Lamento haber tardado, sólo puedo decir que no fue porque me faltara inspiración o no quisiera escribir por pocas reviews, simplemente me restringieron definitivamente la escritura y hasta tuve bajón emocional por eso… en serio… Ya saben, Bleach obviamente es de Tite Kubo, si no lo sabían entonces no han visto la serie ni leído mis notas de autora anteriores… que malos T_T… bueno, y yo utilizo sus personajes tratando de no dejarlos Ooc en mis historias… Yap ¬¬ me tengo que animar… *inupis se golpea el rostro con ambas palmas* Waaa -_-U eso duele… xD jajajaja
¡Muchísimas gracias a mis lectores y mis fieles comentaristas!, amo mucho sus comentarios… cada que veo que tengo una review nada ni nadie me pueden quitar la sonrisa de la cara… así que… paso a agradecer y responder: Dita34, elechan (mi sexto sentido me dice que debo cuidarme de algo… jajajajaa xD calma, calma mujer xD… no te preocupes… ahora sabrás el destino de la bala y todo lo demás. Ah, sobre la hime… bueno, inoue me molesta decirlo, si no pienso en ella como Orihime sencillamente me voy a volver loca por matarla [la detestaba mucho, decirle por el nombre me hace dejar de detestarla tanto], y sip, bueno, a ella le gusta ulqui desde antes, sólo que como alguien dijo, los avances románticos han ido un poco lento… por cierto, no te vayan a salir caros los honorarios de los pobres chicos… y diles que sé karate, quedé en verde del estilo kyoukushin… por cierto… convídame de esas palomitas ò.ó), Sakura-Jeka, Candy-chan (jajajaja, me dejaste dos!, jajajajaja, descuida!, amo las reviews largas ^^… am… sep, xD, un poco harto lento el avance romántico… pero de ahora en más todo va a ser más o menos fluido… creo… aish… qué onda?… las tres me quieren matar [Saku-chan, ele-chan, tú… y seguro que alguien más por ahí]… pareciera que escribir es un grave riesgo contra la salud… no lo recomiendo para personas con problemas al corazón, porque no podrán huir de las turbas enfurecidas xD… sobre el hombre de traje… bueno, la verdad él no tiene importancia por el momento… de hecho creo que nunca la tendrá -3- y sobre a quién le dieron ;D tendrás que leer abajito para saber), MaryCheliz, Katari-chan y a spunk-xX (kyaaaaaa! Jajajajaja xD estaba escribiendo por la parte de shiro-chan cuando vi que me dejaste review xDDD ajajajjajaa, descuida, tú te tardaste… y yo me tardé más xD, woaaa por poco y no alcanzas a dejar review del cap antes de que suba, me alegra que sí… mmm… jajajajajajajaa a una cucaracha! Jajajajajaja nooooo le dio a una mosca que volaba por ahí jajajajajajajajajajaja, naaah, la verdad tendrás que verlo… sólo te adelanto que Ichi está en una cama tirado sin conciencia en el cap… jeje… que suspenso… jajajaja soy mala para eso, pero lo aprenderé a mejorar, lee con calma… y que suerte la tuya, no tuviste que esperar tanto por la conti xD).
En compensación por la tardanza les traigo Omake ^^ así que ojala se rían y les guste. Emm… mi universidad está en paro… y no tengo idea de cuándo volveremos al semestre… así que trataré de escribir cuanto pueda ^^ . Ahora sí, lean felices comiendo las palomitas que le robaré (ejem, quise decir pediré amablemente) a elechan ^o^
Ps: Capítulo dedicado especialmente a Saku-chan, Mary-chan, Ele-chan (no te creas… es por las palomitas x3 jajajaja) y a quienes me querían asesinar ^^ para que no me maten... aún… pueden matarme el día antes de mi certamen de electrotecnia… yo les aviso xD.
Capítulo 11: Lo que hace a una vida
-Ya fue suficiente… si no me la puedo llevar por las buenas… entonces que muera –dijo simplemente metiendo la mano a su traje y extrayendo un arma de fuego. Ichigo se detuvo en seco, al igual que Rukia, volteó rápidamente y trató de alcanzarla mientras corría hacia ella.
BANG
El sonido del disparo retumbaba en los oídos de Rukia y en la calle que se encontraba desierta, todo lo demás parecía desaparecer. Rukia se encontraba firmemente abrazada a Ichigo, tenía los ojos cerrados y apretaba la chaqueta del chico entre sus manos, de pronto comenzó a sentir que el agarre que Ichigo tenía sobre ella aflojaba y comenzaba a sentir peso extra, Ichigo comenzaba a cargarse de apoco en ella hasta que comenzó a resbalar.
-¡Ichigo! –Rukia gritó en pánico tratando de hacerlo reaccionar, Ichigo finalmente cayó al suelo inconsciente. -¡No! –gritó desesperada mientras trataba de voltearlo para ver su rostro. -¡Ichigo! –dándose cuenta que no podría voltearlo fácilmente por falta de fuerzas se dejó caer abatida y comenzó a llorar a su lado desconsolada.
-Tch… -el hombre que había disparado tenía una mueca de molestia mientras su mano con el arma apuntaba en una dirección inesperada.
-Ichigo… -Rukia ya más calmada luego de observarle bien, volteó la cara de Ichigo y con mucho esfuerzo puso su cabeza sobre las piernas de ella –idiota… -dijo mientras se secaba las lágrimas y respiraba aún algo agitada, mientras miraba hacia el hombre de traje.
-Qué forma más oportuna de aparecer ¿no?… -el perpetrador del disparo estaba forcejeando con otro hombre de estatura menor a él para bajar el arma que apuntaba al cielo.
-… -sin hablar el hombre que forcejeaba con el líder del grupo de matones le arrebató el arma y se separó prudencialmente un momento sin apartar la vista.
-¿Quién eres?
-No es de tu incumbencia, vete –dijo con una voz profunda un hombre joven, de aproximadamente 26 años. Se volteó y caminó hacia Rukia e Ichigo.
-¡Cuidado Ulquiorra! –gritó Rukia al ver que el hombre de gafas extraía una especie de corvo (*) con modificaciones mínimas.
Ulquiorra se volteó a tiempo y de igual forma arrebató el cuchillo, sólo que esta vez procedió a golpear brutalmente al hombre quebrándole el brazo y luego dejándolo inconsciente.
-Rukia-sama, mis más sinceras disculpas por tardar, no lograba encontrarla, ¿Se encuentra bien? –preguntó mientras llegaba a ella y se inclinaba para constatar la lesión sangrante en su cuello.
-Sí, sólo es un pequeño corte… -Ulquiorra sin darle tiempo cortó un poco de su camisa y se la ató al cuello para que dejara de sangrar. Luego se levantó a mirar alrededor y constatar que no quedaba nadie consciente.
-Debemos marcharnos, pronto vendrán refuerzos…
-Ayúdame a cargar a Ichigo –Ulquiorra la miró indiferente, pero en vez de dejar que ella le ayudara se cargó al muchacho al hombro. –O-oye… no creo que… -Rukia lo miró sorprendida por cargar a alguien de mayor tamaño y claramente mayor peso que él de esa forma.
-Rukia-sama, debemos regresar lo más pronto posible. –Rukia asintió callada mientras lo seguía a corta distancia, no notaba esfuerzo alguno en el rostro de Ulquiorra ni en sus pasos.
