicent, y, ¿Quién mejor para fastidiar que la Sangre Sucia?

-Cállate. Vete. ¡Vete! – dijo Hermione.

-¿Qué me vaya? Por favor, si no tengo ni cinco minutos aquí. ¿Por qué debería de irme?

Hermione abrió sus ojos y comenzó a caminar a su lado izquierdo, en donde estaban las toallas. Pensó que debería agarrar su toalla e irse. Eso era lo más sensato en una situación como esa. Se acercó a las toallas, con Draco detrás de ella, y cuando se disponía a agarrar la suya, Draco salpicó el agua y las dos toallas se mojaron, y, dado esto, desaparecieron y otras dos toallas aparecieron, pero, a unos tres metros de distancia, donde habían aparecido y desaparecido las canastillas.

Hermione maldijo por lo bajo. No podía salirse sin que Draco la viera. Eso sería vergonzoso para ella. Se volteó y Draco estaba ahí, riéndose divertido por lo que había pasado.

-¿Ahora que harás? – pregunto el rubio.

-Me quedaré aquí y cerraré los ojos para que te salgas y te vayas.

Draco rió con ganas. No se iría porque tenía ganas de fastidiarle la vida.

-Pues yo no me voy a ir. Y hazle como quieras. Yo estaba aquí primero.

-Bien. Entonces cierra los ojos para poder irme

-Yo no voy a cerrar los ojos. Tú no me dices que hacer – respondió Draco.

Hermione se estaba desesperando. Ella no quería que la viera desnuda. Y tampoco quería verlo desnudo. Sin querer, bajo la vista hacia los pectorales del rubio. ¡Dios! Tenía un pecho envidiable y atlético. Hermione comenzó a ponerse nerviosa. Ella era una mujer y Draco era un hombre. Los dos estaban desnudos y, por lo que había escuchado de Parvati, decían que Draco tenía un cuerpo que muchas quisieran tocar y acariciar. Y ella ahora que lo veía, supo el por qué.

-¿Te gusta lo que ves Granger? – preguntó Draco desafiándola, ya que se había dado cuenta de los movimientos visuales de la chica.

Hermione subió la vista a la cara del rubio y se fijó que el pelo mojado de él, con ese aire rebelde que el agua le había dado a su cabello rubio platinado, lo hacía ver endemoniadamente Sexy. Y si el la estaba molestando, entonces ella aceptaría su desafío y al final ella sería la que ganaría.

-Pues ha decir verdad he visto mejores cuerpos – mintió Hermione descaradamente, y Draco lo notó.

-¿En serio? No lo creo, aunque déjame decirte algo, Granger. Yo si que he visto mejores cuerpos.

Hermione lo miró.

-A mi me importa un comino con quien te hayas acostado.

-Pues si, a ti no te importa con quien me haya acostado.

Draco acortó la distancia entre los dos. Hermione seguía sumergida hasta el cuello y con el pecho tapado con sus manos y brazos. Ella trató de retroceder pero la pared de la piscina se lo impidió.

-Estoy seguro – dijo Draco con la voz desafiante – que te mueres de ganas de tocarme.

"Malditas hormonas" pensó Hermione. ¿Por qué le jugaban tan sucio? Ella era mujer y Draco se veía cada vez más sexy.

Draco acerco su boca a la comisura de los labios de ella y, ella sentía su respiración en su boca. Tenía tantas ganas de besarlo que… Maldijo de nuevo a sus hormonas.

-¿No será que eres tú el que se muere de ganas? ¿Será que tu esposa no te satisface lo suficiente?

Draco sonrió malévolamente. Hermione entendió que Draco no había tocado a Millicent desde su noche de bodas y eso había sido hace dos semanas.

-Millicent no está a la altura de un Malfoy – le contestó.

-¿y yo si?

-¿desesperada?

Hermione veía directamente a los ojos de Draco que le devolvía la misma mirada que ella tenía. Desafío puro.

Se quedaron en silencio unos minutos. Hermione estaba disfrutando ese momento y parecía que Draco también. Draco estaba demasiado desesperado y, sin saber porqué, acarició los labios de su compañera y enemiga con sus propios labios. Se sentía tan bien que volvió a acariciarlos.

