11. Encuentro y Noticias desalentadora.

-Y bueno Marina… no me has contado que hacías en bosque del Silencio con mi maestro-. –Ay Ascot, todavía falta que te platique lo que paso en la cena, como les conté que me estaba casando cuando fuimos transportados aquí, pues a Caldina s le ocurrió la genial idea de hacernos una boda aquí, mi marido acepto y adivina qué? Caldina dijo que Guruclef de la bendición.

Ascot literalmente se tiro al piso de la risa, no creía lo que Marina le acaba de decir y menos el plan de Caldina para cobrárselas al gurú de Céfiro. –Caldina lo quiere hacer sufrir y lo está consiguiendo, pero …todavía no me explicas que hacías en el Bosque del Silencio-.

Marina no miro con exasperación, -bueno está bien, después de la cena, mi esposo me dijo que le seguía doliendo el brazo y me pidió algún remedio, no tuve más remedio que ir a buscar a tu "maestro" para pedírsela, ya que tu no estabas!, en fin busque a Guruclef, fue a revisar a mi esposo, le dio la poción para el dolor y para dormir y se fue a su cuarto. Mi marido las tomo y se durmió de inmediato, pero como no tenia sueño, decidí ir al jardín, cuando llegue ahí me tope con el, empezamos discutir y como no lo quería escuchar me tele transporto con el y llegamos al Bosque del Silencio. Seguimos peleando y después no se que paso, nos empezamos a besar hasta que me di cuenta de lo que estaba haciendo y pues salí corriendo y te encontré-.

-Por que lo besaste Marina? Después de todo lo que te hizo?-. Marina bajo la mirada, -Creo que en todo este tiempo lo sigo queriendo, pero no como a mi esposo, por eso…no me pude acostar con el cuando estábamos en su cabaña…por cierto Ascot, tú tienes alguna idea de por qué regrese?-.

-No tengo idea Marina, pero que piensas hacer si la situación está así con Guruclef?, -La verdad no tengo idea Ascot, yo pienso que lo mejor es regresar a mundo místico, pero por favor lo que te comente con nadie, si? Eres mi mejor amigo y confió en ti-. –No te preocupes mi querida guerrera del agua, ven te acompaño a tu habitación-. Iban caminando cuando Marina se acordó de su bolsita…

-Ascot y mi bolsita? amigo hizo un hechizo y apareció en sus manos…-Muchas gracias!-, llegaron a su habitación. –Muchas gracias por acompañarme, gracias amigo-, -Buenas Noches Marina, te quiero mucho-. –Yo también amigo-. Marina se acerco y le dio un beso en la mejilla, -Gracias por encontrar a mi esposo-, entro a su recamara, vio que si esposo seguía durmiendo así que se acostó a su lado y se quedo dormida.

Mientras en otro lado del castillo, Guruclef se atormentaba con lo que paso, -Se le ha entregado varias veces, de verdad que ya no era una niña, incluso cuando regreso, pero no soporto verla con el, si ella se quiere ir a mundo místico no la detendré, ¿por qué fui tan estúpido? ¿Por qué no le dije que la amaba? Ya no debería de atormentarme eso, entre más rápido regresen a su mundo es mejor, ire al cuarto de la corona a ver si la energía del portal, sigue tan potente como para que los dos regresen"-. Cuando llego Guruclef, casi se desmayo de la impresión, -el portal estaba cerrado, -no puede ser…jamás podrán regresar…¿Qué he hecho?...me odiara toda la vida por traerla y ahora jamás podrá regresar-. Es lógico, Céfiro no quiere que se vaya su guerrera de agua, nadie de aquí, incluso yo, la voluntad de nosotros cerró el portal y sin Lucy y Anaïs para regresar jamás podrá hacerlo.

El sol de la mañana, irradiaba con todo su calor, Marina se levanto y vio que su marido no estaba acostado. –Buenos Días amor…- Marina volteo y vio a su marido en toalla, se había parado temprano y se había dado un baño. Marina corrió a abrazarlo, -¿cómo te sientes? Te encuentras bien?-, Fres le sonrío, -Esa poción de Guruclef es muy buena, me siento de maravilla-, Marina aferro sus labios con los suyos, estaba tan feliz de que su marido estuviera bien, estaban consumando su amor y matrimonio cuando la puerta se abrió, Marina estaba tan concentrada en lo que hacía que no se dio cuenta que la puerta de abrió. Era Caldina, que entraba con ropa para ellos, como venia cargando varias cosas, no se dio cuenta de la escena, hasta que volteo y pudo ver a Marina encima de su esposo completamente desnuda. Caldina, grito y al verla Marina también grito y se cayó de la cama, dejando al pobre de Fred completamente desnudo delante de la peligrosa, Fred como pudo, solo alcanzo a taparse con la sabana que se encontraba cerca. –Bu…uu..enos Días Caldina-, saludo Fred sonrojado, Marina se tapo con los brazos sus partes intimas y le grito: -ES QUE NO PUEDES TOCAR CALDINA!-, -Caldina se sonrojo, discúlpame mi niña!, no pensé que estuvieran ehhh pues eso…-, en ese momento se escucho una voz, una terriblemente familiar para Marina y un poco conocida por Fred.

-Que demonios pasa aquí, porque tanto escándalo!,-, entro Guruclef y cuando volteo a ver a Caldina muerta de vergüenza, vio que al lado de ella, estaba Marina completamente desnuda, solo tapando sus partes intimas con ambos brazos, se sonrojo de inmediato, se volteo para librarse de la imagen y de la vergüenza sin notar que Fred estaba completamente desnudo, solo tapándose con la sabana. El mago estaba furioso, si bien no había podido olvidar lo que Marina le dijo ahora con esta imagen, se sentía peor, lo estaban haciendo y ver el cuerpo de Marina de esa forma jamás lo podría olvidar.

