Cara

Resultó que el restaurante 'Mi Casa' no era tan "hogareño" como lo pintaba… Es más, en este preciso instante, estaba tratando de encontrar un lugar donde estacionar, en su propio aparcamiento privado. Estaba casi en la entrada del estacionamiento, sin poder entrar. Le toqué el claxon a la chica del Mercedes Benz, que estaba literalmente "estacionada" en frente mío: ¿Cuándo planeaba moverse?

Si lo pensaba, nada me impedía el salir de este auto, caminar hasta el suyo, y golpearle la ventana hasta que entrara en razón. ¿Qué clase de impresión le iba a dar a sus amigos? Por lo que Edward me había contado sobre ellos, eran muy amigables y simpáticos… pero eso no justificaba el hecho de que llegara tarde. ¿Cuánto llevaba de retraso ya? ¿20 minutos?

Con una mano en la manija, a punto de salir a resolver los malentendidos con la chica de vestido fucsia, consulté mi reloj de muñeca. Lo que vi, me paralizó. No eran las 7:20, como pensaba, ni siquiera las 7:30. Eran las 6:50.

En ese mismo instante, la rubia platinada que tenía en frente me dirigió una mirada fría, dándose a entender que no la molestara. Le dirigí una sonrisa tímida, y doblé lentamente el coche, estacionándolo en un lugar libre, a una cuadra y media del local.

Bajé, ahora sí, un poco apresurada, arrastrando mi bolso y abrochándome el abrigo hasta arriba, mientras me ponía a pensar en mi error. ¿Cómo pude haberme equivocado tanto con la hora? Después de unos segundos de reflexión, la respuesta salió a la luz. Por supuesto, me había fijado en el reloj del living, que adelanta 20 minutos. Increíble. Supongo que el frío que hacía congeló mis neuronas.

El local era deslumbrante. Luces por todos lados, (de velas, por supuesto) candelabros enormes, y un salón bien amplio. Dentro, al lado de la puerta, estaba la recepción. Un señor, bien vestido, atendía a la gente que pasaba, y me detuve ante la fila que había delante del mostrador. Demonios, esto era demasiado elegante. Estaba vestida con unos jeans, y un buzo negro, con una chaqueta… definitivamente contrastaba con el vestido rojo profundo de la señora que tenía detrás.

En el momento en que me iban a atender, sentí una sombra detrás de mí, y como una voz preguntaba al señor de admisión:

-Disculpe, ¿La señorita Isabella Swan ha llegado?

Me volví completamente hacia él. Lo reconocí como uno de los amigos de Edward, el alto, aunque estaba completamente cambiado con la camisa gris que llevaba. Genial, hasta él estaba bien vestido.

-Lo siento señor, pero ella no ha llegado- Respondió amablemente el señor detrás del mostrador, a la vez que cerraba la libreta en la que tenía todas las reservaciones.

Me imaginé que si el chico se quedaba ahí, y yo le decía al señor que era Isabella Swan, iba a ser un poco descortés el no dirigirle la palabra… Y probablemente me echarían fuera por hacerme pasar por impostora. De alguna manera le tenía que decir que era yo… ¿Pero cómo?

-Ella prefiere que le digan Bella- Dije con una sonrisa. Su cara mostró confusión.

-Espera… ¿tú la conoces?

Rodé los ojos, por la suposición… No era tan brillante que digamos.

-¡Oh! ¡Claro! Tú eres Bella… Vaya, mucho gusto conocerte al fin… Soy Emmett- Me dijo, tendiéndome su mano. Me había imaginado que él era Emmett, definitivamente no era el novio de Alice. Si no recordaba mal, Jasper no era tan… grande. Sonaba raro el hecho de que ellos estuvieran saliendo desde hace tres meses y medio, y yo no lo conozca… supongo que es por la misma razón por la que Edward no conoce a mis amigas, ni yo a los suyos: estudios y trabajo.

Lo que me lleva de nuevo a la realidad. Emmett me había arrastrado hasta una mesa apartada, que tenía el cartelito de "Cullen" en el centro de ella. Amagué en quitarme el abrigo, pero lo dejé en su lugar al darme cuenta de lo que tenía debajo. Tal vez debí haber especificado cuando le dije a Alice que me eligiera la ropa.