*** Tururururu (**) ***
Comenzó a despertarse producto de la luz que asomaba por entre las cortinas y le daba en el rostro, rezongó desde su garganta emitiendo casi un gruñido, abrió los ojos para quedar mirando el techo de la habitación sin saber en dónde se encontraba, de pronto a su mente acudieron los recuerdos de sus momentos antes de caer inconciente.
-¡Rukia! –se enderezó rápidamente en la cama y al instante volvió a caer, pero con un agudo dolor en su costado, ya despierto recorrió con la vista la habitación tratando de soportar el dolor. Se fijó de inmediato en que una chica de brunos cabellos se encontraba dormida en una silla junto a la cama.
Ichigo la vio y al instante se tranquilizó un poco, ella parecía estar bien. Quiso acercarse a ella para verla mejor, nuevamente tenía el privilegio de verla descansar completamente frágil. Rukia estaba encogida sobre la silla, de costado a la ventana, por lo que el sol no la despertaría.
Ichigo se incorporó en la cama y se removió los cabellos, haberse desmayado le parecía insólito, pero al haber visto como Ulquiorra se acercaba presuroso a interferir dejó de tensarse, su nivel de adrenalina bajó y todos los golpes recibidos se resintieron abruptamente, perdiendo fuerza y luego la conciencia.
Se acercó un poco a Rukia aún sentado sobre la cama, ella estaba muy cerca, por lo que acariciarle delicadamente el rostro no significó estirar mucho el brazo. Al remover uno de sus mechones y ocultarlo tras su oreja visualizó un pequeño parche cuadrado en su cuello, haciendo que la impotencia y las ganas de asesinar al causante lo invadieran fuertemente, talvez más que la vez en que lo tuvo en frente.
-Ichigo… –Rukia lo sacó de su abstracción al susurrar su nombre entre sueños. El chico sonrió, ella también estaba preocupada por él. Acercó un poco el rostro de la chica muy delicadamente mientras lo acariciaba y le propinó un beso en la frente, iba luego a bajar a los labios cuando escucha el sonido de la puerta.
Ulquiorra abrió la puerta e ingresó, al percatarse de que Ichigo estaba despierto y la situación, no pudo menos que sorprenderse abriendo un poco más los ojos y frunciendo levemente el ceño.
-¡No es lo que parece! –Ichigo negó desesperado habiéndose apartado al instante de Rukia como si quemara, quien milagrosamente aún no despertaba.
Ulquiorra lo ignoró olímpicamente y se acercó a Rukia, dejando la bandeja con el desayuno pensado en ella sobre la mesa. Apartó un poco la silla de la cama, cuidando de no despertarla y la cogió en brazos. Ichigo miraba con curiosidad hasta que vio cómo la cogía delicadamente y tuvo un impulso de impedirle el contacto, pero antes de siquiera hacer un amago visible por levantarse Ulquiorra volteó hacia él y lo miró con Rukia ya cogida en brazos.
-No te levantes o serás amarrado a esa cama –dijo mirándolo con un toque de disgusto- si necesitas algo utiliza el comunicador –Ulquiorra comenzó a caminar en dirección a la puerta, Ichigo por su parte se fijó que junto a la cama, sobre un velador, había un pequeño aparato con un único botón. –En media hora vendrán a recoger la bandeja.
-¿Rukia está bien? –Ulquiorra no se dignó a responderle y finalmente salió del cuarto, dirigiéndose al cuarto de la chica.
Al llegar la recostó, le quitó los zapatos y la cubrió con una manta. La chica había estado cuidando de Ichigo desde la madrugada del martes, cuando volvieron a la mansión, y ya agotada se había quedado dormida recientemente, talvez hacia menos de quince minutos que Ichigo se despertara. En todo ese tiempo no había abandonado el lugar junto a Ichigo y se encargó por ella misma de hacerle las curaciones correspondientes ayudada por Ulquiorra.
Ichigo en el cuarto había terminado de ingerir su desayuno y aprovechaba de mirar por la ventana los jardines de la mansión, aún en la cama. El sol de media mañana, casi medio día, iluminaba porciones de su cuerpo y hacía resaltar sus llamativos cabellos anaranjados, dándole una presencia etérea mientras él sólo se encontraba pensando en los acontecimientos intensos de los días anteriores.
-… -entró una empleada y al ver al joven de naranjas cabellos sintió un sobresalto, el contraste lo hacía llamativo y ella sólo podía pensar en lo apuesto que era. –Permiso –dijo tratando de llamar la atención de Ichigo –vengo por la bandeja…
-Gracias –en ese momento Ichigo volteó y le sonrió amablemente, con visible congoja en su mirada. La joven de cabellos castaños se sintió profundamente conmovida, además de atraída, por el joven.
-¿Hay algo en que pueda ayudarte? –Ichigo le sonrió dulcemente y a la chica eso la animó más a darle algo de su ajustado tiempo, él pensó un momento antes de preguntar.
-¿Qué día es hoy?
-Miércoles – Ichigo la miró completamente sorprendido, sin poder hablar, la chica comprendiendo le aclaró la situación –Lleva dormido desde ayer en la madrugada, cuando fue traído por la señorita y Cifer-san.
-… -La chica iba a continuar con sus labores, pero Ichigo quería seguir preguntando –¿Quién me vendó?
-La señorita lo ha estado cuidando personalmente, ayudada por Cifer-san, hoy en la tarde vendrá el médico nuevamente a revisarlo.
-¿Cómo estaba ella? –inevitablemente había llegado a su mente el parche en el cuello y arrugó el ceño mientras apretaba casi imperceptiblemente las mantas de la cama.
-La señorita parecía muy cansada, pero no sé mucho de su estado, sólo que se negaba a apartarse de su lado –la mujer luego se retiró.
Ichigo llevaba ya una hora más en la cama, no había podido dormirse de nuevo, quería estar seguro del estado de Rukia y se ponía más ansioso por ella cada que recordaba los acontecimientos de la noche del lunes, necesitando verla. Luego de pensarlo mucho se levantó de la cama, el frío del piso flotante de la habitación le hizo encoger los dedos de los pies y sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal, cuando se hubo acostumbrado a la temperatura procedió a caminar.
Con su primer paso se percató de que tenía lastimadas las costillas, pero sus piernas no tenían daño alguno. Estaba vestido únicamente con bóxers, por lo que mirando por la habitación encontró su pantalón y chaqueta completamente limpios, doblados sobre una silla; su camisa no estaba, en su lugar había una remera. La bufanda que antes compartiera y luego fuera manchada, estaba envuelta en un plástico transparente.
Sólo se puso el pantalón y la remera, y se dedicó a investigar por la mansión, si Ulquiorra lo encontraba no le interesaba las represalias que pudiera tomar. Al salir al pasillo tembló de frío y pensó en volver al menos por zapatos, pero cualquier exceso de esfuerzo no le inspiraba ganas algunas, por lo que continuó caminando descalzo por el suelo de baldosas, sonando sus pisadas por el pasillo desierto.
*** Tururururu ***
-¡Karin! –una chica de cabello negro y mirada seria volteó al oír su nombre, reconociendo la voz -¡Hola! –antes de determinar con certeza el lugar de procedencia del llamado, ya le había saltado encima la chica que la llamaba, abrazándola de improviso frente a algunos universitarios que pasaban alrededor de ellas, indiferentes.
