Después del pequeño altercado el resto del día fue exactamente como Alice lo había imaginado, Diana le relato todas sus aventuras tanto en Themyscira (aun no podía creer que la Reina fuera su abuela) como las que había tenido con la Liga de la Justicia; aunque se las arregló para evadir el tema de porque la había enviado lejos y quien era su padre.
Hablaron hasta casi la media noche, cuando Diana noto la hora le recomendó que fuera a dormir, había sido una noche larga y un día bastante cansado; Alice estaba realmente cansado por lo que no puso objeción a la idea. Se recostó en la cama satisfecha de todo lo que descubrió a lo largo de un solo día; pensó en Themyscira y aunque sentía un poco de nostalgia no se arrepentía de las decisiones que había tomado. Estaba vagando en sus pensamientos cuando escucho la voz de Diana al otro lado de la habitación.
"Iré enseguida. No te preocupes ella estará bien"
Cuando Diana hecho un vistazo a la habitación Alice fingió estar dormida y espero hasta que esta se fuera, al escuchar la puerta principal se levantó y se vistió rápidamente con la esperanza de seguirle el paso a Diana. La menciono en la conversación, y según lo que Alice podía deducir muy pocas personas sabían de su existencia, por lo que las probabilidades de que estuviera hablando con su padre eran bastante altas.
Le tomo un par de minutos localizar a Diana, no fue hasta que miro al cielo que logro verla, ¿Qué acaso todas las amazonas podían volar menos ella? Eso tenía que ser una broma cruel de los dioses. Por suerte volaba bajo entonces no había forma de perderla de vista. Diana se dirigía a un edificio en llamas, al parecer los ataques eran bastante comunes en esta ciudad.
La policía estaba en ese lugar y otros hombres con trajes amarillos y rojos; realmente debía pedirle a su madre una guía que explicara todas las cosas extrañas de este lugar, todos ellos estaban tratando de sacar a las personas fuera del edificio pero había demasiado fuego como para poder pasar por el sin ser lastimado. A pesar de eso Diana se dirigió al edificio sin dudarlo; Alice la observaba mientras se escondía entre la multitud, sacaba a las personas bastante rápido pero eran demasiadas las atrapadas en el lugar, de repente un hombre vestido completamente de negro dentro por una de las ventanas y comenzó a ayudar a Diana a poner a todos a salvo.
"La Mujer Maravilla y Batman están salvándolos", grito un hombre detrás de Alice.
"¡Vamos no se rindan! ¡Son asombrosos!", exclamo una chica.
De verdad que eran asombrosos, el fuego cubría todas las salidas del edificio y aun así ninguno de ellos dudaba al entrar a él. Eran realmente valiente, su madre era valiente, Alice se sintió orgullosa y deseaba gritarle a todo el mundo que ella era su madre, pero no era una muy buena idea, seguramente nadie le creería. Cuando todo el mundo estaba a salvo, Alice observo como Diana se dirigía a un callejón detrás del edificio, la perdió de vista unos momentos pero luego la vio hablando con Batman.
"¿Estas segura que ella está bien?", dijo Batman en un tono severo.
"Si, lo está. Hable con ella toda la tarde, está realmente emocionada y es algo hiperactiva", dijo Diana con una sonrisa, "Pero eso era de esperarse"
"Debemos mantenerla oculta y estar alerta"
"No te preocupes, será difícil pero creo que puedo enviarla de vuelta a Themyscira"
De vuelta a Themyscira, de ninguna manera iría de vuelta a ese lugar. Alice estaba molesta, no quería regresar quería estar aquí con su madre y encontrar a su padre, Diana siguió hablando y Alice no pudo contenerse.
"¿Quieres enviarme de vuelta a Themyscira?", les grito con todas sus fuerzas.
Diana la miro sorprendida, Batman no tanto sabía que ella estaba ahí pero no dijo nada esperando que Diana no lo notara, necesitaba verla aunque fuera solo unos momentos.
"No lo entiendes…" comenzó a explicar Diana.
"Entiendo que quieres deshacerte de mí", grito Alice.
"Quiero mantenerte segura"
"Enviándome a un lugar donde no encajo y en el que probablemente seré castigada por escapar", dijo Alice con lágrimas en los ojos.
Antes de que Diana pudiera responderle algo, Batman se acercó a Alice.
"Tienes razón", le dijo mientras ponía una mano sobre su hombro. "Enviarte de vuelta no es una buena opción ahora que conoces este lugar. Debes quedarte aquí"
Alice estaba segura que conocía la respuesta a la pregunta que estaba a punto de hacer, pero de todos modos su curiosidad pudo más.
"¿Tu eres mi padre? ¿No es así?"
Batman se quitó su máscara dejando que Alice viera el rostro del hombre que había conocido el día anterior; ahora entendía los escalofríos, había conocido a su padre y ni siquiera lo sabía. Lo miro a los ojos y reconoció los ojos que tantas veces había observado frente a un espejo, no pudo evitar sonreír.
