-Itachi ¿Cómo estas?- Escuché la voz de Kisame, hablándome desde lo lejos, pero no contesté.- ¡Eso es que estas mejor!- gritó, cuando llego al lado de la cama. ¿Cuanto llevaría aquí? No tenia ni idea. Apenas me podía mover, y tampoco lo intentaba, mis ojos escocían y el dolor se disipaba con las medicinas, pero estas... Se acababan, todo era como una pesadilla que poco a poco comenzaba a adentrarme dentro de ella, y sé que jamás encontraría la salida. Desde aquel día, hablaba menos, aunque era difícil, me resignaba a decir lo básico. Desde aquel día tampoco pude levantarme de la cama, las heridas eran graves, y la única médico capaz de curarme, había muerto. El único motivo de moverme, se había desvanecido.
-Desde que no esta ella, esto esta muy silencioso- comentó en voz baja, abriendo la ventana. Claro que estaba silencioso, ella era la luz que iluminaba la noche. -¿Quieres comer?
-Sí- dije, y él rápidamente sacó del mini bar algo que llevarnos a la boca.
-he estado buscando en la ciudad esta, y al parecer el único médico de aquí, no estará disponible hasta mañana. Vendrá esta noche – Era de suponer que le habría amenazado, Kisame era demasiado bruto y apasionado.- también me he enterado de que hay combates de ascenso a jounnin en la villa de la hoja ¿ Los vemos? Dicen que hay muchos participantes buenos, quizás demasiados... la cuidad está estaba revolucionada, al parecer han captado la atención de todos.
-Hmp.- Emití en señal de respuesta. En realidad me daba igual, ella no iba a parecer. Y si ella no estaba... Daba igual todo.
-Itachi, no seas tan borde. - Murmuró, mientras yo me incorporaba en la cama haciendo una total indiferencia a sus palabras, y entonces, el sonido de la tele envolvió la habitación. Me dio un cacho de bocadillo y sentándose en el sofá de al lado de la cama, comenzamos a ver la televisión.
-Que emocionante pelea la de Naruto Uzumaki ¡Sin duda!- Gritaba el comentarista de la televisión.
-Naruto, eh, lo más seguro es que tu hermano este en estos exámenes Itachi.
-Supongo.- Contesté me daba igual, me daba igual todo... Mi hermano, había cumplido su venganza... él pensaba que yo estaba muerto... Él ya podría ser feliz. Algo que yo jamás lograría, ni lograré, pues aquel día, ella se tuvo que poner en medio. Siempre tan impulsiva. No sólo murió ella, sino también... Mi hijo. Si fuera sido un poco más rápido, si hubiera acabado con esto, en vez de contarle todo a mi hermano... Sino hubiera dudado de mi muerte... Ahora ella viviría, y no sería yo quien cargarse con la agonía de haberla visto morir delante mía, salvamdome la vida... Salvándole la vida, a un cruel y repugnante asesino. Guarde silencio, y mis ojos se centraron en la televisión.
-¡Mientras esperamos que se decida de quien será el siguiente combate! Repasemos los combates - escuchábamos decir a la tele.
-¡Pues bien ! Ya casi se han realizado todos los combates, aquí esta los resultados- dijo, y en pantalla aparecieron nombres, que no llegaba a distinguir salvo mi apellido, y el nombre de mi hermano.- Sin duda uno de los más emocionantes, fue el del último miembro del clan Uchiha.
-¡Completamente de acuerdo! Su sharigan nos dejo a todos anonadados, y su asombrosa velocidad, y su gran temple en la batalla, Son dignos de admiración
-Seguro que después de esta batalla, le lloverán trabajos. Aunque Mikoto Nohay y Mushina Otero, han hechos grandes combates, Otro sin duda que acabamos de presenciar fue el de Naruto Uzumaky, y no sé queda atrás el de S... ¡Atención, atención ! Están dando los nombres de los siguientes combatientes.
-La batalla siguiente será- El examinador que había en el campo guardo silencio- Itsuko Nanseku y Sakura Haruno- ¿Había escuchado mal? Entonces en la pantalla, apareció la imagen de sakura en el campo, esperando a su enemigo, su pelo rosa mercido por el viento, sus ojos verdes que deseaban la victoria, su cuerpo vertiginoso, su vientre algo abultado, su katana en la espalda... Era ella, no había duda. Tenía mi sello. Su perfección, sus gestos, su piel blanquecina... Era ella... Me acerqué más, y fije la vista aun más a pesar del escozor. Era ella, no era una ilusión.
