Hola,por si las dudas. La historia aun no se acaba! Después de este aun falta un capitulo mas :D
Lamento no haber actualizado por tres semanas (wow, rompí mi propio récord no?)
Se que Kurt no hablo mucho en el otro capitulo, pero ahora si que hablara *-*
Gracias a todos los que al menos una vez se animaron a abrir el link de mi historia ^-^ se los agradezco de corazón a todos los que al menos leyeron una palabra que salio de mis teclas. Ahora que ya casi acabo esto, me alegra saber que no lo hice sola jeje
En este cap, se vera mucha información revelada, muchaaaa (y también mucha acción) asi como un flashback
espero que les guste, no es lo mejor u.u pero que se hace. Espero poder acabarlo.
La jungla de construcciones en lo que se había convertido el mundo solo lograba enfermarme. Ese aire que tanto me costaba respirar me daba nauseas. ¿Cómo había él decidido quedarse aquí? Lo sabía y ciertamente me parecía estúpido. Rosalía nos había dado muy preciada información, todas las rubias eran tan fáciles de manipular. Cierta voz me saca de mis pensamientos.
"Acaba de salir de la casa Sebastian" la voz de Henry sonó de repente en mi cabeza. Todo tal cual pensé. Blaine siempre había sido del de detalles, querría darle una sorpresa cada cierto tiempo. Demasiado cursi para mí gusto. Pero aun así lo quería cerca.
"Muy bien, necesito que lo sigas y me mantengas informado, si no llego a responder contáctate con Juno. Él me lo hará saber."
"Espero que sepas lo que haces, cada segundo que estamos aquí, es un segundo que perdemos allá. Por no contar la cantidad de energía que se necesita. Solo podemos estar aquí otras 4 horas."
"Tú solo sigue con lo que dijimos, no falles" la conexión se corto, bueno…yo la corte. Cuatro horas eran más que necesarias para mí. No me permitiría fallar dos veces con la misma persona.
-Kurt, ¿podrías venir un segundo?-la voz de mi papá se escucho en toda la casa, la cual inevitablemente se encontraba a oscuras. Todas las luces estaban apagadas, a excepción de la de la cocina. Yo me encontraba bajando las escaleras, no esperaba encontrarlo en casa. Ya casi habían pasados 2 días desde que bueno…Blaine y yo podríamos llamarnos novios.
Las cosas entre nosotros estaban… como decirlo, ¿empezando? Si supongo que esa era la palabra perfecta para describirnos en estos momentos. Las cosas iban naturalmente, tal y como debía ser. Por no mencionar tal y como siempre imagine.
Día y noche yo me la había pasado en mi habitación con Blaine hablando de las mil cosas que aun teníamos que contarnos, mayormente de su pasado. El mío no era muy interesante que digamos, pero cuando él me escuchaba tal como hacia me sentía como uno de esos viajeros que gastan todo lo que tienen para hacer cosas inimaginables. Él hacía ver mi primera montada en bicicleta como la escalada al monte Everest. Me sentía tan a gusto a su lado. Cuando lo tenía abrazándome me sentía tan protegido, sentía que ninguna de las personas que nos mirasen nos podría hacer daño. El simple hecho de su presencia me complementaba. Él era todo lo que alguien podía llegar soñar, que por alguna razón que aun no me explicaba llego a mí, literalmente. El me había contado de sus viajes por toda Europa cuando solo tenía 12 años. Francia, Bélgica, España, Austria, Italia, Hungría… Aún no me lo creía. Cuando yo tenía 12 años solo me llevaban a la casa de mi tía abuela Jane. De cómo veía todo a esa corta edad. De cómo a los 15 ya iba a todo tipo de bailes. Era todo un libro. Pero siempre estuvo esquivo a lo que ocurrió ese día, ¿que no me lo podía decir? Digo, podía confiar en mí. ¿O no?
