aqui les traigo un epilogo que me pidieron espero y les guste y con esto finalizo el ficc gracias por sus comentarios se les aprecia en demasia
EPILOGO
Había pasado ya más de un año, desde que sasuke y yo comenzamos con nuestra relación, y en ese tiempo habían ocurrido algunos cambios y unos muy significativos.
-Naruto ¿de donde vienes?- al entrar a la casa me encontré con sasuke el cual me esperaba en la entrada, con una pose enojada que sinceramente no era muy convincente.
-Fui al cementerio, ya hace un año que falleció y fui a dejarle flores y a limpiar su tumba- me adentre por completo a la casa, y me dirigí a la cocina a dejar algunas cosas que utilice en el cementerio, y detrás de mi estaba sasuke siguiéndome muy de cerca.
-Naruto-sama la comida ya esta terminada, y todos los preparativos también están terminados-era obasan que ante la celebración que nos acontecía era momento de ir arreglándonos.
-Gracias, me ire a cambiar y al festejado también- salimos de la cocina sasuke y yo con dirección a la habitación que compartíamos, en todo el trayecto no cruzamos palabra ya que nos inundo un silencio cómodo, entramos y de inmediato me dirigi a una pequeña cuna traída directamente de E.U.
-¿Cómo te portaste?- me incline un poco para cargar a mi pequeña adoración, a la luz que llego hace un año, a mi pequeño ryu
-Se porto muy bien, se la paso jugando conmigo-la voz de sasuke llamo mi atención que estaba muy cerca de mi rostro y acariciaba la cabecita de nuestro pequeño.
-Muy bien echo no le diste problemas a papá- ryu solo reía y quería tomar la mano de su padre, asi nos quedamos por unos momentos disfrutando de esta esencia familiar que nos rodeaba, pero no todo es eterno y se hacia tarde para la fiesta de cumpleaños del pequeño ryu.
Comencé a cambiarlo y al terminar comencé a arreglarme mientras sasuke cuidaba de nuestro pequeño. Al terminar salimos para comenzar a recibir a los invitados, cada uno de ellos traía un presente y ryu se mostraba feliz siempre en los brazos de sasuke.
El rostro de sasuke se mostraba un que serio se reflejaba feliz y orgulloso, eran pocas personas que sabia que yo también era "padre" de ryu, pero eso no disminuía mi felicidad.
Comenzaron a pasar las horas y llego el termino de la fiesta, mi madre y mi hermana que ya era esposa de lee, se despidieron de nosotros y por fin la casa había quedado en silencio, con solo el ruido de los empleados que estaban limpiando lo que podían por la hora.
-Es momento de irnos a descansar, ryu ya esta durmiendo y a sido un día muy pasado para ambos-me dijo sasuke mientras tomaba mi mano y me guiaba a nuestro cuarto, llegamos a ella y nos cambiamos de ropa y sin mas nos acostamos para caer profundamente dormidos, pero en mis sueños pude recordar como se había dado el que en nuestras vidas estuviera ryu…
Flashback
Era ya tarde y un gran presentimiento me invadía el pecho, no podía conciliar el sueño y en mi desesperación de estar atrapado en la cama me levante cuidadosamente para no despertar a sasuke y me dirigí al jardín para poder despejarme un poco, me senté en el pasta sintiendo la brisa nocturna sobre mi rostro, pero un extraño ruido me saco de mi disfrute.
-¿Quién anda ahí?- me levante enseguida y con cautela me acerque a donde provenía el ruido, y justo antes de llegar el llando de un pequeño hizo que me acercara mas rápido, movi algunos arbustos para ver mejor y me encontré con el cuerpo de una chica recostado cargando en sus brazos un pequeño bultito de donde provenía el llanto, me acerque lo mas rápido que pude para ayudarle, la tome entre mis brazos y pude ver su rostro gracias a la luz de la luna.
-Pero si es…-sin mas y con todo el esfuerzo la introduje a la casa y la recosté en uno de los sillones y de sus brazos retire al pequeño que no dejaba de llorar.
-Tranquilo, ya esta todo bien-estaba arrullando al pequeño que tenia al parecer solo unos días de nacido si no es menos, pero su llanto provoco que media casa se despertara entre ellos sasuke.
-¿Qué sucede naruto?-con cara soñolienta se acerco a mi y todos lo empleados estaban a la espera de mi respuesta. Sasuke se quedo mirando a la "invitada" y sin necesidad a una pregunta supe que quería saber de quien se trataba.