-¡Es sakura!- grito Kisame- ¡Esta viva! ¡Esa tía es una puta Diosa!
-¿Qué hace luchando?- Pregunté ahora más enfadado que sorprendido.
-¡Ni idea, pero me encanta que viva! ¡Ya no te soportare yo solo! - dijo entre risas. Y yo me acerque aun más a la televisión. Subí el volumen y escuche a los comentaristas.
-¡Ella es la alumna de la Señora Tsunade! Pertenece a uno de los equipos más fuertes, y sus técnicas médicas son espectaculares.
-A salvo muchas vidas en la villa, pero me pregunto... ¿Será capaz de salvar su propia vida aquí?
-Más que la suya, debería salvar la de su hijo. Sí, Sakura Haruno, ha aceptado estos combates a pesar de estar embarazada. Lo peor de todo, es que no espera un hijo de cualquier persona, sino del mismísimo Sasuke Uchiha.
- Chss.- Rechisté entre dientes.
-¡os habéis equivocado de hermano!- grito Kisame entre carcajadas. -¿has oído eso itachi?
-Estoy ciego, no sordo- espeté enfadado, aunque no tenía nada que objetar, yo le dije a él, que la protegiese.
-¡Que comience la pela!- Escuche decir al examinador, y la pelea comenzó. El cuerpo de sakura, obtuvo la posición de ataque idónea para cuando no conocías al enemigo, en cambio ese Itsuko no se había movido ni un poquito. Algo que me daba muy mala espina. Miré con más atención la pantalla. Ella no cometería al error de atacar primero. El cuerpo del chico se desplazo hacía delante, y desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Sakura cerró los ojos, y espero. Momentos después se movió hacía atrás esquivando un puñetazo que venía desde el cielo. Le tiro un par de Kunais, que el chico esquivó, y este se acercó a ella, a hacer una pelea de Taijustu. Caso error, era la especialidad de ella. Cosa que comprobó cuando contra él, se estampo la pierna de ella en su estomago, y más tarde un puñetazo de su mano izquierda, salió volando varios metros, y choco contra la pared del estadio, haciendo un buen cráter. Desapareció en una copia de agua. Entonces, ella pego un salto, lo suficientemente grande para esquivar un gran disparo de agua que iba en su dirección, el estadio comenzó a llenarse de agua. Incluso el examinador, tuvo que usar su chakra. Aquel shinobi extraño saco varios kunais, y los unió con una linea fina de chakra. Los lanzó, y ella cayó en ellos. Ya comenzaba la trampa. Se dejo atrapar por los hilos de chakra, y estos, contra todo pronostico, la dieron una descarga eléctrica. Uso la técnica del remplazo. Trampa fallada.
Hecho la mano a sus bolsillos, y cogió varios kunais. Comenzó a correr en la dirección del chico y lanzó varios que no dieron en el blanco, más tarde se subió en las paredes del estadio, y dando un salto para colocarse en mitad del estadio. Boca abajo, le lanzó varios kunai y shuriken explosivos, provocando una gran humareda, donde Sakura se interno dentro. A la vista de todos no sucedió nada. Hasta que se la vio desaparecer dando un gran salto, cayendo sobre el agua. La nube se disipo. Él hombre respiraba entre cortado, y tenía varios cortes. Pero estaba en perfecto estado.
Una corriente de aire, visible perfectamente para el ojo humano, fue a chocar contra sakura, esta lo esquivo, pero los misiles de corriente, la seguían. Escuche perfectamente su grito de enojo. Salto encima del muro, encarando las corrientes, pulsos sus brazos rectos, y activo su muro de chakra. Este absorbía el impacto, pero se sintió agotada.
Respiraba entre cortado, cuando sintió que los mismos misiles de antes, ahora eran descargas eléctricas. Las esquivo, pero como antes, la volvían a seguir. Bramó todavía mas furiosa que antes, y cayendo al agua. Y colocándose en la misma posición, volvió a activar su escudo.
