Aprovechar

El timbre de clases había dado fin a la hora del desayuno, los chicos volvían a sus salones para seguir con la jornada que acabaría como siempre a las dos. Brittany caminaba a paso acelerado a la clase de Español, detrás había dejado a Rachel quién se había atrasado por extender más aquella plática sobre un evento de rock al que acudiría Lucy ese fin de semana. La rubia sabía que si no llegaba a tiempo tendría una amonestación más y con ello la mandarían derechito a detención , algo que no se podía permitir, al menos no esa semana en la que su padre la había dejado a cargo de todo mientras él se iba a arreglar unos negocios a Italia.

-Señorita Gotti, vaya... al fin nos hace el honor de deleitarnos con su presencia-

Brittany había entrado con confianza después de mirar por la ventana de la puerta y no encontrarse con la figura de aquel hombre alto y corpulento de barba pelirroja, quién era el señor Harris su profesor de Español. Sin embargo, no contaba con que Harris estuviera justo al lado de la puerta donde no se le podía ver, esperando por los chicos que llegarían tarde a su clase.

-Señor Harris, solo he estado ausente la semana pasada- se justificó la rubia intentando defender un poco de su orgullo

-Vaya pero si ni he notado ese hecho puntual... Sus ausencias presenciales pasan desapercibidas, gracias a la ausencia notoria que tiene usted aún cuando esté dentro de este salón. ¿No cree señorita Gotti?- la rubia estaba completamente sonrojada por la vergüenza de ser expuesta frente a todos sus compañeros, el profesor por su parte se acomodo los lentes en el puente de la nariz y después comenzó a caminar rumbo a su escritorio

-Y entonces las chicas estás comenzaron a llorar de vergüenza...- la voz de la española resonó por todo el salón, detrás de ella la risa burlona de un chico rubio terminó por completar aquel cuadro de interrupción

-Vaya... vaya... vaya. Si es la señorita Suazes en compañía de su fiel faldero Sammuel ¿como estuvo su desayuno señorita?-

-A decir verdad, señor Harris los panqueques estaban muy fríos y no le recomiendo que pruebe el café del comedor... está horrible- contestó la española en tono de broma, mientras Sam le jaloneaba del brazo intentando hacerla callar

-Lo tendré en cuenta, Santana. Mientras tanto tú tendrás cuenta que esta semana estarás todas las tardes en detención- el profesor terminó de firmar aquella pequeña nota y se la tendió a la española. Mientras tanto Brittany, dando por concluido el regaño que le había dado el señor Harris, se comenzó a dirigir a su asiento.

-Y usted señorita Gotti le hará compañía- el profesor caminó hasta donde Brittany había detenido sus pasos y le entregó una nota similar a la de la española, le sonrío y le dió una palmadita en el hombro para volver sobre sus pasos y reanudar la clase

-Pero señor Harris... esta semana no puedo ¿podemos dejarlo para la próxima semana?- Harris rió burlonamente y se dió media vuelta para encarar a la rubia

-Señorita Gotti, ¿qué le parece dejar este curso de Español para el siguiente ciclo escolar?- el resto de la clase rió

-Vaya amiga... estás frita- susurró Santana por lo bajo, pero Brittany pudo oírlo y enseguida le lanzó una mirada retadora a la española; mirada, que por supuesto Santana contestó.

-Claro, tanto como lo está tu padre en España ¿no? Escuché que están por sacarlo del mando- comentó con cizaña la rubia mientras sonreía de medio lado intentando provocar a Santana

-Mira rubia... no tienes idea de con quién te metes... Y a mi padre nadie lo destituirá...- Santana estaba por emprender su camino para acercarse a la rubia, pero Sam la detuvo tomándola por uno de los brazos

-Vale, las chicas se han puesto intensas... Pero como se qué son tal para cuál y han añadido diez minutos más de espectáculo a mi clase les daré una semana de trabajo voluntario... Juntas... Y ahora a sentarse señoritas que ya he perdido mucha clase por su causa- la clase volvió su atención a sus libros de actividades e intentó no llamar más la atención para evitar ser parte de aquella oleada de castigos impuestos por el profesor.

Sam suspiró aliviado mientras apartaba una silla de la mesa para Santana y después se sentaba en la suya justo en la misma mesa. Sin embargo, su sonrisa triunfante y relajada pronto se borró, cuando el señor Harris se dio la vuelta y le sonrío de medio lado con un tanto de desdén.

-Y usted señor Sammuel, no irá a detención solo porque sé que eso sería una recompensa para la señorita Suazes con usted allí no sufrirá sino se divertirá. Por tanto, usted se quedará las próximas seis sesiones y me ayudará a limpiar el aula y hacer otras actividades ¿entendido?-

-Si, señor- contestó el rubio resignado mientras Santana le palmeaba la espalda delicadamente

-Lo siento- susurró la española

-No hay nada que sentir- contestó el rubio con una ligera sonrisa en el rostro mientras estrechaba la mano que su amiga tenía sobre la mesa

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La clase había terminado, los alumnos comenzaron a salir del salón y así de a poco este empezó a quedar vacío. El señor Harris alzó la vista y justo allí en la esquina derecha del salón estaban una detrás de la otra; las alumnas que justo necesitaba.

-Señoritas Gotti y Suazes, vengan aquí por favor- las susodichas asintieron y caminaron hasta el escritorio del profesor, quién al tenerlas enfrente se sentó bien en su silla y se acomodó la corbata

-Señor Harris... enserio necesito ...-

-Cállese señorita Gotti, ya le he perdonado un sin fin de veces no solo hoy sino también en todo el tiempo que lleva aquí- la rubia retrocedió un paso, el profesor parecía realmente furioso y era de esperarse después de todo Brittany tampoco era un ángel de dios

-Bien, aquí están sus pases provisionales. Su trabajo será ayudar con el acomodo de los libros en la biblioteca de la escuela. Al termino de la semana ustedes tendrán que haber estado 24 horas sirviendo allí. Ahora retírense- las chicas asintieron y salieron del salón, afuera Sam esperaba a su amiga recargado en la pared mientras veía ir y venir a los chicos en los pasillos.

-¿Todo bien?- preguntó una vez tuvo a Santana de frente

-Una semana en la biblioteca ¿te parece bien?- comentó la española mientras resoplaba con enfado y le mostraba a su amigo aquel pase que el profesor le había dado, en el cual se marcaba el motivo de sus visitas a la biblioteca así como las horas que debía completar

-Vaya... como lo siento- aseguró el rubio un tanto acongojado por la desgracia de su amiga

-No, de hecho tú mi muy querido Sammy no tienes nada que lamentar... Tu serás el ganador en todo esto... Puesto he decidido aprovechar esta situación para convivir con la rubia y de paso amistarme con ella, para después presentártela- Santana le guiñó el ojo al rubio quién sonrío optimista, después de todo las cosas siempre pasan por algo.


Bueno, espero que les haya agradado este capítulo. Quisiera comentarles que como podrán notar los capítulos 9 y 10 solo se centran en la relación Faberry, bien pues los capítulos 11, 12 y quizá el 13 serán absolutamente Brittana. Este será el modo en que iré narrando desde ahora las evoluciones en ambas parejas, hasta llegar al punto cúspide de esta historia; donde ya entrelazaré las dos historias. Así que por el momento tendrán que acostumbrarse a leer un par de capítulos Faberry y un par de capítulos Brittana.

Sin más me despido. No sin antes, agradecer los Reviews y su apoyo al seguir visitando este Fic.

¡Hasta la vista!