Solo contigo

Por Nian

Para Soru

Advertencia: Lenguaje soez y violencia.

X.

Pasaron algunas días en los que Hanamichi tuvo que guardar reposo, no podía hacer nada y por lo tanto se sentía como un inútil y como un aprovechado cuando Kaede no le permitía hacer nada. No quería que se enojara con el, así que decidió obedecerle y se dedico a guardar reposo hasta que se sintiera mejor.

Kaede seguía molesto con su padre, había hablado sobre lo que a Hanamichi le sucedió con él pero este seguía hermético sobre el asunto, solo estaba seguro de dos cosas y la primera era que no había sido una sola persona la que le había hecho tanto daño a su novio.

Una noche interminable y con muchos pensamientos en la cabeza, decidió recurrir a la única fuente que sabía le podía dar la información que necesitaba aunque se sintiera incomodo al llamarlo.

—Si? – no era muy tarde pero la llamada le sorprendió enormemente.

—Necesito que me digas lo que sabes – El zorro nunca se andaba con rodeos.

—Esta bien, pero... el aun no te ha dicho nada?

—Por que crees que te estoy llamando? – su pregunta le dolió pero quería ayudar.

—Fue un chico de tu equipo, un tal...

—Mitsui! – recordó que no fue al entrenamiento de concentración excusándose al decir que su rodilla le dolía un día antes, para así tener su fin de semana libre.

—Si – le sorprendió la rapidez con la que su hijo descubrió al culpable pero no era el único – siento decirte esto pero otros dos lo acompañaban.

—Quien mas? – apretaba el auricular con demasiada fuerza, tenía deseos de deshacer en sus manos al tirador de tres puntos y a quien lo acompaño.

—Según mis fuentes uno de ellos se llama Tetsuo, y el otro es Norihota.

—Voy a matarlos – le susurró entre dientes, estaba colérico.

—Sabes por que los investigue, cierto?

—No estoy seguro.

—El doctor que revisó a Hanamichi, me dijo que había sido ultrajado, en su esfínter se encontraron restos de semen que no pertenecían a una sola persona. Hijo tienes que llevarlo con un medico a que le hagan los exámenes pertinentes, no querrás encontrarte con una horrible sorpresa en algunos días, meses o años, verdad?

Su hijo ya no pudo responderle, el señor Rukawa solo escucho a su hijo suspirar en dos ocasiones y después le colgó sin más.

Estuvo a punto de lanzar el mueble donde descansaba el teléfono por los aires, pero recordó que Hana dormía, así que no hizo nada, abrió la ventana de la cocina y respiro profundamente una y otra vez con los puños muy apretados solo hasta que logro calmarse, volvió a la cama con su amor.

Tenía que vengarse, lo que le habían hecho merecía ser purgado, sino en la cárcel, por lo menos en la calle. No pudo dormir. Abrazado al pelirrojo pensaba en la mejor forma de hacer sufrir a sus enemigos y hasta que su plan no tuvo fallos, pudo descansar con una maligna mueca parecía a una sonrisa en su rostro.

No le iba a decir nada a Hanamichi, estaba seguro de que haría lo imposible por impedirlo, como seguirlo hasta Shohoku y cuidarlo en todo momento.

Era jueves y después de desayunar con su amor tranquilamente, se despidió con un dulce beso, Hanamichi lo sintió diferente, pero no le dijo nada, solo esperaba que no se metiera en mas problemas con su padre, habían hablado de su relación rota, pero este jamás le respondió nada. El pelirrojo no se había rendido, estaba seguro de que en unos días mas Kaede perdonaría a su padre, tenia un buen corazón, además lo único que debía perdonarle era que fuera sobre protector, lo cual no era un pecado y mucho menos imperdonable.

Su llegada a la escuela no fue nada amigable, no se durmió en el camino, y buscaba con la mirada al malhechor que deseaba castigar sin piedad.

Los vio juntos, ambos habían reprobado el curso anterior y ahora se encontraban riendo con sus amigos de cualquier Idiotez, minutos antes del entrenamiento los observó con odio, aun tenia que esperar a que el entrenamiento terminara para vengarse por lo menos de Mitsui.

Durante el entrenamiento Rukawa no dejaba de atacar de alguna manera al sub capitán del equipo, lamentaba mucho que lo fuera, pero ya no lo respetaba, a cada minuto lo único que deseaba era destrozarle el cuerpo y la cara hasta que le pidiera perdón de rodillas a Hanamichi. Entendía la preocupación del pelirrojo, tenían prohibidas las peleas y si hacia algo en contra del sub capitán, era obvio que seria expulsado del equipo, lo tenia difícil, pero tenía un as bajo la manga, de esa forma jamás dejaría que el tirador de tres puntos saliera ileso de su encuentro, el cual se daría en unos cuantos minutos mas.

Terminó al fin el entrenamiento, el gimnasio quedo solo en segundos, ese día le toco a Mitsui cerrar, así que tuvo que esperar a que los alumnos de primer año terminaran el aseo, de igual manera Rukawa espero a que Mitsui saliera, sin olvidar dejar su bicicleta en un lugar seguro.

—Te reto – dijo Rukawa tan pronto lo vio salir del gimnasio y el otro un poco complacido con su petición acepto de inmediato, esperaba ganarle, su rodilla estaba perfectamente bien, pero siempre le servia de excusa cuando no deseaba entrenar mas.

