Disclaimer: Los personajes de S. Meyer, cualquier otro personaje que no sea identificado, es totalmente mío, al igual que la historia.
Comencé a subir esta historia hace un tiempo atrás y luego deje de publicarla por razones personales, ahora volvió con otro nombre y Summary para poder terminarla finalmente.
Fallando: Capítulo 11
Estaba en mi escritorio terminando el trabajo para Escritura Creativa, no me faltaba mucho por lo cual estaba un poco mas tranquila respecto a esa materia.
Mientras tecleaba no pude evitar pensar en lo abrumadores que habían sido estos últimos dos meses. Estábamos a mediados de Octubre y ya llevábamos más de la mitad de los 10 capítulos, luego si era del agrado del publico grabaríamos 15 más, pero eso ya seria luego de navidad por lo cual aún tenia tiempo para amoldar mis horarios.
Ahora ya era mayor de edad, así que mis horas grabando habían crecido exponencialmente y con ello el tiempo para practicar había disminuido sin siquiera proponerlo. Fije mi vista en la computadora para terminar, luego se lo llevaría a Rose para que me ayudara a corregir algunos errores que siempre cometía, pero mientras tecleaba no pude evitar irme al momento en que la revista lanzo su numero.
Flash Back.
La revista había llegado a mi buzón 1 semana antes, agradeciéndome por mi tiempo y claramente enviándome un cheque en donde me pagaban por la sesión fotográfica y la entrevista.
Hojee la revista y me quede mirando las fotografías. Estaba totalmente sorprendida al haber obtenido algo tan bello como esto. La portada de la revista era una foto en donde estábamos solo con los jeans mirándonos mutuamente y dejando delegada a la cámara.
Abrí la página y leí todo lo que habíamos dicho, y claro también las acotaciones de la periodista en donde comentaban lo tiernos y simpáticos que habíamos sido en todo momento.
Luego de eso la semana paso sin pena ni gloria, hasta que el mundo tuvo la revista en sus manos.
Ese día encendí la televisión solo para ver que decían de mi y de lo que habíamos dicho con Edward.
Sintonice un programa de chismes muy conocido de Inglaterra y lo deje allí.
—Por favor díganme que han visto las fotos de la edición mensual de Teen Vogue. —la presentadora agitaba la revista en sus manos mientras los demás panelistas asentían o negaban.
—¡No la eh leído! —el chico de lentes agrego. —Pero dinos, ¿hay algo interesante?
—Diría que toda la revista en si es interesante, solo observen las fotos.
Algunas fotos fueron mostrada por pantalla y ellos comentaban.
—La tensión sexual es innegable. —la presentadora volvía a hablar.
—Chloe Parrish, la periodista que hizo esto comento en las redes sociales que era innegable la química y la tensión sexual de estos dos, incluso agrego que al moverse parecían uno.
—No hemos visto muchas fotografías de ellos recientemente, excepto esa donde están en un bar con amigos y parecen totalmente borrachos. —el mas abuelo del grupo hablo.
—En la entrevista les preguntan por eso, Edward contesto que son jóvenes y están en su derecho de hacer lo que quieran, además de solo estar haciendo payasadas que hacen la mayoría de los jóvenes entre 17 y 23 años.
—Creo que tiene razón, ellos pueden divertirse y hacer lo que deseen, solo por ser famosos no deberían abstenerse. —el chico de lentes era mi favorito.
—¿Hablan de su romance? —la tipa con botox hasta en la vagina pregunto.
—Se que todas las fan querrán matar a Bella, pero en la entrevista el comenta que le pidió noviazgo a ella.
—¿Dijo que si? —el chico con lentes nuevamente.
—Eso es lo más raro, ella le dijo que no, así que en la entrevista podemos ver la complicidad de los hechos, como ella le reprocha de forma amistosa que deje de contar eso.
—Fuentes del estudio comentan que se ha formado una gran camadería entre ellos, pasan de pelearse como hermanos a ser cariñosos y observarse con esos ojos que nos dejan pasmados a todos.
—¡Bueno para bien o para mal ellos van a terminar siendo novios y esperamos poder saberlo pronto! Producción consíganme una entrevista con estos chicos. —rogaba la presentadora a la cámara.
Me reí y tome el teléfono que estaba sonando hace un rato en mis piernas.
—¿Hola?
—ISABELLA SWAN, ¿POR QUÉ SALES DESNUDA EN LA PORTADA DE UNA REVISTA, CON UN CHICO QUE ES 5 AÑOS MAYOR QUE TU?
Fin Flash Back
Charlie estuvo tan enojado que ni siquiera me hablo en 3 largos días. Tuve que re jurarle que estaba con una malla y nadie vio mis pechos, además de decirle que Edward era un chico tierno y que solo eran 4 años, ya que en unas semanas más yo iba a cumplir los 18, en fin todo fue caótico y hasta Renné metio la cuchara y grito a los cuatro vientos que amaba que su pequeña saliese con el guapo de Edward Cullen.