-la encontré inconciente en el jardín y tiene mucha fiebre, es una amiga mia de infancia, pero no se porque esta en este estado y con este pequeño- mi mirada se centro en el pequeño bultito en mis brazos que por fin había dejado de llorar.
-Llamen a un medico de inmediato-fue la orden de sasuke a uno de los empleados que salió prácticamente volando a cumplir la orden. Se arregló un cuarto y ahí se le coloco para que estuviese mas cómoda, yo seguía con el pequeño en brazos y sasuke no me quitaba la mirada de encima.
-Te ves bien como papá- me sorprendió su comentario pero no hubo tiempo de responderle por que rock lee habia llegado. Sin mas demora entro a revisarla y asi pasaron los minutos los cuales fueron eternos para mi.
-¿Cómo esta?-fue lo primero que dije al ver salir a rock, pero su rostro no me daba buena espina
-No hay nada que pueda hacer, a perdido mucha sangre por un mal parto y ella lo sabe, quiere hablar contigo naruto, no creo que pase de esta noche, me sorprende que llegara hasta aquí- quería llorar con la notica, le tenia un gran aprecio había sido mi amiga durante toda mi infancia y el saber que ella también se ira, deposite el bebe en los brazos de sasuke, y me adentre a la habitación.
Al entrar ella estaba despierta y me veía con dificultad y con una tenue sonrisa, y me senté en la cama para tomar por ultima ves su mano.
-Naruto-kun- me… alegra verte-su voz era tan débil y dolida pero se mostraba feliz por verme lo cual era reciproco.
-Dime ¿Qué te paso?-su rostro se tiño de dolor y con un gran suspiro me conto su historia
Ella también lo había perdido todo y por necesidad también termino bajo las ordenes de una familia de E.U. pero ella no había corrido con la misma suerte que yo, el señor de la casa, un hombre por lo que me dijo de cabello claro y de ojos azules la había tomado a la fuerza, lo cual me lleno de ira y con ganas de matar al tipo, ella como resultado había quedado embarazada y correrse la noticia en la casa, la habían echado, y comenzó a deambular de un lado a otro buscando techo y comida
Una casa la había acogido y durante todo su embarazo había estado lo mas cómoda posible, pero se entero que al nacer el pequeño a ella la eliminarían y venderían al bebe al mejor postor. Por ese motivo se encontraba así y en la menor oportunidad la había aprovechado para escapar con él bebe que como sospechaba apenas tenia unas cuantas horas de nacido.
-naruto no me queda mucho tiempo… quiero que mi bebe no crezca solo…por favor…cuídalo como su fuera tuyo…-las lagrimas ya rodaban por mi mejillas y su propuesta me tenia impactado no sabia que hacer.
-por favor…cúmpleme este deseo…no hay nadie mejor que tu…para que crezca feliz-su voz cada vez era mas débil y sus ojos luchaban por no cerrarse. Así que tome una decisión.
-Esta bien, ese pequeño será mi hijo a partir de hoy-intente poner la mejor sonrisa que pude, y ella correspondió.
-Dile a ryu que le… amo, gracias Naru…to- y con una sonrisa en su rostro su vida se apagó, mis lagrimas no paraban de salir y me abrace a ella, rogando por que pudiera encontrar el descanso que tanto se merecía.
Salí de la habitación y conté lo sucedido a los presentes y mi dicha en medio de este echo trágico, era saber que el pequeño ryu desde ese momento era nuestro hijo, Ryu Uchiha Namikaze. Después del sepelio gracias a las influencias de sasuke el pequeño oficialmente era de la familia y desde ese momento se había mantenido junto a nosotros…
Fin flashback
Era otro día y la luz del sol pegaba fuerte mente en mis ojos me levante y no encontré a mi pareja en la cama así que Salí de ella y me dirigí al jardín en donde se escuchaban las palabras inentendibles de ryu, al llegar me encontré con la hermosa imagen de sasuke y el pequeño que comenzaba a dar sus primeros pasos sin ayuda de nadie la cara de sasuke era de emoción y felicidad y mostraba esa sonrisa que solo yo había tenido el privilegio de observar.
-Mira naruto, esta caminando- la voz de sasuke hizo que me acercara un poco y viera como mi pequeño me llamaba con su pequeña manita en forma de saludo, y una sonrisa se poso en mis labios.
Era feliz con mi familia, una familia que se formo a base de la perdida un ser querido pero que ahora agradezco la confianza depositada en mi.
Hinata vieja amiga, gracias…
