Cap. 11 Celos

– ¿Qué estamos haciendo aquí? –

– Ya te dije que tengo un mal presentimiento, por eso estamos aquí –

–Pero si es tu amigo ¿no deberías confiar en él? ¿Además por qué tengo que venir contigo? –

– Porque no tenía otra opción y ya cállate que nos van a descubrir –

– Pero es que no deberíamos de... –Una mano amortiguo el sonido de su voz, jalándola hacia una pared cercana en donde ambos chicos se ocultaron.

– No sabía que fueras tan bueno en los juegos del tiro al blanco –la voz de una castaña ahogo los gemidos que daba la chica por quitarse la mano de Ruby de encima. Ambos se quedaron callados y observaban la escena con interés.

– Bueno, cuando era pequeño mi papá solía traerme a este tipo de lugares, así que tengo algo de practica –contesto un pelirrojo ligeramente sonrojado antela mirada de fascinación de Sapphire. La chica cargaba un enorme cocodrilo de peluche con el que apenas y podía caminar.

Se encontraban en un parque de diversiones. Después de aquel encuentro en los pasillos de la escuela donde Dan se invento una cita con Sapphire, la chica acepto gustosa la invitación. Ruby estaba anonadado ante la accesibilidad de la castaña, pero más que nada estaba indignado. Él la había invitado al banquete de su trabajo y se enfadó con él y Dan se inventaba una cita con ella y aceptaba como si nada. Eso era algo que no entendía de ella. Desde que se entero de que saldría con su mejor amigo intento averiguar a qué lugar irían, recibiendo como respuesta un "no te importa" por parte de la chica. No quería que ella saliera con Dan, todavía no estaba seguro de lo que el pelirrojo sentía por Sapphire, así que no podía arriesgarse.

Como evitar que saliera era prácticamente imposible se planteo la idea de seguirlos. Sin embargo, no podía hacer nada si Sapphire no le decía a dónde irían. Una tarde que se encontraba en los pasillos de la escuela entre clases, se encontró con Yuki, no era que tuviera mucho contacto con la chica, de hecho solo la conocía por Sapphire, pero una idea le llego a la mente en cuanto sus caminos se cruzaron. Sapphire le había dicho a Yuki que irían a un parque de diversiones, solo tuvo que preguntarle a la rubia para saberlo. Ya no necesitaba preguntarle nada más, sin embargo la rubia empezó a sospechar de la actitud del moreno. "¿Por qué querías saberlo?" esa simple pregunta basto para que Ruby se pusiera nervioso. Yuki siguió preguntando, atando los cabos sueltos que dejaba Ruby tras su plan, de manera que no teniendo alternativa, invento la excusa de querer ir a ese lugar, pero que no podría ir con Sapphire, invitándola a acompañarlo. La rubia lo miro con desconfianza, pero acepto la invitación. Solo por averiguar qué demonios se traía entre manos.

Cuando la pareja pasó de ellos, Ruby soltó a la chica, que tomo una bocanada de aire y miro ceñuda al moreno.

– Deberíamos dejarlos en paz –

– Ni hablar, ¿y si se le ocurre hacerle algo malo? –contesto Ruby viendo como Dan se ofrecía a cargar semejante peluche y Sapphire se disculpaba.

– ¡¿Cómo va a hacerle algo malo? ¡Solo míralos! –dijo la chica señalando al pelirrojo, que no oponía resistencia ante los suaves tirones de Sapphire por subirse a un juego acuático que se encontraba cerca.

Ruby frunció el ceño ante esta escena y se volteo bruscamente –Mira Yuki, si te quieres ir, vete. Pero yo me quedo aquí; ya te lo dije, tengo un mal presentimiento –

– Sabes perfectamente que no me iré, no sé de qué seas capaz si te dejo hacer lo que quieras –

– Bueno, entonces si te vas a quedar ayúdame, pero no me estorbes –contesto el moreno de mala gana.

– ¡No me hables así! –dijo la chica molesta.

– ¡Baja la voz! –respondió Ruby con gesto molesto. Esto irrito más a la rubia que ya estaba perdiendo los estribos.