Cerca de la 7 de la noche de ese día él me había dicho que debía salir urgentemente, no dio más detalles, pero sí que a las ocho me vendría a recoger para ir al parque central. Por estas épocas el parque estaba semi vacio. Por eso es que yo, a las ocho en punto me encontraba ya listo para lo sea que haría esa noche. Pero, mientras había estado buscando el traje perfecto para la ocasión había encontrado un objeto algo peculiar. Un anillo para ser exactos. No soy un experto en esas cosas, pero se veía costoso. Además dentro tenía un nombre, Rosalía. Rosalía era el nombre de la prometida de Blaine, una persona de cual apenas sabía el nombre.
-Oh hola, no esperaba que volvieras tan temprano papá-entro a la cocina para encontrarlo sentado en una de las sillas de la mesa.
-Pues sí, la verdad es que quería hablar contigo solo unos minutos- me siento mientras miro disimuladamente el reloj de la pared, 8:05.
-¿Qué pasa papá? ¿Estás bien? ¿Te duele el pecho?- le pregunto preocupado, últimamente no había tenido ningún signo de preocupación, pero nunca se sabía.
-No Kurt, yo estoy bien.
-¿Entonces? ¿Qué pasa?
-Pues, se lo que está pasando entre Blaine y tu.
Bum. Me lo quede mirando unos segundos ¿Blaine le habría dicho? No, eso no era posible. Pensaba decírselo este mismo día, esta misma noche. No quería que pensara que le ocultaba cosas. Digo, adoraba a mi papá, fue la persona que nunca me juzgo y que siempre estaba mi lado. Y también la persona que me conocía mejor que nadie. Tal vez demasiado bien, o yo era demasiado obvio cuando me enamoraba de alguien.
-¿Estas molesto de que no te haya dicho nada?- le digo tímidamente finalizados mis intentos encontrar una respuesta. Mis ojos lo evitan mirando mis manos.
-La verdad no, sabía que me lo ibas a decir a mas tardar hoy, pero quise adelantarte.- ¿Adelantarme? ¿Para qué?
-Quiero que sepas que… no ha pasado casi nada entre nosotros, solo hemos hablado. Por eso se quedo hasta tarde ayer en mi cuarto y además…
-Kurt, yo lo sé- dijo el rápidamente- ella me dijo que era el chico mas encantador del mundo. Ella supo todo sobre ti a pesar de que solo estuvo contigo 8 años.
Un rayo atravesó mi mente… rápida y furiosamente. ¿Mi madre lo había conocido?, ¿Cuánto sabia ella de él? ¿Ella había sido su amiga? ¿Sabía exactamente como había terminado atrapado? ¿Por qué Blaine nunca me lo dijo? ¿Qué razones tenia él para ocultármelo? ¿De qué hablaban? ¿Por qué ella nunca lo libero del libro? ¿Ella sabía que yo me enamoraría de él? ¿Porque cada vez que me enteraba de algo como esto me bombardeaba con preguntas de las cuales sabía que no tendría la respuesta? Vale, eso último era un hábito que debía cambiar ya. Me produciría dolores de cabeza con el tiempo.
-Kurt, necesito que te lo tomes con calma- el intento de transmitirme seguridad era muy obvia en su voz, aunque estaba funcionando-Primero que nada, yo nunca hable con Blaine en esos tiempos. Ella me contaba todo. No sé si recuerdes pero la noche que te encontré en tu habitación con él. ¿Recuerdas que en cuanto me dijiste que había salido de uno de sus libros yo lo entendí todo?
Asentí lentamente.
-Ella me dijo que este día llegaría. El día que él saliera de esa prisión que lo atormentaba cada día desde hace ya mucho, se llego a desesperar por un pequeño tiempo. Ella se moría por ayudarlo pero por más que tratase Blaine solo quedaba en papel y tinta. Él le dijo que al parecer, por lo que había llegado a descubrir debía ser alguien que tenía un lazo con él. Al parecer tú lo tienes con él. ¿No te costo nada sacarlo cierto?
Me quede pensativo un momento.
-Pues…no para nada. Lo más difícil fue hacer que confiara en mí para que me dé su mano. Aunque no me considero nadie con poderes ni nada por el estilo.
-Pues será mejor que lo empieces a creer. Ella los tenia, no me sorprendería que tu también. Ella siempre te hacia vivir en otro mundo ¿no?
