Los personajes son de la inigualable Stephanie Meyer.

Yo solo tengo los derechos de la historia. Y lo hago sin animo de lucro.


En fin que puedo decir aparte de agradeceros todos los comentarios, y todas las alarmas, me ha hecho mucha ilusión la aceptación de esta historia.

Muchas gracias por todos los comentarios. Me ha abrumado la acogida que ha tenido esta historia, espero que os divirtáis leyendo este capitulo también al igual que los siguientes.

Muchas gracias a las nuevas incorporaciones como lectoras y me alegro de haber sorprendido con la espectacular recuperación de las aptitudes de Bella; espero satisfaceros también con este capitulo.

Bueno perdonar el retraso en compensación un capitulo súper largo, que espero que disfrutéis. Y que os riáis mucho.

Gracias por leer, y sin más dilaciones aquí os dejo el nuevo capitulo.


Si ya se la demora la verdad… Bueno leer el capitulo, y abajo hablamos. Tengo pocas escusas pero de peso...Jeje,o paa mi lo son.


9.- Desmayos, sorpresas y monopoli:

-- Te ducharas más tarde lo recuerdas ¿No?-- Nos dijo Alice, muy sonriente desde el sofá, donde estaba leyendo una revista.

-- Sí, Alice, me duchare-- Le dije toda roja, mientras Edward me cargaba, para alejarme de ellos

Edward que me estaba sirviendo de sofá, estaba perdido en sus pensamientos y en la música que sonaba de fondo, mientras enroscaba mechones de mi cabello entre sus dedos. Yo me deleitaba en la lectura y en las sensaciones de tener a Edward tan cerca.

-- ¿Como llevas el juego?-- Pregunto de pronto Edward, podía ver su sonrisa através de su voz.

-- Bien, sigo viva, y los castigos… bueno son castigos-- Le dije mientras movía mi mano y la suya se alzaba por el movimiento.

-- Si, saben como castigar a la gente-- Dijo él con cierto tono de rencor en su voz.

-- Pero no somos los únicos-- Le recordé con una sonrisa.

Él me cogió, no se bien como pero acabe tumbada sobre su hombro y mirándolo.

-- ¿Y entonces aun no estas asustada de mi familia, y sus locuras?-- Me dijo mientras me miraba interrogante.

-- No, además mi madre es bien extraña y la adoro, y tu familia me cae muy bien, son geniales-- Le dije con una gran sonrisa.

-- Me alegro, porque ahora parte de mi genial familia quiere que pasemos por la ducha-- Dijo mientras me miraba cauteloso. Yo me atragante con el aire, y me puse roja, recordando nuestra ultima ducha. En la puerta o cerca se escucho la risa explosiva de Emmett.

-- Eso, es hora de que pasen por la ducha, que son una pareja muy limpia-- Dijo Emmett, mientras se reía.

-- Em, no puedes hacer bromas ¿ Recuerdas?-- Le dijo Edward, enojado por mi sonrojo, y porque no, por su propia vergüenza.

-- Edward, no he hecho bromas, no es cierto que son pareja y que en breve han de compartir una ducha, eso los convierte en una pareja muy limpia ¡No, querido hermano!-- Dijo Emmett, demostrando una gran defensa y uso de las palabras, que molesto más a Edward.

Edward suspiro frustrado, y me miro con una disculpa en sus ojos, yo le sonreí, la verdad, si olvidaba el detalle del baño, era divertido. Me incorpore, y el conmigo, con vergüenza me baje la camisa, que se había arrugado de estar sentada, solo eso provocó que me sonrojará.

--¿ No crees que deberían cambiarse de ropa?, mira como van-- Dijo Rose, que estaba en el marco de su habitación, y tenia una sonrisa, peculiar, que me dio miedo. Y el gruñido que Edward le dedico, me confirmaba mis sospechas.

-- Sí tienes razón ¿Y tu Edward no te duchas?-- Le pregunto maliciosa. Edward las miraba con odio, y bufaba.

