Y aquí les traigo por fin la actualización, espero la disfruten.


Capítulo XI: Lejos del demonio

POV Raditz

Ese día me levante muy temprano, debido a las pesadillas y la opresión que sentí en mi pecho no podía quedarme más tiempo a descansar, además, pensar que mi querida Bulma está en peligro en manos del miserable de Vegeta no me deja estar tranquilo, me levanto del sofá y me coloco la chaqueta que me quite antes de disponerme a dormir. Este día tengo mucho que hacer y lo primero será ir nuevamente a casa de mi ex amigo, porque así es, ese estúpido en mi vida volverá a hacer lo que era antes, no solo por el hecho de hacer sufrir a la mujer que amo, si no que, eso es algo que un individuo con sentimientos jamás se atrevería a hacerle semejantes atrocidades a un su prójimo ¡Claro! Él no tiene sentimientos, es una bestia salida del infierno, un malnacido. No puedo creer que sea capaz de comprar una persona solo por hacerla sufrir, es algo tan repugnante aprovecharse de los demás y aun peor de una indefensa muchacha que lo último que necesita es más sufrimiento. Si en su vida no ha habido absolutamente nadie que le enseñe lo que es amar yo seré ese alguien que haga de su vida lo que nunca ha podido ser, siento el deseo de protegerla, de ser yo el único motivo de sus alegrías, quiero que jamás nadie le vuelva a hacer daño. Una chica como ella necesita amor, cariño, compresión y tiempo para poder superar todo lo que ha tenido que afrontar, yo estoy dispuesto a todo eso y más porque, poco a poco me fui enamorando de Bulma, ella significa todo para mí, voy a rescatarla de ese idiota y voy a hacer que él pague por todo al igual que su padre, que ambos se pudran en la cárcel como las ratas que son.

Verla llorar me hizo descubrir que a mí me dolía también su sufrimiento, pensar que está en manos de Vegeta me llena de odio y frustración por no poder hacer nada, por no poder arrebatársela y llevármela lejos de todo y todos. Sé que ella estaría dispuesta a darme una oportunidad, lo presiento. Con esas ideas atormentándome me dirigí fuera del restaurant y me subí a un taxi para ir por mi auto y por Bulma a casa de Vegeta.

POV General

La chica corría entre los pasillos de aquel hospital, tan pocos pasos quedaban hacia su libertad pero parecían interminables, no sabía que tan largo o que tan grande y tortuoso podría ser la estructura del edificio, ni tan siquiera sabía en qué piso se encontraba, lo único que tenía en mente era escapar, de sentir y saborear la dicha de no tener alguien que la domine, que la hiera y la aprese como una criatura. Sus movimientos son frenados al llegar al final del pasillo ¿Y ahora? Se pregunta mirando hacia todos lados, desesperada por huir, con las pupilas dilatadas y el corazón golpeando su pecho con cada latido, suda nerviosa y sus labios se apreciaban resecos. Su mirada se fija por un momento al ver a su derecha, ahí hay un letrero que dice "Elevadores" y señala con una flecha hacia la izquierda, ahí hay otro pasillo y es por donde se encamina nuevamente, sigue sin detenerse y ve la puerta en ese instante abrirse, corre hacia el elevador y se introduce en el sin esperar un segundo más.

Solo hay una persona ahí dentro, una ancianita sonriente que le dedica una mirada cariñosa, Bulma le sonríe también sin tan siquiera pensarlo y el recuerdo de Vegeta le viene a su mente lo que la hace volver a concentrarse en su meta. Su vida ahora depende de las decisiones que tome, puede ver las puertas cerrarse y observa el panel del ascensor, sigue subiendo y llega un piso más arriba, el 35, eso quiere decir que ella estaba en el 34, luego la señora se baja y ella rápidamente presiona un botón para que las puertas se cierren, marca el piso 1, el ascensor comienza a bajar sin detenerse, piso 34, 33, 32, 31. Deja de ver el indicador y baja su vista hacia su muñeca dañada, la toma entre su mano, siente que arde pero nada de eso impide que una pizca de felicidad vaya formándose en su interior, nunca ha sabido que se siente no ser maltratada y este día por fin se dará cuenta de lo que realmente significa vivir con plenitud.

Vuelve sus ojos llorosos y ve los números descender, 20, 19, 18 y siguen en declive, 10, 9, en el piso 8 el artefacto abre sus puertas y un par de jóvenes entran sin prestarle atención a la peliazul.

No habrá nada ya que frene su voluntad, por fin tuvo la fuerza de salir de ese cuarto donde su aprehensor estaba pero lo hizo, por fin se dio el valor. Piensa en Raditz, Vegeta dijo que iba a matarlo y también a su padre. Es lo único que le preocupa, es lo único que lamentaría, si le sucede algo al muchacho su conciencia no estará tranquila y de nada le serviría ser libre. Pero es ahora o nunca, si esta oportunidad la deja pasar no habrá otra en su vida y, sabe que se arrepentiría para siempre.

2, 1, las puertas se abren y Bulma sale lo más rápido que puede antes que las jóvenes, chocando con una que otra persona que aborda, no puede pensar en otra cosa que salir de ahí, no se da cuenta que está vestida con la bata de hospital y que debajo de esta solo tiene puesta sus bragas, poco interesa eso. Avanza hasta que ve la salida y se aproxima a ella, sale del hospital, se detiene al borde de la acera, puede escuchar el sonido del tráfico y ver los autos pasar, de repente oye como uno de los médicos la llama.