-Te he dicho mil veces que es molesto que saltes de la nada a abrazar a la gente –dijo Karin dejándose abrazar indiferente, pero luego devolvió el abraso antes de separarse.
-¿Sabes?, ¿Sabes? –preguntaba demasiado animada la chica mientras miraba ansiosa a Karin por una respuesta, Karin la miró interrogante.
-Steffanie, ¿cómo quieres que te responda a eso si ni siquiera le has dado un tema de referencia? –dijo una chica de cabellera castaña chocolate, apareciendo detrás de Steffanie, aprovechando para golpearle la cabeza moderadamente con una carpeta.
-Hola Su, ¿Qué pasa? –Karin se centró en su otra amiga un momento, mientras Steffanie hacía un puchero por el golpe recibido.
-Por favor, compórtate como universitaria, ¿quieres? –Susan le dijo mirando de reojo a Steffanie, quien en respuesta le sacó la lengua y se fue a poner detrás de la espalda de Karin, que no hallaba dónde esconderse.- Lo que pasa es que van a iniciar las competencias por carreras –volvió su atención a Karin, tratando de no prestar atención a las burlas y morisquetas que hacía la otra chica aún detrás de Karin. –Hay competencias deportivas, ¿vas a participar?
-¿De qué hay? –preguntó Karin.
-Basquetbol, Fútbol, Kárate, Balón mano, voleybol y tenis, pero para los chicos hay más –dijo cruzándose de brazos algo molesta, a Susan le desagradaba que discriminaran deportivamente, ella felizmente hubiera querido jugar rugby, pero ni siquiera habían permitido una rama femenina de la disciplina.
-Mmm… -Karin se quedó meditando un instante.
-¡Yo me inscribí en kárate! –saltó de pronto Steffanie- … y en fútbol y basquet –estaba contando con sus dedos mientras recordaba las fichas de inscripción llenadas, ahora estaba junto a ambas chicas olvidando que había estado escondida detrás de Karin- y balón mano… ¡ah! Y también voley, pero tennis no, porque no sé jugar –dijo algo desanimada hacia el final.
-Quién como tú… -Susan la miró con un toque de envidia, luego de rolar los ojos. Y es que a Steffanie se le daban bien los deportes, bastaba con que le enseñaran las reglas y tuviera una práctica para superar a varios de los que llevasen unas cuantas clases. –Yo sólo me inscribí en fútbol –dijo volviendo hacia Karin.
-Bueno, depende de cuándo son los partidos, tengo que estu…
-¡Nada de eso!, ya te inscribí –dijo Steffanie sonriendo, Susan le dio un sape en respuesta.
-¡Te dije que no hicieras eso hasta preguntarle! –tratando de calmarse luego de haberse exasperado, y no haberle dado un golpe suave, sin evitar regañarla un momento. Karin las miraba interactuar y sonrió levemente.
-Ah… -suspiró llamando la atención de ambas chicas –ya qué, participaré en Fútbol, nada más.
-¡Wiii…! –Steffanie se puso a saltar, los alumnos habían desaparecido en su mayoría hacia un rato, el bloque de clases había comenzado hacia unos minutos.
-¿Ya almorzaste? –preguntó Susan a Karin.
-No, ¿van a almorzar? –eran cerca de las dos de la tarde y tenían clases a las tres.
-Sip, vamos… ¿cómo te fue en el taller? –Karin se encogió de hombros.
-Bien, supongo… ¿y a ustedes? –pese a que habían tomado el mismo ramo, el curso había sido dividido en dos para el taller del mismo, en el mismo horario.
-Muy bien –dijo Steffanie.
-La verdad, Tefa estuvo toda la clase debatiendo con el ayudante, hasta que volvió el profesor… quien le dio la razón a ella –Karin compadeció internamente al ayudante. Las tres chicas se conocieron durante la clase de introducción a su carrera en primer año, cuando a Karin le tocó formar grupo con Susan para debatir, y su "contrincante" era Steffanie junto a un chico que se ausentó durante la evaluación. Cuento corto, fueron arrolladas por los sólidos argumentos de Steffanie, pese a lo bien preparada que tenían la defensa Steffanie logró ponerle los argumentos en contra y hacerles dudar de su propia postura, ganando una ovación general cuando acabó. Steffanie ese día les pareció una persona arrogante, muy seria y de personalidad avasalladora… pero luego de conocerla un tiempo notaron su "peculiar" personalidad.
-¿Qué querías que hiciera? –dijo seria Steffanie, como en contadas ocasiones junto a ellas –Vamos al comedor mejor –trató de desviar el tema para no enfadarse, pero al poco andar del recorrido volvió a su actitud alegre, casi infantil, que manifestaba junto a sus amigas.
Ya comiendo entre el bullicio propio del comedor procedieron a hablar más de la competencia en sí.
-No es once contra once… ¿verdad? –preguntó Karin comiendo de su bento.
-No, claro que no… algunas carreras no podrían formar equipos femeninos de ser así –dijo Susan.
-Es siete contra siete, en la multicancha.
-Pero debemos tener a un profesor jugando… todos los equipos deben tener al menos a uno… -continuó Susan luego de la acotación de Steffanie.
-¿y tenemos?
-Si, una chica de quinto… -comenzó Steffanie, tratando de recordar.
-Kiyone –acotó Susan
-Si, ella… dijo que Ukitake-sensei nos iba a ayudar
-Pero Ukitake-sensei no tiene muy buena salud que digamos… -dijo Karin.
-Es eso o nada, los demás profesores libres son todos viejos o no quieren participar… -Susan acabó su almuerzo y tomó su jugo en caja en lo que las otras chicas acababan su comida, planificando entrenamientos con el resto del equipo.
Se dirigían a su próxima clase, ya estaba a punto de comenzar cuando notaron un afiche en el fichero junto al aula, en el hall del edificio. En él se apreciaban las bases de la competencia deportiva, Susan se detuvo a leer un momento mientras sus amigas seguían de largo, pegó un leve gritito y corrió donde sus amigas.
-¡Ukitake sensei no puede ayudarnos! –las otras chicas la miraron descolocadas –es árbitro en los partidos…
-¿Y qué hacemos?, no creo que tengamos ya un reemplazante…
-¿Ahora nos toca con Hitsugaya sensei verdad? –dijo Karin mientras sonreía maliciosamente.
-Si… pero ya le preguntamos y no quería participar –comento algo deprimida Steffanie, después de todo ella fue la primera en sugerirlo cuando le dijeron la regla, y cuando fue personalmente a pedírselo, la rechazó.
-Ahh… descuida… yo me haré cargo de solucionar este problemita…
-Hoooo… suena a que utilizarás métodos no convencionales… -dijo Susan pícaramente mientras codeaba a Karin, quien en vez de sonrojarse la miró con cara de pocos amigos- no me veas así… aunque pese a que te guste no creo que ocupes algo de ese tipo para con él –ahora sí Karin se sonrojó y quería estrangularla, pero Susan fue más rápida y comenzó a fugarse con Steffanie de por medio. –Yo creo que lo vas a extorsionar, pero deberías ser más dulce.
-¡Deja de decir tonterías Susan! –y partió a darle alcance a la chica que corría en dirección al aula, mientras Steffanie las seguía calmada, pensando en quien sabe qué cosas.
