Diclaimer: Los personajes y nombres utilizados pertenecen a su respectivo creador y a la marca de Nickelodeon. Yo solo hice una historia con estos personajes. De un fan a otro.
Nota de autor: Agradezco cada comentario, pero si no respondo uno, es porque no sé qué decir :3. Las portadas son dibujos hechos por mí, puedes buscarlos en mayor calidad en mi cuenta de DevíantArt como Crismoster25.
Nunca podría ser como tu
Onceavo Capítulo: Phoebe too late….
-Quiero saber qué sucedió exactamente -La mujer hablo de forma severa, sus facciones en la pantalla se volvieron duras. Phoebe agachó la mirada.
Se encontró con los reportes en su Tablet: una lista de los villanos y maleantes que había atrapado las últimas semanas, la mayoría hospitalizados. Entendía perfectamente el porqué de la llamada de atención de Lyrak; la nueva presidenta de la liga de súper héroes.
-Mis poderes están inestables -Su respuesta se hizo escuchar luego de un minuto.
-¿Y por qué es eso? -La mujer cambio su actitud a una de preocupación.
"Porque no puedo estar con mi gemelo" Quiso gritar eso; pero sería una estupidez, así que se mordió el labio.
-Mira Phoebe, sé qué no eres así... -La joven apretó los puños ante lo escuchado; odia ser lo que el mundo quiere que sea.
-... todo tu historial, las opiniones sobre ti y lo que he visto en los últimos dos años. Realmente eres una prodigio entre los prospectos de la nueva generación, por lo que tú exceso de violencia en los últimos meses es realmente preocupante -La mujer suspiro y llevo mechón color rojo hacia atrás. Phoebe elevó la mirada, manteniendo una expresión de duda, sin saber que podía decir.
-Es por Maximus ¿verdad? -La joven se preocupó de forma inmediata, paralizada por tal facilidad de Lyrak al descubrirla.
-Es comprensible luego de lo que hizo en la USH, es muy normal que estés alterada por eso... -La mujer asintió con los ojos cerrados, convencida por su teoría. Phoebe dejó escapar el aire con alivio.
-... Realmente pensé que aceptaría ser un héroe, eso nos hubiera dado oportunidades para "reunirnos". Oh ignora eso último -Lyrak río algo avergonzada ignorando el cambio radical en Phoebe. Algo se escuchó explotar.
-Oh, ¿que fue eso? -La mujer de veintidós inclino la cabeza a un lado en la confusión.
-Nada. Le prometo que trataré de controlarme en las próximas misiones -Se inclinó como disculpa, para evitar que su superior note la mueca de rechazo que hacía.
-Ok.. -Phoebe cortó la comunicación de forma inmediata. Observó con repudió la pantalla de su LCD, sin poder creer que una vulgar de esa calaña llegará a ser presidenta.
Luego de un momento se dispuso a juntar los trozos del jarrón que hizo estallar.
Corrió con avidez y al llegar al final del techo, dio un gran salto. Uso sus poderes para posicionar al criminal que luchaba con su compañero, cayó con una patada sobre al villano dejándolo inconsciente.
-Bien hecho Thunderman! Realmente eres tan fuerte como dicen -El adolescente río agitando su melena negra con una mano. Ella no respondió, sólo agitó su mano de arriba a abajo; se produjo un sonido del hierro golpeando la carne: el secuaz del villano cayó a un lado del distraído chico.
-No festejes hasta que la malos estén en el suelo -Regaño al menor, este asintió avergonzado.
-No volverá a ocurrir -Dijo el adolescente comenzado a esposar a los inconscientes villanos.
-Los errores son comunes, Gra, mientras aprendas de ellos no hay problema -Leccióno como usualmente haría con cualquiera. El muchacho asintió con atención a sus palabras.
-Ahora encárgate del resto -No espero una respuesta y se dispuso a marcharse dejando a su compañero el monótono trabajo. Ella necesita estar en otro lugar.
Phoebe ingreso en el Parker central de Metroburgo; como en las últimas misiones que tuvo en la ciudad. Su traje de heroína yacía en su bolso y se confundía fácilmente con otra joven en el lugar; excepto por su expresión decaída.
Las nubes grises llegaron pero ella no lo notó, ni siquiera sabía cuánto había pasado desde que se sentó en una banca del lugar. Demasiada pérdida en otra época, anhelando y soñando; alejándose con su mente de tan cruel realidad en la que vivía.
Ama tanto a Max que dolía hacerlo, y no podía ni siquiera hablar con él por miedo a si misma. Ignorarlos eran los últimos esfuerzos que hacía con su cordura, lo único que a esta altura podía hacer. Pronto caería y ella tomaría el lugar; sólo podrá ver cómo todos sus intentos demostraron ser inútiles, y solamente debió dejarse caer en la tentación de lo prohibido.