¡Señora Bulma!- la peliazul vuelve su vista y mira al doctor que la atendió anoche aproximarse hacia ella. La joven no espera que el hombre la alcance pues sabe que la detendrá, corre por la acera tomando el camino hacia la derecha y se aleja tan rápido como sus piernas lo permiten, el sol está quemando su piel sudorosa, no se detiene pues aun escucha la vos del sujeto llamarla.

¡Señora Bulma regrese!- grita el hombre que la persigue.

De pronto siente que sus pies arden y vuelve su vista hacia abajo, puede ver que no tiene zapatos, quizá estaba descalza desde su habitación o los ha perdido durante el trayecto, no tiene ni idea de lo que realmente sucedió, llega a una esquina de la calle y ve que del otro lado, precisamente en frente hay muchas personas caminando ya que hay un centro comercial.- Tal vez ahí pueda perder al sujeto.- piensa y no se hace esperar ni una fracción de segundo más, se tira a la carretera llena de autos y sin volver a ver hacia los lados. Sigue sin que nadie pueda detenerla.

¡Señora Bulma cuidado!- escucha al hombre gritar y en lugar de atajar su marcha ella prefiere acelerar su ritmo al correr, solo siente el auto pasar tras ella y el sonido del claxon del mismo.

Logra cruzar sin ningún peligro y se inmiscuye entre la gente que se aparta al verla pasar.

POV Bulma

Las personas solo me mira de manera rara y abren paso para dejarme avanzar, han de pensar que estoy loca o que me escapé de algún manicomio, pero no importa, solo pienso en no querer volver a mi padre ni a Vegeta. No sé cuánto tiempo he corrido, creo que unas cuatro cuadras desde que crucé en la esquina por lo que ya no escucho al tipo tras mío. Mis pulmones queman y siento que ya no puedo ni respirar, estoy cansada y necesito parar. Voy hacia el otro lado de la calle y sigo recto, al llegar nuevamente a una esquina veo a la derecha y enfrente hay un lugar despejado, todo el piso es de cemento y tiene dibujadas formas circulares muy detalladas, camino hasta una fuente que hay en el centro y ahí me siento, las personas que pasan cerca siguen mirándome extraño ¡Por Kami! Siento vergüenza total al darme cuenta que estoy casi desnuda, pero, a mi casa no puedo regresar ¡Jamás! Desecho la idea sacudiendo mi cabeza ¿Ahora qué hago? Mi padre me ataría nuevamente y me entregara al maldito de Vegeta. Si tan solo tuviera la fuerza para enfrentarlo y sentir valentía para por lo menos verlo una última vez. Quisiera preguntarle qué fue de mi madre cuando me abandonó ¿Murió? ¿A dónde fue? ¿Estará bien? Y lo más importante ¿Hasta qué punto será cierta la versión que él me ha contado? Después de todo él no ha sido un buen hombre, ni un buen padre, así que solo tal vez, mi mamá pudo haber tenido un fuerte motivo para dejarlo, aunque me pregunto por qué decidió alejarse de mí también.

Un momento, de pronto recuerdo la casa de Vegeta y como un balde de agua fría siento mi cuerpo helarse, yo puedo entrar a la casa, me sé la maldita contraseña, bajo mi cabeza y cierro mis ojos para poder recordarlo y los número aparecen en mi mente.- 000010.- susurro.- 000010.- repito.

El dilema es ¿Cómo llegar hasta ahí? Bueno, sé que está en el hospital, sé que no hay más nadie en su mansión, puede que haya algo de valor ahí para vender y hacerme de algo de dinero, de todas maneras es lo menos que ese idiota me debe.

¿Señorita se encuentra bien?- escucho la voz de un hombre, alzo la vista y siento que casi voy a desmayarme, me levanto lentamente para verlo bien, el sol sobre él me da una visión oscura de su rostro estando yo sentada y ¡Por Kami! ¡Si es, es…! Me abrazo tan fuerte a Goku que casi perdemos el equilibrio, mi rostro está en su cuello conteniendo el llanto de felicidad que quiero soltar.

¿Le sucede algo?- pregunta, pero su voz, es muy parecida a la de mi jefe pero a la vez percibo que no, no es la misma. Me separo de él rápidamente y lo observo mejor.

¿Tu… no eres Goku verdad?- pregunto dudosa, sé que no es él, tiene una maldita cicatriz en el rostro aunque esta sea igual, solo que este se ve mayor, bueno es que es idéntico pero tampoco se trata de él, ni de Turles ¿Por qué hay tantas caras parecidas a la de mi jefe? Realmente estoy confundida.

¡Oh no! Mi nombre es Bardock Son.- me responde sonriendo.- ¿Conoce usted a mi hijo?

¿Goku es su hijo?- me pregunto mentalmente, aun no salgo de mi asombro.- ¿Goku es su hijo?- repito la pregunta ahora para él.

Si ¿Lo conoce señorita?

Por supuesto, él es mi jefe en el Collection Butterfly.- manifiesto rápidamente.

Parece que te sucede algo.- me dice recorriéndome con su mirada de pies a cabeza, bajo la vista a mis pechos y me los cubro apresuradamente, aunque él no me mira de forma morbosa sino más bien extrañado me siento apenada pues recuerdo que no traigo sostén.