*** Tururururu ***
El pasillo estaba casi repleto de puertas, él se dedicaba a abrirlas todas para ver qué había en el interior y por suerte aún no se topaba con persona alguna. Abrió nuevamente una puerta y echó un rápido vistazo, pero estaba oscura por tener las cortinas cerradas, así que entró y prendió la luz.
Se sorprendió al encontrar el taller de Rukia, aunque no sabía que era de ella. Las pinturas bastante buenas le llamaron la atención, tenía varios cuadros amontonados tras el atril y una pintura a medio acabar en él, donde podía apreciar a los chicos de la clínica, es decir: Tatsuki, Yasutora, Orihime, Rangiku, Ishida y él. Estaban en el bosque, probablemente con motivo de la competencia.
Ichigo se acercó más para apreciar los detalles de la pintura, abstraído por el énfasis notorio que había en capturar su mirada por parte del artista más que en la de los otros. Cuando estuvo a un paso de tocarla apreció la firma y quedó embobado, tratando de hacer encajar mentalmente a la autora de semejante belleza con la de los horribles chappys del juego de pictionary que habían tenido hacia un tiempo.
-No puede ser… esa enana…
-Está prohibido que ingresen al taller de Rukia-sama sin su permiso –habló desde el umbral Ulquiorra, apretando la manilla de la puerta por toparse con el chico fuera de la habitación.
-Ul-Ulquiorra… este… yo… yo estaba buscando a Rukia –dijo nervioso mientras volteaba a verlo.
-Está en su habitación… queda en la otra dirección Kurosaki – se acercó a Ichigo. –Te advertí claramente que no debías levantarte de la cama.
-Pero necesito verla y saber cómo está –dijo seguro Ichigo, mirando penetrantemente al peli-negro. Ulquiorra le sostuvo la mirada un instante, pero luego suspiró y volteó con ojos cerrados.
-Para eso necesitas mantenerte en pie sin que tengas que aguantar dolor
-No me duele, estoy bien –Ulquiorra lo miró y posteriormente le hundió rápidamente el puño en el costado derecho, haciendo que Ichigo cayera al suelo gimiendo.
-Tu intento de engaño es tan estúpido como tus acciones –dijo el joven y luego llamó a un par de hombres que se encargaron de llevar a Ichigo de nuevo al cuarto en que descansaba. –Ahora… -Ulquiorra finalmente le ató mientras Ichigo se remecía y trataba de zafarse… pero Ulquiorra punzó de nuevo su costado haciéndolo gritar nuevamente.
-¡Maldito emo! –y otras tantas cosas gritaba el chico de naranja cabellera atado a la cama.
*** Tururururu ***
Al final de la clase las chicas se burlaron un poco de Karin, pero luego la dejaron a solas con la promesa esperarla para conversar antes de acabar la jornada del día. La chica fue inmediatamente hacia Toushiro, quien realmente no le prestaba atención.
-No hay material para entregarte hoy Kurosaki –dijo Toushiro recogiendo sus pertenencias y preparándose para marcharse.
-Hola Toushiro… que curioso que lo digas, porque no venía por eso –Toushiro levantó una ceja en actitud desconfiada y aguardó por el resto –Resulta que hay un torneo inter…
-Me niego a participar –dijo cortando a Karin – ya vino tu loca amiga y ya le dije que no.
-¿Qué acaso tienes miedo de ser muy malo?
-Era el capitán de mi equipo en la universidad
-Ah… entonces temes haberte vuelto viejo para jugar… te entiendo –dijo Karin afirmando convencida con la cabeza –si es así, seguro que no podrás jugar, serías una molestia.
-¡Ten más respeto con tu profesor!
-Si me ganas un duelo podría tenerte más respeto… pero no prometo nada –comentó cruzándose de brazos.
-Tú…
-No seas huraño Toushiro, envejecerás más pronto.
-Soy Hitsugaya sensei para ti Kurosaki
-Karin –Toushiro la miró interrogante, Karin bufó simplemente –prefiero que me digas Karin, sino pueden confundirme con mi hermano… -y es que Toushiro se dirigía a ambos de igual forma.
-No hasta que me llames Hitsugaya sensei… o sensei al menos
-Lo que sea… ¡ah!, el viernes tenemos práctica a las cinco, no llegues tarde… es en la multicancha –y se fue simplemente como si hubiera obtenido un acuerdo de ambas partes. Toushiro por su parte no comprendía en qué punto él había aceptado participar.
-¿Y bien? –preguntó Susan cuando Karin llegó donde ellas
-Irá el viernes al entrenamiento, les dije que no se preocuparan.
-¡¿Cómo lo convenciste?, ¡yo hasta le supliqué y utilicé mis lagrimitas de cocodrilo! –dijo Steffanie en un puchero –y ni siquiera me hizo caso…
-Sólo le dije que fuera y ya… -en eso Kiyone apareció corriendo junto a ellas, con clara muestra de preocupación en el rostro.
-¡Susan!, ¡es terrible! –llegó gritando y luego se detuvo junto a la chica, agotada.
-¿Qué pasó?
-¡A Ukitake-sensei lo designaron como árbitro oficial en los encuentros!, ya no puede participar en el equipo…
-Ya lo sabíamos
-¿Y qué hacemos?, él dijo que trataría de encontrar un reemplazante, pero no creo que pueda… además hoy luego de clases tuvo una recaída y tuvo que ir a enfermería…
-Bu-bueno… cualquier profesor es un buen reemplazante… -dijo Susan algo incómoda por el hecho de que previamente él era su candidato a participar en una competencia deportiva.
-Pero tenemos ahora a Shiro-sensei en el equipo –acotó inocentemente Steffanie
-¿Shiro?
-Hitsugaya sensei –le dijo Karin para hacerla entender.
-Ah, que bien, entonces le diré a Ukitake-sensei cuando se recupere… -y partió en rumbo a la enfermería a ver cómo estaba su profesor.
*** Tururururu ***
Al menos ahora Ichigo sabía la dirección en que debía ir, pero tenía el inconveniente de las cuerdas… por lo que tardó cerca de media hora en cortar una con sus dientes. Ya desatado se volvió a levantar por Rukia. Se aseguró de ir más calmado por el camino, ya se sentía algo mejor pese a que el dolor no atenuaba mayormente, algo poco lo hacía.
Cuando finalmente encontró a Rukia se sentó a descansar en una silla y se pegó a su cama, tal cual ella lo había hecho antes. Rukia comenzó a remecerse despertando del sueño, Ichigo se acercó a inspeccionarle el cuello sin notar que Rukia comenzaba a despertar. Le tocó delicadamente el cuello para remover un poco el parche y apreciar la marca que le torturaba la existencia.
No era un corte demasiado profundo y parecía que no dejaría cicatriz alguna, pero necesitaba un recambio de parche. Rukia finalmente despertó y al abrir los ojos y encontrarse acostada lo primero que hizo fue tratar de levantarse, chocando cabeza con Ichigo.
-¡Ah! –Rukia cayó de nuevo a la cama -¡Por dios que tienes la cabeza dura! –gruñó y casi gritó enfurruñada.
-¡Eso debería decirlo yo enana! –Rukia que había cerrado los ojos por el golpe los agrió al escuchar la voz de Ichigo sorprendida.
-Ichigo… ¿Qué haces aquí?... ¿cuándo despertaste?
-Desperté hace unas cuantas horas… y tú roncabas
-No ronco –dijo molesta, sentándose en la cama y destapándose. -¿Tú me trajiste?
