Una semana después…
Llegó el día de la reunión para despedir a Albert, los más importantes ejecutivos y miembros de la alta sociedad habían confirmaron su asistencia, ya era sabido por todos que en contadas ocaciones se reúnen para celebrar algo, así que esta era una oportunidad que no debía desperdiciarse, el reunirse con la renombrada familia Andrew y con el empresario, era algo que sin lugar a dudas debería ser aprovechado.
Candy se encontraba muy entusiasmada, de nueva cuenta podrá convivir con sus amigos. Annie y Archie hicieron su aparición, seguidos de Patty que entró del brazo de… ¡Tom!, Candy no daba crédito a lo que estaba mirando, es cierto que en la última reunión ellos estaban presentes y se mantuvieron juntos mucho tiempo, pero ahora esto es una revelación.
-¡Que gusto verlos de nuevo!...-los abrazos eran mutuos, pero la curiosidad de Candy era mucha, así que se acercó a Patty y le dijo,- ¿Me acompañas al tocador, por favor?.- su amiga asintió, así que una vez a solas…
-¡Patty, tú tienes que explicarme algo!, ¡Qué haces del brazo de Tom!, dime de que me he perdido estos meses.- le decía la rubia divertida.
-Si Candy, desde el día que nos reunimos aquí en la mansión, él y yo estuvimos platicando, me invitó a salir y acepté, es un chico lindo y…muy guapo,- la chica sonreía tímidamente.
-Pensé que después de Stear, no volvería a interesarme por nadie más…ha pasado tanto tiempo desde que él no está conmigo…- Patty se entristeció al recordarlo.
- Pero Tom logró llamar mi atención…Candy, dime ¿crees que hago mal?.
-¡Por supuesto que no!, eres joven y mereces darte otra oportunidad en el amor, además coincido contigo, Tom es un chico decente y honesto, no pudiste escoger mejor Patty… ¡y yo me alegro mucho por ustedes dos!, tu sabes que él es como un hermano para mi.
-Gracias Candy, y estoy enterada de lo que lo que sucedió con Terry, debe de haber sido muy difícil para ti, pero tú eres una mujer fuerte y sé que pronto te repondrás de este duro golpe, estoy segura que pronto encontrarás al hombre que de verdad te valore.-
-Patty, por favor no hablemos de eso…-la mirada de la chica se ensombreció.
-Lo siento…¡solo quiero que seas feliz!, te lo mereces, siempre alegrándote por los demás, ahora tienes que pensar más en ti y tu propia felicidad.
-Patty, te lo agradezco, pero dejemos ese tema por el momento, ¿te parece?.
-Como tú gustes…pero vamos a ver a los chicos, deben de estarnos buscando.
Una vez que Neal llegó a la mansión, se dirigió al salón, lo único que le interesaba era ver a Candy, pero ella no estaba sola, así que consideró prudente esperar y reunirse con su mamá y hermana.
-¡Vaya hermanito, al fin llegas!,- le decía Elisa
-¡Deja de molestar Elisa, que no estoy para tus reclamos!, -la peliroja no pasó por alto el hecho de que Neal observaba a Candy a la distancia, que solo tiene ojos para ella.
-Neal pensé que vendrías con Daisy, ¿sabes ella… -pero el chico, al percatarse que Candy se separó del grupo de amigos, decidió que era el momento para ir a su encuentro, ignorando por completo a su hermana.
-¡Mamá!...mira a tu hijito, corriendo detrás de esa mugrosa, nunca nos escucha, sigue enamorado de ella y es capaz de volver a insistir en casarse con la huérfana, ¡No la quiero cerca de él!
-¡Elisa, ten calma y compórtate!, que la gente nos está mirando, ¡no podemos hacer nada al respecto!…le he dicho a tu padre que si vuelve a insistir en esa idea, lo desheredaré, ¡pero él está completamente de su lado!. Solo tengo la esperanza que Candy no lo acepte, es seguro que ella se negará de nuevo, así que seamos pacientes hija,- decía Sarah muy confiada.
