NUEVAMENTE, LAMENTO NO HABER PODIDO ACTUALIZAR TAN SEGUIDO COMO HUBIERA QUERIDO, PERO BUENO HENOS AQUÍ! PARECE QUE ME QUEDARE EN ESTA CIUDAD DURANTE UN BUEN TIEMPO J AHORA INICIEMOS CON EL FIC :D

NOTA: ESTE CAPITULO ESTA CONTADO EN PRIMERA PERSONA, DESDE EL PUNTO DE VISTA DE GATO Y DE KITTY :3

POV Gato:

Al entrar a mi cuarto me tiré en mi cama, o mejor dicho en la cama de Adriano, el minino sólo me miraba desde el suelo mientras yo gritaba con la cara enterrada en su almohada. Adriano se me acercó a gatas, me miraba curioso y encima me levantó un párpado para asegurarse si estaba despierto o no, suspiré y me senté en su cama mientras el pequeñín se sentaba a mi lado y me quitaba el sombrero, no pude evitar reir al ver que le quedaba notablemente grande.

GATO: Hey, creo que ese sombrero no es para ti aún –reí y le quite el sombrero, el niño solo me observó unos segundos y entonces bajó la cabeza- ¿Qué sucede?

ADRIANO: Mi mami está embarazada – sus orejas estaban bajas y su nariz temblaba- ellos van a comprar la cuna, no quiero un hermano –suspiró y se limpió un moquillo; yo estaba estupefacto, Elías volvería a ser padre, Violeta sería madre de dos niños, me sentía feliz, muy feliz-

GATO: ¡Pero si esa es una gran noticia! ¡Elías será papá y tú serás un hermano menor!

En ese momento se escuchó a Violeta avisando que el desayuno ya estaba listo, me levanté y cargué a Adriano para subirlo a mis hombros. Adriano aún estaba molesto y algo triste. Yo le sonreí y le jalé una de sus orejas de manera cariñosa.

GATO: Vamos peque, ya verás que te gustará tener un hermanito, total, si terminas siendo igual a tu papá, serás el héroe más grande que se haya visto en el universo.

Adriano rio y empezó a agitar sus patitas feliz, mientras Elías sonreía con ojos llorosos detrás de nosotros.

ELIAS: Conque soy un héroe –me sonrió-

GATO: Sí, eres el héroe de San Ricardo, de la posada de Santa María y de la vida de muchos, incluyéndome – dije devolviéndole la sonrisa, para después irme corriendo por la posada mientras Adriano reía -

POV Kitty:

Salí de la habitación que alquilaba, aún me dolía la pierna pero la hinchazón había bajado, era de madrugada y lastimosamente al no poder hacer trabajos no tenía ni un duro, el día anterior no había comido nada, mi estómago me exigía alimento así que pasé por el bar Sandbox para que el mesero del bar me fie un poco de leche y un pan con pescado o siquiera un pan solo. Pasando por el callejón de las gatas de "Callejón", escuché a Sierra conversando con algunas de sus amigas, no pude evitar quedarme a escuchar.

SIERRA: En sí, no lo podía creer –decía ella mientras fumaba un poco de hierba gatuna- Gato sigue siendo el mejor en la cama, me hiso sudar e incluso me dejó adolorida –rio y se pasó la lengua por los labios- pero me incomodó que él no parara de decir el nombre de ella, es que… Dios! Yo soy miles de veces más guapa, más buena, más cuerpona; y ella sólo es… COMÚN Y CORRIENTE –sus amigas rieron y ella tomó otra bocanada de su porro- igual, él vendrá esta noche de nuevo para que siga con su estúpida fantasía de pareja perfecta y… quien sabe, tal vez termine quedándome con él –hiso una cara picarona y vio por la ventana de esa pared casi destruida-

Sus amigas y Sierra siguieron hablando de cosas sin importancia mientras yo me encontraba atónita; Gato iba a visitar a Sierra, Gato estaba sufriendo por otra gata, y encima le era infiel a esa pobre gata con Sierra, que maldito era Gato.

Me alejé de ese callejón para meterme a otro, mientras bajaba las escaleras no podía evitar el huracán de emociones, Gato hace una semana me había dicho que quería recuperar lo nuestro, que me amaba, que jamás encontraría a alguien como yo, y claro, lo rechazo y días después ya estaba de novio con alguien más y de paso se acostaba con Sierra, ¿Qué mierda se creía él para jugar así con los demás? Las lágrimas salían de mis ojos mientras seguía bajando por las escaleras de ese callejón, me dolía el pecho y me sentía una verdadera estúpida por llorar así por un simple gato que como él hay muchos. Mientras bajaba me golpeé de lleno con alguien más alto que yo.