-- Los vampiros no sudamos, ¿Porque me tendría que duchar?-- Les espeto furioso, era gracioso como todos lo atacaban, pero la verdad en algo llevaban razón, me gustaría cambiarme.

-- Esme, Edward es un guarro pretende que él y Bella, lleven esta ropa, por sesenta horas-- Chillo Alice, que esquivó a Edward, que planeaba taparle la boca. Esta al ver la cara de mártir de su hermano soltó una risita, satisfecha.

-- Edward, hijo donde esta tu educación, tenéis que cambiaros-- Nos dijo, y me miro con una disculpa en los ojos, yo le correspondí con una pequeña sonrisa-- Y Edward, eso no tiene discusión, creo que te he educado mejor que eso-- Le dijo Esme, mirando a Edward, con aire reprobatorio.

Alice nos tendió la ropa, me la dio a mi, por lo que pude ver era unos tejanos para Edward, y una de sus camisas para mi, no quise mirar nuestra ropa interior.

Y entre Emmett y Alice, nos metieron en el baño, y cerraron la puerta, yo estaba toda roja, y Edward, parecía notarme vergüenza.

-- Tranquila, amor esto ya lo hemos hecho-- Dijo mientras me quitaba la ropa que yo sostenía-- Mientras tu estas en la ducha yo me cambio-- Me dijo yo me altere, el se iba a desnudar mientras yo me duchaba, los dos desnudos, note como mi cara se tornaba más carmín.

-- No abriré los ojos, no te preocupes cielo, todo saldrá bien-- Dijo mientras me besaba, en el cuello. Yo simplemente asentí. Que iba a hacer, pues nada entre en la ducha. Con los nervios a flor de piel, mi corazón desbocado y la cara me ardía, que digo la cara toda la piel, me sentía enferma, como si tuviera fiebre.

Y el agua no estaba ayudando, al contrario con mi respiración acelerada y tanto vapor, me empezaba a marear.

-- Edward..d estas..s li..-- Le pregunte, como pude.

-- Sí, pero ¿Bella te encuentras bien?-- Me pregunto, en su voz se notaba ansiedad y preocupación.

-- Estoy bien, solo qui..ero salí..r-- Le respondí como pude, pero la verdad no me encontraba nada bien.

Salí de la ducha y sin alzar los ojos me vestí, una suerte que para poderme poner la camisa, me pude separar de Edward unos segundos, después tuve que volver a colocar las esposas, y atarme la camisa, me alegré que Alice, por comodidad nos hubiera permitido tener unas esposas con cadena larga. Después de ver todos los problemas que nos daban las primeras esposas de cadena corta, muchas caídas y golpees posturas muy incomodas, muebles y paredes rotas.

En cuanto termine de vestirme iba a informar a Edward de que ya estaba visible, alce mi cara y lo mire por primera vez, me quede estática, sin aire. Edward llevaba unos tejanos de cintura baja, muy baja, y podía ver su ropa interior y lo que no era su ropa interior. No se que fue, si Edward, el hecho que no había respirado, o el mareo anterior, pero me maree, todo se volvió negro.

-- BELLA-- Escuche la voz de Edward llamarme alterado, tenia su cara muy cerca de la mía, él me sostenía entre sus brazos.-- Carlisle-- Lo escuche llamarlo, no estaba muy segura de lo que había pasado con exactitud, pero me dolía en el costado, y a mi vino un olor a oxido y sal, olía a sangre, mis sospechas se confirmaron, con una simple mirada a los ojos de Edward, que eran negros y se veía muy preocupado.

-- Bella, cielo no te desmayes, tu respiración es muy irregular, tienes que calmarte-- Me dijo un Edward claramente alterado, y ahora que lo mencionaba, apenas podía controlar mi respiración. Note que estaba en la cama de la habitación de Edward, y Carlisle, estaba examinándome, las costillas adoloridas.

--Bella te has dado un buen golpe, pero me preocupa más tu respiración y tu corazón, ¿te importaría calmarte?, sí no lo haces no podré tratarte bien-- Me dijo mirándome con preocupación.