-La verdad, no puedo creer que no te haya reconocido… Quiero decir- Se auto corrigió Emmett, mientras se sentaba a mi lado- Edward nos ha contado tanto sobre la chica 'Bella' que creo que se más de ti que de mí mismo…

Sonreí tímidamente- … Uh… ¿Debería asustarme por eso?- Pregunté, algo nerviosa, sin saber bien que contestar.

-¡No!- Respondió al instante- Claro que no… bueno… tal vez un poco.

Me reí- De acuerdo, lo consideraré- Tomé mi bolso, y saqué mi celular, para ponerlo en vibrador- Y, dime. ¿Hace cuánto que se conocen ustedes tres?- Pregunté, para poner un tema de conversación y que no se generaran silencios incómodos.

-¿Nosotros? Pues, bien, hace como unos… Ah… muchos años- Contestó mientras se rascaba la nuca- Nos hicimos amigos en jardinera, pero nos habíamos visto ya desde antes; nuestras madres eran amigas y todo eso… Y ahora somos más unidos: como los Tres Mosqueteros… Bueno, en realidad es más así: Edward es el nerd, Jasper es el afeminado y yo soy el cool y genial.

Me reí suavemente por la comparación, pero me detuve al analizarlo: ¿Jasper era afeminado? ¿Jasper? ¿El novio de Alice? Oh no… eso no sonaba nado bien. Tuve que preguntar- ¿A qué te refieres con "afeminado"?

-Pues, ya sabes, él es romántico, y esas cosas… En mi opinión, es de nenas- Dijo tomando un pedazo de pan de la entre mesa, para embutirlo de un bocado-Y bueno, y yo soy el cool porque, aparte de lo evidente…- Dijo, señalándose el cuerpo entero, causándome una sonrisa irónica- Siempre me salgo con la mía. En serio, siempre. Te digo más…- Agregó, mientras se inclinaba hacia delante, aumentando el suspenso- Te contaré algo: cuando éramos pequeños, solíamos juntarnos en las casas de cada uno, casi todas las tardes. Uno de esos días, yo estaba muy aburrido, y tenía ganas de jugar a la pelota. Yo quería que Edward y Jasper dejaran de hacer lo que sea que estuvieran haciendo, y jugaran conmigo. Ellos no me hicieron caso, y dijeron que "tienes que hacer deberes Emmett". Blah, blah, blah…la cosa es que les hice un pase con la pelota, pero apunté un poco mal, y terminé tirando el jarrón de agua que había sobre la mesa sobre la redacción de Jasper. Y cuando él se levantó, como una furia, tiró accidentalmente la taza de café de mamá sobre el trabajo de Edward…- Hizo una pausa, nostálgico, que me puso impaciente.

-¿Y?- Pregunté, sin poder evitarlo- ¿Qué sucedió luego?

-Oh, bueno, luego me salieron a correr alrededor de la mesa por 20 minutos. Tenía 7, ¿Sabes? Y la mesa era muy grande…

-Pero… no entiendo- Comenté, cuando terminó su historia- ¿No era que siempre te salías con la tuya? Porque al final no jugaste a la pelota…

-Ahí es donde te equivocas, mi querida amiga- Me interrumpió, con un voz más grave - Yo lo que quería, era que dejaran de hacer lo que estaban haciendo… Y, ¿siguieron con sus deberes? No. Emmett siempre gana…

Lo pensé. La verdad, tenía razón- Tiene sentido-Le dije, con una gran sonrisa.

-Y hay otra- Agregó con una sonrisa de lado- Ésta es genial. Les dije a los chicos que quería entrar al equipo de baseball, y ellos sólo se rieron de mí. Pues bien, les aposté a ambos 50 dólares a que a la semana de estar en el equipo, firmaría autógrafos. Y claro, ellos apostaron. A la exacta semana, cuando estaba hablando con una chica sobre lo difícil que es el deporte (Edward y Jasper estaban a unos metros); unos chicos llegaron. Los dos me pidieron autógrafos… En serio, ¡Fue genial! Me quedé con la chica, di dos autógrafos, y con 100 dólares. Una de mis ideas más inteligentes…

-Aww… ¿Los niños te pidieron autógrafos? Eso es lo más tierno que he oído.