Hermione estaba muy nerviosa, tal vez por eso, dejaba que los labios de Draco acariciaran una y otra vez los suyos. Draco sintió algo en el pecho, se sentía tan bien…

Ya se habían acariciado los labios suficientemente, y, esta vez, Draco la beso con ternura. Ambos sentían algo en su interior inexplicable. Hermione olvidó que estaba desnuda. Y quitó sus manos de su pecho, abrazando a Draco por el cuello. Draco le tomó la cintura y comenzaron a profundizar el beso. Draco le pidió permiso para entrar y los labios de Hermione aceptaron.

El agua hacía un leve ruido mientras los dos se besaban. Los dos tenían los ojos cerrados y… La conciencia de Hermione hizo "clic" y separó abruptamente a Draco de ella. Se puso roja y volvió a taparse.

Ella respiraba agitadamente. Draco también pero no tanto como su compañera castaña.

-Besas bien, Granger – dijo – creo que me he relajado lo suficiente como para poder irme… ojala y cuando esté estresado, estés tú para que me lo quites.

Todavía estaban frente a frente. Draco se hizo a un lado, y, aprovechando el shock de Hermione se salió de la piscina, fue directo a las toallas y tomó una, se la puso en la cintura. Rodeó la piscina al otro lado. Entró en el campo de visión de Hermione y ésta observó como de ese lado, aparecían dos toallas más pequeñas, Draco tomó una y comenzó a secarse el pelo.

Aprovechando que el chico le daba la espalda, hermione también salió y rápidamente se dirigió a su toalla y se la puso en el cuerpo. También rodeo la piscina y tomó la otra toalla. Comenzó a secarse la cara.

-Y yo espero que no me asustes mientras trato de bañarme, Malfoy.

-Sangre sucia – comenzó a decir Draco – quiero que sepas una cosa. Yo gané el baño. Estaba aquí antes que tú. Eres tú la que tiene que disculparse porque yo trataba de relajarme.

Hermione levantó una ceja, mientras terminaba de enredar la toalla en su pelo.

-¿Relajarte? Yo pensé que estabas dormido. Es una lástima que…

Draco le puso un dedo en la boca de ella para que se callara. Luego, tomó su mano y la pasó por su pecho. La dejó y le dijo:

-Granger, creo que me relajaste demasiado.

Dicho esto, se fue a recoger su ropa. Hermione le dio la espalda para ponerse crema en la cara que estaba en una mesita sin poder creer lo que había escuchado. Draco solo le dijo:

-A ver si estoy estresado mas seguido.

Hermione se dio la vuelta y vio que Draco ya estaba cambiado con su traje negro y su túnica con el escudo de Slytherin. También se dio cuenta de que Draco comenzaba a caminar hacia la puerta y, salió por ella, dejando a Hermione sola, como ella había querido estar desde el principio.

Ella también se cambió y salió del cuarto de baño. Dios. Estaba muy emocionada, pero a la vez nerviosa. Tocó sus labios con sus dedos lentamente mientras caminaba a la torre de Gryffindor.

-Sus labios saben como a… Vainilla – dijo.

Irónicamente, la vainilla era el sabor favorito de Hermione.

Después de caminar un poco para despejar su mente, subió a la torre de Gryffindor, en donde encontró a Harry, Ron y a Lucius. Éste último explicándoles algo de pociones.

-¡¡Hermione!! ¡Qué bueno que llegas! – dijo Ron

Lucius volteó a verla y sonrió. Harry se levantó y se acercó a ella.

-¡¡Deberías de haber visto la cara de Ron cuando Lucius le ganó en el ajedrez mágico!! Dijo que alguien le enseñó como jugar y…

-Hermione – dijo Lucius notando que la castaña estaba un poco ida e interrumpiendo a Harry – te… te ves rara… ¿te encuentras bien?

-Yo… es que… si. Estoy bien. Disculpa Harry, ¿Qué estabas diciendo? – dijo hermione sonrojándose

Harry y Ron vieron a su amiga con una cara extraña. Ella nunca dejaba de prestar atención a las cosas que le decían, y, si no fuera porque lucius se dio cuenta, ellos no lo hubieran notado.

-Te decía que Lucius le ha ganado a Ron en el Ajedrez Mágico – repitió su amigo mirándola extraño.

-Disculpen – dijo Lucius – tengo que escribirle a mi hermana. En seguida regreso.


Jen estaba sentada en la sala común cuando su padre entró a la sala común. Se le veía diferente. O al menos para los ojos de Jen, porque, para todos los demás, estaba igual. Millicent se encontraba diciéndole a una de sus amigas quien sabe que tantas cosas, algo así como que no pudo entrar al cuarto de su esposo y sus amigas no le creían.

