Un Ser Ficticio

Nos equivocamos a menudo en el amor,
a menudo herido, a menudo infeliz,
pero soy yo quien vivió,
y no un ser ficticio, creado por mi orgullo.

George Sand
Seudónimo de la novelista y feminista francesa Amandine-Lucile-Aurore Dupin, Baronesa de Dudevant (Julio 5, 1804 – Junio 8, 1876)

Bulma siempre ha adorado a George Sand, la conoció cuando en su primer año de la universidad tuvo la brillante idea de estudiar literatura, si podía con todas las clases avanzadas de física aplicada e ingeniería, que reto podría representar unos cuantas novelitas y poemas, la respuesta cambio después de seis meses de notas que iban entre lo suficiente a buenas, para alguien acostumbrada a sobresalientes eso fue un golpe a su muy inflado ego, le costó bastante trabajo darse cuenta que esa clase no dependía de su memoria prodigiosa, sino de su habilidad de conectarse con sus sentimientos, de leer entre líneas y sentir empatía por los sentimientos del autor.

Fue toda una revelación el darse cuenta que todas sus neuronas y experiencia de aventuras increíbles con sus amigos no le enseñaron a mostrar sus sentimientos, si jamás cerraba la boca y decía lo primero que le venía a la mente, a menudo continua siendo esa chica, pero hasta cierto punto estaba emocionalmente constipada; fue durante sus clases de literatura que comprendió que no era signo de debilidad mostrarse vulnerable y decirle a las personas importantes de su vida lo mucho que significaban para ella, que esta bien llorar cuando se esta triste y carcajearse hasta que le doliera el estomago cuando esta feliz.

Fue por eso que no desistió, a pesar de que sus resultados no fueron tan buenos como en el resto de sus clases, Bulma continúo tomando su curso de letras, volviéndose cada vez más adicta a los libros, fue cuando comenzaron a leer autores del romanticismo francés que dio con ella… Amandie-Lucile-Aurore Dupin, Baronesa de Dudevant, conocida por el mundo como George Sand.

Al igual que como le sucedió con J.M Barrie y Oscar Wilde, no fueron solamente sus maravillosos escritos lo que le hicieron enamorarse de ella, sino su vida. Amandie tuvo que utilizar como seudónimo el nombre de un hombre para poder publicar sus novelas, vestía como varón para circular libremente en el París intelectual y tener acceso a lugares que estaban prohibidos para una mujer de su condición social, tuvo un romance tortuoso con Chopin e inspiro algunos de sus mejores minuetos, fue una mujer adelantada para su época, y por todo eso Bulma Briefs se sentía identificada con ella.

La heredera de la fortuna Briefs tuvo una juventud intrépida, como su madre y George Sand se invento un alter-ego para no tener que cumplir con lo que se esperaba de ella, una chica de la alta sociedad, cuya meta debía ser conseguir un marido aristócrata para lograr lo único que el cerebro privilegiado de su padre no podía conseguir… un titulo nobiliario, una reverenda sarta de estupideces; aunque pensándolo bien de alguna manera y sin siquiera proponérselo, si consiguió a alguien de sangre azul, nada más y nada menos que un príncipe, y no de un país europeo con posibles problemas económicos por cargar con los gastos de la familia real, no su "pareja" es nada más y nada menos que el príncipe de toda una raza, una casi extinta, pero aun así Vegeta estaba destinado a ser rey de un planeta entero.

Su alter ego que la llevo a salir huyendo de esas expectativas idiotas, dejar de ser una chica tímida demasiado inteligente para su propio bien y tratar de fingir ser una joven intrépida, a los 16 tomó su motocicleta y cuanta capsula de equipo que se le pudiera ocurrir y comenzó su búsqueda de las esferas del dragón por primera vez, con un deseo bastante idiota en mente… un novio, y porque no algo de valor, ver si podía ser algo más que la heredera de los Briefs.

Tuvo la suerte de que Goku se cruzará en su camino, literalmente, gracias a su atolondrado amigo conoció al amigo confiable que sabe que hacer para arrancarte una sonrisa cuando más triste y desolada te encuentras, Krillin, la chica con la que jamás te aburres pues no sabes si te abrazará con ternura o te pateara el trasero, Lunch; a la mujer más decidida del universo quien supo que se casaría con Goku desde los 10 años, Chichi; así como el viejo bicolor (cabello blanco, nariz roja y rabo verde) más adorable, quien se hace querer a pesar de lo pervertido, finalmente a quien ella pensó era la respuesta a su deseo pueril, Yamcha, su primer amor. En ese entonces el dulce joven ladrón representaba todo lo que ella deseaba, un chico adorable disfrazado como un terrible ladrón.

