Me enamore de ti.

Parte II

Capitulo

XI

Los dos meses en los que habría dicho que regresaría ya habían pasado hace mucho tiempo. Su ausencia al pasar de los días era cada vez más dolorosa. El no saber nada de ella simplemente le estaba carcomiendo poco a poco, a la espera impaciente diaria de alguna noticia...Tenzin le comento que había ido a verla, lo habría hecho en secreto púes así Korra se lo había pedido. Aunque se sintió un poco decepcionada y triste de no ser avisada acerca de aquella visita clandestina del maestro aire, no dudo en escucharlo; Le dijo que ya era capaz de caminar más sin embargo se encontraba débil. Su control sobre los elementos ya no era lo que solía ser. Estaba insegura... Asustada. Lo que le dejó aún más preocupada. Quiso ir ella misma hacia la tribu agua varias veces, sin embargo en cada ocasión el loto blanco se lo impedía... Korra, se lo impedía. Era como si se estuviera escondiendo de ella, de sus amigos y alejando a todo aquel con intenciones de ayudarla.

No había día en que Asami no revisará su correspondencia. Impaciente a la llegada de alguna esquela proveniente del polo sur... Soñando en que cualquier momento Korra atravesaría la puerta de su oficina, con esa amplia y brillante sonrisa adornando su rostro... Pero nada de eso sucedía, ni ella, ni la carta.

Los días siguieron su curso, uno tras otro, planos que revisar, contratos que firmar, empresarios con los que tratar, incluso entrenamiento físico tan pesado que la dejara totalmente agotada para así poder dormir. Solo manteniéndose de esa formara era como lograba alejar de su mente por un instante a Korra, de llevar una vida relativamente tranquila, estar ocupada era lo único que la calmaba. Y entonces, simplemente un día llego lo que tanto anhelaba. Ella se encontraba en su oficina revisando los planos de las nuevas calles de ciudad República cuando su asistente entro de golpe a su despacho con un sobre en la mano agitándolo en el aire en señal de triunfo.

- Señorita Asami...una carta proveniente de la tribu agua- Los ojos de Asami enseguida se abrieron ilusionados, radiantes. Algo que hace tiempo no se veía en ella. La chica se acercó rápidamente a entregársela pues sabía lo ansiosa que estaba su jefa por alguna noticia de la tribu agua. Con las manos temblorosas y aun incrédula de que ese mensaje fuera real abrió el sobre tomándose el tiempo de examinar con detenimiento cada detalle del papel, como temiendo que no fuese auténtico. Desdoblo las hojas con cuidado y entonces la vio. Aquella inconfundible caligrafía, aquella letra que denotaba a un remite rebelde, fuerte…A Korra. La felicidad invadió su corazón y enseguida se dispuso a darle lectura.

"Querida Asami...

Lamento no haberte escrito antes, pero cada vez que lo intentaba no sabía que decir, Estos dos años han sido los más difíciles de mi vida. Aunque ya puedo moverme bien, sigo sin poder entrar al estado Avatar, aún tengo visiones de Zaheer y lo que paso ese día. Katara cree que esta todo en mi mente, así que he estado meditando pero a veces temo que nunca me recuperare del todo. Por favor no le digas a Mako y Bolin que te escribí y a ellos no. No quiero lastimarlos pero es más fácil decirte esto a ti. No creo que entienda.

Recuerda que a pesar de lo que pase y la distancia, siempre pienso en ti. Te amo Asami."

Al terminar de leerla su corazón latía deprisa, sentimientos encontrados invadían su pecho; felicidad, confusión, angustia, todos ellos y más juntos. Tomo su pluma y sé dio presteza en responderle, quería contarle lo feliz que estaba de saber de ella. De lo ansiosa que se encontraba por verla, tocarla, besarla... Trato de plasmar sus sentimientos, de convertirlos en palabras y esperaba que lograrán ser trasmitidos hacia la morena. Esa tarde al salir de la oficina, ella misma llevo la carta a las oficinas de correo. Quería asegurarse que fuera recibida cuanto antes, que no hubiera ningún error a la hora de enviarla.