-Lo sé. Sentí como que si tuviera que pagarles por todo lo que estaban haciendo-Sonreí de nuevo, un poco extrañada- ¡Hey! ¡Casi me olvido! Espera- Respondió, revolviendo un gran bolso, hasta sacar una especie de revista. Lo miré con curiosidad- Tu sabes, tengo que hacerte unas preguntas, para saber qué tipo de persona eres y eso…

-De acuerdo…- Contesté, sin estar convencida. ¿Para qué necesitaba una revista?

Tomó una hoja y una lapicera, y se aclaró la garganta- De acuerdo, empecemos… "Pregunta uno, 'dos puntos.- Sí, comenzó a hablar 'deletreando' cada cosa-Si estás enamorada de un chico, pero son solo amigos, y lo ves coqueteando con una chica… Tú, 'dos puntos' 'A': Lo miras desde lejos, sintiendo como tu corazón se deshace. 'B': lo llamas para hablar con él tranquilamente sobre el asunto. 'C': Tacleas a la chica, y le tiras el vaso de café que estabas tomando."

Lo miré asustada. ¿Qué se supone que significa eso?- Uh… ¿'B'?...

Emmett me miró sospechosamente, chasqueó la lengua, y marcó con un círculo la opción 'B'- De acuerdo, prosigamos… "Pregunta dos, 'dos puntos': En una fiesta, prefieres usar… 'A': un vestido escote en 'V', con falda plegada y 'strapless'. 'B': Un pantalón tubo, de satén, y un top asimétrico color aguamarina. 'C': Un jean elástico, y una simple remera."

-Yo… yo creo que 'C'- Respondí dudosa. No podía estar tomando en serio esta encuesta… ¿O sí? Pude ver como Emmett me miraba detalladamente, antes de seleccionar la opción 'C' y anotar algo en una libreta qe apareció de la nada. De acuerdo, esto era demasiado.

-"Pregunta tres, 'dos puntos': -Oh Por Dios, esto va a ser interminable- Estás en una fiesta, usando jeans y remera, cuando ves al chico del cual estás enamorada, pero son sólo amigos, coqueteando con una chica. Lo llamas para hablar tranquilamente sobre el asunto, pero entonces…"

-¡Espera! ¿¡Cómo v-!? Emmett, ¿Qué clase de revista es esa? Se la saqué de las manos, para encontrarme con el título del 'Test': "¿Es ella la novia perfecta para tu mejor amigo?".Lo miré con incredulidad, dejando la revista abierta sobre la mesa, notando que aún me faltaban como 10 preguntas más. Gracias a Dios que lo detuve a tiempo-¿Para qué exactamente es esto?

-Pues… ¡No lo sé! Yo estaba en una tienda y la vi, ¡y me pareció tan cómico! Tenía que traerlo- Contestó, con una cara de inocente tan creíble, que simplemente lo dejé pasar- Pero, en realidad, ¡Te estaba yendo muy bien!

-Ya…- Asentí, riendo- Me alegra que no quieras hacerme ninguna pregunta rara.

-Bueno, en realidad… tengo una, pero no te preocupes: es pensada por mí, y con fines importantes -Lo miré seriamente, esperando que lo soltara- De acuerdo. Bella, ¿Qué opinas sobre la vida al aire libre?

Eso me tomó desprevenida. Como no sabía bien en realidad lo que le gustaría que contestara, respondí sinceramente - Eh… ¿Apesta?

Él sonrió, ampliamente- Ahora sí nos entendemos…- Contestó, divertido. Sonreí, satisfecha, y entonces noté que miraba hacia algo, sobre mi hombro. Iba a preguntar, pero él mismo contestó- ¡Disimula! ¡Son el nerd y el afeminado! No los mires a los ojos…- Me reí, y le seguí el juego, hasta que llegaron a nuestra mesa.

-¡Hola!- Saludó Edward, sentándose en la silla que tenía en frente, y en la que sobraba se sentó Jasper, quedando él y Emmett a mis lados.

-Hola- Contesté a los dos, con mi mejor sonrisa encantadora.

-Mucho gusto, soy Jasper, y no soy ningún afeminado- Me dijo, tendiéndome la mano. La sacudí con ganas, divertida.

