Hola, nuevo capitulo :D

Espero que os guste

Besos

Lovino se encontraba en la mesa del restaurante, una mesa de cuatro personas con un centro de mesa precioso de flores naturales y velas que le daban a la velada un aire íntimo, a su lado Emma disfrutaba de unos deliciosos canapés, mientras Antonio había pedido una de las mejores botellas de vino del local y le servía una copa a una sonriente Sey.

El cuarteto se encontraba en uno de los restaurantes más exclusivos de Roma, tan solo había que observar la ambientación rustica y lujosa de la sala, la música de ambiente totalmente acorde con la velada y la sofisticación de la presentación de los platos pedidos. Lovino observaba con recelo a sus compañeros de cena, realizándoles un análisis económico y social.

-Conociendo a Emma la cena se pagará a partes iguales, la influencia de su hermano hace mella en ella por supuesto con lo que gana trabajando para mi abuelo tiene de sobra para pagar su parte, pero...¿Y su amiga? ¿Pretende gastarse todo el sueldo del mes en una simple cena? Además su vestido parece de alta costura ,¿De dónde saca el dinero? y luego está el imbécil de Antonio pidiendo lo mejor de la carta ¿¡Tanto gana trabajando en un burdel?!- Pensó Lovino mientras masticaba una de los sabrosos canapés.

-Lovino, ¿A qué te dedicas?-Preguntó Sey inocentemente mientras le daba un sorbo a la copa de vino, tras aquella pregunta el italiano casi se atraganta con el canapé, Emma dejo de masticar y Antonio le miraba con curiosidad mientras tomaba un trago de vino.

-Soy director ejecutivo del negocio de mi abuelo-Dijo mientras tosía y intentaba recuperar la compostura tras aquella inesperada pregunta.

-Qué interesante, cuéntanos un poco más de tu trabajo, parece mucho más interesante que el mío. Si no te importa claro.-Dijo Antonio con una sonrisa ladina mientras miraba a los ojos verdes de Lovino que destilaban cierto rencor.

-Por supuesto que es más interesante que el tuyo, no me jodas.-Pensó Lovino mientras carraspeaba un poco para que su voz sonase como siempre. Pero lo que no se dio cuenta fueron de las miradas que se dedicaban Emma y Antonio en la cual la rubia le reprochaba tal acción, lo cual Antonio simplemente mostró una sonrisa burlona.

-No es para nada interesante simplemente me dedicó a cumplir las órdenes de mi abuelo sobre sus negocios y poco más, ¿Y tu Antonio a qué te dedicas?-Ahora era Lovino quien sonreía de lado mientras una mirada inquisidora se puso sobre él.

-Trabajo para el hermano de Emma en su local, lo debes conocer seguro es súper popular en las altas esferas, se llama el Distrito Rojo, se necesita invitación personal para entrar en él, pero seguro que tu ya la tienes. ¿Has ido alguna vez?-Dijo Antonio con un tono burlón que no paso desapercibido para Lovino que le dedicó una mirada furibunda.

-Por supuesto que he ido-Contestó el italiano sin quitar la mirada de los ojos verdes de Antonio, que destilaban cierto brillo.

-¿El Distrito Rojo? ¡Qué guay! Podríamos ir esta noche, yo no he ido nunca pero todos me hablan súper bien de él, ¿Qué os parece?-Dijo Sey aliviando toda la tensión que había en el ambiente.

-A mí me parece bien, además mi hermano nos reserva un privado para los cuatro seguro!-Dijo Emma siguiéndole la corriente a Sey para aliviar tensiones.

-Nunca he ido a disfrutar del local, siempre estoy trabajando me parece buena idea, además conozco a todos los camareros así que tenemos copas gratis-Dijo riéndose Antonio y rellenando ya por segunda vez su vaso.

-¿Y tu Sey? Además del trabajo en el hospital te dedicas a algo más?-Preguntó Antonio con un tono inquisidor, el cual ya se había fijado en todas sus prendas de vestir, un vestido de seda amarillo, un bolso de cristales swarovski y cierto collar de oro blanco.

-Tengo una tienda de ropa online donde vendo mis diseños alrededor del mundo, pero no da mucho dinero por ello debo trabajar de recepcionista si quiero llegar a fin de mes, si te digo la verdad todo lo que llevo puesto son regalos de Emma, y llevo ya tiempo ahorrando para hacer una salida como esta-Dijo Sey con un tono triste tras reconocer su estatus social.

-No te preocupes sobre el precio de la cena yo pago todo-Dijo Lovino tras oír su verdadera ocupación .Esa era su forma de disculparse por su actitud grosera en el hospital.