-- N…o pu.e.--Le dije lo mejor que podía, me estaba mareando, la sangre y la falta de aire, me convulsione por un ataque de tos, eso me provocó más dolor en mis costillas, y más sangre por lo visto. Notaba la sangre caer por mi piel, eso me enfermaba.

-- Carlisle, se esta poniendo lila-- Dijo un muy alarmado Edward. Y la verdad cada vez me costaba mantener más mis ojos abiertos.

-- Bésala Edward-- Le dijo Carlisle, por su tono podía intuir que era una orden.

-- ¿Qué? No creo…-- Edward no pudo continuar.

-- Bésala-- Le dijo un exasperado Carlisle, Edward, me miro y me beso, eso casi me ahoga pero no lo hizo, por el contrario, Edward marco el ritmo de mis respiraciones y eso calmo mi ataque. Supongo que el pinchazo que note en mi brazo también ayudo. Cuando Edward se separa de mis labios apoyo su fría frente en la mía sudorosa.

-- ¿Mejor?-- Me pregunto, mirándome a los ojos, los suyos volvían a ser dorados. Yo solo asentí.

-- Gracias-- Le susurre sin apenas fuerzas.

-- De nada, cuando quieras-- Me dijo él con una tímida sonrisa.-- Duerme Bella, todo esta bien preciosa-- Me dijo mientras acariciaba mi cara.

Yo le hice caso y me deje guiar por el sueño, ya más calmada.

Recuerdo su mano fría acariciar mi piel que aun estaba algo calida, más de lo usual.

-- Hola-- Le dije mientras me intentaba incorporar, pero eso provocó un pequeño desvanecimiento, Edward, evito que pasara a mayores, reteniéndome en sus brazos.

-- No tan rápido Bella, con calma amor-- Me dijo mientras me acariciaba, la espalda, paso una de las manos por mi frete y se me escapo un pequeño gemido de alivio, su piel helada era una bendición para mi temperatura. Él parecía complacido por eso soltó una risilla, al escuchar mi gemido.

-- ¿Bella, ya estas despierta?-- Dijo la voz de Carlisle, desde el otro lado de la puerta.

-- Sí, ya despertó-- Dijo Edward.

Dicho esto Carlisle entro, tras él entro Alice que traía una bandeja con lo que parecía mi desayuno, y la verdad tenia un apetito tremendo.

-- Bella, ¿como te encuentras?-- Me pregunto mientras me dedicaba una sonrisa.

-- Bien, creo, pero tengo calor-- Dije sin mirar a nadie, mientras me tomaba todo el zumo casi sin respirar.

-- ¿Sabes que te paso? Algo te provocó un ataque de nervios-- Me pregunto un Carlisle en su mejor faceta de medico.

-- No lo se, el calor, el vapor del agua, un espacio pequeño, y Edward, supongo que todo acabo por salir en ese momento-- Dije simplemente.

Todos los presentes me miraron extrañados por mi explicación. Edward a mi lado solo sonreía y parecía muy interesado en mi pelo. Me había fijado que volvía a ir vestido al completo, al igual que yo.

-- ¿Edward? El resto lo entiendo, pero que tiene que ver él en todo esto-- Me pregunto Alice, y Carlisle asentía, al parecer tenían la misma pregunta.

-- Bueno… Él abecés, bueno cuándo esta muy cerca y eso, me llego a olvidar de respirar y mi corazón se acelera por voluntad propia-- Les dije simplemente, mientras Edward, seguía en su mundo, y parecía que para reafirmar mi alegato, decidió que era buen momento para besar mi cuello, provocando que mi corazón hiciera un salto.

Escuche las carcajadas de Emmett que debían provenir del comedor. Y incluso Carlisle tenia una sonrisa, y Alice estaba conteniendo su risilla.

-- Entonces solo fue un desvanecimiento, por el momento, ¿Y la herida y el baño destrozado tiene alguna explicación?-- Nos pregunto menos preocupado al parecer. Yo exactamente tampoco sabia a que se refería, no recordaba como es que tenia una herida en las costillas, y del baño ya no recordaba nada.