-Le quitas toda la diversión…- Comentó Emmett, tomando el último pedazo de pan de la canasta-¿Cómo lo sabías?

-Por favor- Intervino Edward- Siempre dices lo mismo sobre nosotros… Y yo no soy nerd-Agregó, mirándome a los ojos.

-Claro que no Edward, todos lo sabemos- Le respondí en el mejor tono de madre consoladora que pude hacer. Me dirigió una mueca, e iba a decir algo, hasta que Jasper lo impidió:

-Hey, ¿Qué es esto? -Dijo, tomando la olvidada revista que descansaba sobre la mesa.

-Nada- Respondió Emmett al instante, con una sonrisa gigante, seguramente anticipándose lo que venía.

Jasper continuó hablando-Oye, Edward, responde esto: "Una de tus mejores amigas de toda la vida te robó el lápiz labial…" .Ser- Se auto interrumpió Jasper, en una voz mucho más aguda. Edward soltó un suspiro ahogado, y Emmett se cubrió con ambas manos la boca-"… y ni siquiera quiere confesarlo luego…" Esta chica no tiene vergüenza- Agregó, ofendido- "Tú: A) Le planteas el problema delicadamente. B) Te ofendes y te vas. C) La golpeas con tu bolso hasta que lo suelte…"

-Pues… si no hay otra opción mejor… supongo que la 'C'- Lo interrumpió Edward, consternado.

-¡Esa opción 'C ni siquiera existe!- Le reproché a Jasper, mirando por encima de su revista, al darme cuenta de que lo estaba inventando.

-¡Ya lo sé! Es sólo que me parecía la mejor elección a seguir…- Justificó, mientras doblaba la revista y la guardaba.

-Yo sólo me alegro de que no haya sido el delineador…- Agregó Emmett, en un suspiro- Oye, tengo hambre… ¿Cuándo vamos a pedir?

-Estamos en eso, Emmett- Le dijo Edward, y llamó con su mano al mesero para pedirle el menú. Miré a mí alrededor. Todo el mundo estaba: si no era en una cena de reunión empresarial era en una cena romá nosotros cuatro contrastábamos un poco con el ambiente. El mesero se acercó, y nos entregó a todos el menú.

-¿De qué estaban hablando antes de que llegáramos?- Preguntó Jasper con interés, a la vez que le señalaba al camarero su pedido.

-Oh, Emmett me estaba contando de aquella vez que dos chicos le pidieron autógrafos… Ya saben, la vez que ganó la apuesta- Comenté, distraída y a la vez un poco enternecida, mientras ordenaba un simple plato de pasta.

Edward se largó a reír a carcajadas, sosteniendo su estómago. Lo miré confundida y un poco avergonzada… El pobre mesero nos miraba confundido.

-¿De qué te ríes, amigo? Si todavía extraño mis 50 dólares…

-Jasper, ¿Qué estás diciendo?- Preguntó Edward, mientras recuperaba el aliento- ¿No recuerdas que lo vi luego tratando de pagarle 5 dólares a cada chico? ¡Y eso que ni siquiera quería dárselos! Trató de convencer a su 'noviecita' que les diera unos 10, además…

-¡Oye! ¡Eso no lo sabía!... ¡Quiero mis 50!- Le demandó Jasper, extendiendo su mano, esperando que se los devolviera. De mala gana, Emmett se incorporó un poco para alcanzar la billetera de su bolsillo, y le pagó lo que le debía. Lo miré enfadada: ¡No me había contado nada de esa parte de la historia! Él solo se encogió de hombros, y me dedicó una sonrisa angelical.

-Detalles, detalles…- Me respondió, como si pudiera leer mi mente.

Nos pasamos el resto de la noche entre anécdotas, logrando que me enterara de unas cuantas cosas interesantes sobre Edward… El pobre se había puesto colorado: es increíble cuántas anécdotas vergonzosas sobre ti pueden conocer tus amigos de la infancia. Tal vez debería venir a verlos más seguido.

Me fijé en especial en el novio de Alice: era muy buen chico… simpático, cortés… supongo que es bueno para ella. ¿Qué diría él cuando se enterara de que estuvo pasando toda la noche con la mejor amiga de su novia? Y todo sin darse cuenta.

