Lost Canvas y Saint Seiya son de Shiori Teshirogi Y Masami Kurumada.
Tercer cuento
Nada es lo que parece.
-Eh Shion…-Dohko miraba a su amigo- nosotros… queríamos…
-AL CALABOZO.
-Pero…
-¡AL CALABOZO! ¿QUIENES SE CREEN, QUE SON, PARA ANDAR VIGILANDO?
-Patriarca-Camus miro al hombre- perdone, pero nosotros…
-SE VAN AL CALABOZO.-Rugió el patriarca- SE QUEDARAN AHÍ HASTA MAÑANA.
-Bueno…-Los espectros miraron a los dorados…-nos vamos, un gusto verle shion-Informo Radamanthys.
-USTEDES TAMBIEN.
-pero nosotros no somos caballeros-se quejó Minos, pero al ver la cara de Shion… no le quedó otra que pasar saliva.
Calabozos.
-Me lleva…-Dohko miro a sus camaradas.-esto me pasa, por evitar que ustedes quieran robarle el libro…-el antiguo maestro miro a los tres espectros, que se hicieron los desentendidos.
-El único que no se queja es Shaka.-informo Camus, que veía al otro meditar.
-Estoy guardando mi cosmos. Para que, cuando salgamos, pueda matar a los espectros.-informo el tranquilo rubio.
-Hay carajo…-Minos, miro a Radamanthys.-apenas abran la puerta, salgo corriendo.
-Antes que hagas eso, te partiré la cabeza con la barra triple.-informo Dohko mientras tomaba asiento-esta me las pagan espectros…
Habitaciones del patriarca.
-Me extraña que Dohko, Shaka y Camus se atrevieran a escucharme…-El patriarca se recostó en su cama y tomo el libro-veamos donde me quede…
-Probé, desde una copa, la sangre de uno de ellos… Como son gemelos, es claro que poseen las mismas propiedades en su sangre.-Informo el frio vampiro con su melodiosa voz. –Es extraño que haya mestizos… pensé que Shion y la orden, de cazadores, buenos para nada… Tenían vigilados a todos… Al parecer se les escaparon dos…
-Claro, a la maldita… Le costaba no faltarme el respeto a mí y a mis subordinados.-soltó un bufido.
-O varios…-dijo al fin el rubio sentado a su diestra.- Me pareció ver a un par de mestizos más rondando por la ciudad…-los otros cuatro le miraron…- Sabemos lo sabrosa que es la sangre de los mestizos. Como también sabemos, lo letales que pueden ser, si se vuelven cazadores…
-Cuando te diste cuenta…-pregunto fríamente Dohko.
-Por mero accidente, descubrí a dos en la universidad en la que "estudio".-Dijo calmado.- Estuvo la campaña de donativos de sangre…
-Ah… que bonito…-Afrodita, le interrumpió, mientras sonreía burlón -Algo me dice que te robaste un par de bolsas…
-¿Rubio?-Shion abrió bien grande los ojos- acaso no será….
-Yo no fui quien lo robo…-Shaka le miro atento- Me estas ofendiendo Afrodita, fue uno de tus sirvientes, yo solo le confisque esa sangre y la regrese al camión. El aroma a la sangre de mestizos fue imposible, no notarlo.-Este cerro los ojos mientras bebía un poco de su copa- Uno es rubio de cabellera corta, por un momento lo confundí con el molesto arquero, el otro tiene el cabello largo azul.
-¿Milo y Aioria? ¿Se van a comer a los chicos?-el patriarca hizo una pequeña mueca de pánico.- me cuesta creer a Shaka vampiro…-negó con la cabeza- eso es antitético.
-Debe haber cientos de personas con esa descripción…-Bufo molesto Mascara Mortal.- ¿Que haremos con los gemelos?
-¿Qué tal si jugamos con ellos?-todos miraron al más antiguo.- Los cazadores se quedaron con uno de los 7 mestizo que descubrimos… Los demás no tuvieron la misma suerte…
-Si tienes razón, aún recuerdo a la niña de 15 años…-Afrodita se relamió los labios- Que sangre tan deliciosa… ¿Cómo sería el juego?
-Vaya que somos malos… solo salvamos a uno-soltó un suspiro.- ¿a qué viene eso del juego…?
-Le demostraremos a los insoportables cazadores, que somos superiores a ellos. No importa si ellos son mestizos, seguimos siendo vampiros puros…-El de pelo castaño miro a sus pares- Y seguimos siendo superiores a ellos… seguimos siendo superiores a los cazadores mestizos…
-Y se lo demostraremos… Matando a los mestizos indefensos de la ciudad…-Informo Mascara burlón- Excluyo a los gemelos de este juego. Tengo otros planes para ellos…-Dohko le miro, para luego mirar a los otros tres. Quienes luego de pensarlo un poco, asintieron.
-Son todos tuyos Mascara.-Informo el más antiguo.- Asegúrense de hacerle llegar la noticia a los cazadores, veamos a cuantos mestizos, a cuantas personas "inocentes", son capaces de salvar…-los cinco sonrieron suavemente, Mascara más cruel que los demás. Hasta el momento, los vampiros llevaban la ventaja en la cacería de mestizos… Hasta el momento, los mestizos, personas inocentes habían pagado con sus vidas. La sed, de sangre, de los vampiros.
-¿Van a jugar con vidas humanas?-Shion apretó los dientes- esto es inaudito. Encima parece que a esos cinco les gusta la idea…-cambio de posición- veamos el siguiente capítulo… "Beso sangriento"-sintió un escalofrió subirle por la espalda.- ahora que lo pienso, tal vez Shaka y Camus sean los vampiros buenos de la historia. Uno devolvió sangre de donación y el otro le dio una idea a Saga…-se acomodó las frazadas.-veamos que hay en este capítulo.
En otra parte de la ciudad un joven de cabellos rubios se levantaba. Tenía que asistir al instituto, se había quedado dormido estudiando. Su cuello le dolía a horrores, le parecía que sus músculos eran de granito.
-Argol...-Escucho que golpeaban la puerta-Argol, levántate... tienes que ir al colegio.
-Ya voy...-Informo el chico con más sueño que otra cosa, se levantó del escritorio. Sonó su celular, la llamada era de la madre de Jabu.-Buenos días señora...-no pudo terminar por que fue interrumpido por la mujer.
-¿Jabu se quedó en tu casa?
