▫ộ»Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas«ộ▫

Disclaimer: No soy dueña de nada, ni siquiera del fic! Soy una simple traductora que desea compartir este maravilloso trabajo. La autora original es EmpyrealFantasy (traducción autorizada).

PAIRING: Harry Potter / Tom Riddle

SUMMARY: «Post OdF, ignorando MdP y próximamente ignorando RdlM» Harry deja de ser el chivo expiatorio de la Luz, el joven héroe trágico en el que el mundo tiene puestas sus esperanzas. Se permite a sí mismo ser llevado a otro reino, sólo para emerger después de diez años justo en el momento en el que se fue... con todo un nuevo plan para sí mismo. La madurez trae el entendimiento y Harry entiende perfectamente. Esta vez, él escogerá su lado en la guerra. La Luz nunca sabrá que la golpeó.

WARNINGS: Dark!Harry, Vampire!Harry, Powerful!Harry, Viaje en el tiempo, algunos super sexy vampiros, alimentación de sangre, sadismo, alusiones al pasado HarryOC, muy leve (y sin sentido) Lucius/Harry, lenguage adulto y violencia. SLASH, boy x boy, si no te gusta no lo leas!

Palabras clave: / /Parsel/ / . . . . Hechizos . . . . "Diálogo"


Paraselenic

Interludio - Cavilaciones / / pensar larga y cuidadosamente acerca de algo


Hermione suspiró por detrás de su texto Aritmancia, sus ojos marrones hojeaban a Harry mientras comía. Él había estado actuando extraño desde que el verano había terminado - introvertido y callado, amable y tranquilo casi más allá de la normalidad. Estaba confundida en los cambios en el muchacho que ella considera su mejor amigo, más cercano de ella que Ron, un hermano en todo menos en sangre. El año anterior habían estado preocupados de que él perdería la cordura con todo el estrés que la guerra estaba poniendo en él, junto con la muerte de Sirius, pero él había regresado de la casa de sus parientes con suaves sonrisas y expresiones de aburrimiento. Era como si de repente se hubiera convertido en un adulto de una manera que el resto de ellos sólo podían soñar ser.

Ella amaba a Harry como amaba a su familia, siempre lo hizo. No era su fama o su dinero lo que la mantenía a su lado, se trataba simplemente de él que era su primer amigo de verdad. En la escuela primaria había sido rechazada por amar a sus libros más de jugar a la mancha, por apreciar los conocimientos por encima del recreo. Nadie quería ser amigo del melenudo ratón de biblioteca - habría arruinado las posibilidades de hacer otros amigos. No es que ella le había importado, en realidad.

Cuando su carta de Hogwarts había llegado, tanto ella como sus padres habían pensado que era una broma. Después de todo, ¿magia? Vamos. No había fundamento en la ciencia de la capacidad para sacar conejos de sombreros sin la prestidigitación, no había pruebas de ningún milagro real. Su familia era pragmática más que nada, y la magia simplemente no encaja con la lógica.

Pero entonces la profesora McGonagall se había presentado a su puerta, una mujer inteligente que podría probar la existencia de la magia. Hermione se había sorprendido por la brillantez y aplomo que la mujer poseí, totalmente enamorada de las explicaciones de la teoría mágica que presentó. Así pues, la magia existía... y Hermione sería capaz de ejercerla. Su mente en un torbellino de posibilidades.


El comienzo de su primer año había empañado su fervor. A pesar de que había estado emocionada más allá de las palabras, de la cantidad de cosas nuevas que aprender, libros para leer, y los hechizos de memorizar; se había dado cuenta de que Hogwarts era casi igual que las otras escuelas a las que había asistido. Los niños se reían de ella y la señalaban, burlándose de su entusiasmo por el aprendizaje, mofándose de los dientes pronunciados y el pelo muy rizado. Ella había esperado que los niños mágicos fueran más inteligentes o por lo menos lo suficiente para no ponerse al nivel de un matón, y la realización de que no eran diferentes de como todos los otros niños le había entristecido terriblemente.