-Vístanse, necesito hablar con ustedes, es acerca del portal…los espero en la sala de trono en seguida y por favor un poco de respeto!-, -Pero Guruclef yo tuve la culpa entre sin tocar y ellos estaban ocupados-, replico Caldina muerta de la vergüenza-, -No me interesa! -. Era tanta la desesperación de Guruclef por salir de la situación que movió su báculo y en un segundo Marina y Fred estaba vestidos.- Bueno, ya que no tenían intenciones de vestirse ya lo hice por ustedes, ahora síganme-, les señalo el mago con un todo bastante amargo y seco. -No tienes porque hablarnos así Guruclef! Caldina entro sin tocar y yo estaba haciendo el amor con mi ESPOSO! Que no puedo?, que respeto pides!, ella entro sin permiso-, Caldina solo agacho la cabeza, el mago encolerizado se dirigió hacia ella, -Que cierres con llave la maldita puerta! O es acaso pedirte mucho! Y pedirte que te comportes como la señorita y la guerrera mágica que eres-, Guruclef estaba, furioso, muerto de celos.

El mago sintió un golpe bastante fuere en el hombro, -Que te pasa! A mi esposa no le vuelves hablar así! El que la hayas perdido por tus estupideces es tu problema, lo que hagamos ella y yo entre las sabanas es nuestro problema, pero si le vuelves a hablar así, te romperé la cara Gran gurú de Céfiro, lo has entendido?-. El mago le respondió el golpe, -No me vuelvas a tocar, tú no eres nadie aquí y si pido que se comporte, es porque es una guerrera mágica y porque soy su maestro-, -BASTA!- Marina grito y se puso en medio de los dos, -Fred cálmate, el Gurú de Céfiro es una persona completamente pura y ajena a sus sentimientos, en pocas palabras es un santurrón!, así que no te preocupes-, volteo a ver al mago, -y tu Guruclef, te vale un demonio lo que haga con mi esposo y ya que estamos afuera de la sala de trono, que nos querías decir-.

El mago abrió las puertas y hizo la seña con su cabeza para que pasarán, Caldina los esperaba afuera, mientras Guruclef le aventó una mirada furiosa, -tu y yo hablaremos después Caldina, te puedes retirar-, Caldina asintió asustada, ahora si se había metido en problemas, se retiro del lugar.

Guruclef sin ninguna introducción les soltó de manera horrible, -Los traje aquí para informales que jamás podrán regresar a mundo místico, el portal esta cerrado, eso es todo, así que pueden retirarse-, los dos se voltearon a ver, asustados, -QUUUEEEE! De que demonios hablas Guruclef?,-, Marina le contesto y se acerco a él, -jamás volveré a ver a mis padres?, -No Marina, lo siento mucho-, El mago agacho la cabeza, .jamás volverás a verlos-, Marina le grito: -yo ya no quería regresar, jamás fue mi intención de regresar a Céfiro, si Lucy y Anaïs se quedaron aquí, como es posible que yo haya regresado y con Fred-.

Por primero vez Fred hablo, - Guruclef,…Marina me dijo que mientras nosotros estuviéramos aquí, nuestro mundo no se movería, entonces, que va a pasar con nuestra familia, con los padres de Marina y con mi familia?-, El mago lo miro con confusión, jamás pensó que Marina le explicará eso. –En cuanto ustedes cayeron aquí, la memoria de tus padres Marina, y la de tus familiares y de toda la gente que conocen se desapareció, para mundo místico jamás existieron-, Marina rompió a llorar, no quería quedarse ahí en Céfiro a vivir, corrió a abrazar a Fred,-Y bueno gran Gurú de Céfiro, nos pueden explicar por qué demonios regreso ella si ella ya no quería regresar? -, Fred le pregunto, -Porque tanto Céfiro como su gente, querían de regreso a la guerrera del agua-, Guruclef lo dijo secamente.

-No te hagas el idiota conmigo mago, se que tú la hiciste regresar porque la querías contigo, pero creo que no te salió el plan verdad y ahora que el portal está cerrado ya no hay forma de que me regreses a mi no es cierto?-, El mago se quedo mudo, jamás creyó que Fred conociera la verdad, -Lo sé porque se como la miras y como te encelas y los comentarios que haces, pero déjame decirte algo, el daño que le hiciste a Marina antes y ahora jamás te lo voy a perdonar, puede que sus padres no la recuerden y pero ella si los recordara y es mucho a lo que está renunciando y los extrañará y simplemente arruinaste su vida, espero que estés feliz, y mientras estemos aquí jamás me iré de su lado. –Acaso no extrañaras a tu familia? Comento el mago curioso, -Marina es mi familia ahora, mis padres murieron y las persona que considero familia son amigos solamente, estaba solo en el mundo hasta que la encontré, pero aún así, si tu gran gurú no tienes como ayudarnos siendo la máxima autoridad, nos quedaremos aquí, pero quiero que te mantengas alejado de Marina-, Tomo a Marina de la mano, -Vámonos amor, veremos que hacer de provecho en este planeta-, Marina solo asintió y salieron de la sala de Trono. Guruclef solo se quedo pensando, en lo horrible que había sido el día y en todo lo que había cambiado Marina, -"creo que será lo mejor, mantenerme lejos de ella-, mientras se sentaba y masajeaba su sien como si tuviera un terrible dolor de cabeza.