Feliz primavera a todos (en especial a Beauty) como a su vez quienes disfrutan de las vacaciones. En esta ocasión adelanto la actualización del fic, por razones espirituales. Espero que sea de su agrado.
Capítulo 11: Andrómeda vs Virgo
Saori Kido percibía las batallas por medio del cosmos. Su preocupación radicaba en la casa de Cáncer, ya que la presencia de Gao de Carina había despertado en ella una cierta aflicción.
-Athena – Habló Shiriu en forma respetuosa – No logro percibir el cosmos de Ikki.
-Una cosa puedo asegurarte es que él no está muerto. – Respondió la mujer del cabello violáceo.
-Tengo el presentimiento que Shun y Hyoga no lo tendrán fácil en enfrentar al enemigo.
-¿Acaso ya olvidaron cuando ustedes hicieron lo mismo para salvar mi vida?
Shiriu recordaba los momentos de prueba que había vivido con sus compañeros al enfrentar a los caballeros dorados liderados por Saga.
-Nuestro rival merece respeto, no hay que subestimarlos. – Dijo Saori Kido observando hacia el cielo.
Mientras tanto, Andrómeda y Cisne se acercaban a la casa de Virgo, las amazonas subían las gradas de forma rápida, y al divisar la entrada ellas hacen una pequeña pausa.
Repentinamente el reloj del santuario emite un ruido característico cuando el fuego se extingue, en ésta ocasión correspondía a la casa de Cáncer.
-Otra llama que se extingue Cisne – Dijo con cierto lamento la chica del cabello verde.
-Aunque llevamos cierta ventaja, dudo que muy pronto vamos a perderla. – Respondió la amazona. – El maestro Fudo debe seguir en la casa de Cáncer.
La cadena de Andrómeda empieza a moverse por sí misma, todo indicaba que había detectado la presencia de alguien.
-Quizás no. – Habló con cierta preocupación la amazona de Andrómeda. – Sea lo que sea debemos entrar y enfrentarnos a quien esté en su interior.
Ambas amazonas entraron y la portadora de la cadena permanecía en alerta; esta empieza a reaccionar de forma agitada.
-¡Busca cadena! – gritó la amazona.
Las cadenas se movían en varias direcciones, de manera rápida, al parecer el patrón que seguía la cadena era algo confuso. En el despliegue de esa arma formaba patrones extraños.
Cisne aumentaba su cosmos tratando de poner el ambiente a una temperatura del cero absoluto.
De la nada una especie de resplandor dorada ilumina aquel lugar siendo objeto del blanco de la cadena.
-¡Capturó algo! – Dijo con cierto ánimo la amazona del cisne.
La amazona de Andrómeda utilizaba su cosmos para regresar a la normalidad a la cadena, sin embargo al irse acercando observa que la cadena había sujetado la muñeca derecha de un hombre de cabello verde quien portaba la cloth de Virgo. Éste empezaba a aplicar cierta resistencia pero no de forma violenta.
-Extrañaba el contacto de la cadena de Andrómeda. – Expresó el hombre con una sonrisa.
Andrómeda (quien tenía su máscara puesta) no puede disimular su sorpresa.
-Andrómeda él es… - Dijo con cierto titubeo la amazona del cisne.
-A esto estábamos expuestas al enviarnos a esta época. – Respondió la amazona con cierta tristeza.
-¿Con que de otra época? – Intervino el dorado de forma gentil. – Ahora comprendo por qué ustedes son las actuales portadoras de las armaduras. Mi nombre es Shun y soy un caballero de Athena.
Cisne estaba dispuesta a utilizar su cosmos contra el dorado sin embargo Andrómeda se interpone.
-Tengo entendido que es el guerrero gentil y que le hace honor al término caballero; permita el paso a mi compañera; yo me quedaré a enfrentarlo. No es necesario que un tercero salga lastimado en esta batalla. – Habló la amazona con cierto respeto.
Shun observaba a la amazona que tenía en frente, por alguna razón él se sentía identificado con la chica.
-Andrómeda… - Dijo Cisne en voz baja.