-No…
-¿Cómo llegaste aquí y a qué venías?
-Ulquiorra me dijo por donde estaba tu habitación… vine porque… -trató de buscar una escusa en su mente que no implicara que se preocupaba por la salud de ella- porque no encontraba mi camisa… ¿dónde la pusiste?
-Estaba rota y muy manchada… así que la boté.
-¡Era mi camisa favorita!
-Bueno, ahora tendrás otra –dijo sonriendo, restándole importancia.
-Enana…
-Si ya estás bien como para gritar en una casa ajena e insultar a quien te ha cuidado tanto te puedes largar ya a tu casa.
-Talvez lo haga…
-Bien –Rukia volteó la mirada disgustada.
-Pero no puedo hacerlo si una pitufa se mete en líos cada que puede
-¡Yo no me metí en ningún lío!
-Jajajaja, ¡admitiste que eres enana!, jajajaja, agh –de tanto reírse le dolieron sus heridas.
-Idiota, no te rías si estás malherido… -Ichigo seguía riéndose y quejándose de dolor, pero no podía evitar seguir así por un momento. -¡Ya córtala! –Rukia logró contenerse para no golpearlo.
-Lo siento… ¿cómo estás?
-Yo bien, lo mío fue simplemente un corte… no es como si me hubieran molido a golpes como a Kurosaki-kun… -dijo en tono meloso.
-¡Eso fue tu culpa!
-Yo no estaba peleando, ¡fue tuya!
-¡Fue tu culpa por dejarte atrapar!
-¡Fue tuya por empujarme atrás!
-¡Era para protegerte!
-¡Pero terminé con un cuchillo en el cuello!
-¡Y yo golpeado entero!
-¡Debiste defenderte!
-No quería que te lastimaran… por eso… ¡es tu culpa que me golpearan!
-¿No peleaste porque te preocupé?
-N-No, fue porque… porque… -Ichigo se sonrojó levemente
-No niegues lo evidente.
-Tch… ¿lo dice la persona que no durmió cuidándome?- ahora Rukia se sonrojó.
-¡¿Quién te dijo eso?
-Un pajarito por ahí…
-¡Es mentira!
-Entonces, ¿por qué estabas dormida junto a mi cama? –Rukia lo miró con el rostro en tono rojizo, si por ira o por vergüenza no se sabía. Ichigo tenía una sonrisa victoriosa en el rostro, haciendo disgustar más a la pequeña chica de brunos cabellos.
-Y tú también estás ahora junto a mi cama, ¿qué respondes a eso?, nadie te creería lo de una camisa… seguro hasta te cuesta caminar… idiota.
-Lo que yo decida hacer es asunto mío, además es muy aburrido el cuarto en que estaba…
-Ichigo
-¿Qué?
-¿Por qué Ulquiorra te dijo en dónde estaba mi cuarto?
-Cuando me encontró merodeando me dijo que me había equivocado de lado… no es como si me hubiera dicho literalmente dónde hallarte.
-¿Y viniste descalzo todo el camino?
-No, lo que pasa es que me quité los zapatos porque tenía calor –Rukia se enojó y le arrojó la almohada disgustada, pero Ichigo simplemente sonrió luego de esquivarla –me alegra ver que estás bien –Rukia se sonrojó y se levantó de la cama.
-Al menos estoy mejor que tú, no debiste levantarte.
-Se volvió personal luego de que me amarraron –dijo entre dientes Ichigo, sin ser oído por la Kuchiki.
-¿Necesitas ayuda para caminar?
-Un poco –dijo levantándose también con algo de esfuerzo. Rukia se acercó a él y pasó uno de sus brazos por sobre sus hombros.
-Vamos afuera, es un bonito día –Ichigo simplemente asintió y caminó un trecho de esa forma, llego a su habitación por zapatos y se dirigieron a los jardines, pero luego se recargó sobre Rukia más de la cuenta cuando ya estaban fuera-¡No hagas eso!, estás muy pesado.
-Lo sé –dijo riéndose viendo como la chica hacía grandes esfuerzos por mantenerse en pie.
-Te voy a soltar fresa.
-No lo harás –dijo sonriendo dulcemente para ella, haciéndola sonrojar… pero Rukia igualmente lo soltó y lo dejó caer. -¡Ah, maldita enana!
-Te advertí que te soltaría, no reclames –Estaban en los jardines de la mansión, Rukia se inclinó hacia Ichigo para ayudarlo a levantarse.
-Gracias –dijo, pero al capturar la delicada mano de Rukia la tironeó y la hizo caer sobre el- jajajaja.
-Suéltame Ichigo –reclamó Rukia apartándose de él y dándole un puñetazo en el hombro –no te ayudo más –pero antes de levantarse Ichigo la agarró por la muñeca y la acercó para besarla. Rukia correspondió el beso mientras Ichigo acarició delicadamente su rostro.
-¿Me seguirás ayudando? –pregunto con una mirada demasiado enternecedora, pero Rukia le dio otro puñetazo en el hombro y se levantó.
-Párate solo –Ichigo se levantó cuando la vio alejarse y la siguió.
Ulquiorra había estado mirando la escena detrás de unos arbustos, no estaba oculto ni nada, pero no era del todo visible desde donde estaban los chicos. Había querido ir a golpear a Kurosaki por el descaro de lo realizado, pero cuando vio la sonrisa en los labios con la cual Rukia se alejaba desistió.
-Talvez hubiera sido bueno que Yasutora la cuidase… -dijo para sí antes de voltear e irse.
*** Tururururu ***
-"Maldita sea"-Toushiro maldecía mentalmente a su suerte, ya había acabado sus clases e ingresó a su oficina, estaba pensando en cómo escaquearse de la competencia cuando golpearon a su puerta. –Adelante
-Toushiro-kun, supe que vas a entrar en la competencia en mi lugar –llegó Ukitake con una caja sonriendo alegre.
-Ukitake-san, ¿está bien?
-Ya estoy bien, sólo fue una descompensación.
-¿Qué le trae por acá?
-Vine a agradecerte, yo no puedo jugar porque uno de mis ayudantes me inscribió en la comisión deportiva y me toca ser árbitro en los partidos… así que como compensación te traje esta caja de dulces.
-Yo no…
-Esfuérzate mucho Toushiro-kun, si quieres más dulces sólo pídeme, tengo un montón en mi oficina.
-Gracias, pero a mí no…
-El azúcar es importante para estar activo, lleva algunos para compartir con las chicas. Nos vemos, el viernes tengo libre el bloque para ver la práctica, no te vayas a lesionar… -salió dejando a Toushiro con la palabra en la boca y apesadumbrado, pero regresó de inmediato –Por cierto, le avisé a Rangiku-san y dijo que vendría a verte en cuanto acabara. –y volvió a irse cerrando la puerta.
-No me gustan los dulces… ¡Y no quiero participar! –pero sabía que lo terminaría haciendo, ya fuera por Ukitake o por Karin.
El viernes sus clases acabaron a las cuatro y media, cuando fue a dejar sus cosas en su oficina encontró a su prima dentro intruseando los cajones mientras comía uno de los dulces inmaculados de la caja.
-Toushiro… ¿no tienes sake en tu oficina? –preguntó melosamente mientras se dejaba reposar en la silla del peli-blanco.
-¡¿Cómo voy a tener alcohol en mi oficina?, ¿Qué haces aquí? –pregunto en gritos desde el umbral.