Con todos ellos vivió mil aventuras, desde sus batallas contra Picolo y el Ejercito RR hasta enfrentar al tirano del universo en un planeta lejano para evitar que consiguiera cumplir su deseo de inmortalidad, vio a sus amigos morir y ayudo a resucitarlos con ayuda de las esferas del dragón, invento maquinas para ayudarlos a mantener a la tierra a salvo. Todo eso hizo que el alter-ego de chica valiente y aventurera se convirtiera en su verdadera personalidad, atrás dejo a la chica tímida y realmente se volvió valiente.

Su antiguo yo hubiera salido corriendo con la primera mirada amenazante de Vegeta, pero la chica en que se convirtió gracias a todas sus aventuras pudo lidiar con él, un príncipe de una raza extinta, lleno de odio y sed de venganza, engreído y necio como una maldita mula, con las manos manchadas de sangre de miles o tal vez millones de seres, capaz de volar en pedazos todo un planeta con una sonrisa en el rostro… un ser ficticio creado por su inmenso orgullo para esconder al guerrero roto, al que le robaron su futuro cuando lo convirtieron en un esclavo.

Bulma es el único ser en todo el universo que sabe que ese sicótico no es el verdadero Vegeta, cuando la puerta de la habitación que compartieron se cerraba era otra persona; atento, pasional, demandante y dulce, todo al mismo tiempo, alguien capaz de hacerla tocar el cielo con solamente verla fijamente a los ojos y pronunciar su nombre, Bulma adora el sonido de su nombre en su varonil voz.

El camino que esta tomando su relación con Vegeta le recuerda su frase favorita de George Sand – Nos equivocamos a menudo en el amor, a menudo herido, a menudo infeliz, pero soy yo quien vivió, y no un ser ficticio, creado por mi orgullo – desde el primer beso decidió que se lanzaría con todo, no importando el resultado; es muy probable que termine con el corazón roto por su equivocación de enamorarse de alguien que no es capaz de quererse a si mismo, pero fue ella quien vivió esa relación, una que la hizo muy feliz y le regalo lo más hermoso de su vida, Trunks.

Bulma aprendido en su vida que de lo único que uno debe de arrepentirse es de lo que no hizo por miedo, sabe que tal vez peque de insensata, y que a veces su sinceridad roza en ser insensible, ha temido por su seguridad, y su corazón se ha roto muchas más veces de las que puede contar, pero ha sido ella, siempre será ella, jamás ha tenido que volver a fingir.

Vegeta por el otro lado siempre ha sido un ser ficticio y muy probablemente jamás deje de serlo, desde niño tuvo que aprender a crear una armadura para evitar que la mierda de alrededor lo afectará, toda su vida ha sido herido, física y mentalmente, su orgullo fue lo que lo mantuvo vivo y más o menos cuerdo durante el tiempo que fue parte de las fuerzas de Freezer, quien le iba a enseñar lo que el amor es… los dos gorilas con los que compartía habitación, los pervertidos y sádicos soldados que formaban la elite.

Pero a pesar de todo, sin que nadie le explicará sobre la diferencia entre fornicar y hacer el amor, Bulma siempre sintió que hacían lo segundo, sabe que Vegeta tiene mucho más experiencia que ella en ese departamento – "llevo follando hembras desde los 13" – ella perdió su virginidad a los 18 y solamente había dormido con un hombre antes de estar con él, pero la forma en que la besa, en que acaricia su cuerpo, como es capaz de postergar su propio placer para asegurarse que ella disfrute tanto o más que él, como le gusta verla fijamente a los ojos cuando alcanza su clímax, el terminar durmiendo abrazados, con ella recargada en su amplio pecho… eso no es follar.

Él se empeña en creer que ese ser ficticio, el maniaco genocida, no es capaz de sentir algo más que desdén, asco u odio, pero ella sabe que eso no es cierto, es capaz de sentir soledad, el como observa las estrellas buscando el lugar donde solía estar su planeta lo demuestra; arrepentimiento – "una criatura inmaculada a la que me rehusó manchar con el cuerpo de un asesino" – esas palabras confirmaron que no se sentía tan orgulloso por sus hazañas de guerra como suele presumir; las pesadillas que solía tener antes de que comenzarán a dormir juntos eran otro perfecto ejemplo; en su tiempo juntos aprendió a sentir algo parecido a cariño o amor, eso lo veía en sus ojos cuando la observaba fijamente, lo sentía cada vez que la abrazaba con fuerza, ese mismo brillo lo vio en sus ojos cuando le dijo que estaban esperando un hijo, cuando confeso que él ya sabía que el poderoso joven de futuro fue engendrado por ellos.

