Hola a todos!! Uf!! despues de siglos sin comunicarme, vuelvo otra vez a hacerlo, solo para pedir disculpas a todos aquellos que me animaron a escribir, y para aquellos que por alguna razon, trataron con la exotrsion que siguiera con mis historias...
La verdad, es que no estoy deprimida ni nada por el estilo. El motivo que me aleja de mi pasion por el fanfiction, es simple y llanamente, que me encuentro inmersa en un proyecto para salir de la debacle economica en la que me encuentro. Y los proyectos llevan demasiado tiempo, y desgraciadamente esto me quita el que necesito para escribir.
No los abandono ni nada por el estilo, solo se me atrasan un poco las cosas que tengo que hacer. Por ahora les dejo este capitulo, que de antemano pido disculpas si tiene algun error, o esta mal escrito. Se que es corito, pero dentro de algunos dias, les prometo que subiré el que sigue, que es mas largo. Solo denme tiempo para corregirlo y verán que antes del viernes estara en fanfiction!
Con respecto a aprendiendo, tengo todo, pero estoy bloqueada en el capitulo 39... la llegada a España se me hace dificil, pero ya estoy encaminada. Por alguna razon no mencionaré nombres, de calles ni nada, porque primero, nunca estuve en España, y segundo no quiero mandarme una de aquellas y despues recibir cientos de mails, diciendo que estoy en un profundo error.
Para aquellos que quieran saber, si lei el septimo libro y mas adelante les daré mi opinion, solo puedo adelantarles que me parecio muy lacrimógeno, pero que cumplió altamente con mis expectativas (Sobre todo el epilogo!!)
Ahora un saludo especial a todos mis hermanos de Perú, que por estos momentos estan viviendo momentos dificiles. Animo y fuerza, y por sobre todo, quiero que me mandes un mensaje tu anjali, que no se nada de ti, y estoy muy preocupada...
Ahora si, los dejo, y espero que la espera haya valido la pena... si no, bueno aprieten el go y manden tomates (Pues aqui en ARgentina, las verduras estan recaras!!)
Capitulo 11
Ginny tuvo una semana de licencia en el trabajo, alegando una rara enfermedad. Harry le habia prohibido decir algo respecto a la boda. Y todo ese tiempo lo destinó más que nada a llorar… de dolor e impotencia por todo lo que tenía que aguantar. Hermione ya le habia contado de la llegada de Draco buscándola, y eso la deprimía mas… pero lo mas deprimente y nefasto para ella era soportar los embates de Harry. El joven no desperdiciaba momentos para recordarle lo despreciable que era… y la humillaba. Las cenas consistían en comidas fabulosas, la mayoría de ellas que Ginny nunca en su vida podría degustar… y el se burlaba, poniendo en evidencia la modesta comida que se servía en la madriguera, diciéndole que ella no tenia paladar que para tan fastuosos platillos. Pero a pesar de todas las palabras humillantes, podía estar tranquila en otro aspecto. El no la acosaba constantemente, por cumplir la cláusula y consumar el matrimonio… al menos en eso la dejaba en paz.
Se pasaba la mayor parte del día en su habitación. Estaba decorada de color blanco, con una cama de madera, algo simple. Al frente de esta tenía un pequeño armario para la ropa y a un costado un tocador con un espejo. La habitación era modesta… como le decía Harry a veces, "la decoramos así, para que no extrañes la mugre en la que vivías."
Cuando no estaba Harry, ella se dedicaba a recorrer la casa. Ya no se parecía en nada a la vieja casa de los Black, toda infestada de cuanta alimaña mágica existiera, que conociera cuando tenía 14 años. Pero era solo la suciedad lo que habían removido. Todo lo demás, desde los muebles hasta los cuadros de viejos magos y brujas, con caras deformes, permanecían en el mismo sitio. Los grandes ventanales seguían tapados por las enormes cortinas de terciopelo bordó, dándole a la casa un aspecto frío y tenebroso. El comedor diario era lo único que valía la pena. Las paredes habían sido pintadas recientemente y parecía la parte mas viva de la planta baja. El viejo cortinado, roído y enmohecido, que tapaba a la madre de Sirius y el cuadro de esta, habían desaparecido, dejando en su lugar una hermosa pintura de los padres de Harry en el día de su boda.
