CAPÍTULO 11
- Severus te lo advierto... aléjate de mí, debo terminar este ensayo para mañana, - le dijo asustada la hechicera que se encontraba casi acostada sobre el sillón arrinconada por aquel hombre que se dirigía a besar su cuello.
- Tú me retaste ahora te aguantas.
- Sev... te juro que no podría tenerte adentro una vez más, a penas puedo sentarme, así que aléjate.
- ¿Te duele? - preguntó el hombre fingiendo preocupación.
- Si.
- Y si te doy besitos... ¿dolerá menos?
- ¿Besitos dónde?
- Ahí - le indicó con la mirada cargada de lujuria - Mi lengua es más suave ¿sabes?
- No voy a sacar malas notas por tu culpa, - se levantó indignada con un rastro de excitación en sus palabras, tomó sus libros y los pergaminos dirigiéndose hacia la biblioteca, mientras que Severus se quedaba acostado riéndose de ella.
- Había olvidado que eres una insufrible sabelotodo.
SS&HG
Estaba esperando a Severus afuera de una cafetería en el Callejón Diagon, ese hombre llegaba tarde y ella empezaba a impacientarse.
- Hermione.
- Ginny, hola.
- Hola, ¿qué haces aquí?
- Oh... estaba esperando a alguien, - dijo sin importancia - ¿y tú?
- Estamos dentro con mi hermano, mi cuñada y Harry ¿quieres venir en lo que llega Severus?
- Claro - respondió ignorando el ultimo nombre, entró al establecimiento y se sentó a un lado de Harry - Hola Harry, Ronald... Lavander - los tres la saludaron, dos de mala gana.
- ¿Ordena algo señorita Granger?
- Claro, tráele una copa de vino de sauco, - dijo Lavander con burla haciendo mención al pasado de la castaña.
- Un zumo de calabaza, - le respondió la hechicera ignorando lo que le dijera aquella bruja.
- ¿Y cómo va todo con Severus Hermione? - preguntó su amiga.
- Bien... feliz por mi nuevo trabajo en San Mungo.
- ¿Y lo otro?
- ¿Qué otro? - preguntó haciéndose la tonta.
- Ginny... no... no lo menciones nena, aún no me recupero del trauma.
- Harry lo siento, no sabíamos que estabas ahí, bueno no me di cuenta - se disculpó por enésima vez.
- ¿De qué hablan?
- Nada que te incumba Ronald.
- Lamento el retraso... Minerva no aceptaba mi renuncia, - dijo el pocionista haciéndose notar.
- No te preocupes... ya vámonos, - el hombre le dio la mano para levantarse, ella no sabía cómo reaccionar ya que era la primera vez que salían juntos, ambos esperaban que si todo salía bien la relación podía considerare en la segunda fase del éxito.
- Buenas tardes, - se despidió el pocionista llevándose a la castaña de la cintura, su ex esposo miro eso con extrañeza, sabía que él la quería pero ese movimiento se le hizo sin duda algo extraño, lo peor de todo fue cuando los vio hablando y él arqueaba la ceja escuchándola al mismo tiempo que colocaba sus rizos detrás de sus orejas antes de besarla en los labios, el pelirrojo escupió la bebida en el vestido de su esposa que lo observaba furiosa.
- Ss... se... se besaron.
- No has visto nada Ron - respondió tajante su amigo.
- ¿No hacen una pareja maravillosa? - preguntó emocionada mientras su esposo la miraba incrédulo de que viera eso como algo normal, su hermano seguía sin reaccionar mientras que su cuñada le daba una mirada asesina a su ron-ron.
Ambos caminan por el Callejón Diagon nerviosos, sabían que funcionaban bien como pareja siempre y cuando los ocultaran cuatro paredes pero no estaban seguros que fueran a triunfar frente a los demás, el beso que se habían dado había pasado desapercibido por la mayoría de los presentes pero eso no podía evitar el nerviosismo de lo anterior. Y sabían la lengua venenosa de la prensa, cómo la atacarían a ella y a él.
Cada paso se hacía cada vez más nervioso, ella no acostumbró nunca pasearse en público, su corto matrimonio no lo había permitido, al principio quizá Ron lo hacía solo para demostrar que podía tener una bella mujer, pero ¿Dorian? Con él no salía de discotecas, bares y fiestas, en cambio con James fue un poco más formal sin llegar a caer en el romanticismo, poco a poco ella confirmaba que un poco de demostración de amor no le caería nada mal, ¿Pero Severus sería el indicado? No tenía antecedentes de él, más que había tenido a Mariela en el anonimato, ahora todo entre ellos se concretaba a placer, pero habían podido ser buenos amigos, eran familia, debía eso significar algo, pero ni siquiera él le había puesto un titulo a lo que tenían entre ellos.
