Pareja: Ino Yamanaka/Kiba Inuzuka
De la noche a la mañana.
Ino lo mira con detenimiento. Ve como descansa, puesto que su cuerpo está completamente domado por el cansancio. Contempla su rostro casi pacifico al dormir. El verlo recostado de lado, con las sábanas intentando cubrir su piel le causaba emociones muy fuertes. Sentimientos que podían sintetizarse en dos: el miedo y el placer.
Miedo de que se despertara y empezara a cuestionarla por primera vez. Placer preciso y certero. El chico perro le gustaba de una manera tan magnética que no podía reprimir una sonrisa al observar de una manera detallada su rostro.
Sólo en esos momentos se sentía capaz de verlo a sus anchas. Sólo en esas cuatro paredes (que eran de él) se podía permitir el verlo sin sentir vergüenza.
Suspira tristemente y desea poder entender que era lo que sucede ahí. Porque, hasta donde se había quedado la historia que conocía, a ella le gustaba el desaparecido y renegado Sasuke y a Kiba le gustaba la monja de Hinata. Pero el que hubiera estado en la cama de Kiba (y no precisamente durmiendo) refutaba esas dos hipótesis. Aunque después de que se separaba de él, se repetía a si misma que no significaba nada el acostarse con él.
Pero no podía controlarse.
Y por eso mismo se metió en la cama con él para abrazarlo.
Deslizar su mano por la piel desnuda de él era lo suficientemente agradable como para siquiera pensar en no hacerlo.
Ino tenía muy claro que era el amor. El amor era dar por alguien la vida misma, ella misma se hubiera sacrificado por Sasuke (pero por Kiba hubiera peleado intentando seguir con vida con tal de poder abrazarlo una vez más). El amor era querer estar con esa persona por encima de cualquier otro ser humano (pero si Kiba decía que estaba dispuesto a irse detrás de Hinata, ella se haría a un lado silenciosamente). El amor era perder el aliento cuando esa persona pasa a tu lado (pero al ver a Kiba, extrañamente, su respiración se aceleraba).
Ella, indiscutiblemente, amaba a Sasuke.
Pero, con esa tesis, la única conclusión que lograba obtener era más que aterradora:
Lo que ella sentía por Kiba era más que amor.
Notas de la autora: Creo que ya quedó claro que tengo cierta inclinación por Ino. Quizá porque me niego a creer que sea un personaje tan banal como la pintan en la primera temporada. Y me queda claro que todavía tengo retos por entregar. ¿No gustan dejarme algunos más?
Por cierto: esta entrega se hizo en menos de una hoja de Word. Sólo para que lo sepan.
