Bueno aquí el siguiente. ATENCIÓN: QUIZÁS ALGUNAS ESCENAS PODRÍAN SER DEMASIADO PASIONALES Y EXPLÍCITAS. LES ADVIERTO PUES QUIZÁS A NO MUCHAS LES AGRADE.
En Nessie ya no cabe dudas...
CAPITULO 10 ~ PASIÓN
Cuando llegamos allí insistí en quedarme fuera. No quería pasar y extenderlo todo, porque sé que sería así. Jake no me dijo más nada. Entró, lo sentí mientras abría la heladera y los ruidos de las botellas de los refrescos chocar entre sí. Suspiré. Todo pasaba demasiado a cámara lenta y yo estaba siendo demasiado estúpida.
Era mi último día en Forks, en unas horas estaría lejos de él y quizás jamás lo volvería a ver.
- ¿Volvemos? – me dijo apareciéndose en la puerta. Lo vi tan perfecto que me quedé ensimismada por su figura, por cada facción de su rostro. Me sonrió algo tímido y bajé la mirada con una mueca.
- Nunca me acostumbraré a ti. – le confesé.
- ¿Por qué? ¿Qué tengo de malo? – me preguntó serio.
- Nada. – hice una pausa. – No hay chicos como tú en Alaska.
- ¿Cómo que no hay hombres lobos? – bromeó. Yo reí con él y luego me senté en las escaleras de la entrada de su casa. Jake hizo lo mismo.
- Sólo humanos. – añadí.
- Y chupasangres. – volvió a bromear pero tenía razón. Mi familia y los de Denali eran los únicos aquelarres de Alaska. - ¿Qué tengo que me hace diferente a los demás entonces?
- Creo que lo tienes todo.
- ¿A qué te refieres, Nessie? Ilumíname porque no te estoy siguiendo.
- Tú hueles como ninguno. – inspiré y lo miré. – Tu piel es muy suave y cálida, no entiendo cómo puedes convertirte en un enorme lobo con esas cualidades.
- Esas cualidades me hacen lo que soy. – dijo uniendo nuestras miradas. – Si vamos al caso, tú tampoco te pareces a las demás muchachas. Tú hueles de otra manera, ni humana, ni chupasangre. Tienes un olor dulzón, como a lilas… Tu piel pareciera brillar y es tan… - hizo una pausa mientras me rosaba con sus dedos el brazo. - … es tan suave y… hermosa. Pareces un ángel. – soltó con ternura. Me ruboricé.
- Somos dos bichos raros, ¿ah? – reí y él hizo lo mismo. Luego me puse seria. – Tienes secretos, Jake. Lo intuyo. Y eso me atrae. Te ves tan lindo y misterioso.
- Si quieres puedo contarte mis secretos ahora mismo. – dijo. – No quiero ocultarte nada.
- ¿Por qué? Es decir, no me conoces. No tienes por qué contarme nada, además soy vampireza, soy de tu raza enemiga. Nada nos une.
- Nos unen más cosas de lo que te imaginas, Nessie.
- ¿Y qué es lo que nos une?
- No estoy seguro de poder apartarme de ti. – me confesó haciendo que dentro de mi estómago, todas esas mariposas inquietas, se revolucionaran. Mi corazón comenzó a latir más deprisa y comencé a hiperventilar. Quise hablar pero las palabras no me salían. Él bajó la mirada, clavándola en sus pies y yo me desesperé pues no quería que dejara de mirarme. Me alimentaba de esos ojos, me gustaban tanto.
- Te gusto. – dije más como una afirmación que como pregunta. Lo noté sonreír pero siguió sin mirarme. Asintió con la cabeza sin hablar y volví a inquietarme, no quería que esta conversación lo hiciera ponerse incómodo. – Tú me gustas también. Creo que lo sabes… Pues… aquella vez que nos besamos, esa otra vez aquí en tu casa donde casi todo se nos va de las manos… Siempre he sido yo. Siempre te he buscado yo. Y luego me he portado como una histérica ahuyentándote de mí. – sí, me miró.
- No te portaste como una histérica. Sólo estabas asustada. – acarició mi mejilla haciéndome estremecer. – Soy algo nuevo para ti y todo lo que te hago sentir también lo es. Es lógico que le temas a las cosas nuevas. – se mordió el labio inferior provocándome deseo.
Por unos minutos ninguno de los dos volvió a decir nada. Cada uno de nosotros nos quedamos mirando a lados diferentes. Lo noté perdido en sus pensamientos y yo sólo me preguntaba qué debería suceder a continuación. Acabábamos de confesarnos que nos gustábamos pero… Jason. No podía fallarle a él después de todo el tiempo que compartimos juntos.
- No tiene que pasar nada. – respondió a aquel debate que llevaba en mi mente. – Salvo que tú lo quieras. No hay prisa.