-- Eso es culpa de… Bueno es culpa del juego-- Contesto Edward, muy seguro de su idea.

-- ¡Ya! y eso no te lo crees ni tú-- Le espeto Alice.

-- Si, por el juego tenia que ir medio desnudo, al igual que Bella, y por el juego llevábamos esa cadena. Al desmayarse, tuve que intentar que no se golpeara con nada, pero la cadena , bueno me desequilibre y caí al intentar proteger el cuerpo de Bella del golpe rompí el lava manos y uno de los trozos golpeo a Bella-- Dijo él que me miraba con disculpa.

Solo fue un golpe, pero me imaginó que el baño parecería un terreno de guerra, sí Edward intentaba protegerme. Ni imaginando logro recrear la escena en mi mente. Una de las pocas oportunidades que lo puedo ver comportándose como un vampiro y me he desmayado, suerte la mía.

Bueno desde que estamos jugando, a este juego con su familia, los he visto a todos comportarse como verdaderos vampiros, normalmente cuando yo estoy cerca casi se podría decir que son humanos.

-- Bueno, entonces no ha sido nada, solo un colapso nervioso-- Ha dicho Alice que parecía realmente relajada, aunque seguía teniendo una cara peculiar, podría decir que estaba hablando con Edward.

-- Sí eso parece y no se ha hecho nada prácticamente-- Ha afirmado tranquilo Carlisle, que se retiraba de la habitación.

-- Alice, nosotros nos retiramos del juego-- Ha dicho Edward, tan contento, a veces me molesta que decida por mi.

-- ¿Sí, es lo que queréis?, pero tendréis que pagar el castigo, y lo pensaremos entre todos , de verdad vais a dejar que os castiguemos-- La verdad el juego estaba bien y era un forma que todos nos podíamos divertir, además Edward, podía pasar tiempo con su familia, sin tener que disimular.

-- Creo que tenemos que pensar si queremos rendirnos-- Le dije yo a Alice, viendo su sonrisa y note como Edward se tensaba.

-- Os dejo tortolos para que deliberéis-- Alice a salido corriendo o dando saltitos de alegría no sabría distinguirlo por su velocidad.

-- ¿Es que quieres adelantar antes tu conversión?, ¿tantas pocas ganas tienes de casarte conmigo?-- Dos preguntas curiosas viniendo de Edward, parecía que estaba de un humor estupendo a pesar de todo.

-- No y no, yo cumpliré mi parte del trato, pero es divertido poder jugar en familia. Y bueno no quiero que nos castiguen, tu sabes pueden ser mucho peores, de los que ya hemos tenido y solo con la posibilidad no quiero probar de que son capaces tu hermanos.

-- Buen punto, pero te habrás dado cuenta, que en el tiempo que llevamos jugando, te has intoxicado con la comida, desmayado en el baño. Por no hablar de caídas, tropezones, y al ritmo al que vas te va a dar un ataque al corazón-- Me ha dicho encantado, mientras me ha hecho recostarme, con sus brazos en mi cintura.

-- Edward, normalmente me caigo mucho, y me doy pequeños golpes. Y mi corazón raciona siempre igual a ti. Aunque, que te tenga que llevar incluso a mi ducha, y medió desnudo, no ayuda mucho-- Le dije tranquila, mientras me alejaba de él, estaba toda sonrojada, por decirle, que él era el culpable de mi desmayo.

-- Seguimos jugando, pero mañana querida, es hora de dormir, creo que mañana tenemos que jugar al monopoli, para decidir quien saca el sobre-- Me ha dicho mientras me atraía de nuevo a él.

-- Si te estas divirtiendo, admítelo-- Le dije con aire juguetona.

-- La verdad, es que sí, no hacemos muchas cosas en común y menos divertidas-- Me ha dicho, mientras volvía a tararear mi nana.

Me desperté, mirando a mi lado, Edward me sonreía de forma angelical, y eso me hizo sospechar, me gire y vi a Alice con Jasper a su espalda, y en el otro lado de la puerta vi a Emmett y incluso a Rosalie.

