—Mi mejor amigo ¿eh? —susupiró —¡No! No pienses en eso ¡Concéntrate Shouyou! —mientras hacía un repaso de la lista de kanji* que su tutor le había dado, Hinata se sentía inquieto, movía los pies constantemente con nerviosismo y le era prácticamente imposible fijar su mirada en un kanji por más de treinta segundos —¡Aaaaah! ¡No puedo! —susupiró de nuevo —lo intentaré mañana.
El reloj marcaba ya las 9 de la noche, tenía ganas de salir a correr, pero su madre no le permitía salir tan tarde, así que entró a la ducha para tratar de relajarse un poco. "Realmente me sentí feliz de haber escuchado a Tsukishima decir que él es mi mejor amigo, aunque nunca lo hubiese imaginado, no importa lo frío y desagradable que pueda parecer, en el fondo creo que es una persona con buenos sentimientos". El pelinaranja sonreía mientras recordaba lo sucedido esa tarde. "Parece mentira que en tan poco tiempo sepa tantas cosas de Tsukishima, conozco más o menos cómo es la relación con su familia, y él sabe cómo es mi relación con la mía, sé qué tipo de música le gusta, qué tipo de películas le gustan, sus materias favoritas, la historia completa de su amistad con Yamaguchi ¡y hasta sé cuál es su comida favorita! Pero de Kageyama sé tan poco que también parece mentira que hayamos pasado tanto tiempo juntos ¡durante los últimos nueve meses! ¿de qué hablamos durante ese tiempo? ¿a Kageyama le gustan las películas? ¿la música? ¿cómo es su familia? No sé nada de él" el brillo en sus ojos desapareció y una profunda tristeza se reflejó en su rostro "Bueno, si realmente no éramos tan unidos como pensaba en un principio, en teoría, no debería molestarme tanto el separarnos... en teoría..."
Al salir de la ducha escuchó sonar su teléfono, su corazón latió con tanta fuerza que temió un paro cardíaco, era Kageyama, su estómago comenzó a doler, se sentó en el suelo abrazando sus piernas y finalmente contestó —¿Kageyama?
—Sí, eh, ammm, buenas noches —el moreno también se escuchaba nervioso.
—B-buenas noches.
—Sobre lo que dijiste esta mañana...
—¿Lo qué dije?
—Sí, sobre... poner de mi parte... —Kageyama agradecía que el pequeño no pudiera verlo en ese momento, sentía la cara caliente, estaba sonrojado, había reflexionado mucho sobre lo que sus compañeros le habían dicho acerca de ser sus amigos, eso significaba que aún no debía renunciar a Hinata, que aún podía estar junto a él para siempre, aunque fuese como una sombra —entonces ¿está bien si sigo esperándote en el mismo lugar?
Hinata abrió los ojos con sorpresa. "Eso significa que ¿quiere ser mi amigo?" —C-claro, no sé por qué dejaste de hacerlo para empezar.
—Creí que te molestaba.
—Nunca dije algo por el estilo ¿por qué habría de molestarme?
—Creí que preferirías llegar a la escuela con tus amigos.
—Bueno, me gusta estar con ellos, pero eso no significa que no puedas ir con nosotros, Yamaguchi lo dijo ¿no es así? ellos también son tus amigos.
—Dudo que "ese sujeto" esté de acuerdo con eso —el pelinegro hizo una mueca.
—Bueno… él es algo difícil de comprender, pero si le das una oportunidad, verás qué es un buen tipo.
—No lo creo —le irritaba el sólo pensar en el rubio.
El pelinaranja se sentía entre la espada y la pared, sí quería que Kageyama fuera su amigo, quería conocerlo mejor, quería estar junto a él, quería recordar con él sus tiempos de juventud cuando llegase su vejez, pero no quería separarse de Tsukishima y de Yamaguchi ahora que se sentía tan cómodo con ellos —Bueno, eso no importa ahora, en las mañanas siempre llegábamos tú y yo solos ¿no es así?