– Dejemos algo en claro Ruby, tú no me vas a decir a mí lo que tengo que hacer –Yuki había puesto las manos sobre sus caderas y miraba al moreno con desprecio. Ruby se giro lentamente hasta quedar de frente a la chica y brincar asustado por la penetrante mirada asesina que la rubia le dedicaba.

– V-vale –Yuki relajo su gesto y suspiro.

– ¿A esto me has invitado? La verdad no es que me este divirtiendo mucho espiando la cita de mi mejor amiga… –

– Si te hubieras limitado a solo decirme a dónde irían, no estarías aquí –le reprocho Ruby con el ceño fruncido.

La rubia estaba que echaba chispas, de repente, su gesto se relajo demasiado rápido y su mirada se volvió comprensiva. –Estás celoso – dijo con una sonrisa enorme.

El susodicho se sonrojo hasta más no poder. – ¡¿Q-qué demonios estás diciendo? ¡P-por supuesto que no! –dijo en voz alta, la gente que pasaba cerca de ellos volteo a verlos con curiosidad. – Me preocupa que Dan le haga algo malo y luego regrese toda triste al departamento. Y luego tendré que levantarle los ánimos y ella se enfadara conmigo y me golpeara hasta que… ¡Deja de reírte! –grito el moreno enfadado ante la risita que soltaba Yuki con cada una de sus excusas.

– Tal para cual… –dijo la chica entre risas.

– ¿Qué? –pregunto Ruby más perplejo que antes.

– No, nada. ¿Entonces estas espiando a Sapphire por tu propia seguridad? –dijo Yuki con una mirada escéptica.

Ruby guardo silencio unos minutos. La verdad sonaba algo ridículo pero no tenía una excusa mejor en ese momento así que asintió ligeramente.

Yuki puso sus manos en la cintura y negó con la cabeza al tiempo que soltaba un suspiro. –Está bien, pero si quieres seguirlos sin que se den cuenta tendremos que actuar como una pareja –

– ¿Yo? ¿Contigo? –Ruby se señalaba a sí mismo y a Yuki.

– ¿Algún problema? Después de todo tú me invitaste –la rubia tenía esa mirada asesina de nuevo, por lo que Ruby retrocedió un par de pasos y negó energéticamente con la cabeza. Salieron de su escondite y comenzaron a caminar unos cuantos metros detrás de Dan y Sapphire.

– Tendremos que subir a los mismos juegos que ellos, vamos –dijo Yuki mientras tomaba el brazo de Ruby.

– ¡¿Qué haces? –dijo el moreno dando un brinco al sentir el agarre de la chica.

– Me comporto como tu pareja, idiota –contesto irritada.

Ruby no contesto, solo desvió la mirada con el ceño fruncido y dejo que la chica caminara a su lado.

Como el juego consistía en una travesía por el río, les costó un poco de trabajo seguirles la pista entre tantas curvas y cascadas que atravesaban. Como era de esperarse, todos salieron empapados. Apenas salió Ruby del juego y dirigió su mirada a la castaña que estaba empapada saliendo del bote, tomando la mano de Dan para ayudarse a salir. Se le veía bastante feliz, a ambos. Hubo un extraño sentimiento que le lleno el pecho en ese momento, era doloroso verlos así, ver que ella podía pasarla bien sin que él estuviera cerca.

– ¿Ya me piensas ayudar o te piensas quedar ahí parado todo el día? –Ruby volteo rápidamente, perdiendo la concentración sobre sus sentimientos para encontrarse con una Yuki mojada hasta los pies y mirándolo con reproche. Extendió una mano hacia la chica y la ayudo a salir del bote con gentileza.

Fue en ese momento cuando el pelirrojo sintió un impulso de voltear hacia atrás, vislumbrando a una rubia con falda a la rodilla que salía completamente empapada de uno de los botes. ¿Por qué llevaba falda? No negaba que se viera bien, pero llevar una a un parque de diversiones no era precisamente una idea brillante, sobre todo si piensas subirte a un juego acuático como lo acababa de hacer.