-Esto no te aguantara mucho, bonita- dijo Itsuko
-Lo suficiente para matarte, y no me llames bonita-le dijo ella era mi chica... Mi chica... Su respiración se mostraba cansada, y su mano izquierda se sujetaba la tripa. Algo la pasaba. Y esperaba que solo fuese cansancio. Su mano derecha se deslizó a su espalda y saco su Katana. La misma que yo la había regalado. Ese doble filo semejante al cristal, su nombre escrito en rojo, accionado con su chakra. Cerró los ojos y su chakra verde apareció en sus dos manos, en su izquierda, se curaba. Y en su derecha, ese chakra pasaba a su arma, convertiendose en un ataque mortal incluso a distancia.
-Creo que alguien la palmara- murmuro Kisame- Desde luego, la chica es... Alucinante. Como maestro no tienes precio.
-dejame... a ver que hace, tengo curiosidad.- le comenté y el sonrió.
-tendremos que ir a por ella, después, te tiene que curar esas heridas.
-Volverá con nosotros, no te preocupes. Solo tiene que saber, que seguimos vivos. Contacta con Akatsuki en cuanto puedas.
-Cuando acabe el combate.- Pues lo cierto era, que ninguno de los dos queríamos establecer señal hasya no estar recuperados.
Nuestra atención se volvió a fijar en la kunoichi. Su velocidad se incrementó, y llego al hombre, este intento alejarse de ella, pero esta le sujeto con los hilos de chakra que había lanzado en los kunai anteriormente. Le golpeo con su katana atravesándole por la mitad. Pero este se convirtió en agua. Se giró y le proporciono una patada en el estómago, que hizo que se convirtiese en agua. Entonces, cerró los ojos y espero a que hiciera ruido. Debajo suya.
Clavó la katana en el agua, y el chakra se expandió por toda el agua. Eso la había dejado cansada, pero su enemigo estaba agazapado en una de las paredes del estadio. Entonces, ella, comenzó a hacer sellos y unas finas delgadas lineas de chakra, retuvieron al hombre, robandole su energía. Entonces, el bisturí de chakra, que había expandido por toda la katana. Choco contra el pecho el hombre haciéndole vomitar sangre, y cayendo al suelo. Muerto. El sonido del cadáver al caer, y el asombro de las personas que allí la veían fue perfectamente audible.
-Ganadora, Sakura Haruno
Todo el mundo comenzó a aplaudirla y a felicitarla. Sasuke Y Naruto, bajaron a por ella. Y se la llevaron hacía la grada en brazos.
-Impresionante. Menudo regalo la hiciste- Sonreí orgulloso.
-Es mucho mejor de lo que ha mostrado, solo ha enseñado una técnica. Tiene mil más.
-Sí, lo sé. Me dió mucha alegría de que estuviese viva, e imagino que a ti también.- tocó con su mano escamosa mi frente. -Acuéstate, tienes fiebre. Voy a ver si contacto con el líder. Tengo ganas de que veas a esa chiquilla y que te cure... ¡Ella es la única que te comprende!... Hablaré con el líder, espero que no me eche la bronca- Se acercó a la puerta- Tu portate bien, y duérmete. No hagas locuras.
-Como sea.- Bramé hastiado.
-Te traeré a tu chica, uchiha- me dijo, antes de salir de la habitación. Tuve ganas de matarlo, pero el cansancio me pudo... Claro que me pudo... Había pensando solo en ella desde aquel día... Solo en ella. Mis ojos se cerraron y dormí, dormí todo el día soñando con su recuerdo, con sus ojos, con sus labios. Soñé que estaba a mi lado, que la tocaba y la sentía. Soñé que podía abrazarla, que no se iría de mi lado, que siempre estaría conmigo. Soñé tanto con ella, que me dí cuenta, que jamás le había dicho cuando me importaba, que jamás la había dicho lo especial que era. Lo bella que era, y lo diferente que era cuando estábamos solos, nunca la he contado que era lo que más quería, y que gracias a ella había encontrado algo por lo que vivir. Recordé todos los momentos que a su lado yo viví, en un día, en una noche, recordé todo aquello que me hizo sentir. Y el dolor en mi pecho se hacía cada vez más grande. En el sueño volvían a discutir mi corazón y mi razón. Pues mi razón quería lo mejor para ella, y eso era tenerla lejos de mí. Mientras que mi corazón, sólo la quería tener cerca. Y así dormí. Soñando con ella, y durmiendo solo.