"Tú eres así.." Nunca creyó odiar tanto ser vista de esa forma: buena y correcta. Toda su vida había luchado para ser así; pero ¿de que servía ser una princesa si nunca tendría a su príncipe azul? ¿Por qué defendía tanto la justicia, cuando la vida cometió la peor injusticia al hacerla caer en amor por la única persona con quien nunca debía estar? ¿De que servía todo lo que hizo si al final nadie le entregaría lo que deseaba?
Max... siempre fue el malo, alardeando de lo que era capaz y de su nulo sentido de lo correcto. Pero no era capaz de tomarla, de ignorar sus réplicas como siempre hizo y hacerla suya; ser la excusa perfecta para que ella se deje llevar por lo prohibido. En lo único que ahora no deseaba ser escuchada, era lo que él más se decidió a respetar; enamorándola más, cautivando su corazón por el respeto a sus decisiones que él demostró.
El tintineo tan conocido la hizo voltear: Chloe vestía con una bata de laboratorio sobre el vestido rosa, las tres cascabeles en sus tobillos como siempre, accesorios regalados por Max. Phoebe volvió la mirada al frente, seguramente la niña sentada a su lado ya lo sabía, como no hacerlo si era igual a él; un genio de alta percepción y gran facilidad para ocultar e engañar. ¿La despreciaba por tener tales sentimientos por Max? ¿Sentía repulsión por el tabú que ella anhelaba? ¿Solo acudía para consolarla por lástima? ¿ O sólo la estudiaba como el ser despreciable que era al amar a su gemelo?.
-¿Me odias? -Observó a la menor, buscando algo negativo en los ojos de esta. Chloe barrió a la abatida chica con una severa mirada, ajena a la edad que tenía; pero tal irracional pregunta le había molestado.
-¿Tu odias a Cherry por estar con Max? -Phoebe trató de rehuir de la mirada y la pregunta; pero la niña la tomó por las mejillas obligándola a verla.
-¿Tú la odias? -Insistió, y su mayor movió la cabeza de lado a lado, sin poder hablar. Chloe la libero, y cruzó una pierna sobre la otra.
-No importa cuán celosa estés de Cherry, no puedes odiarla por amar a Max; aún si la envidias de sobre manera. Aunque no lo quieras tú naturaleza es así: siempre sacrificando, dándolo todo y sonreír, ese tipo de estupideces que sólo ponen más carga en tu corazón... -Demostrando un lado que realmente no le gustaba mostrar, mucho menos a Max, Chloe habló seriamente. Phoebe se arrepintió totalmente de haber molestado a la menor, cuya lengua tenía el filo de un cuchillo láser.
-... Tienes la oportunidad de estar con el amor de tu vida, pero no. Prefieres sumirte en la depresión y el auto flagelo, fingiendo que eres fuerte cuando sigues siendo la niña que necesita estar en los brazos de su gemelo para sentirse segura. Si no eres capaz de soportar tus decisiones, no esperes que el otro las contradigas para tener una excusa para abandonar, y ni te atrevas a hacerte la víctima con la basura del deber cuando lo único que importa es el poder. Hum!... -La niña dejó salir el aire por la nariz haciendo el último sonido, y no tomo mucha relevancia por los sollozos de Phoebe.
-...Pero... -Suspiro colocando una mano en la cabeza de su mayor, llamando la atención de esta.
-... Phoebe siempre será Phoebe y Max será Max. ¿No? Y no es como si fuera tarde o imposible para hacer algo al respecto -Le dio una sonrisa torcida de confianza. Phoebe sé sorprendió por el parentesco que la menor tenía con Max, y sonrió un poco; pero luego volvió a la mueca de tristeza.
-Pero... -Fue interrumpida por Chloe, quien la tomó por las mejillas y luego estiro con fuerzas de estas.
-Pero nada! ¿Acaso eres idiota? No sé lo que hay en ti; pero es peligroso y explotará si continúas así -La libero cuando la mayor asintió. Phoebe sostuvo sus mejillas adoloridas.
-Ahora volvamos, Max llegará en minutos y a diferencia tuya, yo si tengo el valor de estar con él -Pateando otra vez el orgullo de la mayor activo sus poderes.
Phoebe cayó sobre su cama lanzando un pequeño grito, sin haber estado preparada para la teletransportación. Chloe no cayó de forma tan poco elegante como su mayor y se dirigió a la puerta.
-Ahórrate el drama y decídete por lo que en verdad quieres, princesita -Lanzando su último golpe la niña se retiró.