-No-él muchacho se levantó mientras guardaba sus pertenencias en la mochila. -Jabu se fue a su casa señora...-informo mientras fruncía ligeramente el entrecejo.- ¿por qué?
-Porque nunca llego...-escucho como la mujer comenzaba a llorar.
-¿No llego?-el muchacho se puso pálido- Ahora llamo alguno de los chicos, creo que tenía que pasar por la casa de Geki a dejar unas cosas... porque él estaba enfermo... No se preocupe yo le digo si se quedó con él...-Corto mientras salía de su cuarto, un tanto preocupado, busco en su celular el número de Geki.
-Argol... lo bueno de estar enfermo es que puedes dormir hasta tarde...-respondió una voz soñolienta al quinto timbrazo.
-¿Jabu está con vos?-pregunto sin rodeos.
-¿Jabu? No, no está conmigo paso a dejarme la tarea de matemática y luego se fue... Ni siquiera lo vi...-Informo Geki.- ¿Por qué? ¿Qué le paso?
-No llego nunca a su casa.-Informo Argol a mitad de la escalera. Su madre le miraba desde la entrada del comedor curiosa.
-¿No?
-No, la madre le anda buscando está muy preocupada... No sé... quien más vive cerca de tu casa... porque es claro que paso por ahí...
-Pues... no sé, Ikki vive en Bulevar Canes y Hyoga en Camino Real. Pero eso le quedaría muy desviado de su casa... no creo que se desviara tanto...
-Bueno, si te enteras de algo, llámame o mejor llama a la madre de Jabu que está preocupada.-Corto y miro a su madre. -Jabu no volvió ayer a su casa...-informo, su madre abrió los ojos de forma desmesurada.
-Pobre Eleonora...-dijo la mujer con pena.-No debimos dejarle ir sabiendo que se acercaba la tormenta.
-Paso por lo de Geki... por lo tanto llego hasta avenida Perseo.-Dijo el chico mientras entraba a la comedor.- Me preocupa mi amigo...
-No te preocupes, debe de estar por ahí. -Su madre le sonrió para calmarle.-Alístate que llegas tarde al colegio.
-Ya aparecieron los de bronce-hizo una pequeña mueca- es extraño que aparezca Argol… él es de plata.
Callejón de la ciudad.
-Es muy joven...-Dijo el forense mientras miraba el cadáver del chico, para volverle a tapar con la sabana. Un vagabundo le había hallado muerto en el suelo. La palidez de su rostro lo decía todo.- No tiene signos de violencia... y si los hay no serán visibles hasta realizada la autopsia.-Informo el hombre de cabellera lila lacia.
-¿Mu es forense?-frunció el entrecejo.
-Llévenlo a la morgue...-Ordeno el oficial.- Ya es la segunda persona que encontramos en la misma condiciones en menos de 6 horas...-informo el rubio de ojos ámbar mientras se alejaba para prender un cigarrillo.
-Comisario...-El forense se le acerco.-No es prudente que fume cerca de la escena del crimen...-El hombre le miro.-Disculpe. Hare un análisis preliminar aun que, no le han hecho la autopsia a la chica que fue hallada cerca del gimnasio de la avenida mayor, diría que las condiciones visibles son iguales.
-Sí. Parecen dormidos, pero están muertos...-dijo una joven de cabellera negra.- Señor Arianos...-saludo al forense. -Radamanthys, acaban de informa que aparecieron dos jóvenes más muertos cerca del parque de la ciudad... tienes signos de pelea.
Universidad.
Milo y Aioria colocaron las bicicletas en el lugar asignado para estas. Comenzaron a caminar, luego de ponerle las cadenas a las ruedas para evitar su hurto, hacia la entrada de la universidad ignorando los cuatro pares de ojos que le observaban.
-Ese se parece al arquero... Tenías razón, se parece mucho a él.-Le dijo el joven de cabellera celeste.- ¿Serán parientes?
-Ahora entiendo tus palabras de anoche...-Camus miro al rubio, quien sonrió ligeramente.- Dohko me conto lo que le dijiste de atacar a sus corazones…
-Son deportistas, tienen buen porte...-Alago Mascara- Estos dos serán muy apetitosos...
-Dioses… ¿estos solo piensan en comer?
-Recuerdan la regla ¿No?-Shaka les miro-Donde hay un mestizo hay otro...
-Por alguna razón, parece que se atrajeran entre ellos... normalmente siempre hay muchos mestizos juntos...-Informo Afrodita.-No veo la hora de empezar este juego de caza, si esos dos están juntos quiere decir que habrá otros mestizos cerca...
-El de cabellera azul, trabaja en una librería...-Informo Camus, mientras cerraba los ojos- Es MIO.-Sentencio.
-Pues yo me quedo con el rubio...-informo Shaka -El hermano me debe una novia...-informo el vampiro sin mucho miramiento, realmente no le preocupaba esa "novia".
-¿Y nosotros qué?-pregunto algo molesto Mascara.- Los mestizos serán de quien le ponga los colmillos primero en el cuello...-dijo divertido. Los otros tres asintieron, estaban de acuerdo. Serian de quien les mordiera primero.-Tenemos que buscar otros mestizos... somos 5 y esos son dos...
-Según Dohko... el chico de anoche, era un mestizo...-Informo Camus, mientras se colocaba unos lentes, aunque no los necesitara.- Él parece tener como un sexto sentido para localizar mestizos...
-El que yo halle anoche era mestizo, de haberlo sabido no me hubiera tardado tanto en morderlo.-Dijo burlón Mascara.- y hubiera ido enseguida por el otro gemelo…
-Si, por jugar con tu cena la perdiste.-informo Afrodita burlón.
-Pero termine cenando a una chica normal y dos cazadores mestizos...-Informo mientras se relamía los labios-Eso es lo que tienen de bueno los cazadores, son todos mestizos.
-Estamos de acuerdo.-Informaron los otros tres.
-Pero… Shaka y Camus… No parecían ser tan así. Ven a los jóvenes como ganado.
-Bueno, tengo que entrar a cursar... Tengo que hacer algo para entretenerme... La inmortalidad es muy aburrida...-Informo Shaka mientras se dirigía a la entrada de la universidad.
-Busquemos algo para hacer-Informo Afrodita mientras miraba a Mascara.
-Yo me voy a dar clases...-Informo Camus- Desde ese colegio puedo sacar muy buenas opciones de presas...-se alejó de ellos.