Kageyama respiró hondo, era verdad, él había decidido todo por sí mismo, sin hablar con él ¿cómo podía esperar algo de reciprocidad si él seguía siendo el mismo chico egoísta que no compartía su pensar con el resto —Entiendo, lo lamento, entonces... ¿te espero mañana?
—De acuerdo —sonrió —te veo mañana, buenas noches.
—Buenas noches, Hinata.
Ya acostado en su cama, contemplando la monotonía del techo, suspiró de nuevo. "¿Qué es lo que sucederá ahora? si no puedo elegir con quién quiero estar, debo intentar hacer que Tsukishima y Kageyama se lleven bien ¿no? quizá Yamaguchi pueda ayudarme".
Kageyama había esperado a Hinata en el lugar de siempre, comió con él y los otros durante el almuerzo y lo acompañó al salir de la práctica, pero no tenía la menor idea de qué hablar con él, quería comunicarse mejor, sin embargo, se sentía abrumado por la situación, tenía miedo de que al abrir la boca todo saliera mal de nuevo. Así que se había limitado a estar junto a él, observándolo sin participar en las conversaciones que tenía con los demás, y el pequeño tampoco le hablaba mucho, por lo que el silencio era a cada minuto más incómodo.
Durante el entrenamiento del sábado, Hinata estuvo bloqueando con el rubio los remates del As del equipo; Yamaguchi y Tanaka practicaban la recepción de servicios flotantes; mientras que Kageyama y Nishinoya trataban de coordinarse en un completo ataque sincronizado con el resto de los jugadores. Llevaban toda la mañana y parte de la tarde en eso y estaban realmente agotados, los cuatro chicos de primer año se sentaron un momento para tomar un poco de agua y descansar del casi mortal entrenamiento que el entrenador Ukai había planeado para ellos.
—Tsukishima —habló el pequeño mientras se secaba el sudor con una toalla —¿puedes enseñarme a medir el tiempo para hacer el bloqueo? odio cuando usan la diferencia de tiempo para pasar mi bloqueo, pero nunca sé en qué momento debo saltar.
—Probablemente eso no funcione para ti, mejor concéntrate en hacer lo que haces ahora —contestó el chico con sobriedad.
—¡¿Qué?! ¡¿por qué?! —Shouyou lo miró con tristeza.
—Bueno... —Kei meditó sobre las palabras que debía usar para no herir los sentimientos de su pequeño amigo, suspiró y trató de explicar con calma —eso requiere esperar para asegurarte de quién va a rematar y roba algunos segundos, cuando te detienes y saltas directo hacia arriba pierdes un poco de potencia y no puedes saltar tan alto como lo haces cuando corres hacia la red ¿verdad?
—Lo que quieres decir es que, por mi estatura baja, para cuando llegue al punto más alto de mi salto será demasiado tarde ¿no es así? —el pequeño miraba hacia abajo irritado una vez más por saberse en desventaja genética.
—¡Vamos! ¡No te deprimas Hinata! Aunque no puedas hacer lectura de bloqueo, ayudas mucho corriendo de un lado a otro, y el bloqueo suave que haces nos da la oportunidad de anotar muchos puntos —trató de animarlo Tadashi.
El pequeño sonrió ante el comentario, pero a pesar de que se sentía genuinamente agradecido por la consideración de su amigo, no lucía conforme con la negativa del rubio, quien simplemente colocó su mano sobre su hombro en señal de apoyo.
Desde lejos, Sugawara miraba con preocupación a los cuatro chicos, los había estado observando cuidadosamente desde que notó a Tsukishima siendo amable con el pequeño, sin embargo, en lugar de regresar a la normalidad, el extraño comportamiento de los chicos había avanzado progresivamente, pero de una forma muy acelerada —¿No crees que deberíamos hacer algo con respecto a nuestros chicos de primer año, Daichi?