"Por favor no le digas a Mako y Bolín que te escribí"...Aún que quisiera hacerlo no podía. Mako se la pasaba todo el día tras ese principito mimado del reino tierra, siendo su guardaespaldas personal o a lo que ella percibía su niñera. Aunque aún no lo conocía en persona, tenía la certeza de que aquel chico no era más que una aristócrata ansioso por ser rey. En cuanto a Bolín, lo último que supo fue que se había unido al ejército de Kuvira... Por alguna razón esa mujer le dejo de agradar una vez que comenzó a "unificar" el reino tierra. Simplemente no le daba buena esta espina. Aun que hubiera salvado la vida Tonraq en la batalla contra Zaheer, había algo el ella que le causaba cierta desconfianza...Y el menor de los hermanos parecía feliz de formar parte de su ejército.

-Señorita Sato, que grata sorpresa el que nos venga a visitar.- decía el hombre de la oficina de correos poniéndose de pie enseguida y ofreciéndole una reverencia a la heredera- ¿En qué podemos ayudarla?

-Una carta, para la Tribu Agua…es solo que quise traerla yo misma…-

-Oh, entiendo, no se preocupe yo mismo me encargare que llegue a su destino sin complicaciones-

-Muchas gracias-

-Todas sus cartas enviadas a la tribu agua siempre son catalogadas como de alta prioridad y le aseguró que esta no será la excepción.- dijo el oficinista orgulloso de su trabajo como mensajero.

Asami asintió agradecida, regalándole una sonrisa al hombre; sonrisa que desapareció apenas cruzo el umbral hacia la salida del edificio. Tantas cartas escritas, solo una contestada…

Cinco meses después…

Llego a su residencia después de trabajar todo el día en un proyecto en el templo aire; unos nuevos trajes que les ayudarían a desplazarse con mayor agilidad por los cielos, a jugar con el viento y manipularlo a su antojo mientras volaban con ayuda de su aire control. Era un proyecto ambicioso, y por qué no decirlo, costoso. Esos trajes estaba hechos con lo último en tecnología creada por industrias Futuro, pero Asami no estimaría en nada con tal de ayudar aunque sea un poco a la Nación de Aire. A Korra. Fue un exhaustivo trabajo, tuvo que realizar pruebas en cada uno de los maestros aire con ellos puestos, fue todo un reto y aún más por Bumi, Meelo e Ikki que no dejaban de moverse fascinados por sus nuevos artilugios.

-!Wow! Asami estos trajes son increíbles- Recordó lo alegado por los maestros aire. Tan emocionados, que apenas y podían esconder su alegría. De alguna manera ellos se habían convertido en su nueva familia...

Se dirigió de inmediato a su alcoba. Esa noche tenía una fiesta importante con grandes empresarios, inversionistas interesados en aportar capital a industrias futuro. Se puso un vestido largo rojo de gala. Elegante, sensual pero con porte. Se miró al espejo. Ya casi tres años desde que Korra se marchó. Tres años en que física y emocionalmente había cambiado.

"¿Cómo se verá Korra? ¿Que dirá cuando me vea? "Aun... ¿Le gustare?"

Llego a su destino en su reluciente y elegante sato-móvil; un nuevo modelo, en esta ocasión en una presentación de color azul…últimamente aquel tono se había vuelto su favorito.

Parada frente al elegante edificio donde se llevaba a cabo la reunión de empresarios, Asami se preparaba mentalmente para lo que vendría. Años de práctica en diplomacia la habían hecho una excelente empresaria, disertante y compañera para una amena y simple charla casual. Sin embargo el estar rodeada de tantas personas por mucho tiempo le asfixiaba y aun que logrará ocultarlo muy bien, su incomodidad le hacía siempre salir antes de ese tipo de reuniones. Con un sensual caminar Asami se habría paso entre los presentes con su elegante porte que acaparaba las miradas de hombres y mujeres por igual. Todos ellos deleitados por su sublime belleza. Pronto se vio rodeada de los CEOs de muchas empresas industriales importantes, algunos de ellos nuevos, interesados en crear vínculos con la exitosa Industrias Futuro. Y por qué no decirlo, la gran mayoría buscando acercarse un poco más a la ingeniera... De manera personal.

-Valla fiesta eh... - decía una joven acercándose a Asami con dos copas de wiski en la manos, una de ellas ofreciéndola a la pelinegra que por cortesía la acepto.

