Mabel y Dipper se encerraron en su cuarto, cuando pasó por allí solo podía oír los sollozos de su sobrina y las palabras alentadoras de su sobrino, decidió dejar las cosas así y tomó de nuevo las llaves de su auto, no les diría para donde iba, simplemente los dejo que se consolaran el uno al otro.

En su camino por el pueblo pudo ver a muchas personas, ¿cómo cambiaban las cosas en tan poco tiempo?, hacía más de 30 años que estaba viviendo allí, y aunque sus habitantes no eran los más lúcidos ni los más inteligentes, progresaban a su manera, la tecnología conquistaba todo y ya todos poseían sus infernales celulares. Por ese motivo le extraño cuando le llego la carta esa mañana, sabía quien era el remitente pero solo alguien del siglo pasado como él le mandaría una carta.

Estacionó su auto en un sitio para discapacitados, se bajó del auto lentamente caminando con sus cortos pasos pesados, entró al bar de mala muerte del pueblo, la nueva prostituta del pueblo lo miro sugestivamente, él trago en seco al verla, "pobre niña", ese pensamiento pasó por su cabeza; Sin dejarse llevar por sus encantos juveniles se sentó en la barra, esperó por unos minutos cuando alguien similar a él se sentó también, no era necesario saludar, sabía porque estaba ahí.

— Deme una cerveza — declaró el otro hombre mientras el cantinero sacó un enorme vaso.

— Tú invitas — le dijo Stan, el otro hombre soltó una ligera risilla al oírlo.

— Que sean dos entonces — el cantinero sacó otro enorme vaso mientras abría dos botellas, con agilidad logró verter el contenido sin derramar ni una gota, Stan la tomó y tragó sin dudarlo.

— Está buena — susurró más para si mismo.

— Stanley, aquí está lo que pediste — su acompañante sacó el sobre y lo deslizo delicadamente con su mano de seis dedos, Stan tomó el sobre y lo abrió para revisar el contenido.

— ¿Se dieron de cuenta? — preguntó alzando una ceja.

— Te aseguro que no — contestó Stanford sin dudarlo.

— ¿Hablaste con ellos? — cuestionó de nuevo, Ford suspiró fuertemente.

— Están enojados, no es para menos — concluyó mirando de reojo hacía otro lado.

— ¿Y tú? — Stanley le dio una mirada al cantinero, este entendió de inmediato que esa conversación no era de su incumbencia, se alejó de los dos hombres y empezó a limpiar algunos vasos, Stanford miró hacía su alrededor, todos parecían estar entretenidos con algo más.

— Podría decirte que sí, podría decirte que no, ¿pero qué sentido tiene? — Le respondió recostándose en la barra — Lo que yo opiné no va a influenciar tu decisión ni la de nuestros sobrinos — siguió hablando, el ruido de fondo hacía que nadie les prestará atención.

— Podría influir… en si vuelvo a pedirte ayuda o no — Stanford miró a Stanley a los ojos, no parecía temer recibir algún sermón por parte de él.

— Entonces te puedo decir que si me disgusta — le dijo sin dudarlo — Es irónico, alguien anormal como yo no debería pensar eso — Stanley solo sonrió.

— Yo si lo esperaba, Nerd — Le insultó con cariño mientras Ford no dejaba de mirarlo — siempre has hecho lo correcto, para que los demás de te acepten, trabajar duro para poder lograr lo que querías pero jamás pasaste por encima de nadie — Ford sonrió de lado, era cierto… no del todo, siempre había procurado ser un hombre correcto, pero no siempre pudo serlo — En cambio yo, vague siempre, estuve solo, sé que es lo que tu familia te echará de la casa sin un lugar donde ir, estafé a la gente, robe muchas cosas, conté un millón de mentiras y a nadie le conté una simple verdad — suspiro fuertemente mientras tomaba aire — robe identidades, incluida la tuya… nunca nadie me había importado tanto como me han importado esos dos, por eso no me iinteresa que hagan, yo los apoyaré — Stanford hasta pudo jurar que había escuchado un ligero quiebre en su voz.

— Entiendo… Dipper y Mabel son tu familia, tu única familia — Stanford se irguió, miró hacia su alrededor otra vez y pudo ver como la prostituta que antes se le había insinuado se iba con un hombre, también notó que el musculoso Dan le daba golpes a alguna máquina y los demás lo alentaban.

— Bueno, mi familia pronto se multiplicará… son dos — Dijo discretamente, mirando al cantinero que ahora estaba entretenido mirando como el leñador terminaba de dañar su preciosa máquina.

— ¿Gemelos? — preguntó él abriendo sus ojos, Stan asintió.

— Y no hay buenas noticias… podrían salir enfermos, nos lo dijeron esta mañana — Stanley tomó otro gran trago de su cerveza, y Stanford miró al suelo preocupado.

— Por eso es que no debieron hacer incesto — Pero Stan solo rio con gana.

— El médico dijo que no fue por el incesto, que si ella hubiera tenido hijos con otro, también hubiera pasado — Stanford se interesó en el tema.