¡Eh! Si…- me pone nerviosa lo confieso ¡Es hombre maldita sea! Muy guapo cierto, pero este no es momento para pensar en tonterías, debo pedirle ayuda, él me puede llevar con, con ¡Raditz claro!

¿Me puedes hacer un enorme favor? Te lo agradecería toda la vida.- lo miro esperando que no vaya a decir que no, porque no me quedará de otra que ir a casa del malnacido.

Si puedo ayudarte lo haré.- me dice y automáticamente me arrojo hacia él, no sé porque pero necesito un abrazo de alguien, de alguien que se que no me hará daño, de alguien que me asegure que estaré bien y que no volveré a caer en las manos equivocadas. Siento algo firme rodearme, son sus brazos, me envuelve por la cintura aceptándome a pesar de ser un desconocido, no siento vergüenza, no siento que sus intenciones sean malas, solo percibo que me corresponde. Mis lágrimas ya no se detienen y no me importa que nadie mire, lloro en su cuello sin parar, sin retener nada, puedo escuchar fuerte mi llanto pero necesito desahogarme.- Shhhh, no llores.- escucho que me dice acariciándome el cabello.

Yo solo niego con la cabeza y sigo llorando, ya tengo el pecho del sujeto lleno de lágrimas y me separo.- Lo siento.- digo entre suspiros.- Pero lo necesitaba.

Dime que te sucede eh…

Bulma, me llamo Bulma.

Bueno Bulma, sequemos esas lágrimas y dime en que puedo ayudarte.- dice pasando sus pulgares por mis mejías.- ¿Por qué demonios estoy dejando que este hombre se acerque a mí de esa manera? ¡Ah si Bulma! Por que fuiste tú la que te le lanzaste a abrazarle sin si quiera conocerlo.- pienso en una pelea mental con mi conciencia.

¿Puedes llevarme con Raditz?

El tipo había asentido y me dijo que esperara ahí unos minutos que iba a comprar algo antes de llevarme con su hijo, en el momento que dijo que sí casi salto de alegría, pero me contuve por no lanzarme a abrazar al padre de mi jefe. No sé ni que le voy a decir a Raditz, no sé nada, solo pensar en el me siento ¿Extraña? ¿Nerviosa? ¿Feliz?- Por favor Bulma, porque vas a sentirte nerviosa al pensar en él si tan solo es un amigo, el único amigo que quizá tendré, el que debo de cuidar porque después de él no habrá nadie más que esté para mi, ese que aprecio tanto después que fue a rescatarme a casa de Vegeta.- pienso, sonrió ante la idea, creo que verlo me alegrará mucho y ser libre me hace estar más que extasiada.

El tiempo pasó y yo seguía ahí esperando a… ¿Cómo era? ¡Ah sí! Bardock. Los minutos que me pidió me parecieron horas, días, una eternidad. La gente pasaba, una que otra indiscreta me miraba pero no les di importancia.

¿Nos vamos?- me pregunta y yo alzo la vista feliz, caminamos hacia a un estacionamiento y me abre la puerta indicando que me siente al frente, él toma su lugar y saca de una bolsa de papel un sándwich.

Supongo que tienes ganas de comer algo.- me dice y yo lo acepto agradecida, a decir verdad, mi angustia siempre ha sido más fuerte que el hambre, jamás he pensado en la comida ni en otra cosa que no fuese sufrir.

¿Me viste cara de hambre?- pregunto.

¡No! Solo que pensé que querrías comer algo, es que parece que acabas de salir de un hospital por la bata que traes.- asegura volviendo a recorrer mi cuerpo, yo solo me encojo en el asiento, este hombre me incomoda con la mirada.

Si, es que tuve un accidente y Vegeta…- llevo mis manos a la boca dejando caer el sándwich que está envuelto en una servilleta, no puedo creer que sea tan torpe para mencionar al sujeto.

¿Vegeta qué?

Me quedo muda solo mirándolo a los ojos, las imágenes de ese sujeto maltratándome vienen a mí, recuerdo sus palabras, cuando estaba herido, tirado en el piso y aun así se atrevió a amenazarme si yo me iba de la mansión, recuerdo cada una de sus palabras.- Te encontraré aunque estés a mil metros bajo tierra, te traeré hasta aquí y voy primero a violarte, luego a golpearte, a torturarte como no tienes una maldita idea y al final te haré morir lenta y dolorosamente. Será peor que estar en el infierno mesera.- ¿Y si es real y cumple su amenaza?

Un celular comenzó a sonar, Bardock ve la pantalla y responde.- ¿Qué pasa Turles?- El sujeto que me vio en el hospital está hablando con este hombre ¡Por Kami! Espero y no hablen algo sobre Vegeta o sobre mí, si no esté sujeto me irá nuevamente a entregar a ese demonio.- Por favor, por favor no, por favor quiero irme de aquí.- repito en mi mente.

Si entiendo yo iré más tarde a verlo ¿Esta muy grave?

Maldita sea mi suerte, sé que están hablando de él, no puede ser, debo irme ahora mismo o volveré a ser la esclava de ese estúpido.- especulo. Abro la puerta del auto lentamente, pongo un pie afuera mientras observo a Bardock, espero y no voltee a verme.

¿Se casó? ¡Qué extraño! La última vez que lo vi fue en su cumpleaños e incluso le di su regalo de bodas, no me objetó nada por que supongo que aun estaba comprometido… Si es raro, como te digo ahí estaba Dieciocho, junto con él y ¿Qué no fue con ella que se caso? Fue con… Turles te llamo luego, adiós.- Cuando escucho que corta la llamada salgo del auto corriendo, no he dado ni diez pasos y siento que me halan de un brazo.