Era por la mañana temprano y mis ojos se abrían de nuevo, después de tantas horas descansando. Kisame estaba en la habitación daba vueltas bruscas y preparaba algo. Me incorporé lentamente, sentía mi cuerpo menos cansando, había recuperado fuerza y me sentía mucho mejor. Suponía que algo debía de haberme provocado este estado, y atribuía mi mejoría a el médico que me contó ayer que vendría. Sin embargo, no me apetecía pensar el porque de mi mejoría. Sino el aprovecharla para buscar a Sakura...
-Será mejor que te prepares, nos vamos- Me informó mientras sacaba su mochila y la llenaba de cosas. Cerré los ojos y estiré mi cuerpo. Me levanté de la cama, y cogí mi ropa. Era la primera vez que me levantaba en días, y sabía porque tenía que hacerlo... La iba a ver. La iba a tocar... La iba a abrazar... Y aunque al levantarme me sentí mareado. hicé caso omiso.
-¿Dónde?
-A Konoha, más tarde te explico. Hay que llegar a media noche, y estamos a un día. Date prisa.
- ¿A Konoha? Me metí en el baño, y me cambié de ropa, me cepillé el pelo, y me até con fuerza la banda de la hoja... ¿Íbamos a por ella? No estaba en condiciones de luchar... Mis ojos estaban débiles y mi cuerpo no se había recuperado de la batalla contra Sasuke. Ir a por ella a Konoha, sería una verdadera locura... No estaba en mis mejores momentos. Aunque si lo pensaba bien... Por verla un minuto, merecía la pena cualquier castigo.
Salí del baño y Kisame me tiró la mochila, y después la katana, cogí ambas cosas y las coloqué a mi espalda.
-¿A que vamos?- Le pregunté.
-Ya lo verás- me dijo con una sonrisa. Y acepté el reto. Siempre me había gustado lo impredecible. Y así hicimos. En el trayecto hacía la villa íbamos más lento de lo normal. Pues mi ritmo era así, pero a pesar de ello, íbamos bastante rápido, y llegaríamos a la hora adecuada. Dudaba en que pasaría si ella vendría a nuestro encuentro, o nosotros iríamos por ella. Pero lo cierto era, que si Akatsuki tenía a Sakura en konoha, algún plan muy secreto tenía que estar realizándose.
Estábamos en el bosque colindante a konoha, encima de una montaña que hacía que viésemos toda la villa. Estábamos los dos sentados en la rama de los árboles, a lo que Kisame había denominado como "Mi sorpresa" Esperaba que se trate de ella...Sabía que era ella, pero... también sabía que nunca debía hacerme ilusiones, así era la vida de un asesino, preparándose siempre para lo peor.
Noté un chakra bastante fuerte, y unos pasos ligeros en la hierba, alguien que tenía prisa corría en nuestra dirección. Mis ojos se nublaron cuando llego delante nuestra, su respiración estaba agitada, su pecho bajaba y subía acelerado, sus ojos verdes se abrieron como platos, y mi nombre salió de su boca. Pegué un salto de la rama, y caí delante de ella. Sus brazos suaves y blancos como la piel me abrazaron, su aroma a cerezo me embriago. Y su pequeño vientre abultado chocó contra mi abdomen. Llenadome por completo de una paz que jamás había experimentando... Llenando mi pecho de una paz inigualable.
-Estas vivo, estas vivo- decía en mi oído, en un leve susurro, sus palabras me sentaron bien, me llenaron de calma y bienestar, sus aliento chocando contra mi cuello. Me trasporto al paraíso, mi pequeño ángel estaba conmigo, mi dulce gatita estaba viva. Y estaba aquí... conmigo.
Kisame también bajo del árbol.
-Yo también quiero mi saludo, Sakura- Está sonrío, con esa elegancia que solo era suya. Con su ternura.
-Me alegro de verte- le dijo y también le abrazo. Me quedé mirando su cuerpo perfecto, su sonrisa, su pelo rosado. Me gustaba tanto verla viva...
-Ya te conté los problemas- comenzaron a hablar entre ellos- Será mejor que te des prisa.
