Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball no me pertenecen, son todos propiedad del Gran Akira Toriyama.
Capitulo 11
Descubriendo la verdad
El resto de la semana había sido la más extraña e incómoda para la joven de cabellos azules. Por un lado la más agradable al tener de nuevo a su mejor amigo a su lado, compartiendo sus nuevas experiencias en la nueva ciudad, antiguos recuerdos dignos de recordar, dándole ánimos y hacerla sonreír como todo el hermano mayor que nunca tuvo.
Por el otro, estaba más que incomoda por la actitud de Vegeta hacia ella. Últimamente tenía una actitud' psicópata' y 'acosadora', parecía como si quisiera fulminar a Broly con la mirada. En varias ocasiones iniciaba discusiones entre los tres, que terminaba con Vegeta y Broly sacándose chispas de los ojos y una Bulma totalmente enojada y gritándole a ambos para el ataque final, dejando la cafetería y dos hombres en ridículo.
-Realmente tiene un grave caso de bipolaridad, quisiera saber más sobre el… Ahora que recuerdo no sé nada de su vida- soltó Bulma estando recostada en su cama recordando sus actitudes en la semana. "Es lindo y molesto a la vez que me persigue con su mirada… Pero… Me pregunto si serán celos… NO! ¡¿Cómo serian celos si no es nada mío!?...Ah! no lo sé…" pensaba tapando su rostro con una almohada.
-¿Qué demonios le sucede? Primero me besa luego me evita. Me besa nuevamente, luego me ignora… ¡Nadie lo entiende!...- gritaba golpeando su almohada.- Tengo miedo… Tengo miedo que esto empiece a gustarme… Nunca me habían besado así… ¿Acaso… me gusta? No! Recuerda lo que dijo Krilin 'solo es un interés pasajero'… Pero el me dijo que no estaba jugando… ¿Qué debo hacer?- Hablaba sola mirando el techo, agradecía que no estaba su padre para que no la escuchara.
-Basta, deja de preocuparte Bulma… ¿Desde cuándo tienes tantos problemas con los hombres?- se dijo levantándose bruscamente de la cama y corriendo las cortinas, mas fue para su decepción al ver que el día estaba totalmente frio y el cielo cubierto de nubes, mucho más cuando esperaba encontrarse con cierto muchacho gritándole desde la otra ventana, pero no sucedió. "Tendré que quedarme en casa el día de hoy, aprovechare el tiempo para hacer la limpieza, tal vez mi padre vuelva en cualquier momento".
Se coloco ropa cómoda y comenzó con la ardua tarea de la limpieza de su extenso hogar. Como era fin de semana los empleados tenían el día libre y necesitaba algo para distraerse. Era un genio en la tecnología y el arte del invento en nuevas maquinarias y prototipos, pero no era un ama de casa. Su mente estaba muy poco informada sobre el 'arte' de la cocina y la limpieza
Lentamente cada habitación y rincón de la casa quedaba reluciente gracias a ella. Tomo un pequeño descanso para un aperitivo ya que su estomago rugía como los mil demonios. Fue hacia el cuarto de lavado y coloco su ropa y la de su padre en la lavadora, se detuvo en seco cuando en uno de sus pantalones encontró el papel que había visto en la billetera de su padre.
'Bunny'. Que descuidada era. ¿Que le diría su padre si la descubría con algo que no era de su propiedad? Guardo el papelito en su pantalón, luego se pondría a investigar sobre ese 'misterio'. Soltó un suspiro satisfecha y orgullosa al ver toda la casa brillando gracias a su trabajo, pero, le faltaba un último desafío… Su habitación.
Estuvo más tiempo aseando su habitación de lo que estuvo en la cocina o en el laboratorio. "Ahora entiendo porque papa me regaña por mi cuarto… Realmente tengo que estar más atenta" rio al recordar cuando tenía 15 años y las discusiones con su padre era algo habitual todos los días en su periodo de 'adolescente rebelde'. Solía tener grandes discusiones con su padre, porque no dejaba que saliera de fiesta todos los días como sus demás compañeras de clase, por el desastre de su cuarto y muchísimas cosas más.
Cuando estaba pasando la aspiradora por debajo de su cama sintió como el aparato golpeaba algo, frustrada lo apago y se arrodillo para ver el objeto que estorbaba en su limpieza. Otra vez eso. Esa misteriosa caja verde se topo con ella nuevamente, sin más paciencia decidió que quería terminar con todo el misterio de una maldita vez. Usando su inteligencia logro abrir el candado con un alambre, sonrió orgullosa al oír el 'tac' del candado.
Se quedo observándola un poco dudosa si debía seguir adelante con esto, tenía miedo de descubrir alguna cosa terrible que la afectara a ella o a su padre."Ja! No voy a echarme para atrás nuevamente" pensó y con una gran fuera de voluntad, finalmente la abrio.
Lo primero que llamo la atención a sus ojos azules, fue esa palabra nuevamente. 'Bunny'. Estaba escrito en un papel muy delicado. Rápidamente Bulma saco el papel que encontró en la billetera de su padre y comparo las escrituras… Solo que no había ninguna diferencia en ellas, eran exactamente iguales y posiblemente escritas por la misma persona.
-Que extraño… Ambas escrituras son exactamente iguales… ¿Cómo es posible? ¿Quién es Bunny? ¿Una empleada? ¿Una amiga de papa?... ¿Quien?- exclamo molesta por no tener las respuestas para sus propias preguntas. La gran Bulma Brief, como ella solía valorarse engreídamente, por primera vez no tenía respuestas a sus dudas.