Pero entonces Harry habían irrumpido en su vida. Nunca había molestado activamente como los demás, no importa que simplemente se sentaba atrás y dejaba que Ron dijera esas cosas horribles sobre ella. Y entonces había corrido en su auxilio la noche de Halloween, su pequeña estatura había sido eclipsada por el enorme tamaño de su coraje y corazón. Hermione había quedado bastante enamorada de Harry ese día. Ron la "aguantaba" porque a Harry parecía gustarle ella, y ella no podía honestamente llamarlo su amigo hasta el final del año como mínimo.

Su pequeño enamoramiento se había rápidamente encalidecido en una firme amistad, y Hermione no podía dejar de se devota a Harry. Él le había dado la aceptación que ella casi ni se había dado cuenta de que anhelaba, le muestró que era que alguien te quisiera por quién eras. Había aceptado su autoritarismo con pocas quejas y nunca la hizo menos por su dedicación al aprendizaje y el conocimiento.

Ahora, mientras espiaba a su mejor amigo por sobre su libro de texto, su corazón se apretaba al ver al chico una vez vibrante, medio dormido sobre su desayuno con una mirada inquietante en el rostro. Había estado excepcionalmente tranquilo toda la semana, aunque Hermione originalmente lo había atribuido a la proximidad de Halloween, ya no estaba tan segura.

Harry era más oscuro que antes. Ella podía ver más allá de la fachada amable y sonriente que acondicionaba para el resto de ellos, podía ver detrás de las miradas aparentemente atentas y tranquilizadoras sonrisas. Ella jugaba también en su pequeño acto, dejando que siga ocultándolo... pero vio las miradas que pasaban por sus ojos a veces, la forma en que se tensaba involuntariamente cuando la gente se acercaba demasiado a él. Siempre había sido un poco tímido y sensible al tacto, y su madurez ha sido siempre superior a la de los demás de su clase... pero era diferente ahora. No era un aire tímido lo que tenía, que era uno prudente y violento. Y eso la asustaba.

Así que ella lo observaba, clasificando todo lo que había aprendido con la esperanza de comprender a ese hombre que parecía haber tomado el lugar de su Harry, pisando con cautela mientras trataba de armar el rompecabezas en el que se había convertido. Mientras él todavía era, obviamente, Harry y ella todavía lo consideraba su mejor amigo, Hermione Jean Granger nunca deja un rompecabezas sin resolver.

Observó como Harry se puso una mano en la boca para cubrir un bostezo, los ojos verdes humedeciéndose. Le preocupaba la forma en que parecía agotado los últimos tiempos. Le recordaba demasiado vívidamente el año anterior cuando estaba plagado de visiones en una base diaria, obligado a presenciar la tortura y muerte de innumerables personas. Ella a veces casi esperaba que ésta fuera la razón por la que actuaba de manera tan extraña este año, ya sería aliviar muchas de sus preocupaciones. Ella sabía que estaba mal querer algo así, pero en comparación con algunas de las otras cosas que su mente hiperactiva había pensado, era preferible.

"¿Harry?" aventuró en voz baja, finalmente bajando el libro, reuniendo sus ojos con el de gafas. "¿Estás bien? Te ves agotado. ¿Has... has estado recibiendo visiones otra vez?" preguntó en un susurro, mirando rápidamente alrededor para asegurarse de que no tenían espías. No tenía de qué preocuparse, el desayuno en el Gran Salón siempre era un evento ruidoso, a pesar de la falta de gente madrugadora.

Harry sonrió con suavidad hacia ella, una sonrisa de verdad que le quitó algo de peso a los hombros de Hermione; sonrisas como esas se habían convertido más y más raras. "No, sólo no he estado durmiendo bien, eso es todo. He... estado pensando en un montón de cosas."

"¿Sirius?"

Vió como su sonrisa de pronto se volvió tensa y el corazón de ella se rompió un poco. "Entre otras cosas," respondió lentamente, alejando los ojos de los de ella."

"¿Estás seguro de que estás bien, Harry? Quiero decir... has estado tan distante ese año. Me preocupa..."

Harry agitó la mano, cortándole. "Estoy bien, Hermione, honestamente. Voy a salir de esto como lo hice de todo lo demás. Además, tenemos que estar en guardia, Halloween es el próximo Martes."

La bruja se tensó y comenzó a comer su desayuno con rapidez, sus ojos apartándose de Harry. "¿Así que algo va a pasar este año?" ella odiaba pensar en eso. Odiaba saber que de nuevo algo terrible iba a pasar ese día maldito. A pesar de que el primer Halloween en Hogwarts había conllevado su aceptación, no le gustaba que se repita... y cada año parecía ponerse peor.