No podrían ser más diferentes, día y noche, pero de cierta manera se complementan, Vegeta le ayuda a ser un poco más mesurada, el guerrero puede ser un poco más él mismo cuando esta con Bulma.

La joven del cabello azul ha estado tentada en volver a crear un ser ficticio para cubrir el dolor que siente cada vez que se da cuenta que él jamás va ha sentir lo mismo que ella, cuando lo observo alejarse sin siquiera volver la vista, después de que su nave fue destruida y el no moviera ni un dedo para salvarla a ella y a su hijo, tuvo que fingir que no le importo en lo absoluto, cuando regreso a casa y después de poner a su pequeño en su cuna, lo único que pudo hacer fue abrazar con fuerza a su madre y llorar como cuando era una niña.

Fueron meses los que soñó con el momento en que volvieran a estar juntos, fantaseando que cuando la viera, la tomaría en sus brazos para besarla con pasión, para después maravillarse de lo perfecto que es su hijo… todo esto frente al resto de los guerreros, dejarlos con gran pesar para ir a enfrentar a quien amenaza a su familia. Claro que sabía que esos eran sueños tontos, que solamente la saludaría y después de ver a su pequeño, le reclamaría el color del cabello y ojos de su crio – "un saiyan con ese ridículo color de cabello" – ella respondería en gritos lo imbécil e insensible que podía.

Pero a pesar de todo, durante la pelea con los androides y el estúpido torneo de Cell lo único que pudo hacer fue rezar, pedirle a Kami que su hijo del futuro y el saiyan cabeza dura que ayudo a procrearlo estuvieran a salvo, todo esto ha sido un verdadero martirio para la joven genio, no poder hacer nada más que rezar, esperando lo mejor pero imaginando lo peor… odia sentirse tan inútil, no poder hacer absolutamente nada para ayudarlos.

Si eso fue lo que tuvo que vivir durante meses, o tal vez inclusive años, su yo del futuro alterno del que el Trunks adolescente proviene no sabe como no perdió la cordura. El no poder hacer nada más que esperar que Vegeta regresará a salvo, cuando todas las personas importantes de su vida fueron muriendo uno a uno, se pone en sus zapatos e intenta hacerse una idea de lo que sería para ella perderlo definitivamente, tener que vivir el día en que finalmente supo que él jamás regresará a su lado y no volverá a besarla o hacerle el amor. Desde que su relación extraña con Vegeta comenzó solamente han estado separados en dos ocasiones, cuando se fue al espacio a entrenar y ahora que esta batalla, y en ambas ocasiones la simple idea de no volver a verlo le quita el aliento.

En los últimos meses ha pensado mucho en ella, en la mujer en la que se convertirá si no logran detener a las chatarras, como las llama Vegeta. Madre soltera sin ninguno de sus amigos a su lado para ayudarla, sin el apoyo y amor incondicional de sus padres, solo ella y su hijo. Que tan fuerte debe haberse vuelto para entrenar a su pequeño utilizando los videos de los entrenamientos de Vegeta, al menos el simio ya no le gritará por grabarlo, para que escondida entre los escombros de lo que fue el trabajo de toda la vida de su padre, logrará construir una maquina del tiempo; criar a un joven destinado a pelear pero con su alma intacta.

Odia saber que en esa línea de tiempo tuvo que hacerlo totalmente sola, pero una parte de ella le agrada saber que dentro de ella tiene esa fortaleza, sobrevivió todo, inclusive la muerte de Vegeta, y aun así no se dio por vencida. Espera que una vez que termine todo ese desastre pueda sentarse a platicar con su hijo del futuro y que le hable sobre la mujer en que se convertirá, al final cumplirá con las expectativas de sus padres, una mujer independiente y capaz de enfrentarse a todo lo que la vida decida arrojarle.

Ahora esta en el jardín recostada sobre el césped con su pequeño hijo acostado sobre su pecho, esa ha sido su rutina durante el tiempo que sus amigos, su pareja y la versión adolescente de Trunks llevan peleando; sale para admirar el atardecer y esperar la salida de la segunda estrella a la derecha, permanece ahí arrullando a su pequeño, con aquellas canciones viejas con las que su madre solía dormirla; ya fuera alguna balada de los Beatles, Elton John o Billy Joel. Por alguna razón desde el nacimiento de su hijo, esta segura que es precisamente esa estrella donde Vegeta entrenaba para mantenerlos a salvo.