- ¿Quieres primero ir por tu túnica o los pergaminos?
- Pues como quieras, ¿harás tu pedido en la apotecaria?
- Si, pero quizá lo mande vía lechuza.
- Entonces primero por la túnica - respondió con amargura.
Entraron al establecimiento, él se sentó en una de las bancas mientras ella veía las cosas, nunca la acompañaba de compras, desde que ella había llegado a su vida él sólo se concretaba a darle dinero y así Hermione compraba lo que necesitaba; pero ese día algo cambio ahí estaba Severus Snape temido ex mortifago sentado en la tienda más grande del Callejón Diagon acompañando a Hermione a comprarse una túnica en vez de esperarla en alguna librería.
- Buenas tardes, vengo a recoger un paquete de túnicas de San Mungo, hice el pedido el viernes pasado.
- Oh sí, ya las tengo señorita Granger, en seguida las traigo, - la señorita se retiro mientras la bruja observaba la túnica que se llevaría, recorrió las negras con varios cortes y mangas aterciopeladas, hasta las cortas con un cuello blanco cargado de elegancia, la verdad es que no necesitaba más ropa de la que tenía pero en algo quería distraer su mente antes de caer en la desesperación - Aquí están señorita, ya tienen el escudo de San Mungo y su nombre como lo pidió ¿algo más?
- Si, quisiera probarme la túnica color vino de arriba - la señorita bajó una túnica fina y se la extendió a Hermione, ésta se la probo quedando a la perfección, no tenia tanto vuelo permitiendo que resaltara el cuerpo de la hechicera, tenía dos botones negros en la parte superior con un pequeño cuello de seda negra, observó al pocionista y éste sonrió extasiado, se levantó de su lugar acercándose a ella.
- Le queda perfecto señorita Granger ¿le gustaría que le hiciera algún arreglo? - la bruja no respondió permitiendo que por segunda vez el mago se la acercara en un lugar público, sus manos acariciaron sus mejillas con suavidad, era pasión pero él sabía también como tratar a su mujer.
- Te ves hermosa - susurró antes de besarla suavemente, moviendo sus labios a la par, sosteniéndola de la cintura evitando toda taquicardia en ella, se separaron tomados de la mano.
- Sería todo señorita, la túnica Hermione se la llevará puesta - le indicó el mago ante la boquiabierta de la dependienta.
- Si, si profesor Snape, serían 8 galeones y 4 knuts - la bruja pagó el pedido y salieron de ahí tomados de la mano.
Aunque seguía siendo una sensación extraña el nerviosismo se había disipado por completo, no se volvieron a besar en público pero se tomaban de la mano al caminar con seguridad, claro que eran observados, a más de un mago casi se le salieron los ojos al verlos juntos, sin embargo nadie se atrevió a decir ni cuchichear nada y menos de la bruja que lo acompañaba, mas de uno sabía de las compañías que ésta tenía la costumbre de cambiar de pareja continuamente y no tomar en serio a las personas con las que salía, pero jamás se les ocurrió decirle algo en público ya que nadie ignoraba quien era su protector, y meterse con Severus Snape era peligroso, el miedo que le tenían a ese hombre no cambiaba fuera o no fuera mortifago.
Se sentaron a comer en un restaurante que tenía unas mesas por fuera con una curiosa sombrilla en medio de ésta, él podía verlo... la forma en la que sonreía, siempre supo que lo que Hermione necesitaba en realidad era un hombre que le diera seguridad en sí misma y le recordara lo que con el tiempo ella había olvidado, más que sentirse deseada y complacida era que él le diera cariño y atenciones.
- Minerva quiso duplicarme el sueldo con tal que no abandonara el puesto - le comentó mientras veían el menú.
- Llevas años trabajando en el Colegio Severus, ha sido tu hogar por tanto tiempo... ¿por qué renunciaste?
- Quiero pasar tiempo contigo - la mirada de ella brilló dejando ver sus ojos un color más claro llena de ilusiones a las cuales seguía teniendo miedo.
- ¿Lo haces por mí?
- Si, todo esto es serio para mí, no es simplemente encerrarme contigo en la habitación, sino compartir contigo esto: una comida, acompañarte a hacer las compras, desde cocinar hasta leer juntos, demostrarte que disfruto contigo una noche de fuego, una tarde lluviosa y un día entero - sin duda alguna Severus nunca había dicho algo tan romántico, lo cual hizo que ella se enrojeciera - Oh... tú no te sonrojas por las noches, pero si te digo algo lindo le haces el honor al color de tu casa.
- Nadie ha sido así como tú conmigo.
- Y sigues teniendo miedo.