Pansy y Blaise charlaban alegremente mientras Blaise le acariciaba cariñosamente la mano a su amiga.

Jen escuchaba a una muchacha de su mismo curso, diciendo quien sabe que tantas cosas de Firenze, el centauro que daba clases de adivinación.

-Disculpa – le dijo Jen y se acercó hacia Draco.

-¿Qué es lo que te ocurre? – le preguntó a su padre.

-El día pinta mejor de lo que yo pensaba.

-¿Cómo? ¿Por qué?

-Porque Millicent no pudo entrar a mi cuarto y por lo que queda del curso, podré dormir como un soltero.

Jen se burló y en eso, apareció delante de ella y de Draco un pedazo de papel.

"Mañana, la misma hora y aula de siempre"

Jen se extraño de que su hermano le mandara el mismo papel que hacía mucho ella le había mandado y con un mensaje tan corto.


Jen estaba ahí. En el aula a la que siempre acudía para hablar con su hermano. Había llegado temprano, puesto que ese día era domingo y no le apetecía ir a desayunar todavía.

La puerta se abrió y por ella entraron Hermione y Lucius.

-No entiendo por qué querías que yo viniera aquí si… - empezó a decir Hermione, pero dejó de hablar al ver a Jen.

Lucius cerró la puerta y puso un hechizo silenciador. Jen observó a su hermano y luego a su madre.

-Hermano, explícame que hace Hermione aquí.

-Ayer, cuando Hermione llegó a la sala común, estaba muy perturbada, y, creo que es por lo que venimos a hacer Jen.

La rubia abrió los ojos y se le quedó mirando a Hermione.

-¿Quieres decir que, podremos regresar ahora? Pero… si no supimos lo que paso…

-momento – dijo Hermione que no entendía nada –que es lo que ¿quieren que les diga?

-Ayer, Hermione, cuando entraste a la sala común, no entraste como siempre lo haces, ayer te paso algo y quiero saber qué – dijo lucius

-¿Y por qué lo quieren saber? Digo, ustedes ni siquiera me han dicho porqué están aquí y…

-Ayer te sonrojaste cuando pregunté que sucedía.

Hermione recordó lo que había pasado en el baño de prefectos y volvió a sonrojarse.

-Eso es privado, no tengo por qué decírselos.

-¿Tienes ronda esta noche? – preguntó Jen

Hermione asintió con la cabeza, todavía sonrojada.

-Bien… entonces creo que… me voy.

Lucius miró extrañada a su hermana, pero luego lo entendió. Esa noche, necesitaría la capa invisible de Harry.

-Bueno… entonces, me voy yo también.

Jen y Lucius salieron.

Cuando salieron e iban caminando, se toparon con su padre. Le saludaron y dieron vuelta en la esquina.

Draco había alcanzado a leer la nota que Lucius le había mandado a su hermana y, se había quedado con la duda de qué planeaban, así que ese día siguió a Jen hacia el aula, donde, minutos después, vio pasar a Lucius con Hermione y entrar. Ya se iba a ir, cuando comenzó a pensar en lo sucedido en los baños de prefectos. Tenía que hablar con ella y, aclararle que solo había sido un juego, algo que, pensaba él, no se volvería a repetir. Caminó y abrió la puerta. Hermione ya estaba saliendo cuando el iba a entrar. La empujó hacia adentro y cerró la puerta.


-¿Sabes? Papá también estaba raro ayer – dijo Jen espiando en la esquina. Ese pasillo era poco concurrido

-es raro encontrarlo por aquí, en especial porque el comedor está lejos… ¿tu crees que haya ido a buscar a mamá?

Jen asintió.

– tal vez y… esté equivocado y esta no sea otra dimensión y en realidad sea el pasado…

La rubia se acercó a su hermano y le dijo algo. Lucius asintió y se quedaron a esperar unos minutos para luego, ir de nuevo al aula en el que estaban.


-Granger.

-Malfoy.

Hubo un momento de silencio. Los dos estaban en el aula. Solos. Hermione se puso un poco nerviosa, pero estaba firme. Si Draco Malfoy la iba a tratar de seducir esta vez no se dejaría. El día anterior estaban desnudos, ese día no, así que, debería de ser más fácil, ¿no?

-¿Qué demonios quieres? – le dijo Hermione.

-Granger, quiero que hablemos sobre lo de ayer.

-No hay nada que hablar.

