espero que vengan preparadas para este episodio, es algo duro u_u y de aqui en mas las cosas seran dificiles para castiel :D ah~ como me encanta hacer sufrir a castiel ¿verdad?, pero tranquilas solo seran unos capitulos mas de dolorsh, y despues todo ira mejorando confien en mi.


AMORES EXTRAÑOS.

Era de las primeras veces que quería entrar a clases, como siempre ocupaba una de las bancas de atrás. Le gustaría saber quién era ese alumno nuevo del que había hablado Nathaniel el día anterior, ciertamente era mejor pensar en ese "alumno nuevo" que pensar en el por qué se había quedado en casa una semana, pero estaba de vuelta y se pondría rápido al corriente, ahora lo importante era esperar a que Farres se callara y dijera que había un alumno nuevo.

Se sentía como Lynn, siempre ansiosa de saber quiénes eran las nuevas personas en el instituto, pero era un poco diferente, él no iba a preguntarle a todo el mundo si sabían algo, él solo quería saber quién era esa persona que Nathaniel decía que podría hacerle competencia a Castiel. Entonces lo vio entrar chaqueta de cuero negra, camisa amarilla jean azules, tenis, pelo negro y seño fruncido y bajo ese seño unos ojos que recordaba muy bien.

-denle la más cordial bienvenida al instituto Sweet Amoris a nuestro nuevo alumno, el joven Viktor- algunos pequeños murmullos de las chicas comenzaron a escucharse, así como un coro algo hipócrita diciendo "bienvenido Viktor" mientras que Castiel no pronunciaba palabra, estaba molesto.

-¿dónde me he de sentar?- pronuncio como si fuera una orden más que una pregunta casual.

-al lado del joven Castiel, ya que al parecer el asiento de al lado solo está ocupado por su mochila- dijo Farres mientras se daba la vuelta y comenzaba a escribir en el pizarrón.

Castiel se había esforzado en olvidar lo ocurrido con Víctor pero al parecer él se seguía apareciendo y de Dake ni sus luces.

-así que ¿sigues aquí he?- dijo acomodándose y lanzando la mochila a Castiel.

-sigo aquí… ¿en qué otro lado si no?- gruño molesto -¿no deberías estar con Lynn?- pregunto disimuladamente.

-bueno digamos que ella tiene cosas más importantes que hacer ahorita- saco su cuaderno y comenzó a apuntar lo que el profesor escribía en el pisaron.

-¿a qué bienes?- sabia Castiel perfectamente que Viktor quería molestarlo.

-vamos, ¿no puedo cambiarme de instituto sin que me cuestionen la razón?- Castiel le dedico una mirada fiera, odiaba que estuviera en el mismo salón y a un lado del para colmo.

-Castiel déjalo, no vale la pena- le dijo Lysandro a un lado de él.

-tu deberías callarte pequeño poeta de quinta- jamás había visto Castiel que alguien se atreviera hablarle así a Lysandro, las venitas de la cien comenzaron a hacer acto de presencia.

-sigue hablándole así a Lysandro y te las veras conmigo- pronuncio amenazante el pelirrojo.

-¿así como la ultima vez?- le dijo entre risillas burlonas.

-Castiel- pronuncio Lysandro en un susurro, Intentando calmarlo.

-no- hiso una pausa –esta vez si te golpeare- menciono súbitamente como si fuera el último comentario que diría.

-eso lo veremos-

Las horas de reloj avanzaron lentamente una por una, haciendo la tención enorme y la clase eterna, pero ese timbre sonó, haciendo que Castiel y Viktor rápidamente guardaran sus cosas y corrieran a fuera del instituto. Halla en un parquecito desolado botaron las mochilas al suelo.

-así que ¿crees que puedes ganarme enserio?- dijo Viktor algo burlón, recorriendo con la vista al pelirrojo, de pies a cabeza, recordando algo.

-sí, creo que puedo hacerlo- además de que sería una buena escusa para su mente, para olvidarse de aquello sucedido en la semana anterior y lo de Dake.

-bueno atrás a las charlas, empecemos con lo bueno- Viktor se quito la chaqueta, y Castiel imito el acto. El pelirrojo trono sus nudillos y el más alto hiso sonar su cuello. Lysandro llego al lugar poco después y pudo ver a lo lejos a aquellos chicos apunto de pelear. Desearía poder detener a Castiel, pero sabía que debía dejarlo pelear, odiaba que lo interrumpieran en una pelea y que le ordenaran cosas, y con el humor con el que estaba no era sabio intervenir, pero a diferencia de otras ocasiones no le dejaría solo, no, al menos si quería que no se repitiera la historia con Viktor.

