CAPITULO XI
Había pasado ya una semana desde el encuentro que tuvieron, Hiccup y Emma con el Mega Alfa De La Oscuridad, desde entonces ambos castaño no han vuelto a hablar sobre el tema, pero no esta de mas decir que a ambos les preocupa lo que puede suceder a la menor. Sabían de demás que nadie debería saber lo acontecido, ya que si se descubría varios tratarían de atraparla, para así saciar sus egoístas deseos de poder.
A pesar de todo esto, Emma le insistió a Hiccup que no cancelara la búsqueda que tendría con el oji-zafiro. Sus palabras exactas fueron: "Hiccup, si es verdad que soy yo quien despertara a los Mega Alfas, te pido que ayudes a mi hermano a ser mas fuerte, estoy mas que segura que lo necesitaremos". El oji-vida no pudo contradecir esas palabras, eso era lo mejor para todos, al menos por el momento.
Y ahora justo en este momento, el oji-vida se encontraba en el puerto despidiéndose de su familia y amigos, para comenzar su viaje en crucero junto con Jack. Ya estaban listo para irse excepto por dos problemas que eran, Toothless y Jack-O
-Muchachos suéltenme, me están avergonzando- replicaba Hiccup tratando de separarse de ambos, que no querían romper su abrazo con el castaño
-¡No te vayas!- gritaba el oji-toxico-¡Llévame contigo! O sino te extrañare mucho- eso ultimo lo mencionó con un tono muy bajito y ojos de perrito triste.
-Llévame a mí. No confío en Frost ¿Qué harías si te quita la virginidad? No llevo 10 años cuidándote para que un pervertido te quite la inocencia en un crucero.- el oji-vela fulmino al albino con la mirada.
Si realmente me has cuidado tan bien ¿Por qué ya no soy virgen?
Ya que ambos jóvenes no se apartaban del menor, este ultimo tomo la decisión de usar el Plan B- ¡Mamá! ¡Jack-O no me deja ir!
-¡Jack-O! Deja a tu hermanito en paz- le exigió Valka con mirada severa
-Si, mamá- hizo un puchero al ser castigado frente a todos
~ ¡Oye Toothless!~ el peli-negro estaba a apunto de voltearse, cuando sintió una caricia en la su quijada. El roce de los dedos del oji-vida era lento, delicado y cariñoso. El oji-toxico lo disfrutaba de sobremanera, hasta que quedo desmayado debido a que habían estimulado un nervio que lo dejo noqueado en el piso, con una sonrisa de satisfacción-listo ¿Astrid, te puedes encargar de él?
-Claro- la rubia levanto a Toothless del suelo- Buena suerte en su viaje. Cuídense.
-Lo haremos- dijeron al unido Jack y Hiccup, abordando el barco que poco después zarpo hacia mar abierto- Nos vemos pronto.
No fue hasta al cabo de unos minutos que perdieron de vista la puerto, que hasta hace se encontraban. Pasaron al interior del barco buscando la que seria sus habitaciones, cuando una joven vestida de una camiseta blanca, falda azul, y un porta-papeles se les apareció.
-¿Disculpen? ¿Ustedes son lo pasajeros, Hiccup Haddock y Jack Overland?
-Sí, sí lo somos- respondió Jack- ¿Pasa algo?
-Lo que sucede es que tuvimos ciertos problemas con las que serian sus habitaciones. Por lo que tuvimos que cambiarlos a la suite matrimonial, tranquilos serán sin cargos extra. Si me acompañan se las mostrare.
Acompañaron a la muchacha, durante el camino Hiccup estaba que se moría de la vergüenza y Jack saltaba de euforia internamente mientras pensaba:
Esto debe obra del destino. ¡EN TU CARA DRAGO!
Cuando finalmente estuvieron en la puerta de la que sería la habitación que tendrían que compartir, ambos quedaron con la boca abierta. El cuarto era enorme, la cama era un corazón gigante centrado en la habitación, a su derecha se encontraba un jacuzzi, y a su izquierda, lo que parecía ser champagne en una cubeta de hielo, junto a lo que parecían ser frascos con lubricantes, y MUCHOS paquetes de CONDONES.
-Eh… Jack si me buscas, estaré en el casino del barco- diciendo esto Hiccup desapareció a una velocidad increíble.
Que lindo se ve corriendo avergonzado, y que bien mueve el trasero mientras lo hace.
El albino sintió un dolor de cabeza, estaba cansado, no porque haya hecho mucho esfuerzo, sino porque la zona marítima era un área de clima tropical, y por ende su temperatura era muy alta, tanto que el oji-zafiro sudaba a mares, su cuerpo le pesaba, su visión se encontraba borrosa. A paso lento se acerco al jacuzzi, midió la temperatura del agua, estaba a temperatura ambiente, para él estaba bien.