-- Buenos días Bella, el desayuno-- Me dijo Emmett, con una gran sonrisa, eso era sospechoso.

-- Sí, gracias, pero que ocurre, ¿donde esta la trampa?-- Pregunte preocupada, esto era que algo pasaba y me lo estaba perdiendo.

-- Paga te dije que se daría cuenta-- Le dijo Jasper a Emmett, y este saco su cartera y le tendió unos billetes.

-- Bella, si seguís jugando, seguiréis estando castigados, ¿recuerdas?-- Mi mente te colapso ante esa noticia, los castigos, la ropa, y en ese punto lo entendí, la ropa, mis mejillas se tornaron rojas.

-- Tenéis que volver a decidir con que prendas os quedáis, son cinco para repartir-- Dijo Alice, cinco pero si eran cuatro-- Pero solo de las que lleváis en este momento-- Ay estaba la trampa.

Mire a Edward, para comprobar que prendas llevaba, para mi sorpresa, unos pantalones de tres cuartos, y una camiseta, al verlo alce una ceja, y el simplemente miro con odio a sus hermanos.

Los maldije mentalmente, yo iba en pijama y Edward, prácticamente también.

-- Si ya están, largaos-- Les dijo Edward, claramente molesto a sus hermanos.

-- Bueno pues a cambiarse, alguna idea de cómo repartir la ropa-- Le dije intentando ser positiva.

-- No, eso era tu parte ¡no!-- Me dijo él riendo, parecía más calmado. Se refería a la primera vez, yo elegí como repartir la ropa. Lo pensé pobre loo iba a dejar de nuevo sin camiseta, y en pantalones pirata, que perturbadora imagen. Y yo que prendas tenia, como no sabia que ropa tenia, me incorpore escurriéndome de las sabanas. Casi me caigo al ver mi ropa.

-- ¡Ah! ¿Que diantres llevó puesto?-- Grite mirando, lo que parecía una camiseta de dormir de encaje muy provocativa y un culot. Con vergüenza me encogí sobre mi misma. Y mire a Edward, que e miraba y sus ojos estaban un poco oscurecidos. Su mirada hizo que me sonrojará, en tonos que competirían con los del tomate.

Edward estiro su mano, y tomo mi cintura provocando que cayera entre sus brazos, nos giro y mi espalda quedo sobre el colchón, y él sobre mi y una descarga recorrió mi cuerpo, cundo através de mi escasa ropa podía notar la temperatura de su cuerpo. Nuestras miradas se encontraron y me perdí en sus ojos, acerco sus labios a los míos, y me beso como nunca, mi corazón se volvió loco. Profundizo el beso y a mi se me escaparon gemidos, sus manos dejaron mi cadera y se perdieron a explorar, cada vez que su piel tocaba la mía una descarga me recorría, y los dos gemíamos. Mis manos también abandonaron su pelo y se movieron tímidas pero curiosas por su cuerpo, colándome, bajo su camiseta, recorriendo con mis dedos sus bien formados músculos.

Debí de hacerlo bien, por que él se estremecía, podría decir, que incluso ronroneaba.

-- Bella, te amo-- Me dijo con voz ronca y entrecortada, por su respiración costosa. Dicho esto se incorporo sobre sus rodillas, y con movimientos fluidos se saco su camiseta, dejándome a la vista un festín de músculos. Se volvió a acercar, pero esta vez se coloco entre mis piernas, más cerca y más intimo que nunca. Mi mente voló eso quería decir que hoy… No podía pensarlo. Sus manos se apoderaron de mi cuerpo, y sus labios, volvieron a los míos con más pasión, yo de pronto estaba nerviosa. Y sus manos subieron hasta mis pechos, gemí, por la sorpresa, íbamos demasiado…No estaba preparada.

Él de pronto ya no estaba a mi lado, se encontraba junto a la ventana, y temblaba, me estaba dando la espalda, y respiraba pesado como yo.

-- Edward…-- Le quería decir que no pasaba nada.

-- No Bella, no es el momento, ponte tu mi camiseta yo me quedo con esto-- Me dijo mientras apoyaba su cabeza en el cristal.

