DISCLAIMER: Naruto no es mio, soy una fan escribiendo para fans.
(Tres días después)
Toda la familia estaba sentada en la sala de estar con una copa de sangre animal en sus manos, Juugo estaba leyendo al lado de Sasuke mientras las chicas peinaban el cabello e un par de muñecas de porcelana, Kiba simplemente era Kiba, mirando al espacio con un rostro perdido; la casa no era lo mismo sin el rubio correteando por los pasillos.
El silencio se quebró en un instante cuando escucharon un golpe ensordecedor a su izquierda: todos levantaron su mirada con ojos sospechosos.
"Eso vino de la habitación de Naruto" – Dijo Sakura mientras se levantaba en cuestión de segundos corriendo hacia el piso de arriba con los demás en sus talones. Sasuke se detuvo al ver al rubio parado bajo el arco de la puerta, su ropa de dormir estaba empapada en sudor y su herida goteaba sangre.
"F-fuego… Oro…chimaru… a-ayuda…" – Gimió el chico
"Está alucinando" – Dijo Ino, Naruto dio un paso tembloroso al frente.
"S-Sasuke… me… me quemo" – Murmuró dando un paso más, su cuerpo se estremeció perdiendo el equilibrio, Kiba hizo un ademan de adelantarse pero Sasuke fue más rápido, Naruto cayó en sus brazos llevando al mayor a arrodillarse en el piso, el rubio vomitó en el piso, manchando la ropa y brazos del inmortal, el menor gimió cerrando sus ojos con fuerza al vomitar nuevamente. Sasuke levantó sin mayor esfuerzo a su amado, caminando de nuevo a la habitación acostando al chico en la cama.
"Juugo" – Llamó el príncipe vampiro, su hermano entró en la habitación silenciosamente. "Cuida de él por unos momentos, voy a limpiarme" – Le dijo, Juugo asintió tomando la posición del moreno mientras este se daba un baño y volvía a vestirse para deshacerse del olor que molestaba a su sensible nariz, se cambió lo más rápido que se le permitía con su cuerpo inmortal para volver a la habitación del rubio; todos estaban afuera en silencio, lo único que interrumpía la paz eran los gemido del menor.
"La piel alrededor de la herida está morada y despide un olor fétido, la fiebre es demasiado alto" – Explicó Juugo, Sasuke se limito a asentir. "No va a sobrevivir Sasuke, tienes que tomar una decisión, o lo dejas ir o lo conviertes en uno de los nuestros"
"¿Qué es lo que Naruto quisiera?" – Preguntó Kiba
"Lo amo, por fin podría estar con él si se convierte en uno de nuestra familia pero cambiarlo por esas razones es un deseo egoísta de mi parte" – Explicó el azabache, su familia estaba de acuerdo.
"Naruto te ama Sasuke, dio su vida por ti" – Dijo Ino
"¿Pueden dejarnos solos un momento?" – Susurró el azabache, los inmortales asintieron, cerrando la puerta tras sus espaldas.
Sasuke se acercó a la cama, sentándose en el colchón y tomando la cabeza del rubio entre sus manos para poder apoyarla en su regazo, sus largos dedos acariciaron el cabello que tanto adoraba mirando con tristeza las facciones enfermizas que una vez estuvieron llenas de vida, pero aun de esa manera a Sasuke le parecía la criatura más hermosa que había conocida por todos los siglos que llegaba en vida.
"Espero que puedas perdonarme por lo que estoy a punto de hacer" – Susurró, volviendo a apoyar el cuerpo del chico en la cama, con un suspiro se inclinó sobre su cuello, besando y lamiendo la piel bañada en sudor antes de clavar sus colmillos en una vena, succionando con fuerza y perdiéndose en su dulce esencia.
"S- Sasuke" – Pudo escuchar el doloroso gemido, dio un par de sorbos mas cauterizando la herida con su propia saliva antes de dejarlo ir para observar sus ojitos aturdidos.
"Bebe esto mi amor" – Susurró, mordiendo su muñeca para crear una profunda herida y presionando su piel contra del rubio, Naruto gimió de placer tomando de la sangre que se deslizaba por su garganta como un pequeñín hambriento. El menor se soltó, con la poca fuerza que tenia empujó a Sasuke lejos de si al momento que sus labios se abrían para dejar escapar un grito de agonía, su espalda se arqueó en el aire y sus manos buscaron algo del que asirse.