En un momento dado, miré mi reloj de pulsera, y me di cuenta que ya eran las 12 de la noche, pasadas. Se me estaba haciendo tarde, así que me disculpé para irme, y Edward me acompañó hasta el coche.

-Notas que les caes bien, ¿No?- Dijo, apresurando su marcha hasta alcanzarme. Se podía ver desde dentro las luces de los autos que pasaban en frente, y todo estaba inusualmente tranquilo. Le sonreí por el comentario.

- Seguro Eddie, si tú nuca te equivocas…

Me sonrió a medias, y frunció el ceño- Sabes que odio que me digas Eddie.

-Lo sé. Y yo detesto que me digas Isabella, pero ambos sabemos que lo seguiremos diciendo- Me levantó una ceja y rió. Diga lo que diga; él será mi Eddie- Mañana vienes a conocer a mis amigas.

Él paró en seco, a unos pasos de la salida del local- ¿Cómo que mañana? ¿Tan pronto?

-Claro genio, yo vine a ver a tus amigos en el correr del mismo día, corresponde que tú lo hagas mañana…

-¡Pero eso no lo habíamos planeado! Yo… yo no sé si puedo mañana- Se excusó, retomando nuestra marcha hasta el auto.

-Bueno, ¿Qué tal mañana en la tarde?

-Estoy ocupado.

-Ya. ¿Y en la noche?

-…Tengo trabajo que hacer.

-¡Oh, por favor!- Lo corté- Va ser mañana en la mañana.

-Pero…

-¿Qué posible tarea tienes que hacer en la mañana de un lunes?

-Yo… Agh, de acuerdo- Aceptó derrotado, pateando una piedrita en el camino- ¡Y después no digas que soy testaduro!

-Como quieras Eddie…- Murmuré divertida bajo mi aliento, mientras él abría la puerta del BM de Rose.

-Ah, y ¿Edward?

-¿Sí?- Preguntó tranquilamente, con una sonrisa.

-Sin disfraz- Me miró con cara de no comprender primero, para luego hacer una mueca. No podía venir con su "camuflaje" mañana… Sino, ¿Cómo vería las expresiones de mis amigas al darse cuenta de que siempre estuve diciendo la verdad?

-¿Hora?

-Eh… ¿A las nueve?

Asintió casi imperceptiblemente, cabizbajo, seguramente para no iniciar otra discusión; pero yo pude notar como escondía una pequeña sonrisa. Me saludó con su mano mientras ponía en marcha el coche y me dirigía a casa. Estacioné en frente al apartamento exactamente a la 1 menos cuarto. Bajé lentamente del auto, un poco cansada, pero feliz, para encontrarme a un George roncando en su escritorio, revista en mano.

Subí la escalera pausadamente, tratando de no hacer ruido y no despertar a nadie. En frente a la puerta, saqué mis llaves con mucho cuidado, sufriendo cada vez que hacían ruido, y entré al apartamento en puntillas de pie.

En el centro de la sala, que no era muy grande, había sólo una luz prendida, y debajo de ella estaba Rose: sentada sobre el sofá, mirándome con desconfianza y rudeza-¿A ti te parece que éstas son horas de venir con MI AUTO? ¿Dónde está? ¿Eh? ¿Dónde está?

-Abajo, estacionado…- Contesté extrañada, ante tanta exageración. Saltó de su asiento y corrió hacia las escaleras, en pijamas.

-¡Bella!- Me dijo Alice, saliendo de su cuarto seguramente por todos los griteríos. Estaba usando su habitual rulero, y una crema pastosa en la cara.- ¿Cómo te fue? ¿Era una cita…?- Preguntó, insinuante, moviendo sus cejas de arriba abajo, logrando que su gorra de moviera de una forma graciosa.

-No… Era para conocer a sus amigos, nada más- Le aclaré, cansada, mientras me tiraba sobre el sillón.

-Oh, que aburrido- Espetó, con una mueca- Y dime, ¿Eran bien? ¿Buena gente? ¿Lindos? ¿Alguno para mí?

La miré, confundida- Pero, Alice… ¿Tú no salías con Jasper?

-Oh, sí… Pero, tu sabes, igual tengo curiosidad…- Me respondió, tranquila, a la vez que se sentaba a mi lado- De todas maneras…- Agregó, meneando la cabeza y rodando los ojos sin poder creer mi "ingenuidad"- ¿Uno para Rose entonces?

