Shun nos estaba hablando, supongo que sobre esa extraña forma de Cronos o sobre Arlan, pero yo no podía concentrarme en las palabras que decía en ese momento porque ese tétrico "¡Gané!" seguía resonando en mis oídos y sus ojos rojos seguían clavando su mirada en mis recuerdos al igual que su sonrisa y su mirada diabólicas torturaban mi mente.
-¡Eres un maldito monstruo! ¡Diles la verdad, maldito!- Arlan, quién seguía sin poder levantarse del suelo, estaba muy molesto. Su rostro, pese a estar pálido, reflejaba una furia propia del humano en su forma más entera y primitiva.
-Muy bien, diré la verdad….- Me sorprendieron las palabras calmadas de Shun, la forma de ceder. Mi corazón de aceleró ante la posibilidad de conocer la verdad que yo había estado buscando. –Las rosas son rojas, las violetas azules.- Escuché la risa de Shiryu y Hyioga, hasta la risa amarga de Arlan. Pero a mí no me hizo ninguna gracia el chiste. Necesitaba saber la verdad y me la diría en ese momento.
-No me hace ninguna gracia, Shun.- Hyioga volvió a mirarme como si hubiese recordado que debía matarme. –Quiero saber de qué verdad está hablando.-
Los hombros de Shun se relajaron y su mirada se clavó en el suelo siendo cubierta por el largo cabello despeinado que caía normalmente sobre su frente. Shiryu, que se había situado en medio de Hyioga y yo para evitar cualquier intento de asesinato, me miraba fijamente, como reclamándome el haber provocado tal reacción en nuestro amigo.
El frio comenzó de nuevo, el cuerpo entero comenzó a temblarme y un nudo en la garganta me impidió gritar como quería hacerlo. Entonces, una brisa inquietante hizo que todos menos Shun sufriéramos un escalofrío que precedió a un cierto nivel de pánico. La brisa dio un golpe más fuerte y temible que hizo a Shun levantar el rostro y dejar al descubierto unos ojos con el iris de un hermoso y demoniaco color sangre con la pupila entre amarillo y anaranjado como el fuego vivo acompañados de una sonrisa tan sádica como impactante y maliciosamente arrogante.
Esta vez no solo lo veía yo, todos lo veían, todos estaban aterrados tanto, igual o más que yo. Arlan temblaba y su mirada reflejaba terror puro, inquietud y miedo. Shiryu estaba sorprendido y nervioso, su mano derecha temblaba de manera sutil mientras sus ojos se fijaban en el demonio que estaba frente a nosotros. Hyioga había caído de rodillas al suelo con la mirada de un loco fija también en Shun. Y yo…estaba teniendo un verdadero ataque de pánico, sabía que moriría, sabía que Shun nos mataría, no…sabía que ese no era Shun y comenzaba a preguntarme qué era real y que no, si estaba cuerdo o loco, si era yo o no, si todos éramos nosotros mismos; miles de escenas extrañas se habían situado en un huracán dentro de mi mente, entonces, ante el pánico y el miedo a la muerte (me avergüenza admitirlo, pero estaba aterrado de morir ahí), llamé el nombre de alguien a quien conocía pero a la vez desconocía por completo.
-¡Alone!-
Sentí las manos de Alone rodeando mi cuello por detrás. Me sentí protegido de nuevo, olvidé por unos segundos el pánico y el miedo que me provocaba Shun, quería sentirme así por más tiempo, me agradaba.
-Suéltalo. Ahora- Los ojos de Shun se tornaron de un color más vivo y el aire comenzó a tornarse más denso y frío y a soplar con más fuerza. Su mirada estaba fija en mí, o por lo menos eso parecía, luego me di cuenta de que estaba viendo a Alone.
-¿Por qué…? ¿Dónde está…?- Alone estaba temblando, su voz estaba a punto de quebrarse, sus lágrimas mojaban mi hombro.
-¡¿Todavía no entiendes?!- La voz de Shun viajó a través de la ruidosa brisa. -¡Tenma ya no está!-
Alone apretó más su agarre.