Estos meses habían sido tan locos, pero a la vez muy divertidos y llenos de sorpresas, recuerdo cuando fue mi cumpleaños y como todo el equipo de producción confabulo contra mi para hacerme una fiesta sorpresa.
Flash Back
—Edward son las 12, tengo mucho sueño.
—Bella, se me quedo el teléfono en el camerino, déjame ir a buscarlo y nos vamos.
—¿No puedes dejar allí?
—Puede llamarme mi madre y ella esta tan sola y es viejita.
—¡Que mentira! Eh visto a tu madre y parece que toma alguna pócima para rejuvenecerse. —le dije mirándolo feo mientras caminábamos al estudio.
—Deja de molestarte, ya estamos aquí, déjame encender la luz.
Mire mi reloj y marcaban las 12:01 minutos de la mañana. Golpee el piso con mi pie, mientras Ed encendía la luz y todo el mundo salía con pancartas.
—¡Sorpresa! Feliz Cumpleaños Bella.
—¿Qué? —estaba en shock, realmente ellos habían preparado eso para mi. Las lagrimas inundaron mis ojos y todos corrieron a abrazarme.
Sin duda ese fue el mejor momento desde que llegue a vivir a Londres. Todos me dieron muchos regalos y amor, incluso Edward me compro un libro por el cual moría hace tiempo. Esa madrugada estuvimos comiendo y riéndonos hasta entradas horas de la mañana y aunque al otro día tenía muchísimo sueño, había valido totalmente la pena.
Fin Flash Back
Me golpee internamente y aleje esos lindos recuerdos. Me centre al 100% en mi trabajo, dejando todo de mi en las paginas. Necesitaba pasar al segundo curso de Escritura creativa, puesto que era uno de mis materias favoritas y sin duda alguna la iba a continuar en el segundo semestre.
Las horas pasaron mientras terminaba el trabajo. Puse todo en mi pendrive cuando hube terminado. Necesitaba ir a la biblioteca antes de que terminara y cuando me pagaran por la serie iba a tener que comprarme una impresora, porque era muy necesaria.
Tome mi credencial de estudiante y salí con mis llaves en manos y el pendrive en el bolsillo. El edificio en donde se encontraba la biblioteca era sin duda el más hermoso, con un estilo muy victoriano conservando la antigua estructura y haciendo cambios de remodelación sin cambiar mayor cosa.
Subí las escaleras y entre hasta la parte en donde estaban los computadores. El chico que nos daba las credenciales de que computador podíamos usar me miro un buen rato mientras anotaba mis datos.
—¿Me darías tu autógrafo?
—¿Qué? —dije en blanco.
—Por favor, eres guapa famosa y nunca jamás tendré la oportunidad de volver a hablar contigo.
Sonreí y le pedí lápiz y papel. Era tan raro dar autógrafos, a pesar de que hace dos meses algunas personas me pedían autógrafos todavía era bastante raro para mi. Firme algo intentado ser amable y se lo devolví.
—¡Gracias! Tienes el computador numero 10, pero te aconsejaría apurarte porque cerramos en 10 minutos.
—Oh, esta bien.
Camine hasta el computador y puse el pendrive, abrí el archivo y corregí los errores ortográficos que aun quedaban y le di imprimir al trabajo de 30 hojas. Esta era la prueba, por lo cual se lo llevaría así a Rose y luego lo volvería a imprimir con todo corregido.
—¡Bella! —alguien me llamo mientras caminaba hasta las impresoras que estaban a un costado.
—¡Spencer! —el también iba hasta la impresora, así que fuimos juntos. Spencer era un compañero de Escritura Creativa y Composición.
—¿Ya terminaste tu trabajo?
—Casi, lo imprimí para revisarlo y cambiar algunas cosas.
—También yo, aunque no se como darle un final adecuado, estoy un poco estresado porque tengo la presentación final de flauta.
—También yo, la maestra Smith quiere que presentemos una pieza extremadamente difícil y no logro llegar a ella.
—Este fin de semestre parece sacado de alguna película de terror.
—¡Ya lo creo! —la impresora 5 comenzó a expulsar mi trabajo. Cuando termine toma las hojas que estaban calientes y con una perforadora que estaba al costado le hice los agujeros y así poder ponerlo en una carpeta. Cuando estuve lista me despedí de Spencer, camine hasta le computador y saque el pendrive y la tarjeta que me dio el chico y salí de allí dispuesta a visitar a Rose.
El invierno se estaba notando, así que ahora siempre salía con mis botas y mi abrigo, puesto que la mayor parte del tiempo la lluvia me perseguía en cualquier parte.
Entre al edificio justo en el momento que comenzaba a llover y pedí el ascensor, no tardo en llegar y marque el numero 4.