-Terminé antes y vine a verte.
-Me dijiste que tenías una cita hasta las cinco.
-Era lo mismo de siempre, así que le dí un antidepresivo y le dije que no se cortara las venas, simple.
-¡Matsumoto!
-Hay, ya, yo no te digo cómo enseñar, así que no me digas como tratar a mis pacientes.
-No entiendo cómo diablos eres psicóloga.
-Eso es uno de los misterios trascendentales de la vida… bien capi, ¿ya conoces a tu equipo?
-No
-¿Cuántos son?
-Ni idea
-¿Son todas chicas?
-¿Qué me importa?, no pienso ir a entrenar… además me dejé olvidada la ropa deportiva.
-Entonces es una suerte que haya pasado antes por tu departamento, mira –campantemente le extiende su ropa deportiva que sacó de un bolso y un par de zapatillas.
-¡Deja de entrar como una perfecta ladrona a mi casa!
-No lo digas así… suena feo… -extrajo una cerveza y comenzó a tomarla –además no tenías sake… me tengo que conformar con esto… -Dieron las cinco y Toushiro se alistó para el entrenamiento, llegó diez minutos tarde.
-Creí que no llegarías –Karin estaba en la entrada a la cancha observando como las chicas se movían con el balón, algunas hasta le tenían miedo a la pelota pero igualmente habían querido ir a intentarlo.
-¿Este es tu equipo?
-Son las que quieren participar, no hemos definido las que jugarán… al arco está Steffanie, ella –dijo apuntando a una chica que se movía muy bien con el balón- es Susan, le va jugar de libero o stopper.
-Ellas son tus amigas… son buenas –dijo viendo como Steffanie atajaba un tiro de media distancia y luego un penal en tan pequeño espacio.
-¿Vas a entrenar o no?
-¿Qué posición vas a tomar?
-Delantera
-Ajá… ¿y sabes jugar? –preguntó incrédulo.
-Tú dime –le pidió un balón a una chica que iba a lanzar, quien se lo lanzó hacia arriba con la mano. Karin sin esperar al bote o amortiguar la pelota le dio de bolea, metiéndole un gol a la desprevenida de Steffanie que estaba preocupada de parar un balón de otra chica.
-¡No vale que me tiren dos a la vez! –gritó desde la portería, Karin se disculpó y miró socarronamente a Toushiro.
-No está mal…
-¿Lo haces mejor? –pregunto con el balón junto a sus pies. Toushiro le robó el balón sin darle tiempo de nada y se puso a dominarlo frente a ella, Karin trató de arrebatárselo, pero él fue más rápido y la burló para luego pasarse a Susan y abrir a Steffanie hacia el segundo palo, encajando el balón en el resquicio inferior del primer palo. –Bueno… lo haces bien. –dijo sonriéndole, Toushiro le devolvió la sonrisa y le entregó el balón. -¡Chicas, presten atención! –las que estaban dispersas jugando con algunos balones y chutando hacia los arcos se acercaron, eran cerca de once chicas en total. –Él es Hitsugaya-sensei, será el profesor que necesitamos para los partidos.
-Hola –un par de chicas se sonrojaron al verlo y otras se preguntaban si realmente era un profesor.
-Y dirigirá el entrenamiento.
-¡¿Qué?
-¿O crees que no podrás? –Toushiro carraspeó no sin antes fulminar con la mirada a Karin.
-¡Así se hace capi! –gritaba algo alcoholizada Rangiku luego de una quinta cerveza, había llegado recientemente y se instaló en una banca junto a la cancha.
-¿Pudiste venir Matsumoto-san? –preguntó Ukitake ingresando al recinto. –¡Toushiro-kun!, no sabía que eras tan bueno, el equipo se beneficiará contigo –sonrió ampliamente sentándose.
-¿Ukitake-san? –medio preguntó Rangiku, confirmando la presencia del peli-blanco -¿gusta de una cerveza? –dijo mostrándole la única de un six-pack que le quedaba.
-¡¿Qué haces Rangiku? –gritó desde la cancha Toushiro, mientras las chicas estaban trotando alrededor y él practicaba algunos tiros.
-Tomarme las cervezas que me diste… ya sabes… a caballo regalado… –abrió la lata que le había ofrecido a Ukitake y le dio un sorbo -… mejor a alcohol regalado no se le mira el fondo… (N/A: no tengo idea que quiso decir con eso… N/Shiro: yo menos ¬¬)
Toushiro, sin comprender a su prima continuó entrenando junto a las chicas y hacia el final Sentarou y Kiyone, que habían estado acompañando a Ukitake, les ofrecieron jugos a todos, mientras Ukitake trataba de moverse con la pelota y chutar a la portería… claro que sus tiros eran algo débiles por temor a dañar a las chicas.
*** Tururururu ***
El jueves Rukia se encargó de reacomodar nuevamente a los pacientes de Ichigo para el lunes de la siguiente semana, con motivo de un "accidente". Hoy viernes Ichigo estaba considerablemente más recuperado, y Ulquiorra no dejaba de ser su sombra cada vez que Rukia estaba en la mansión, sin dejarle tiempos a solas. Ulquiorra esperó a que acabasen la cena para hablarles de algo muy importante, que una vez aseguradas las versiones de ambos del encuentro del lunes y obtenido la mayor cantidad de información, había conseguido concluir.
-Kuchiki-sama, sé perfectamente desde hace un tiempo quién es la persona causante de los últimos acontecimientos.
-Ichigo, por favor retí… -Ichigo se iba a negar de inmediato, pero fue interrumpido en su intento
-No, esto incumbe también a Kurosaki –Rukia lo miró confundida y aguardó a que procediera. –La persona pertenece en efecto a la poderosa familia Aizawa –Ichigo miró confundido, pero con cierto toque de nostalgia, le "sonaba" aquel apellido.
-¿Y qué tengo que ver yo con alguien rico?...
-Deberías saberlo… la actual heredera y cabeza de las empresas Aizawa es…
*** Tururururu ***
Una chica de suave y delicado cabello se encontraba de pie frente a una ventana mirando al exterior mientras escuchaba noticias que le desagradaban, nada había podido concretarse realmente como lo había planificado.
-¿Cómo dices que se llama?
-U-Ulquiorra, señorita… -dijo el hombre que se encontraba inclinado, traía gafas y un brazo enyesado atado a su cuello.
-Ulquiorra… -la chica suspiró y se volteó luego de pensar un rato –no me suena de nada, te encargo buscarlo –dijo haciendo un gesto con la mano para que el hombre se retirara.- Pero antes… ¿intentaste matar a la Kuchiki? –preguntó en un tono neutro, no se podía saber si estaba disgustada o no.
-Si –dijo orgulloso el hombre realizando una venia.
-¡Estúpido!, te dije claramente que la trajeras aquí, no que la mataras… estás despedido –dijo al tiempo que volteaba a ver a otro de sus hombres –tú, llévalo fuera… y retírense –dijo mirando al resto del personal. Sus planes habían cambiado, para ello necesitaba que la chica estuviera viva, después de todo comprendió perfectamente el carácter protector de los padres de la chica y que no dudarían en entregar todos sus bienes por recuperarla. –Una chica con suerte… -murmuró mientras cogía un bolso y se dirigía a una reunión con su actual cómplice.