- Si - sin embargo él entendía a la perfección, no la presionó sino que la dejó disfrutar de todo lo que a ella le complacía, ella ya había escuchado más de una palabra de amor y promesas, sabía que eso no le sorprendía, debía hacer algo que en verdad creyera, que ahora encendiera su sonrisa y la hiciera sentir llena de amor.
SS&HG
- Mira aquí hay de todo - le dijo la castaña enfilando una lista de periódicos mágicos - Este de aquí dice que... ufff... dice que es lamentable que mi próxima conquista sea uno de los solteros más codiciados, las mujeres se encuentran bastantes decepcionadas que no estés disponible - Severus sólo alzó las cejas sin dejar de colocar algunas hierbas en frascos con su nombre previo, aunque en su mirada se ve la furia asesina que comienza a nacer en él de nuevo - Oh... pero que no se preocupen que aquí dice que un mes me cansaré de ti y me habré metido con otro - él resintió ese tono de dolor en su voz y le quitó el periódico de las manos arrojándolo a la chimenea.
- Deja de leer estupideces, no me interesa lo que diga la prensa sino lo que sientes tú.
- Yo te quiero y me da miedo perderte porque tú bien sabes que algo de razón tienen todas estas notas, sé cómo me he comportado desde mi divorcio y no puedo cambiar años de malas decisiones.
- ¿Y crees que yo he sido un manojo de virtudes? Si hay alguien con experiencia en errores soy yo, ¿cambia algo de lo que sientes por mí el hecho de que yo haya tenido tantas fallas?
- No.
- Entonces no temas en lo que paso con tu pasado, yo lo conozco y soy responsable de él, quiero que aprendas a ver hacia adelante Hermione, donde solo estamos tu y yo, no hay ninguna otra cosa más - se fundieron en un beso sobre ese sillón al mismo tiempo que le acariciaba el rostro y despejaba todas esas dudas, él sabía bien que volverían en un par de días o semanas pero él estaría ahí para ayudarla.
SS&HG
Una cosa era lo que ella le dijera y otra muy diferente lo que sentía, desde que estuvo con él la primera vez todo cambió, supo que la pasión no se extinguía y seguía deseándolo y que disfrutaba demasiado el beso final al terminar el clímax, que se sentía segura cuando dormía con ella, no podía mentirse pues supo que cuando Mariela fue a buscarlo ardió en celos y quiso matarla, espero que él se quedara y cuando supo que él la dejo sonrió internamente creyendo en la esperanza de algo entre ellos.
Cuando salió decepcionada de su casa, dolida y esperando arrancar ese sentimiento estuvo tentada a regresar a su casa más de una vez, cuando conoció a ese hombre del bar intento irse con él pero al primer toque no fue igual, la chispa no apareció y sólo se sentía incompleta, se quedó ahí y entre más llegaba la conversación más se convencía de que no debía estar ahí, hasta que vio a Severus echando chispas entrando al bar, por unos minutos lo creyó celoso y lo disfruto, esa mirada y todo lo que acontecía le hizo saber que ese lugar donde estaba no era el correcto, quizá Severus no estaba seguro de tener algo con ella pero tampoco Hermione estaba segura de querer volver a tener la vida de antes. Ese hombre la había marcado, hubo una diferencia en todo, como si hubiese llegado a tocar su alma en todas esas noches de pasión.
- Voy a arrojarles una maldición.
- ¿No qué no te importaba lo que la prensa dijera?
- Y me importa una mierda, pero llevan afuera dos horas Hermione.
- ¿Y si accedes a hablar con ellos? - le susurró despacio, el pocionista, la reprendió con la mirada ignorando la pregunta - Ammm... bueno es que ahora El profeta dice que tú... bueno que tus intenciones con adoptarme... con hacerte cargo de mí pues... no tenía las intenciones esperadas.
- ¿Qué? ¿Dónde está el periódico? - le preguntó más que molesto.
- Oye no tiene importancia.
- ¿Dónde? - le señaló con el dedo y éste lo leyó de inmediato - Voy a matarles, si eso haré... ¿cómo se atreven? Y en serio que poco me importa que me tachen de violador pero es tu imagen la que está rodando... y... ¿pero qué demonios? ¿lo leíste todo? Por lo mismo el señor Snape actuó con indiferencia respecto a la actitud deshonrosa de Hermione Granger en años anteriores, si él... - no continuó leyendo cuando tomó la varita viendo hacia la puerta, siguió leyendo en algunas partes le palpitaba la sien de la rabia - Mariela... Mariela.
- Severus... lo siento.
- Aquí tú no tienes que disculparte.
- La que actuó como una golfa fui yo.
