Personajes son de Meyer :D La historia es mía

Maldita consecuecia

La boda

Luego de colocarme el vestido que tenía guardado hace varios años y arreglarme un poco mi torpe cabello, me observé frente al espejo. El vestido en sí era lindo, era de un color crema ajustado bajo el busto, y desde ahí caía delicadamente hasta un poco mas arriba de mis rodillas. Pero con el estómago expandido me veía graciosa. No me preocupé mas de la cuenta y agregué un poco de maquillaje a mi rostro. Finalmente calcé mis sandalias plateadas un poco gastadas ¡Viva! Estoy lista para ir a la boda, que emoción.

–Leah, ¿Estás vestida? –Seth tocó la puerta con suavidad.

–Eso creo –Era bastante obvio que vestía, pero creo que el vestido me aprieta lo suficiente como para ponerme estúpida.

Seth abrió la puerta y se asomó para asegurarse de que efectivamente estaba vestida. Al verme tomó confianza y entró en la habitación.

–¿Has visto mis zapatos? No los encuentro por ningún lado, e ir con calcetines no es algo que se vea muy bien –Bromeó mirándose los pies con cara de risa.

Piensa, piensa Leah. Ni idea de en que lugar había metido sus zapatos, ya no tenía idea de nada desde que me convertí en la inválida de la familia.

–No los he visto.

Asintió y dejó la habitación para mi sola otra vez. Como ya estaba lista y arreglada, preferí hacer algo por la vida; ver televisión. Es un poco fuera de la situación y no transmiten lo mejor de la historia, pero debíamos irnos en media hora y no me la pasaría aburrida contando los pajaritos que cruzaran la ventana.

No presté nada de atención a la supuesta película que transmitían, mi mente de nuevo divagaba sobre Jacob. Esta era una tonta rutina que tomé como costumbre indeseada. Era inevitable, cualquier cosa me llevaba hacia él. Trataba de desvanecer estos pensamientos, pero rebotaban de vuelta. Irritada, así me hacia sentir, frustrada hasta el punto de querer explotar.

Hace unos días, como una especie de "tradición" me obsequió un dije de madera, específicamente era una media luna con mi nombre tallado dentro. Al principio me carcajeé creyendo que era una broma, pero cuando dijo que era enserio me espanté. Ahora lo llevo puesto alrededor del cuello, y no sé si eso es bueno o malo.

–¡Ya nos vamos! –Gritó Seth desde lejos. Vaya que pasó rápido la media hora, siempre es así cuando mi mente se dedica a razonar.

Me fui hacia la entrada, donde me esperaban con un poco de impaciencia. Le entregué las llaves de mi preciado auto a mamá, no me dejaría conducir, diablos.

Durante el viaje lo único que hice fue mirar por la ventana como una tonta. Seth me habló, pero sinceramente no le tomé atención a nada de lo que dijo, estaba perdida en otra galaxia. Maldito seas Jacob por hacerme pensar cursilerías.

El auto se detuvo, y se podía apreciar perfectamente el hogar de los chupasangres en el lugar donde nos estacionamos. Habían como tres millas de un camino iluminado por lucecitas. Ya lo sospechaba, esta sería una boda muy elegante y decorada.

En la entrada llena de gente, nos encontramos con Billy y Jacob, vestidos igual de elegantes. Jacob me tomó del brazo y nos alejó de la multitud, uno de los bebés pateo. Cerca de él siempre ocurría lo mismo. Juro que si sigo así, después del parto me internaran en un hospital siquiátrico, en esas habitaciones acolchadas, abrazada a mis piernas y susurrando en un vaivén incansable: "Lo amo, no lo amo, lo amo, no lo amo...".

–Hola –¿Solo me alejó para eso? ¿O quiere comenzar con el protocolo de socialización?

–Hola.

–Te ves linda –Comentó con las manos en los bolsillos de su pantalón y enseñando su blanca sonrisa. Era tan malditamente encantador. Antes era un pesado que intentaba con todas sus fuerzas ignorarme, y ahora ¡Me sonríe! La imprimación cambia a las personas, enserio.

–Tú te ves... –Balbuceé haciendo gestos con las manos– ¿Bien?

–Ese ha sido el mejor comentario que he recibido hasta ahora –Se burló.

–Bien, mejor entremos antes de que te vomite encima por ser tan cursi –Apresurada di media vuelta y caminé con lentitud hacia la entrada llena de flores y cosas así.

–Ya lo has hecho, y prefiero no arriesgarme otra vez –Siguió mi paso mientras se reía de tan horrible recuerdo– En especial porque este traje no es mío.