Su curiosidad la llevó un día a entrar al cuarto de Harry. Este tenía la sofisticación y el lujo de todo cuarto muggle: un televisor de pantalla plana y otros aparatos electrónicos que Ginny no conocía. Las paredes estaban pintadas en azul y los muebles todos de roble lustrado. Era espectacular. En el centro de la habitación, la cama más grande que Ginny podría haber visto, sin doseles, ni cortinas. A un costado la chimenea, y encima de esta, muchas fotografías mágicas. Ginny se acerco para verlas mejor. En la del medio estaba el trío. Ron, Hermione y un Harry, con rostro alegre, saludaban a la cámara y sonreían. Era una foto del primer año en Hogwarts; otra de la familia Weasley en pleno, esa fue tomada en la cena antes de ir al mundial de Quiddich. Otra del final de la escuela, otra con Sirius tomada en esa misma casa, en la Navidad antes que muriera… estaba tan perdida recordando tiempos pasados, que no escuchó que la puerta se abría y que alguien estaba detrás de ella. Ginny se acercó a ver bien la foto de Sirius, cuando Harry la tomó de la cintura y la atrajo hacia su cuerpo, hablándole al oído, calmadamente.
- ¿No te dijeron que es de mala educación, entrar a la habitación de un hombre sin permiso? – ella se tensó, porque no sabía como podría reaccionar. El olía su perfume. Ella quiso salir de esa situación, pero él la sostenía por sus brazos. – Ah… ¿ahora quieres escapar, comadreja? – ella dió un tirón y se soltó
- Yo…
- ¿Qué haces aquí? – dijo quitándose el saco y tirándolo en un sillón cercano para después quitarse la corbata – Nadie entra aquí, sin mi permiso…
- Lo siento… yo sólo estaba recorriendo la casa…
- ¿Quieres follar? – dijo mirándola burlón. Ella se puso roja.
- Eres un asqueroso degenerado… – él rió.
- ¡Vaya!! La sola idea te mata ¿no? – se desabotonaba la camisa. Ella lo miraba atónita – ¿Por qué me miras de esa manera?
- ¿Por qué te desvistes? – dijo nerviosa.
- Porque esta es mi habitación – sonrió - aparte no es para que hagas tanta alharaca. Habrás visto a Malfoy desnudo cientos de veces – ella bajó la cabeza y no contestó. El se quitó la camisa y quedó con el torso desnudo, cuando estaba por desabrochar su cinturón…
- ¡Detente!! – la miró – ¿no te das cuenta que estoy aquí? – chilló escandalizada.
- ¿Quieres hacerlo tu? –le ofreció su cinturón – anda, tiene un broche fácil… ¡ven, desnúdame! – agregó para luego reír a carcajadas de la cara de espanto de su esposa.
- Si, como si muriera por hacerlo – comenzó a caminar para salir de allí.
- ¿Cuánto hace que Malfoy no te toca?
- ¡Que te importa!! – dijo colérica.
- Veo que hace rato… estás histérica…te haría bien un polvo… - rió
- ¡Eres un cerdo¡Nunca lo haría contigo!! Eres una basura – él la tomó del brazo.
- Te dije que dejaras de insultar…
- ¡Seguro, porque tú lo haces conmigo!!
- ¡Yo me estoy cobrando una afrenta!!
- ¡Pues ya lo hiciste!!
- ¡No¡Lo haré cuando supliques… cuando me ruegues que no te deje!! – ella rió.
- ¡Vamos¿Y piensas que eso algún día llegará¡No seas iluso!!
- ¡No vuelvas a entrar a mi cuarto sin mi permiso!! – gritó cambiando su rostro jovial por uno cargado de rabia.