Phoebe se quedó recostada, herida y extrañamente consolada; por todas las verdades que su hermanita le dijo. El amor por Max es tan prohibido y hay estaba Chloe, enojada porque ella no se atrevía a tomarlo. Su corazón latía con velocidad, pensando que la niña tenía razón; aunque es algo muy malo. No debía, pero quería y podía hacerlo: Max no la rechazaría nunca, estaba muy segura de ello. Pero las preguntas de siempre llegaron a ella, agitó la cabeza de lado a lado, ya tenía una respuesta para todas sus dudas; aunque deseaba no tenerla.
Nada importaba si no estaba junto a Max: ni sus responsabilidades, logros y incluso su ser. Él es el principio de su todo, siempre lo creyó así desde niña. Ambos serían superhéroes y también estarían casados luego de años de noviazgo, amándose incondicionalmente; ese era su visión infantil y perfecta del futuro. Ahora gracias a Chloe se hizo consiente de que podía hacer algo así, aun con los problemas que vendrían no era tarde, realmente podía elegir amarse con Max sin tomar importancia en el resto del mundo; porque solo necesita a Max en ese momento.
Suspiro con cansancio, era su límite para luchar por el bien del deber; pero no quería decidirse ahora, demasiado agotada mentalmente para tomar tan importante decisión. Cerró los ojos y alcanzó a si almohada, no tuvo las fuerzas para cubrirse o cambiar su ropa.
Podía evitar que ella volviera. Ese fue su último pensamiento antes de dormir.
Se sentó en su lugar en la ban de la familia, ignorando completamente todo y sólo pensando. Desde que abrió los ojos había estado haciéndolo, ignorando a su familia, a Max y Cherry; pero esta vez no por miedo a su propia reacción, si no por estar sumida en sus contemplaciones. Se había decidido a hacerlo, a elegir lo prohibido por encima de lo correcto, a amar a Max aún con los costos que conlleva esa decisión.
Pero lo haría con premeditación, los riegos por tal tabú eran mucho y no podía sólo lanzarse sin pensar; por mucho que deseaba hacerlo. Su mayor preocupación era Cherry: su mejor amiga le había dado la oportunidad para evitar que todo se complique más, pero ella no supo verlo, ahora seguramente terminaría odiándola. Aunque tal vez de todas formas lo hubiera hecho, ya que el mundo la despreciara por lo que haría, a excepción de Chloe. Por eso debía encontrar una forma de que todo no se salga de su control, y de no herir a más personas de lo necesario.
La idea de lo clandestino era lo ideal, y le bastaba con solo ser ella y Max; no había necesidad de que alguien más sepa. Pero tarde o temprano alguien más lo sabría, entonces debería estar preparada para cualquier escenario posible y usaría los siguientes días alejado de Max para encontrar una solución. Nuevamente llegó a su mayor preocupación, no se creía capaz de engañar a Cherry, tampoco era tan cruel para decirle la verdad y pedirle que se aleje de Max y guarde el secreto.
Suspiro con frustración y observó su entorno: Billy y Nora se bajaban de la ban junto a su madre, seguramente Billy necesitaba ir al baño, pensó al notar que estaban en una estación de servicios. Su padre yacía en el asiento del conductor y Chloe dormía a un asiento de ella, abrazando una almohada y cubierta hasta la cabeza con una cobija.
-Phoebe, ¿estas bien hija? -Su padre cuestionó con un tono de preocupación.
-Algo, tengo mucho en que pensar -No queriendo mentirle ni confesar nada dió esa respuesta, volviendo su mirada a la ventanilla.
-Sabes, me recuerdas a la época cuando comencé a salir con tu madre... -Phoebe se movió incómoda ante la conversación con su padre, no le gustaba hacia donde se dirigía.
-... Ciertas razones hacían que nuestra relación se ha vista como algo "malo" y tuvimos muchas dudas y miedos por eso, sobre todo tu madre... -Definitivamente no le estaba gustando a donde iba esto. Su padre acomodo el retrovisor interior y se rió al cuando sus miradas se cruzaron.
-... Pero mis preocupaciones murieron gracias a mi mentor, él me dijo: "Los superhéroes tomamos decisiones que nunca serán aceptadas o bien vista por todos, porque es nuestro deber hacerlo; pero si creemos que cuando no tenemos las capas y las máscaras debemos seguir decidiendo de esa forma. Negamos nuestra propia humanidad" Bastante simple ¿no?..
-Nuevamente Hank se rió. Phoebe por su parte tenía el corazón golpeando vertiginosamente en su pecho, asimilando lo que estaba escuchando.
-... Somos humanos hija, cuando no somos superhéroes no podemos hacer lo correcto siempre. Ser egoísta, amar a quien no deberíamos amar, tomar decisiones crueles para alguien; todo eso es algo que cualquier humano puede hacer, nunca fuimos la excepción se nada. Así que ¿Por qué no vas y haces lo que en verdad quieres hacer? Oh y por favor no me digas que es; aunque estoy seguro de que no es nada grave -Phoebe no cabía en ella por lo escuchado, su padre le estaba apoyando de forma inconsciente a hacer uno de los tabú más grande que existían; pero a pesar de eso, ella sonría ampliamente.