-Y eso que aún no los has visto ebrios- respondió con una risilla mientras daba un pequeño sorbo a su bebida

-¿Pueden ponerse peor?-

-Claro, para cuando eso sucede por lo regular ya me he ido... Por lo que falta muy poco para eso-

-Creo que tomaré tu consejo y también me marchare temprano... Es la primera vez que asisto a una reunión de estas.-

-Valla, pues te doy la bienvenida al mundo empresarial-

-Gracias... Por cierto mi nombre es Harumi, provengo de la nación del Fuego. Viene en representación de mi madre. Nuestra empresa aun es pequeña y creí que asistir aquí ayudaría a conseguir nuevos inversionistas- contó mostrándole una sonrisa a la heredera. Harumi poseía todos los rasgos físicos de alguien perteneciente de la nación del fuego. Era alta, aunque no más que Asami. Delgada, de tez blanca, cabello ocre brillante, muy cortó. Ojos dorados...

-Un placer, soy Asami Sato- respondió la heredera con un elegante saludo.

-Lo sé, eres toda una celebridad. No sólo en ciudad República- comento la joven con júbilo como si en verdad estuviera hablando con una estrella de las mover o la mismísima Raava

-No creo que sea para tanto-dijo Asami un tanto apenada, a pesar de su prestigio nunca se consideró a sí misma como alguien de tanto renombre. A decir verdad, siempre prefería mantener un perfil bajo, aun que eso era imposible; ya sea por su increíble belleza o su intelecto, o hasta por su simple presencia constantemente acaparaba las miradas de todos.

-Aun así, me alegra haber encontrado un momento en el que no estuvieras rodeada de gente. Es difícil hacerme escuchar con tanto público-

-En realidad me estaba escondiendo. Me había cansado un poco la insistencia de varias personas, en especial la de un joven empresario del Reino Tierra- señalo al mencionado con la mirada y Harumi enseguida lo encontró. Era apuesto de eso no había duda, pero parecía estar ya un tanto ebrio y al parecer se estaba quedando dormido en la mesa del banquete.

-¿A sí que tu escondite es detrás de un macetero?- Cuestiono divertida Harumi pues aquel chico borracho seguramente no podría ni encontrar su zapato aun que lo tuviese puesto.

-Bueno, tú fuiste la única persona que logro encontrarme- ambas chicas rieron

Pronto la conversación entre las jóvenes comenzó a fluir sola, entre trivialidades del negocio y risas el tiempo se le escapo como humo. Cuando miraron la hora ya pasaba de media noche...

-Cielos, creo ya es hora de retirarme- Dijo de pronto Harumi mirando el reloj en su muñeca.

-Tienes razón, no quiero que mi satomovil se convierta en calabaza- Le secundo la heredera preparándose para partir.

-Hasta luego Harumi, buenas noches-

-Buenas noches señorita Asami, descanse – se despidió la joven empresaria mirando como la heredera de alejaba hacia la salida del enorme salón.

Pronto dos meses más habían pasado desde aquel encuentro, ambas empresarias mantuvieron contacto encontrando Asami en aquella joven a una buena amiga. En la última carta que envió al polo sur, trato de detallar lo mejor que pudo al evento de gala al que asistió. Quería contarle a Korra acerca de los nuevos tratos que había hecho y de la nueva amiga que conoció… Talvez lo último la motivase a contestar. Rio para sí imaginando un puchero de celos en la cara de la Avatar.

Los frutos de aquella reunión estaban haciendo notar en Industrias Futuro. La producción aumentó considerablemente y muchos tratos habían sido cerrados en los pocos días que apenas habían pasado desde aquella fiesta. Muchos nuevos inversionistas se había acercado y los que ya estaban previstos ya habían firmado sus contratos. Ganando cada vez más terreno en la Industria.

-Señorita Asami, tiene una visita- le comunico su asistente abriendo con cautela la puerta de la oficina

-¿Visita? -

-Es la Señorita Harumi de la corporación Onix-

La heredera se sorprendió un poco al saber que era ella, no le había comentado nada acerca de que llegaría a Ciudad Republica

-Hazla pasar...- Le respondió a su asistente quien enseguida acato la orden de su superior.

-¡Hola!- Enuncio Harumi esbozando una enorme sonrisa- Siento venir así, estaba de paso por aquí y pensé en venir a visitarte-

-Pues, gracias-

-¿Estas muy ocupada? ... Veras yo, me estaba preguntando si te gustaría acompañarme a desayunar.-

-Supongo que puedo darme un descanso, además que salí con prisa de casa y no comí nada... – decía mientras acomodaba sus papeles a un lado y se ponía de pie.

-¡Sí!...- Soltó con entusiasmo llamando la atención de Asami ante su efusividad- Es decir... Gracias por acceder- dijo visiblemente apenada.