-Ella era…
Toc. Toc. Toc.
El retumbante sonido nos saco a ambos de la burbuja de recuerdos en la que nos habíamos metido.
-Kurt- Burt llamo mi atención, de nuevo el reloj. 8:18-Te recomendaría que le preguntes a Blaine lo que yo no sé, ¿él es tu novio no?- me guiño el ojo y se fue a abrir la puerta.
Ciertamente, unas cuantas coas tomaron sentido. Pero otras dudas llegaron. ¿Qué tal si mi madre le había dicho que no me dijera nada? ¿O si él la había olvidado? Deja de hacerte preguntas Kurt, me reproche como a un cachorro.
-Muchacho, te ves increíble en esa chaqueta- la persona que estaba en el umbral de la puerta era nadie más que ese chico con rizos negruzco que se asemejaban a una cama echa de nubes.
-Señor Hummel- lo saludo como siempre lo hacía-¿Se encuentra Kurt?
-Pues sí, esta justo aquí. Hemos tenido una pequeña charla pero hemos acabado de terminar.
Yo solo los miraba desde la cocina.
-Hola Kurt- me dedico una linda sonrisa, con su acento sin olvidar- ¿Nos vamos?- me dijo cortésmente.
-Claro-me levanto de mi silla y camino hacia donde se encuentra él-Papá no volveremos tarde, pero deberías irte a dormir temprano. No nos esperes- me despido de él mientras salgo de casa.- sabes que es malo para tu salud.
-Adiós a ti también Kurt, que te vaya bien.
La puerta se cierra a nuestras espaldas. Nos miramos sin siquiera movernos.
-Buenas noches Kurt- me dice mientras toma y besa mi mano, no sin antes sentir cierta duda de hacerlo o no. Pero yo le doy a entender que no hay problema. A veces… me gustaría golpear a toda esa gente que le causaron ese comportamiento. Esas personas que lo atemorizaron por el simple hecho de que ellos no estaban de acuerdo.
-¿Qué tal?-le digo en cuanto empezamos a caminar hacia donde Blaine me quería llevar esa noche- ¿Ahora podre saber la razón de tu huida hace un rato? ¿Es que acaso huelo mal?- bromeo.
-No, claro que no- me dice con una sonrisa-es que recordé que hoy hay luna llena- los dos miramos al cielo para ver una gran y brillante luna cubierta parcialmente por la nubes- y no quise esperar otro mes para poderte enseñar algo- en su cara se sitúa una cara juguetona.
-¿Y qué será?- lo golpeo suavemente con mi hombro mientras me acerco mas a él-Te recuerdo que soy yo él he vivido aquí toda mi vida-una pequeña risilla se escapa de mis labios.
-Eso no quiere decir que lo conozcas mejor que yo, he explorado mucho estos últimos días-me guiña el ojo pero después posa su mirada en mi mano solitaria la cual está muy cerca de la suya.
-Puedes tomarla Blaine, puedes hacerlo siempre que quieras- yo tomo la iniciativa y uno nuestras manos las cuales se unen perfectamente. Seguimos caminando hacia el parque.
-No sé porque sigo actuando así- se toma la cabeza con ambas manos- No lo entiendo… Estoy contigo y nadie más. No se porque se me hace tan difícil olvidarlo. Actué sin ningún temor en el teatro pero, no sé qué me pasa. Creo que simplemente me deje llevar.
Aprieto su mano con lo nos volvemos a mirar.
-No te preocupes, Está bien. Veras que muy pronto olvidaras todo lo que debas olvidar- le doy un pequeño y efímero beso en la mejilla, todo debía ir a su tiempo. Como siempre, yo procuraba tener cuidado de no ponerlo incomodo.-Me separo para poder verlo desde un mejor ángulo- tú solo no te preocupes, si yo estuviera en tu lugar no sé cómo estaría.
Ahora es él quien aprieta mi mano.
-Gracias-me dice-gracias por todo. Por sacarme de ahí, por ayudarme a integrarme, por darme un apoyo, por dejarme amarte.