KITTY: ¡¿Que mierda quieres?! –dije sin ver a quién había golpeado-

GUSTAVO: Lo siento Kitty, es que ayer no te había visto y me estaba preocupando por ti…

Al ver a Gustavo, por alguna extraña razón solo me tiré a sus brazos y lo bese con todas mis fuerzas, rodeando su cuello y acariciando mi lengua con la suya, sentí como él me acariciaba la espalda, lo miré a los ojos y le sonreí de manera coqueta, lo notaba algo sorprendido.

GUSTAVO: ¿Qué fue eso Kitty? –levantó una ceja mientras me besaba el mentón, yo me quedé un momento callada y después, sacando fuerzas de no sé dónde le sonreí-

KITTY: Vámonos a tu casa –Gustavo me sonrió para después besarme el cuello.

POV Gato:

Después de salir de la posada de Santa María decidí irme al pueblo de nuevo para ver si encontraba algún trabajo, me coloqué la capa negra sobre el pelaje, ya que a esas horas solían haber tormentas de arena y necesitaba algo con que taparme los ojos. Ya eran las 6:00 de la tarde para cuando llegué a San Ricardo, sinceramente solo caminé por los callejones, casas, techos, entre otros; encontré el orfanato.

Una oleada de nostalgia invadió mi organismo ni bien observe la punta más alta del campanario, donde Humpty y yo solíamos imaginar grandes aventuras con gigantes, huevos de oro, gansas, etc. y al final de todas ellas éramos ricos y teníamos una vida llena de lujos, con un castillo para ambos, con largos pasillos donde podríamos deslizarnos, no volver a hacer tareas, y solo dedicarnos a comer pastel y leche. Dejé de fantasear con lo imposible para entrar por la puerta principal, hace años que no veía a mi madre y era una estupidez mía tratar de evitarla para no causarle problemas, era mi madre y estaba en su derecho saber si yo seguía con vida o no.

Al entrar observé con tristeza que el número de huérfanos había aumentado considerablemente, ahora veía que tanto niños como animales jugaban entre ellos, siquiera había más simpatía ahora. Seguí caminando por el patio hasta que un niño me reconoció y bueno jajaja, ya sabemos cómo va a terminar:

-NIÑO 1: ¡EL GATO CON BOTAS! – gritó un niño de sombrero de paja de unos 12 años mientras me señalaba, todos los niños al verme empezaron a gritar y se tiraron sobre mí para "abrazar" o mejor dicho APLASTAR al lindo gatito con sombrero que ya no sabía qué hacer para respirar o siquiera poder moverse.

La tortura continuó por unos minutos más, siendo acariciado, besado, abrazado hasta el extremo, etc. por vaaaaaaaaaaaarios niños y animales que me decían ¡De grande seré como usted! o ES EL GATO MAS GENIAL DEL MUNDO y nunca faltaba el niño renegón que decía Usted debería estar en el poste de latigazos. Si… que bella es la infancia!

Cuando por fin, porrrrr finnn, PORRRRRRR FIIIIIN TERMINÓ! Los niños empezaron a contarme de cómo era el orfanato actualmente, tuvimos una conversación llena de chismes de pequeños, adolescentes y casi adultos, y gatos, con unas cuantas pausas para comer migajas de pan seco y algo de agua.

NIÑO 1: Dígame señor Gato, ¿por qué vino hasta aquí? San Ricardo ya no vale nada desde que el gobernador y el comandante se apoderaron de todo el oro de este pueblucho lleno de moscas jejejeje

NIÑA 1: No digas eso Tom! San Ricardo no está tan mal, el Gato con Botas nos salvará a todos como siempre verdad? –no pude evitar atragantarme un poco con el agua, ¿acaso cree que soy suicida?

TOM: ¡Claro que sí Mérida! ¡Este pueblo no podría estar peor, no hay comida, ni agua, hay sequías y el dinero ha desaparecido como por arte de magia! Si lo dudas pregúntale al animal rojo y grande que vive sobre tu cabeza, ah no, perdón, es tu HORRIBLE Y GRASOSO PELO. –ese comentario provocó una carcajada general de parte de los demás niños y un sonrojo en Mérida tanto como su pelo, la niña se levantó, tomó a Tom de su camisa harapienta y le dio un puñetazo en plena nariz, haciendo que su sombrero de paja callera al piso por el fuerte golpe, todo tan rápido que ni pude evitarlo, ningún niño rio al ver a Tom en el piso, supuse que lo consideraban un tipo de jefe o algo así.