Mientras me acercaba a él, cogi su camiseta del suelo y me la puse, olía fabuloso a su aroma. Me acerque a él tanteando mis posibilidades, sabia que estaba molesto pero no sabia si era por mi o por él. Pero sinceramente me daba igual, pase mis brazos por su espalda y lo abrace.

-- No te tortures tu solo, que sucede -- Le pregunte, por que realmente no sabia que le había molestado.

Él se giro, encarándome, y me miro.

-- Bella, yo… Te deseo de eso no tengo duda, pero no puedo, no tengo control, y tu no estas preparada aun-- Ha notado mi miedo.

Que le podía decir que no era verdad, que no estaba asustada, que no era lo que deseaba en ese momento. La verdad que solo era miedo a lo desconocido, a lo nuevo.

-- Edward, es verdad me he asustado, pero siempre me asustare, es mi primera vez, es normal. Y no creo que hayas perdido el control, solo te has dejado llevar por el momento, como yo, y no se tu pero yo lo he disfrutado y mucho-- Le he dicho sincera, pero esta conversación me estaba sacando los colores.

-- ¡Oh!, lo siento Bella, no pienses que no me ha gustado o que no lo he disfrutado, tu eres perfecta y te adoro, y si la verdad lo he disfrutado, como disfruto cada momento contigo-- Me ha dicho mientras acariciaba mi cara y en su ultima frase me ha alzado el mentón, y me ha besado.

-- No lo dudes mi vida, yo te amo más que ha mi existencia-- Me ha dicho mientras me sostenía en sus brazos-- Pero la próxima vez que nos dejemos llevar, lo tendremos que hacer en un sitio menos lleno de vampiros con súper oídos-- Me ha comentado con una mueca graciosa. Sí no lo he entendido bien, él ha admitido que lo repetiríamos, y tenia razón su familia.

-- ¡Oh! Vampiros-- Dije simplemente. Escuche las risas por mi comentario, que provenían de toda la casa.

-- Sí vampiros, y os importaría salir de esa habitación, antes de que a Jasper le de un ataque-- Nos chillo una Alice, que parecía molesta.

-- Tranquila Alice ya salimos-- Le dijo Edward, pero llevábamos más de cinco prendas, porque llevaba el culoté, las camiseta interior, la camiseta de Edward, y los calcetines, yo ya llevaba cinco prendas y Edward otras dos.

-- Edward, creo que nos sobran dos prendas, si eso ya dejo yo los calcetines…-- Le estaba proponiendo.

--No, tienes que andar descalza y sin calcetines, te podrias enfermar-- Me dijo serio.-- Yo, me desharé de una prenda y tu de otra, te aconsejaría la camiseta interior, ahora vuelvo-- Me dijo mientras se perdía en el baño, y de pronto entendí de que prenda se iba a deshacer, su ropa interior. Roja como un semáforo, me quite su camiseta y esa prenda que me había puesto Alice, de la que por cierto me iba a vengar. De nuevo tapada con la camiseta de Edward.

Él estuvo en un momento conmigo.

-- Lista amor-- Que le iba a decir, pues simplemente asentí. Y con nuestras manos unidas, salimos del cuarto. Al entrar en el comedor, pude apreciar la estampa, un muy molesto Jasper, que se encontraba junto a la ventana, lucia un vestido, gótico pero tan elaborado como el de una novia, y le habían puesto una peluca que imitaba una larga melena. Podía decir que Jasper estaba muy atractivo de mujer.

Alice, llevaba un vestido de la misma época que el de Jasper, pero ella parecía una niña, estaba sentada en uno de los sillones. Emmett estaba sentado leyendo un libro, y Rosalíe estaba sentada junto a Alice, la verdad no se le notaba mucho el hecho de no llevar maquillaje, solo que llevaba el pelo recogido en una coleta alta.

--Chicos ahora que estamos todos, a jugar-- Dijo Esme que estaba en la entrada del comedor.

Todos nos sentamos en la mesa, unos más molestos que otros, en el centro estaba el juego del monopolio.