– ¡Mira eso Dan! ¡El juego del martillo esta libre! ¡Vamos, tengo que probarlo! –dijo mientras señalaba un juego cercano y aceleraba el paso hacia la salida.

El moreno desvió la mirada de aquella chica rubia y le sonrió a Sapphire para después seguirla.

– ¿Cómo demonios se me ocurre traer falda a este lugar? –Yuki estaba en el baño de chicas, exprimiendo su falda para sacar los litros de agua que había sacado del juego del río. Después de comprobar que su falda no podía estar más arrugada de tanto exprimirla, salió del baño para encontrase con Ruby, quien miraba como Sapphire golpeaba energéticamente con el martillo una palanca que media su fuerza mientras Dan sostenía ya 3 peluches en sus manos, impactado y un poco asustado por la fuerza de la chica.

– ¿Sabes? Es un tanto irónico que una persona tan decente como tú se enamore de alguien como ella –dijo la rubia apenas y adivino a quien observaba tan minuciosamente el moreno.

– ¡¿Enamorarse? –dijo escandalizado. – ¡No digas tonterías! Yo no estoy… –Ruby empezó a decir la frase pero no la término debido a que un par de ojos miel, pertenecientes a la rubia, le observaban incrédulos.

– No soy tan tonta –Yuki poso una mano en su cintura mientras seguía observando como Ruby intentaba desviar su mirada. –Aunque he de admitir que si me engañaste por mucho tiempo, no pensé que ella en verdad de te gustara –

– ¿Por qué dices que es irónico? – Ruby por fin había conseguido sostenerle la mirada. La rubia no contesto enseguida, de un momento a otro sus labios se curvaron en una sonrisa.

– Porque son muy diferentes. –contesto con sinceridad. –Sapphire es muy audaz, despistada y a veces imprudente y tú eres un modelo del buen gusto, refinado y cortes... Todo lo contrario a ella–

– Pero si tu no me cono... –empezó el moreno.

– No hace falta que te conozca, es la impresión que das –contesto la chica. –Además, así soy yo también –dijo acomodándose la camisa y tratando de planchar un poco su falda.

Ruby la miro sorprendido ¿Ella se parecía a él? Bueno, era una posibilidad. Honestamente nunca había puesto mucha atención en Yuki, pero ahora que recordaba todas esas ocasiones en las que tuvo un contacto con ella (que fueron muy pocas) se dio cuenta de que extrañamente las actitudes de la rubia era muy parecidas a las suyas; los almuerzos elaborados, la manía de tener todo ordenado, el buen gusto para vestir y por supuesto la modestia (quizás ésta no tanto).

– Se están alejando, vamos –dijo Yuki y jalo el brazo de Ruby para no perder de vista a la pareja que se dirigía a otro juego.

– ¡Esto es genial! ¡Tiene mucho tiempo que no me subo a una montaña rusa! – Sapphire era como una chiquilla, brincaba de u lado a otro reprimiendo la emoción que sentía por subir a aquel juego. Dan solo la miraba con una sonrisa muy cálida, nada característico en él.

– El único problema es que hay bastante gente –dijo de repente el pelirrojo.

– No te preocupes, la espera lo vale –contesto la castaña con la mirada iluminada.

Unos metros atrás, Ruby y Yuki se encontraban formados. Yuki se levantaba de puntillas para no perder de vista a la dichosa pareja.

– No estamos muy lejos, si tenemos suerte, subiremos junto con ellos – dijo para sí misma. –Lo que me molesta es que haya demasiada gente –dijo irritada, cruzando los brazos y mirando ceñuda a las personas a su alrededor. Ruby volteaba hacia al final de la fila constantemente, por lo que pensó que debería de estar igual de impaciente que ella.

Cuando al fin era su turno, la rubia se percato de que tanto Sapphire como Dan subirían junto con ellos, dándoles una oportunidad para observarlos más de cerca.

Subieron a los vagones y Yuki rápidamente se aseguro en el asiento sin perder de vista a ese par que se encontraba con un vagón de diferencia del de ellos.