¡No, Bardock déjame ir!- digo peleando por qué me suelte.

Tranquilízate Bulma.- me dice en un tono suave.- Necesito preguntarte algo.

¿Tú eres la hija de Briefs?

Y lo que temía se supo, no sé que realmente responderle al tipo, ya no aguanto más y bueno, que venga lo que tenga que venir y pase lo que tenga que pasar.- Si.

Lo sabía, recuerdo haber conversado con él en la fiesta y me habló sobre ti. Cómo se me ha podido escapar si tu nombre es tan único.- dice sonriendo.- Y ¡Cómo has crecido tanto que ni te había reconocido! La última vez que te vi tenías… mmmm… como cuatro años.- comenta sonriendo, poco a poco me suelta y siento relajarme.

¿Te llevo a tu casa?

¡No!

¿Por qué?

Tengo mis razones Bardock.- digo mirando hacia otro lado.

¿Entonces tu esposo es Vegeta?

Siento una punzada en mi pecho cuando lo escucho pronunciar su nombre.- ¡No! ¿Quién te ha dicho semejante estupidez?

Turles, él fue quien me llamó, me acaba de contar lo de Vegeta y de su repentino matrimonio con una chica llamada Bulma ¿Esa eres tu verdad?

Si… bueno no… es, es algo complicado, pero de que Vegeta es mi esposo eso es la mentira más grande.- comento cruzándome de brazos furiosa, vuelvo la mirada hacia él y decidida digo.- Por favor quiero ver a Raditz, dijiste que me llevarías y ahora tu no… no.

Ya, tranquila, iremos donde pides pero déjame avisarle a tu padre donde estas.

¡No! Si lo haces huiré de nuevo, no quiero ver ese bastardo, ya bastante daño me hizo.- digo casi a gritos cubriendo mis ojos con mis manos.

Pero Bulma, es tu padre.- dice acercándose a mí.

Tu no sabe por el sufrimiento que me ha hecho pasar, me golpea, me manda a trabajar para comprarse su droga, me ofende ¡Que no ha hecho de mi!- digo entre sollozos no pudiendo ni levantar la cara.

Te llevaré con mi hijo, ya no llores.- me indica dándome un pequeño abrazo que acepté. Subimos a la camioneta y partimos. En el camino le expliqué todos los abusos que tuve que aguantar durante toda mi vida, todo lo que Briefs me ha hecho pasar sin siquiera yo poder hacer nada para protegerme de ese tormento que por 16 años estuvo rondándome. Día a día fui despreciando a mi papá, al que un día recuerdo haber querido pero luego comenzó a maltratarme, pasó de eso a golpearme, mandarme a trabajar y por último venderme. Lo único que le faltó a ese desgraciado fue violarme pero ahora sé porque no lo hizo. Desde un principio supongo que había planeado sacar un buen dinero de mí y para eso necesitaba que estuviera virgen ¡Qué miserable y cobarde ha sido de su parte! Vender tu propia hija no tiene justificación alguna en este mundo.

Durante el trayecto pude tranquilizarme al hablar con Bardock sobre mi vida, comí el sándwich calmada al escuchar de su voz decirme que él no va a decir nada ni hablar con nadie sobre lo sucedido. Después de la vigésima vez que le rogué callar por mi bien él accedió aunque no muy complacido, si este hombre tiene el carácter de su hijo Goku debe de ser alguien compasivo, del poco tiempo que llevo en el restaurant he oído hablar solo maravillas del jefe, empezando con que es muy buena persona, por eso decidí confiar en él y contarle todo lo de papá. Le expliqué el asunto de Vegeta y aunque en principio no me creyó terminé por convencerlo de los hechos, espero que cuando Raditz le cuente todo él definitivamente no dude de mi si es que aun lo hace.

Bardock llamó por teléfono a Raditz y le dijo que tenía que verlo es su casa, que estuviera ahí puntual porque era importante ¿Me catalogó como algo importante? Mi autoestima debe estar por los suelos al alegrarme por esa estupidez.

Tiempo después nos desviamos a una zona un poco montañosa, era un camino rústico de tierra, eran unas tres cuadras aproximadamente y a medida nos íbamos acercando, vi como desde su camioneta él abrió el portón a control y nos adentramos a la vivienda, unos metros más adelante el auto se estacionó.

Ya estamos aquí Bulma, puedes contar que vamos a ayudarte y no estarás desprotegida.- esas palabras en verdad que me han reconfortado y devuelto mi alma al cuerpo.

Gracias Bardock.- respondo feliz ¿Estoy feliz? ¿Esto es lo que se siente ser feliz? De verdad que es muy placentero, jamás en mi vida había disfrutado ni un poco de ella.

Entramos a la casa subiendo unas escaleras amplias que están dispuestas en la entrada, él abrió la puerta y nos adentramos a la mansión, era todo tan hermoso, la arquitectura era rústica en el interior y clásica por fuera. Todos los muebles en madera, sofás de color café en cuero, era tan acogedor.

Siéntete como en tu casa, Raditz no ha de tardar en llegar. Yo por ahora tengo que salir, si tienes hambre o algo ve a la cocina.- dice señalando a la derecha.- Y si quieres dormir puedes hacerlo en la segunda habitación a la izquierda al subir las gradas, aquí estarás bien ¿De acuerdo?- me explico gentil y asentí a su pregunta.- Esta bien, gracias.- digo y lo veo salir nuevamente.

