Capítulo 11

NA: Demasiado tiempo desde la última vez que actualice, disculpen la tardanza pero he tenido algunos problemas personales y no he tenido cabeza para pensar en nada. Espero poder seguir actualizando semanalmente. Besos.

¡Disfruten!

Por tercera vez en el día John despertaba con un gran dolor de cabeza y aún más confundido que de costumbre ya que lo último que recordaba era estar llevando a Dean al doctor a causa de esa maldita gripe tan persistente y después de eso fue algo muy difuso a recordar como si hubiese estado un gran tiempo dormido y su cerebro apenas agarrara los primeros bits del día de ayer, o lo que él pensaba que había sido ayer.

Como todo buen cazador no tuvo que estar en sus cinco sentidos para darse cuenta de la situación en la cual se encontraba, lo segundo que noto fue a un chico unos dos años mayor a Dean, atado a una silla en su misma situación, parecía que el chico estaba inconsciente ya que tenía la cabeza cayendo en su pecho.

Usando toda la experiencia aprendida en los años de arduas y peligrosas cacerías no le tomó más de veinte minutos liberarse de las ataduras, cuando estuvo libre corrió hacia el chico para ver si todavía pertenecía al mundo de los vivos, llevándose tremenda sorpresa al levantar la cabeza del adolescente para ver directamente el rostro de este y darse cuenta que era idéntico a Dean.

-¿Dean? -Como si de un comando de voz se tratara Dean levantó la cabeza al escuchar la voz de su padre.

-Papá, ¿qué sucede? -Dean parpadeo ante el ataque de luz al cual eran expuestos sus ojos, intensificando aún más su dolor de cabeza.

Antes que John pudiera responder o siquiera preguntarse a sí mismo que era todo aquello tan sacado de una película Tim Burton, se escucharon pasos que se dirigían al sótano. Sabiendo que no contaba con mucho tiempo para actuar busco entre lo que estaba al alcance de su vista logrando detectar una pequeña daga sobre lo que parecía ser... un ritual de hechicería o eso es lo primero que vino a su mente.

Mientras tanto Alissa decidió bajar a ver como estaban los Winchester después de esa salida tan inesperada por parte de Singer y Sammy, estaba distraída pensando en todo lo ocurrido y el qué haría cuando esos dos recobrasen la consciencia que no tuvo tiempo de llegar al último escalón cuando sintió que fue abordada por alguien y dicho sujeto presionaba una filosa hoja sobre su cuello.

-Empieza a hablar ahora si no quieres que te rebane el cuello -Dijo mientras mantenía un firme agarre -¿Eres una bruja?

Alissa estaba acostumbrada a enfrentarse a situaciones extrañas y muy pocas veces peligrosas pero lo que nunca imagino fue toparse con un maniaco blandiendo un cuchillo sobre ella, el mismo hombre que horas atrás pudo ser catalogado como inofensivo se convirtió en un desquiciado cazador.

-No, yo soy una psíquica y te juro que solo estoy ayudándolos a ustedes.

-No te creo nada -Gruño justo en su oído.

-Bobby Singer es amigo mío, el los trajo aquí y tuvo que amarrarlos por el bien de ustedes, solo no me mates, por favor -De algo estaba segura, si lograba salir con vida de esa situación se las cobraría muy caro con Singer -Solo déjame explicar, por favor.

-De acuerdo pero ni se te ocurra engañarme porque será lo último que hagas -Amenazó sin mucho interés de andarse por las ramas.

-¿Qué es lo último que recuerdas? -Pregunto tentativa, midiendo sus palabras para no enfurecer más al cazador.

John se vio un poco recio a hablar con esa mujer pero era la única manera para saber qué paso -Me dirigía al doctor porque Dean estaba enfermo y creo que tuvimos un accidente, no estoy seguro... todo está muy confuso.

-John... eso fue hace dos años.

Como si de un golpe físico se tratase, John dejó caer la daga y retrocedió unos pasos, chocando su espalda contra la pared.

Dos años, dos malditos años... pero cómo puede ser eso cierto. Oh Dios, entonces ese chico si es Dean – Al instante le vinieron imágenes al azar a su cabeza como si de flashes se trataran pero sin poder recordar lo sucedido ni el que pasó en esos dos años. John desvío su mirada hacia el adolescente que trataba de liberarse desesperadamente de las ataduras, miro como la mujer desconocida tomó la daga y camino hacia su hijo.