-Shaka y este son muy aburridos...-informo Mascara mortal.- Aunque se tiene que admitir que Camus esta en lo cierto, desde ese colegio secundario ha descubierto a varios mestizos jóvenes...
Ambos sonrieron con burla, Camus era profesor de historia en uno de los secundarios de la ciudad. Uno público donde los jóvenes tenían la mayor costumbre de pelearse y hacerse sangrar un poco. De esa forma Camus, por el finísimo olfato que poseía, era capaz de saber quiénes tenían la sangre más deliciosa.
-¡ESTA MALDITA! ¡HIZO DE CAMUS UN VAMPIRO MALDITO!-Shion releyó alarmado el texto- ¿Acaso mata a sus propios estudiantes? Que inaudito.
Departamento de Saga y Kanon.
Saga seguía dormido, Kanon estaba desayunando... Su hermano había llorado hasta prácticamente dormirse. En otro momento se hubiera burlado en exceso de su gemelo, pero la situación ameritaba otra reacción. Tomo sus cosas y dejo una nota en la mesa "NO salgas hoy". Bajo por el ascensor y se dirigió al garaje, por su auto. Una vez en este tomo rumbo al instituto...
-Hoy si arrancas hijo de puta...-se quejó-Ayer hubiera estado perfecto, que arrancaras...
-Cuánta razón tienes… Ahora tu hermano se convertirá, en un chupa sangre.-Shion embozo una amarga sonrisa.
Colegio secundario.
-¿Jabu? No, me temo Argol que no paso por mi casa…-Informo Ikki mientras dejaba unos libros y tomaba otro de su casillero.- Le preguntare a Shun o a mi padre, pero a esa hora yo estaba en casa…-Ikki miro al rubio.- ¿Qué le habrá pasado?
-Hola chicos… ¿De qué hablan?- Un joven rubio se les acerco.
-Hyoga… ¿Jabu paso ayer por tu casa?-pregunto Argol.
-¿Eh? No estuve a noche en mi casa… pero le preguntare a mi madre…-Informo el rubio- ¿Por qué?
-No aparece-repitió por segunda vez en menos de 7 minutos.
-¿Le preguntaste a Shiryu?-Argol asintió- Pues entonces no se… pregúntale a… no olvídalo, Seiya estaba con migo anoche seguramente no sabe nada.-se apresuró a corregir su idea. Sonó el timbre y los jóvenes se dirigieron al aula. El profesor Kanon, ya había tenido la sutileza de amargar su existencia con 10 cuentas de algebra, escritas en el pizarrón.
-Hoy sin duda estará con un humor encantador…-Comento "alegre" Ikki.- ¿Lo habrá dejado la mujer de nuevo?
-Ya está separado…-Dijo Hyoga- De seguro la mujer le pidió el auto…-soltó burlón por lo bajo.
-En realidad mordieron al hermano…-Shion releyó es parte- si es bueno para las matemáticas, pero jamás me imaginaria a Kanon como profesor…
-Cygnus pase al pizarrón y complete la primera ecuación. -Hyoga, viéndose atrapado, se levantó de su asiento y paso a completar la primera ecuación. Los otros reprimieron las risitas, el profesor de matemáticas estaba con todos los humores ese día. Hyoga completo la ecuación ante la atenta mirada del maestro. –Cygnus ¿Me recuerda que quiere estudiar?
-Arquitectura naval…-informo el joven de 17 años.
-Pues…-Kanon se levantó y le corrigió todo los errores. Demostrando que el resultado era positivo y no negativo.-Jamás me subiría a un barco que usted diseñe, si sigue cometiendo estas fallas…-Hyoga se puso rojo- A sentarse…-El muchacho se apresuró a sentarse en su lugar
-Siempre están esos maestros sumamente alentadores.-comento Shion.
En otro salón.
Shun y Seiya, quien tenía la cabeza en cualquier lado, estaban en clase de historia universal. El profesor, un francés llamado Camus. Explicaba sobre la revolución francesa. A muchos les parecía, cuando explicaba, que el profesor estuviera contando una vieja anécdota. Sus clases, a pesar de la fría mirada del hombre… eran muy interactivas y todos adoraban cursar con él.
-Qué raro, Seiya, con la cabeza en cualquier lado… ¿Cuántos años tendrá Camus en la historia?
Hoy, en el salón de profesores, se dio cuenta que uno de los gemelos presas de Mascara Mortal era uno de sus colegas. Era un profesor joven, no hacía muchos años que ejercía como profesor de matemáticas. Estaba a cargo de Algebra I, II, III y Matemáticas I, II y III. Sonrió de medio lado, ayer no les había prestado mucha atención, ahora resultaba ser que podía saber quiénes eran posibles mestizos con solo mirarle. Ver con quienes mostraba mayor afinidad y con quienes no. Eso era algo bueno de los mestizos, como los lobos siempre terminaban formando "manadas". Donde había uno, había 20.
-Seiya… Me repite lo que acabo de decir. -Pidió Camus, a pesar de estar perdido en sus pensamientos, seguía explicando sin problema.
-Algo de la decapitación de los reyes…-Dijo el chico, medio mareado.
-Para la próxima clase, por cortesía del señor Pegassus, todos harán una monografía de la revolución francesa. Haciendo énfasis de las causas que llevaron a esta.-Todos los jóvenes, entre 14 y 15 años comenzaron a soltar comentarios con respecto a ello- Ya que todos están con quejas… Las intensificare.-El hombre saco unas hojas.- Mi día favorito de la semana-el hombre sonrió un tanto despiadado- es el día que agarro un curso desprevenido y les tomo examen sorpresa. –Todos comenzaron a quejarse por ello. Mientras el vampiro, con su mejor expresión seria, repartía exámenes de 40 preguntas.
-Aparte de vampiro-Shion embozo una sonrisa amarga- es un flor de cabrón con los alumnos. Exámenes de 40 preguntas… esos chicos se querrán morir.
Seiya se dormía en clases, ayer Hyoga lo había pasado a buscar. Shion solicitaba la presencia de todos los cazadores, incluida la de los novatos como ellos, aparentemente los chupa sangre estaban de cacería y necesitaban acabar con ellos cuando salían de su madriguera. Con Hyoga habían matado a tres… No iban solos, un cazador más experimentado les acompañaba (ese cazador había matado alrededor de 8 más).
-Sería una irresponsabilidad, mandar a dos niños solos.