Eso no me lo esperaba, para nada. No lo puedo evitar aunque hubiera querido, mis mejillas se encienden en un rojo más intenso que el normal. Mi piel blanquecina traía con ella ciertos inconvenientes. Blaine era tan, nunca sabría cómo explicarlo. ¿Era esto lo que tantas veces había llegado a imaginar? ¿Era esto lo que solo pensaba que eran fantasías? En parte si, podría decir. Blaine no era de aquí. No lo conocí como alguien normalmente conoces a su otra naranja. Ni internet, ni colegio ni ninguna de esas cosas. Sería muy divertido si alguien me preguntara; Hey y ustedes, ¿cómo se conocieron?, yo solo podría responder; pues, lo saque de un libro luego de que permaneciera encerrado ahí un largo tiempo. Nos hicimos amigo y lo ayude a adaptarse y ya sabes, lo normal. Reí para mis adentros
Seguimos caminando con las manos entrelazadas por un rato. El silencio reina por un rato, pero no es demasiado ya que llegamos hasta nuestro destino. El parque de Ohio. Este tenía un lago donde en primavera se podían ver patos nadando por todas partes.
-¿Alguna vez escuchaste de lo que dicen de la luna llena en verano?- me pregunta de pronto. Para ese momento ya estamos frente al lago.
-La verdad es que no, nunca escuche de ella. Creo que estoy quedando como todo un mal estudiante que no presta atención no ¿no?
-No, entiendo cuando siempre tienes que estar junto a alguien que no te agrada- me sonríe, nuestras manos siguen junas.- Dice que es un momento muy especial. Todo el ambiente se transforma. En mi ciudad no había muchos lagos, además no me dejaban salir de noche. Pero unas veces llegue a escaparme.
-Pero la luna está un poco cubierta-dije mirando el lago, no se reflejaba totalmente pero aun así reflejaba un poco de luz.
-Es una lástima, tal vez si esperamos un momento se despeje.
-Sí, ¿Qué tal si nos vamos un momento a esa banca que está ahí?-dije señalándola- al menos no tendremos que esperar parados-sonreí.
Vamos a sentarnos a la banca, decidí que debía empezar con algo de lo que tenía en mi cabeza.
-Mmm-mis mano derecha se dirige lentamente a uno de mis bolsillos, buscando- no quiero que pienses que te espió ni nada de eso, pero…encontré esto mientras me cambiaba hoy- le muestro el anillo con el nombre de Rosalía que encontré antes de venir.
Sus ojos lo miran con detenimiento y lo toman con sus manos.
-¿Por qué lo tienes tu?-le pregunto aunque no me responde de inmediato.
-Si te digo algo, prometerías no decirle a nadie-sus ojos se ven un poco apagados.
-Claro, sabes que puedes confiar en mí
-Pues mira, esto es lo que paso…
Me encontraba a punto de salir de casa ese día, pero como era de costumbre mi padre metía cosas en mi agenda sin mi permiso. Como creo ya haberte dicho antes, ya estaba acostumbrado a eso . Pero, no estaba nada familiarizado con lo que paso después. Resulto que me debía reunir con Rosalía aquella noche. No te he dicho la verdad Kurt, ella era… como mi mejor amiga. Cuando te dije que no me caía para nada tuve que mentirte. Ella me conocía y me agradaba su compañía. Pero nunca llegue a creer que ella sabría tanto de mi, hasta a mi me sorprendió. Para ser exactos, esta noche fue exactamente una antes de quedar atrapado.
-Te ves cansado Blaine ¿Has descansado?-me dijo esa noche.
-Trato de no pensar en ello. Si no pienso en ello, pienso que desaparecerá.
-Deberías terminar con esta farsa, sé que no deseas casarte conmigo.-La comida nunca fue cogida por ninguno de los dos. No me sorprendería que hubiera terminado en manos del sabueso.
-Tú me caes muy bien Rosalía, eres mi mejor amiga- la había llegado a conocer muy bien.
-Pero no me amas, y creo saber la razón. No te interesan personas como yo. Aunque lo intentes, y sé que lo has hecho. Solo para satisfacer a esa persona que se hace llamar tu padre.