-¡Mientes! ¡Hades miente! ¡Tenma…!- Las manos del rubio se deslizaron hasta soltarme por completo. Lo vi avanzar hasta pararse frente a Shun, quien mantenía una mirada indescifrable pero intimidante.
Por unos segundos, todo fue silencio. La brisa paró, los animales se callaron y nosotros no podíamos hablar. Ellos se miraban el uno al otro sin decir nada, como si con sus miradas fueran a matarse. La idea me estremeció, no quería que ninguno de los dos muriera.
-Mientes…- Alone lo susurró con odio. Avanzó dos pasos más, como en cámara lenta, sin quitar su mirada de la de Shun y, con lentitud en su movimiento y en la formación de una sonrisa vacía tomó a Shun por el cuello y le levantó del suelo.
-¡Shun!- Hyioga gritó y trató de levantarse, pero Arlan lo detuvo colocando su mano en el hombro de mi amigo.
-No creo que necesite ayuda.- dijo Arlan señalando hacia Shun y Alone.
En efecto, el agarre de Alone parecía no hacerle el más mínimo daño a Shun. El peliverde sonreía de una manera –aunque suene repetitivo.- macabra.
-No soporto a las personas como tú.- Dijo Shun cuando Alone, sorprendido y en cierta manera asustado, soltó su cuello. –No soporto a quienes no son capaces de aceptar la realidad…¡Y menos aún a quienes quieren cambiar las cosas una vez ya hechas! Si quieres que algo no suceda entonces lo evitas, si de todas maneras sucede entonces tienes derecho a quejarte.-
-¡Yo tampoco soporto a los que son como tú!- Fue la primera vez que Alone gritó molesto. Él siempre mantenía un tono de voz neutro, a veces ligeramente molesto, pero jamás había elevado de esa manera la voz, por lo menos en cuanto yo lo había conocido…Por alguna razón, sentía que en verdad lo conocía desde hace mucho. –¡¿Qué demonios tienes tú que todos los anteriores no tenemos?! ¡¿Por qué pudiste volver?! ¡No es justo!-
-¡¿De verdad crees que es fácil?! ¡¿Crees que solo por haber "sobrevivido" estoy mejor que ustedes?! ¡¿Crees en serio que vivo como cualquiera?!- el dolor en las palabras de Shun me taladraba el alma. No solo a mí, Hyioga y Shiryu también parecían afectados, incluso Arlan había cambiado de estar confundido y molesto a estar confundido y pensativo.
-¡No tienes derecho a hablar de dolor! ¡No sientes lo que nosotros sentimos todos los días, cada uno siente su culpa solo…! ¡¿Qué derecho tienes tú a decir que somos iguales?!-
-¡Yo también me siento culpable! ¡Cargo también mi culpa y mi castigo es también cargar con todas las suyas sobre mi espalda! ¡Comprendo su dolor porque conozco sus historias, todas y cada una de ellas! ¡¿Crees que no conozco ese dolor en el pecho que se extiende a todo el cuerpo, ese que entumece las manos y que contrae los músculos del abdomen?! ¡¿Piensas que ignoro el ardor de los ojos al haber llorado por días sin parar, el dolor de cabeza que provocan los pensamientos y las culpas acumuladas?! ¡¿Crees de verdad que no conozco la impotencia de querer cambiar algo y no poder hacerlo, la impotencia de saber que has lastimado sin querer hacerlo?!- los puños d Shun goteaban sangre al haberlos apretado tanto, sus ojos aún rojos derramaban lágrimas que cruelmente desaparecían en el pasto, mezclándose con el rocío.
-¿Cómo alguien cómo tú puede sufrir tanto?- preguntó Alone con voz queda y su cuerpo temblando.
Escuché a Hyioga sollozar y murmurar algo. Estaba de rodillas aún, había arrancado el pasto al cerrar los puños con enojo. Shiryu lo observaba a él, pero de reojo veía a esas dos personas que sufrían…
-Dime, Alone…¿Has probado el sabor de la sangre humana?- La pregunta nos sorprendió a todos.