Completo, como pudo, las hojas del examen. Tenía que poner más empeño a esa materia. Algo le decía que el maestro Camus, no le perdonaría la nota. Con cuidado miraba lo que respondía su compañero de banco… No quería cometer muchos errores. Sintió la mano fría de alguien posarse en su hombro luego de rozarle, apenas, su cuello.
-Señor Pegassus… Dado que no fue capaz de responder a mi anterior pregunta.-Miro por encima de su hombro, reconoció la voz de su maestro al instante.- Respóndame esta: ¿Es muy necesario…-se detuvo un momento- mirar la hoja del señor Feniax?-Seiya se ruborizo un poco al verse atrapado.- Pase a mi escritorio… terminara de completar su examen ahí. -Seiya tomo la hoja, con las mejillas al rojo vivo, ante la mirada de pena de Shun y la de burla de sus demás compañeros.
-Que feo, cuando te hacen eso…-Shion se acomodó un poco.
¿Por qué tenía la mano tan fría? Miro solo por un momento sobre su hombro, vio al maestro acariciando sus labios, mientras le miraba con sutileza. El chico sintió el miedo recorrerle la espalda… ¿Y si?... No, el maestro no es uno de ellos, no resisten muy bien la luz solar… Se sentó en una silla y apoyo la hoja sobre la mesa para continuar completándola.
-Terminaron los 40 minutos…-Informo el maestro mientras comenzaba a sacar las hojas de los exámenes.- Pegassus, usted espera…-El muchacho realizo una ligera mueca, por alguna razón le urgía salir del salón. Aun no tenía muy desarrollados los instintos de cazador, pero esperaba poder desarrollarlos pronto. Se acordó que Shion le había dicho que hay veces que las corazonadas salvan vidas… esperaba que esa vez su corazonada no estuviera en lo correcto.
-Bueno, por lo menos me presta atención cuando le hablo…
-Sí, maestro Camus.- Fue por sus cosas y espero junto a la puerta. Cuando todos se hubieran retirado. Miro a su maestro quien guardaba los exámenes despreocupadamente.
-Como castigo por lo de hace media hora atrás…-Camus le miro como si nada importante pasara.- Hará una monografía del próximo tema, la revolución de Estados Unidos...-Seiya para sus adentros soltó un suspiro de alivio, luego de escuchar la "fatal noticia" asintió y salió del salón. Cuando hubo escuchado el total silencio en los pasillo y aprovechando que estaría en completo silencio por un rato largo. Camus sonrió- Vaya quién lo diría… este tontito es un mestizo…-Embozo una despiadada sonrisa- Y diría que un cazador por sus reacciones… Si hay uno de estos por aquí, quiere decir que habrá más… ¿Tan desesperados están que los entrenan de tan jóvenes?
-Pero este más cabrón no es, porque no le da la cara-Shion hizo una mueca- por lo menos estamos de acuerdo en algo… Seiya es medio tonto.
Baños del instituto.
-¿Estás seguro? ¿No habrás cometido un error o te habrá parecido?-pregunto Hyoga mientras se lavaba las manos. Seiya le miraba sentado en la mesa de los lavados.
-Eso espero… Porque ellos no resisten al sol… y al maestro Camus, le eh visto caminar varias veces al sol.
-Si, por eso te lo pregunto…-Le dijo el rubio.- Seiya… "esos" no caminan así, a la luz del día como si nada. Además: ¿te imaginas a uno de "esos" enseñando?-Ambos chicos estallaron en risas, el joven de 14 y el 17 no pudieron contenerse. Realmente les parecía hilarante creer que un vampiro se pusiera a enseñar en un colegio secundario.
Salón de maestros.
Kanon estaba sentado frente a la mesa en uno de los pocos sillones que había en el salón de maestros. Agradecía esa piedad de dos horas de descanso hasta la siguiente clase, entro el maestro de historia universal. Lo tenía conocido de vista… nunca le había hablado antes y tampoco tenía intención de hablarle ahora. Aunque necesitara hacerlo, su mente estaba atormentada por lo que sucedía con su gemelo.
-Pareces enfermo…-informo el frio hombre mientras se servía un poco de café.- ¿Quieres un poco?
-No, gracias… ¿Camus?-El peli azul marino asintió. –No eh dormido bien…
-¿Quién duerme bien, sabiendo que estamos en época de cierres de notas, y estos chicos recién se acuerdan que nos deben un sinfín de trabajos?-pregunto de lo más natural el vampiro. Fingiendo que nada pasara a pesar que, hace unas horas atrás, había visto a ese hombre que tenía enfrente inconsciente en brazos de su gemelo y había bebido de su sangre.
-Yo se las hago sencilla, no les acepto los trabajos. Por algo pongo fecha de entrega-Informo Kanon mientras hacía girar la chuchara en su té.- Pero no es eso lo que me tiene preocupado…-informo mientras se llevaba la taza a los labios.
-No soy nadie para preguntarte, dado que normalmente no nos cruzamos…-admitió Camus- ¿Pero quieres hablar de algo?
-Si te dijera que me está pasando-le miro- no me creerías…
-Si yo te dijera lo que me paso ayer tampoco…-informo Camus, mientras bajaba la mirada.-Una loca casi me muerde el cuello en un callejón…-mintió, fingiendo preocupación a decir esas palabras- Apareció de la nada… me salve porque justo se acercaron unos jóvenes y salió corriendo. -Kanon abrió los ojos de forma desmesurada al escuchar eso- Al parecer se salió de un manicomio… aunque esos chicos me escrutaron con la mirada y me preguntaron si me había mordido…
-¿Querrá morder a Kanon?
-¿Era una vampira?-al ver la expresión de sorpresa, para luego ser remplazada por una sonrisa divertida. Kanon se arrepintió de preguntar.
-¿Vampira?-el hombre estallo en risas- Vampira era mi ex que me bebía todo el sueldo…
-Sé lo que es eso…-mascullo por lo bajo, Kanon.
-No, lo dudo… Los vampiros no existen ¿A qué viene ese pensamiento?
-Ah nada en especial…-dijo Kanon, desviando el tema. – ¿Cómo te trataron estos chicos hoy?
-Bien… agarre a uno copiándose en un examen…-Informo Camus como si nada.
Se desviaron por esos temas, Camus ya había sabido lo que tenía que saber. El gemelo estaba nervioso por lo de su hermano. El lenguaje corporal de este lo decía. Su forma de moverse, la mirada, el tono de voz… todo delataba un nerviosismo interno. Luego de terminado su recreo, los maestros se retiraron a su respectivas aulas.
