Lamento mucho la demora, espero les guste el Nuevo capítulo. Disfrútenlo.
También discúlpenme por no responder adecuadamente todos sus comentarios pero no tengo mucho tiempo para actualizar.
*FANNY ALARCON1
* abiy
* maleja twihard
* Katherine
* jessicatatiana
* candy1928
* VERIS CULLEN LOZ
Muchisimas gracias por sus comentarios y por tomarse el tiempo para leer. Espero les guste este nuevo capitulo.
CAPITULO 10: Charla con el pasado.
Me gire y al hacerlo vi el temor en los ojos de Ethan y la duda gravada en su rostro. Un segundo después estaba junto a él sosteniendo sus manos entre las mías.
— ¿El es mi padre?— me pregunto el cómo sí le costara decir la pregunta.
Apreté los labios y la culpa me inundo.
—Sí Ethan él es tú padre —respondí resignada.
Sus ojos brillaron y se giro a ver a Edward, una extraña sombra apareció en ellos y cuando comprendí sus intenciones ya era tarde.
Un grito de agonía provino de Edward, su cuerpo azoto en la fría nieve y todo se volvió un caos.
— ¡NO!— grito la neófita castaña y corrió a su lado.
Los demás vampiros corrieron junto a él, la manada de locos que había desaparecido hace poco, brotó de entre los árboles y en un parpadeo nos rodearon a Ethan y a mí. Huilen y Nahuel atravesaron a los lobos y se situaron junto a nosotros.
— ¡MAMÁ! —grito Ethan aterrado y yo lo abrace contra mí.
Me concentre al máximo y lance mi escudo alrededor de nosotros 4 protegiéndonos. Un lobo negro saltó a nosotros pero chocó contra mi escudo y fue lanzado hacia atrás.
— Ethan pase lo que pase no te separes de mi y de ser necesario usa tú don contra cualquiera que trate de dañarte— ordene y el sólo me abrazo más fuerte.
Huilen y Nahuel gruñían amenazantes, 2 lobos más saltaron contra nosotros pero también fueran expulsados por mi escudo.
—Es sorprendente —dijo un vampiro cuyo nombre creo que era Eleazar. Este me miraba fijamente con la sorpresa gravada en su rostro.
La pareja de Edward me miro con odio y su hija con temor, los demás vampiros trataban de reanimar a Edward pero este no reaccionaba.
De pronto algo atravesó el claro a velocidad vampírica, el desconocido salto, al reconocerlo abrí un hueco en el escudo para que pudiera pasar, el se situó frente a mí en ademan protector.
— Demetri—susurre con alivio y el tomo una de mis manos mostrándome su apoyo.
—Basta —dijo el firme y todos se quedaron quietos.
Un vampiro de aspecto amable pero con expresión nerviosa al ver a Demetri avanzó hasta interponerse entre nosotros y los lobos.
—Sam, por favor deténganse. No es prudente seguir con esto —pidió el y los lobos gruñeron pero retrocedieron.
Demetri se giró y me miro preocupado.
— ¿Estás bien?—pregunto él y yo asentí.
— ¿Porque regresaste?— pregunté.
—Quería verte, pero jamás creí que te encontrarías en esta situación. Fue bueno que regresara.
— ¿Que le hizo tú hijo a mi marido?—pregunto furiosa la neófita mientras avanzaba a nosotros.
—Isabella, ni se te ocurra— amenazó Demetri pero ella no retrocedió.
—Sólo le mostré su mayor temor —susurro Ethan con el rostro oculto entre mis cabellos— el despertara en unos minutos.
Al oír esto todos se relajaron.
—Creo que sería prudente sí hablamos en otro lado. Son bienvenidos en nuestra casa —dijo de pronto una vampira de mirada maternal.
— ¡NO! —Grito la tal Isabella— no puedes invitarlos Esme. Ese niño intentó matar a Edward, su padre —dijo ella en un tono de desprecio.
Le gruñí furiosa y todos se tensaron de nuevo.
