Amable compañía.

Winry siguió a Edward hasta su habitación.

-¡Ed!¡Ed!

-¿Que quieres?

Espera... ¿Me ha llamado Ed?.- pensó Edward al escuchar como lo había llamado.

¡Ups! Espero que no se enoje...- pensó Winry al darse cuenta de su error.

-¿H-h-hay al-gun problema que te llamé así?

-No, no importa.

Fiiiu, Que bueno que no se enojo.

-Mas importante ¿Porque lo hiciste? ¿Porque peleaste con tu hermano?

-Es algo que alguien como tú no lo entendería.- dijo cerrando la puerta.

-Si tienes la amabilidad de explicarlo, te entenderé.- dijo poniendo su pie para evitar que cerrará.

Él únicamente la miro, suspiro y la dejo pasar. Está era la primera vez que ella estaba ahí, el lugar estaba lleno de libros, en medio de aquella biblioteca-habitación de color blanco, estaba una pequeña cama, en los costados unas mesitas de noche y un escritorio de mediano tamaño, aunque estaba algo desordenado, tenía un estilo muy elegante.

-Cuando el Fuhrer tiene varios hijos, se hace una pelea para decidir quien es el mejor candidato, aunque claro, el hijo mayor es el que tiene la preferencia, pero si algún hermano no está de acuerdo, puede retarlo. Eso fue lo que sucedió aquí, Al me reto.- dijo mientras se lanzaba a su cama.- ¡Agh!

-... Estas muy herido.- dijo mientras tomaba el brazo izquierdo de Edward.- tendré que hacerte algunas curaciones para que no se te infecte.

-No es nece... ¡Agh!.- hizo una mueca de dolor.

-Tienes que dejar de ser tan orgulloso.- camino hacia el escritorio y busco entre las cosas de Edward.- ¿no tienes algún botiquín de primeros auxilios?

-Si está en ese cajón de ahí.

-Ah ya veo.- de una caja de mediano tamaño con una cruz roja dibujada, saco algunas vendas, pomadas para el dolor, gasas y algunas soluciones desinfectantes.- ven acércate.

Edward a regaña dientes se acercó a ella y dejo que limpiara sus heridas.

-Cuando todo esto se calme intenta hablar con Alphonse, si le das una buena razón, él te entenderá.

-... Yo... No quiero que Al sufra aún más.- no quería que ella supiera lo que había pasado hace 3 años.

-¿Eh?¿De que hablas? Al es muy feliz cuando está contigo y con tu papá. Él lo único que quiere es estar cerca de ustedes.

-¿Tú crees?

-Si, cuando estábamos en Resembool, Al me lo contó. ¡Ya se! ¡¿Qué tal si hacemos algo los tres juntos?!

-¿Como que?

-Umm, ¿hay algún salón de baile por aquí? Un café también estaria bien. Tratar de cambiar el ambiente en el que estamos, aunque se que será peligroso... Podemos llevar al Coronel Mustang y a Riza-san.

-Umm, supongo que puede funcionar. Aunque no creo que Al acepte ir.

-Lo puedo invitar yo.

-Esta bien, una vez que nos recuperemos podremos salir.

Una vez que termino de curarlo, tomo el botiquín y se dirigió a la puerta.

-Oye, por cierto.- dijo Ed, mirando las muñecas de Winry que estaban llenas de vendas.- tus manos, también están lastimadas.

-Oh esto... Es por mi entrenamiento.

-Ya te dije que no es necesario que lo hagas.

-Quiero hacerlo para serle útil a ambos.- dijo con una sonrisa.- pero ahora quiero ir con Al, también debe de estar herido.

Salió por la puerta, dejando a Edward sin palabras.

Ella definitivamente es hermosa, no solo físicamente, tambien sus sentimientos lo son... Me gustaría que... Jajajaja si como no, ahora no tengo tiempo de pensar en eso, lo primero es concentrarme en el objetivo de Adolf y Dante...

-¡Ed!.- entró de repente a la habitación.

-¡Aaah!

-¡¡!! ¡¡Ay, Perdón!! Pero... Esque no se donde es la habitación de Al.

-Tch. Es a la siguiente puerta.

-Ah, gracias.- dijo con una sonrisa y cerro la puerta.

Aunque es algo torpe... Pero es parte de su encanto.- dijo mientras se lanzaba de nuevo a la cama.- ¡Ay!¡Ay!¡Ay!.- se quejo del dolor.

La siguiente puerta... ¿Será aquí?

Winry tocó la puerta que le había dicho Ed y se acercó a escuchar.

-¿Quien es?.- escucho la voz bailarina de Alphonse.

-Soy yo Winry.

-¿Que pasa?

-Puedo pasar a curar tus heridas.

-...- escucho como alguien quitaba el seguro de la puerta desde adentro y Al asomo la cabeza, tenía rastros de sangre y aún llevaba su ropa desgastada por el encuentro.- Adelante.