Candy se sentía un poco incomoda ante la mirada de los presentes, los observaba murmurar discretamente cuando pasaba cerca de ellos, ahora que había vuelto a aparecer en sociedad, se revivió el escándalo de su boda cancelada hace varios meses, hecho que se volvió la comidilla de todos.
-¡Hola Candy!, Neal la alcanzó y la tomó del brazo -Te noto un poco nerviosa, ¿te sucede algo? entonces el mismo sintió que el ambiente estaba tenso a su alrededor, los invitados miraban con recelo a la chica.
-¡Que tal Neal!...- se sorprendió al verlo.-no…ideas tuyas, no es nada.
-Candy, es evidente que muchos te miran, y creo saber la razón, pero no te preocupes, nadie se atreverá a cuestionarte nada o de lo contrario, ¡se enfrentarán conmigo!, no te dejaré sola.
-Gracias Neal, pero no creo que sea necesario llegar a esos extremos, solo no pondré atención,- internamente agradeció su gesto, ya que se sintió más segura a su lado. La tía Elroy finalmente hizo acto de presencia junto con Albert que sonriente se dirigió a los invitados.
-Amigos, les agradezco infinitamente por acompañarnos el día de hoy, esta vez estamos reunidos para anunciar que las empresas Andrew siguen expandiéndose en Europa, inauguraremos el mes de enero otra oficina en Londres y yo me haré cargo, así que cambiaré mi residencia a ese país, la tía Elroy decidió organizar esta velada para hacerlo oficial, así que ¡bienvenidos y disfruten por favor!...- alzó la copa que tenía en la mano y todos los presentes aplaudieron con beneplácito, al mismo tiempo él miró a Candy entre la concurrencia y hacía el mismo gesto hacia ella sonriéndo, la chica lo notó e igualmente le sonrío.
-Inmediatamente la música se empezó a escuchar y los meseros con elegantes charolas repartían bebidas y bocadillos a los invitados, Candy miraba a las parejas entre las que se encontraban Patty y Tom.
-¿Has visto que tenemos a una nueva pareja Neal?. ¡me siento feliz por ellos!, lucen tan bien juntos, ¿no lo crees así?.-
-Siempre te alegras por los demás, pero es hora de que pienses en tu propia felicidad, puede ser que la tengas muy cerca de ti y no te has dado cuenta…-
-Candy de inmediato entendió la doble intención de sus palabras, cosa que la incomodó.
-¿Qué es lo que quieres decir Neal?,- La ardiente mirada del chico se paseó por su rostro, deteniéndose un momento en sus labios, hasta mirarla fijamente a los ojos sin decir palabra.
-¡Contéstame Neal!... ¿Por qué me miras así?...
-Candy, por favor no malinterpretes mis palabras, creo que estás un poco susceptible…ven, vamos a bailar, ¿de acuerdo?,- la tomaba de la mano dirigiéndose al centro del salón sin darle oportunidad de negarse.
Se sintió aún más incómoda ante los murmullos de los presentes, que ahora dirigían sus miradas a la pareja, pero al mismo tiempo la forma en que el moreno la rodeó por la cintura y tomó su mano, poco a poco hizo que se olvidara de todo a su alrededor.
Neal al fin tuvo oportunidad de estrecharla en su abrazo, ella despierta en él un fuerte deseo, éste es casi febril, ahora que la tiene tan cerca, espera contagiarla de esa pasión que por ella siente a través de su mirada, de su calor. Solo ella ocupa sus pensamientos y el no poderle demostrar su amor ni acercarse a besar sus dulces labios es una insoportable tortura para él.
Candy sentía el calor de su abrazo a través de la tela de su vestido y la fragancia de su colonia la envolvía por completo…esas sensaciones le provocaron un cosquilleo en el estomago, se sintió turbada y confundida cuando sus miradas finalmente se encontraron.