Antonio continuó observando a Sey, no se tragaba su historia de niña pobre, estaba en la recepción del hospital, lugar donde podía controlar toda la gente que entra y sale de él, heridos de la mafia, bajas, muertes, era un sitio ideal para controlar sus movimientos. La misión era descubrir si trabaja para la Central, para la propia mafia u otras organizaciones.

La velada continuó con una charla animada sobre temas banales y sin ninguna trascendencia hasta el momento de los postres, donde Antonio ya pedía una tercera botella de vino, ya que las dos posteriores se habían terminado por completo en segundos. Emma y Sey ya mostraban los efectos del alcohol con unas mejillas rojizas.

-''Buuff'' ¿Qué calor hace aquí, no?-Preguntó Emma mientras probaba un delicioso trozo de tarta de queso con arándanos.

-¡La verdad que sí!-Continuó Sey mientras se rellenaba de nuevo la copa.

Mientras Lovino al cual también empezaba a subirle el alcohol se había quedado mirando fijamente la sonrisa del español, examinando su dentadura blanca y perfecta que parecía que brillase con luz propia.

-Lovi, ¿Quieres más vino? Tienes ya la copa medio vacía.-Le pregunto el español con un tono más seductor al notar como se había quedado embobado mirándole.

-Lovino, me llamo Lovino, y si ponme más vino-Con nerviosismo le acercó la copa para que se la rellenase, cuando estuvo llena le miró a los ojos obteniendo un guiño cautivador que hizo que las mejillas del italiano se encendieran.

-¿Qué demonios hace el imbécil este? Podría cortarle varios dedos por tal insolencia hacia mi-Pensó Lovino mientras se comía el postre.

Al terminar el postre las chicas se marcharon juntas al baño dejando solos a Antonio y Lovino sumidos en un incomodo silencio.

-Tenía ganas de verte-Dijo en un susurro Antonio mientras miraba a los ojos de Lovino que los abrió de par en par tras aquella frase.

-¿Qué demonios dices?-El italiano quería poner distancia entre ambos ya que aun recordaba aquella fugaz noche.

-Tenía ganas de estar así, tu y yo, solos. Piénsalo, alcohol, una cama, nosotros-Dijo Antonio con una voz atrayente y una mirada que sería capaz de derretir a cualquiera.

Tras aquello Antonio vio como los colores se le subían a la cara y el nerviosismo era más que evidente, llevaba toda la noche mandándole indirectas para conseguir llevarle a tal estado, además del vino con alta cantidad de alcohol que había pedido, su misión necesitaba dar un paso adelante y estaba dispuesto a conseguirlo al precio que fuese, aunque debía admitir que aquella botella había sido un arma de doble filo ya que aun que intentase ocultarlo a él también empezaba a hacerle efecto tantas copas.

-Aquello nunca volverá a repetirse-Sentenció el italiano con una mirada furibunda que se incremento al ver la sonrisa lasciva que se formaba en los labios de Antonio.


Emma y Sey se encontraban en el baño retocándose su maquillaje en el enorme espejo que poseía este.

-Sey, con tu atuendo has llamado demasiado la atención, Antonio se ha dado cuenta-Le reprochaba la rubia mientras se pasa un labial rojo por los labios.

-Pero ,¿Antonio no está de nuestra parte?-Pregunto Sey mientras arreglaba su peinado.

-De momento creo que sí, la Central no me ha dicho nada de su misión la tienen en secreto, la única orden es que le ayudemos en todo lo que nos pida-Contestó la rubia preocupada mientras guardaba el labial en su bolso.

-Pero entonces él debería saber que trabajamos en el mismo equipo, ¿Por qué ha dicho eso?-Preguntó preocupada Sey que ahora se retocaba el maquillaje de los ojos.

-No lo sé, es como si no le hubiesen informado de lo nuestro, ¿No crees?-Preguntó mientras cogía el Smartphone y le mandaba un mensaje codificado a Antonio diciéndole que Sey era una ''amiga'' suya.

-A lo mejor la Central no confía en nosotras-Dijo en suspiro Sey mientras guardaba todo su maquillaje en el bolso.

-Puede ser, al fin y al cabo mi objetivo es diferente al suyo-Dijo Emma con cierto rencor mientras recordaba la manera de funcionar de la Central.


Tras pagar la cuenta, los cuatro subieron a una limosina y se dirigieron directo al Distrito Rojo a continuar con la fiesta. Al entrar en este Vincent les estaba esperando en la entrada donde les cambio el dinero en fichas de póker para que pudiesen jugar o comprar bebida ya que allí dentro todo funcionaba con dichas fichas y les condujo a un reservado enorme donde poder continuar su noche, estaban sentados en círculo encima de unos pufs blancos y al centro de ellos una mesa de cristal repleta de botellas de alcohol además, gracias a la forma de cabaña india que poseía el reservado se convertía en una zona completamente privada donde nadie más observaba lo que ocurría.