Así que cuando nada podía hacerla sentir mejor, cuando más desesperada y sola se sentía, solamente el observar esa estrella le devuelve un poco la paz, su muy particular versión de nunca jamás… así que ahora esta ahí observando como el cielo se tiñe de tonos rojizos y las primeras estrellas comienzan a aparecer

- No vas a ir a recibirlos – la dulce voz de su madre la saca de su burbuja

- Dudo que él desee verme ahí, así que creo que es mejor que permanezca aquí, si realmente quiere verme sabe donde encontrarme

- Me extraña que estés escondiéndote, desde tu primera aventura dejaste esa pequeña niña insegura atrás – su madre se ha sentado junto a ella observando la misma estrella

- Eso fue antes de enamorarme de la persona más difícil de este universo, creo que no podría soportar su indiferencia al verme ahí, preferiría mil veces que me gritará pero no su pared impenetrable, sus ojos fríos y mirada cruel

- Pero él no es la única persona que deseas ver, el joven Trunks es tu hijo y has estado muerta de preocupación por él, tu desesperación no es solamente por Vegeta

- Si pero…

- Es un chico que no ha tenido mucho en su vida, que a pasado los últimos meses luchando, que va a ser resucitado, creme el ver a su madre, aunque sea su madre del pasado significaría mucho para él

Bulma se ha sentado y abraza con fuerza al pequeño sostiene en sus brazos, recordar que no pudo hacer nada para evitar que su hermoso hijo muriera y que Vegeta fuera mortalmente herido, recordarlo le rompe el corazón tanto como cuando le dieron la noticia – "Trunks murió" – esas palabras retumbaron en su mente, no durmió o probo bocado durante una semana, no fue hasta que su madre le dejo al bebe Trunks a su lado con nada más que un pañal sucio que comprendió que aún podía salvar a su pequeño, y que con las esferas resucitaría a su hijo del futuro.

- Mi hijo del futuro, es extraño… últimamente he pensado mucho en ella

- Dirás en ti

- Esto es demasiado bizarro, ella, yo… no se como pude conseguir el valor para sobrevivir a todo y educar a ese magnifico joven, no tienes ni idea de lo fuerte y valiente que es má

- Es hijo tuyo y del joven Vegeta, claro que es un ser extraordinario, en cuanto a tu fuerza, siempre has tenido ese valor dentro ti, lo has demostrado durante años ayudando a tus amigos

- A veces siento que no es así, que en cualquier momento me daré por vencida

- Claro que no lo harás, siempre luchas… es por eso que tu hijo es obstinado y capaz de dar su vida por quienes ama, por que tu siempre has sido así, por que su padre olvido todo por tratar de vengar su muerte

Esa fue la segunda parte de la noticia que la destrozo… Bulma simplemente no pudo creerlo, Vegeta perder toda compostura y sangre fría al ver a su hijo herido de muerte, debía ser un error o una broma muy cruel, el príncipe de los saiyans sabe mantener sus emociones en control, él jamás haría algo así… Bunny solamente sonrió con esa enigmática sonrisa de saber algo que tu no, la rubia tonta, que realmente no tiene un solo cabello de tonta, el joven Vegeta es capaz de eso y más, el solitario guerrero podría ser un cabrón con el resto del universo, ella incluida, pero su pareja y su crio son lo más importante de su vida, lo primero en muchos años que le devolvió su fe en si mismo.

- El terco termino con todos los huesos rotos, y ni así me dejo curarlo, se alejó de mi encerrándose en su maldito caparazón de me importa un bledo el resto del univeros… el muy idiota no supuso que yo estaría igual de dolida que él, que no estaría devastada por la muerte de nuestro hijo

- No tengo ni idea de como reaccionaría con una noticia así, pero hay pequeña diferencia – Bulma levanta la vista y observa la mirada de su madre - Vegeta tuvo que presenciarlo y por segunda vez en su vida no fue lo suficientemente fuerte para salvar a alguien que amaba

- Pero por que encerrarse de nuevo, por que volver a ser la mierda que conocí en Namek

- Porque es la única manera en la que sabe lidiar con su dolor, mostrar debilidad en el régimen en el que creció probablemente le hubiera causado la muerte, no puedes esperar que cambie en unos años cuando toda su vida tuvo que protegerse de sus propios sentimientos

- Aun así no es sencillo

- Amor… tu lo elegiste, y creme creo que hiciste un excelente trabajo al hacerlo, pero no todo es miel sobre hojuelas, el hombre es difícil, inclusivo yo he tenido ganas de golpearlo – Bulma suelta una pequeña carcajada al imaginarse a su madre dándole un sartenazo en la base del cráneo a Vegeta, pagaría mucho dinero por ver eso – así que jovencita necesito que te arregles, tu pareja y tu hijo merecen ser recibidos por la mujer hermosa y fuerte que siempre has sido

- Pero

- Nada de peros, te pondrás tu vestido más hermoso e iras a recibirlos junto con el resto de tus amigos, abrazarás a tu hijo y besaras a tu guapísimo saiyan, iras allá y pelearas por la familia que te mereces