Toque la puerta de la habitación 408 y Rose me abrió.
—¡Hola Bella!
—Hola Rosie, te traje el trabajo, por favor dime que tienes tiempo para revisarlo.
—Acabo de terminar el mío, le pedí a Em que lo leyera, así que revisare el tuyo y te lo entrego mañana.
—¡Eres un sol! Toma aquí esta. —le entregue la carpeta celeste. —Debo irme a practicar violín o sino Marlene me matara.
—¡Suerte!
Subí hasta mi cuarto y estuve toda la tarde y la noche practicando, hasta que salió perfecto y caí rendida sobre mi cama sin siquiera ponerme pijama.
.
La alarma sonó y me desperté como un autómata, me bañe, me vestí, tome desayuno y me fui hasta mi clase de composición, luego tenía grabación, era una escena pequeña puesto que ya no quedaba nada para terminar los 10 capítulos.
Me abrigue y camine hasta el salón, la mayoría de los chicos estaban allí, por lo cual salude a los que eran conocidos para mi y tome asiento cerca de la ventana. El maestro entro con su andar cansino y tomo una lista.
—¡Como saben hoy es el día para entregar su composición!
¡¿Qué?!
Composición, oh no…
—Los llamare por lista y vendrá a dejármela, recuerden que el instrumento fue a elección propia.
Todos tenían carpetas sobre sus mesas mientras a mi me tiritaban las manos.
La voz perpetua del maestro sonó por el salón mientras uno a uno los chicos se levantaban y luego salían del salón, era la ultima clase del semestre.
—¡Isabella Swan! —tome mi bolso y camine hasta el. —¿su trabajo final?
—Y-yo… yo no sabía nada sobre el trabajo.
Oí como todos atrás tragaban pesado.
—Siéntate. —no entendía que sucedía, me senté y los chicos restantes fueron pasando uno a uno hasta que quede sola. El maestro y yo. —Me decepciona enormemente que no hayas hecho tu trabajo Isabella.
—¡Ni siquiera lo recordaba, le prometo que si lo hubiera sabido lo habría hecho!
—¿Viniste a esta escuela porque amas lo que enseñamos?
—Si, maestro.
—Entiendo que tu vida haya cambiado de un día para otro, pero tu eres buena… me decepciona que dejes esto por aquello tan efímero como la fama.
—¡No es así maestro!
—¡Entonces demuéstralo! No suelo dar oportunidades, pero tu eres una chica muy talentosa… el próximo semestre impartiré Composición nuevamente, elevaba una solicitud para volver a tomarla y ahora mismo ve a Dirección y bota la materia, se que tienes una beca y claramente al no hacer el trabajo final estarías reprobando, así que hazlo y espero verte el próximo semestre.
Me quede allí sentada mientras el desaparecía del salón y las lagrimas inundaban mis ojos. Me levante y camine hasta la dirección, hice todo lo que maestro me dijo que hiciera aguantándome las lagrimas.
Era un total fracaso.
¡Como no recordé que tenía que entregar este trabajo! Estaba tan concentrada en otras cosas que no eran esenciales que simplemente me deje llevar.
Llegue al estudio totalmente devastada y cuando vi a todos allí no pude aguantarme y comencé a llorar. Corrí a mi camerino y me encerré totalmente triste.
Ser actriz nunca había sido mi sueño, pero ahora que había probado un poco de este mundo realmente me gustaba, es solo que necesitaba ser madura y comenzar a valorar lo que era realmente importante, siempre fueron mis estudios los que me trajeron aquí.
—¡Bella ábreme la puerta!
Ese era Edward.
Seguí llorando por otra media hora más sin hacer caso a las amenazas de Edward. Al final el muy bruto termino rompiendo mi puerta y lanzándose a donde estaba yo. Ni siquiera pude articular palabra alguna, me sentía tan triste que el solo me abrazo y Eleazar cancelo la grabación del día.
Le conté todo a mi compañero mientras los mocos y las lagrimas me embargaban, el solo me escucho y me abrazo.
—¡Todo saldrá bien! Ya veras que solo debes tener un horario y cumplirlo, se que este es tu sueño pero no dejes pasar una oportunidad como esta.
Le creí porque tenía razón y porque le quería con todo mi corazón.
Al final del día termine tomando chocolate caliente en los brazos de Edward Cullen y me sentí un poco mejor, aunque eso no significase que aun me odiaba a mi misma por perderme algo tan importante como aquello.
Es un capítulo corto y un poco introductorio (? frente a situaciones que pasarán en los próximos capítulo.
Gracias a todas las que se dan el tiempo de dejarme review, ¡Por favor sigan haciendolo!
Sophie me pregunto si actualizaba todos los días, y si, lo hago, excepto cuando tengo problemas para hacerlo :)
No prometo nada, pero si tengo tiempo subo otro en la noche a modo de regalo ;)
Marie Sellory.