– Este lugar es perfecto, no nos podrán escuchar desde aquí y si tenemos suerte y los de adelante no hablan nosotros si los oiremos –dijo la rubia en un tono serio. –Hay que estar atentos ante cualq… ¿Estás bien? –pregunto Yuki al ver el semblante del moreno; su rostro estaba pálido y sudaba frio, sus ojos estaban más abiertos de lo normal y tenía la mirada clavada en el sinuoso camino que se alzaba frente a ellos.

En ese momento el vagón comenzó a moverse y los gritos de emoción del resto de los pasajeros hicieron que el moreno se sobresaltara.

Yuki lo miro preocupada al ver que Ruby no contestaba, fue en ese momento cuando cayó en la cuenta de por qué volteaba constantemente a la salida cuando se encontraban en la fila.

– No me digas que no te habías subido antes… –dijo la chica mirando angustiada el rostro del chico. La cabeza de Ruby apenas y se movió en un gesto afirmativo.

– ¡¿y me lo dices ahora? –pregunto la chica histérica ante la mirada perdida de Ruby. El chico se giro lentamente hacia ella y movió los labios intentando articular palabra alguna.

Se encontraban subiendo una pendiente, los vagones avanzaban lentamente a un mismo ritmo y se podían apreciar claramente las conversaciones de todos los pasajeros.

– ¿Te habías subido antes? –pregunto Sapphire al pelirrojo, un par de asientos más adelante.

El chico solo negó con la cabeza al tiempo que sonreía.

– ¿Y no te asusta? ¿No tienes nervios o algo así? –insistió la chica.

Dan volvió a negar con la cabeza, volteando su mirada hacia Sapphire.

– ¿por qué? –pregunto la castaña sorprendida.

– Porque vengo contigo –contesto sinceramente.

Sapphire lo miro fijamente y le dedico una de sus cálidas sonrisas, regresando su mirada al hermoso paisaje del parque que se alzaba frente a ellos.

Se encontraban a punto de llegar a la cima, un grupo de chicos de los últimos vagones que gritaban a coro animando al vagón a subir, rompieron en gritos al llegar al punto más alto de todo el parque. La gente del parque se podía confundir con pequeñas hormigas de colores que se movían por todo el lugar, a lo lejos se distinguían los arboles como pequeños arbustos y los autos se veían a una escala muy pequeña.

– ¡¿Por qué no me dijiste que te dan miedo las alturas? ¡COMO SE TE OCURRE DECIRMELO AHORA! –El grito se escucho en todos los alrededores del parque, unos segundos después los vagones cayeron en picada uno tras otro, a una velocidad que obligaba a toda persona permanecer pegada al asiento.

Durante todo el tiempo que duro el juego, Sapphire no paro de reír. Hubo un momento en el que una curva la tomo desprevenida y se sujetó al tubo del vagón, tomando accidentalmente la mano de Dan, sin embargo no pareció importarle. Dan no había dado señales de sorpresa hasta ese momento, su rostro estaba de un color escarlata y su mirada se desviaba continuamente hacia la castaña. Yuki miraba a Dan con el ceño fruncido, ¿en verdad le gustaba tanto Sapphire? Era raro verlo avergonzado, y más por una chica. En menos tiempo del que ella hubiera deseado, el juego termino, dando una gran sacudida a todos los pasajeros en cuanto paro bruscamente frente a la línea de salida.

Yuki intento acomodarse el cabello, había olvidado amarrarlo antes de subir. Entonces recordó por qué no se había sujetado el cabello y volvió su vista hacia Ruby quien se encontraba completamente pálido e inconsciente, desplomado en el asiento tal cual muñeco de trapo.

– Maldición ¡Despierta Ruby! –dijo tomándolo del cuello y abofeteándolo para hacerlo reaccionar sin éxito alguno.