Volvimos al mismo lugar de antes, Billy se quedó observándome con una sonrisa un poco rara. Jacob se dio el tiempo de explicárselo hace mucho tiempo, pero no nos vimos hasta este día. No me gustaba mucho pasar por su casa, en especial cuando salía a pescar y traía pescado. No toleraba el olor, me revolvía el estómago de tan solo pensar en él.

–Vaya Leah, ¿Como has estado? –Me preguntó Billy. Demonios, su sonrisa me recuerda mucho a la de Jacob.

–Bien, eso creo.

–Es increíble que vaya a ser abuelo. Y lo es mucho más viniendo de ti –Lanzó la frase como un chiste. Mi mamá rió en su compás, mas yo extendí una leve sonrisa. No me daba gracia tener que cargar con estos dos durante nueve meses.

Desvié la vista hacia otro lugar, y solo veía gente vestida como para una boda. Me pregunto el porqué. Bien, entre todas las personas charlando animadamente y esperando con paciencia por los novios, un hombre de bigote resaltó con su traje de etiqueta. Era Charlie Swan, el papá de Bella. Eché un ojo rápido a mi mamá, y la atrapé apreciándole con los ojos brillantes. Esto me huele a relación oculta.

Charlie saludó tímido de lejos con la mano. Ella le respondió con una sonrisa coqueta, ¿Qué demonios? Charlie se volvió a perder entre la gente y mi mamá volvió a su conversación con Billy.

Olvidé el asunto cuando todos comenzaron a entrar a la gran mansión. Tenía dos opciones, ir con la corriente o ser aplastada. La primera era la más adecuada, así solo me dejé llevar por la corriente. Por lo menos hasta que alguien me tomó de la muñeca y me condujo hasta los asientos. En dos segundos me encontré en una fila de asientos, todos ocupados en el siguiente orden: Billy, luego mamá, Seth, Jacob, yo y una persona que no conocía.

La mansión estaba tan finamente decorada, pareciera como si hubiéramos viajado en el tiempo hasta el siglo diecinueve ¿O quince? No sé, lo único que tengo presente es que era entre esos siglos.

La típica música de boda comenzó a resonar por todo el hall.

El novio chupasangre estaba esperando frente a todos, con algo especial en la mirada y una sonrisa de expectativa. Me siento como una intrusa en este lugar, pero no eludía el hecho de que la boda era preciosa... Demasiado elegante y costosa para mi gusto, pero a fin de cuentas hermosa. Esto me está haciendo pensar como la Leah dulce que siempre soñó con su boda. ¿Estará renaciendo de entre las cenizas?

Bella bajó las escaleras junto con Charlie, quién tomaba su brazo con firmeza. Luego se les unió la duende con pasos de bailarina de ballet. Avanzaron con lentitud excesiva hasta Edward, y desde ahí comencé a aburrirme. Si, resumiendo todo; Blah Blah acepto, Blah Blah acepto de nuevo, los declaro marido y mujer puede, besar a la novia, Bella llora, Edward la besa. Aplausos, vivan los novios y ¡Tada! Se han casado.

Esta boda no me causaba nada más especial, los novios no me agradaban y su felicidad me importaba un bledo. Ahora si tenía conocimiento de otra boda en la que mi atención estaría puesta sobretodo en los novios...

Bella se separó de su amado y empezó a abrazar a quien encontraba por el camino. Hasta que llegó a nosotros. Primero le dio un estrechó abrazo a Jacob. Acto reflejo me crucé de brazos y fruncí el ceño. No fueron celos, que conste.

Luego paso junto a Seth, quien le dió felicitaciones. Mamá solo le estrechó la mano al igual que Billy. Mas cuando llegó a mí, solo concentré mi fuerte mirada en ella. Cohibida, su rostro de alegría se opacó tres segundos y luego se desvaneció entre otros abrazos.

–Bien, será mejor que nos movamos –Anunció Billy.

Mi mamá tomó de su silla y lo dirigió hacia el patio, lugar donde todo el mundo se dirigía otra vez. Apenas respiré el aire congelado de Forks, el estómago comenzó a rugir, y la imagen del pastel de bodas apareció instantánea en mi cabeza. Sabía que debía comerme el paquete de papas fritas que dejé bajo mi almohada.

–¿Sabes bailar? –Me preguntó Jacob desvaneciendo la delicia de pastel de mis pensamientos.

–Soy malhumorada, no inútil –Le aclaré un poco ofendida. La verdad bailar no se me daba excelente, pero al menos no me tropezaba ni era tiesa como un árbol.

–Entonces... –Sabía donde se dirigía su comentario.

¿Bailar con Jacob? Si claro, y después le diría te quiero. Si quiere moverse al ritmo de canciones cursis conmigo, que siga soñando porque yo me quedaré aquí parada esperando el pastel.