- Por mi, échale llave… yo nunca entrare aquí otra vez…
- Eso lo veremos… - ella lo miró desde la puerta – Ya llegará el día que caigas rendida a mis pies…
- Pues será el momento en que me mates, porque voluntariamente, nunca me tendrás de esa manera – Cerró la puerta de golpe. El tomó un zapato y lo lanzó hacia la puerta ahora cerrada.
- Ya lo veremos…las duras como tu son las mas fáciles que caen… - y sin decir mas, se dirigió al baño.
La vida seguía así para Ginny. Estaba contenta, cuando iba a trabajar. Eso la mantenía ocupada más tiempo y le impedía pensar. Solo cuando escuchaba el timbre que anunciaba la finalización de la jornada, sentía sus pies como cargados de plomo, pues tenía que regresar a su infierno. Y allí escuchar la cantidad de insultos y reproches que él le hacía cada vez que llegaba tres minutos después de lo que tenía que llegar. Aún recordaba el escándalo que le hizo, cuando una vez, después del trabajo, quedó con Hermione para visitar a sus padres, y luego cenaron en el Caldero Chorreante. Recordaba que entraba a la casa, cuando un brazo la golpeó contra la puerta y la dejó atrapada. Ella sintió por primera vez miedo. El la miraba, y de sus ojos salían chispas rojas. Ella forcejeó para librarse, pero no podía. Harry era demasiado alto y demasiado fuerte para su delgado cuerpo. Así que trató de tranquilizarse y demostrarle que no le temía, aunque estuviera a punto de perecer de terror..
- ¿Dónde diablos has estado? – le dijo acercándosele.
- ¡Que te importa! – le dijo ella aparentando serenidad – Acaso yo te pregunto donde pasas las noches…
- ¿Tienes celos?
- ¡Merlín!! – rió nerviosa – ¿Crees que si? – mas risas – ¡supéralo Potter, tu a mi, ni chispas de odio me haces sentir!!
- ¿Te haces la graciosa? – la apretó mas. – Dime donde has estado…. Y con quién?
- ¡Fui a ver a mis padres… - gimió de dolor -… con Hermione, y luego nos quedamos a cenar en el Caldero Chorreante!! – forcejeó nuevamente – estas satisfecho con la respuesta? – Lo miró. El se acercó y olió su cuello y su pelo – ¿Qué me hueles? Idiota!!
- Estoy verificando si es verdad lo que me dices… o si es mentira y has estado con tu amorcito… revolcándote!
- Deja de hacer eso… no sé como piensas averiguarlo… en el caso de que lo haya hecho… - el la soltó y se alejo.
- Me dices la verdad – ella lo miro sin entender – no hueles a sexo…
- ¿Qué? – dijo colorada.
- Ay linda… eres tan inocente!! Pero aun así, no vuelvas a tardarte mas de lo previsto… la próxima vez te dejaré marcas…
- Acaso insinúas que me vas a golpear? – dijo ella temerosa
- No lo insinúo… te lo aseguro! – y se encerró en su despacho.
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Ginny ya estaba acostumbrándose a sus repentinos cabreos, así que poco a poco fue perdiéndole el miedo… pero aun así se mantenía en alerta. No entendía como funcionaba la cabeza de un Psicópata… porque era eso para ella Harry. Un maldito enfermo con poder… el poder de tenerla acorralada y sin poder de decisión. Algunas veces Harry le daba respiros, era cuando dormía con Romilda Vane. Sonreía. "Es que al fin esa perra sirve para algo" pensaba Ginny. "Al menos me lo quita de encima un rato". Pero a pesar de eso, Ginny se sentía observada… no solo en la casa, en el ministerio, en la calle. A todo lugar que iba, Ginny tenía el presentimiento de que alguien la espiaba. Pero aun así, no dejo de hacer su vida. Trabajaba, comía con Hermione, A veces se iba a la Madriguera, o visitaba a sus padres… lo único que habia dejado de hacer y que lamentaba con dolor, era verlo. Ya no tenia noticias de Draco. El con la pena, habia decidido radicarse un tiempo en el Caribe, para, y según ella, olvidarse de todas sus desgracias.