-Relájate solo voy a soltarlo -Alissa hablaba suave y un poco lento como quien no quiere asustar a un animal salvaje.

Tal y como había dicho, ella liberó a Dean al cual no le importó cuantos años dijera ella que habían pasado, podrían haber sido 50 años pero en ese momento solo un pensamiento corría por su mente, encendiendo todas las alarmas de su cuerpo... ¡Sammy!.

-¿Sammy? -Pregunto Dean, mientras él y John dirigían su mirada a la mujer.

Ella lo sabía, este sería un tema difícil de explicar aún más con tantos sentimientos ajenos en juego.
Alissa los invito a tomar asiento para lo que estaban a punto de escuchar, fue difícil decirles todo lo sucedido y aún más al ver sus rostros plagados de culpa, dolor, tristeza y muchas emociones más que eran imposibles de explicar.

-¿Quieres decir que nosotros abandonamos a Sammy en un motel de quinta hace dos años? -Dean fue el primero en hablar.

Alissa simplemente asintió con la cabeza no siendo capaz de confirmárselos en voz alta.

-Por qué no logramos recordar nada -La frustración era palpable en la voz de John, aún no lograba entender cómo simplemente pudo tomar a su hijo mayor y abandonar a su bebé a su suerte en un maldito motel.

-¿Dónde está Sammy? -Dean estaba desesperado por saber sobre Sam, que fue del niño en ese tiempo y lo más importante, saber si estaba bien; el trabajo de él siempre fue ser el guardián de su hermanito y el saber que durante dos años estuvo por sí mismo le duele más que una herida de bala.

-Supongo que sus mentes están algo vulnerables y por eso todavía no logran recordar nada pero no se preocupen que todo va a venir a ustedes -Explicó calmadamente -Y para responder a tu pregunta Dean, Sam está viviendo con Bobby, de hecho ha vivido allí todo este tiempo.

-¿Pero dónde están? ¿Por qué no están aquí? -Dios, todo esto lo estaba matando, era el peor hermano del mundo.

-No sé, Bobby solo me llamo para ayudarlos y eso hice, no les puedo dar las respuestas que están buscando, lo siento, supongo que ya estoy fuera de peligro ¿ehh?

-Sobre eso, lo lamento pero todo estaba tan confuso cuando desperté, ehh gracias por ya sabes... -Definitivamente John Winchester seguía siendo el mismo -Solo responde a una última cosa y después nos iremos dejándote en paz.

-Claro, dime.

-¿Quién provocó esto? -Ante la pregunta había una mirada asesina en el ex marine.

-No lo sé, no era nada de lo típico en el mundo sobrenatural, no sabría decirles.

-No importa lo que fuera, puede considerarse muerto cuando me entere de quién fue -Esta vez fue Dean quien habló, mostrando gran determinación a sus palabras.

Puede que Alissa no conociera a los Winchester pero con solo verlos podía decir que eran una familia muy unida y sobreprotectora con el menor del clan. Solo podía esperar que todo saliera bien entre ellos ya que dos años son mucho tiempo y muchas cosas pueden cambiar y otras nunca volverán a ser lo que eran.

John pidió a Alissa que los llevará al hotel donde tomarían su propio coche y pertenencias, tenían un largo viaja por hacer y un hijo e hermano por recuperar.

Sin lugar a dudas estas serían las peores vacaciones de su corta vida y él solo espera tener mejores días y poder olvidar este viaje en el fondo de su memoria, Sam iba y venía con pensamientos cada vez más deprimentes que los anteriores.

Mientras tanto Bobby miraba al menor de los Winchester desde el espejo retrovisor, era obvio que el chico estaba un poco más que perdido en sus pensamientos y eso era lo que más le preocupaba al chatarrero, ¿qué tanto se estará torturando con esas ideas raras que surgen de su brillante cerebro?

El ambiente dentro de ese carro era pesado e incómodo, ninguno de los 3 ocupantes dijo nada durante todo el viaje, simplemente intercambiaron unas cuantas palabras para ponerse de acuerdo y detenerse en algún hotel a descansar ya que ninguno lograría resistir un viajar de 17 horas seguidas.