–Esta bien –Acepté a regañadientes olvidando todos mis sarcasmos anteriores. ¿Por qué? Mejor no preguntar y seguirle el ritmo. La música no era lo demasiado veloz para cansarme.

Me llevó más adentro de la "pista de baile", puso una de sus manos alrededor de mi cintura y con la otra entrelazo sus dedos con los de mi mano derecha Dando un gran suspiro coloqué mi mano sobre su hombro. Comenzó a mecernos lentamente, y ni siquiera sé si íbamos al ritmo de la música.

–Esto es tan...

–¿Cursi? Eres tan tonta –Se mofó de mí negando con la cabeza– Todavía recuerdo esas cenas donde tú si que eras cursi. Me has dejado con trauma, me debes un terapeuta.

–Eso era antes. Pasado, atrás, olvidado –No pude pensar en más sinónimos, el cerebro no me funcionaba muy bien que digamos– Eso me recuerda, tú tienes una cuenta pendiente conmigo por lo de Bella. Ese sueño todavía me atemoriza por las noches.

Él solo se echó a reír como si yo fuera el chiste del año. Me distraje por unos minutos mientras veía el pastel, como lo servían. Demonios, el estómago le gana al corazón, eso está mas que claro. Un segundo, ¿Dije corazón?

–¿Acaso todavía piensas en Sam? –Se atrevió a preguntar.

Yo volteé sorprendida y pestañeé unas cinco veces como si la respuesta fuera aparecer en un parpadeo. Sam, ese nombre ya no era agonía para mí, así que solo pensaba en él de vez en cuando, al mismo tiempo que en Emily, nada más allá de eso.

–¡Claro que no! Desde ese día, en que casi me matas de un infarto, ya no pienso en él.

Inclinó un poco la cabeza y me miró extrañado. ¿Dije algo malo?

–No sabía que la imprimación era magia. Pensé que tardaría en sacarlo de tus pensamientos, eso debe indicar que soy mas apuesto de lo que creí –Agregó con presunción.

Yo, creí... ¡Maldita sea! No, no, no, no... Esto no puede ser verdad.

–Pero yo... y tú... y Sam... y... la imprimación –Mi corazón se aceleró de la confusión.

Eso quiere decir solo una cosa, y no, no la pensaré siquiera. Los temores que poseo desde hace mas de dos semanas se están volviendo realidad, si no era magia ni un vínculo extraño era un sencillo sentimiento que me niego a aceptar.

–¿Sufres de asma? Vaya, dos descubrimientos en un solo día.

–¡No! Creo que jamás entendí el asunto de la imprimación del todo. Yo... necesito sentarme –Me separé de él y caminé apresurada a las sillas mas cercanas.

Mis piernas flaqueaban y sentía que daría a luz en cualquier momento. Se sabe que los gemelos nace prematuros la mayoría de las veces, pero jamás he oído de bebés que nazcan al final del cuarto mes. Investigaré eso más tarde, me ha dejado con la intriga.

Jacob estaba en camino hacía mí, lo más probable para preguntarme si estaba bien, hasta que Bella interrumpió su caminar. Ambos hablaban animadamente, Bella comenzó a reír. Jacob dijo un chiste, lo sé muy bien. Luego él la invito a bailar, porque tomó la misma posición que tenía conmigo y la meció por un pequeño trozo de suelo. Nuevamente me crucé de brazos y fruncí el ceño. ¡No son celos!

Un pedazo de pastel apareció frente a mis ojos como una luz salvadora.

–Te traje un poco de pastel –Seth sostenía el plato, gracias Dios por enviarme a mi hermano con la comida. Te debo una.

–Genial –Agarré el plato con rudeza y comí muy rápido. Segundos después el plato estaba totalmente vacío.

Jacob seguía el vaivén con Bella. Debería aprovechar que aún no es vampira y darle un buen golpe en la cara, ¿Qué creen, mis bebés?... Estoy tan loca que ahora le hago preguntas a mis bebés mientras les acaricio con suavidad. Espero que nadie me esté mirando en este momento.

La ringrazio per le recensioni! Les dije que sería en italiano, la próxima vez será en Francés xd No se si esta bien, pero ya enserio, Graaaaacias por los reviews, creo que a algunas les he tomado cariño, y me entristece cuando no dejan xd Y por cierto, gracias a las recomendaciones de fics EdxBella Milita y Sharice, me entretenido bastante leyendo jeje. Pienso que lo de Paul les afecto un poco, ¿O no? Bueno, para Morenita: El no ha estado, no está ni estará imprimado de Rachel. Tengo planes macabros para él, muajaja! Bueeeno... ¿Algún review? Este capítulo me ha costado un poquito, ¿No les ha pasado que tienen miles de ideas y no saben como desarrollarlas? Esto me ha pasado esta vez. ~Liz