Categoría:
Fiction Rated (9+) Por contener temas adultos sugeridos
Advertencia:
Mucho OoC
Disclaimer
Los personajes como el ambiente en el que se desarrolla la historia son de propiedad de JK Rowling yo solo los utilizo como medio de entretenimiento.
Realidad
Cuando empezó a despertar, lo primero que notó fueron las luces de algunas velas iluminando el lugar; era de noche, se sentía pesaroso y su cuerpo le exigía en cierta medida moverse, se levantó notando que todo era demasiado grande y en un segundo recordó que estaba en una de sus otras formas, se miró dispuesto a transformarse, sin embargo una figura en la habitación llamo terriblemente su atención, en una silla reclinable se encontraba nada más y nada menos que Tom…el señor oscuro al que le debía su lealtad.
Se congeló por un segundo, no recordaba haber venido aquí, la visión de un armario debajo de las escaleras regreso a su memoria mientras retrocedía en la ridículamente grande cama, pensó en escapar, sin embargo fue ese momento en que el mago frente a él escogió despertar de su sueño incómodo.
Miró al lado contrario de la cama, empezando a caminar pero las palabras del mayor le congelaron en el acto.
—Espera Harry…yo… ¿podemos hablar?
La voz amable del mayor llamo la atención del chico, sin embargo él no podía quedarse, no cuando sus tíos regresaban el lunes, no cuando no estaba preparado para todo el odio del mayor, camino dispuesto a desaparecer y regresar a los Dursley, cuando el contrario murmuró aquellas palabras aparentemente prohibidas— ¿Por favor?—Y el pequeño entendió que no tenía escapatoria…
Se sentó con cierta reticencia a escuchar lo que el contrario tenía que decir. Sin embargo el otro esperaba algo, algo que Harry no podía ver…
—Podrías…—luego le miró con cierta intensidad y Harry lo comprendió de inmediato, quería que se transformara en su cuerpo nuevamente, pero si lo hacía, el vería…vería lo que era, vería el monstruo que representaba como Harry. Sin embargo sintió su cuerpo cambiar traicionando sus pensamientos. Y el chico se sintió descubierto, y la mirada de horror del contrario solo cimento todos aquellos pensamientos terribles sobre su persona, él era un monstruo y no había mejor confirmación que aquellos ojos mirándole con terror.
No sabía con exactitud cómo es que había convencido al chico de quedarse y dormir, después de un llanto terrible y palabras de confort que pensó nunca saldrían de sus labios, le convenció de mirar a un medimago. El cual tenía unas noticias para nada alentadoras, y menos aún comprender como el chico estaba vivo…o relativamente vivo, pues sus signos no eran del todo normales, se preguntó si esto era lo que significaba ser una sombra.
Increíblemente Severus había estado presente en el momento en que el medimago reviso al niño y después de eso también, no se había retirado a pesar de las miradas insistentes pero silenciosas del mago oscuro, que por alguna extraña razón no podía castigar al mortífago insistente; no frente al chico.
Severus Snape se sentía terriblemente culpable, ver al chico en tales circunstancias era…inadmisible, ¿Cómo Dumbledore no se había dado cuenta del trato hacia el chico?
Él era consciente que el muchacho no tenía muchos amigos, considerando a la chica Lovegood y recientemente a Granger, (que había tomado una actitud amable hacia el niño) tampoco podía evitar notar el acoso que el muchacho recibía…posiblemente junto a la chica Lovegood, tendría que hablar con Filius… Ahora sentía que había traicionado a su amada Lily, él que había jurado proteger al chico que ahora yacía en cama, terriblemente débil y con un aspecto de haber pasado por el mismo averno.
Y ahora frente a su Lord, notando con dolorosa verdad que él se preocupaba por el muchacho de alguna forma que nunca había visto hacer a nadie en el bando de la luz, sentía como la balanza de la guerra se inclinaba con lentitud, y por primera vez en mucho tiempo sintió esperanza, esperanza por aquel chico que estaba recostado en la cama en la habitación adjunta a la de su Lord. Y esa esperanza era lo único que necesitaba para dar un salto de fe.