-Si lo hay. Quiero dejarte en claro una cosa: No se lo que me paso. Y te aseguro que no se volverá a repetir. Eso solo fue…

-Malfoy, yo tampoco sé que me paso. Quiero que olvidemos eso. Nunca pasó, ¿estás de acuerdo?

-Completamente de acuerdo

Solos. Estaban solos de nuevo. Eso era lo que Hermione Granger más temía, que estando solos volviera a suceder lo que sucedió el día anterior. Ninguno de los dos dijo nada y se hizo el silencio. Era un silencio terco y Hermione se sentó en una mesa vacía. No sabía que hacer. Podía irse pero algo dentro de ella la detuvo. La puerta se entreabrió y ninguno de los dos observó quien era. Un ojo gris con cabello castaño, y un ojo miel con cabello platinado se posaron uno arriba del otro.

-Granger – dijo Draco sin mirarla

-¿Ahora que demonios quieres?

-Quiero saber solo una cosa

Hermione lo observó. A su mente vino el día anterior. El cuerpo del chico desnudo y sus labios sabor vainilla, junto con su piel tersa que…

-¿Sentiste algo? – Interrumpió los pensamientos de Hermione

Lucius y Jen, que estaban espiando, se tensaron. Pensaban que se referían a ellos, pero Draco y Hermione no habían percibido su presencia.

-¿Sentir algo? – contestó la castaña confundida.

-Me refiero a ayer. Quiero saber si sentiste algo cuando nos besamos.

Lucius abrió la boca. Jen casi se cae de la impresión. ¿Se habían besado?

-Si… quiero decir NO. No sentí nada.

-Yo también –dijo Draco dándose la vuelta y sentándose junto con la chica – y quiero comprobar si fue porque estabas desnuda o…

Draco se acercó lentamente a Hermione, la besó lentamente, fue un beso tierno. Al principio Hermione había pensado en no permitir que volviera a suceder, pero algo la detuvo y correspondió a Draco. Draco agarró la barbilla de Hermione para levantarle la cabeza un poco y cuando se separaron y se quedaron viendo a los ojos, se escuchó un golpe. Alguien se había caído.

-perdón, perdón – le decía Jen a Lucius, que estaba en el suelo


¡¡Hola a todos!!

¿Cómo están?

Jejeje… Bueno… Aquí otro capítulo del fic. La continuación del baño de prefectos y una pequeña interrupción de Lucius y Jen. Espero que les haya gustado. Como ven, pss ya comienza lo Draco/Hermione. Este capitulo tiene 7 hojas y media de Word, y la verdad disfruté muchísimo escribiendo la parte del baño. ¿Les gusto? Me encantaría que me dijeran si les ha gustado.

Bueno… Este capítulo lo modifiqué un poquito, ya lo tenía escrito, pero cuando lo volví a leer, unas cosas estaban de más, otras no me gustaron y reescribí algunas cosas.

Debo admitir que este capítulo ya lo tenía desde hacía unos días, pero, no lo subí porque estaba bastante ocupada con la escuela. Ayer me dormí a las 2 de la mañana tratando de acabar una tarea que tenía que mandar al correo de mi profe, así que ando desvelada… .

El siguiente capitulo ya casi está listo. Me falta corregirle los horrores ortográficos que tengo y leerlo de nuevo a ver si no quedó algo mal. Pero lamentablemente para ustedes, lo subiré hasta la semana que entra porque en estos momentos tengo muchísima tarea, tengo que acabar dos programas, hacer unos cuantos ejercicios que son laboriosos y leer, leer y releer para subrayar unas muchitas hojas, ejercicios de matemáticas y de pensar en eso me da el patatús. ¡¡Y es sábado!! Todo es para el lunes… T-T

Bueno… Espero sus opiniones acerca de éste capítulo que, para mí, ha sido uno que me gustó.

Aquí un fragmento del próximo capítulo:

"-Tenemos que hablar – escuchó una voz a sus espaldas.

Ella la conoció de inmediato pero no quería habla, no con él.

-¿y de qué se supone que tenemos que hablar?

-Sobre lo que pasó hace tres meses aquí."

Espero que les vaya a gustar el próximo capítulo.

También muchas gracias a todas aquellas personas que se han tomado un tiempito para dejarme un review. En serio ¡¡gracias por todo!! Alguien ha adivinado algo que pronto sucederá… y que a Millicent no le hará mucha gracia… jeje…

Espero y me pongan reviews, si me llegan los suficientes, actualizaré entre semana, pero si no, pues hasta el sábado que entra…

¡¡Nos vemos en la otra!!

Xochil Malfoy