Hola a todos!!! Espero que les haya gustado mi capitulo anterior, ahora si se va a poner medio bueno jeje!! (Mi cualidad es la modestia):P

Había amanecido y Riven se preparó para irse a trabajar, ni si quiera se despidió de Musa, por que él sabía que si lo hacía no lo dejaría irse por la preocupación que tenía.

El tiempo pasaba poco a poco, los segundos se le hacían horas al pobre de Riven, el reloj marcaba las 4:44P.M., el tiempo se acercaba, un tic tras un tac, sonidos que mataban a el chico por dentro, cuando menos se dio cuenta eran las 4:50P.M, era el tiempo de irse.

El chico se fue a Linphea en donde lo esperaba su amigo Helio para conducirlo hasta el parque en donde se había quedado de ver con Barry.

El ambiente se hizo frío, no había nadie en el parque eran las 5:00P.M. y Riven ya estaba esperando a ese maldito.

De repente alcanzó a distinguir dos siluetas que Riven poco a poco comenzó a reconocer, eran Barry y Ricardo.

-¡Dame a mi hijo!-Gritó Riven de nuevo.

-Por supuesto Riven pero primero lo que acordamos-Contestó Barry con una tranquilidad increíble.

-Esta bien solo déjame despedirme de él-Dijo Riven con una mano en la cintura y con una cara de preocupación que mataría a cualquiera, menos a Barry.

-Muy bien-El chico dejó ir a Ricardo hacía su papá quien de inmediato le dijo en voz baja y en el oído

-Te veo al rato chiquito-Y diciendo esto aparto al niño y le dijo con tono normal y como secándose una lágrima, que se fuera a los arbustos, que ahí encontraría la dirección de Helio para irse con el.-Riven le dio una palmada en la espalda al niño que se dirigió a los arbustos, volteó para ver a su padre quien le guiño el ojo y le sonrió e inmediatamente volteó de nuevo con Barry y convirtió su cara de nuevo en frustración y miedo.

-Ahora es el tiempo-Dijo Barry maliciosamente.

-Adelante

-Quédate quieto idiota, un movimiento en falso y tanto tu hijo como tú están acabados-Decía Barry mientras le colocaba unas esposas a Riven.

-Muy bien, acordamos ningún movimiento en falso mío pero ¿y de otros?-Contestó Riven ahora con su propia tranquilidad y mirada maliciosa.

-¿qué?-El chico respondió muy confundido. De pronto salieron dos hombres de traje de los arbustos y cinco de detrás de los árboles y tres aparecieron con una ráfaga de viento.

-Ahora es mi jugada-Le dijo Riven muy tranquilo zafándose de las esposas como si estas fueran de goma.

-Barry tenía una mirada de preocupación idéntica a la que Riven tenía al principio, el chico trató de huir pero era demasiado tarde, muchos hombres para el, dos de los musculosos hombres de negro, lo tomaron de ambos brazos para que quedara sin manera de defenderse, Riven le sonrió antes de golpearlo en el estómago y darle una bofetada, seguida de un golpe en la cara.

-Nunca te metas conmigo, y mucho menos con mi familia-Riven se fue alejando tranquilamente hasta que uno de los hombres le gritó.

-¡Señor! ¿qué hacemos con el chico?

-Lo que ustedes quieran, todo menos liberarlo-Y diciendo esto el chico se fue alejando poco a poco, se quitó el saco que traía y lo puso sobre su hombro, con una pequeña sonrisa en su boca.

El pequeño niño hizo lo que su padre le ordenó, pero en lugar de encontrar la dirección de Helio, encontró a este, que lo guió hasta su humilde hogar, hasta que llegó Riven.

-Oh, mi pequeño ¿estas bien campeón?-Le dijo Riven a Ricardo abrazándolo.

-Si papi te extrañé mucho ¿Dónde esta mami?-Le contestó el pequeño más animado.

-Pronto iremos con ella, mi amor.-Y Riven termino la frase con un beso en la frente de Ricardo.

Riven le dio las gracias a Flora y a Helio por haberlo ayudado con su plan, regresó a Melody, en donde encontró a su esposa llorando en el sofá junto a Layla.

Los dos entraron y sólo le sonrieron a Layla quien en seguida exclamó:

-¡Riven, Ricardo!

-¿qué?-Exclamó Musa incorporándose de nuevo y limpiándose las lágrimas.

-Ya regresé, lo ves, sólo debiste confiar en mi-Contestó Riven sonriéndole a su esposa y besándola en los labios, después deposito al pequeño niño en brazos de su madre quien inmediatamente lo abrazó.

-¿Cómo pude desconfiar de el rey de los engaños?-Le dijo Musa a su marido, abrazándolo.

Había pasado una semana después de lo sucedido, y Musa, Riven, Ricardo, Ian y Marlin estaban sentados en su acogedor hogar.

-Mami, papi ¡qué alegría que todo vuelva a ser como antes!-Dijo la pequeña Marlin abrazándolos a todos.

-Si y todo gracias a tu papi-Dijo Musa depositando un dulce beso en los labios de su marido.

-¡IUGH!-Dijeron los pequeños niños al mismo tiempo.

-Muy bien niños ya fue demasiado espectáculo por hoy, a la cama-Dijo Riven señalando hacía el pasillo para que los niños se fueran a sus respectivos cuartos.

Mientras, después de arropar a sus peques, Riven y Musa se encontraban en su habitación.

-¿Cómo fue que te enamoraste de mi Riven?-Preguntó el hada a su marido quien depositó un brazo alrededor de la cintura de su esposa que aún conservaba su figura.

-¿eh? ¿Por qué lo preguntas?-Respondió desconcertado el chico.

-Bueno, de pronto me surgió la curiosidad de saberlo, nunca me lo dijiste.

-Esta bien, veamos, yo me enamoré de ti por que fuiste la primera que confió de nuevo en mi completamente, después de lo de Darcy, también tu hermosa sonrisa y tus labios tan…..hermosos…..-Y termino esa frase besando los labios de Musa

-¿Por qué siempre terminas tus frases con un beso?-Dijo Musa.

-Esta bien, cambiare mi forma de terminar mis frases, ahora yo….te besaré en la mejilla-Y le dio un beso en la mejilla que luego se prolongó como la primera vez.

Mientras alguien observaba la hermosa casa de Musa y Riven y después se fue alejando poco a poco.

JA!! PARECE QUE LAS DESGRACIAS SON MI FUERTE JAJA!!!, ANTES QUE TODO QUIERO ACLARAR QUE EL QUE MIRABA LA CASA NO ERA BARRY, ES OTRA PERSONA WUACA WUACA WUACA, SOY MUY MALA JEJE :p