Me pongo de pie y observo todo a mí alrededor, el techo parece ser de madera, el piso es color negro completamente, las paredes están pintadas de un dorado mate, la sala es totalmente amplia y al frente hay un gran televisor plasma, también hay video juegos y unas revistas en la mesa de centro. Desde la entra de la casa a la izquierda estaba la sala y al fondo de ese lado lo que parecía un bar, enfrente, en el centro, unas grandes escaleras que subían a la segunda planta y a la derecha había un pasillo y al final la puerta de la cocina, es un arco hermoso con detalles en madera, camino y me adentro, todo ahí debe de ser bastante caro porque tiene lujos por todas partes, esa habitación tiene como doce metros cuadrados, con un comedor al fondo y los muebles de cocina a la izquierda.

Abro la nevera y tomo una botella con agua, nuevamente voy a la sala, bajé mi mirada y me vi toda sucia, no creo que ellos se molestaran por tomar prestado su baño, así que subí y entré al cuarto donde Bardock me invitó, era realmente grande, una cama enorme al centro, dos sofás del lado izquierdo con una mesa al centro, un gran closet al frente de la cama y una puerta del lado derecho, supuse que ese era el lugar que buscaba, me adentré rápidamente, me desvestí y abrí la llave del agua, no quería que fuesen a encontrarme en esas fachas, dicen que la primer impresión es lo que importa y que tal si viene la esposa de Bardock, yo echaría a patadas a una mujer que encontrara desnuda en casa de mi marido, así que me ducho lo más pronto posible y usando la misma ropa que antes, me visto y bajo al sofá donde tiempo después me quedo dormida.

POV Raditz

Me había extrañado el tono en que mi padre me ha llamado hace un momento, pero si me ha dicho que necesita verme es porque en realidad tiene algo importante que decirme. Después de llegar a casa de Vegeta, llamé al timbre tantas veces que se ha de ver fundido, nadie abrió, nadie respondió, lo más probable es que ese imbécil sepa que soy yo.

Pasé dos horas ahí esperando a que alguien saliera, Vegeta es un hombre ocupado y no se la pasará todo el tiempo metido en la casa, en algún momento tiene que salir, pasaron dos horas más pero no había rastro de ellos hasta que…- Pobre del joven Ouji, dicen que está desde anoche en el hospital.- escuché decir a unas personas que iban pasando del otro lado del camino. Entonces caí prontamente a la conclusión que es por eso que él no había aparecido en todo el maldito día, y posiblemente, no, lo más inequívoco es que Bulma esté con él. Arranque mi auto que por suerte aun estaba ahí, encontré las llaves bajo el asiento, de seguro que se cayeron cuando bajé precipitadamente del vehículo al ir al rescate de ella. Me dirigía al hospital ¿Pero a cuál de todos? No importa, si es posible visitaría uno por uno hasta encontrarla, de repente recibí la llamada de mi padre, lo que más quiero es poder encontrarla, pero mi padre dijo que dejara todo lo que hacía y que fuera a verle, confió en él y si dijo esas palabras es porque me necesita.

Estoy estacionando el coche, me bajo y me encamino dentro de la casa. No está el auto de mi padre lo que se me hace extraño. Al entrar no veo a nadie, parece que estoy solo en casa, voy hacia la sala para esperarlo ahí y… No puedo creer lo que mis ojos ven ¿Bulma? ¿Mi amada Bulma está aquí? ¿En mi casa? Pero… A esto es lo que mi padre se refería al hablarme con tal urgencia, todo parece irreal.

Me senté a su lado y la observé descansar, parecía tan apacible, tan profundamente dormida lejana de cualquier peligro, conmigo a su lado jamás ella volverá a pasar por lo que pasó, yo nunca consentiré que alguien la dañe, bueno, dejé que me noquearan, permití que me llevaran a la cárcel, estuve lejos de ella mientras tanto en ese tiempo le pudo suceder algo. Rememorando todos los hechos, llego a la conclusión que no soy merecedor de tenerla conmigo, aunque después de todo el universo se volteó contra nosotros cada vez que intenté auxiliarla. Si eso pasa nuevamente, podré envalentonarse a aseverar que no volveré a acercármele, pues con ello llego a la conclusión que no soy digno de ella ni mucho menos autonombrarme su protector. Por ahora puedo darme la oportunidad a mí mismo de ayudarla y apoyarla en lo que ella requiera. La amo, necesito de ella quizá más de lo que ella necesita de mí, es una chica fuerte que le ha hecho frente a algo que otra persona hubiese muerto en el intento, quiero todo de esta valiosa mujer.

La observo tan bella, recorro mi vista por su cuerpo y veo la vestimenta que trae consigo.- Es una bata de hospital.- pienso y mi mente da vueltas ágilmente buscando el porqué Bulma necesitaría ir a un hospital. Puedo ver que hay sangre en la tela y miro una de sus muñecas vendadas ¿Sangre en su ropa? ¿Por qué? ¿Porqué ella tuvo que ir a ese lugar? ¿La habrá violado el maldito Vegeta? Siento mi sangre arder subiendo a mi rostro, mis pupilas se dilatan y cierro mis ojos para tranquilizar mis instintos, con solo conjeturar esa repugnante idea entra en mí el deseo de asesinar ¿Será capaz de forzarla y lastimar a tan frágil pequeña? Si es así, juro que voy a matar a ese malnacido y voy a escupir la tumba donde entierren su miserable cuerpo. Lo que preciso por ahora es saber si es eso cierto.