Lleva varios minutos de pie tratando de mantener sus emociones en control, esta alejado del resto de los inútiles humanos, esperando que lleguen las últimas dos esferas para revivir a los caídos durante el torneo de Cell, entre ellos a su hijo. Su cabeza es un desastre, como la ha sido desde que piso esa maldita bola de lodo, jamás en su vida se había sentido más inadecuado e insultado, siendo superado por un guerrero de tercera clase con el intelecto de una mosca y su mestizo hijo, pero al mismo tiempo desde que su padre lo regalo como un cachorro a Freezer y lo alejo de Vegeta-sei no se había podido llamar a ningún otro lugar su hogar, no hasta que se mudo a Capsule Corp.

Cientos de recuerdos se agolpan, así que mantiene los ojos cerrados, para todos los demás luce tranquilo pero esta lejos de estarlo, tres recuerdos en especial lo están torturando… la muerte de su madre y de su crio, así como la conversación que tuvo con su heredero antes de la batalla decisiva con Cell.

Cuando niño vio impotente como Freezer violo, torturo y asesino a su madre y no pudo hacer absolutamente nada para defenderla, el sádico lagarto la tomo del cuello y tiro en el suelo de la sala del trono, literalmente la destrozo, su padre evito que se moviera de su lado, lo sostuvo con fuerza para que no se arriesgará al intentar evitarlo; lo único que pudo hacer fue observarla soportar todo con lagrimas en los ojos pero sin emitir un solo sonido de dolor o desesperación, ni una sola vez clamo piedad o pidió ayuda, hasta que conoció a la onna gritona jamás se había topado con otra mujer tan valiente como su madre.

Como odio al estúpido de su padre por hacerlo parecer tan cobarde como él; sabe que no hubiera logrado detener a Freezer pero al menos lo habría intentando, de todas formas unas semanas después recibió la primera golpiza de su vida sin motivo alguno, bien pudo haber sido por tratar de limpiar el honor de su madre. Pero no hizo nada, por que se lo impidieron, esa sensación de impotencia no solamente lo ha acompañado durante toda su vida, sino que se fue incrementando con cada asesinato no deseado, con cada intento fallido de escapar, con su asesinato a manos de su antiguo amo... con la muerte de su heredero.

Como adulto observo a Cell atravesar el pecho de su hijo con un rayo de energía, asesinándolo a sangre fría sin darle la oportunidad de defenderse al tomarlos por sorpresa, nuevamente no pudo hacer nada para evitarlo, pero a diferencia de lo sucedido con su madre ahora si podía hacer algo para vengarlo, no hubiera dejado que nadie lo evitara, ni Kakaroto o el mismísimo demonio lo habrían logrado detener, se lanzó como un animal contra quien atento contra su casa, eliminando al heredero del reino de Vegeta-sei.

Fue algo realmente extraño para él, observar sin poder hacer nada, ver al joven por el que tanto renegó – "estúpido cabello, semejante color de ojos para un saiyan" – para luego perder el control, durante años aguanto estoico todo lo que Freezer y sus asquerosos esbirros le hicieron y jamás se dejo llevar por algo tan ridículo e innecesario como sus sentimientos.

Una parte de su mente le trato de tranquilizar – "lo podemos revivir con las esferas" – pero el dolor fue tan intenso como lo que sintió con su madre, el verlo caer sin vida sin tener la oportunidad de defenderse, el pensar en el dolor de Bulma cuando se enterará, pudo imaginarla caer de rodillas sollozando, suplicándole que dijera que no era cierto que su hijo no podía estar muerto, eso fue lo que le hizo perder los estribos, pensar en lo mucho que le había fallado a los dos, todo eso lo cegó sin remedio, ataco con todo lo que tenía, su error fue no medir a su enemigo.

Pero falló, no fue el quien detuvo la amenaza que Cell representaba, fue el mestizo de Kakaroto, él mismo que entreno a Trunks en el futuro, él termino con todos los huesos rotos, tendido en el suelo, por segunda ocasión eran otros los que limpiaban el honor de los saiyans… pero de alguna manera podía escuchar la voz de la onna tranquilizándolo – "hiciste un gran trabajo entrenándolo pero nada pudo predecir ese ataque traicionero, al menos ahora pudiste intentar vengarlo, nadie te detuvo para mostrar que el heredero de Vegeta-sei realmente te importa" – la bocazas se había convertido en su estúpida conciencia, como ese grillo metiche del cuento de la marioneta busca bullas, siempre guiando sus pasos o consolándolo en sus momentos de necesidad.

