LA DUQUESA

EPÍLOGO

William que había participado como Coronel en la Primera Coalición en la guerra contra Francia, había conocido a Terence Grandchester ya que este sirvió a sus ordenes durante varios años, incluso fueron apresados juntos. Para ese momento en el que fueron apresados William ya era General en Jefe y Terry ya había pasado a ser Terence Baker. Durante los días de prisión compartieron celda y llego a crecer en ellos una gran amistad, eso y los largos días de encierro llevaron a Terry a contarle sobre la mujer que amaba y que le correspondía, sin embargo nunca le dio su nombre

Por su condición de hijo del rey fue liberado después de varios acuerdos entre Inglaterra y Francia, sin que estos diesen firma a ningún tipo de paz entre ambas naciones, quedando muchos de sus hombres aun en prisión hasta que fue firmado el tratado de Amiens en 1802, que devolvía momentáneamente la paz entre Francia e Inglaterra y fueron liberados

En los primeros encuentros casuales que tuvo con Candy sintió una gran atracción por ella. Cuando se dio cuenta que era la mujer de la cual su amigo le hablaba, ya estaba completamente enamorado de ella, esto le llevo a negarle conocer a Terry. Además Terence Grandchester ya no existía, él mismo se hacía llamar Terence Baker. Esperaba que el tiempo y la distancia fueran suficientes para hacerla olvidarlo

Cuando fue consciente que su amada esposa se estaba dejando morir no pudo soportarlo y sintiéndose responsable de su sufrimiento decidió que había llegado la hora de enmendar lo que por actuar egoístamente en el pasado le había ocultado.

Cuatro años después de la supuesta muerte de Candy, William comenzó una relación con otra mujer, una actriz, con la cual tuvo varios hijos. Aunque no se desposaron mantuvo su relación con ella hasta su muerte. Sus descendientes llevaron el apellido Fitzclarence.

En 1830, tras la muerte del rey George IV, al cual no sobrevivió ni su hijo Archibald, su heredero, ni su segundo hermano, ascendió al trono como William IV

Archibald después del desafortunado intento de compromiso con Candy, viajo a Alemania donde su madre se encontraba retirada y vivió allí varios años. Durante su estancia en ese país conoció a una cortesana de origen ingles llamada Annie Britter con la cual contrajo nupcias, años después cuando su padre fue proclamado rey regreso a Londres, fue nombrado Príncipe de Gales y ocupo su lugar en la Cámara de Lores; encontró en su esposa lo que deseaba, una mujer a la que amar y que lo amara; murió pocos años después sin descendencia.

Arthur tomo su lugar como duque de Grandchester, también consiguió el ducado de Meiningen, que correspondía al primer heredero varón de Candy, así como toda su herencia.

Lady Florencia después de que su hijo tomara el cargo de duque, se caso con el viudo Conde de Lancaster con el cual mantenía un affaire desde hacia varios años.

Terry tras la muerte de su padre y regresar a la marina dejo de usar su apellido Grandchester, movido sobre todo por la mala relación que tenia con su madrastra. A partir de ese momento fue Terence Baker.

Su condición de marino en la guerra le impidió cumplir la promesa del encuentro con Candy en Sunville. Durante ese primer año al que falto a su promesa se encontraba muy lejos, en aguas asiáticas, varios meses mas tarde el buque en el que iba cayó en una emboscada francesa y estuvo prisionero por cuatro largos años. Por estos motivos le fue imposible regresar a Inglaterra, cumplir su promesa y buscarla

Una vez libre, tras la firma del tratado de Amiens en 1802, regreso a Londres en busca de Candy al Castillo Grandchester donde se encontró con la Srta. Pony, que lo recibió como si fuera el niño pequeño del que en algún momento estuvo a cargo, con besos, abrazos y muy emocionada por encontrarlo tan buen mozo y en buenas condiciones. Después de los primeros saludos rápidamente le pidió que fuera en busca de Candy

_ veras mi niño, siento decirte esto pero ella ya no vive aquí

_ no? –la sonrisa de su cara se desvaneció al escuchar aquellas palabras- donde vive? Donde esta ella ahora?

_ apenas hace unos meses fue desposada por el duq…

_se caso… se caso –interrumpiendo a la Srta. Pony y hablando para si mismo

_si, apenas unos meses atrás con el du…

_no nana, ya no me digas más no quiero saber más

_pero hijo

_suficiente nana no quiero saber más, por favor no insistas

_esta bien, no insistiré –dijo ella resignada- si hay algo en lo que pueda ayudarte hijo

_si nana, si lo hay- y después de mirarla por unos momentos- tu puedes ayudarme a encontrar a mi madre

_a Eleanor? – dijo sorprendida

_nana, eres la única que me puede dar alguna información por donde poder empezar a buscar

La Srta. Pony le contó lo que recordaba sobre su madre, habían pasado tantos años que no sabía si aquella información le sería útil.