Hyoga, esta vez, miro atento al profesor de Historia Universal. Parecía una persona común y corriente. No podía percibir eso que había sentido Seiya. Tal vez había sido una mala jugada de sus pensamientos. La madrugada había sido un tanto agitada, supuso que el más joven andaba cansado. Además el maestro Camus estaba entre sus profesores favoritos. Era una persona elocuente y, a pesar de esa mirada helada, era una persona dispuesta a escuchar a los alumnos con sus problemas. Hyoga aparto de inmediato la idea de que ese, excelente, maestro fuera un vampiro. No lo creía posible. Sin duda las sensaciones, de Seiya, habían sido producidas por una doble monografía, había veces que te confundías… Por eso había que tener cuidado que se le decía a los mayores y que no.
-En la que te equivocas muchacho… como se nota que quieres a Camus.
Despacho de Camus
Camus se acomodó los lentes en el puente de la nariz. Sonrió suavemente cuando diviso a sus objetivos… Seiya se iba al Este con unos chicos de segundo y primero… Hyoga caminaba solo hacia el otro lado, seguramente tomaría el subte, junto con algunos otros estudiantes. Sobre su escritorio estaban los archivos de ambos. Con varios siglos de experiencia, para no aceptar su verdadera edad, el galo había descubierto sin problema los miramientos disimulados de Hyoga hacia su persona.
Shion se tensó en la cama. ¿Había notado a Hyoga? ¿Acaso lo mataría para preserva su secreto?
No le importo y siguió con su labor… Nutrir esas obtusas mentes con conocimiento. Ahora en la intimidad de su despacho, dejo libre su risa, creía que ya sabía que cenaría esa semana. Sus colmillos hicieron acto de presencia por un ligero momento. Estaba entre Cygnus y Pegassus… Dos pequeños cazadores novatos, pero no podía arriesgarse ahora que lo pensaba mejor. Mientras ocultaba sus colmillos, Pegassus también había sospechado y seguramente le había transmitido sus dudas al rubio.
-No puedo atacar a uno, podría provocar las dudas en el otro…-Se relamió los labios sutilmente…-Puedo tener a uno encerrado hasta que su sangre sea requerida… o dárselo al más antiguo o Shaka… sus cumpleaños están cerca…-El vampiro soltó una risa tétrica. Diviso a un alumno retrasado… caminando por la acera- No creo que seas un mestizos como ellos, pero solo pensar en su sangre me ha abierto el apetito…
El hombre sonrió mientras salía del despacho. En poco tiempo caminaba junto al alumno hacia las paradas de micros. Por suerte para él, era de esos alumnos que siempre necesitan alguien que les escuche… Por lo tanto el chico no mostro problema de caminar al ritmo lento de su maestro y desahogar sus penas, antes de morir. Ya comenzaba a anochecer. Camus no tuvo problema en desviar al muchacho de su camino, el chico no mostro problema si eso le daba tiempo para poder hablar. Cuando pasaron por él parque Camus le sugirió sentarse un rato... Ahí el chico termino de darle libertad a sus lágrimas. Camus aprovecho la situación para abrazarle, atrayendo lentamente hacia él. Cuando la luna ya comenzaba a hacer acto de presencia... El muchacho ya se había desahogado bastante.
-Lamento quitarle su tiempo maestro...-dijo el chico mientras se enjuagaba el rostro con el puño de su chaqueta.
-No me lo quitas...-Dijo Camus tenia uno de sus brazos por encima de los hombros del chico. A quien atrajo lentamente hacia él.- Es todo un placer ver que te has desahogado, no debes vivir con todas esas penas... Si tienes la necesidad de gritar.-Camus tomo el rostro del muchacho para hacer que le mirara...-Grita, si quieres hablar, busca a personas que quieran escucharte... hay muchas en este mundo...-el chico abrazo a su maestro... Camus sonrió ligeramente, mientras devolvía el abrazo al chico. Movió un poco su cabeza, mientras abrazaba un poco más al chico, dejo sus labios apoyados en el cuello del chico.- Si te duele cuando bebo tu sangre grita...-dijo suavemente, el chico abrió los ojos no entendiendo, de pronto sintió un ligero dolor en su cuello.
Este dolor solo duro unos segundos, su rostro fue invadido por una expresión de completa calma... Mientras que su maestro lentamente le robaba la vida en un sangriento beso... Cualquiera que los viera, solo pensaría que eran dos jóvenes amantes... Uno de alrededor de 23 años y otro de 18, para los que los vieran, solo estarían contemplando a dos jóvenes unidos en un tierno beso.
-¿Mato al alumno?-Shion sintió un escalofrió subirle por la espalda.-no me gusta esta versión de Camus… Me quedo con el Camus príncipe y el Camus caballero.
Saga estaba de rodillas en el suelo de la cocina, sobre la mesada había un vaso de agua, había tratado de saciar su sed… Pero el agua le sabía a cenizas, comenzó a llorar con amargura…
-Y llegamos a la parte que deseaba…-comento Shion, mientras cambiaba de posición.- veamos que pasa…
Había intentado beber agua todo el día para saciar esa extraña sed. Escucho un par de pasos, cuando miro Kanon estaba en la puerta de la cocina. Acaba de llegar del instituto... se habia demorado bastante por un incidente en una calle. Un choque que invitaba a prender la radio y buscar algo que hacer hasta que se descongestione el tráfico.
-Aléjate… por favor…-pidió. Aun no tenía colmillos, pero no quería arriesgarse a que estos aparecieran de golpe y morder a su hermano.- Kanon… por favor, aléjate o mátame…-sentía la intensa sed… esta se colaba por sus huesos y le torturaba. Kanon tomo algo de la mesada y se sentó junto a él en el suelo. – ¿Qué haces…? Aléjate Kanon, no quiero lastimarte…
-Y yo no quiero que tú sufras…-Abrazo a su hermano por la espalda y lo atrajo hacia sí.-No puedo verte en este estado…-Saga vio lo que su hermano, quien le abrazaba como si fuera un niño pequeño, estaba haciendo.
-Kanon…No…-escucho la queja de su hermano, cuando se hacía un corte en la muñeca, luego de haberse corrido ligeramente la camisa. -¿Estás loco? -quiso levantarse, pero Kanon le sujetaba con fuerza con el brazo sano. Con el que aún tenía el cuchillo.