- Ginny…. – dijo Hermione un día entrando a su pequeña oficina – quisiera ver… - la miró, la pelirroja estaba observando una fotografía, de cuando eran niños - Ginny estás bien?
- Dime Hermione… - dijo con lagrimas en los ojos – Desde cuando crecer y ser adultos, es tan doloroso? – Hermione la acaricio el cabello como Ron solía hacerlo – Recuerdo cuando niña, acostumbraba decirle a mama que no veía la hora de crecer, para poder hacer lo que me plazca sin pedirle permiso a nadie…
- Ginny…
- Y ahora – la miró y sus ojos estaban rojos e hinchados – me pregunto por qué tuve que crecer? Por qué tuve que tener esta vida de adulto que aborrezco?
- No te aflijas…
- Te juro que si pudiera pedir un deseo, desearía volver a ser niña y no salir de mi casa… no conocer…- Se calló.
- Tan mal vives?
- Tu qué crees? – dijo ella levantándose – Estoy amarrada a un matrimonio que no pedí… Soy prisionera de un hombre que además de hacerme la vida imposible, sabe que soy infeliz y disfruta con eso…
- Harry…
- No me digas que Harry es bueno!! – dijo lanzando algunos pergaminos – Tu no vives con él!! Tu no tienes que soportar sus desplantes!! Tu no tienes que morderte la lengua cada vez que hace un comentario vulgar, refiriéndose a mi como escoria… humillándome!! – se sentó tomándose la cara y derramando lágrimas – Y sólo han sido dos meses… Y lo que más lamento que ni siquiera tengo el consuelo de…
- Tanto lo extrañas?
- Te parece que no podría extrañarlo? Lo quiero!! Y ni siquiera puedo mirarlo…
- El se ha marchado… - dijo Hermione. Ginny se sintió abatida – dijo que tenía que trabajar en otro país.
- Harry y sus contactos – rió – es una basura!! Lo quitó de mi vida, no puedo verlo, ni hablarle; si le mando una carta interceptará la lechuza… Me siento perseguida! Espiada… estoy seguro que él me vigila…
- No creo que llegue a tanto… Harry es…
- No Harry! – dijo riendo – Él no se permitiría llegar a semejante bajeza – dijo sarcástica – Él paga para que le hagan el trabajo sucio!! – La miró – Paga por todo… paga una puta con la que se satisface… paga una esposa con la que aparenta… paga unos detectives para que me vigilen y le digan que hago o dejo de hacer…
- Pero por qué no le dices… - Ginny se levantó.
- Ah no!! No le daré el gusto… no le daré la satisfacción de que me vea mortificada… mi dolor es su alegría… esta haciéndome pagar una a una las cosas que le dije… - tomó su bolso – Mejor me voy – se limpió las lagrimas y le dió un beso y un abrazo – si llego un minuto tarde, sería capaz de lanzarme una maldición imperdonable…
- No creo que sea capaz.
- Vive dos días con él y te darás cuenta de quién es realmente Harry Potter.- Se marchó casi arrastrando sus pies, con toda la desgana de llegar a esa casa que aborrecía.