Mi padre.- él debe de conocer la respuesta que estoy buscando. Aunque, estoy tan enfrascado pensando en ella que no me he preguntado algo de suma importancia ¿Cómo mi padre dio con Bulma? Y ¿Cómo él supo que yo la estaba buscando? No pienso seguir con más dudas atormentando mis pensamientos, es hora de dar respuesta a todas mis preguntas y concluir con esto de una buena vez. Saco el móvil del bolsillo de mi pantalón, me pongo de pie dándole la espalda a Bulma, estoy más que intrigado y furioso conmigo mismo, no puedo creer que no estuve ahí para defenderla de ese monstruo, sí el fue capaz de comprarla solo para torturarla ¿Cómo no será capaz de abusar de ella? Entre más pienso más puedo determinar que mi teoría es cierta. Busco entre los contactos el número de mi padre y espero el enlace de la llamada.

Raditz.- lo escucho saludarme.

Papá ¿Qué significa esto?

¿Ya la encontraste?- pregunta y entonces concluyo que en verdad fue él el que trajo a mi hermosa Bulma a mi lado.

Sí, ¿Tú como sabía que…?

Hijo, es mejor que dialogues con ella, no soy el indicado para hablar de todo lo que pasó. Solo digo que ahora a tu lado Bulma se repondrá de ese mal trago.- comenta sin querer darme explicación alguna de lo que ha pasado.

Y como un rayo, las imágenes azotan mi mente.

Flash Back

Era una noche de verano en la capital del oeste, él estaba cerca de la orilla de la playa observando cómo se agitaban majestuosamente las olas del mar, la fuerza y gracia con la que se movían llamaba totalmente la atención del niño de once años. Según, él, su hermano Goku de nueve años y sus padres, estaban en ese hermoso hotel reunidos con uno de los empresarios que querían firmar para ser socios con su padre en un proyecto que poco entendía.

Esa noche durmió más de lo que debía y por la mañana no le quedó tiempo de bañarse, su madre lo había despertado apresuradamente pues era hora de irse, por lo que escuchó mientras se vestía todos los planes habían resultado bien y ahora, la empresa tendría un ingreso multimillonario de parte del nuevo socio.

Salieron rápidamente del lugar, en la estancia, mientras sus padres hablaban con un señor algo le llamó totalmente la atención. Una pequeña niña estaba sentada en un sofá, con sus manos entrelazadas y sus ojos observándolas tristemente, él se acercó y se agachó para poder ver el rostro de la chiquilla.

¿Niña? ¿Te sucede algo?- preguntó al mirar sus mejías llenas de lágrimas.

Al momento que la nena levantó la mirada supo que para su corta edad era lo más bonito que había visto, unos grandes ojos azules al igual que su cabello.- Estoy bien.- susurro en respuesta.

¿Cómo te llamas?- preguntó inquieto, ver sus ojos humedecidos no era muy bonito que digamos.

Mi nombre es Bulma y tengo cuatro años.- dijo la nena levantando su manita mostrando cuatro dedos.

¡Oh! ¿Y dónde está tu madre?

Yo no tengo mamá, solo papá.- respondió volviendo a ver hacia el piso con la misma expresión de antes.

¿Entonces dime donde está tu papá?

Es ese de allá.- señaló ella con su dedito y justo cuando él viró su vista identificó al hombre, exactamente el que estaba hablando con su padre, iba a preguntarle porqué lloraba pero en ese momento su madre lo llamó y solo pudo decirle adiós a la triste niña.

Fin Flas Back

¿Cómo pude pasar desapercibido algo tan importe? Aunque era muy pequeño y todo eso parecía haberlo olvidado. Ahora podía entender el porqué esa pequeña lloraba en ese entonces, tal vez su padre acaba de golpearla o quien sabe que más atrocidades cometía con su hija ese bastardo, además…

Padre necesito hacerte una pregunta.

Dime.

Acabo de recordar que una vez el padre de Bulma firmó contigo para tener acciones en tu empresa ¿Qué paso? ¿Por qué cayó en bancarrota?

Hijo, es muy largo de explicar, si quieres saberlo es mejor hablar en persona.- explica él, siento tras mío un ruido extraño,me giro y la veo moverse inquieta.

Hablamos luego papá.- digo despidiéndome.

POV Bulma

Me sentí en un mundo de dicha al cerrar mis ojos cansados de derramar lágrimas de dolor, era tan acogedor aquel ambiente, tan lleno de paz y tranquilidad que no me daba cuenta que todo este tiempo yo no había pertenecido a este espacio, jamás pensé que sentirse acompañada de alguien que te ofrece su ayuda incondicionalmente era tan hermoso, percibí la dicha recorrer mis venas en el momento que supe que era libre, que por fin había dejado mi mundo lleno de brutalidades en aquel cuarto de hospital y en aquella casa que fue mi tortura por 16 años. Con esos pensamientos caí en sueño, no supe más hasta que escuché una voz, no entendí que decía pues aun me encontraba un poco adormitada, me removí y recordé donde me encontraba, me senté aun con mis párpados cerrados y los froté para ver quién era el que estaba ahí, abrí mis ojos lentamente.