-¿Pero qué me pasa?, porqué estoy sintiendo esto…¡él nunca me ha gustado!,- pero ahora, no puede evitar darse cuenta de lo atractivo que es.
-¿Cuándo te darás cuenta que estamos hechos el uno para el otro?, eres una chica tan obstinada, ¿no te das cuenta que te amo y lo que más deseo es estar contigo el resto de mi vida?, Candy solo te necesito a ti a mi lado.- pensaba Neal embriagado por su cercanía.
Así transcurríó el baile, mientras Albert platicaba con sus invitados sin perder de vista a Candy, también se dio cuenta de los cuchicheos y las miradas de la gente hacia la chica, sabe que es imposible detener las habladurías, pero lo más importante para él es el bienestar de la rubia y espera que lo que sucedió con el desgraciado de Terry, pronto lo llegue a superar.
-El rubio se preguntaba.-¿realmente Neal habrá cambiado tanto?, al parecer ella confía en él, ¿será que intentará acercarse a Candy nuevamente ahora que su compromiso con Terry terminó?.- Esos pensamientos lo tenían absorto cuando el aplauso de los presente le indicó que la melodía había finalizado.
-La rubia se separó de Neal, que aún la tenía tomada de la mano así que se inclinó y depositó un tierno beso en ella.
- Espero que este no sea nuestro último baile Candy.-
-Por supuesto que no,- ella bajaba la mirada,- por el momento me retiro, tengo que encontrarme con Albert, discúlpame Neal, te veré más tarde,- su sonrisa y ese destello en su mirada color esmeralda no pasó desapercibido para el moreno.
-¡Albert!.. se apresuró a abrazarlo, él igualmente feliz la besó en la mejilla…
-¡Candy!, me alegra que estés aquí, ¡te ves radiante!…- ella reía.
-Si, me siento perfectamente, pero, te vengo a reclamar el que no me hayas avisado primero que a nadie tu partida, -se puso las manos en la cintura e hizo un falso gesto de enfado.
-Lo siento Candy, de verdad no pude ir a comunicarte mí decisión, en estos días he estado saturado y siento todo el peso de la responsabilidad a mis espaldas, pero tú sabes lo que significas para mí, inclusive sabes que puedes ir a visitarme cuando gustes… por esa parte estoy tranquilo,- le decía el rubio tomándola cariñosamente de los hombros.
-Por cierto, te vi muy animada bailando con Neal, ¿el hecho de que estuviera cuidándote cuando enfermaste hizo que cambiaras tu opinión de él?, me puedo imaginar que ustedes ya han hablado al respecto.-
-Así es y no lo creerás, pero me pidió perdón por su proceder, sabes que no soy una persona que guarde resentimientos Albert, así que se podría decir que ahora somos amigos.- Albert se alegró de que finalmente arreglaran sus diferencias.
La fiesta continuó hasta las primeras horas de la madrugada. Hasta que el último invitado se retiró y todos se dispusieron a descansar.
Candy se encontraba acostada en su cama con los ojos cerrados, pero permanecía despierta reviviendo una y otra vez los momentos en los que bailó con Neal, pensando en que de aquel muchacho malcriado, vengativo, imprudente, que no estába acostumbrado a escuchar la palabra "no", parecía no quedar nada, el chico de antaño, se ha transformado en un hombre maduro y confiable, de acuerdo, él nunca tendrá la bondad angelical de Anthony, la paciencia de Albert, ni la sencillez de Stear, su actitud altiva y arrogante siempre formará parte de su personalidad, pero con ella está mostrado su lado amable y considerado.
Por Candy se enfrentó y desafió a su familia, la cual ha sido tan importante para él, así que tampoco podría llamársele cobarde ni débil, también recordó como permaneció a su lado hasta que sanó, ella jamás creyó que fuera capaz de semejante acto.
-Ahora solo la inquietaba lo que llegó a sentir al tenerlo tan cerca…¿por qué no puedo apartarlo de mi mente? ¿Por qué?...-