"Siempre pasa algo en Halloween, Hermione," cortó Ron, frotándose el estómago lleno con expresión de contento.

Hermione vio los ojos vidriosos de Harry y suspiró. Ron tenía razón, por supuesto, pero no tenía que ser tan cruel al respecto.

Ella frunció el ceño al pelirrojo. "Ronal, eso estuvo fuera de lugar."

"¿Huh?" preguntó parpadeando varias veces con rapidez. "Es verdad, ¿no?"

"Bueno... sí, pero fue una forma terriblemente grosera de decirlo," miró hacia los ojos idos de Harry; él parecía en trance con sus manos y no parecía oír una sola palabra de lo que ella decía. "De cualquier manera, vamos a tratar con ello cuando llegue."

Ron apretó la mandíbula, y entrecerró sus ojos azul oscuros. Hermione no pudo evitar que su pulso se acelerara ligeramente ante la mirada extraordinariamente seria. "Deberíamos estar planeando por ello en vez de simplemente esperar que algo pase. ¿Qué haremos si se pone peor este año?"

Hermione parpadeó con rapidez. "¿Estás proponiendo que trabajemos?"

El pelirrojo resopló. "Es estrategia, no trabajo."

"¿Cómo puedes hacer una estrategia si no tenemos ni idea de que tipo de ataque va a ser?"

"Uhh... bueno... ¿inventaremos algo? ¡Sí! Podemos pensar cosas esta noche..." dijo inquieto y mirando hacia otro lado.

Era el turno de Hermione de entrecerrar los ojos. "¿Estás intentando librarte de la tarea utilizando Halloween como una excusa, Ronald?"

"No se preocupen, vamos a salir de esta como lo hicimos cada año, chicos. Tenemos DCAO primero, deberíamos ir yendo a clase," dijo Harry de pronto, poniéndose de pie y mirándolos finalmente habiendo vuelto a la realidad.

"Oi, seriamente, ese Pierce puede ser un grano en el culo."

"¡Ronald! ¡No le faltes el respeto a tus profesores! Lo juro, te pones más rudo cada año, ¿qué te ha hecho el profesor Pierce a ti? Él es el maestro más justo de todos y terriblemente inteligente..." saltó Hermione inmediatamente.

"No lo sé, pero me recuerda a Malfoy. Siempre está todo lóbrego y altanero, odio a los bastardos así. Hay algo mal con él..."

Hermione suspiró y fulminó al chico con la mirada mientras salían del Gran Salón. "Estás siendo tonto, Ron. Pierce es un maravilloso instructor, deberíamos sentirnos afortunados de tener un profesor tan competente después de los debacles de años anteriores..."

"¡No me digas que tienes un enamoramiento con éste profesor de Defensa también!" escupió Ron bastante alto, haciendo que la sangre de Hermione se le acumulara en la cara.

"¡Ronal Bilius Weasley!"

Harry se echó a reir sinceramente desde donde estaba caminando por delante de ellos, y Hermione trató de luchar contra la sonrisa que amenazaba con romper su rostro intimidante. Tal vez este 'nuevo' Harry no era tan diferente después de todo.


Severus Snape observó como el Trío de Oro salió de la sala, los ojos de negro estrechándose en el paso casual de Harry Potter, la ruina de su existencia. Severus estaba agradecido de que no estaba obligado a tratar al mocoso Potter de manera diferente en la escuela de lo que lo había hecho antes de las impactantes revelaciones. Apenas podía contener su lengua en los momentos ocasionales cuando estaba a solas con Potter o en una reunión con el Lord Oscuro.

Odiaba saber que el niño había pasado la mayor parte de una década odiando era su superior. Odiaba ver a ese niño con tal poder y rango. Y, sobre todo, Severus Snape odiaba la minúscula cantidad de respeto que estaba formando por ese chico problemático.