— Ni se te ocurra hablarle así a mi hijo de nuevo neófita— amenace mientras le dirigía miradas venenosas.
— ¿O qué?— se mofo ella.
—Bella basta —ordenó una vampira de cabellos rubios— es suficiente.
—No puedes estar de su lado Rosalie —dijo Isabella incrédula.
—Bella aquí no hay lado, está situación en cierta forma es culpa de Edward. El utilizo a Kassia —dijo Alice.
—Eso no es cierto, el sólo estaba dolido cuando la conoció y ella se aprovechó.
—Hija debes admitir que Edward tiene algo de culpa, no puedes culparla a ella por defender a su hijo, ni al pequeño por atacar a Edward — dijo la vampira de nombre Esme.
—Pero...— intentó replicar ella hasta que la niña de cabello cobrizo jaló su mano.
—Mamá. ¿El es mi hermano?— pregunto ella cautelosa y todos nos giramos a verla.
—Hablaremos de esto después —respondió ella y en un rápido movimiento tomo a la niña en brazos— vamos a casa— susurro con dulzura y después me dirigirme una última mirada de odio se fue seguida de un inmenso lobo naranja.
Relaje mi postura pero no retiré el escudo por sí fuese una trampa.
— ¿Entonces aceptan nuestra invitación? —pregunto el vampiro llamado Carilise.
Mire dudosa a Nahuel y Huilen, ellos suspiraron, Demetri colocó una mano en mi hombro mostrándome su apoyo y yo fruncí el ceño.
—Bien, pero no nos quedaremos mucho tiempo —aclare y ellos asintieron.
Cautelosos emprendimos la marcha, un vampiro de enorme complexión y cabellos rizados cargo a Edward, cuando llegamos no pude evitar sorprenderme al ver la casa con enormes ventanales, al parecer ellos tenían bastante dinero.
Todos entramos y nos acomodamos en la gran sala de los Cullen y a Edward lo subieron a una habitación en el piso superior.
A los pocos minutos llegaron tres chicos los cuales sólo vestían unos desgastados jeans y tenis oscuros, el más grande saludo a Carilise y después él y los otros chicos se colocaron en el extremo del living observándome a mí y a Ethan con el ceño fruncido.
—Creo que primero deberíamos comenzar con las presentaciones —dijo Alice rompiendo el incómodo silencio.
Yo la fulmine con la mirada, pues estoy segura que ella sabía la verdad y por ella nosotros estábamos en esta situación. Alice me miro con pena y yo sólo desvíe la mirada.
Después de las presentaciones Esme se giro a verme y me miro con arrepentimiento.
—Kassia quiero disculparme en lugar de Bella. Por favor perdona su actitud grosera, ella normalmente no es así, la sorpresa y la tensión de los últimos eventos la hicieron reaccionar de esa manera.
—Normalmente el que comete la falta es el que debe disculparse— respondí yo aún molesta— pero como prefiero evitar problemas acepto sus disculpas. Sin embargo me gustaría aclararle que sí ella vuelve a tratar así a mi pequeño no me haré responsable de mis acciones.
—Te prometo que no volverá a suceder, yo personalmente hablaré con ella.
Ethan el cual permanecía sentado en mis piernas se removió un poco para acoplarse mejor en mis brazos. Me abrazo firmemente, recargo su cabeza en mi pecho y yo aparte mi cabello, cuando alce la mirada todo los presentes lo observaba al igual que Ethan a ellos. Las mujeres lo veían con un brillo de ternura en los ojos y los hombres con curiosidad.
Rosalie le sonrió y en un segundo se levanto, se acerco a nosotros y con una mirada suplicante me miro a los ojos.
—Quisiera conocerlo. ¿Puedo? —pregunto ella ansiosa.
Instintivamente mis brazos apretaron más a Ethan contra mí, una gran tranquilidad me embriago yo me gire y le gruñí a Jasper.
—Sabes que no me gusta que utilices tú don conmigo —dije sería.