-¿Esta loco este o qué?-Shion cambio de nuevo de posición, quedando con el libro apoyado en la cama y recargado en un brazo.- bueno son hermanos… Supongo que el Kanon, haría eso por Saga…
-¿Te acuerdas cuando me sacabas el veneno de avispa?-pregunto Kanon mientras acercaba la herida abierta a los labios de su hermano. Saga sentía el aroma de la sangre, de Kanon, un aroma dulce que capturaba todos sus sentidos- Yo confió en ti… sé que podrás hacerlo…
-Te morderé…-Saga cerró los ojos y miro hacia otro lado, aunque sentía el aroma de la sangre colapsar su sentido del olfato.- no podre beber de tu sangre, jamás podría hacerlo, tampoco quiero beber sangre de las personas…-A pesar de no tener colmillos, no quería morder a su hermano… no quería arriesgarse a que estos salieran al entrar en contacto con la preciada sangre.
-Saga. No quiero perderte…-le susurro Kanon al oído.-Eres mi hermano, la única familia que tengo… Por favor.-acerco un poco más su sangrante muñeca a los labios de Saga- Sé que necesitas mi sangre y estoy dispuesto a dártela, porque confió en ti… sé que no me morderás, sé que podrás detenerte. Saga no lo hagas más difícil…-con cuidado, Saga tomo la muñeca de Kanon y la acerco a sus labios.
-Lo morderá-Shion se tenso.
-Perdóname…-Dijo en un susurro. La sed era muy fuerte, sabía que ya no podría contenerse si dejaba pasarla por más tiempo. Sabía que cuando la sed le dominara mataría a la primera persona que tuviera cerca, y esa sería, su gemelo… Su hermano confiaba en él y él confiaba en Kanon. Poso con cuidado los labios sobre la herida abierta, y sin morderle, comenzó a sorber la sangre que esta emanaba. Kanon sintió una extraña sensación de placer invadirle el cuerpo, no podía decir que le provocaba eso, cerró los ojos mientras le acariciaba el cabello a Saga. Quería hacerle sentir a Saga que no le culpaba y que le entendía. No supo cuánto tiempo paso, hasta que empezó asentirse ligeramente mareado.
-Saga para…-le pidió, su hermano no lo hizo-Saga, me estoy mareando… para ya… Saga…-le suplico, sus ojos comenzaban a pesarle, realmente se estaba sintiendo mal…-Saga para… Saga.-Su hermano seguía absorto en su labor de alimentarse de la sangre de él.- Saga me estas lastimando…-Al oír esas palabras, Saga volvió en sí y soltó la muñeca de Kanon.-Gracias…-dijo sintiéndose muy mareado todavía.- ¿Te sientes mejor?
-Casi mata al hermano…
-¿Kanon?-tomo el rostro de su gemelo entre sus manos, ahora cálidas por la resiente ingesta de sangre-Kanon…reacciona.
-Estoy bien, solo necesito descansar…-Como pudo se levantó, dio un par de pasos y cayó al suelo por la debilidad, su muñeca seguía goteando el preciado líquido.-Iré a mi cama, no te preocupes…-Se levantó y comenzó a caminar haciendo apoyo contra la pared. Saga se apresuró a cargarlo en brazos, como si fuera una novia.- ¿Qué haces? ¿Desde cuándo puedes levantarme?
-Te estoy llevando a tu cuarto, estas muy débil. No volverás a darme tu sangre, no importa lo débil que este…-sentencio, sabiendo que sus palabras serian ignoradas. Entro al cuarto de su hermano y lo recostó en su cama, teniendo el buen cuidado de dejar la mano herida fuera de las sabanas. Con una velocidad, que no era normal para él, tomo las cosas del botiquín. Vendo con cuidado la herida, luego de desinfectarla… Kanon dormía profundamente debido a su debilidad, recién producida. Saga beso la frente de su gemelo…-Gracias y perdóname por ser débil…-dijo antes de salir del cuarto.
Cuando se dirigió a la cocina, para buscar con que limpiar la sangre del piso, se encontró con un joven rubio, leyendo un libro, sentado en el sillón.
-Solo se de emociones humanas, por lo que ustedes expresan en sus escritos.-El joven le miro con intensos ojos azules.- Por eso las acciones, como la de tu gemelo, me son siempre curiosas.
-¿Shaka? ¿Qué hace ahí?
-¿Tú quién eres?-se puso en guardia
-Me llamo Shaka-el joven cerro el libro-El más antiguo, me mando a revisar que estabas haciendo…-informo con una voz melodiosa- No has desarrollado colmillos aun, pero puedes nutrirte de sangre. Sin duda eres un ser muy curioso…-Le miro atento.-Honestamente, me sentí ligeramente tentado cuando sentí el olor de la sangre de tu hermano…-informo mientras se acercaba con un elegante andar, Saga instintivamente retrocedió.- Pero, no puedo quitarle la cena a mis pares, no importa si son de sangre mestiza o impuros.- Saga quedo contra la pared, estaba acorralado, algo le decía que ese rubio era muy peligroso. Este acorralo a Saga, a quien beso en los labios, para luego separarse-Aun tienes sangre de tu hermano en tus labios…-sonrió con parsimonia- aun en pequeñas cantidades es muy sabrosa…
-Shaka o Saga ven esto… y se matan… o mejor dicho, matan a la autora.-Continuo leyendo el capítulo, sintiendo la tensión a cada palabra- ya termino el capítulo…-informo cuando llego a la última línea.- que revelador… Este, Shaka, es muy terrible. Veamos… si me llama la atención, lo leeré… ¿Dolor? ¿A quién morderán…?
Seiya llego a su casa, aun le seguía rondando por la cabeza el asunto de su maestro Camus. Había algo, desde hace mucho antes, que le decía que tuviera cuidado con él. Entro a la casa de dos pisos… el auto de su madre no estaba aún por lo tanto estaría un rato más solo. Su hermana mayor, Seika, se había ido a lo de una amiga a realizar un trabajo de geografía o eso le había dicho. Fue directo a su habitación y prendió el televisor, luego de dejar su mochila sobre la cama. Aun le seguía rondando en la cabeza el frio tacto del maestro y ese gesto… el de acariciarse los labios. No era la primera ni última vez que veía alguien hacer eso… muchas veces lo hacían las personas comunes. Él también lo hacía alguna que otra vez sin darse cuenta. Pero esta vez había sido diferente, siempre era diferente, Shion decía que él tenía un don especial.
-¿Un don especial?-frunció el ceño.