La noche anterior había sido sino esclarecedora. Al observar la gente que había asumido prodigar atención al niño arrojar insultos hacia el mundo mágico había sido impactante. El muchacho había salido minutos después de sus muertes con la orden a Lucius y él mismo que si una sola alma se enteraba de su identidad iba a matarlos a los dos indiscriminadamente, pareciendo ileso de las palabras que sus tan llamados parientes habían dicho. La palabra 'fenómeno' traía recuerdos del propio padre de Severus odiando magia, repartiendo castigos a su madre, simplemente por existir.

Sin embargo, el muchacho seguía siendo Potter. Severus no iba de pronto simplemente darse cuenta de que se había equivocado todos estos años y convertirse en amigo del muchacho. Severus se burlaba de sí mismo por el solo pensamiento, casi riéndose en voz alta. Independientemente de su vida en el hogar, el niño todavía se paseaba por el castillo como si fuera de su propiedad, ignorando todas las reglas y obteniendo un trato preferencial debido a algo que había hecho cuando tenía un año, sin esfuerzo. Eso enfermaba a Severus, ver magos y brujas previamente dignos ponerse a su entera disposición.

Y aún así, él tenía un respeto a regañadientes por cómo Potter había resultado a pesar de su crianza. Se miró a sí mismo en ejemplo y se sorprendió de que el niño todavía podía actuar de manera tan... normal después de haber sido criado de esa manera. Severus se había hecho más y más retirado con el paso de los años, incluso después de que su propio padre fue asesinado había continuado en declive. Se había negado a confiar en nadie, encerrándose lejos de la gente de su misma edad y mirando sólo para ganar más poder y prestigio. Nada más le había importado.

Se acordaba de la malditos 'Merodeadores' Black y Potter especialmente, con sus bromas estúpidas y bajo coheficiente intelectual. No les importaba el resto del mundo, nunca dejaron que el hecho de que una guerra estaba empezando afuera amortiguara sus payasadas inmaduras. Severus había sido siempre su víctima favorita simplemente porque era un Slytherin y retraído, no rodeado de otros como la mayoría de los sangre pura elitistas. Hoy en día, Severus estaba seguro de que había sido Black el que lo eligió, al verlo como la persona perfecta para dar rienda suelta a su enojo contra su propia familia Oscura.

La Secta Oscura había sido una liberación para Severus. Se había unido simplemente por el poder, quieriendo más de lo que un trabajo de escritorio en el Ministerio podría nunca darle. Era el más joven Maestro de Pociones delde Salazar Slytherin mismo - quería hacer algo que le mostrara al mundo lo grande que era. Tal vez hubiera sido distinto si las prioridades del Lord Oscuro no se hubieran oscurecido. Tal vez se hubiera quedado en su travesía por cambiar el mundo mágico que Severus tanto ansiaba.

Sin embargo, en algún lugar de finales de los setenta el Lord Oscuro se había vuelto más interesado en la erradicación violenta de los muggles que cambiar el Mundo Mágico. La Secta Oscura en su conjunto comenzó a hacer de esto su prioridad, como si un puñado de gente mágica realmente podría acabar con varios miles de millones de seres humanos no mágicos en todo el mundo. Era imposible, especialmente con la forma en que los muggles avanzaban en la tecnología. Ellos se habrían buscado su propio fin.

Pero aquí estaba, una vez más involucrado en la Secta Oscura, todo debido a la influencia de un chico horrible. Harry Potter tenía más poder que incluso el Lord Oscuro o Dumbledore tenían, aunque le faltaba mucha experiencia que los dos magos mayores tenían. Pero Severus se estremeció al imaginar lo que el niño sería capaz de hacer con tiempo y entrenamiento, y se preguntó dónde seriamente Potter tenía previsto llevarlos. ¿Su crianza fue lo suficiente como para mandarlo contra el Lord Oscuro en su plan para dominar el mundo, o iba a ser Potter quien los devolviera de nuevo al camino?

Severo no lo sabía, pero estaba seguro de una cosa.

La Luz no tenía ni una oportunidad.


Ron no era un idiota. Ahora, muchos no estarían de acuerdo con esto, y tal vez él no era el más inteligente de las personas - sus calificaciones pueden dar fe de eso. Era temerario y obstinado, terco como un Hipogrifo, con un temperamento que rivalizaría a uno: un Gryffindor hasta la médula. Se ponía impaciente y malhumorado a menudo, odiaba pasar el tiempo fuera de las aulas trabajando, y se adaptaba mucho mejor a una carrera profesional de Quidditch que en el Ministerio como su padre. Sin embargo, no importa lo que otros pudieran pensar, Ronald Weasley sabía que no era un idiota.