-Acepto tu petición amazona, dejaré que tu amiga se vaya. – Expresó el caballero con respeto.
-Cisne, sabes bien que es lo correcto. – Dijo la Amazona.
Con una evidente tristeza y con cierta incredulidad la amazona empezaba a correr en dirección a Shun, ella notaba que el caballero dorado no tenía la intención de atacarla.
"Confío en ti Esmeralda" - Pensó la amazona para sus adentros.
La amazona del cisne se alejaba del lugar.
-Ahora que tu amiga se ha ido, quiero que me demuestres si en verdad sabes utilizar el poder de la armadura. – Habló Shun.
La amazona no tiene alternativa y decide atacar a su oponente con la cadena.
Shun se movía rápido esquivando los ataques.
-Eres buena usando la cadena pero lamento decirte que conozco los movimientos del arma que utilizas. – Habló el caballero dorado.
-Lo sé maestro – Dijo la amazona – Es por ello que también aprendí a hacerle variantes.
Al decir esto, Andrómeda utiliza una de las cadenas como si fuese un látigo logrando atrapar el brazo de shun y con la cadena circula utilizaba como una especie de flagelo para atacar a su rival.
El caballero dorado quedó sorprendido ante ello, que no pudo evitar los golpes recibidos, Andrómeda había derribado al caballero de Virgo.
-Maestro Shun. – Dijo con cierta tristeza la amazona al ver que el caballero no se levantaba.
-Me has dejado sorprendido amazona, sin embargo…
Repentinamente una de las muñecas de la amazona empieza a salir sangre como a su vez la armadura había sido fracturada en una de las muñecas.
-¿Usted dejo herirse a propósito, verdad? Al igual que lo hizo con Eo de escila. – Dijo la amazona reconociendo su error. A duras penas podía levantar la muñeca; la máscara cubría su gesto de dolor.
-Me intriga saber, por qué me llamas maestro cuando yo jamás tuve la oportunidad de realizar con la cadena ése tipo de movimiento.
Andrómeda sabía que no podía mentir y pensó en la forma de decirle la situación al caballero.
-Antes de obtener la armadura de Andrómeda, mi madre me entrenó usando el látigo; yo gané la armadura aceptando la prueba del sacrificio al igual que mi padre.
Shun reacciona ante aquella revelación.
-Mi nombre es Esmeralda, amazona de Andrómeda.
La joven se lanzaba al ataque aumentado su cosmos.
-Es imposible… - Dijo el caballero de virgo todo atónito.
La historia de Esmeralda (Flashback)
¿Quién era Esmeralda en realidad?
Nuestra historia se remonta a la isla de entrenamiento en donde Shun había aprendido el significado de ser un caballero bajo la tutela de Albione.
El caballero de Andrómeda a diferencia de sus compañeros permanecía con cierto hermetismo en sus sentimientos. Durante las batallas disputadas y después de haber salvado a Athena de las amenazas de los dioses; había decidido retornar en donde se había preparado como caballero.
¿Qué motivo le inspiraba regresar?
Junet de Camaleón.
Había pasado mucho tiempo en que ellos no intercambiaban palabras. Junet seguía los pasos de Albione, dedicándose a entrenar a amazonas. Una tarde de Abril, la amazona del camaleón se dedicaba a entrenar y perfeccionar el uso del látigo.
Las olas golpeaban con cierta violencia algunas rocas; la mujer del cabello rubio pensaba constantemente en el caballero de Andrómeda.
-Shun está luchando por Athena, es mi deber cumplir con mi misión. – Habló para sí misma.
Con un movimiento de su mano desplegaba su látigo atrapando una roca y aplicando su cosmos, lograba convertir la imponente roca en añicos.
-Veo que sigues siendo orgullosa como siempre Junet. – Se escuchó una voz muy agradable de un hombre.
La susodicha voltea de forma lenta y observa que a sus espaldas un hombre de cabello verde de tez blanca está mirándola con cierto respeto.
-¡Shun! – gritó con cierta alegría la amazona, aunque trataba de controlar su emoción.
Junet deseaba correr y abrazar a su compañero de entrenamiento, pero no quería hacerse falsas ilusiones.