MERIDA: ¿Alguien más quiere reírse de mí? –dijo mientras levantaba el puño, yo me paré y mirándola fijamente le dije:

GATO: Por favor no te comportes así, a Imelda jamás le gustó que las niñas fuesen malas –le sonreí mientras ella bajaba la mirada, voltee hacia Tom- Y tampoco le gusta que los niños sean abusivos y cobardes-agregué con una voz más firme- Ahora - me senté de nuevo entre ellos- ¿dónde está Imelda?

MERIDA: Imelda salió a vender algo de ropa que ella hace en el mercado, las cosas no van muy bien aquí –tomó una migaja de pan negro y se lo comió con delicadeza- el gobernador o algo así se llevó todo el dinero cuando la gansa gigante se fue, tu huiste, y vino ese idiota a pedir dinero obligatorio a todos, creo que era… tricuto o algo así. -hizo una mueca y rascó la tierra con su uña sucia.

TOM: Tributo tonta, y lo sé porque mi mamá trabajaba hasta tarde en los bares para pagarlo, ese gobernador hacia tratos muy crueles si no podías pagar e ibas a hablar con él, mi mamá me decía que las mujeres salían con la cabeza baja, entraban por las mañanas y salían por las noches… -miró el suelo y sus mejillas se sonrojaron- mi mamá… mi mamá entró una vez ahí, y al día siguiente la encontraron muerta en el puente… no me dejaron ver el cadáver, me dijeron que tenía tanta sangre entre las piernas… tanta sangre… - negó varias veces su cabeza y no pude hacer otra cosa que abrazarlo un poco, ¡¿tan pequeño y ya le había pasado eso?! A qué lugar llegó San Ricardo…

Un gatito salió de entre los niños que cuchicheaban entre ellos o jugaban, se sentó a mi lado y con una mirada de… ¿odio? Me tomó de la pata y "ordenándome" que lo siga me llevó por un lado del orfanato, el gatito corría muy rápido y atravesaba fácilmente las tablas rotas, cortinas y ropa sucia que estaba colgada en maderos esperando ser lavada algún día; dobló a través de una esquina y trepó una torre, al trepar detrás de él noté que se trataba del campanario del orfanato, cuando llegamos a la cima el pequeño se sentó en el borde de aquella torre, yo me senté a su lado y supuse que iba por algo serio.

GATITO: Señor Botas… no tengo dinero, pero tengo algo que vale más que lo suficiente como para salir de este pueblo y tener una vida tranquila, pero voy a posponer mi plan para pedirle un favor a usted –sacó una piedra de la torre y sacó de ese agujero un huevo de oro, probablemente el último de todo San Ricardo… y del mundo- es verdadero, lo robé de la casa del gobernador, justo antes de que se convirtiera en monedas de oro… -se puso a la luz del sol para que brillara, no podía creer que un niño tenía semejante cantidad de dinero- pero ay señor Botas, la riqueza no es nada ahora; el día que robé este huevo de oro, o mejor dicho la noche, fui con mi hermano, mi mellizo, y… se lo contaré:

POV GATITO:

El minino se encontraba escondido detrás de unos barriles, observando como los guardias trasladaban carros llenos de huevos de oro, pararon en el portón de la lujosa casa del gobernador, probablemente la única mansión de San Ricardo, vio como la carreta entraba después de un pequeño diálogo con los guardias, el minino levantó la vista y observó a su hermano sobre un árbol que se encontraba cerca del muro que rodeaba aquella lujosa morada.

GATITO: Carlos! Ten cuidado y observa si la carreta ya entró… -el minino corrió hacia otro árbol y subió rápidamente hasta la copa, esperando la señal de su hermano-

CARLOS:-observó como la carreta ingresaba por una puerta grande, y se escondió cuando notó que un guardia miraba por donde se encontraba, pero cuando se fue colocó sus manos en su boca e hizo un sonido parecido a un cuervo-

GATITO: -se acercó lentamente al borde de la rama en la que se encontraba y miró algo dudoso la distancia en que se encontraba de la rama de su hermano Carlos- Carlos… no sé si pueda hacerlo… me voy a caer….

CARLOS: Vamos Julián, tu puedes, no pienses en el vacío ni en la dolorosa caída ni de la muerte inminente jejejeje –se puso al borde de la rama y estiró una pata- si caes yo te sostengo ok? Vamos tu puedes!

JULIAN (GATITO): E- esta bien Carlos… -retrocedió algo temeroso y suspiró Vamos Julián, tu puedes, no es tan difícil…- ¡Ahí voy! –corrió por toda la rama y justo al borde saltó hacia la otra rama, estaba cerca, solo un poco más… imaginémonos el terror que sintió cuando notó que la gravedad hacía efecto en él y empezaba a caer, sin que su pequeña patita lograse llegar a la rama- ¡CARLOS! AHHHHHHH!-cerró sus ojos pero no calló, miró su pata y vio a Carlos con medio cuerpo colgando de la rama, sonriéndole-

CARLOS: Tonto jajaja te dije que no te dejaría caer –lo ayudó a subir y saltaron hacia el muro, corrieron por el patio escondiéndose debajo de los pequeños arbustos, entre las sombras, pegados a los muros.