Asami solo se limitó a sonreír y juntas salieron rumbo a un pequeño restaurante. Nada ostentoso pero si con un servicio y comida excepcional.

-Valla, ya decía yo que los productos Col eran de mala calidad... Pero no creía que a ese grado- decía entre risas la originaria de la nación del fuego.

-Sí, esa aeronave quedo hecha trizas-

-Debe haber sido muy emocionante viajar junto al Avatar-

-Así lo fue- respondió la ingeniera con nostalgia bajando la mirada.

-Asami... ¿Puedo pregúntate algo?... Algo, de carácter personal- Cuestiono de pronto la joven notablemente nerviosa, jugaba con sus dedos y miraba a todos lados como si buscase alguna salida

-Adelante…- dijo la heredera curiosa por lo que cuestionaría, aunque claro, al ver muchas veces ese tipo de comportamiento antes, sabía hacia donde se dirigía aquella pregunta.

-Estas... ¿Estas saliendo con alguien?-

-¿Saliendo con alguien? – ahí estaba. sus instintos no le fallaron aun que se sorprendió un poco al confirmarlo pues era la primera mujer, además de Korra, en atreverse a decirlo.

-Ah...sé que sonará raro, y tal vez te incomode. Por qué es decir las dos somos chicas y bueno... Lo que quiero es decir es... ¿Te... Te gustaría salir conmigo? – dijo Harumi ahora más que nerviosa al percibir el silencio de la heredera.

-No me incómoda- Resolvió rápido Asami tratando de calmar a su acompañante- Y no es nada raro sentirse atraído por alguien del mismo género... Harumi, de verdad me siento alagada de que alguien como tú se fijará en mi-

-¿Y quien no lo haría? Eres hermosa, inteligente...y de verdad me gustas – Se sinceró la joven ahora sonrojada.

Asami guardo silencio nuevamente unos segundos tratando de encontrar las palabras correctas a lo que diría –Gracias Harumi… pero en estos momentos, hay…hay alguien más ocupando mi corazón...- dijo la CEO de industrias Futuro. Ahora era ella la que sentía avergonzada y lo que menos quería era lastimar a aquella joven en la que había encontrado una amiga.

-No te preocupes... Vaya, disculpa por todo esto, es solo que escuche a muchas personas decir que no salías con nadie. Y a decir verdad desde que te vi en aquella fiesta me robaste el aliento... – dijo rápidamente la chica manteniendo una sonrisa pero Asami parecía demasiado apenada como para mirarla.

-Cielos esto se volvió incomodo- Rio Harumi tratando de calmar la tensión que abruptamente ahogo el ambiente.

-No, no, es sólo que...-Trataba de articular la heredera sintiéndose tonta.

-Debes de amar mucho a esa persona... Al parecer llevas esperando mucho tiempo por su retorno... – Dijo de pronto Harumi haciendo que la de labios carmín se sorprendiera ante el poder deductivo de la chica.

-Si…- dijo cabizbaja recordando que ya casi eran dos meses desde que esperaba una respuesta de Korra desde la única carta que le envió.

-Esa persona es muy afortunada, el tener alguien como tu esperándola...- Dijo Harumi manteniendo aun una sonrisa en sus labios. -Yo invitó este desayuno. ¿Asami dime, al menos podríamos ser amigas? – cuestiono con inocencia mientras se ponía de pie disponiéndose a marcharse.

-¿Que acaso no lo éramos ya? – Respondió la heredera mirándola esta vez a los ojos y devolviéndole la sonrisa.

-¡Eres asombrosa!... Gracias, nos veremos pronto, debo regresar a la Nación del Fuego-

-Que tengas un buen viaje- se despidió de ella observándola salir del restaurante.

Terminando su jornada de trabajo Asami regresaba a su hogar, tan grande, tan vacío. Mako y su familia le habían pedido que se quedara con ellos al fin y al cabo era su mansión; sin embargo Asami se negó, alegando que quería que ellos estuvieran los más cómodos posible. Por lo que se mudó a una de las residencias de la familia Sato. Enormes, elegantes, haciendo denotar su estatus. A Hiroshi le gustaban ese tipo de arquitecturas por lo que las propiedades de su familia siempre tenían las mismas características aristócratas.