Pero al final de cuentas volvió a fallar, no importando lo que su onna imaginaria dijera, nuevamente demostró no estar a la altura de las promesas de su nacimiento, tal vez su futuro no es convertirse en el ser más poderoso del universo, tal vez su destino es estar con ella y tratar de arreglar su alma, luchar para recuperar lo que el lagarto le robo, ayudar a su hijo a ser mucho más de lo que él jamás será, demasiadas opciones para alguien que durante gran parte de su vida no tuvo ninguna.

Ahora su hijo será devuelto a la vida, como él mismo lo fue hace algunos años después del que el lagarto lo mando al otro mundo con singular alegría, pero Vegeta regreso a su hogar… el jodido infierno fue igual a lo que tuvo que soportar por años; alguien como Trunks tenía boleto de primera clase al más resplandeciente cielo, eso de cierta manera lo tranquiliza.

Pero esos dos momentos horribles de su vida no son del todo lo que lo tiene meditando sobre su futuro, esos recuerdos puede contrarrestarlos un poco con lo que la onna le ha hecho sentir en su tiempo juntos – "date una oportunidad, podrías ser mucho mejor que mi adorado Goku" – la fe a prueba de todo que Bulma le tiene lo tranquiliza, lo hace sentir menos inadecuado; no lo que lo tiene con la cabeza hecha un lio es la última conversación que tuvo con su hijo antes de salir de la cámara del tiempo después de entrenar por un año, en realidad un día para el resto de los mortales.

Pudo evitar las conversaciones incomodas durante varios meses, en gran parte por que su hijo era un joven muy especial, discreto a pesar de haber sido educado por la boquifloja de Bulma quien al parecer no puede evitar meter sus nariz en los asuntos de todos los demás; podía sentir sus miradas expectantes y llenas de curiosidad, pero siempre respetando los límites establecidos por Vegeta, pero el príncipe bien sabía que era cuestión de tiempo para que la curiosidad de Trunks ganará, al parecer su gran corazón no fue lo único que heredo de su madre.

Un día antes de salir se paro frente a él, de manera muy educada le solicito unas palabras lejos del resto de los guerreros, y él no pudo encontrar el valor, o un buen pretexto, para negarse.

- Bien de que es lo que deseas hablar – pregunto con los brazos cruzados y una mirada fría, una de sus mejores defensas… fingir indiferencia

- De ti, es un tema que mamá no discute, es demasiado doloroso para ella – no puede evitar darse cuenta que el tono de voz de su hijo es algo similar al suyo pero tiene un dejo caluroso como el de su madre

- Por algo será

Su respuesta es más de triste que irónica, pero es perfectamente escondida bajo su mascara de suficiencia y frialdad, pero una parte de él sufre al pensar que tal vez continuo comportándose como un bastardo con ella y finalmente Bulma se dio por vencida, se alejó de él, ni siquiera desea hablar de él, lo que significa que realmente debido haber sido malo.

- Con todo respeto señor, dudo que realmente sea el cabrón que se empeña a mostrar al resto del mundo

Vegeta vio negro, tomo al joven del cuello con fuerza deseoso de apretarlo hasta deshacerse de quien osaba hablarle de esa manera, cuando observo a su hijo sostener una mirada sin miedo dudo por un segundo.

- El que seas mi heredero no te da derecho a dirigirte a mi de esa manera, soy el príncipe de todos los saiyans y como tal, debes dirigirte a mi con respeto

- Ese soy yo – respondió orgulloso, perdiendo todo tono afable, ahora si sonaba como Vegeta, arrogante – tu eres su rey, como tu hijo me corresponde el título de príncipe

- De una raza extinta – soltó su cuello pero sostuvo su mirada, en su vida había estado tan orgulloso de alguien – pero al final somos de sangre real

- Quedamos cuatro saiyans, no estamos extintos

- Pero ya no somos puros

- Tal vez no… pero creo que la sangre terrícola de mi madre si algo hizo fue mejorarme, no me hizo débil como cualquiera podría suponer, alcance el nivel de legendario como tu lo llamas antes de mi pubertad

- Que es lo que deseas saber…

- Todo, cuales son nuestras costumbres, soy un terrícola pero también un saiyan, y deseo saber de donde vengo, nadie puede contestarme eso mas que tu

- Por un momento pensé que querías hablar sobre tu madre y yo

- Algún día tu o ella decidirán que es momento que sepa como fue que terminaron juntos, pero ahora no es momento – sabe que le esta diciendo lo que Vegeta desea escuchar, que en fondo eso es precisamente de lo que desea hablar – regresare al futuro y quiero saber de que estoy orgulloso

- Realmente estas orgulloso de tu herencia alienígena aun cuando no sabes nada sobre ella, tal vez lo que te platique no sea del todo placentero, no somos una raza pacifica, todo lo contrario

- Me arriesgaré

Le hablo sobre todo lo que recordaba sobre su planeta natal, lo parecido y al mismo tiempo diferente que es de la tierra, sus primeros entrenamientos con su padre, la tecnología de la que eran capaces sus científicos, el como sus padres se empeñaron en no solamente hacerlo más fuerte sino también más inteligente, le conto sobre las leyendas de los poderosos super-saiyans, las costumbres de celebrar a los caídos, inclusive de los rituales de apareamiento.