Sin embargo la amazona observa que Shun se acerca, en su rostro logra apreciar una sonrisa característica de él.
-Demuéstrame que tanto has progresado Junet. – Expresó el chico del cabello verde.
-Si tú insistes. – Expresó con cierto aire desafiante la mujer del cabello rubio.
La amazona utilizaba su látigo de una manera distinta; a pesar que Junet quizás no había tomado una cadena entre sus manos, el látigo trataba de imitar los movimientos de la cadena de Andrómeda.
Shun lograba esquivar los ataques aunque recibía ciertos roces del látigo, ya que él no portaba su armadura.
Junet se lanza al ataque combinando una serie de golpes y patadas, procurando moverse lo más rápido posible.
-Tu velocidad ha mejorado Junet, pero es obvio que no has tenido muchas batallas.
Shun lograba esquivar cada movimiento sin tener la necesidad de utilizar su armadura y sus manos.
-No creí que aquel chico sensible se volviera arrogante. – Al parecer Junet no deseaba darse por vencida.
Sin embargo, la chica del cabello rubio estaba a punto de golpearle pero el chico del cabello verde logra capturar el puño de la amazona, su otra mano logra quitarle la máscara del rostro.
Junet se desconcentra ante la actitud del hombre del cabello verde.
-Shun que estás…
El caballero de Andrómeda había tomado por sorpresa a la amazona; le había dado un beso.
Ella podía esperar que Shun se rehusara a pelear o dialogar con ella; pero en ésta ocasión él chico sensible se había comportado de forma diferente.
Todo indicaba que el caballero de Andrómeda estaba dispuesto a iniciar una nueva etapa en su vida. La relación de Shun y Junet había traspasado el tiempo y la distancia. Muy pocos conocían que ellos habían decidido formar una familia.
El fruto de aquel amor se había producido. Shun había llamado a su hermano Ikki a la isla para que conociera a su sobrina.
Es muy rara vez en que el caballero del Fénix decide acudir a situaciones muy afectivas, pero le agradaba la idea en que su hermano continuara con su vida.
Junet se encontraba contemplando el azul del océano, entre sus brazos tenía a una bebé que tenía el cabello verde, que físicamente, era una copia fiel de Shun.
Dos hombres se acercaban hacia ella.
-Me alegra que estés aquí hermano. – Dijo Shun con respeto y cariño.
-No puedo creer que tú y Junet sean padres. – Expresó con una sonrisa Ikki. – Tengo curiosidad en saber a quién se parece.
-Es un placer que el hermano de Shun esté entre nosotros. – Habló Junet en tono respetuoso.
Cabe señalar que ella no estaba utilizando la máscara.
-Quiero imaginar que después de un tiempo volverás a la acción. – Expresó Ikki con un acento muy juguetón.
-Después de todo soy una amazona. – Respondió con una sonrisa.
-Athena les envía sus saludos, aunque ella quiere hacerles un ofrecimiento a ambos. – Dijo Ikki – pero por ahora no puedo decírselos. Quiero conocer a mi sobrina.
Junet tenía cubierta a la pequeña con una sábana, al parecer estaba dormida. Shun es quien entrega a su hija a Ikki.
El caballero del fénix retira con cierto cuidado la manta y puede observar que la pequeña era idéntica a Shun. Unas lágrimas ruedan por sus mejillas ya que empieza a recordar los momentos difíciles en que él había cuidado a su hermano.
-Es muy hermosa Shun. – Dijo con cierto sentimiento el caballero del Fénix.
-Junet y yo decidimos que se llamará Esmeralda. – Habló Shun mientras abrazaba a su esposa.
Ikki no podía creer que su hermano había pensado en un nombre que para él le traía los más bellos recuerdos.
-Shun, no sé qué decir. – Dijo Ikki.
-Tu sacrificio Ikki hizo que yo conociera a Shun, ambos te debemos nuestra felicidad, y que mejor nombre para nuestra hija sabiendo que contará con un tío que "de vez en cuando" la protegerá. – Habló Junet quien sonreía.
Esperamos sus comentarios.