La luz del día se había terminado, eran casi las 7 de lo noche y poca gente los miraba caminar juntos. Antes de llegar a la cancha en donde pensaban jugar, Rukawa obligo a Mitsui a pasar justamente frente a un callejón sin salida.

Kaede no pudo esperar mas para vengarse de Mitsui, así que tan pronto el costado de Mitsui estuvo frente a la entrada al callejón, le dio un buen empujón con su hombro derecho. El tirador de tres puntos no lo vio venir y callo de espalda sobre el duro asfalto, haciéndose daño.

—Que te pasa Imbécil? – cuestionó desde el suelo, la mirada de Rukawa no le intimidaba pero tirado en el suelo, le era difícil no sentirse preocupado por su comportamiento.

—Levántate maldito – le habló serio y con los puños apretados.

Lo hizo en segundos, no entendía el comportamiento de Rukawa, y comenzaba a perder la paciencia.

—No debiste tocarlo con tus asquerosas manos – reclamó con una mirada asesina.

—De que estas hablando Idiota? – no podía evitar retroceder, Rukawa seguía siendo mas alto que el y tal vez mas fuerte.

—De Sakuragi – tomó con ambas manos las solapas de la chaqueta de Mitsui y lo levanto del suelo sin hacer esfuerzo alguno.

—Ja, ja, a ese puto puedo hacerle lo que se me dé la gana! – le habló con desprecio y una mueca burlona en su rostro.

—CALLATE PERRO! – Rukawa rugió, lo levanto un poco mas y lo lanzó contra el asfalto con todas sus fuerzas, deseaba hacerlo pedazos.

El golpe que recibió al caer, le causo dolor en la espalda y las costillas, temía tener una rota, pero no le importo, se levantó con dificultad e intento golpear a Rukawa con su puño derecho.

Su golpe no llego a su destino, Kaede incrusto su puño en su estomago antes de que pudiera tocarlo, lo cual lo obligó a permanecer inclinado intentando recuperar la respiración.

—Mas te vale que no te le vuelvas a acercar o esta vez te matare!

—...Y... yo... te... ex...pul...saré... del... equipo – logro decir mientras recuperaba el aire perdido.

—Si intentas algo, le pediré a mi padre que presente las pruebas que tiene en tu contra y Hanamichi te denunciara por violación.

Mitsui consideró por un segundo lo que Rukawa le decía, se preguntó como pudo averiguarlo.

—Yo no lo viole!

—No mientas, tu y tus malditos amigos lo hicieron – se acerco señalándolo como el gran culpable que era.

—Es un maldito Puto y le gusta que lo tratemos así! – le gritó con una mano en su estomago, sin ver como nuevamente el puño derecho de Rukawa chocaba con fuerza esta vez contra su mejilla izquierda, derribándolo nuevamente.

—No es cierto! – le gritó rabioso, se agacho y jaló su cabellera notando que un hilillo de sangre escurría de su boca, mientras lo escuchaba respirar con dificultad – Defiéndete maldito – le recomendó y soltó su pelo dispuesto a darle la paliza de su vida, así esta vez no mentiría para no entrenar.

—Esta bien! – al fin volvió a levantarse con dificultad e intento ponerse en guardia.

Rukawa quiso sonreír pero no lo hizo, simplemente espero a que su sub capitán lanzara el primer golpe, listo para usarlo como su saco de boxeo.

Lanzó su puño izquierdo con todas sus fuerzas contra Rukawa pero este no llegó a su destino nuevamente, pues su pie se había estrellado contra su virilidad dejándolo fuera de combate casi por completo pero sin tocar el suelo. Rukawa rió esta vez y nuevamente alzo su pierna este vez levantando el cuerpo de Mitsui golpeando de nuevo su adolorido miembro lanzándolo contra la pared.

Hisashi Mitsui jamás creyó experimentar tanto dolor en su vida, creía que estaba a punto de morir, pues no podía normalizar su respiración y estaba a punto de perder el conocimiento.

Se acerco al tipo que yacía muy adolorido tirado en el suelo, nuevamente levantó su cabeza jalándolo por el pelo y le escupió con asco, Mitsui no alcanzó a cerrar los ojos, ya no podía moverse.

—Si te le vuelves a acercar, Te mato! – lo soltó, golpeándose la frente al caer – Y si me acusas con tu querido profesor Anzai, yo también le diré la verdad y esta vez créeme que ya no querrá conservarte en Shohoku – le habló de espaldas y se retiro mas tranquilo.

Mitsui no dijo nada, estaba demasiado adolorido, temía no poder caminar en algunas horas así que se quedo a descansar en la oscuridad de aquel húmedo callejón, lleno de basura.

Llegó a casa aun un poco excitado, compró un pastel y un ramo de rosas, tenía que celebrar la primera fase de su venganza aunque Hanamichi no quisiera ni pudiera disfrutarla, por que el sí quería hacerlo.

No se arrepentía y confiaba en que no seria delatado, aunque estaba seguro de que tendría que contárselo a Hanamichi, tal vez en el futuro.


N/A: Hola otra vez, ya se que esta vez me tarde mas, pero no me decidía como continuarlo, no se si castigué demasiado al villano, pero espero que les halla parecido suficiente, por que obviamente en este fic no puedo convertir al héroe de la historia en asesino, espero que me comprendan, además todavía faltan dos fases de la dulce venganza. Gracias por sus comentarios , me hacen muy feliz.