Cuando me lo dijo esa vez, debo decir que no supe que pensar Kurt, ella me había descubierto. Nunca supe como lo supo, fue todo muy raro. Nunca recordé haberle dicho o haber hecho algo que me delatase. Era imposible decir cómo me sentí.
-¿Se lo dirás?- eso había sido lo único que se me había ocurrido decir en ese momento.
-Claro que no. Nunca podría llegar a hacer algo como eso. Pero te propongo algo.- ella se saco su anillo y me lo entrego, cuando paso yo no tenía la menor idea de lo que pasaba.
-¿Qué haces?
-Ocúltalo, mientras más retrasemos esta boda, mas podremos retrasar tu tortura. Espero que algún día puedas hallar a ese chico tan especial. Debe estar ella afuera esperándote.
-Rosalía, no lo puedo creer. Gracias.- la abrace como nunca, ella era mi mejor amiga y había puesto en peligro su rango solo para ayudarme. Pero claro, nunca sabría que el día siguiente ya no estaría ahí con ella. Se lo habría pagado mejor.
-Eso fue lo que paso, esa es la razón por la cual tengo su anillo. El mío debe estar perdido en el libro. Recuerdo que se me callo. Aunque, me siento algo culpable. La abandone.
Eso tenía mucho sentido, aunque... de alguna manera el despejar eso solo había agrandado mis sospechas sobre otra cosa. La razón de porque estaba en el libro, me mentía. Alguien debió meterlo allí. Alguien no solo se mete allí dentro ¿no?
-No debes sentirte mal por eso-paso mi brazo por su espalda dándole pequeñas palmadas- No fue tu culpa, estoy muy seguro de que si ella supiera el porqué de todo también entendería.
-Gracias- me mira aun con culpa en su rostro-tu siempre me haces sentir mejor Kurt. Eres una estrella para mi, una que nunca se apagara-Vuelve a tomar mi mano, estas vez con más confianza.- No se qué haría sin ti.
Mi sonrojo aparece otra vez.
-He mira, la luna ya se despejo- le señalo.
Su expresión comenzaba a cambiar a esa que tanto me gustaba ver en su rostro. Se paro y me jalo con él. Yo solo lo seguí.
-Es linda.
-Pero no como tu Kurt. Nada nunca se podría comparar a ti- sonrió, aunque no lo quisiera decir ahora, mi curiosidad se moría por actuar.
-Si te hago otra pregunta, ¿me responderías no importa qué?- se me queda mirando.
-Eres la persona en la que he puesto toda mi confianza, con toda seguridad lo haría.
-¿Cómo fue realmente que quedaste atrapado?-silencio, ni toda la luz de la luna me ayudaría a ser oportuno.
Vi sus labios resecos a punto de darme una respuesta pero una voz desconocida para mi hablo antes que él. Más que hablar grito, aturdió mis oídos.
-Creo que yo podría darte la respuesta de esa pregunta.
Vi Blaine paralizado en cuanto la escucho, ¿La habría reconocido? Voltee para ver quién nos había interrumpido. No logre reconocer a esa persona. Nunca en mi vista le había visto. Dudaba que fuera de aquí. Llevaba ropa algo extraña.
-¿Es que acaso aun no le dice no le dices la verdad Blaine? Tu padre te enseño a no decir mentiras. Haz roto sus órdenes una vez más. Muy mal.
¿Quién era ese tipo? Algo ya tenía muy claro, lo conocía. Debía decir algo, Blaine seguía paralizado.
-¿Quién eres ?-grite.
-¿Quién soy? Hay muchas respuestas para esa pregunta. Me puedes llamar Sebastian Smythe. Me puedes decir que soy el heredero a una gran fortuna. Pero creo que preferirías conocerme como la razón por la cual Blaine esta aquí.
Ahora solo tenía clara una cosa.
No entendía absolutamente nada.
Espero que les haya gustado, sino...bienvenidos a mi mundo, a mi tampoco me gusto T-T (no puedo escribir)
reviews? todo aceptado n.n
Nos vemos en el final (eso sono tragico xD)