Él era capaz de localizar a los vampiros en plena noche, aunque estos actuaran como personas comunes, mientras caminaban por alguna calle. Con el maestro Camus era distinto, esto se había debido al frio tacto del maestro… de ahí no sabía por qué, pero sus sentidos comenzaron a mostrarse alertas. Entro a bañarse quería sacarse esa extraña sensación de los fríos dedos de su maestro rozándole el cuello. Había sido un acto involuntario de su maestro, cuando en realidad quería posar su mano sobre el hombro del menor. Seiya se bañó sin tanto drama y la sensación de los fríos dedos abandonó su cuerpo. Luego comenzó a realizar las dichosas monografías. Al rato llego su madre de trabajar.
Le solía pasar a veces en plena calle, en el cine o en el centro comercial. Pasaba junto a una persona y sentía algo extraño emanar de esta. Por alguna razón, cuando esto sucedía, le urgía alejarse de esa persona. Ahora volvía a tener esa sensación a pesar de estar solo en esa calle, apuro un poco más el paso. El nerviosismo comenzaba a calarle los huesos… cuanto antes quería terminar las 10 cuadras que le separaban de su casa.
-Es solo tu imaginación Seiya… es eso… nada te está siguiendo…-dijo para sí. Paso frente a la entrada de uno de los callejones. Sintió algo extraño en este y se detuvo. Había algo anormal en ese lugar: una parte de sus sentidos le gritaba que corriera y la otra que entrara a investigar. Cuando estaba por seguir el consejo de esa segunda voz. Alguien le poso la mano sobre el hombro. Volteo encontrándose con un joven de cabello rubio corto y ojos verdes. Vestía una gabardina marrón ligera, Seiya le miro un tanto sorprendido… dado que el vestía jeans y una remera, de mangas cortas, debido al calor.
-No entres.-ordeno con una sutil voz- Vete de este lugar ahora…-el hombre miro hacia el callejón-Es peligroso, vete ahora…-Al oír eso Seiya comenzó a correr hacia su casa. Cuando miro sobre su hombro había otro sujeto, de cabellera verde oscuro corta, parado junto al rubio. Al doblar una esquina sintió unos fuertes, y helados brazos, abrazarle. Cuando quiso forcejear y gritar le pusieron un pañuelo, con algo que desprendía un curioso olor, tapándole boca y nariz. No recordaba que paso luego de eso. Lo que si era capaz de recordar fue lo que paso una vez que despertó.
Lo primero que vio fue el firmamento. Estaba acostado, boca arriba, sobre el frio piso aún se sentía algo aturdido y mareado... Trato de mover sus manos para poder ayudarse a reincorporarse, ahí fue cuando cayó en la cuenta que estaba atado y amordazado. La desesperación invadió su cuerpo cuando eso pasó… Escucho un par de pasos, cuando miro un sujeto de cabellos rubios hasta los hombros y rostro andrógino le miraba sonriente. Este le ayudo a sentarse… para mirarle atentamente a los ojos luego.
-Si prometes no gritar… te quitare la mordaza para que puedas respirar con más facilidad… ¿entendido?-Seiya asintió apresurado, ese sujeto emanaba esa cosa que le ponía nervioso. Otra vez sus instintos le gritaban a viva voz que estaba en serio peligro. Con fríos dedos le quito la mordaza de la boca.- Tengo tu palabra de que no gritaras… Pero te aviso que de nada te sirve hacerlo, esta construcción está abandonada…-Seiya respiraba agitado. ¿Era él quien le estaba siguiendo? Trato de saber dónde estaba mirando los alrededores, no muy lejos de ahí había otro sujeto que miraba a todos lados atento.
-Jamian no ha vuelto aun… es posible que esos dos lo hayan descubierto.-Informo mientras se acercaba. Seiya puro mirarlo con atención: tenía la piel morena, el cabello de un color verde oscuro opaco y ojos del mismo color.
-Bueno, tenemos al mestizo eso es lo único que importa… Asterion-dijo el rubio que aun sujetaba a Seiya por los hombros. El muchacho les miro no entendiendo ¿Mestizo? Si él era hijo de personas de la misma nacionalidad… su padre también era japonés o eso aseguraba su madre, dado que él jamás conoció a su progenitor.- ¿Cuánto tardaran en venir por el crio…? Me muero de hambre.-Se quejó el rubio, Seiya se mantenía callado el miedo y la sensación de peligro que emanaban esos dos le habían formado un nudo en la garganta.
-Me apiado del chico… Aunque no entiendo, para que secuestraron a Seiya.-hizo una mueca y siguió leyendo el recuerdo del chico.
-Pues de no ser que él quiere al chico.-El llamada Asterion sonrió, mientras miraba fijo, al adolescente- Este niño sería un gran candidato para la cena. Córtale las ataduras de los tobillos, es claro que no ira a ningún lado-El rubio le desato los tobillos con un simple tirón de la cuerda, para luego volver a su anterior posición, sentado en el suelo, pasando uno de sus brazos por los hombros de Seiya.
-Míralo. ¿No es tierna esa expresión de pánico Asterion?-pregunto el rubio mientras soltaba una pequeña risa burlona junto a su camarada.
¿Por qué me tienen aquí?-A cada momento que pasaba Seiya se sentía más aterrado, la pregunta la formulo con un hilo de voz, casi no se podía oír lo que decía.
-Porque alguien poderoso te quiere chiquito…-Le respondió el rubio burlón, mientras le tomaba del mentón para hacerle mirar- Porque si no, ya estarías muerto en algún callejón…-el sujeto de pronto tenía unos puntiagudos colmillos saliéndole ligeramente de debajo de los labios…- ¿Entiendes?-Seiya intento soltarse del agarre del brazo del ese hombre, ahora si se había asustado.
-Pero… ¿quién podría estar interesado en Seiya?
-¿Qué fue eso Misty?-Pregunto el otro sorpresivamente mientras miraba hacia un sector de completa oscuridad. El rubio, llamado Misty, se reincorporo y miro atento hacia esa dirección, luego se puso de rodillas y pasó una soga en forma de lazo por el cuello de Seiya.
-Llamémosle un seguro…-dijo mientras ajustaba el nudo en el cuello del menor, que comenzaba a llorar.-Si no eres de él, no serás de nadie.
-Por favor…-logro articular el temeroso joven, con lágrimas en los ojos.
Mansión Dairas.