La habitación de Al era del mismo tamaño que la de Edward y muy similar, solo que la habitación de Al era de color azul cielo y más arreglada.

-¿Puedo ver tus heridas?

-Umm.- dijo algo sonrojado.- yo... Quiero curarme solo.

-No seas así, vamos déjame ver.

Al le mostró su brazo que estaba más dañado y ella comenzó a limpiarle.

-¿Porque retaste a Edward?.- dijo mientras tomaba algunas cosas del botiquín.

-Yo, solamente quería que alguien me tomara en cuenta... Ahora solo hice el ridículo.- cerro su mano en un puño y trato de evitar la mirada de Winry.

-Estuviste increíble peleando.- le dijo con ternura.- pero no es bueno que ustedes estén peleando, siempre han estado juntos, no dejen que algo tan tonto cómo eso los separe. Además, que importa si hiciste el ridículo, mientras tu estés contento contigo mismo todo está bien.

-... Gracias... Ummm.- dijo pensando en las palabras más adecuadas.- o-oye Winry...

-¿Si?

-Ummm, te gusta...

Alguien tocó la puerta de la habitación con fuerza, ambos dieron un brinco.

-Se solicita su presencia en el despacho del Fuhrer.- era la voz del Coronel Mustang.

-Parece que te tienes que ir...

-S-si.- dijo mientras se ponía de pie.- nos vemos luego.

-¡Oye Al!

-¿¿??

-¿Te gustaría acompañarme a mí y a Ed a algún lugar en la ciudad?

-¿Eh?

-Queremos salir de la rutina por un rato. Ya luego nos ponemos de acuerdo. ¡Nos vemos!.- se despidió con un gesto de la mano y salió de la habitación.

¿Salir? ¿Los tres? Aunque quisiera salir solamente contigo...- pensó mientras veía su brazo, había hecho un gran trabajo haciendo las curaciones.- Pero, a mi tampoco me gusta estar peleado con Ed, él siempre ha estado a mi lado...

Salió de su habitación y se topo con Edward.

-¿Tú sabes que quiere el viejo?

-No, no se.

-Ah, ya veo.

Ambos caminaron a la par, en silencio. Edward de vez en cuando volteaba a verlo de reojo, la expresión de su hermano era triste, pero no se veía como en la sala de entrenamientos, con rencor y odio.

-¿Como te sientes?

-Mejor, ¿Y tú?

-Igual, por cierto... Al fin te gane en una pelea.

-¿Eh?.- el comentario lo había confundido un poco.

-Asi es, desde niños hemos peleado y siempre me ganabas. Supongo que después de tantos años al fin he aprendido tu forma de pelear.

-Jajajaja tu nunca cambias, ¿verdad Nii-san?

-Jajajaja, no nunca lo haré.

Llegaron al despacho de su padre. Él estaba sentado en su silla y algunos consejeros estaban flanqueandolo. Dudaron en pasar, pero su padre les hizo un gesto con la mano para que pasarán.

-Muchas felicidades, su pelea ha sido admirable, digna de los hijos del Fuhrer. Ambos demostraron que tienen las habilidades para convertirse en Fuhrer. Edward, tu fuerza, agilidad, habilidades e inteligencia, son las necesarias para ser el más grande de los Fuhrer que ha gobernado este país.

-Gra...

-Pero.- dijo interrunpiendolo.- tienes que hacer algo con tu carácter para que lo mejores, además de prácticar habilidades de negociación y liderazgo, apartir de mañana tomarás clases de ello con la Mayor General Oliver Mira Armostrong y el Coronel Roy Mustang.

-¿Eeeeeeeeeehhhhh?.- esa mujer era conocida como la Reina del hielo, lideraba uno de los mejores batallones del país y justodiaba sin piedad la frontera norte.

-Asi es. Ella llegará mañana.

-Oye viejo, ¿Porque no me preguntaste primero?

-La Mayor General es una mujer de un carácter muy fuerte que seguramente te pondra a raya.

Trago saliva, la última vez que la había visto fue cuando él tenía 10 años, fue la primera persona a la que Edward le hacia caso y que por poco y lo hacía llorar.

-Y tu, Alphonse, eres lo contrario a tu hermano, tu forma de ser me ha demostrado que serás un gran y sabio líder. Pero, te hace falta más estrategia, más experiencia en peleas cuerpo a cuerpo, más firmeza en tus decisiones y más voluntad, aprenderás sobre eso con el Teniente General Grumman.

-Si, padre.

-Oye Al, ¿no podemos cambiar de maestros?.- le dijo en un susurro.

-No, quiero vivir un poco más.- le contesto con cara de burla.

-Agh.- hizo un gesto de dolor recordando su triste agonía.

¡Hola! ¡Aquí Misaka Mikoto de nuevo!

*Risita*

¿Que les pareció el capítulo?

Muchas gracias por leerlo y por votar.

¡Y ya saben!

Los espero en mis futuros proyectos.

¡Bye bye!