A pesar de sus decisiones apresuradas y personalidad temeraria, la estrategia había sido siempre un punto fuerte para él. Había empezado con una afinidad por el ajedrez en sus años más jóvenes y crecido rápidamente a la vida cotidiana. Podía imaginar cada movimiento en un campo de batalla como piezas de juego, ver los mejores pasos a tomar para asegurar la victoria. Sin embargo, su propia personalidad a menudo era su peor enemigo en estas situaciones, ya que tendía a actuar antes de incluso tener en cuenta las posibilidades.

Cuanto más grande se hacía, sin embargo, más rápida veía los caminos que podría tomar. Casi toda situación ahora - de una conversación con Harry y Hermione, a un juego de Quidditch, a la batalla en el Departamento de Misterios - le mostraba los infinitos pasos que podía tomar y a dónde lo llevarían. Todavía, por supuesto, se movía mal. La vida no era ajedrez y los movimientos posibles son ilimitados, por lo tanto él era propenso a errores. Sin embargo, fue rápidamente aprendiendo a aplicar sus habilidades únicas en la vida.

Los sentimientos y emociones lo confundían, como lo hicían a la mayoría varones adolescentes. No entendía por qué las niñas parecían llorar sin razón o lo que las expresiones que pasaban por los ojos de la gente significaban. Comprendía bastante bien que las personas se gustaran, si era platónico o más amistoso que eso, tenía muchos amigos y había varias chicas de las que tenía problemas para mantener fuera de su mente, su íntima amiga Hermione siendo la más destacada en esa lista. Pero él no tenía ni idea de por qué se sentía cosas o por qué otros no... y que realmente no estaba interesado saberlo.

Comprendía las emociones basicas también, sin embargo. Comprendía la ira, después de todo, el pendejo de Malfoy lo sacaba de las casillas con sólo existir día a día. Entiendía el miedo; no, no era sólo referente a las arañas, aunque ¿A quién puede honestamente gustarle esas pequeñas cosas espeluznantes? Eran repugnantes y peludas, con sus ojos pequeños y brillantes, y le daba escalofríos sólo de pensar en ellas... pero se estaba yendo de tema. Comprendía miedo, porque había sido educado con miedo. Miedo del diferente, de Voldemort, miedo al lado Oscuro, miedo al fracaso. El miedo había sido una parte fundamental de él durante años.

Y comprendía celos. Oh, cómo entendía los celos. Él se hizo amigo de Harry Potter en el tren a Hogwarts porque era el puto Harry Potter, por el amor de Merlín. ¿Quién no querría ser su amigo? ¿Saber que tu mejor amigo es una de las figuras más conocidas en el Mundo Mágico? Ron había estado cerca del éxtasis por el sólo pensamiento. En los meses y años siguientes, sin embargo, había repensado su decisión. Era difícil vivir en la sombra de Harry. Muchas veces había casi deseado nunca haber siquiera conocido al muchacho, podría haber tenido la oportunidad de ser grande y no sólo conocido como el 'amigo de Harry'.

Sus sentimientos habían culminado en el Torneo de los Tres Magos en su cuarto año. Una vez más Harry Potter se había salido con algo que nadie más podía, y de nuevo Ron había conseguido quedarse atrás. Se había enfurecido tanto. Había sido eso lo que le había llevado a rechazar a su amigo y ser un imbécil total.

Pero entonces la realidad se apoderó de él.

Ser Harry Potter no era tan fácil como parecía.

Nunca había pensado que tal vez la fama no sería divertida. Nunca había imaginado que a Harry no le gustaba la atención que recibía, o que siendo el catalizador de todo pondría a una persona en situaciones que podrían arriesgar sus vidas. Él nunca había considerado siquiera la posibilidad.

Pero ahora lo sabía. Si el Torneo de los Tres Magos no se lo había enseñado, el Departamento de Misterios sin duda lo había hecho. Ser un héroe significaba tener las expectativas del mundo sobre tus hombros, significaba arriesgar la vida en nombre de las personas que un minuto alababan su nombre y el próximo te persiguen por hacer exactamente lo que querían de ti. Basta decir que Ron no deseaba ser Harry Potter.