Después de un largo y relajante baño se recostó en su cama con la carta de Korra en sus manos. La releyó nuevamente como esperando encontrar algún mensaje secreto entre líneas... Nada. Suspiro hondo y se abrazó el trozo de papel contra su pecho para finalmente quedar dormida...

O-o-O-o-O-o-O-o-O-o

-Asami que gusto verte –Le saludo el maestro aire con una reverencia.

-Hola Tenzin-

-Muchas gracias por venir como te lo pedí-

-No, es nada. También quería ver qué tal les ha ido con los nuevos trajes-

-¡Son geniales Asami! - gritaba Meelo descendiendo suavemente después de un vuelo.

-Quien diría que los maestros aire surcarían los cielos de esa manera...tú lo hiciste posible Asami-

La heredera solo se limitó a sonreír, si estaba en sus manos el poder ayudarles con gusto lo haría.

-Por cierto, quería comunicártelo a ti antes. Llego una carta proveniente de la tribu agua. Es de Tonraq...Vienen hacia acá-

Asami no pudo ocultar su felicidad. Una enorme y genuina sonrisa se extendió por todo su rostro, sus mejillas se sonrojaron y su corazón se revolucionó al pensar que pronto la vería.

-¿Cuándo llegarán? -

-Mañana por la noche-

-¡Es fantástico!- dijo con entusiasmo

-Sabía que te alegraría. Daré aviso a los demás para que vengan a recibirla. Seguramente le animará ver a todos reunidos-

-Seguro lo hará. Muchas gracias por decirme Tenzin-

-Eres una persona importante para ella. Es obvio que tienes que estar aquí -

Su rostro resplandecía como hace mucho no lo hacía, una hermosa sonrisa adornaba sus labios y por primera vez en tres años se encontraba realmente feliz.

-Korra vendrá... - se repetía en su mente mientras conducía hacia a su hogar. Mañana, después del evento de la apertura de la modernizada Estación Central de la Ciudad se reuniría en el templo aire con sus amigos esperando la llegada de la morena.

Aplausos y flashazos de cámaras era todo lo que lograba captar, después de cortar el listón de inauguración los medios de comunicación comenzaron a acecharla ávidos de una entrevista exclusiva con la gran CEO de industrias futuro.

-Muchas gracias por sus palabras Señorita Sato- decía el reportero ofreciéndole una reverencia para después alejarse. Asami suspiro aliviada de que al fin hubiese terminado con cada uno de ellos.

-Hola preciosa ¿Eres Asami verdad?. Es una preciosa estación- Dijo de pronto de tras de ella un chico escuálido y con sonrisa boba.- Tal vez puedas darme un recorrido privado alguna vez ¿Qué dices?- puntualizo moviendo sus cejas en plan coqueto. Acto que le pareció terriblemente odioso a la heredera.

-Me agrada más la idea de ponerte en un tren y enviarte muy, muy lejos- respondió mientras se cruzaba de brazos

-Ja, ja, ja, Que graciosa, me gustan las chicas con humor. Quizás deba Presentarme, soy el príncipe Wu, futuro rey- dijo con aires de grandeza.

-Estoy al tanto de quien eres-

-No dejes que mi reputación te intimide. Sigo siendo humano, igual que todos los demás. Pero más humano, como extrahumano o ¿súper humano?-

-Infrahumano…- le corrigió la pelinegra.

-Entonces que dices, ¿Te gustaría salir esta noche con un súper humano que pronto será rey? – Dijo nuevamente cen ese tono coqueto mirando a la hereda con una sonrisa torcida. Asami solo guardo silencio buscando en su mente las palabras menos agresivas y diplomáticas para rechazar a un próximo gobernante.

-Príncipe Wu, el presidente Raiko quiere hablar unos asuntos reales muy importantes- Dijo Mako apareciendo de pronto. Al parecer la cara de sufrimiento de la heredera logro captar su atención

-¿Ahora?, Ah, bien. Piensa mi oferta linda- con un beso al aire dirigido a la CEO se dio media vuelta alejándose. Asami rodo los ojos esperando a que el príncipe no volviera como lo propuso.

-Es encantador ¿no crees?- dijo Mako con sarcasmo

-Es algo… ¿Cómo es que soportas ser su guarda espaldas?-

-Bueno, solo recuerdo que cuando el asuma el trono volveré a ser detective-

-¿Y eso funciona?-

-También voy a casa y golpeo mi cabeza contra el muro por una hora solo para liberar el estrés- Asami soltó una risa genuina divertida.