Escuchaba gente, mucha gente caminando en diferentes direcciones, otras muy cerca y otras no tanto. Sentía calor en el rostro ¿En dónde estaba? Intento abrir los ojos pero una luz brillante lo obligo a cerrarlos de nuevo. Fue entonces cuando se dio cuenta de que estaba acostado, al parecer al aire libre, pues una ligera brisa acaricio su rostro. Entreabrió los ojos, protegiéndose de la brillante luz con una mano y tratando de levantarse con la otra.

– Al fin despiertas –dijo una voz conocida bastante cerca de él.

Ruby no dijo palabra alguna, solo se reincorporo en donde había estado recostado. Se encontraban en una especia de plaza, en donde la mayoría de los puestos de comida, tiendas y juegos de azar se encontraban. Era bastante amplia, en el centro había una enorme fuente en la que los más acalorados se acercaban lo suficiente para que la brizna del agua los refrescara. Ellos se encontraban a un costado de la fuente, sentados en una banca observando como el resto de los visitantes parecían disfrutar del parque. Fue en ese momento cuando empezó a buscar la razón de que él se encontrara ahí. La encontró en un puesto lejano, donde se encontraba comiendo junto con Dan mientras se paseaban alrededor de la plaza.

– ¿Por qué no me dijiste que te daban miedo las alturas? –la voz de Yuki llamo su atención, volteando a ver a la rubia quien lo miraba preocupada.

– Había otras prioridades de por medio –se limito decir mientras cerraba los ojos y se desplomaba sobre el respaldo de la banca. Yuki estuvo a punto de replicar, pero un ruido proveniente del estomago de Ruby hizo que callara de inmediato. El chico no pudo evitar sonrojarse ante los reclamos de su estomago, el rubor de su rostro subió tres tonos más al escuchar a una risueña Yuki que intentaba disimular su sonrisa.

– Toma –La rubia le ofreció una pequeña caja de almuerzo en donde al parecer tenía arroz frito. – Nunca me ha gustado el tipo de comida que venden aquí, por eso vine preparada –Ruby no pudo disimular su asombro; en verdad tenían cierto parecido, el también odiaba la clase de porquerías que la gente de los parques suelen vender como comida. Todo este tiempo pensó que él era raro, pues Sapphire siempre se lo decía cada que se comportaba así.

Ambos estuvieron comiendo en silencio; Yuki mirando cabizbaja hacia su almuerzo y Ruby sin perder de vista a Sapphire. Apenas termino su almuerzo, Yuki fue la primera en hablar después de aquel largo rato.

– No entiendo por qué haces esto –dijo con la mirada perdida en el suelo. -¿Acaso no es tu amigo? –Yuki lo miro con tristeza, en verdad le era muy difícil entender por qué se comportaban así.

Ruby no contesto de inmediato, desvió su mirada de la rubia para detenerla en aquel pelirrojo que escuchaba atentamente todo lo que Sapphire decía mientras seguían caminando alrededor de la plaza.

– Lo es… era… no se –Yuki lo miro confundida. – La verdad es que no se que sienta él por ella – dijo Ruby apoyando los codos sobre sus rodillas y entrelazando sus manos.

– ¿Qué es lo que te preocupa? –pregunto la rubia con curiosidad.

– No lo sé, quizás… que él pueda hacerla más feliz que yo –contesto Ruby con la mirada clavada en el piso.

Yuki no supo que decir ante tales palabras. Conocía perfectamente a los hombres, sus 3 hermanos lo eran, la mayoría de sus amistades también, en fin, prácticamente vivía rodeada de ellos, así que había aprendido a conocerlos un poco más que cualquier chica de su edad. Sin embargo aun podían darle una que otra sorpresa; un hombre normal habría contestado posesivamente, como si alguien pretendiera quitarle algo que por derecho es suyo. Sin embargo, la preocupación de Ruby era que él no pudiera hacerla feliz, que lo que él le daba no fuera suficiente, que sus esfuerzos fueran en vano… que fracasara en quererla. Esa era una respuesta que pocos hombres dan, pocos lo suficientemente valientes para dar lo imposible por esa persona, pocos que se atreven a decir que tienen miedo de perder lo más importante. Pocos que saben lo que en verdad es amar a alguien.