- Si mamá se entera que estas hablándome de sexo te cortara las bolas

- La onna no es lo suficientemente fuerte como para lograr esa hazaña – el comentario le hizo gracia, el joven es ocurrente, será un estupendo compañero de batalla en un futuro

- Tal vez no sea poderosa, pero es bastante inteligente y paciente

- Extremadamente vengativa

- Deseas saber algo más – por primera vez desde que comenzaron con su platica lo ve dudar – vamos no tenemos todo el día

- Puedes decir que no, pero me gustaría saber sobre tu vida con Freezer, mama suele decir que ese tiempo de tu vida explica en gran medida quien eres

- Siempre he dicho que la onna tiene la boca demasiado floja

- Podemos hablar de algo más si así lo deseas

- Asesino a mi madre frente a mis ojos, no sin antes sobajarla y hacerla pasar por algo que ninguna mujer debería vivir jamás, apenas estaba haciéndome a la idea de que ella ya no estaba en mi vida cuando tu abuelo tuvo la brillante idea de ofrecerme como tributo para evitar represalias en contra de toda nuestra especie, básicamente para salvar su arrugado trasero

- Así como así te entrego

- Si, supongo que ser rey no era fácil, puso en una balanza su hijo y todos sus súbditos, y perdí, no te hablare sobre todo lo que viví con ese bastardo lagarto, pero no fue nada agradable, después de algunos meses me rompió, deje mis sueños de grandeza y me hice a la idea de que ahora era un asesino a sueldo, un mercenario cualquiera

- Mamá dice que realmente no estas orgulloso de lo que hiciste durante ese tiempo

- Para serte del todo sincero tiene algo de razón – el chico sonríe – si me entero que le dices que estoy de acuerdo con una de sus locas teorías, ni las esferas del dragón podrán ayudarte, entendido

- Si señor, a ninguna de mis madres les diré lo que platiquemos aquí, yo solamente quiero saber algo sobre ti, conocerte

- Estoy orgulloso de lo que logre como guerrero, de la fama y respeto que alcance gracias a mi poder y esfuerzo, pero me avergüenza no haberme rebelado más, de haber destruido a seres más débiles que yo, sin darles la oportunidad de defenderse – durante unos segundos fija su mirada al horizonte tratando de recordar – de nada sirve una batalla si no representa un reto, no hay honor en vencer cuando la pelea no es justa, la diferencia entre un guerrero y un tirano es exactamente esa

Pudo sentir la mirada rara de su hijo, esa mezcla de tristeza y admiración, sabe que no puede hablarle de todo lo que hizo durante su tiempo con Freezer, todavía es demasiado joven e impresionable, tal vez algún día pueda comprenderlo.

- Pero nunca te diste realmente por vencido, siempre pensaste en derrocarlo

- No, pero tenía que ganar tiempo, no era lo suficientemente fuerte para derrocarlo, así que me trague mi orgullo, hice lo que se me ordeno para ganar tiempo, aún con los tarados de Nappa y Radditz a mi lado no era posible, ahí fue cuando Radditz tuvo la brillante idea de buscar a su hermano

- Goku

- Exacto el idiota de Kakaroto, de haber sabido que buscar a ese débil mental me traería tantos problemas, lo hubiera pensado dos veces, solamente algo bueno salió de esa mala idea – su hijo sonríe pues sabe a que se refiere pero prefiere no externar sus pensamientos, y Vegeta lo admira por ello – todo lo que sucedió en Namek te lo puede platicar tu madre.

- Como te dije no es un tema que le guste tocar, su vida no fue nada sencilla y recordar mejores tiempos no lo hace más fácil

- Si se refiere a Namek como mejores tiempos, debe estar hasta el cuello de mierda

- Ver a todos tus amigos morir uno a uno y no tener las esferas del dragón para revivirlos no debió ser un día en el parque, encima tuvo que continuar con el entrenamiento de un saiyan cabeza dura después de la muerte de Gohan

- El mestizo fue tu sensei

- Si… después de su muerte, mama tomo esa responsabilidad lo mejor que pudo, utilizo los videos de tus sesiones en la cámara de gravedad