—Lo siento —respondió el encogiéndose de hombros.
— ¿Entonces?—pregunto Rosalie de nuevo atrayendo mi atención.
—Creo que no es el momento Rosalie —dijo Carilise mientras miraba mi expresión desconfiada.
—Pero Carilise —replicó ella y se acerco a mí.
—A veces hay que obedecer a los padres —dije yo con una ceja enarcada al ver como ella chocaba con mi escudo, con una mueca de frustración ella se sentó de nuevo en el sillón donde estaba.
Una tintineante y musical risa brotó de la garganta de Ethan y yo lo mire, su rostro se mostraba divertido al ver los pucheros que hacia la rubia vampira, yo sonreí. Su felicidad era la mía.
—Es adorable —dijo una voz rompiendo el ambiente.
Me gire rápidamente y en lo alto de las escaleras lo vi, el bajaba lentamente y caminaba directamente hacia mí, me congele en mi lugar al tenerlo frente a frente.
El estiro su mano y con ella intentó revólver los cabellos de mi pequeño, pero con un rápido movimiento le quite esa intención.
Sus ojos se clavaron en los míos y me miro suplicante. Maldición parecían los ojos de un cachorro empapado por la lluvia.
— ¿Podemos hablar?— pregunto con dulzura.
Mierda ese tono de voz, intentaba sonar encantador para convencerme.
Las miradas se clavaron en mi, sentí a Ethan esconder su rostro en mi pecho, suspire resignada y me levanté.
—De acuerdo terminemos con esto — respondí.
El asintió y dirigió una mirada significativa al pequeño en mis brazos y yo le puse mala cara.
—Después Edward, el no está listo, puede herirte.
—Te preocupas por mi— afirmó el y yo rodé los ojos.
—Me preocupa que tú esposa y un montón de lobos lo toquen —respondí yo mientras miraba a los chicos que según supe eran cambia formas.
—Nadie lo tocara —dijo el serio como sí hiciera un juramento solemne.
Bien al parecer Ethan le importaba y de cierta forma quería protegerlo. Le daré puntos por ello, ambos salimos de la casa y corrimos hasta lo profundo del bosque, había dejado a Ethan con Huilen. El suspiro y procedió a hablar.
— ¿Porque no me buscaste? ¿No querías que supiera de el?
—Creo que eres más tonto de lo que creí, como rayos iba a encontrarte sí no sabía donde vivías. Además aquella vez dejaste muy en claro que ella es tú vida, tú nunca me quisiste sí llegaba con un hijo tuyo parecería una desesperada que sólo buscaba atarte a mí.
—Jamás pensaría eso de ti.
—Quizás tú no, pero no creo que ella pensara como tú.
—Ella tendrá que aceptarlo —dijo el comprendiendo que me refería a Isabella— Kassia. ¿Tú me amas?— pregunto de pronto y yo lo mire fijamente.
—Sí —respondí al instante— pero ya no como antes. No te negare que aún siento cierto cariño hacia ti, pero hace 2 años era más fuerte. En aquel tiempo habría hecho cualquier cosa por ti, pero ahora no. Ya no eres el centro de mi universo lo es Ethan.
—Eso supuse.
—Edward quiero que sepas que yo no he venido a arruinar tú matrimonio ni nada de eso. De hecho ni siquiera sabía que tú estarías aquí. Lamento que todo esto se me haya salido de las manos.
—No es tú culpa Kassia, es sólo que las cosas la tomaron por sorpresa.
Aunque el trataba de sonar calmado, yo sabía que no era así la realidad era que el temía de alguna forma lo que Isabella fuera a hacer, me sentí culpable.
Pasos suaves y un trote grácil se oyó cerca de nosotros, ambos volteamos y de entre los árboles vimos salir a Isabella. Ella camino lentamente a nosotros, a mi me ignoraba totalmente, pero a Edward bueno creo que quería taladrarlo con los ojos.
Un segundo después ella estaba frente a él y ¡Zaz! lo abofeteo con toda la fuerza que tenía, Edward la miro completamente sorprendido.