– No creo que nadie pueda hacerla tan feliz como tú –dijo en un murmullo la rubia, Ruby escucho lo que dijo y la miro sorprendido.

– ¿Qué quieres decir? –

– Sera mejor irnos de aquí –dijo la rubia con una sonrisa mientras se levantaba, evitando la pregunta del moreno. –Se están alejando –Yuki se giro divertida hacia Ruby. –Solo que si suben a la rueda de la fortuna tú no iras, es demasiado extremo para ti –y se alejo riendo ante la cara de enfado del chico.

El siguiente juego era una especia de cueva que una vez habiendo recibido la explicación del juego descubrieron que se trataba de un laberinto. El juego consistía en que dos parejas se adentrarían al laberinto buscando la forma más rápida de salir, evadiendo los obstáculos que se intercalaban en el viaje. Tendrían que utilizar los pasadizos secretos del juego para encontrar la salida, ya que ningún camino daba directamente hacia ella y aquél equipo que llegara antes que el otro ganaría un premio.

– Suena bastante interesante –dijo un pelirrojo despues de que una señorita les explicara las condiciones del juego.

– Entonces ¿se animan a entrar? –pregunto la chica con una sonrisa.

Dan se giro hacia la castaña que estaba a su lado. – ¿Qué dices? –pregunto con una sonrisa de lado.

–Bien, intentémoslo –dijo Sapphire sonriente.

– Entonces permítanme llevarlos a la fila por favor –dijo la chica, quien guio a la pareja hasta la entrada del juego.

Tan pronto como la chica regreso, se topo con Ruby y Yuki que miraban la cueva con extrañez.

– Hola chicos ¿quisieran entrar? –pregunto la chica.

– Pues no es exactamente que... –

– ¡Sí! ¡Si queremos! –dijo Ruby con energía interrumpiendo a Yuki. Estaba contento de que hubiera sido un juego al nivel del piso en donde pudiera vigilarlos sin preocuparse de su pequeña fobia a las alturas. La rubia frunció el ceño y cuando abrió la boca para reclamar la chica la volvió a interrumpir.

– ¡Esa es la actitud! Bien les explicare las reglas del juego mientras vamos a la entrada... –

– ¿Ya podemos entrar? –pregunto Sapphire con los brazos cruzados a un chico que se encontraba en la entrada del juego.

– Lo siento, pero tenemos que espera al equipo contrario para que ambos entren al mismo tiempo –

– ¡Es que tardan mucho! – se quejo la castaña inflando sus mejillas a modo de berrinche.

– Pueden irse colocando estos listones, ustedes son el equipo azul –dijo entregándoles un par de listones de ese color. –Pónganselos en un lugar visible y no los pierdan –

Dan tomo su listón y se lo anudo en la muñeca, mientras tanto Sapphire intentaba amarrarse el suyo al brazo izquierdo.

– Te ayudo –se ofreció el pelirrojo anudándole el listón al brazo con un pequeño moño.

– Gracias... –

– Bien chicos, el equipo contrario está listo –dijo el chico de la entrada. –Si tienen problemas y desean salir solo tienen que llamarnos. A la cuenta de tres entraran, uno… –

– Dos... –dijo la chica del juego observando al moreno ponerse en sus marcas para entrar rápidamente y a la rubia que mira nerviosa el interior de la cueva.

– ¡Tres! – dijeron ambos al unísono y se hicieron a un lado para dejar entrar al par de parejas que habían entrado cual rayos a la cueva.

Estaba muy oscuro, había pequeñas antorchas que alumbraban tenuemente la estancia, pero no lo suficiente para distinguir el camino. Yuki no se había movido cuando la chica dijo "tres" así que Ruby solo la tomo de la mano para jalarla hacia adentro. En ese momento estaba corriendo un pequeño tramo de camino cuando la rubia grito.

– ¡¿Quieres para de una vez? –

– ¿Qué pasa? –pregunto el moreno deteniéndose frente a la chica. Ruby intento soltar su mano de la de Yuki, pero ella lo aferro aun más fuerte.

– No… no es nada solo… no hay que correr –dijo la chica con nerviosismo.