-Qué bueno verte Mako. Ha pasado mucho tiempo ¿Has sabido algo de Bolín?-

-No he hablado con el últimamente, pero viene a la ciudad para la coronación. Y Beifong me dijo que Korra llega esta noche.

-Estoy ansiosa por verla- Admitió la heredera ruborizándose ligeramente.- Sera extraño reunir al viejo equipo avatar después de todos estos años-

Mako sonrió mientras observaba detenidamente a la ingeniero, la felicidad que mostraba era tal que podría decirse que la desbordaba. Aunque él y Asami hablaron muy poco después de la partida de Korra se dio cuenta de lo que ella sentía era genuino, y no como su mente lo había tergiversado como una jugada de ambas como venganza por su comportamiento.

-Bueno, escoltare al príncipe Wu, hasta el hotel para recoger unas cosas. Nos veremos mas tarde en el templo aire.-

-Está bien, hasta entonces- Se despidió del policía con un pequeño ademan de su mano. Ansiosa por que llegara hora termino sus pendientes en la empresa para enseguida embarcarse en el ferri al templo aire. Quería llegar temprano y por nada perderse de ningún segundo de la llegada de la Avatar.

-¡Asami!- La joven promesa de los maestros aire se levantó de su asiento contenta de recibir a la heredera ofreciéndole un asiento a un lado de ella.

-Hola Jinora -

-Te vez muy feliz, y puedo imaginar por qué – dijo con una sonrisa picara provocando un sonrojo en la heredera. El pequeño Pabu salió de pronto corriendo hasta el regazo de Asami alegre con la visita de la joven empresaria.

Pronto los demás comenzaron a llegar. Lin acompañando al presidente Raiko y su esposa, Mako y Wu, quien estaba extasiado por conocer al Avatar en persona. Todos aguardado la hora estimada del arribo de la nave.

-¡Una embarcación de la Tribu Agua está llegando!- Alerto uno de los acólitos y enseguida todos los presentes se dirigieron con prisa al muelle. El corazón de Asami latía cada vez más rápido a medida que la embarcación se acercaba y cuando al fin anclo la primera en salir fue Naga seguida del jefe Tribal y luego, nadie más….

-Tonraq me alegra tenerte de nuevo en la ciudad- Le recibió Tenzin estrechando la mano del sureño. –Y todos están felices de ver al avatar otra vez-

-¿Que quieres decir? ¿Korra no esta con ustedes?-Salto Tonraq desconcertado -Korra se fue del polo sur hace seis meses. Me escribió cartas ella me dijo que estaba aquí en Ciudad Republica-

-Tonraq tu hija no se encuentra aquí-

-¿Entonces donde esta?-

Tonraq al igual que todos se mostró perplejo al no encontrar a Korra en la ciudad. Reuniéndose en el comedor del templo aire todos hablaban y discutían del posible paradero de la joven. Asami simplemente guardo silencio sintiendo como su corazón se desquebrajaba. Un denso nudo se formó en su garganta. Aunque quisiera opinar el dolor en su pecho se lo impedía.

-Asami ¿estas bien?- cuestión Mako preocupado observando el semblante triste que portaba.

-Sí, no es nada- respondió apenas.

.

.

.

Una semana había pasado desde que supieron de la desaparición de Korra, el Reino tierra estaba en caos y ante la presencia de Kuvira la tensión entre las naciones aumento después de rechazar la coronación del rey Wu. En Ciudad República y en los pequeños pueblos el temor de caer en manos de la Unificadora era cada vez mayor…

Y ahora Asami no podía estar más que preocupada por Korra, el no conocer donde se encontraba le intrigaba. Sus razones para huir debieron haber sido muy fuertes para obligarla a tomar aquella decisión. Y ahora todo lo que quedaba era tratar de comprenderla y esperar nuevamente hasta que se encontrara lista para volver.

-Hola... – dijo la heredera sin mucho ánimo saludando a la joven que entraba a su oficina.

-Hey, ¿Estás bien? – cuestiono preocupada Harumi al ver el rostro de la CEO de Industrias Futuro.

-Sí, solo... Estoy bien, no es nada. ¿Cómo va tu compañía? – dijo tratando de mostrar la mejor de sus sonrisas a la joven.

