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Coautora y beta: Black Requiem (Anna).

Género: drama, angst, romance, tragedia, humor.

Rating: +16

Advertencias: chicoxchico.

Disclaimer: Harry Potter y su mundo pertenecen a J.K. Rowling y Warner Brothers. No se infligen los derechos de copyright de forma intencionada.

En esta historia: serie de viñetas sobre la relación de James y Severus. Contiene muchas retrospectivas.

Capítulo: 375 palabras exactas.


Memento.

By: White Aconite

Al precio de uno.

James era un hombre práctico y ventajoso cuando quería, pese a que estas virtudes se alababan por ser propias de un slytherin; pero nadie podría sospechar el intenso y acalorado diálogo que sostuvo con el sombrero durante la selección de su casa. Por ello, cuando se le designó para llevar a cabo aquella -aparentemente- inofensiva travesura, no tardó en sacar los pros y los contras de tal empresa.

Primero: podría impresionar a Lily con cordialidad hacia el murciélago; ventaja para James. Segundo: sacaría una jugosa recompensa tras ganar la apuesta, lo lamentaba por Sirius pero deseaba su escoba; ventaja para James. Tercero humillaría a Snivellus y como bonus extra se divertiría como no lo hacía en mucho tiempo con su víctima favorita; ventaja irresistible para James.

Pese a que el único inconveniente era pasar tiempo con el Slytherin y observarlo para aprender sus hábitos, en un principio James no se encontraba tan seguro acerca de poder sortear el mal carácter del grasiento. Aún si pudiese lograr tal proeza, ¿de qué hablaría con él? Definitivamente no de productos para el cabello.

Pero Sirius le había retado, y por orgullo lo llevaría a cabo.

Lo que no sabía era que no lo hizo por orgullo. Fue por la vanidad de toda una vida.

Por ello, cuando pudo observar pequeños indicios de perturbación en el rostro de Snape que distaban de ser asco u odio, se puso eufórico ¿y por qué no estarlo? Había trabajado duro desde ese desastroso encuentro en la biblioteca. Su exhaustivo empeño había rendido frutos cuando pudo distinguir diminutos cambios que revelaban que el Slytherin comenzaba a no serle tan indiferente: las orejas de Severus se coloreaban bajo sus oscuras hebras evidenciándolo.

Cuando se vanagloriaba de sus logros frete a sus amigos, éstos le miraban con extrañeza.

Ellos sinceramente no comprendían la razón por la cual James se veía más feliz que nunca, incluso pese a ser una apuesta. Ni siquiera cuando logró convertirse en un animago ilegal meses atrás había mostrado tanto júbilo.

Sin embargo James fue el último darse cuenta que algo en él también cambiaba tras sus visitas a Snape.

Pasarían seis reintentos más errando en todas ellas antes de darse cuenta... antes de volver intentar ganarse el corazón de Severus por última vez.


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¡Un día más y te dan de alta, Yue-chan! ¡QUÉ FELICIDAD! 3