Abandono el Castillo Grandchester con una pequeña información sobre su madre y enterado de que Candy se había casado, después de eso no quiso ya saber nada más, ni por qué ni con quien. Esa información solo le terminaría de hacer añicos el alma. Ya había sido suficiente el sentir como se le quebraba al saberla casada.

Se reunió con Mr. Thomas, licenciado que administraba todas las propiedades Grandchester y arreglo todo para recibir su herencia, ya para aquel entonces tenia 23 años. De inmediato viajo a New York y no le costo mucho encontrar a su madre. No seguía viviendo en el mismo sitio, pero si pudieron darle las señas de donde vivía en esos momentos. Por fin realizaba uno de sus mayores sueños, encontrarse con su madre. Durante aproximadamente seis meses se quedo con ella en New York

Eleanor había recibido al duque cuando este hizo su primer viaje a América después del matrimonio con lady Florencia. Richard no fue capaz de controlar la tentación de buscarla sabiéndola tan cerca y ella tampoco pudo negarse a recibirlo.

Ella había aceptado dejarlo ir, sabia que retenerlo a su lado iba a cambiar su relación. Él nunca volvería a ser el mismo, no iba a ser el mismo si defraudaba su honor y rechazaba el legado de su familia. Eso iba a ser un peso muy fuerte que arrastraría durante toda la vida, por lo que prefirió no tenerlo con ella a tener a un hombre completamente distinto del que conoció y del que se enamoro. Asi mismo acepto que llevara a su hijo con él para no hacerle mas desdichado de lo que sabia que ya era por tener que afrontar su destino como duque.

Después del primer reencuentro hubo varios mas, Richard siempre volvía al menos una vez al año. Siempre la tuvo al tanto de lo que le acontecía a su hijo. Sin ser la relación que ella deseaba, era mejor tenerlo así, que no tenerlo nunca. Al fin y al cabo lo suyo siempre había sido una relación clandestina

Richard cuando fue consciente de que le quedaba poco tiempo de vida escribió una carta a Eleanor, en la cual además de confirmarle todo el amor que sentía por ella, pedirle disculpas por el daño y sufrimiento que le había ocasionado y despedirse de ella, le comunicaba que hablaría con su hijo, le contaría todo y le pediría buscarla. Richard quería que Terence volviera con su madre sin embargo la muerte se lo llevo antes de poder volver a verlo.

Eleanor llevaba años esperando el regreso de su hijo. Cuando él al fin pudo buscarla y encontrarla aclararon todas estas situaciones y ambos recuperaron la relación madre e hijo que les había sido negada.

Terry tenía que darle un nuevo rumbo a su vida, se había alejado de la Royal Navy y había perdido definitivamente a Candy. Se intereso por la herencia que había recibido de su padre y se hizo cargo de las fábricas y la naviera. No se estableció por completo en Inglaterra, sino que continuamente viajaba a New York y permanecía tiempo son su madre. En muy poco tiempo los negocios prosperaron muy favorablemente llevándole a aumentar incontablemente su fortuna.

Dejando todo muy bien atado y en buenas manos eligió un gran velero, seria Capitán de su propio barco y recorrería el mundo a través de sus inmensos océanos, tal como alguna vez había deseado, aunque en aquel momento solo quería ser Capitán para cruzar el Atlántico. Justo antes de partir a su nuevo sueño recibió una carta del General en Jefe William, en la que le invitaba a pasar unos días en Bath. Pensando que era buena idea verle y despedirse de un viejo amigo acepto la invitación.

Llego a Bath y lo que menos esperaba encontrarse era a Candy, menos aun saber que era la esposa de su amigo, al cual le había contado acerca de ella. Su intención fue irse nada mas verla, pero no pudo evitar sentirse preocupado tras el desmayo sufrido por Candy. Una vez que supo que se encontraba bien, la impotencia y la rabia que se había apodero de él lo llevaron a comportarse de forma implacable e indiferente

La visita de Candy esa noche a su alcoba y saber que ella aun le amaba, le hizo replantearse las circunstancias y se dio cuenta de que William lo había citado con un solo propósito

Ante la negativa de ella en irse con él no quiso presionarla, ni tampoco usar de escusa lo que le había ocurrido para romper la promesa de regresar. Si Candy quería irse con él lo tendría que hacer libremente.

Solo le quedaba una carta que jugar y sin saber realmente a que estaba apostando la puso en juego

¿Qué paso en Bath?

Ultima escena en Bath

"Ninguno dijo mas, durante varios minutos quedaron como estaban, él de pie frente a la ventana y ella sentada en la silla. Luego de esos minutos él saco un papel del bolso del abrigo, se dio la vuelta, lo deposito sobre el escritorio y siguió dirección a la salida de la biblioteca, antes de salir le dirigió una última mirada mientras en sus ojos las lagrimas luchaban por escapar. Abandono la estancia en completo silencio cerrando tras de sí la puerta."