— ¿Qué enfermedad? —

— Una que si te cortas te desangras — Y el hombre castaño canoso solo abrió los ojos otra vez, tomo por fin un tragó de su cerveza hasta dejarla por la mitad.

— Vaya… las cosas no pintan bien — contestó sin muchas ganas.

— Son fuertes, la verdad es que tenía más miedo de que nacieran con una cabeza gigante o alguna cola de cerdo — Stanford solo rio levemente.

— Lo de la cola de cerdo es solo una mentira, de esas cosas que se dicen para que no te metas con tus primas — Pero Stanley no le paro mucha atención.

— Da igual, lo importante es que no salgan como unos monstruos, si solo es una enfermedad de la sangre entonces estará bien —

— ¿Cómo salir con seis dedos? —

— Sabes que no me refería eso, aunque si se diera el caso, obvio no me gustaría que tuvieran seis dedos, sé lo horrible que fue para ti — Stan cruzó sus brazos mientras lo miraba desaprobatoriamente.

— Lo sé Lee... lo curioso es que serán dos, ellos no van a crecer solos, tendrán un gemelo en el cual apoyarse, eso te ayuda a afrontar de una mejor manera la anormalidad —

— La anormalidad está en nuestra familia, siempre hay algún rarito en cada generación — Stanley terminó su cerveza.

— Tal vez por eso siempre nacemos en gemelos —

— Lo estás idealizando demasiado— Y Ford solo rio con ganas, atrajo la atención de todo el mundo, incluso del cantinero, cuando termino de reírse y los demás volvieron a lo que hacían su expresión se volvió sería — Ellos vendrán, buscaran a Mabel, saben que te buscarían a ti —

— No los hallaran, si no dices nada, no los encontrarán — Stanley solo le miró, eso parecía una orden.

— No me malentiendas Stanley, puede que no me agrade lo que hagan, pero yo también quiero a ese par, no les haría daño —

— Más te vale — Stan guardo el sobre dentro de su saco, se levantó de su silla ya complacido — Si quieres puedes ir a visitarlos — Le dijo esto último sonriendo.

— Iré, pero no será hoy — le dijo mientras tomaba lo último de su bebida.

Stanley siguió caminando por el bar, abrió la puerta y se retiró del lugar, dejando a su gemelo aún en la barra, de nuevo encendió su auto y se dirigió a su hogar otra vez.


Cap Diez, avanzo bastante con esta historia o3o, bien, Ford está en el pueblo, ya sabe que trajo~, tengo que admitir que el Stancest es muy tentador, me gusta mucho, usualmente no shippeo yaoi, no me gusta mucho ese genero, pero siempre está la excepción (espero que no se vuelva una regla, el bajo mundo de las fujoshis lo detesto).

no tengo mucho que decir de este capitulo, se puede decir que es de relleno, poco a poco llenamos el mundo en el que se desenvuelven Mabel y Dipper, todavía falta mucho para que la historia se acabe, no me he puesto a pensar que tantos capitulos voy a escribir, supongo que escribiré hasta el nacimiento... no lo sé muy bien C:.

Gracias a todos por los reviews~, contestaré los que me dejaron.

Slash Torrence: No, lo malentendiste xDDD, a ver... ya sabes que los principes solo se casaban con princesas, asi que cuando apareció la enfermedad, los hijos de la reina se casaron con principes y princesas de otras partes y reinos, como tenían la enfermedad sus hijos empezaron a padecer hemofilia, y se distribuyo por ese sector social, por eso se llama enfermedad de la realeza, porque le daba a la gente de la realeza o3o.

Si preguntas, ¿cuánto drama pienso poner? es porque no me conoces(?), soy demasiado dramatica y emo, a veces las cosas que escribo rayan hasta lo suicida, asi que supongo que abra mucho n3n.

Sonye-san: Cosas malas le pasa a la gente siempre(?), no necesariamente es un castigo divino, las cosas simplemente pasan porque si, si dijera que iban a estar bien lo hubiera puesto muy fácil. Lo bueno de la familia Pines es que todos se quieren mucho xD.

Express22: ehm perdón si te ignore, pero creo que esa pregunta ya la había contestado, pero bueno, lo repetiré otra vez. Yo la serie la vi por Disney channel, y empece a notar el pinecest desde el primer capitulo que lo vi, pero no sé si es porque yo desde antes shippeaba incesto por lo cual esas escenas me parecían subidas de tono para ser hermanos, por ejemplo cuando están con los gnomos y se miran y luego se abrazan, cuando van tomados de la mano, cuando Dipper sacrifica todo por ver a Mabel contenta (como cuando volvió en el tiempo y golpeó a Wendy en el juego), En el capitulo que Mabel sale con Gideon y esta en sueterlandia y este mira a ver que le pasa, y encima le dice que él va a terminar con Gideon por ella. Bueno, son demasiados ejemplos.

Misslobita1: No entendi, ¿mas me vale hacerte rabiar?, creo que quisiste escribir, "más te vale No hacerme rabiar", si es así, te digo de una vez que si no soportas este tipo de trama no lo leas, porque no van a parar los problemas con este par, no te puedo prometer que todo saldrá bien, porque no es ese tipo de fic, tú decides si me sigues leyendo o no.