-Nuestras acciones subieron este mes. Así que vamos bien-respondió confiada

-Qué bueno saberlo... -

-Asami... - Harumi se acercó con cautela hacia ella posando su mano sobre el hombro de la heredera... Sin poder evitarlo las lágrimas comenzaron a apañar sus jades. Y sin pensarlo se abrazó a la chica en automático desahogando por primera vez todo el dolor, desespero e impotencia que guarda en su corazón desde que Korra se marchó. Asami en ese momento se sintió vulnerable. Estaba sola, sus amigos estaban ocupados en sus propios asuntos. Tenzin y los maestros aire realizando misiones en ayuda del reino tierra. Su familia, la única persona que le quedaba, con la tuviera un vínculo de sangre. Encarcelado. ¿Que debía hacer? ... Estaba totalmente sola...

La chica de la Nación del Fuego, no dudo en brindarle su hombro para sollozar y en silencio aguardo a que la heredera se tranquilizara.

-Yo lo siento mucho... – Dijo al fin Asami después de unos minutos cuando se hubo calmado.

-Tranquila, está bien. Hay ocasiones en la que es necesario llorar para descargar todo el dolor con el que hemos estado cargando... -

-Gracias... -

-¿Hay algún en lo que pueda ayudarte? - Asami sonrió y negó con la cabeza.

-Estoy bien. Creo que iré a dar un paseo. Tal vez eso ayude a despejarme un poco-

-Buena idea. Si necesitas algo, no dudes en llamarme -

Asami asintió y junto a Harumi salió del Industrias Futuro. Antes de despedirse la chica de la nación del fuego le regalo un último abrazo de a la heredera antes de continuar por caminos separados. Con una sonrisa se despidieron y Asami subió a su Sato-móvil pensando a donde podría ir...

Por mera inercia llego al estudio en su hogar. Usualmente el trabajar en algún nuevo proyecto le relajaba, entonces miro hacia un lado, observando todas las cartas que su padre le había enviado desde que fue encarcelado...

Se sintió exasperada. Día tras día le escribía una carta. ¿Que trataba de reparar con eso?, ¿Que acaso Hiroshi no se daba cuenta de todo lo que echó a perder? Movida por el torbellino de emociones que le atormentaban tomo el montón de cartas. Iría a regresárselos ella personalmente, a decirle que no necesitaba nada más de él.

En ocasiones la ira y la decepción podían llevar a una persona a tomar decisiones erróneas o precipitadas. Asami sabía bien eso. Por lo que trato de calmarse un poco antes de cruzar el umbral de la puerta de la prisión de Ciudad Republica, pensó en irse y dejar ese asunto por la paz, pero los sentimientos que tenía en el momento le motivaron a continuar.

-Señorita Asami que gusto verla, ¿sucedió algo?-Dijo uno de guardias desconcertado de su inusual visita

-No, no es nada. Yo, quisiera ver a mi padre-

-Oh, claro, pase por favor…-

La heredera siguió al guardia hacia el área de visitas; un espacio grande con varias mesas en donde los reos podían tener contacto con sus seres queridos. Tomo asiento en una de ellas, saco las cartas de su bolsa poniendo los sobres perfectamente sellados sobre la mesa y nerviosa aguardo a que llevaran ante ella a Hiroshi.

A los pocos minutos apareció su padre y al parecer a él no le habían comentado quién era su visita pues al verla sus ojos se abrieron con sorpresa, alegría y lágrimas… Por su parte Asami también se pasmo; la visión que ahora tenía de Hiroshi, no era para nada parecida a la de hace casi cuatro años: estaba más delgado. Su pelo completamente blanco cual nieve de la tribu agua al igual que su característica barba, se le veía cansado, arrepentido.

-Asami, viniste- dijo el hombre tomando asiento frente a ella.

-Vine a devolverte tus cartas- respondió ella con indiferencia empujando los sobres hacia él.

-Nunca las abriste - dijo con decepción observando los papeles intactos

-Deja de escribirme. No quiero saber o escuchar de ti otra vez- Soltó la heredera fríamente y dispuesta a irse se puso de pie.

-¡Espera! Déjame decirte algo y nunca más te contactare de nuevo-

Asami se detuvo y aun insegura tomo asiento desviando la mirada de Hiroshi

-No puedo perdonarme a mí mismo por las cosas horribles que hice y nunca espere que me perdonaras. Separe la familia y destruí nuestro nombre. Pero viendo hacia atrás. Tu eres lo único bueno que hice. Eso me alegra. Solo quiero que sepas que estoy muy orgulloso de ti Asami. Tú eres el mejor invento que haya creado- finalizo el hombre observando atento a su hija. Asami cerró sus ojos con fuerza y aun tratado de evitarlo las lágrimas pronto inundaron sus ojos. Se paró del lugar sin mirar a su padre y salió corriendo con surcos salados recorriendo su rostro.