—No sé qué podríamos hacer, es que no parece que estén discutiendo o algo por el estilo, más bien parece que últimamente se llevan mejor —Daichi, sentado junto a su amigo mientras se secaba el sudor, también los miraba con una sensación de desconcierto.
—Pero algo no está bien, es decir, míralos, ya no están divididos en pares, están casi siempre los cuatro juntos, y aun así Kageyama luce tan… solo.
—Bueno, Hinata ahora habla mucho más con Tsukishima y Yamaguchi, pero Kageyama parece estar ahí simplemente por Hinata, no intenta hablar con los otros dos. Tal vez conforme se vaya acostumbrando empiece a interactuar con ellos también.
—No lo sé, Yamaguchi tampoco luce muy bien. Estoy preocupado.
—¿No crees que exageras un poco?
—Como madre, es normal que esté preocupado —dijo en un tono más agudo, fingiendo indignación.
El capitán estaba perplejo —¿Madre? ¿de qué hablas?
Al ver su expresión, el chico de cabellos plateados rió suavemente y después de tomar un sorbo de agua, explicó —lo siento, es sólo que Nishinoya dijo que yo soy como la mamá del equipo y me pareció gracioso.
Sawamura lo miró anonadado antes de mostrarle una gran sonrisa —es verdad, realmente tienes el rol de madre en este equipo —meditó un segundo y después de una risita comentó —y yo soy como su padre ¿no?
Estaba desconcertado, claro que lo había pensado, pero ahora que el mismo Daichi lo había dicho, era extraño, miró hacia el suelo, respiró hondo y trató de volver al tema inicial —sí, eres como su padre, así que debes prestarles un poco más de atención.
—Sí les presto atención, pero en realidad no veo cuál es el problema, las mamás son mejores con los temas sentimentales, así que mejor te los encargo a ti, yo estoy más preocupado por aquél par —señaló con la cabeza a Nishinoya y Tanaka —han estado susurrándose cosas toda la mañana y creo que están tramando algo. Un padre debe encargarse de la disciplina.
El armador suspiró —está bien, somos dos padres con muchos hijos, debemos dividirnos el trabajo y mantenernos informados.
—De acuerdo, llámame si los de primero necesitan disciplina —tronó sus nudillos —y yo te avisaré si nuestros adolescentes rebeldes necesitan consuelo —sonrió.
—¿Y Asahi? También es de tercero.
—Que sea el tío agradable que encubre sus travesuras.
Ambos sonrieron ante la idea.
—¡Tsukishima! —Tanaka se acercó al cuarteto de primer año seguido de Nishinoya —¡Te necesitamos!
—¿Para qué? —contestó levantando una ceja.
—Haremos una cita grupal mañana, irán seis chicas de Seijou* y nosotros somos cinco ¿qué dices? apoyarás a tus queridos senpai y nos acompañarás ¿verdad?
—Lo siento, no me interesa —con su frialdad de costumbre, ni siquiera lo pensó antes de rechazar la propuesta.
Irritado, el líbero golpeó a su amigo en el hombro —¡te dije que él no querría ir! ¡¿qué tal ustedes chicos?! ¡les aseguro que son chicas muy lindas!
Hinata y Yamaguchi intercambiaron miradas como preguntándose entre ellos si alguno tenía intención de asistir, pero ni siquiera pudieron responder cuando el rubio habló de nuevo —ellos no pueden ir, ya tenemos planes para mañana.
—¡¿Qué?! ¡¿qué puede ser más importante que vivir un bello amor de juventud?! —Tanaka tenía lágrimas en sus ojos y miraba hacia el techo como si contemplara la vastedad del universo.
—¡Es verdad Ryuu! ¡Falta poco para la Navidad! ¡Es nuestra oportunidad de conseguir una cita para una de las fechas más románticas del año!