Tan pronto como Bobby y Joshua pusieron la cabeza sobre la almohada cayeron profundamente dormidos roncando a pierna suelta, mientras tanto en la cama que quedaba junto a la pared se encontraba Sam, fingiendo dormir sin poder cerrar los párpados y evitar recordar los sucesos ocurridos en las últimas 24 horas.

Todo había sido tan chocante y sorpresivo, ver a su familia de nuevo como si nada hubiera pasado, ¿es que nadie se dio cuenta que habían pasado dos años? ¿Qué esperaban, que saliera corriendo y se lanzará a sus brazos como si nada?, ciertamente la vida no es como las telenovelas, nada es tan fácil.

Sin poder evitarlo Sam empezó a llorar en silencio tratando de no perturbar el sueño de los cazadores durmientes, enterrando su cara contra la almohada para no ser escuchado mientras lloraba todo su dolor y frustración.

¡Diablos!, él siempre albergó la esperanza de volverlos a ver y de ser una familia nuevamente pero hubo algo en la mirada de Dean y John, algo que sin importar lo ocurrido esa pequeña chispa en sus ojos era parte de ellos con o sin hechizo, en esos ocho años que compartió con ellos él nunca los había visto tan felices y relajados.

Esos eran los verdaderos Dean y John Winchester, nada de cacerías o paranoia sobre demonios de ojos amarillos, ninguna cicatriz o contusiones en sus cuerpos, simplemente siendo normales y era obvio que él nunca entró en ese cuadro y nunca lo estará, en estos momentos se pregunta ¿por qué demonios decidió quitarles esa venda de sus ojos?

Dicen que a veces es mejor sufrir acompañado que no sólo, tal vez sea un pensamiento muy egoísta de su parte, quien sabe...

No se dio cuenta el momento en el cual cayó dormido, dejando todos sus pensamientos a la deriva en el mundo de los sueños donde nada había cambiado y todos eran felices, incluyéndose así mismo siendo tan feliz como no lo ha sido desde hace tiempo.

Conforme Alissa los dejó en el parqueo del hotel les dijo el número de habitación y se despidió de ellos deseándoles mucha suerte.

A John le pareció raro no ver el impala aparcado frente a la habitación pero supuso que lo había dejado en otro lado, solo era de buscarlo y podrían salir de allí. Cuando entraron en la habitación 67 buscaron lo que se suponía eran sus pertenencias para meterlas en sus maletas.

-Vaya papá al parecer el antiguo tu solo usaba trapos de marca -Se burló Dean mientras le lanzaba una camisa a John el cual se quedó alucinando al ver la etiqueta de marca.
Qué demonios con esa plata hubiera comprado dos cajas de tiros.

-Y qué me dices love and peace -Señaló haciendo referencia a la pulsera que Dean traía en su mano izquierda.

-Pero qué demonios... -Se asombró al ver esa aberración hippie en su mano -¿Cuánto tiempo he andado con este chunche - Murmuró mientras se quitaba la dichosa pulsera y la tiraba en el cesto de basura, sin decir más siguió empacando sus pertenencias, tirando todo lo que avergonzara su muy buena imagen.

John y Dean llevaban 20 minutos buscando el impala por cada recóndito o calle cercana al hotel sin poder dar con el coche hasta que un empleado encargado del área de entrada les ayudó amablemente a ubicar el auto en el cual habían llegado.

-Esto tiene que ser una maldita broma, ¿dónde está mi auto? –Dijo Dean después de ubicar el dichoso auto, el cual no era lo que ninguno de los dos esperaba.

-¿Tu auto? –Inquirió John.

-Si bueno ya sabes... cuando sea mayor tal vez...

-Ya veremos Dean, primero será encontrarlo pero por el momento tomaremos lo que hay –Hablo resignado ante la idea de conducir semejante chatarra.

Y así fue como inicio un viaje de más de 15 horas para lograr llegar al depósito de chatarra en Sioux Falls y recuperar a su soldado perdido.

Gracias por leer .

NA: Gracias por sus comentarios y votos, son combustible para seguir escribiendo.