-Gracias papá! te quiero! -Se quitó el cinturón de seguridad y se inclinó hacia adelante, dándole un beso en la mejilla al hombre, quien sonrió negando con la cabeza.
Phoebe sé bajo y saco su bolso de la parte trasera del vehículo, comenzando a dirigirse a su hogar; pero luego se detuvo tratando de ubicarse. Cuando lo hizo se decidió a llamar a un conocido que estaría cerca y la ayudaría seguramente.
Llegaron al punto acordado casi sin hablar, por la velocidad del vehículo.
-Mil gracias Gra, no sabes el favor que me haces -Se bajo de la motocicleta y se colgó el bolso al hombro izquierdo.
-Non, non, non. No hay que agradecer, y lo siento por poder traerte solo hasta aquí; pero como tú debes conseguir a tu chico, yo debo conseguir al mío y a la mía -El adolescente aseguró con una sonrisa felina.
-Eh!? ¿Cómo sabes que...!? -Se sorprendió de que supiera que iba por un chico; aunque tal vez era por su expresión, sentía como la sangre se juntaba en sus mejillas. Luego se dió cuenta de la confesión del muchacho y notó el nombre de "Marcus y Sally" dentro de un corazón tatuado en el hombro de este. Él se mostró avergonzado por su asombro.
-Ah, no importa, suerte -No tenía tiempo para pensar en relaciones ajenas, así que le dio un abrazo, el cual Gra respondió de forma efusiva.
-Tú también y recuerda... -Tras ponerse el casco con arte gótica, puso a trabajar nuevamente su motocicleta. Ya a unos metros alzó un brazo sobre la cabeza e hizo la señal con el pulgar arriba.
-...¡NO ES SEXO! ¡ES HACER EL AMOR! -Gritó llamando la atención de todos en esa calle, quienes se centraron tanto en el desvergonzado adolescente y como en ella. El rostro de Phoebe sé volvió rojo y la idea de causar que Gra choque cruzó su mente.
Apartando esa idea se dirigió a su hogar y a Max, quien era lo único que importaba.
Hizo las calles que la separaban de su destino y no faltaba mucho. Realmente lo haría, grito en su interior junto al revuelo de emociones. Su corazón golpeó con fuerzas al ver su casa a la distancia.
Se sentía lista, a pesar de no tener más plan que la confianza; en Max y el amor que se tienen, y en que Cherry la entienda por mínimo que pueda. Seria duro y difícil; pero si podría estar con el amor de su vida, lo valía.
Se decidió entrar por la cocina y se despidió de la decisión que tomó cuando niña, había estado completamente equivocada y ahora enmendaría ese error. No podría vivir si no era la mujer de Max y se lo haría saber.
Entró a su hogar y se dirigió a la sala donde Cherry se encontraba junto a Max en el sofá.
-...Sin dudas me estoy enamorando de ti -Su corazón latió dos veces y se paró, todo se detuvo de repente: sus sentimientos, emociones y movimientos. Solo el desconcierto y el sentir de las lágrimas sobre su piel.
"La habitación era completamente en blanco, desde los armarios y cortinas: no había nada que no fuera de eso puro e inmaculado tono. Phoebe corrió llorando hacia la joven sentada en la cama. Ella era la otra Phoebe, quien la recibió con los brazos abiertos. "Ya, ya. Todo estará bien" Con la expresión vacía y una voz sin vida la consoló, dándoles largas caricias en la espalda y nuca. "Pe-pero!... ellos!.. Max!..."En el llanto lamento ella, en el pecho de la otra abrazándola con fuerzas. "Shhh, está bien" La silencio y recostó para besarla en la coronilla, luego juntaron las frente para verse. "Maxie NOS ama y lo AMAMOS. Pero él miente mucho y acaba de mentir de forma horrible; pero lo perdonamos, por que AMAMOS a Maxie. ¿Verdad?" Ella asintió con fuerzas, dejándola limpiar sus lágrimas con los pulgares. "Ahora debo ir con él porque nos lastimó, el mundo también lo hizo y NO merecemos sufrir: Somos perfectas y buenas, nuestro amor es puro y hermoso" La acomodo mejor en la cama y se quedó sentada a un lado de ella, llevando los mechones que caían en su rostro cubierto por lágrimas secas. "Yo me encargaré de todo, así que sólo descansa" En ningún momento su voz tétrica y vacía expresión cambiaron. Phoebe cerró los ojos, dejándola marchar. "Dulces sueños, cuando despiertes... Maxie ya habrá aprendido que es NUESTRO" Salió luego de un momento"
-...-