— ¡¿COMO PUDISTE EDWARD?! ¡SABES QUE YO TE AMO CON TODA MI ALMA, POR TI ELEGÍ ESTÁ VIDA! ¡¿Y TÚ ME ENGAÑAS CON ESA?!— grito ella furiosa mientras me señalaba con su dedo índice.
—Bella yo no...
— ¡CALLA!— siseo ella.
—Am técnicamente nunca te engaño, nosotros estuvimos juntos cuando tú y el habían terminado— dije yo para alivianarle las cosas a Edward y él me miro agradecido.
Ella se giro y con pasos amenazantes se acerco a mí, yo me coloque en pose defensiva como el Krav magá lo pedía.
—Tú no te metas pequeña zorra, por tú maldita culpa mi vida acaba de irse al caño. Todo es tú culpa, de ti y ese hijo tuyo—siseo ella e intentó abofetearme pero la mano de Edward la detuvo.
—No Bella, no la toques. Conmigo es con el que debes desquitarte.
—No puedo creer que aún la protejas.
—Ella no es culpable.
—Pero...
—Isabella— la interrumpí yo— cálmate y escúchame.
— ¿Porque debería?
—Porque no tienes opción. No pienso meterme en medio de ustedes, ni quiero tener problemas contigo, pero te diré esto sólo una vez. Sí te atreve a hablar mal de mi hijo o sí intentas dañarlo te juro que aunque tenga que enfrentarme yo sola contra un montón de lobos y vampiros te mataré lenta y dolorosamente. Haré lo que sea para proteger a mi hijo.
Ella me miro con una mueca y suspiro.
—Arriesgar todo y dar la vida para proteger a un hijo. Odio admitirlo, pero conozco esa sensación y creo que es lo único en lo que nos parecemos— dijo ella con pesar y luego se dirigió a Edward— necesito tiempo aún debo asimilar esto, necesito unos días.
—Creo que es justo para ti Bella— respondió el y ella asintió, se giro y se marchó.
—Supongo que quieres estar con Ethan —dije y el rostro de él se ilumino.
Momentos después Edward estaba hablando con Ethan en la cocina, verlos a ellos juntos me quitaba un peso de encima, ahora todo estaba bien. Ethan tendría a su padre.
Huilen y Nahuel conversaban con un emocionado Carilise, los Denali se habían marchado y yo bueno estaba sentada en un sofá en la sala con Demetri a mi lado. El me miraba fijamente y yo a él, ambos debíamos hablar.
De cierta forma le había mentido al no hablarle de mi niño y yo esperaba en cualquier segundo su reproche, pero él no me decía nada.
—Demetri...
—Lo sé— dijo el interrumpiéndome— tú no querías mentirme y era natural que me ocultaras la verdad, después de todo yo soy un Vulturi. Kassia, significas mucho para mí, quiero y puedo hacerte feliz. ¿Quieres estar conmigo?
Me sentí dichosa, Demetri era un gran chico y a pesar de que yo le había mentido el aún quería estar conmigo. Lo tomé de las manos y le sonreí con dulzura.
—Me encantaría estar contigo.
El no dijo nada, sólo me abrazo fuertemente contra él y suspiro contra mi cabello, yo recargue mi cabeza en su pecho y una tonta sonrisa de felicidad creció en mis labios.
Al separarme de él vi que todos nos miraban curiosos, Edward tenía una leve sonrisa quizás estuviera feliz por mi y se lo agradecía, después de todo era lo menos que podía hacer por mí.
Bueno hasta aquí el capítulo de hoy. Mis queridos lectores tengo una noticia.
Hay grandes posibilidades de que este haya sido el antepenúltimo capitulo, lo que significaría que el próximo es el final. Si se que piensan que estoy loca, pero aun no está decidido y recuerden que no me gusta alargar demasiado mis historias.
Bueno espero les haya gustado y no olviden comentar hasta la próxima bye bye.