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Harry miró el reloj… faltaba tan poco para que ella entrara por la puerta… Se levantó de golpe del sofá en que estaba sentado en la sala y fue a servirse un trago. Era desesperante… tener que hacer eso todos los días… herirla, humillarla… más cuando no quería. Cuando lo único que quería era estrecharla en sus brazos y… Tomó un trago de Whisky y se sirvió otro. No le gustaba mucho la bebida, pero esos meses desde que ella estaba en su casa, era lo único que lo calmaba… Lo único que lo mantenía a raya… lo único que frenaba las ganas de abrazarla y rogarle que lo quisiera un poco… Suspiró. Eso era lo más doloroso tenerla tan cerca y no poder tocarla. Porque cada mirada de odio que la pelirroja le hacía, era peor que las palabras que aún retumbaban en su memoria "Asesino… Monstruo". Apuró el trago y se sirvió uno más. Miró el reloj nuevamente. Dos minutos pasadas de la hora de llegada. No estaba nervioso. Sabía que su más grande temor, se encontraba lejos… gracias a Merlín, pensaba, el hurón había propuesto hacerse cargo personalmente del nuevo emprendimiento, sin que él hubiera tenido que hacer uso de sus contactos… pero aun así, que ella le quitara aunque sea unos minutos de su presencia, lo volvía loco. Con la copa aun llena fue a sentarse en el sofá. Ya el frío otoñal comenzaba a ser más notable, por eso se acurrucó cerca de la chimenea encendida. Fue cuando escuchó la puerta de entrada abrirse, se quedo sentado, sin decir nada. Hoy estaba tranquilo, hoy no le armaría escándalo… hoy si pudiera….
Ginny entró temerosa, había chequeado la hora antes de entrar y vio a su pesar que otra vez llegaba tarde. Al cerrar la puerta suspiró tratando de darse valor para soportar estoicamente la embestida de su "esposo". Pero al notar el silencio de la sala, se sorprendió. Dobby llegó a su encuentro y ella le sonrió.
- Mi señora – dijo el elfo haciendo una reverencia – Déme su abrigo…quiere algo de beber?
- Habrá chocolate caliente? – Harry sonrió. Aun seguía siendo la pequeña niña pecosa de la cual se enamorara hace años.
- Por supuesto!! Enseguida Winky lo traerá.
- Mejor llévalo a mi habitación – dijo temerosa – falta mucho para la cena?
- No mi señora… cuando usted disponga…
- Entonces haremos un trato… tomaré el chocolate después de cenar… ¿me lo llevarás a mi cuarto?
- lo que ordene, mi señora, su pedido es ley!
- Dobby no creo… - Pero el elfo no la dejo seguir… de tanta reverencia, su nariz estaba pegada a la alfombra. – Hay mucho silencio aquí… - dijo intrigada – ¿El señor está? – Harry sintió su corazón latir con fuerza… ella estaba preguntando por él, pero aun así no se hizo mucha ilusión, convenciéndose que ella preguntaba, porque no la habia recibido con la habitual gritadera.
- Si… es raro, debe estar en el despacho… por eso no le montó…
- El melodrama de todos los días? – Dobby rió. Ella no pudo contener la risa – Bueno, al menos esta vez no me tocó a mi – Dobby se fue. Ella estaba por subir las escaleras.
- Llegas tarde… - dijo sereno. Ginny sintió que la piel se erizaba de temor… "Y ahora llegó la hora de tu tortura Weasley" pensó resignada. Se paró en el tercer escalón, y se dio vuelta para mirarlo. Pero no lo veía.
- Si, eh… - dijo tratando de enfocar sus ojos y encontrarlo – yo me entretuve con Hermione… ella…
- Está bien – Ginny se sorprendió. El se levantó del sofá y la miró.- No te pediré explicaciones. – Ella entendió. Draco no estaba en el país, por eso estaba tranquilo… tranquilo de que no le adornaran la cabeza.
- Bueno… eso es novedad – dijo odiándose por no quedarse callada y mantener esa paz aparente.
- Qué es la novedad?
- Que tu no montes el espectáculo de cada día.
- Querrás decir la hora del melodrama Potter? – Ella no pudo evitar sonreír – Al menos te parece gracioso mi comentario…
- No fue tuyo, es mío… tu sólo lo repetiste.
- Ve a cambiarte… Cenaremos en veinte minutos… - ella estaba en shock. "Es que acaso alguien le hizo una maldición imperio?" pensó. El se sentó nuevamente en el sofá – no te tardes.