Se había enterado el año anterior de lo que sus padres habían hecho para quedarse con la totalidad de la empresa, en vez de juzgarlos o prepararse para mancillar su memoria de ellos decidió continuar con lo que ellos hicieran y reafirmar el poderío Aizawa, los medios no eran más que un camino para el fin.
-Talvez hubiera sido divertido tener un primo, una tía y un tío… quizás hasta un abuelo… -pero si lo pensaba bien, prefería los lujos… una vez perdidos los padres y siendo dejada por el chico al que ella amaba, nada más que el dinero y el poder importaban. –"Volverá a mí cuando le muestre lo que se ha perdido… "-pensaba, reafirmándose en su postura y accionar.
Ya sé, muy mala yo… es que no quería decir el nombre aún… lo prometo decir entrando al próximo capítulo ^^
(*): un corvo es un cuchillo alargado que tiene la punta curvada hacia arriba, por alguna razón es la personificación del peligro en arma blanca para mí, pese a nunca haber visto uno… creo que es por una historia que me contó mi mamá que involucraba a un maestro de karate xD
(**): T_T mi hermana se rió de mí el otro día cuando leyó las reviews y fue a ver el cap 10 de curiosa… me dijo "¿Todavía le pones tururururu?"… luego se rió sin compasión… ¿me dan alguna idea para hacer los cortes?, la verdad a mí me gusta con el tururururu, pero si a ustedes no, díganme… por último pongo un espacio en blanco únicamente.
Bueno, antes de mis notas finales les dejo un omake; por cierto les advierto que en él se me mezclan los narradores xD, narro yo y narrador omnisciente… así que a veces les puede dificultar… y luego mis tan esperadas notas de autora… si hasta leen todo lo que estaba arriba para llegar a ellas, que lindos (seee mucho relleno, sarcasmo e ironía por hoy… pero se acumuló xD… agradezco en verdad a quien se quede a leer después del omake). Por cierto… llueve y llueve acá en el sur… Y eso es genial!, amo la lluvia x3
OMAKE: La razón extraoficial de la tardanza de Ulqui
Inupis se encuentra apoyada en una pared lateral mientras ve con estrellitas en los ojos la pseudo declaración de Ichigo y Rukia… cuando los ve avanzar acercándose se percata de los tipos de traje y se asusta.
-Hay no, ¡Hay no! –Inupis comienza a moverse en círculos mientras se muerde desesperada las uñas. -¿Qué hago?... no puedo intervenir… no debo intervenir… -de pronto ve a alguien caminando con mirada perdida. -¡Sí! –corre en dirección al hombre de cabellos negros y ojos verdes -¡Por aquí Ulquiorra, ven y ayuda! –lo jala en dirección a su puesto previo.
-Gracias por traerme –dice indiferente cuando llegamos y observamos la escena que se produce… Rukia está siendo enviada a las espaldas de Ichigo al toparse con los hombres.
-¡Anda a ayudar Ulqui! –de pronto cogen a Rukia por la espalda y dos hombres van a pelear con Ichigo. -¡¿Qué estás esperando? –inupis grita desesperada mientras se toma la cabeza y forcejea consigo misma para ir a ayudar.
-No es mi momento aún… -Inupis ve claramente cómo Ichigo se paraliza cuando el hombre pone el cuchillo en el cuello de la chica de violáceos ojos.
-¡IDIOTA!, ¡ve y sálvalos!, ¡AHORA! –jalonea a Ulquiorra mientras le grita y lo zamarrea, el chico no muestra cambio alguno de actitud. Inupis vuelve a concentrarse en la escena cuando nota de pronto que los cinco hombres están inconscientes en el suelo. –Olvídalo, ya no eres necesario, lárgate a consolar a la hime –dice despectivamente sin voltear a mirar donde dejó a Ulquiorra. –Ya sabía yo que nada les podía pasar… después de todo son Ichigo y Rukia… :D-en eso Inupis ve como el hombre líder saca una pistola y apunta a los chicos – O_O… ¡NOOOOOOOOOO! -grita desesperada mientras voltea con esperanza buscando a Ulquiorra -¡UL…!, ¿Ulquiorra? –se extraña de no encontrar al chico, sin tiempo de buscarlo escucha el disparo y voltea lloriqueando.
Sin que inupis se diera cuenta Ulquiorra había estado mirando su reloj de pulsera y cuando llegó a las once, ocho minutos y treinta y dos segundos, se esfumó del lado de inupis para correr a mover la pistola y apuntarla al cielo. Sin que nadie se percatara volteó levemente la mirada a inupis cuando sonó el disparo y le hizo un gesto con su mano libre, levantando el pulgar.
-"¡Idiota desgraciado!" –piensa inupis, mientras casi se cae de la impresión -¡malito presumido! ò_ó –le grita furiosa… por razones desconocidas sólo Ulquiorra es capaz de escuchar a Inupis –Ah ¬¬# maldición, ¿qué se cree tardándose tanto?... ni que fuera el héroe del fic… –molesta se va pateando una piedrita por el camino y bufando, desapareciendo de la escena.
Iaaaaaaap, hora de decirles que me voy… xD jajajajaja, primero… mi amiga me mostró un capítulo de Tite donde muestran por qué Ulqui es como es… y la verdad me esperaba algo parecido, porque el pobre tiene escrito por todo el rostro que tiene un pasado solitario… segundo… Por Dios! Maricela Kevin Ponce G.! me quieres matar!... acabo de ver los videos ichirukistas que me mandaste… casi morí… cualquier cosa que ocurra de forma descabellada en este fic desde este cap (incluído) o cualquier otro fic referente a ellos dos es puramente culpa de ella… jajajajaja xD (muchas gracias por los videos… amé al menos a tres de ellos… y los vería todo el día de nuevo *¬*) tercero… ya pagué mi deuda a la ganadora del "concurso" (nótese que ambas tres acotaciones refieren a la misma persona xD), es decir, ya escribí y subí el shot dulzón de Fairy Tail… aunque creo que quedó algo Ooc… y… emmm… eso xD jajajaja, cuarto… quería darles las gracias por lo mimada que me tienen aquí en FF ^^, ya el hecho de que lean mis historias y lleguen hasta tan abajo leyendo mis notas de autora es sorprendente.
Carlos: Conste que sorprende porque hablas mucho.
Inupis: Si… tienes razón, bueno, ¡Gracias también por las alertas y favoritos de mis historias!, me alegra montones ver que les gusta lo que escribo… aunque… no estaría mal que de paso me agregaran también a mí a esas listas… ^^
Carlos: nah… estás pidiendo mucho, además es más importante la historia (es decir tú no)… y como que no eres tan buena… y además descaradamente los abandonas ^^
Inupis: ¡¿Cómo no voy a ser importante si yo escribo!... además no fue mi culpa no venir T_T …- se pone a recordar que no pudo escribir por que le tenían veda de computador y escribir (incluso en su cuaderno)… hasta se le fueron las ganas de entrenar fútbol (cosa en tercer orden de prioridades y preferencias) y leer (segundo orden de prioridad y preferencia) por deprimirse… De pronto le dan un empujón que la hace caer al suelo –waaa… -¡Plaf!... inupis cae de cara, quedando boca abajo por estar completamente desprevenida.
Dean: Ah, que cómodo es esto… ¿Por qué no lo había intentado antes? –se sentó en la espalda de Inupis a penas la arrojó al suelo.