-Pues… No lo sé. Hay uno de ellos que me cayó muy bien. Pero nunca se sabe con Rosalie: puede amarlo, o bien odiarlo sin diferencia alguna… Aunque yo creo que as más bien su tipo.

-¿Ah sí?- Preguntó, curiosa, pero se detuvo al ver a Rose entrar por la puerta, totalmente agitada. Se notaba que había corrido ida y vuelta.

-No…- Suspiró-… no… había nada… en el asiento… delantero- Culminó, y se tiró sobre el sillón, justo sobre nuestras piernas.

-¿Sabes Bella? Estaba pensando… Si tú conociste a sus amigos, ¿Por qué no podemos nosotras conocerlo a él?- Preguntó Alice, en reproche.

Rose me miró enigmáticamente, esperando una respuesta. Sonreí- Lo conocerán mañana, temprano.

-¿Temprano? ¿A qué hora?

-Como a las nueve- Contesté, distraída, tratando de desabrochar mis botas. Los pies me estaban matando…

-¿A las nueve? Es quiere decir que me tendría que levantar como… a las seis. No tengo ganas. No necesito estar espectacular para todos, me alcanza con mi Jaspy…- Susurró, inclinando su cabeza y cuerpo hacia atrás.

Rosalie y yo la miramos consternadas… ¿Acababa de decir lo que estoy pensando que acabó de decir?

-Oh por Dios…- Murmuró ella, al darse cuenta de la gravedad del asunto- Tengo que dejar de pasar tiempo con ustedes- Se incorporó, y se fue a buscar algo en su cuarto, murmurando por lo bajo algo así como "locura temporal"

-Bueno, yo me voy a acostar…- Agregó una somnolienta Rose, levantándose del sofá.

-Uh-uh. Claro que no. Hoy es noche de película- Interrumpió Alice, llegando a la habitación con la caja del DVD.

-Oh, vamos Alice… estamos cansadas…- Dije, tratando de persuadirla.

-¡Pero es la tradición! …Por favor…- Agregó, batiendo sus pestañas.

-Yo…Que diablos…- Respondió Rose, prendiendo el reproductor y la televisión- Veamos esa película…

-¡Yey!- Gritó Alice, poniendo a reproducir 'Titanic'. Otra vez.

Suspiré profundamente, y miré con atención cada parte del filme. Obviamente, sucedió lo mismo que cada vez que la vemos: se conocen, se enamoran, y Jack se ahoga. Lloramos todas a lágrima suelta en esa parte… Como siempre, y el suelo quedó regado de pañuelos.

-Bueno… Terminó - Anunció Rosalie, con su nariz moqueando, parándose para apagar el reproductor.

-Ajáp- Secundó Alice, mirando su reloj- Y ya son las 3 de la mañana. Creo que ahora sí nos tenemos que acostar… ¿Quién me sigue?- Preguntó, reprimiendo un bostezo.

-Yo voy- Dije, desperezándome y parándome para entrar a mi cuarto. Tiré mis zapatos en algún lugar del suelo y me cambié casi que con los ojos cerrados (estaba prácticamente segura de que me había puesto el buzo al revés). La verdad, estaba muy cansada, y definitivamente tenía que dormirme ahora si quería estar despierta para el caos que sería mañana.

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Y fin del capítulo!

Un poco largo capaz… :S Decidí ponerlo un día antes, porque en el cap anterior nos atrasamos un poco… No sé ustedes, pero yo cuento con los dedos los días que faltan para leer nuevos capítulos de un fic en proceso… Y a veces me molesta un poco cuando no se ponen al día.

En fin, hoy queríamos dar gracias especialmente a:

Charlotte y Jane Vulturi, Allie Hale, Ale Samaniego, danibellacs, Dama de Medianoche, superfancrepusculokarina, Lily Masen de Lioncourt, Vale D, Ali Masen Withlock, Cookie Mindfreak, alesZiiCullen, danibellacs, Allie-Cullen-Withlok, La chica de al lado, .Bells, yoyes cullen:

Que nos dejaron unos mensajes geniales!, y al resto de lo/as lectore/as… ¡Sé que están ahí! ¡En alguna parte…! :P

Muchos muchos besos para todas…

Ro