En la cena se mantuvo cordial y hasta atento con ella. Le acerco la silla al sentarse, Le sirvió un poco de vino, y no emitió palabra alguna. Los elfos se movían silenciosos alrededor de ellos, trayendo los platillos a degustar. Ginny se limitó a ver su plato y no levantaba la vista mas que para mirar la vela en frente a su plato. El comedor de la casa era, a palabras de Ginny, de ensueño. La mesa era larga, y estaba cubierta por un fino mantel color marfil. En el centro unos simples pero delicados arreglos florales, con las flores favoritas de Ginny, jazmines. Se había dado cuenta que desde su estadía en la casa, todos los rincones estaban adornados con flores. Se sentía nerviosa, que él no le armara escándalo era como para creer que se encontraba en otra dimensión.
Harry la miraba. La luz de la vela la hacía más hermosa. Trataba de no temblar cada vez que tomaba los cubiertos. La deseaba con toda su humanidad, y no podía saber cuanto iba aguantarse para hacerla suya. Pero esa noche no iba a ser… de eso estaba seguro. Se convenció que tratándola tan mal no llegaría a nada, así que decidió sorprenderla con el silencio… estaba tranquilo… Draco Malfoy, el único que podría quitársela no estaba. Y si él no estaba, ella podría encontrarse solita y vulnerable… así caería mejor, y con ganas. Sonrió para si mismo, y continuó mirándola. Bebía de su copa y la miraba. Ginny no aguantaba más ese silencio, y lo miró. Tenía su copa en los labios y la estaba mirando. Sus ojos verdes reflejaban la luz de la vela, y los hacían verse diferentes… más humanos.
- Qué me ves? – dijo ella dejando la cuchara y tensando los puños. El sonrió.
- Nada… -bajo la mirada y poso la copa en la mesa – solo estaba pensando en cuando…
- Cuando qué? – dijo nerviosa.
- Cuando sería el momento que rompieras el silencio…
- Ah…
- Qué pensaste? – ella se puso roja y alzo la copa para disimular
- En nada, por qué? Tengo que pensar en algo especial?
- No… - sonrió. estaba algo nerviosa. El cambio de actitud la descolocaba. – Bien… como te fue en tu trabajo?
- Eh… - Eso si no se lo esperaba. Que él le preguntase por su trabajo, era la frutilla del postre de ese momento algo surrealista. – Por qué te interesa mi trabajo? No pensabas que era una porquería?
- Aun lo sigo pensando… - Se limpió la boca con la servilleta, pero no bajo la vista un segundo. – Pero eso no significa que pueda preguntarte…
- Bien... normal, como siempre…
- Un asqueroso aburrimiento? – rió.
- Ah… era demasiado…
- Qué?
- Que era demasiado difícil de creer que tu…
- Te molesta que te dé mi opinión?
- No… olvídalo, a mi me gusta mi trabajo como a ti te gusta el tuyo… Mi día fue bien... tengo que darte un informe pormenorizado? o esperaras que te lo den los detectives que me vigilan? – lo miró. El sonrió y bebió otro trago de vino.
- Veo que eres….
- Por favor! Neville en sus tiempos de escuela junto con Luna harían un trabajo de seguimiento mejor que esos infelices!!
- Bien!! Inteligente comadreja – levantó la copa en su honor.
- Al fin no se por qué lo haces… si tu mismo sacaste de circulación a tu peor peligro…
- Que dices?
- Vamos – lo miró con rabia – te di mi palabra, no tenías necesidad de enviarlo lejos –
- ¿Te duele, no? – la miró. Ella bajó la mirada y se metió una cucharada de postre, para no demostrarle debilidad – Pero para tu información, él se fue solito – ella lo miró incrédula- Créeme!! El pidió el traslado. Al parecer, no soportó tener que ver a su amorcito, casada y follando con otro tío…
- Como si eso fuera a suceder…
- Sucederá – dijo retándola. – Tarde o temprano tendrás que cumplir la "letra chica" – sonrió.- Y mantendré los detectives… mas vale prevenir que curar.