Por unos minutos Candy permaneció sentada dejando que las lagrimas fluyeran libres de sus ojos. Miro hacia el escritorio y vio el papel que Terry había posado antes de salir. Se levanto y lo tomo en sus manos. Era un papel doblado, una misiva, leyó a quien iba dirigido - Terence Graham Grandchester Baker- le dio la vuelta y observo el sello lacrado. Aunque roto pudo distinguir perfectamente que se trataba del sello de su esposo.

Desdoblo el papel y leyó el contenido

Londres, 23 de junio de 1807

Terence Baker:

Recientemente he sido enterado de su estancia en Inglaterra. Me gustaría tener la oportunidad de reunirme con usted.

Por lo cual le invito a pasar unos días en mi residencia de Bath, a donde partiré con mi esposa en una semana por el periodo de un mes aproximadamente.

Espero que tenga a bien aceptar la invitación de su viejo amigo el General William

S.A.R.,

Duque de Clarence y St. Andrews

Volvió a leer el remitente "Terence Graham Grandchester Baker" y la fecha "23 de junio de 1807". En ese momento recordó la conversación que mantuvo con William una semana antes de viajar y una frase le repicaba una y otra vez en la mente "ni por los que te aman podrías hacer un esfuerzo"

_le conocías… sabias de él… la insistencia de venir a Bath… la partida de inmediato a Londres…

No le hizo falta más que unos pocos minutos para encajar todas las piezas del puzzle y darse cuenta que William había planeado que se encontrara con Terry

Terry salió de la biblioteca, subió al dormitorio y recogió sus cosas. Espero durante algún tiempo y dándola definitivamente por perdida se dispuso a marcharse. Estaba entrando al carruaje cuando

_espera no te vayas –gritaron a sus espaldas

_ya nada me retiene aquí – parándose sin mirarla pero esperando que hubiera dado resultado

_tienes razón -dijo ella con un tono de voz muy cortante, espero unos segundos y añadió cambiando el tono de voz _a mi tampoco me retine nada aquí – él entonces volteo a mirarla

_quieres decir que…

_si… me voy contigo - dijo ella sonriendo y él la agarro de la cintura, la alzo y comenzó a girar con ella en el aire, cuando se detuvo y la dejo sobre el suelo puso las manos en sus mejillas y la atrajo hacia él fundiéndose ambos en un apasionado beso.

Sin recoger ni una sola de las pertenencias de ella inmediatamente partieron juntos alejándose de allí.

Dos días después William regreso a Bath en compañía del doctor. A la entrada de la casa un sirviente estaba esperándoles

_Buenos días Leonard, ¿como han estado las cosas por aquí? –pregunto al sirviente

_Todo según lo previsto su Excelencia- respondió este- todo salió tal cual fue planeado

_Perfecto Leonard – dejo salir un suspiro y no pudo evitar mostrar la tristeza que le embargaba- ahora tan solo nos resta poner en marcha la segunda parte del plan - añadió mirando al medico

Al día siguiente salían de Bath camino a Londres con el féretro de Su Alteza Real Duquesa de Clarence y St Andrew, para celebrarle sus funerales en el castillo de Windsor y darle sepultura en la capilla de San Jorge, como correspondía a todo miembro de la casa real.

El señor y la señora Baker establecieron su residencia en New York, fueron favorecidos con la dicha de cuatro hijos, navegaron por todo el mundo y vivieron felices hasta el último día de su larga vida

Ahora si puedo decir definitivamente:

FIN


Antes de comenzar con los agradecimientos me gustaría comentarles que esta historia de mi inventiva, comenzó con el capitulo 10 y con este epilogo. Quiero decir que lo primero que se me ocurrió fue el final, el cual fue lo primero que escribí y desde ahí partió el resto de la historia.

Espero que haya sido de su agrado y a su vez que disculpen cualquier error gramatical o narrativo.

Rosatella, Melody y Juanis, me alegran sus review, por que se han dado cuenta de que fue William quien planeo el encuentro entre Candy y Terry y el motivo por el que lo hizo, y eso quiere decir que si conseguí transmitir lo que quería sin narrarlo todo. Muchas gracias por todos sus comentarios y por haber seguido fieles a esta pequeña historia

Tatiana, espero que este epilogo hay cubierto tus expectativas, o al menos te haya dejado claro cualquier duda o pregunta sobre los ultimos acontecimientos de la historia

Muchas gracias por los comentarios y por seguir mi pequeña historia chicas

También quiero agradecer a todos los que la hayan seguido, tanto si fue la historia completa como si fue en algún momento.

Y, como no, me gustaría agradecerles por los ánimos que me brindan para que escriba otro fic. En estos momentos me encuentro con ausencia de inspiración para ello, pero si en cualquier momento escribiera un nuevo fic, tengan por seguro que estaría encantada de compartirlo

Muchas gracias, y reciban un fuerte abrazo de su amiga, madi grand