-- Coged ficha-- Nos dijo Carlisle. Yo por prudencia espere a que todo cogieran, pero Edward me tendió una con su mano libre, ya que la que teníamos encadenada, las manteníamos entrelazadas.

-- Jugaremos en sentido horario, partiendo del que saque el número más alto con los dados-- Y así hicimos tiramos los dados, resulto que le numero más alto, era el de Esme con su modesto diez. Tal y como dijo Carlisle, Esme empezaría, después Carlisle, Edward, yo, Alice, Jasper, Emmett, y Rosalie.

La verdad resulto ser un juego tedioso, incluso contando con la velocidad, a la que jugábamos, gracias a sus facultades de vampiro. Se acercaba la hora de comer y todos seguíamos jugando, sin ver que ninguno fuera a perder pronto.

-- Ya han pasado, cuatro horas y no parece que tengamos un vencedor-- Comento Emmett, con voz aburrida.

-- Sí, ya es hora de comer…-- Añadió Esme que se levantaba y se dirigía la cocina.

-- Bueno es que el monopolio, es un juego muy largo a habido gente que ha jugado durante días-- Comente.

-- ¿Qué? No me pienso pasar días con esto-- Espeto una Alice molesta.

-- Que os parece si jugamos una hora más y después pierde el que menos dinero tiene-- Dijo Carlisle, siempre tan conciliador, todos asintieron, y parecían mirar sus pilas de billetes falsos, Emmett, fue el más humano, cogio los fajos y los contó, puso cara de disgusto.

-- ¿También valen las propiedades?, como cuando las hipotecas-- Pregunto con cara infantil, y ojitos emperezados.

-- Si las propiedades y el efectivo, cuentan como en la vida real Emmett-- Le dijo Carlisle.

-- Creo que llevó las de perder-- Me dijo Edward.

-- Eso no lo sabes hermano-- dijo una Alice, que parecía algo exasperada.

Jasper se levantó molesto y se fue, yo quería preguntar pero preferí no hacerlo. Parecía tremendamente molesto, Alice siseo algo y Jasper rujio en repuesta, a esto Emmett estallo en carcajadas, Rosalie, le dio un capón y puso cara de comprensión. Esme me trajo un emparedado y un zumo, delicioso. Que casi lo devoré, y esto parecía divertir a los vampiros. Ya que todos me miraban, antes me molestaba y mucho sentirme observada. Pero ya hacia tiempo que me sentía observada por ellos, y sabia que solo era curiosidad.

-- Sí ya estamos todos, ¡a jugar!-- Dijo un Emmett, entusiasmado como un niño pequeño.

Paso una hora, y toco el momento de contar el dinero, y las propiedades hipotecadas.

Para nuestra suerte Edward quedo tercero, yo primera una buena racha en el ultimo momento. Alice sexta, Emmett quinto, Jasper cuarto, Rosalie séptima, Esme quedo segunda, pero Carlisle quedo el octavo, eso convertía a Esme y a Carlisle en la pareja que perdía.


Les gusto, la verdad me he esforzado en crear un buen capitulo, que espero que disfruteis. Lo hago porque es una de las historias que más seguis y comentais.

Bueno las escusas... si... esto... ¡ah! ya se, operaron a mi madre de la matriz, vino mi encantadora abuela (notese el sarcasmo, ya que solo me dice que estoy gorda y tengo mal caracter, ya y ella es una perita en dulce) y mi tio, me han hechado de m habitación por una semana y pico, sin aceso a un ordenador.

Y despúes el curro, que diez horas de trabajo, pues eso no dejan mucho tiempo libre. Y encima solo tengo un día libre a la semana. Bueno os dejo de contar mis miserias.

Espero los comentarios y eso.

PD: Se que antes intentaba actualizar semanalmente, pero ahora con el trabajo, no me va a ser posible, lo are lo más rápido posible, pero la cosa rondara las dos semanas.

Gracias por leer y perdonar a esta loca.

Selena Sarsen.

Espero buestros comentarios, darle a ese botoncito verde, que tantas alegrias me puede dar.