- Como te gusta derrochar dinero …
- Así soy… gasto el dinero en las cosas o las personas que no se lo merecen…
- Insinúas que mis padres no se lo merecen? – pregunto molesta.
- No dije tus padres…
- Ah… Hablas de Vane! – sonrió burlona – Eso si que es malgastar dinero…
- Bueno – dejó la servilleta de golpe en la mesa, se levantó y se acercó peligrosamente hacia su esposa, esta sin inmutarse esperó la embestida – Si tu te decidieras… me ahorrarías miles de galeones – Le acarició el cabello y ella le quitó la mano con violencia – que dices… te dejas echar un polvo?
- Muérete! – se levantó, pero su cara quedó muy cerca de la de su esposo. Se miraron… pero había distintas sensaciones que se transmitían mutuamente con la mirada. Harry vio en la mirada de Ginny odio, rencor y asco. Ginny miró los inmensos ojos verdes y descubrió en ellos, deseo, lujuria. Tembló. Por primera vez había visto los ojos de Harry, tener ese brillo que lo hacían tremendamente irresistible. Sus mejillas se sonrojaron una décima de segundo y agradeció que en ese instante Harry se separara.
- Dile a Dobby que tomaré el café en mi oficina – y salió de allí dejándola con esa sensación de querer frenarlo, querer…- ¿Ginny? – Ella se quedó estática sin poder emitir ni un gorjeo – El sábado tenemos una fiesta de Halloween…
- Yo no estoy de humor…
- No te pregunté si estabas de humor… - la miró – iremos a la casa de mi amigo Bradsford.
- ¿Y?
- Y que quiero que te compres un vestido decente… y te arregles, no dejaré que piensen que mi novia…
- Pero soy tu esposa!! – y se golpeó mentalmente por recordárselo. El sonrió malignamente.
- Bueno! Al menos te acuerdas de que firmaste un papel! – Rió – Pero no quiero que sepan que me case contigo aun… es decir, tienes que pulir tus modales… pareces campirana – ella bajó la mirada. "Ahí viene otra vez humillándome".
- No sé por qué me llevas… ¿por qué no le dices a tu amiguita? Ella debe ser una gran dama en cuanto a reuniones de alta sociedad! – dijo mordazmente y pareció que estaba poseída por una mujer celosa. Harry abrió los ojos y sonrió.
- A esa no la llevo ni a un baile de carnaval – ella lo miró – Lo primero que hace es beberse todo el licor, y luego voltearse a cuanto tipo encuentra en el camino…
- No temes que te contagie alguna enfermedad?
- En qué mundo vives, niña? – dijo riendo – no sabes que para eso existe el condón?
- Eh?
- Es que tu y Malfoy no se cuidaban? – lo dijo con odio…
- Claro!! – mintió y sus mejillas se sonrojaron, porque no sabía qué diablos era un condón. – Entonces, tengo que ir a esa reunión?
- Es un baile, como los de Hogwarts… allí te presentaré como mi prometida…
- Pero no tengo anillo de compromiso…
- Ah, ya te daré uno por ahí… - dijo sin importancia – No te olvides, el sábado…
- Le diré a Hermione que me ayude…
- Aprendes rápido… - dijo cuando se iba – Debí obligar a Hermione a casarse conmigo… ella vale la pena mas que tu. – Ginny lo escuchó… y sonrió " ya ella lo haría!" Dejar a mi hermano por un payaso como tu!"
Nota de la autora: Juro solemnemente, que el jueves o a mas tardar el viernes sin falta, publicare el proximo capitulo, y tendre listo el capitulo 39 de "Aprendiendo" si asi no lo hiciere, que Merlin y la patria me lo demanden...
Pero por las dudas dejen reviews!! Muchas gracias a todos los que pusieron esta historia como favorita, y a los que agragaron a alerta... al menos cumpli con una!!
Para aquellos que me piden que publique en esta pagina, el fic "Porque me amaste", bien... como no tengo idea que fue de Amortentia, lo comenzare a publicar pronto...
Bye
Saludos, silvia