Inupis: ¡Ah!, ¡Sálete de encima! –mueve desesperada los brazos y trata de patalear y removerse, pero el chico pesa mucho.
Dean: No, así estoy muy cómodo… además es para que dejes de decir idioteces –Inupis lo mira extrañada, él nunca es de los que la animan… se siente algo feliz… -NOSOTROS somos los que hacemos las historias, así que somos NOSOTROS los importantes –dice Dean apuntándose
Inupis: … -se le va obviamente todo sentimiento de agradecimiento - ¡Eres un maldito idiota!, ¡Sale ya!... –no hay cambios… e Inupis comienza a desesperarse -¡No respiro!
Dean: Sí, claro –no hace caso de ella y retoma su idea- tú solo escribes las ideas que te decimos o mostramos… a veces ni siquiera lo haces bien… ¡y para colmo no habías escrito ni en un #*% papel en casi un mes! –grita exasperado, pero se calma... después de todo durante el tiempo en que no pudo escribir se encargó de molestarla lo suficiente.
Inupis: ¡Me estás ahogando!, ¡Sal ya de una vez!, ¡es en serio!
Dean: No puedes estar ahogándote… -está de lo más sereno y con los brazos cruzados aún sobre Inupis, quien poco a poco deja de patalear y moverse -¿Te cansaste ya?
Inupis: No… puedo respirar… salte… por favor… -como pocas veces trata por la vía amable para con él y apoya la cabeza en el suelo dejando de moverse por completo. Ya que inupis está boca abajo, Dean trata de verle el rostro, por lo que se levanta un poco -¡Caíste! –en el mismo instante la chica se impulsa y barre a Dean para luego invertir las posiciones -¡Ja!
Dean: ¡Tramposa!, ¡Salte que pesas!
Inupis: Tú también estabas PE-SA-DO… y como decías, es un lugar muy cómodo… no quiero salir –se recuesta sobre Dean, quedando espalda con espalda.
Dean: Entonces no te estabas ahogando… mentirosa ¬¬
Inupis: -.- Si lo estaba, en serio… digamos que tener delantera es algo muy inconveniente para estos casos…
Eduard: Ruby… ¿A qué venías? –pregunta de lo más tranquilo viendo la escena montada en el recibidor, llegando junto con Mark.
Inupis: ¡Ah!, verdad –pasando por alto el hecho que ellos llegaron primero donde ella –venía a… a… a decir que durante lo que queda de Julio hasta Agosto voy a poder escribir seguido –utiliza sus dedos como apoyo para recordar y contar– que no me dejen abandonada por haber tardado todo este tiempo en actualizar –sigue estando sobre la espalda de Dean, pero ahora sentada derecha, quien no hace intentos por quitársela de encima y simplemente apoya su cabeza aburrido sobre una de sus manos –que me encanta recibir las reviews, que escribí un Shot pagando ya el premio… y… que ya no tengo idea de cuántos caps más vaya a escribir aquí… ya no sé ni cómo va a terminar, puede que se me antoje hacerlo dramático (ideas de Carlos, Dean y Eduard para eso no faltan), trágico (Carlos, Dean… y yo… sí, tengo este ladito medio… amargo xD), romanticón (yop, Mark y Ed ^^) o como abierto (Mark)… o hasta salgo con otro tipo… y de eso y los lectores dependerá los capítulos que sigan.
Dean: ¿Tú crees que alguien seguirá leyendo?... ¿o que haya leído hasta aquí? –Inupis se tapa los oídos.
Inupis: ¡Lalalalalalala!, ¡No oigo, no oigo, soy de palo… tengo orejas de pescado! –no quiere escuchar comentarios hirientes de su parte y actúa en faceta infantil tapándose los oídos…
Carlos: Yo creo que sí
Mark: Además yo quiero seguir escribiendo… -inupis sigue con los ojos cerrados y negando con la cabeza recitando mientras Dean trata de decirle palabras pesimistas- ¡El final va a ser genial!
Todos: ¡¿Cómo puedes decir eso?
Inupis: Si ni siquiera hemos decidido cómo seguirá… -pese al show que estaba haciendo escuchaba perfectamente.
Dean: Ahora que lo pienso… tú eres el que inició esto, así que… ¿cuántos capítulos crees que serán?
Mark: ¿Eh?... con unos 30 estamos ^^
Inupis y Dean: ¡¿Qué?, ¡Estás loco! –todo en perfecta sincronía…
Inupis: No pienso escribir tanto
Dean: Y ella no tiene cerebro ni capacidad para tanto –Inupis se gira sobre él (aún no se para) y comienza a zamarrearlo desde la cabeza, tratando de estrangularlo.
Mark: Era broma… mmm… haber… falta eso… y esto… y mmm… ¡ah!, casi me olvido de Shiro-chan… si todo sale bien, creo que unos… 5 a 8 caps más… pero en una de esas menos… o más… depende de los lectores ^^
Eduard: Me pregunto si alguien los va a seguir leyendo
Mark: Desde un principio la idea era divertirnos… ¡así que divirtámonos!... ¡y que no importe ni nos desmoralice si no recibimos reviews! –grita con ánimo levantando el puño.
Carlos y Eduard: ¡Si! –Inupis seguía abstraída peleando con Dean, pero de pronto recuerda algo y se levanta, dejando al chico medio muerto, y captura a Mark alejándose un poco.
Dean: ¿Qué pasó? –recobró la conciencia y se extraña de no ver a la chica.
Inupis: Oye Mark… espero que recuerdes que… -susurros… -y que –le sigue susurrando al oído- así que ya sabes… ¿verdad?
Mark: Sí, si claro, no hay problema… y sobre lo otro… ¿para cuándo se supone que es?
Inupis: Ammm… bueno, lo olvidé, ¿puedes revisar cuándo lo teníamos que entregar?, me confundí de si era en Julio o en Junio… xS
Mark: ¡A la orden! –se va inmediatamente Inupis sonríe alegre y piensa irse
Inupis: ¡Ah!, me olvidé de ustedes… jeje… xD lo siento… buenop… recuerden que tenemos otros trabajitos que hacer… y piensen bien la decisión que tomen… -sobre una mesa hay una maqueta cubierta con una sábana blanca…
Eduard: No deberías hablar de esto aún… no tiene nada que ver con los Fics
Inupis: Muy cierto, pero por si no alcanzo a verlos a ustedes –dice refiriéndose a esos chicos- aprovechaba ^^… kyaaaaaaa!, ¡En una de esas hasta termino por publicar un libro pronto! –dice toda emocionada saltando. Dean se pone a susurrarle a Carlos en el oído.
Dean: Yo creo que a ésta ya le dieron sus cinco minutos…
Inupis: ¡Y hasta podría adaptar una de mis historias y decir que los derechos de la historia si me pertenecen! –sigue completamente emocionada imaginándose un mundo dentro de su propia imaginación- ¡kyaaaaaa!... ¡y también podría…!
Dean: Sí, sí, lo que digas, ahora córtala de una vez y trabaja… deja de molestar…
Inupis: Que malo T_T… y yo que quería compartir mi alegría con ustedes… bueno… ejem -_- adiós –dice dirigiéndose a sus chicos -¡Ah!, a quien haya leído hasta aquí… ¡Que tenga un bonito día/tarde/noche/madrugada!, cuídense mucho… ¡y gracias!, ojala vuelvan a pasarse ^^ y en una de esas me dejen reviews *3*
Bye!