"Tienes que morir antes de convertirte en uno de nosotros" – Explicó, Naruto volvió a gritar buscando ciegamente el cuerpo del príncipe, Sasuke agarró sus manos con fuerza para evitar que se rasguñara o se lastimara por la desesperación que movía su cuerpo; sus ojos azabache bajaron para poder observar como el cabello mojado por el sudor iba volviéndose sedoso y tan brillante como el sol, su piel bronceada se tornaba pálida pero sus labios conservaban el tono rosáceo y carnoso que lo invitaban a ser poseídos, sus ojos azules como una joya se abrieron para observar al mundo bajo una nueva luz.
Sasuke sintió que volvía a enamorarse una vez más de esos ojos traviesos cuando por primera vez se juntaron con los suyos, las manos de Naruto se elevaron para juguetear con el cabello azabache mientras el mayor le sonreía.
"Gracias por salvarme" – Susurró el rubio, Sasuke sacudió su cabeza en negativa.
"Te debo mi vida Naruto" – Le respondió inclinándose para besarlo con ternura, el rubio no tardó en responder el beso que se prolongó por algunos minutos. "Date un baño y cámbiate, apuesto a que tienes un poco de hambre" – Dijo el azabache con una mueca altanera, el rubio asintió con un sonrojo en sus mejillas.
Una vez que se deshizo de los últimos vestigios de su mortalidad, se vistió en la mejor ropa que había dentro de su habitación, salió para encontrar a Sasuke parado fuera de la habitación con su mirada guardando decenas de emociones, el moreno extendió una mano para tomar la más pequeña atrayéndolo hacia él para abrazarlo. "Te ves hermoso" – Le susurró al oído antes de volver a besarlo, el rubio sonrió cuando sus colmillos rozaron juguetonamente los labios ajenos.
"Muchas gracias Sasuke" – Dijo el rubio en un susurro tomando la mano del azabache entre la suya una vez más, entrelazando sus dedos mientras el mayor lo dirigía escaleras abajo.
"Chicos, quiero que conozcan al nuevo miembro de nuestra familia inmortal" – Anunció Sasuke con una sonrisa traviesa, Naruto entró avergonzado saludando a su familia. "¿No creen que es hermoso?" – Hizo la pregunta retorica con un gruñido seductor, Juugo y Kiba bufaron cubriendo sus ojos esperando que se fueran a tomar en ese mismo instante, Sakura aplaudió parándose con rapidez para tomar ambas manos y besarlas con dulzura. "Bienvenido Naru chan" – Gritó Ino empujando a Sakura para poder tomar al menor en un abrazo, los chicos se echaron a reír.
Sasuke separó a su amado de los otros vampiros indicándoles con la mirada que no lo siguieran, Naruto lo acompaño a la terraza embelesado con la luna llena. El azabache lo abrazó por atrás tomándolo por los hombros para que el menor se volviera y lo mirara a los ojos.
"Te amo" – Dijeron al unísono, ambos sonrieron ante su torpeza.
"Teme, te amo y aun cuando muera te seguiré amando" – El rubio se paró en puntitas para poder besar la frente del azabache, extrañado cuando este se echó a reír.
"Eres inmortal Dobe, no morirás… al parecer la transformación no desaparece lo tonto" – Dijo para sí mismo, Naruto estuvo a punto de golpearlo pero el azabache fue más rápido, en un baile de movimientos gráciles lo empujo a la pared sosteniendo sus manos sobre su cabeza, sus labios desesperados se unieron a los de su amante en un hambriento beso.
"Tenemos toda una eternidad por delante" – Susurró el azabache, Naruto asintió escondiendo su rostro en el pecho de su príncipe vampiro.
"Una eternidad" – Susurró, sus palabras perdiéndose en el viento.
FIN
P.D
Hola mis queridos lectores! este es el final de la fic! espero que les haya gustado mucho, voy a tratar de no perderme por largos periodos de tiempo! muchas gracias por los reviews! y por no abandonarme!