Ruby la miro extrañado ¿Yuki nerviosa? Eso era nuevo. Definitivamente algo le incomodaba. Parecía que la chica le estuviera leyendo el pensamiento, pues en seguida de plantearse la idea de que algo de incomodaba, la rubia dijo con voz temblorosa.

–No… no me gustan los lugares oscuros ¿de acuerdo? –

– ¿Te da miedo la oscuridad? ¿Y te quejas de mí? –dijo Ruby con una sonrisa divertida en los labios.

– Es un miedo mucho más lógico que el tuyo –contesto ofendida.

– Bueno, si como digas… Entonces ¿Me ayudaras a buscarlos o quieres salir de aquí? –

– ¿Buscarlos? –pregunto la rubia confundida. - ¿Entonces no vamos a por el premio? –

– Por supuesto que no, solo tenemos que encontrarlos y guardar distancia –contesto. –Además no podemos llegar primero, nos descubrirían de inmediato –

– Humph… tienes razón –dijo la chica con aire pensativo.

– Bueno, entonces ¿te puedo pedir un favor? –pregunto el moreno. Yuki le miro sorprendida.

– Ah, claro ¿Qué? –

– ¿Podrías soltar mi mano? deje de sentir mis dedos hace unos segundos –dijo Ruby con una sonrisa lastimera.

En otra parte de la cueva Sapphire se encontraba corriendo en todas direcciones, Dan trataba de seguirle el paso, pero la chica era muy rápida y le costaba algo de trabajo encontrarla entre la penumbra.

– Sapphire por favor, deja de correr, tenemos que avanzar al mismo ritmo para no perdernos –dijo el pelirrojo alcanzando al castaña por el hombro.

– Pero es que si no nos apresuramos el equipo rojo nos alcanzara –

– Ya lo sé, pero tampoco servirá de mucho que nos separemos… –dijo en tono serio.

– De acuerdo… –contesto la chica tomando a Dan de la mano. –Entonces no te separes de mí –

– ¿Qué? –murmuro el pelirrojo sonrojado ante el agarre de la chica. –E-Espera… –

– ¡Mira, por ahí puedo ver una luz! –dijo Sapphire señalando un resplandor blanco azulado. Dan apenas y escucho lo que la chica decía, pues tan rápido como avanzo, una trampa se acciono en el piso, soltándose de la castaña por la sorpresa y cayendo en una habitación diferente.

– ¿Dan? –pregunto Sapphire en cuando sintió que el chico la soltaba. Solo alcanzo a vislumbrar como la trampa del suelo se cerraba, dejándola sola en el camino. – ¡Dan! –

– Yuki, en verdad, si quieres salir no hay problema... –Ruby tenía su brazo adolorido; Yuki había estado enterrando sus uñas en este todo el rato que llevaban caminando. Estaba casi seguro de que si la rubia apretaba más su agarre, lo haría sangrar.

– Estoy bien –dijo la chica con la mirada perdida. Soltó el brazo de Ruby un instante para situarse cerca de una antorcha.

– Pero mi brazo no… –murmuro Ruby con gesto adolorido, sobándose su antebrazo.

– ¿Qué fue eso? Pregunto la rubia con los nervios de punta; había girado su cabeza rápidamente a un rincón oscuro.

– ¿Qué fue qué? Vamos Yuki estas alucinando, mira puedo llamar a la chica del juego y… –Ruby cayó en cuanto reparo que la chica no le estaba haciendo el menor caso. – ¡YUKI! –la chica dio un brinco hacia atrás, chocando con la antorcha, accionando un pasadizo que hizo girar el muro junto con ella.

– ¡Yuki! –grito el moreno corriendo hacia la pared por la que había desaparecido la rubia. -¡Yuki! ¿Me oyes? ¡Yuki! –

La chica estaba muerta de miedo, del lado en el que se encontraba no había antorchas, estaba demasiado oscuro y sin poder reprimirlo más soltó un grito de desesperación al mismo tiempo que se arrodillaba en el suelo cubriendo su rostro.