Pero mientras que Ron no era la más inteligente de las personas, ni el más observador... se daba cuenta de cosas que otros no, debido a su perspectiva única. Y era por eso que él sabía que algo grande iba a suceder. No sabía qué, pero podía sentir el cambio en la atmósfera, el conocimiento innato que un cambio en la vida se acercaba. Y Ron estaría preparado. No permitiría a otros obtener el prestigio esta vez, y no permitiría a Harry luchar contra lo que iba a venir solo. Debido a que Harry era su mejor amigo, de verdad, más allá de las emociones mezquinas de sus años más jóvenes. Harry era su mejor amigo y que era lo que importaba.

Al entrar en el aula de Defensa, Ron se sorprendió al ver a Dumbledore al frente de la clase junto a su profesor. Harry se detuvo frente a él y Hermione mientras los ojos sorprendentemente sin brillo se reunían con ellos y Dumbledore asintió. "Harry mi muchacho, necesito que vengas conmigo."

De alguna manera, Ron pensó que las cosas estaban a punto de tomar un mal giro. Pero eso no importaba.

Se quedaría con Harry en lo bueno y en lo malo.

Bueno... eso pensaba él, de todos modos.


Notas de la traducción:

Hoy tuvimos un capítulo corto, que creo que nunca estuvo más acorde lo de "interludio" y "cavilaciones". No se preocupen en el próximo capítulo hay más acción XD Supongo que todos imaginan lo que quiere Dumbledore, descubrió las verdaderas alianzas y va a atarlo y torturarlo :P Sólo bromeo (aclaro por las dudas). Se vienen las noticias de Remus... a que ya había alguno que lo daba por muerto XD.

Reviewers:

Maharet: Que citas creepy las tuyas... pero sí, hay que admitir que a esos dos les hierve la sangre en situaciones como esas. Me temo que Severus sintió la tensión sexual entre los dos y por eso se alejaba. Severus no quiere que le tengan pena, estás hiriendo su orgullo, no necesita la pena de nadie XD No, es el momento que se da cuenta de quién es Harry, quien es Mylläkkä ya lo sabía. La diferencia es que Harry fue Harry desde su nacimiento hasta el día que Valerian lo recoge, a partir del día que volvió es Mylläkkä. Suena a desorden de personalidad, pero es como la diferencia entre Tom y Voldemort... y sí, hay diferencia para todos menos Harry XD. No se van a concretar, ya lo dicen las advertencias, el filtreo con Lucius se va a acabar, y no va a durar todo el fic. Lord Voldemort No Comparte XD (y no me gustan los fics donde comparte, son muy pocos los que me han gustado que lo haga) Promesa que va a cumplir *¬* . No, Draco es cobarde, Lucius es Slytherin, hay una gran diferencia.

Sariss: jajajaja síííí, pobre Lucius, después de eso le va a costar mirarlo a la cara. Totalmente, imagina su lado Malfoy pensando "Potter, el puto niño que vivió, estandarte de los Gryffindor, sucio mestizo inmundo te dio el orgasmo más intenso de tu vida" jajajaja Abraxas se revuelve en la tumba! Yo creo que Tom se ofrece para que libere el estres con él, y cada día tiene un poco más de ganitas. Bueno, acordarse se acuerda, algo, lo que no sabe es el nombre XD (no que necesite saberlo...) Pero Harry tiene algo con los Veelas, viste? Draco... Lucius... el chico Veela que no se acuerda el nombre... pero Fleur nunca le movió un pelo. Conclusión: gay hasta la médula. La ninfa fue su única excepción. Jasjaja vana igual que Harry XD En realidad no es por las vueltas que me quedé mal con TBH, fue algo sobre la relación Tom/Harry que no me gustó, de parte de Harry de hecho. DOT me encanta, es un fic con personajes muy intelectuales, mucha intriga y juegos políticos... y la seducción entre Tom y Harry es muy hot. Pero es un fic especial, es oscuro y corrupto... amo eso, pero por ahí es eso justamente lo que no te convence.

RAC: jajaja "Curso Intensivo de Lenguaje Sucio Para Principiantes" XD Ñaw, no me comentaste nada del capítulo XD te emocionaste con lo del genocidio y los insultos XD.