- No digas eso - le susurró con dolor, claro que le dolía que usaran esos términos con ella, claro que le molestaban esas notas, desde la primera hasta la última pero esa era el colmo, decir que ellos habían tenido algo que ver desde que tenía 15 era el colmo, que era una prostituta por gusto le molesto pero que Mariela haya intervenido, eso termino por quebrar su paciencia - La cosa aquí no cambia, parece que ya se les olvido quien es Severus Snape - abrió la puerta jalando a la primera reportera que estaba ahí, la metió tirando de ella de su túnica rosa y la sentó en un sillón.
- Oh profesor Snape - le dijo la chica de unos 20 años hermosa y de cabello rojo oscuro, extasiada de conocer al temido profesor.
- Bien piensa comenzar con sus preguntas o me voy sentando, es lamentable que una inteligencia como la suya haya sido desperdiciada como aprendiz de Rita Skeeter señorita Reederson.
- ¿Severus que estás haciendo?
- Tranquila querida, vamos a darle la entrevista a esta muchacha - la mirada del mago es malévola y ambas hechiceras suspiraron de miedo.
- Bueno, primeramente ¿cuánto llevan en su relación clandestina?
- ¿Clandestina? ¿y por qué demonios es clandestina? - se enfureció Hermione - Ni es mi padre, ni nada que se le parezca.
- Pero vivieron como tal ¿no es así?
- No, se equivoca, yo acogí a Hermione cuando tenía 15 años y nunca absolutamente nunca le falté al respeto, siempre la vi como mi protegida, se transformó en mi familia y nada más, anótelo ahí niña - le gritó, la cual comenzó a escribir rápido todo lo que el pocionista dictaba - Pero respondiendo a su pregunta, llevamos un poco más de tres meses, escoja bien sus preguntas porque sólo hará tres y lleva una.
- ¿Dejo a la señorita Mariela Paulsen por la señorita Granger? - Severus no esperaba esa pregunta y la pensó con sumo cuidado.
- La señorita Mariela y yo salíamos, sin embargo nunca tuvimos una relación formal ni compromiso de por medio.
- ¿Pero la dejo por la señorita Granger?
- Si, la dejo por mí, creo que eso dice bastante ¿no le parece? - Severus intentaba manejar esa entrevista a su conveniencia pero Hermione terminó por ser demasiado sincera.
- Ahora anote lo siguiente, porque sabe que no me gusta repetir, les demandaremos a todos, a cada reportero que ha escrito de nuestra relación, al profeta y cada periódico a usted y la señorita Paulsen por injuria, calumnia, difamación, acoso y exigiré un poco de respeto a mi vida privada y la de Hermione, ahora largo.
- Pero me hace falta una pregunta.
- Haga bien sus cuentas, uso tres y si desperdicio la última fue su problema - la tomó del brazo sacándola de la casa mientras ésta intentaba tomar una fotografía a Hermione.
- ¿Piensan formalizar y casarse? ¿o igualmente será una relación pasajera sin futuro de por medio?
- LARGO - terminó por azotar la puerta, esperando a que Hermione reaccionara por la última pregunta - Cariño... toma tú túnica que tenemos a alguien a quien demandar.
- ¿Los demandaras en serio?
- Claro que si... querían notas ¿no? Noticiones les vamos a dar.
Lamento el capítulo chicas… le voy dando forma para el final, dos capítulos más y no se si vaya a haber epilogo.
ZaDaBia: Hola guapa, lamento la demora, no planeaba lemmon para el capítulo, la verdad se me dificultan mucho esas escenas, sin embargo espero te agrade.
AliuxS: Ya se merecían algo de felicidad, lamento haberme tardado tanto pero no lograba concluir el capítulo y se me ocurrieron un par de ideas más y estoy colgada con otro sevmione que tengo, pero aquí estoy para darle con todo.
SuekSnape: La verdad ya hasta se me olvido de que estábamos peleando niña rebelde y respondona… jajajaja… Medio se da así como un beso forzado, muack… como cuando estas enojada… jajajaja… espero que estes bien y el plan vaya a la perfección, cuidate mucho C.
Yazmín Snape: Siempre es bueno variarle en como se maneja a la pareja y la personalidad para que no aburra, me alegra que siempre te gusten mis historias… la que tenía planeado iba a ser especial, ahora la que iba a meter la pata era ella y bien hasta el fondo (es que ya me había cansado de que él le pida perdón y quise variarle pero mis tiempos ya están reducidos con mi bb y mi familia mas el trabajo y creo que ya no podre escribir ¬¬) No te preocupes que le daré a Mariela su merecido…
Samaria Reed: La verdad necesito un par de musas ebrias y simpáticas para escribir un par de capítulos para morirse de la risa, lo mío es hacer drama y complicar las historias
Yetsave: jajajaja no se esa escena salió de la nada, pero me los imagino ahí arrinconados mientras aquellos se devoraban, espero te haya gustado. Besos
IssisSnape1504: Muchas gracias, me alegra que te guste como escribo… sigue comentando. Besos