—¿Por qué no llevan a su alteza? —un dejo de malicia se asomó por la comisura de los labios del más alto, sus ojos brillaron mientras miraba al armador.
—¿Kageyama? —Yuu lo meditó por unos instantes— ¡no es mala idea! podría elevar el estatus del grupo —sonrió —¿qué dices? ¿nos acompañas?
—¿No crees que asustará a las chicas con su cara de "pocos amigos"? —susurró Tanaka en su oído.
—¡No, para nada! ¡A muchas chicas les gusta ese aire de misterio!
—Es cierto, el otro día escuché a unas chicas de mi clase decir que Kageyama es muy guapo —intervino Yamaguchi con una risita.
Hinata miraba a Yamaguchi sin dar crédito a lo que escuchaba, se puso nervioso, algo le molestaba de esa situación, no podía, ni quería imaginar siquiera al armador en una cita grupal, rodeado de chicas lindas.
Tobio miraba a sus superiores con el ceño fruncido, esa invitación le parecía más bien una broma de mal gusto —no, gracias, tampoco estoy interesado.
—¡Vamos Kageyama! ¿tú también tienes algo que hacer? —el chico de la cabeza rapada se acercó peligrosamente a su joven compañero.
—No es eso.
—¿Entonces? ¿es que acaso ya tienes novia?
—¡Claro que no!
—O talvez Su Majestad está enamorado y por eso no le interesa conocer a alguien más —Kei miraba de reojo al pelinaranja mientras hablaba.
Shouyou tenía los ojos clavados en el armador y un escalofrío recorrió su espalda cuando notó el sonrojo en las mejillas de su compañero "Kageyama ¿enamorado?"
—¡¿Qué?! ¿¡es eso verdad?! —el líbero observaba sorprendido al sonrojado chico que se había quedado sin habla.
—¡C-cl-claro que no!
—¡¿Eh?! ¡no te atreverás a decir que también estás enamorado de Kiyoko san ¿verdad Kageyama?! —el futuro As del equipo lo tomó de la playera con una mano y le mostró la cara más amenazante que tenía.
—¡Y-ya dije que no es eso! ¡Iré!
—¿Cómo dices? —Nishinoya jaló de la chaqueta a su amigo para que soltará al más joven y se acercó mostrando una sonrisa.
—Iré con ustedes a la cita grupal —dijo poniéndose de pie —¿dónde los veo?
—¡Así se habla Kageyama! ¡Nos veremos en la fuente que está enfrente de la plaza a las 4! ¡No llegues tarde! —la deidad guardiana le dio un fuerte golpe en la espalda antes de irse corriendo con su amigo a contarles a los otros tres chicos de segundo que ya estaba todo arreglado.
—Eeee así que su alteza tendrá una cita mañana, talvez encuentres una "reina" que te soporte—se burló el de lentes al tiempo que se ponía de pie.
—Buena suerte Kageyama —le sonrió Tadashi.
El prodigio bufó antes de tomar un balón y acercarse a la cancha —continuemos con el entrenamiento —no sabía por qué había aceptado algo tan estúpido como asistir a una cita grupal, se había sentido acorralado y actuó por puro instinto, no quiso mirar a Hinata en ese momento porque sabía que si sus ojos se posaban sobre él, los demás descubrirían la verdad en un segundo.
—Voy al baño —Hinata se dio la vuelta y salió del gimnasio a toda prisa, bajo la mirada incógnita de Tadashi y el perspicaz análisis del rubio. El chico observó su reflejo por un par de minutos, el espejo no mentía, esa cara mostraba impotencia. "Ese estúpido de Kageyama ¿por qué aceptó una cosa así? ¿y a mí qué me importa si va o no? si está enamorado o no, si consigue una reina o no, ese no es asunto mío". Su corazón retumbó y un dolor en el pecho lo hizo llevar su mano al corazón. Sorprendido por su propia reacción se miró al espejo una vez más. "Basta ¡¿qué demonios te sucede Hinata?! él también es un chico, es normal que quiera tener una novia, no tiene porqué molestarme que él salga con alguien, no me molesta, para nada, no." Lavando su rostro como si el agua se llevase su confusión, trató de tranquilizarse antes de volver al entrenamiento.