-Sí- dijo, y separándose de él, cogió mi mano, y me acercó a un árbol. Cuando llegó, me obligó a tumbarme, y me quitó la capa. Yo solo podía mirarla, mirar sus rasgos, sus ojos, ver su cara. Evadirme en ella. No podía expresar lo que sentía, nunca había sentido esto. Nunca había conocido lo que era la felicidad. Y entonces me llegaron las palabras de Konan a la memoria. " Disfrutamos del calor porque hemos sentido el frío. Valoramos la luz, porque conocemos la oscuridad. Y comprendemos la felicidad porque hemos conocido la tristeza." y Sin hacer nada, deje que sus manos me tocasen, disfrutando del calor que tanto había echado de menos. Pues era cierto... Ella era todo a lo que yo había renunciado, era todo lo que to había renegado... El amor, el calor, la felicidad, la luz... todo a lo que había perdido solo para que la villa aún pudiese existir... Y apesar de todo, jamás me arrepentiría de ese acto.
-Kisame, ¿Quién a curado a itachi-sama?- le preguntó, y yo miré a mi compañero.
-Un hombre, ¿Por?
-No era muy buen médico, sus efectos son a corto plazo- Tocó mi pecho desnudo, con sus suaves manos, y su chakra reconfortaba mi heridas.
-Para eso estas tú...-Miró hacía la nada- Será mejor que me vaya un rato, queréis estar solos- comentó tras un largo silencio, y despareció. Mire a sakura, y ella me sonrió.
-¿Qué tal estáis?- La pregunte. Su sonrisa se ensanchó, y su voz la dominó la felicidad.
-Yo algo cansada, él esté bien, aunque algo revoltoso- Cogió mi mano, y la metió debajo de su camiseta, tocando su vientre.- Él también te echaba de menos, nótalo.
-Le notó- contesté y entonces, cerré los ojos por el conforte de su chakra, que acabó de sanarme completamente las heridas.- Sakura yo...
-Shh...- me mandó callar, y se sentó encima de mis piernas, tal y como siempre hacía. Cerré los ojos de nuevo cuando su mano me los tapo, y su otra mano se puso en mi pecho. Comenzó a emanar una cantidad de chakra importante.- ¿sabes?- Dijo con su voz tan dulce- tardé un poco, porque preparé tu medicina, y no sólo eso, he averiguado como hacer que tenga un resultado mas óptimo las sanaciones. Tuve hoy que ocuparme de curar este mismo problema- Me sonrío, lo pude notar.
-Lo sé, te ví en la televisión. Pensé que moriste.
-Jamás me lo hubiese permitido... Cuando me puse en medio, no solo había chakra acumulado en mi cuerpo, sino que había protegido totalmente la zona del impacto. - entonces, noté como sus boca se acercaba a la mia- No podía permitir que te pasase nada a ti, pero tampoco a nuestro hijo- Me dijo, con sus labios rozando los míos, mi mano no se había separado aún de su tripa. La busqué con mi boca, y la encontré. Uniéndonos en el beso más deseado, que ambos habíamos tenido, su flujo de chakra se cortó. Entonces, sin poder evitarlo, ella cayó encima mía. La abracé y la tumbé entre mis brazos, dejando que su cabeza se apoyara en mi abdomen, y su cuerpo estuviese entre mis piernas.
-Gracias- la oí murmurar.
-Estás muy débil, descansa.- me sonrío
- Aunque me muera de sueño, no me dormiré. Llevó un mes esperando verte. Llorando todas las noches, pensando que estabas muerto... No... No seré tan imbécil de dormirme ahora...
-Tranquilizate, no me iré- la contesté acariciando su pelo. No me iba a ir, no tenía intención de hacerlo. Pararía el reloj, guardaría este momento, y jamás lo olvidaría. El contacto de su piel con la miá, me hizó volver a sentir tanto, sus caricias, eran tan puras. Su presencia, solo con su presencia. Ya merecería la pena morir...
-¿Qué pasará con nosotros?- Me preguntó, tenía los ojos cerrados, y el rostro sonrojado, su voz era débil, pero estaba despierta. No comprendí el porque de la pregunta, pero si entendía que pretendía con ella. La respuesta a que pasaría entre ella y yo, que si volveríamos a estar juntos, o si por el contrario seriamos dos almas alejadas. Lo cierto era que yo deseaba que esto ultimo se cumpliese. Alejarla de mi, alejarla de mi, solo para que pueda acceder a la vida que yo nunca he tenido, a una vida llena de oportunidades, felicidad y amor, y eso solo... Y eso solo lo conseguirá en la villa, No con el traidor que mató a su clan... Busqué un pretexto, y lo usé
-Lo más importante es...-me interrumpió.