¡Raditz!- grito eufórica abrazándolo como si no existiera un mañana, como si fuera una mentira que desaparecería inexplicablemente.

Bulma.- susurra él estrechándome en sus brazos, sonrío feliz de estar ahí con él, mi oído queda pegado en su pecho y escucho sus latidos golpear su tórax, siento más que todo su calidez, me separo de él y no me hago esperar más, hoy por fin podré darle la oportunidad que tanto él ha esperado y lo beso.

Pongo mis labios sobre los suyos y deposito un beso separándome para verle, él se queda unos segundos inmóvil podría afirmar que paralizado, quizá procesando los hechos, creo que eso no se lo esperaba y es algo que me causo un poco de risa, claro, no voy a demostrárselo, podría llegar a pensar que me burlo. Lo vi moverse hacia mí, sentándose más cerca y tomando mi rostro con una de sus manos, bajo la mirada, me siento ¿apenada? ¿rara? no sé que es en realidad. Elevó mi cara tomándola por el mentón y de pronto sus labios están besando los míos, sí, confieso que me gusta y dejo que pase. Me besa con una ternura inusual, quizá no quiere asustarme, tal vez tiene miedo que lo rechace como muchas veces pasó. Respondo a su beso abriendo mi boca y entonces recuerdo el primero que me dio, aquellas emociones vienen hacia mí y no supe más que poner mis manos en sus brazos, los presiono al sentirlos duros, bien formados como parece tener todo su cuerpo y eso me excita al instante, siento su lengua invadirme y como rosa la mía con hambre, trago de su sabor embriagándome e incitándome al pecado, sigo su juego morboso, me encanta y más que eso, hace arder mi vientre como nunca antes lo imaginé, escucho como jadea con los besos que retumban en toda la sala, mis suspiros salen muriendo en su boca que me devora sin detenerse.

Deposita sus manos en mis hombros y va bajando lentamente, yo quiero probar más, quiero que él suplante todas mis desgracias con sus caricias sensibles, cosa que no me basta y me muevo sobre él, hago presión en sus hombros acostándolo sobre el sofá, él se mueve un poco hacia el centro ya que era muy amplio tipo cama, me lleva junto a él y sin dejar de explorar nuestras bocas coloco mis piernas una a cada lado de su cadera, lo escucho gruñir y cuando apoyo todo mi peso percibo su miembro duro rosando mi intimidad, comienzo a mover de adelante hacia atrás mi cuerpo en una mecida sensual, abandono su boca y comienzo a bajar por su cuello succionándolo deliciosamente ¿Dónde había aprendido todo eso? No lo sé, solo eran mis instintos dejándose llevar por la pasión, porque sí, en ese momento lo único que quiero es sentirlo dentro.

Siento sus manos recorrer mi espalda suavemente, yo no necesito ternura en ese momento, lo que quiero es que me haga conocer lo que es un hombre, que me haga suya salvajemente y marque mi cuerpo con sus caricias.

Tócame Raditz, hazme tuya.- le pido continuando con mis besos por su pecho. Con tan solo escucharme accede a mi petición, posa sus manos en mis piernas recorriéndome rudamente, aprensándolos a lo que gemí excitada, todo mi cuerpo es fuego interno y solamente quiero que él lo apague, desliza sus palma y con sus dedos lo siento tomar mi bata subiéndola hasta sacarla por mis brazos, siento mis senos desnudo y recuerdo que no tengo el sostén, me incorporo dejando de besar su piel y me cubro los pechos con mis manos. Hasta ahora puedo sentir mi cara arder, quizá para estas alturas sea demasiado tarde para sentir pena de mis actos, pero no puedo evitarlo.

Déjame verte Bulma, eres hermosa.- susurra tomándome por las muñecas, aparta mis brazos y lo observo mirándome con lujuria, sé que tanto le gusto pero ¿Querrá el algo serio conmigo? Eso lo dejaré para después, por ahora solo quiero que me haga conocer el cielo de la manera más exquisita posible. Lo veo sentándose y empujándome por los hombros para quedar él encima de mí, su peso se siente placentero sobre mi cuerpo, su pelvis se mueve contra mi cadera y jadeo ansiosa porque me penetre, lo miro descender quedando hincado en el piso, lo veo tomar la orilla de mis bragas sacándolas por mis piernas, con sus manos abre mis muslos y sonríe dirigiendo su mirada a mis ojos.- Hazlo.- ruego inquieta.

Comienza besando mis piernas del lado interno, beso a beso acercándose poco a poco a mi centro, pasa uno de sus dedos por sobre la abertura de mis labios e inconscientemente arqueo mi espalda echando mi cabeza hacia atrás.- Bésame por favor.- pido angustiada, lo que más quiero en este instante es sentir invadido mi sexo por su lengua.

¡Ahhhh!- sale un gemido de placer desde el fondo de mi garganta, es tan irreal todo, comienzo a mover mis caderas contra su cara, su lengua pasa abriendo mis pliegues y es lo más delicioso que he probado en esta vida, con una de sus manos lo siento abrir mis labios y en un movimiento hunde su lengua en mi entrada.

Ahhh… siiii… así… sigue.- pido descontrolada aferrándome a la tela del sofá. No puedo creer que voy a entregarme a Raditz en cuerpo y alma, no puedo pensar más que el apetito que siento y la necesidad de ser saciada por la penetración, mi vientre se quema de deseo y es donde siento uno de sus dedos invadir mi intimidad.