Esa noche, mientras daba vueltas en su cama preguntándose una y otra vez cómo reaccionaría si el armador tuviera una cita romántica, supo que le molestaría y no precisamente porque él quisiera salir con alguna chica, sino porque no quería que Kageyama saliera con alguien. "Estoy celoso. Y si siento celos, significa que a mí ...". En el silencio de la noche, en la oscuridad de su habitación y en la privacidad de su mente, comprendió ese sentimiento que había estado luchando por ser reconocido por mucho tiempo ya. "...a mí me gusta Kageyama"
—Lo siento, tengo que irme ya—Yamaguchi empezó a guardar los apuntes que había prestado al pelinaranja para su sesión de estudio.
—¿Por qué? aún podemos hacer algo, como enterrar el inerte cuerpo de Hinata en el patio trasero —el rubio quiso provocar al más pequeño, pero éste apenas y volteó a verlo sin saber qué había dicho.
—Shimada san me invitó a jugar con la asociación de vecinos, así que debo irme ya, pero... ¿estarás bien Hinata? —Yamaguchi también se percató de la falta de energía en el pequeño bloqueador, supuso que se debía a que Tsukishima se había negado a enseñarle a hacer lectura de bloqueo, después de esa conversación lo habían notado molesto y triste al mismo tiempo. Sabía que ese tipo de situaciones eran muy serias para el pequeño y molestas para el rubio, podrían provocar una fractura en su relación, por lo que decidió no interferir demasiado, si alguien pidiera su opinión o su ayuda él no podría ser imparcial en el asunto y lucharía por sus propios intereses.
—¿Qué? sí ¿por qué lo dices? —el aludido levantó la mirada.
—Luces... —"deprimido" —cansado.
—Para nada ¡estoy muy bien! —sonrió.
—D-de acuerdo, entonces yo me marcho, nos vemos mañana en la práctica —tomó su mochila, listo para irse, pero el rubio se puso de pie y lo detuvo.
—Nosotros ya terminamos de estudiar, te acompañamos —Kei tomó rápidamente lo necesario para salir —vamos Hinata.
—Sí, vamos.
—N-no… no es necesario que me acompañen, no es muy lejos de aquí.
—Pero ¿qué dices? no tenemos nada mejor que hacer ¿verdad Tsukishima?
El rubio asintió, dejando sin argumentos al chico de las pecas. Salieron todos en silencio y, como de costumbre, los dos más chicos siguieron obedientemente al más alto. Era obvio que el pequeño pretendía mostrar su mejor cara, cada sonrisa que se reflejaba en su rostro era más radiante que la anterior y aun así parecían carecer de sentimiento.
"Supongo que no quieren estar a solas" —Falta poco para que empiece la cita grupal de los de segundo año ¿verdad? —Tadashi trató de aligerar el ambiente.
El de lentes se detuvo por un segundo para lanzarle una fea mirada, no quería tocar ese tema para no perturbar más al pelinaranja, sin embargo no dijo nada y continuó caminando, pensando en qué podría decir para calmar un poco la angustia del pequeño—no creí que fuese a aceptar.
—¿Eh? pero tú lo propusiste Tsukki.
—Sí. Pero estaba seguro de que se molestaría y se rehusaría a ir. Me sorprendió —discretamente observó la reacción del pequeño, que miraba hacia el otro lado tratando de ignorar la conversión.
—Bueno, espero que les vaya bien a todos, sería increíble escuchar que Kageyama consiguió una cita para Navidad —sonrió.
—¿Quién podría enamorarse de un tonto que sólo piensa en el voleibol? —dijo Hinata irritado, sin siquiera pensarlo.