Aquellas palabras habían logrado penetrar en lo más profundo de su corazón. La forma en que las dijo, en como la miro; supo que no era mentira, que cada vocablo iba cargado de sinceridad. ¿Quede debía hacer ahora? Hiroshi le arrebato todas las armas que utilizaría para cortar todo contacto con él. Sin planearlo sus pasos la llevaron hasta el parque Avatar; construcción que tuvo gran aportación por parte de ella, en especial, la escultura frente a ella en donde se había detenido. Una enorme figura de la Avatar Korra adornaba el verde entorno. La gente ahí parecía divertirse y vivir sin preocupaciones, solo eran felices. Tomo asiento en una de las bancas siendo presa rápidamente de las lágrimas amargas de desolación…

-Korra…- murmuro dirigiendo su vista hacia la estatua, y justo en ese momento un padre e hija jugaban bajo los pies del monumento. Entonces entendió lo que debía hacer. Si, la traicionó, y atento contra ella, pero le mostraría que no es igual a él. Le mostraría lo que ella alguna vez quiso ver de él.

Al siguiente día y después de volver a meditarlo, decidida se encamino nuevamente a la prisión no sin antes tomar el viejo tablero de pai-sho de su padre con el que solían jugar. Sin hacer más comentarios los guardias dejaron entrar nuevamente a la heredera, volvió a tomar el lugar de antes y aguardo a la llegada de su padre.

-Regresaste- El tono de alegría era evidente en la voz del exCEO de Industrias Futuro.

-La primera vez que vine aquí fue porque quería decirte cara a cara que no quería volver a verte ni saber de ti otra vez. Quería que mis palabras te dolieran para que supieras cuanto me lastimaste-

-Lo Lamento- dijo agachando la mirada totalmente arrepentido.

-Pero cuando te vi no fue rabia lo que sentí, fue tristeza. Cambiaste nuestro pasado y destruiste nuestro futuro juntos.

-Quiero enmendarme-

-No sé si alguna vez pueda perdonarte, pero eso no significa que no lo intente- Se agacho a su bolsa y saco el tablero poniéndolo sobre la mesa

-Pensé que podríamos jugar Pai-Sho, como lo hacíamos-

-Nada me haría más feliz Asami- respondió Hiroshi con una genuina alegría. Asami solo guardo silencio mientras sus rojizos labios se curvaban ligeramente formando un sonrisa.

O-o-O-o-O-o-O-o-O-o

Regresaba a ciudad república, gracias a Toph entendió que para volver a ser quien era necesitaba de sus amigos, de quienes la quieran, de Asami. Mientras el viento revolvía su corto cabello recordó las palabras de la maestra tierra cuando trataba de ayudarla.

-¡Anda levanta ese trasero pies ligeros, esa chica no estará esperándote por siempre!- dijo de pronto la anciana distrayendo a la Avatar quien al ponerse nerviosa dejo que una roca la tumbara nuevamente en el suelo.

-¿Que…?- Respondió ruborizándose completamente.

-No te hagas la tonta conmigo, aunque este ciega se perfectamente lo que sucede en el mundo gracias a la lianas y créeme que lo que sientes por esa chica se puede se puede ver a kilómetros de distancia-

-Yo no…-

-Jajaja tan torpe como en tu vida pasada. Anda pelea demuéstrame que te importa-

Sonrió con nostalgia, agradecida de haber encontrado a una vieja amiga que le ayudo a abrir los ojos, ahora se sentía lista para volver, de arreglar las cosas con todos, con ella…


Actualización después de un largo, largo tiempo. Espero el capitulo les haya gustado, fue difícil imaginar a Asami en esa situación ya que a mi parecer da la impresión de haber sido fuerte ante la ausencia de Korra. El próximo capitulo trascurre en el reencuentro de ellas aun que no se si seria bueno incluir el punto de vista de Korra mientras estuvo alejada. ¿Ustedes que opinan?

Agradezco mucho sus comentarios y por seguir esta historia que aun que no tiene nada de extraordinaria ( ami parecer) es de su agrado. Muchas, muchas gracias de verdad y nos leemos muy pronto!