Comenzaron los primero golpes, sonaron como un par de relámpagos azotándose, Castiel tenía los puños cerrados y la ira en las piernas, aun le dolían un poco pero podía patearlo perfectamente, Viktor esquivaba aquellos golpes intentando derrocar a Castiel con puños cerrados. Los movimientos eran agiles, ambos eran expertos en peleas de ese tipo, no se notaba quien tenía la ventaja, pero era obvio que Viktor la tenia, solo que él no lo sabía, ya que a Castiel le dolían aun las piernas y un poco la espalda, si Viktor llegaba a darle un golpe más severo, Castiel se derrumbaría en el suelo, por eso el pelirrojo tenia los sentidos al 100%, si se descuidaba Viktor podría ganarle.

Entonces fue ahí, donde Castiel se descuido, vio a Viktor, y en él vio a esos pandilleros, la carta donde venían las fotos de Dake y aquel encuentro fuera de la escuela que tuvo con Viktor. El golpe fue duro, Viktor le había dado justo en la cara, Castiel cayó al suelo, mientras sus ojos parecían perdidos en otra cosa, afectado por recordar todo a la vez.

-Castiel- alzo un poco la voz Lysandro, de esas pocas veces en que el volumen de la voz de Lysandro era más alto.

-o...oye ¿estás bien?- pregunto Viktor intentando no sonar preocupado por aquello.

-Lysandro…-dijo Castiel viéndolo a los ojos. –Quiero ir a casa- agacho la mirada, y rodando por su mejilla una pequeña lagrima se desbordaba sin descaro.

Lysandro recogió el mochil de Castiel e hiso que el pelirrojo se recargara sobre sus hombros, Viktor vio aquello con cierto remordimiento. Parecía realmente afectado, no quería ser el culpable de tan mala apariencia en un chico que era tan rudo. Parecía ser que algo mas le atormentaba, parecía que la derrota que acababa de sufrir no era nada en comparación a otras cosas.

Por algún motivo Viktor se sentía atraído a el saber, saber que era lo que le pasaba a Castiel, y si a alguien le podía pedir respuestas era a ese poeta extraño…Lysandro.

-…-

Llegaron a la casa, Castiel se dejo caer en el sofá mientras limpiaba sus lagrimas.

-¿estás bien?- Lysandro se acerco con un pañuelo frio para colocarlo en el golpe que le había proporcionado Viktor.

-no estoy bien-

Lysandro abrió los ojos como platos, los dejo en blanco, no sabía que decirle.

-creí que esto de Dake seria mas fácil, creí que superar aquello que me hicieron seria fácil, estar solo y que mis padres estuvieran de viaje sin procurarse de mi, creí que la partida de Lynn sería algo que superaría pronto, que lo de Dabrah había pasado, que no me dolía nada, pero justo ahora me duele todo, todo viene a mi mente como si el muro de contención se hubiera roto. Lysandro… no me reconozco- el peli blanco no supo qué hacer, se iba a dedicar a abrazarlo, pero Castiel le aparto.

-¡ESO NO ME SIRVE!- grito enfurecido –no me sirve que estés aquí, intentando animarme cuando no puedes hacer nada mejor para que este bien- Lysandro le miro sorprendido. Algo molesto…molesto con Castiel.

-si no sirve entonces debería irme- pronuncio enojado mientras tomaba sus cosas.

-entonces vete…no quiero tenerte cerca mío teniéndome lastima, y estorbando sin ayudar realmente- nunca, jamás Castiel le había hablado de esa forma, Lysandro nunca había sentido esa opresión en el pecho, ese dolor, que llevaba consigo las ganas de llorar, tomo sus cosas, con el orgullo en alto y salió por la puerta de aquel departamento, sin decir adiós, ni cruzar miradas.

Entonces ahí comenzó a sollozar, el pelirrojo jamás había llorado tanto, se cubrió el rostro y repitió infinitamente "lo siento Lysandro".

Sabía que su vida no sería fácil, que olvidar a Dake era un trabajo que subestimo, y que todas esas cosas solo eran la paz antes de la tormenta, y Lysandro sufría cada vez que veía mal a Castiel, así que al pelirrojo no le quedaba más remedio que apartarlo de él, desilusionarlo y así hacer que le odiara, y cuando Lysandro le odiara con ganas no se volvería a preocupar por él, y así no estaría triste y desperdiciando su vida intentando arreglar la de Castiel, fue una difícil decisión, Lysandro era su único mejor amigo, el confidente más fiel, además de demonio, pero si quería que Lysandro fuera feliz debía alejarlo de él. Así las cosas debían ser.


Bueno este fue el final de este episodio e_é triste lo se...pero que le puedo hacer, u_u segun castiel eso es lo mejor para lysandro. pero bueno sabran por que fue lo mejor castiel es vidente y sabe que pasaran mas cosas malas

sin mas que decir me despido.

¿reviews?

ciao ciao