-¡Lo sé! Pero quiero saber de ti. ¿Te veré?
-Si tu quieres, sí.- Yo jamás me podría permitir dejar de verte... Aunque tu no lo supieras... Jamás podría dejarte a tu suerte...
-Quiero estar contigo.- Jamás podremos estar juntos, sin volverte desdichada...
-Eso no es posible
-Sí lo es, quiero volver a Akatsuki.
-Jamás
-Pero...
-Sakura, criá a nuestro hijo en Konoha, hazlo por favor
-Pero tú- se sentó en el suelo, delante mía, entre mis piernas, cogió mis manos y las apretó.- Pero tú... No le verás crecer... ¡Ni siquiera sabrá quien es su padre!- Su cara estaba a centimetros de la miá, y sentía su mal humor sobre este tema- ¿Qué haré cuando me pregunte? ¿Cómo le mentiré? ¿Cómo me callaré la verdad? ¿Cómo decirle que su padre...Cómo decirle que su padre... es un asesino, un traidor, un traidor de la villa que el protegera con su sudor?
-Esa es la idea, pequeña, eso es lo que no le tienes que decir.- La cogí de la cintura, y la atraje mi.- No quiero que lo sepa... Sasuke cuidará de él bien por mí. Y yo te prometo que jamás os dejaré, Aunque nunca esté con vosotros.
-Pero yo sí quiero que lo sepan... QUIERO QUE LO SEPAN TODOS, Amo a un asesino, y lo haré toda mi vida. Amo a aquel que mató a su clan, solo para proteger la vida de todos en la villa... Amo a la persona que es un Héroe y es juzgado como un VILLANO... Es que yo... necesito tenerte, itachi...- Guardó silencio... - ¡Te amo!, No me puedo separar de ti, y menos mentir... como si no fueras nadie- me gritó con las lágrimas en los ojos. Pequeña niña, no puedes ser tan sentimental... Ambos sabemos que esto acabaría así, lo sabíamos desde el primer día que... el primer día, que fuiste mía.
-Sakura, no quiero que viváis la vida de un traidor- intenté decírselo de la mejor manera posible- Sí tú me quieres ver, estaré contigo, todas las noches, donde tu quieras que esté, Si quieres contarle la verdad, cuéntasela, orgulloso tiene que estar de ser un Uchiha, y de tenerte a ti. Pero Sakura... No me pidas que vengáis conmigo, porque jamás será así. No te puedo condenar a una vida que no te mereces, ya te condené demasiado...
-Pero... ¡itachi!
-¡Dejalo así, Sakura!- exclamé, levantando más él tono, mostrando mi enojo. Sus ojos verdes se abrieron sorprendidos. Y me sentí culpable, cogí sus manos y las apreté contra mi pecho. - Por favor- La susurré, y ella suspiro.
-Tu ganas- susurro en bajito. A pesar de que mentía, yo, la cogí entre mis brazos. Era lo mejor para ti, mi pequeña gatita, comprenderme. Me abrazó con cariño, y me dio un pequeño beso en el cuello. Sé quedó abrazándome varios minutos, y yo la dejé, engatusado por su dulce aroma, y su exquisita presencia cautivadora.- Antes de que empiece a amanecer se hace la primera guardia del día, donde en el relevo aprovechare para entrar de nuevo, antes de que mis compañeros de piso, noten mi ausencia.
-Comprendo. ¿Con quién compartes casa?
-Con mi equipo, mañana nos enfrentamos a la prueba final para ser jonnin
-Sasuke y naruto, eran gennins...- Dije con voz débil, me estaba empezando a encontrar mal...
-Sí, pero tsunade-sama lo autorizó.
-Me alegró- contesté y me apoyé aun más en el árbol. Ella me miró con un deje de preocupación, puso mi mano en mi frente
-¡Estás ardiendo!- me gritó y volvió a acumular chakra en mí, sin embargo, mis ojos se fueron cerrando, cada vez más y más... Hasta que la perdí de vista. No recuerdo nada más, salvo su preocupación, su sonrisa, y el te quiero de sus labios antes de perder la consciencia... Sólo la recuerdo a ella... El motivo de mi existencia.