-¿Sangre? Jamás.-
-Ya veo…Tú no eres como yo…Lo que tú tomas es la alegría, el alma, ¿cierto?- la sonrisa de Shun me provocó otra punzada en el pecho. En ese momento me hice la pregunta de si esa sería la verdadera naturaleza de su sonrisa.
-¿Te refieres a…?-
-A ese día…Cuando decidiste que recuperarías a Tenma.-
-¿Eras tú…quien estaba con él esa ocasión?-
-Sí…¿Sabes por qué no morí esa vez?- Alone negó con la cabeza. Parecía más calmado, mucho más calmado. –No morí porque renuncié a mi alma y mi alegría…Renuncié a mi humanidad.-
-¿Qué significa eso?-
-Significa.- hizo una pausa y bajó la mirada.- Significa que soy lo contrario a ti.-
-¿Lo contrario?-
Antes de contestar, su mirada se debió a nosotros. Pasó a un lado de Alone y pasó sus ojos por cada uno de nuestros rostros; de repente, su mirada era tierna y triste, distante.
-Chicos…Hay cosas que van mucho más allá de nuestro entendimientos, ¿saben? Cosas que los humanos no podríamos entender jamás.- se volteó para ver a Alone. –Alone, tú eres la representación más primitiva y a mi parecer más acertada de los humanos. El amor, la obsesión, la obstinación, la terquedad, la tristeza, el pensamiento tan vago y a la vez rico…Los humanos son, como tú, un misterio que se hace más grande cuando crees que lo has resuelto. Los ojos hermosos que ocultan pecados leves y graves, las sonrisas tan preciosas que se forman después de las lágrimas…- estoy seguro de que su voz quebrada podría conmover al más insensible demonio. Se volteó hacia nosotros. –Los humanos como Shiryu son impresionantes, calmados y sabios como ancianos desde muy jóvenes; los impulsivos como Seiya, alegres y con un raciocinio peculiar; los que son como Hyioga, esos que saben levantarse y cuándo es el momento para cada cosa. O mi hermano, de carácter duro pero de blandos sentimientos…Incluso esos como Arlan, decididos y obstinados. - Se quebró a llorar. Después de rato de no poder hacer nada, él sonrió. -¡En verdad son maravillosos los humanos!-
Alone lloraba en silencio mientras observaba a Shun hacer lo mismo.
-¡¿Lo entiendes, Alone?! ¡¿Entiendes por qué comprendo todo esto?!- el llanto de mi amigo dejó de ser silencioso.
-Si tanto amas a los humanos…¿Por qué renunciaste a ser uno?- El rubio formuló la pregunta que probablemente todos nos hicimos en nuestra mente.
-Lo hice porque necesitaba entenderlos, porque todos los que han servido a Hades antes que yo lo eran, lo son…Porque tú lo eres. Lo hice porque solo podría entender mi humanidad al perderla, porque necesitaba perderla para proteger a mis amigos y a ti.- se acercó más a Alone y tomó sus manos entre las suyas. -¡¿Ya lo entendiste?! ¡¿Verdad que sí?!-
-¿Entender qué? ¿Que maté a mis amigos, a lo único que quería y apreciaba en el mundo por culpa de los dioses y sus malditos caprichos? ¿Qué he odiado al dios equivocado todo este tiempo? ¿Que mis amigos no regresaran jamás y que a quien yo buscaba no es otra cosa que solo su apariencia? ¿Que me he equivocado y los he hecho sufrir por nada? Sí…lo entendí y no tienes idea de cuánto duele.-
-Ya te lo dije…Yo siento su dolor porque juré que trataría de hacerles más llevadera esta especie de eternidad.- la mirada tierna de Shun era lo más hermoso que yo había visto (creo que aún ahora lo sigue siendo). –Alone…¿qué dices si aceptamos la realidad como irremediable? Te aseguro que Tenma y Sasha están bien, descansando en los Campos Elíseos.-
Vi a Alone asentir levemente, como asustado. Shun sonrió y poco a poco la figura de Alone fue desapareciendo.