– ¡Yuki! ¡Necesito que me digas que fue lo que moviste para accionar el pasadizo! –pido Ruby preocupado, pero la rubia no lo escuchaba, estaba temblando y el miedo no le dejaba pensar en otra cosa. – ¡YUKI! –la susodicha cubrió sus ojos y reacciono ante su nombre. -¡Yuki, necesito que me dijas que fue lo que hiciste para hacer que se moviera la pared por favor! –grito Ruby angustiado, la chica intento respirar ondo para calmarse, pues el miedo no le dejaba pensar claramente.

– ¡FUE TU CULPA! –grito la rubia temblando de pies a cabeza. – ¡Si no me hubieras gritado yo no me habría asustado y no hubiera pasado esto! ¡Idiota! –

– ¡LO SIENTO! –grito Ruby del otro lado de la pared. Yuki se destapo los llorosos ojos, sorprendida. – ¡Se que fue mi culpa y lo siento! ¡Ahora por favor dime qué fue lo que hiciste para hacer que la pared girara! –

La rubia cerró los ojos de nuevo e intento concentrarse en lo que había sucedido, antes de que la pared girara había sentido un golpe en su cabeza.

– ¡L-la antorcha! ¡Antes de que girara me golpee con la antorcha! –

– ¿La antorcha? –dijo el moreno examinando la que se encontraba arriba de él. Ahora que la veía de cerca no era fuego real lo que tenia, era una proyección, tenía un pequeño foco en el centro que era lo que alumbraba en realidad. Siguió examinándola hasta encontrar una pequeña palanca en la parte de abajo.

– ¡La encontré! ¡¿Voy a accionarla de acuerdo? – La chica no respondió, solo espero a que la pared regresara la luz, Ruby tomo la palanca y la acciono, pero en lugar de hacer que la pared girara de nuevo, una trampilla se abrió bajo sus pies, enviándolo a otro lugar. Lo único que Yuki alcanzo a oír fue un grito ahogado por parte del moreno, la pared no se movió, y mucho menos regreso al lado iluminado.

– ¿Ruby? – pregunto con voz temblorosa.


I'm back in the game! Jejeh, primero que nada es necesario pedirles disculpas a todos mis lectores u_u Lo siento mucho! pero entre los lios de los examenes y muchas horas de estudio (sumandole mi entrenamiento de esgrima que me deja muerta) apenas y me daba a basto para poder escribir algo ;_; En verdad DISCULPENME por hacerlos esperar tanto.

Es por eso que decidi dividir la cita en 2 capitulos. Honestamente pensaba hacer solo uno, pero cuando me di cuenta ya llevaba el doble de lo que puse en este y pues iba a ser un poco pesado si lo ponia todo de golpe. Ahora, un par de preguntas que me hicieron sobre el capitulo pasado y que no puedo contestar por MP.

Sí. Dan, Naota, Yuki y Aiko son personajes creados por mi. Digamos que mi idea original era poner solamente a Ruby y a Sapphire en el fic, pero despues me parecio divertido agregar uno que otro personaje (como Diamond, Wally, y otros que probablemente ya han visto por ahi) para darle un poco de emoción jejeh.

¿La enamorada de Diamond? Bueno, supongo que la mayoria ya lo sabe, pero seria trampa si te dijera quien es. Doy bastantes pistas en el cap, eso es todo lo que puedo decir ya que su nombre por lo mientras es "clasificado".

Bueno, muchas gracias por sus reviews ^^ como siempre. A vali y a xxconchixx por seguir la historia a pesar de todo :') gracias. Recuerden, quejas, sugerencias, y demas son bienvenidos.

Respecto al proximo cap... humph, pues ya vieron que me emocione con este asi que se podria decir que ya lo tengo. Sol otengo que pulir unos cuantos detalles y lo subire ipso facto.

De nuevo les pido disculpas por la tardanza y espero el cap pueda copesar un poco mi error :') Otra cosa, no pienso abandonar el fic, asi que hasta que no anuncie el final, esto sigue! ;)

Portense mal pero cuidense bien! Hata el proximo cap!