Eres muy estrecha preciosa.- escucho que me dice y mi única reacción es mover mi cabeza de un lado a otro ya no soportando las sensaciones, siento que me arde un poco pero no puedo negar que el placer es más grande que todo eso.

Ahhh… sigue… más rápido.- pido y él cumple mis órdenes, lo siento meter más profundo su dedo y apresurar el ritmo, se acerca a mí y comienza a succionar mi botón haciendo que cierre mis piernas por tal placer, con su mano libre impide que las cierre del todo y sus lamidas en mi sexo continúan más rápidas que antes. Siento todo contraerse, mi espalda arquearse y un grito salir de mi boca.

¡Ahhhh! ¡Siiii Vegeta!- inclino mi cabeza para mirarle, no he sido consciente de lo que he dicho pero ¿Por qué su nombre ha salido de mi boca al explotar en un delicioso orgasmo?

Así me gusta verte mujer.- dice y cuando se posiciona entre mis piernas arrodillado entre ellas me sorprende aun más.

Voy a probarte de una manera que jamás olvidarás.- pronuncia quitándose la camisa, lo veo desabotonarse el pantalón y bajarlo quedando totalmente desnudo.

¿Ve… ge... ta?- pronuncio al verlo acostarse sobre mí.

Vas a disfrutar como nunca mi linda perra.- me dice y yo a ese punto no se qué puedo hacer ¿Sus palabras me ha excitado? ¿Qué pasó con el hombre descorazonado que es?

Toma uno de mis pezones entre sus dientes y lo muerde mientras lo succiona, yo solo me retuerzo bajo su cuerpo desnudo cerrando mis ojos y disfrutando de las caricias que me propicia. Mi otro seno es aprisionado con una de sus manos y la otra baja hasta mi sexo, siento como abre mis pliegues e introduce lentamente su miembro totalmente duro.

¡Ahhh! Duele.- digo empujándolo por el pecho pero él ni se inmuta, toma mi otro pecho succionándolo salvajemente y yo solo sigo jadeando. Lo siento ir hasta adentro y se comienza a mover en un vaivén armonioso, suave pero profundo, comienzo a menear mis caderas contra su pelvis lo que hace que aumente el ritmo, deja mi seno y va a mi boca apoderándose de ella, mordiendo mis labios hasta el punto de hacerlos sangrar ¡Pero cómo disfruto de esas caricias! No puedo creer que su bestialidad e insensibilidad pueda convertirlas en algo tan placentero.

¡Más rápido Vegeta!- pido y él aumenta el ritmo no solamente un poco, me embiste rudamente y puedo escuchar sus testículos impactar en mis glúteos, todo es tan exquisitamente delicioso, sigo moviéndome, besándolo sin soltar su boca, ahogando mis besos en ella y de vez en cuando pronunciando su nombre. Mis manos ya no encuentran qué hacer y las enredo en su cabello presionando su cabeza contra mí para que me bese más profundamente, su lengua jugando con la mía, sus jadeos exquisitos y sus embisten que siguen sin perder el ritmo son de más excitante y ya mi vientre se aproxima al siguiente orgasmo, bajo mis manos a su espalda y ahora percibo tocar el cielo al sentir las contracciones en mi interior aprisionando su miembro exquisitamente.

¡Ahhh Vegetaaaa!- jadeo arqueando mis espalda, enterrando mis uñas en la piel de sus hombros disfrutando del cosquilleo apoderado de todo mi cuerpo. Parece que él aun no termina, sigo sintiendo su miembro entrar y salir por lo que sus estocadas golpean fuerte mi sexo, algo caliente inunda mi interior y un gruñido sale de su boca tomando la mía nuevamente, el beso ahora es apasionado, lento pero torturosamente placentero, continúa con un par de embistes más hasta quedarse quieto completamente, ambos respiramos agitados tomando aire paulatinamente, nuestras respiraciones se escuchan por toda la habitación.

Bulma despierta.- escucho una voz que me transporta al mundo real.


RinPink Susaiyajin: Bueno apreciadísimas lectoras les he cumplido con un poco de Lemon, jajajaja, yo también estaba ansiosa por escribirlo pero aun no puede suceder en realidad con Vegeta, así que busqué la manera de complacerlas un tanto y aunque sea en sueños Bulma ha despertado ese sentimiento hacia el odioso malhumorado jeje, tal vez en el otro capítulo o en el siguiente se dé y haga realidad lo que piden :P Bueno, aun no lo sé pero ya tengo pensado los hechos y aunque en este capítulo no hubo VxB en el próximo se saciaran de ello :D

¿Creo que las engañé verdad? Pero es que obviamente jamás, ni es sueños, voy a permitir que Raditz posea a Bulmita, ella es solo de nuestro querido príncipe :D

Las quiero mucho y espero me dejen sus REVIEWS hermosos, saben cómo me emocionan tanto, déjenme saber si les gusta cómo va o que esperan que pase, me encanta complacerlas siempre.

Otra cosa, aprovecho para decirles que terminando este fic continuaré con uno que dejé pendiente hace años, se llama "Mi eterna razón", por otra parte, ya tengo pensado otro fic de nuestra pareja favorita que espero lean y les guste cuando se llegue el momento :D

Gracias a todas por comentar y a los que solo me leen anímense también a hacerlo nenas.

A los que tienen cuenta les respondo por PM.

Besito :*