Dejo los papeles a un lado para adentrarse más en los objetos que había allí dentro. Una pequeña caja musical de terciopelo, al abrirla había una pequeña bailarina girando mientras sonaba su dulce melodía. Bulma sonrió, era un objeto tan delicado y hermoso, estaba en perfectas condiciones… Como si nadie la habría usado por unos largos años.
Lentamente su sonrisa se fue desvaneciendo. Esa melodía, sin saber porque, le provocaba un cierto sentimiento de tristeza en su interior. Luego la sorpresa la golpeo tan rudamente al recordar, que tuvo que sostenerse con sus manos para no caer de cara al suelo. Esa música…
'Quiero que te duermas como un sol… Que se acuesta en un campo de trigo… Tengo aquí en mi pecho un corazón… Igualito al hueco de tu ombligo… Sabes quién temblaba, cuando ibas a nacer… Sabes quién te puso en el pecho de mama… Vamos a correr un rato que hay tiempo nomas… Hay tiempo nomas…Todo el tiempo… Nunca nadie me dio tanta luz… Con verte crecer tengo bastante… Todas las mañanas mi motor vos encendes… Mis relojes no marcan las horas como vos… Vamos a besar la nieve y vamos a volar… Vamos a besar, este cielo… Nada, nada nunca nos va a separar… Somos una llama en el invierno… Le pedí al señor que me diera un amor… Nunca pensé que sería tan profundo…'
Era ella. ¡Ella!. La mujer que no recordaba.
Esa voz que transmitía paz, alegría, calidez. Demonios era la misma mujer de cada pesadilla que tenia algunos días, la misma con la que soñó cuando se mudo a esta ciudad, la misma que le cantaba esa canción tan hermosa que era lo único que podía recordar de cuando era apenas una bebe. La misma que le transmitía amor a su corazón.
-¡Maldita sea!- grito tomándose del cabello. – ¡No puede ser que no sepa quién carajo es! ¿¡Porqué!? ¿¡Porque!? Estoy volviéndome loca…- respiraba indignada por su situación. Respiro unos segundo para calmarse, por un momento pensó que esto no era una buena idea, que debería guardar todo y dejar esto como si nada hubiera pasado.
Pero… Como dijo antes, no se echaría tras, ahora debería seguir para descubrir todo de una vez por todas. Tomo algunos papeles de la caja. Eran cartas, escritas con la misma letra y otras contenían la escritura de su padre. Las paso de largo, no tenía tiempo para leerlas una por una.
Luego comenzaron las fotos. Había muchas fotos de su padre y ella cuando apenas era bebe y otras cuando era una niña pequeña. "Tantos recuerdos" una sonrisa se formo en sus labios. Encontró una que le llamo la atención.
Era una fotografía muy extraña. Estaba su padre con su típica bata del laboratorio cargándola a ella siendo un bebe, se podían visualizar sus pequeños mechones azules. Pero… A su lado estaba lo que le llamaba más la atención a sus ojos.
Era una mujer. Tenía un vestido blanco, enrulados cabellos rubios, una amplia sonrisa en su rostro calmado y unos hermosos ojos azules… Como los de ella.
Soltó la foto como si esta tuviera veneno para sus manos, se alejo desesperadamente hasta chocar con su mesita de noche. Sin perder de vista a la fotografía comenzó a desesperarse mientras sus ojos azules se volvían cristalinos y su voz temblorosa.
Ahora todo tenía sentido. Empezó a ver el rostro completo de esa mujer en cada uno de los sueños que había tenido… Ahora todo encajaba perfectamente, no podía ser otra persona que esa, aquella mujer… Bunny.
Lentamente se fue acercando nuevamente hacia aquella caja. Siguió viendo las demás fotos con sus manos temblorosas. ¡Boom! Fue como un balde de agua fría cayendo sobre su cuerpo, esta vez, definitivamente… No podía creerlo. Estaba su padre con un bebe recién nacido y a un lado, esa misma mujer en una camilla, tenía su rostro cansado pero sumamente feliz mirando con extremo amor a su padre.
Bulma se levanto lentamente del suelo, aun con la fotografía en sus manos. La observaba mientras una lágrima cayó sobre dicho recuerdo. Luego otra y otra. También comenzaban a deslizarse lentamente por sus mejillas.
-Ma… Mama- susurro cerrando fuertemente sus ojos, permitiéndose llorar sin preocupaciones, dejo caer la foto junto con los demás objetos. Bajo rápidamente las escaleras y salió de su casa corriendo sin rumbo.
No le importaba como estaba vestida, si la gente la miraba raro, si se perdía… Nada le importaba. Lo único que quería… Era desaparecer… Aunque le fuera difícil aceptarlo… Quería huir de su vida, querer saber el verdadero significado de ser feliz… Porque hasta ese momento… Lo único que sentía era dolor…
N/A: Hola! , Primero que nada les pido perdón por actualizar tarde D: como estoy ya casi en vacaciones, la escuela nos tiene como esclavo con látigo xD… Exámenes, exámenes, matemáticas las odio! Les dejo este nuevo capítulo y muchas gracias por sus reviews *-*
La canción es de una banda llamada 'Los Piojos' xD si suena raro, se llama 'Canción de cuna'. Es hermosa, mi papa me la cantaba cuando era pequeñita: 3