Tras varias ronda de shots y con los sentidos más que desenfocados Sey propuso jugar al yo nunca propuesta que todos aceptaron entre risas.

-¿Sabéis jugar, no? El juego es por turnos cada vez uno tiene que decir algo que él no haya hecho entonces la gente que si lo haya hecho debe beberse un shot, ¿Fácil ,no?Venga yo empiezo. Yo nunca suspendí ninguna asignatura en el colegio-Dijo mientras se reía. Tras ello el vaso de Lovino y Antonio se vacío de inmediato tras oír aquello, el cual fue repuesto de inmediato para continuar con el juego.

-Yo nunca he hecho un striptease-Dijo Emma riéndose, mientras observaba como el shot de Antonio y Sey se vaciaba.

Tras varias rondas el juego iba subiendo de tono al igual que embriaguez de los jugadores, a Emma ya le costaba vocalizar las palabras, Sey sufría una ola de calor junto a las risas tontas de todos los presentes, Lovino poco controlaba lo que hacía y a Antonio el reservado se le movía más de lo que le hubiese gustado.

-Yo nunca he tenido fantasías sexuales con alguien que está aquí presente-Dijo Sey, la cual se sorprendió cuando Emma, Antonio y Lovino vaciaron su vaso sin vacilar.

-Yo nunca me he prostituido-Dijo Lovino Con una sonrisa cínica mientras observaba a Antonio beber de mala gana el shot ante la mirada atónita de Emma.

-Yo nunca he pagado por sexo-Dijo Antonio con mala fe mientras veía como Lovino se terminaba su shot.

-Yo nunca he besado a alguien del mismo sexo-Dijo Emma que empezaba a darse cuenta de las juagadas de Antonio y Lovino al ver como ambos tomaban otro shot.

-Yo nunca he besado a mi mejor amigo-Continuó Sey que le parecía súper divertido el juego ya que no se daba cuenta de las intenciones ocultas que habían en las frases, tras ello tanto Emma como Antonio vaciaron el vaso, ante la mirada furibunda de Lovino que también empezaba a unir cabos entre ellos dos.

-Yo nunca me he acostado con mi mejor amigo-Dijo Lovino mientras observaba como otra vez Antonio y Emma vaciaban el vaso.

-Yo nunca he me arrepentido de tener sexo con alguien-Dijo Antonio mientras esperaba que Lovino se tomase el shot pero para su sorpresa solo lo tomó Sey.

-Yo nunca me he acostado con alguno de los presentes-Dijo Sey entre risas pero se quedó atónita cuando los tres tomaron el shot sin vacilar en ningún momento.

Emma se dio cuenta que Lovino y Antonio ya habían tenido relaciones sexuales entre ellos, cosa que no le esperaba tras actuar como si no se conocieran en el restaurante, al igual Lovino se dio cuenta que Emma i Antonio eran o habían sido más que amigos y Antonio después de tanto trago no se daba cuenta de nada ya que simplemente se había recostado en el puf porque el mareo era demasiado para mantenerse en una postura recta.

-Me he pasado con la bebida ,¿Cómo no he controlado? Tanto agente de élite para terminar indispuesto por emborracharme, ¡Pero hoy es mi día libre!¡Así que hoy a disfrutar!-Pensó Antonio mientras sonreía a la nada.

-¿¡No me digáis que habéis hecho un trío vosotros tres?!-Preguntó Sey al unir cabos a su manera.

-Te has dado cuenta, ya ves una noche loca de alcohol y bebida-Le mintió Emma al no querer dar explicaciones.

-Yo creo que deberíamos dejar este juego ya-Dijo Lovino al notar su elevado nivel de embriaguez y como Antonio miraba al infinito con una cogorza más que visible, ya que en el juego era raro la vez que él no tomaba un trago.

-Sey acompáñame al baño-Dijo Emma mientras se levantaba del puf con un mareo más que considerable y se marchaban del reservado dando tumbos hasta el servicio.

-Otra vez solos-Dijo con voz seductora Antonio mientras miraba a los ojos a Lovino y se acercaba a él, pero lo que no espero fue la reacción de Lovino, el cual se lanzó hacia su boca con una pasión desenfrenada.


A partir de ahora la historia empezara a profundizarse y a dar giros porque ya tengo toda la historia pensada y las tramas unidas, me vino un rayo de inspiración y tengo las ideas en mi mente ahora solo queda plasmarlas. :D

Muchísimas gracias por todo vuestro apoyo, soy encantadores *.* ¡Sois mis musas! Jajajaja

Gracias por leer

Besos