- Supongo que ya no le gritare por filmarme, odio tener que darle la razón

- Gohan siempre me dijo que su dinámica era algo especial, pero a pesar de los gritos y los sombrerazos, se podía ver que lo que ambos sentían por el otro

- Eso dijo el enano chillón

- Bueno en el futuro no es nada enano, y solamente lo vi llorar en dos ocasiones, mama dijo que fueron tres

- Creme cuando lo conocí era un enano llorón, un bebito de mamá… me alegra ver que al fin se corto el cordón umbilical con la arpía de su madre

- Cuando tu padre muere y tu madre tiene que esconderse uno tiende a madurar demasiado rápido

- Eso fue lo que te sucedió

- Yo tenía dos años cuando moriste, así que realmente no la recuerdo, pero sé muy bien que una parte de mama murió contigo, Gohan me contó en una ocasión que moriste en sus brazos, soportaste lo suficiente para regresar a ella

- Yo pensé que…

- La habías dejado, de cierta manera lo hiciste, después de eso no volvió a ser la misma, eso me hizo crecer y cuando mi maestro murió deje de ser un niño

- Jure que no dejaría que tuvieras un futuro parecido al mio

- Hiciste todo lo posible, al menos eso me dijo

- Gohan… creo que me costará algo de trabajo hacerme a la idea de que ese joven tuvo algo que ver con tu educación, y que no hizo tan mal trabajo

- Él te admiraba – Vegeta levanta una ceja en señal de duda – aunque lo dudes, siempre hablo muy bien de ti, que tu carácter era de los cien mil demonios pero que eras un excelente guerrero, muy poderoso y valiente, el mejor estratega que ha conocido, realmente estaba orgulloso de haber peleado a tu lado

- Vaya deje de ser una mierda, la onna debe estar muy orgullosa – aunque su tono es sarcástico, una parte de él realmente se alivia de saber que le dio una oportunidad a su relación con Bulma

- Jamás le llamas por su nombre

- No

- Alguna vez la amaste

- Creo que dejamos muy en claro que no íbamos a hablar sobre ese tema

- Pero…

- Dije que no y esa es mi última palabra

No sabe por que no tuvo el valor de contarle sobre sus verdaderos sentimientos por la onna del cabello azul, la que desde el primer día lo ha sacado de quicio como nadie pero también lo ha hecho sentir en paz como nunca en su vida; como explicarle a su hijo que la razón por la cual la llamaba así es por que precisamente eso era Bulma, su mujer… su pareja de por vida, quien en otra vida pudo haber sido nombrada reina de su pueblo, sin siquiera ser parte de su especie.

Durante sus entrenamientos en la segunda estrella a la derecha lo medito todos los días, pero cuando sintió el dolor de la loca humana cuando dio a luz a su crio, ahí fue cuando no pudo seguir mintiéndose… la unión con la mujer era demasiado fuerte como para ignorarla, no solamente follaron como locos durante todo ese tiempo, sutilmente fue tocando otras fibras mucho más profundas, él no cree en sentimientos pero cuando esta con ella, no tiene ese peso muerto en su pecho, hasta cierto punto esta en paz con él y el universo.

Su gente lograba conexiones realmente fuertes entre parejas, una vez que se escogía a una hembra era de por vida, no hacían promesas o firmaban papeles como los humanos, era algo mucho más fuerte, en algunas raras ocasiones inclusive su compromiso era mucho más fuerte, ofrecían su vida misma.

Eso fue lo que sin proponerlo había logrado con la onna, quien diría que la ruidosa vulgar mujer de cabello azul pudiera tener la fuerza, algo muy importante para su pueblo, para hacerlo sentirse atraído por ella; si bien era uno de los seres más débiles que había conocido su fuerza va más allá de la física, su espíritu no puede ser derrotado, ni siquiera por él que solía tratarla como basura. Ella supo leer entre líneas, darse cuenta que su actitud de cabrón no es más que una elaborada fachada, una pared de piedra que construyo para evitar que lo vivido bajo el yugo de Freezer terminará por volverlo loco.

Así que ahora no solamente esta en espera de la resucitación de su hijo, sino que la mujer llegue, tal vez ahora si se haya ganado el derecho a estar en paz, tal vez después de todo su vida sea algo más que una interminable lista de momentos decepcionantes.

Ya no es más el príncipe de una de las razas más poderosas del universo, tampoco un mercenario que va por el universo condenando a razas enteras a la extinción o la esclavitud, probablemente jamás sea más fuerte que el imbécil de Kakaroto… y seguramente no será un padre de familia amoroso como el padre de la onna, pero ya no será más ese ser ficticio que lo ha ayudado a sobrevivir, por primera vez puede ser él mismo y tendrá toda su vida, así como todo el apoyo de su familia, para intentar averiguar quien es en realidad.