—Tal vez una persona tonta que sólo piense en voleibol —sonrió Tsukishima al notar un pequeño sobresalto en el pelinaranja.
—¿Existe una chica así? —"no conozco a nadie con esa descripción a parte de Hinata y el propio Kageyama"
—Lo dudo, esas chicas de Seijou se llevarán una gran sorpresa cuando descubran al tonto que se esconde bajo esa sobria apariencia —volvió a reír, esas palabras debían calmar un poco a su amigo.
Dejaron a Yamaguchi cerca de la cancha donde jugaba la asociación de vecinos y sin siquiera preguntar Tsukishima inició su camino con dirección desconocida para Shouyou —necesito que me acompañes a comprar algo.
—¿Comprar? ¿qué vas a comprar?
—No lo sé, por eso necesito que me acompañes.
—¿Cómo es que no lo sabes?
—Es un regalo, pero no sé mucho de esas cosas, por eso quiero tu opinión.
—Ya veo —Hinata no quiso preguntar más porque sabía a Kei le molestaban los interrogatorios, así que simplemente lo siguió. Cuando llegaron a una zona más comercial entraron a un par de tiendas, observando cualquier cosa sin real interés —¿Sabes? es difícil darte mi opinión si no me dices para quién es el regalo.
El rubio hizo una mueca, realmente no quería decirlo —es para alguien... importante.
—¿Es su cumpleaños?
—No. Es por la Navidad. Cada año esa persona me da un buen regalo y yo nunca sé qué darle. El año pasado le regalé un set de tarjetas postales.
El pequeño rió sonoramente provocando un sonrojo en el rubio —jamás había escuchado algo así.
El rubio le dio una palmada en la cabeza para que dejara de reír antes de continuar con su explicación —dijo que se sentía feliz con cualquier cosa que yo le regalara, pero no creo que los regalos que le he dado hasta ahora le hayan gustado en realidad —admitió con pesar.
Sobándose aún la cabeza por el golpe, sonrió—yo creo que a Yamaguchi de verdad le gustará lo que le regales sólo porque tú lo escogiste para él.
—¡¿Qué?! ¿cómo...? —el rubio se quedó frío, abriendo los ojos con sorpresa y con la cara roja hasta las orejas.
—Bueno, dijiste que era para alguien importante, supuse que no era para alguien de tu familia y no puedo pensar en alguien más importante para ti que Yamaguchi —rió ante la expresión de su amigo —descuida, no le diré nada —dándole una palmada en el brazo se adentró alegremente en la siguiente tienda.
Vagabundearon por el lugar un par de horas, buscando posibles buenos regalos y conversando sobre varias cosas, ambos hicieron algunas compras y disfrutaron de la compañía del otro. El rubio se había sentido nervioso después de ser descubierto, pero una sensación de alivio lo invadió al saberse comprendido por su nuevo pequeño amigo. Al final del día, el rubio había logrado robar a Hinata no sólo físicamente, sino que, por las sonrisas sinceras que había recibido, supo que casi logró borrar de su mente al armador durante toda la tarde. "Supongo que ya va siendo hora de que el Rey llegue a su límite."
Paso 5: Disfruta la explosión.
Creo que estas palabras las conocen, pero mejor prevenir ¿?
*Kanji: caracteres chinos.
*Seijou: Escuela preparatoria Aoba Jousai
N. de la A. ¡Hola! Disculpen la tardanza, ya saben, las festividades quitan tiempo. Aprovecho para desearles lo mejor en este 2017. Espero que les guste este capítulo que (creo) ¡es el penúltimo! Ya saben, agradezco sus comentarios, y que sigan y marquen como favorito este fanfic que particularmente me ha encantado trabajar hasta ahora. Saludos a todos y como ya tengo casi todo el capítulo final, les actualizaré muy pronto ¡hasta entonces!