Camus entro con paso calmo, escucho un par de voces en la sala de estar. Cuando entro para saber quiénes eran los invitados se encontró con tres, o mejor dicho cuatro, visitas inesperadas.
-¿Tenma? ¿Degel? ¿Kardia? Que gusto verles…-dijo mientras se les acercaba miro a la joven que dormía, protegida por el brazo de Tenma. El susodicho se dio cuenta y la atrajo hacia él. Como muestra de que esa persona era de su propiedad.
-TENMA, DEGEL Y KARDIA-Shion sintió que el corazón le latía a gran velocidad…- ¿ellos son vampiros?
-Que gusto verte Camus-Dijo el japonés, que no aparentaba más de 23 años, mientras sonreía- Por tu mirada deduzco que la conoces…
-Sí, es una de mis alumnas… Se llama…
-Seika Pegassus.-el japonés sonrió sin pena.- o si lo prefieres… Seika Ryusei Ken.-al oír esto Camus abrió de forma desmesurada los ojos.-Es uno de mis dos deslices... me deje llevar por la "tentación" en este siglo...-Miro atento a Afrodita.- Tus chicos no atraparon al varón... y ahora ayuda a los enemigos... No sabes lo decepcionado que estoy por ello...
-¿Tenma era que quería a Seiya?-de nuevo se sintió tensar- esto se pone muy interesante… Si estos son vampiros, los cazadores tendran grandes retos...
Casa de Seiya.
La mujer subió al primer piso, su hijo dormía profundamente. Tomo una manta de los pies de la cama y lo cubrió con cuidado. Escucho un ruido en su habitación, una de las ventanas estaba golpeándose violentamente contra el marco. Con cuidado la cerró y miro hacia el patio. El perro no dejaba de ladrar, últimamente el bicho no dejaba de ladrar por las noches. Se dio la vuelta encontrándose que alguien estaba recargado con los brazos cruzados en el marco de la puerta. Por un momento no le reconoció luego sonrió al darse cuenta quien era.
-Hijo, que susto me diste.-dijo llevándose una mano al pecho.
-Seiya sigue durmiendo en su cuarto, Hikari.-dijo una áspera voz, a la mujer se le fueron todos los colores del rostro.- ¿Cómo te atreviste a abandonar Japón y llevarte a mis hijos?-El hombre se acercó a ella dejando su rostro visible. Era como ella le recordaba, nada había cambiado seguía teniendo ese mismo rostro la misma apariencia de cuando le conoció... Por instinto retrocedió un par de pasos.-Seika también duerme, por lo tanto te pediré que no grites como una histérica…-La mujer retrocedió un poco más a cada paso que daba el hombre. Con un movimiento veloz saco una especie de daga de debajo de la cama, aunque fue en vano por que el vampiro le tomo con fuerza, pero sin lastimarle la mano.
-Tenma… por favor…-logro articular, la presión en su muñeca le hizo soltar la daga.
-14 años buscándote… 14 años preguntándome si mis hijos estaban vivos o habían sido devorados por algún vampiro estúpido…-le dijo el hombre mientras le tomaba del mentón delicadamente, sus manos eran cálidas. No sabía por qué, pero ese tacto cálido de esa mano le hizo sentirse algo más segura, quería decir que Tenma ya había cenado.
-Tenía miedo…-admitió la mujer
-¿Miedo de que?-le pregunto el hombre mientras dejaba libre la mano de la mujer.- Si tú eres y fuiste una cazadora… que ahora trates de pasar por una honrada doctora… No anula lo que fuiste en un pasado… Eres una de las mejores cazadoras que eh conocido.-El hombre beso tiernamente los labios de la mujer.- ¿porque tendrías miedo ahora…?-le susurró al oído mientras le abrazaba.- ¿Acaso te eh dado motivos para temer? ¿Te eh hecho algún daño antes… cuando solo eras una cazadora y luego te volviste mi esposa? ¿Eh bebido alguna vez de tu sangre?
-No…-respondió la mujer, de casi 40 años, mientras se dejaba mimar por el vampiro. Que comenzó a acariciar su cabello con suavidad al igual que su espalda.-Nunca me hiciste daño…
-Incluso evite que te mataran…-le recordó el hombre en un susurro-No sabes cómo me enfurecí cuando me apartaste de mis hijos…
-Perdona… tenía miedo… que les hicieras daño…
-Yo jamás hubiera bebido de la sangre de mis hijos.-Le informo el vampiro sutilmente mientras le besaba el cuello- Pero si, hubiera bebido de la tuya…-La mujer quiso reaccionar, pero ya era demasiado tarde, los colmillos de Tenma ya habían perforado su carótida izquierda.
Cuarto de Seiya.
El chico abrió los ojos de golpe, había sentido algo. Se levantó de la cama con cuidado y tomo una daga de dentro de una cajita que tenía en su repisa. La caja de cosas personales que su madre no revisaba. Salió de su cuarto, la sensación de peligro le helaba la piel… Había algo en la casa, de eso estaba seguro. Miro en el cuarto de Seika, esta estaba durmiendo en su propia cama, aun vestida con la ropa con la que había ido al colegio.
-¿Mama?-llamo algo nervioso.-Mama… estas ahí…-no sabía por qué, pero un sudor frio le cubría el cuerpo. Entro al cuarto de su madre, no había rastro de esta…-Mama…-lo que sea que estuviera causando esas sensaciones provenía de ese cuarto. Sintió un movimiento detrás suyo, cuando miro no había nada, más que la ventana abierta. El muchacho fue al otro lado de la cama, su cara fue invadida por el pánico total. Su madre estaba acostada en el suelo, aun eran visibles las marcas de los colmillos. Cayó de rodillas junto al cuerpo de su madre comenzando a llorar.-MAMÁ… MAMÁ… MAMÁ DESPIERTA…. POR FAVOR… NO…-El chico abrazo el cuerpo inerte de su madre mientras lágrimas saladas abandonaban sus ojos.
-¿Mato a la madre de sus hijos?-Shion se sintió helar.- no lo puedo creer-sintió que el corazón se le detenía y tenía una profunda pena por el Seiya de la historia.
Sentado cómodamente en el techo estaba Tenma, limpiándose con un pañuelo de seda los labios. Escuchaba los desgarradores gritos de dolor del más chico de sus hijos.
-Perdóname Seiya, pero tu madre se lo busco...-Bajo del tejado pasando junto al molesto perro, encadenado, que sus hijos tenían como mascota- Ya me encargare de ti luego...
Continuara.