Se fue quitando poco a poco la ropa que usaba, se despojo la prenda que cubría la parte superior, dejando mostrar un torso delgado pero no escuálido, se podía notar como unos músculos delineaban su abdomen. Luego lentamente se despejo lentamente de sus pantalones junto a su ropa interior. Ahora solo se mostraba su cuerpo joven y desnudo perlado a causa de las gotas de su sudor resbalándose por su pálida y tersa piel.
Con sumo cuidado fue entrando en el agua, hasta quedar sentado, con el agua hasta la mitad del pecho, el agua le estaba calmando, pero no era suficiente. Colocando sus manos sobre la superficie de liquida pronuncio un ligero e inaudible- Frosset – el agua que rodeaba a jack comenzó a congelarse en la superficie, pero manteniendo en su estado natural, baja la capa de hielo. Todo era tan relajante que el albino quedo dormido sin darse cuenta.
Tres Horas después
Las horas pasaron y el albino despertó, notó la ausencia del castaño. Preocupado por su seguridad, va al lugar donde le dejo que le buscara. Justo cuando entra al casino del barco puede ver el asombro de mucha gente, mientras veían como algo a gran velocidad, estaba participando en cinco partidas de Póker, cinco de Black Jack, cinco en la Ruleta y cinco en las maquinas tragamonedas, todo al mismo tiempo.
Jack queda intrigado, su curiosidad lo obliga a querer saber quien era capaz de estar jugando veinte partidas de juego al mismo, y de pronto nota que era Hiccup. que estaba apostando grandes cantidades de dinero, en cada una de sus partidas y ganando sin perder ni un solo centavo.
Varia gente hablaba sobre como Hiccup llevaba ganando desde hace tres hora. Muchos estaban asombrados, otros molestos por haber perdido ante un joven de catorce años, algunos envidiosos por su suerte, y finalmente estaba Jack con una sonrisa en su rostro. Todo ver la felicidad en la cara pecosa del castaño, también recordó como antes debía observarle de lejos. Muchas veces lo había visto sonreír con sus amigos pero ahora, su alegría era mucho mayor que esas veces.
No fue hasta que el oji-vida vio al oji-zafiro, que detuvo su juego. Pudo reclamar todo el dinero que recién gano, la verdad era demasiado le tuvieron que dar cuatro maletas con ruedas para llevar todo el efectivo, y aun así tuvo que pedirle ayuda al oji-zafiro para llevarlas a su habitación
-No sabía que fueras tan bueno en los juegos de azar.- le alago Jack
-No eres el único. Nadie más los sabe ni mis padres, ni mi hermano, ni mis demás amigos. Tú eres el primero que lo descubre.
-¿En serio? La verdad eso me alegra. Pero ¿Qué piensas hacer con tanto dinero?
-Lo mismo que he estado haciendo desde los diez años, ahorrarlo para al cumplir la mayoría de edad mudarme a San Fransokyo, y pelear en batallas de robots.
-Se ve que tienes todo planeado, y por lo que note en el casino debes de tener mucho ahorrado. Además he notado que lo disfrutabas mucho, es mas creo que te has vuelto una persona mas libre desde que recuperaste tus poderes.
-Lo sé -esbozo una pequeña sonrisa- Jack, no voy a mentirte, no solo me siento mas libre, también es como si me hubieran quitado una carga de los hombros. Además me puse a pensar en las cosas que he hecho, lo que he pensado y en lo que he creído. Y me di cuenta que me estaba dañando a mi mismo, al no aceptarme y creo que debo comenzar desde aquí.- se detuvo y poso su cuerpo en el barandal,
-¿Cómo?- pregunto deteniéndose y colocando de tras de Hiccup, mientras la brisa salada del océano rozaba ligeramente sus rostro. Ambos pudieron observar una despejada noche, con miles de estrellas brillando, y la luna menguando.
-Así. Jack soy gay.
- …- Jack le sonrió dulcemente- Yo también lo soy.- lo acerco a su cuerpo abrazándolo desde la cintura.- Ven vayamos a dormir. Debes estar muy cansado de estar apostando todo el día.
Se mantuvieron en silencio, pero no en uno incomodo, era uno que te permitía hablar mas sobre ti, sin la necesidad de abrir la boca. Durmieron en la misma cama, se mantuvieron abrazados, toda la noche. No se llegaron a separar ni un solo segundo. Era una noche perfecta, que termino al tiempo que se despertaron.
Jack abrió sus ojos, pero grande fue su sorpresa que al despertar se encontraba solo, estaba en medio de un lago congelado en un paisaje invernal. Sus ropas no eran las mismas, ahora levaba puesta una vestimenta más antigua.
A lo lejos pudo ver la silueta de una persona, estaba completamente vestida de negro, su piel era gris y sus ojos amarillos. El albino solo pudo pensar, que ya había visto a ese desconocido en sus pesadillas
lo siento no habia dado cuenta que habia repetido el cap 10 lo siento mucho