- No. Yo… lo sé. Sólo que… estoy confundida. – le solté y me volvió a mirar. Esta vez no lo resistí y acaricié su mejilla. Sentí debajo de mi palma cómo mi piel lo hacía temblar. Eso me gustaba, pues provocaba cosas en él que jamás provoqué en Jason en todo el tiempo que llevábamos juntos. Y sólo era eso… un roce.
- No hay prisa. – repitió. – Yo no me moveré de aquí.
¿Acaso estaba diciendo que esperaría por mí? ¿Esperar a mis estúpidas decisiones? ¿Esperaría todo el tiempo que fuese posible hasta aclararme? Sonreí. Él no me estaba apurando, estaba dándome tiempo para que acomodara todo en mi cabeza.
- Espérame…
- Hasta siempre. – me dijo con una sonrisa que terminó por enloquecerme. No lo aguanté. Tuve que hacerlo. Me levanté pero rápidamente volví a sentarme sobre sus piernas. Él se sorprendió quedándose tieso pero luego se relajó y me acomodó mejor, de modo que mis piernas quedaron alrededor de su cintura.
Nos miramos sin decir nada. Su mirada irradiaba amor. Sus ojos brillaban como nunca, quizás como los míos. No fui capaz de aguantarme por más tiempo y estampé mis labios contra los suyos de una manera que no reconocí en mí. Estaba dejada llevar por el deseo.
Lo besé con pasión, sin remordimientos, por primera vez. Me dejó entrar dentro de su boca y la recorrí sin dudarlo sintiendo cómo nuestro aliento se mezclaba formando algo maravilloso.
Una energía desconocida nos envolvió. Se sentía tan bien. Me sentí feliz, llena, repleta de sensaciones y emociones.
Su mano estaba alojada en mi cintura incendiando mi piel a su paso a pesar de que nos separaba la tela de mi vestido, y yo tenía mis manos en su cuello, halándolo del cabello para atraerlo más a mí. Nuestras respiraciones estaban agitadas y nuestros corazones latían tan deprisa que parecían no estar latiendo.
Otra vez mis manos actuaron por sí solas y no pude evitar bajarlas para sacar su camiseta. Me estaba estorbando. Él subió sus brazos para facilitarme el proceso y me prendí fuego aún más cuando su piel quedó al descubierto. No me alcanzaron las palmas para acariciar su abdomen plano y cálido. Gemí cuando sus labios se apartaron de los míos para alojarse en mi cuello y darme suaves pero pasionales besos cortos.
- Vamos dentro, Jake… - le imploré. Él no me contradijo y se paró conmigo encima de él para que entrásemos a la pequeña casita. A su paso se llevó puestas las botellas que había dejado a sus pies.
Nos dirigimos a su habitación y me recostó en su cama con suavidad. Se quedó arrodillado a mi lado y me impacienté cuando no sentí sus labios cerca de mí.
- Ven aquí. – le exigí y él me hizo caso. Se recostó a mi lado, de modo que quedamos de costado mirándonos y besándonos como si se nos fuera la vida en ello.
No podía dejar de acariciar su torso, lo sentí mío y nadie me impediría recorrerlo. Él levantó mi vestido con suavidad con miedo a lo que le pudiese decir. Así que me erguí y me lo quité quedándome en traje de baño solamente.
Se me quedó mirando, estático, demasiado quieto.
- ¿Qué sucede? – pregunté agitada. - ¿Es que no te parezco bonita así? – dije tomando el vestido que había arrojado al suelo.
- No. – me frenó ipso facto tomando mi mano. – Te ves… te ves preciosa. Eres preciosa, Nessie. – y me besó con dulzura. Luego se apartó pero no soporté la distancia y me uní sin vergüenza a sus labios.
Los besos fueron subiendo de tono, llevándome a colocarme sobre su cintura. Cuando me quité el sostén se me quedó mirando embobado y no se movía. Así que tomé su mano y la coloqué en mi vientre y la fui subiendo hasta que llegó a donde yo quería.
- Jake… - solté con dificultad cuando comenzó a acariciarme como yo lo deseaba. Me giró. Ahora él estaba encima de mí dejándome una mejor vista. Sonreí al ver su belleza toda para mí. Él me devolvió la sonrisa dejándome embobada ahora a mí.
- Eres hermoso. – le confesé, y él se sonrojó. – Y lo eres más cuando te ruborizas.
- Sí, claro. – dijo apartando su mirada.
- No te atrevas… - hice una pausa. – Tu mirada es mía.
- Todo yo soy tuyo, amor. – concluyó para que yo lo empujara hacia mí con desesperación.
Sé que es muy cortito. Pero necesitaba que sólo este momento sea sobre las primeras caricias entre Jake y Nessie.
Mañana subiré 3 a modo de recompensa.
Por favor, cuentenme qué les ha parecido. Si les ha gustado, o si no. Me gustaría saber. :)
Besos y gracias por leerme!