Carlos trepó por una columna hasta el techo y ayudó a su hermano a subir, corrieron por el techo a cuatro patas, Carlos empujó a Julián detrás de unas bolsas de cemento y le hizo una seña con los dedos para que no hablara, ambos gatitos miraron el patio interior de la mansión y vieron que los guardias sacaban bolsas llenas de huevos de oro de aquella carreta.

JULIAN: Dios mío… en serio vamos a robar todo eso? – Le brillaron los ojos al pensar en todo lo que podría comprar con tamaña fortuna-

CARLOS: -negó la cabeza y lo miró serio- solo sacaremos dos, uno tú y otro yo, no podemos sacar todos, nos expondremos demasiado… esto será rápido, entramos, tomamos dos huevos de oro, y salimos, para mañana en la mañana estaremos en otro pueblo, en otro país, hasta en otro continente si es necesario.

Julián asintió y ambos saltaron, deslizándose por una columna, ingresaron al jardín interno y se pegaron a una pared para que los guardias de los pisos superiores no los vieran, subieron a un balcón e ingresaron a un cuarto muy lujoso, donde se encontraba un escritorio de madera finamente tallada, con algunos papeles sobre el escritorio, varios cuadros, plumas, una pequeña maqueta de San Ricardo en medio de la sala, con banderas sobre algunas calles. Julián se acercó al escritorio a buscar algo que podamos robar, varias plumas de oro, relojes de plata e incluso una campana encontró entre los cajones de ese gran escritorio, pero la mirada reprobatoria de su hermano hizo que el dejara todo en su lugar.

CARLOS: Recuerda Julián, solo nos llevaremos los huevos de oro, no te cargues por gusto.

Julián asintió y ambos hermanos se deslizaron por el pasillo, corrieron por las múltiples habitaciones, pero Carlos paró en seco al escuchar un diálogo muy interesante:

GOBERNADOR: No necesito que me lo estés contando todo Percy, sé muy bien en que cosas me estoy metiendo y créame que estoy controlando todo esto muy bien-el gobernador tomó un largo sorbo de una copa de plata y se dirigió al mapa de España, señaló son su espada un pequeño punto del mapa y agregó- Este es San Ricardo, y este es el castillo de la reina, como verás Percy, San Ricardo no se encuentra tan lejos, pero el terreno ayuda lo suficiente, para llegar a San Ricardo se debe pasar por el pasaje de Las Torres, bordear el cañón, pasar el río de La Merced, la cordillera de las Águilas, zona de ladrones y pueblos libres, y entrar por la puerta del rey; podremos mover el ejército por el paso de la Fregona, por ahí nadie nos vería llegar y podríamos asesinar a toda la familia real si conseguimos el número necesario de soldados.

PERCY: Mi futuro rey, está diciendo disparates… sé que jamás aceptó que su hermana heredara la corona de España, pero está firmando su condena si hace esto! Deberíamos rendirnos, concéntrese en San Ricardo y muera aquí, estoy seguro de que su hermana entenderá su exilio y lo perdonará si le juramos fidelid….

GOBERNADOR:-golpeando la mesa con el puño- ¡Soy Don Sebastián de Aragón, heredero y futuro rey de España, rey de reyes, y yo no me arrodillo ante nadie! Todo mi plan salió bien al asesinar a mi padre, a mi madre y a mi hermano, pero me olvidé de un detalle insignificante -tomó a Percy del cuello de su camisa de seda y lo acercó a su rostro- ¡QUE LAS MUJERES TAMBIÉN PODRIAN GOBERNAR! –lanzó a Percy a un lado de la sala y golpeó el mapa con su puño- este plan jamás fallará, es perfecto! Quiero que para mañana temprano reclutes a todo caballero y los entrenes, y si no quieren, pues que sean alimento para perros, ¡mi hermana va a caer y nadie podrá impedírmelo! No me importa si tengo que llevar a este mugriento pueblo al mismo infierno solo para conseguir mi corona, ¡LO HARE! – con su espada rompió el mapa en dos de un solo tajo, cortando el castillo… y al pueblo de San Ricardo.

OJALA LES HAYA GUSTADO ESTE CAPITULO! LAMENTO ENS ERIO NO ACTUALIZAR, PERO COMO VERAN HE ESTADO CON MICHOS PORBLEMAS, LOS QUIERO MUCHISIMO! SEAN FELICES Y VIAJEN MUCHO NO IMPORTA LAS CONSECUENCIAS! :D