HOLAAA! ya se! ya se... he tardado más de lo normal :S pero tengo un perfecta explicación para eso! se los aseguro :D

disclaimer: esto no me pertenece! bueno, ya saben que la historia si pero todo lo demás es de SC! :3

leean :*


KATNISS POV

Tenía grandes expectativas para esté maravilloso día. Y digo maravilloso no solo por el hecho de que el clima es excelente si no porque hoy viviría por primera vez la experiencia de estar en un festival de colores. Y ¿Por qué no? Admito que también estaba emocionada porque iría con Peeta a esa plaza que tanto me había gustado. Hoy había despertado con unas enormes ganas de salir de casa y disfrutar el día. Jamás pensé que volvería a sentirme así de nuevo, me sentía diferente y con más ganas de conocerlo… con más ganas de conocer a Peeta Mellark.

Después de 12 años de la muerte de mis padres no pensé que podría sentirme de esta manera. A mis 18 años no me había enamorado ni acercado a nadie por miedo a perder a la gente que amaba, me había limitado a la gente que ya tenía, mis tíos, Prim y una vieja amiga de la primaria con la que solía tener largas conversaciones y pasar tardes enteras. Ese era mi mundo. Nadie más entraba en él porque yo no lo permitía.

Pero ya había dejado entrar a Rue y a Madge, incluso Gale estaba dentro hasta cierto punto, no veía mucha diferencia si una persona más entrara en mi vida.

Sabía que Peeta era diferente. Que lo que él causaba en mi era distinto a lo que sentía cuando alguien más estaba cerca, lo noté desde la primera vez que lo vi. Con una mirada bastó para que el entrara y supongo que ya no podía hacer nada en contra de eso. Es más, quería que entrara.

Por primera vez estaba entusiasmada con la idea de sentir ese cosquilleo en el estomago y el sentimiento de nerviosismo que se instala en el cuerpo cuando vas a ver una persona especial. Nadie había podido lograr eso. Por esa razón estaba más que segura de que Peeta era excepcional. Lograr que cambiara mi firma de pensar, mis sentimientos o lo que fuera que hubiera cambiado era algo impresionante.

Estaba decidido, no iba a sacarlo de mi vida. Si mi padre estaba en lo correcto una persona como el valía oro. Incluso más de lo que yo podría imaginarme.

Pensando en esto llegue a la universidad donde Gale ya me esperaba en la entrada.

-catnip-me saludó-¿Dónde te has metido he? Fui a buscarte a tu casa ayer y Prim me dijo que no estabas.

-Te dije que tenía un compromiso Gale, ¿no lo recuerdas?

-no, no me acordaba…

Llegamos a mi casillero y rápidamente saqué los libros que necesitaría para mis primeras 3 clases.

-Hey Katniss-la voz proveniente a mi espalda me hizo sonreír involuntariamente y me giré para quedar frente a él.

No sabía de dónde habían salido todos estos sentimientos. Desde que abrí los ojos al despertar me había sentido diferente. Más relajada, más tranquila. Había aceptado la derrota inminente ante esa mirada azulina que se posaba ahora frente a mí. Algo me decía que yo no le era indiferente, Digo, las miradas furtivas, los guiños y las sonrisas tímidas, los sonrojos y los pequeños cumplidos daban mucho que pensar. Sigo asustada, claro… pero si lo que mi padre dijo es cierto, podía ganar más de lo que podía perder.

-¡Hola Peeta!-El entusiasmo en mi voz no pasó desapercibido para nadie, estaba segura.

Él estaba frente a mí con sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón. Su cabello rubio se encontraba un poco desordenado y como siempre, una enorme sonrisa adornaba su rostro.

-¿Lista para lo de hoy?

Asentí despacio y me recordé que debía mantener mis emociones a raya. Aún así no dejé de sonreír.

Un grave sonido a mi lado me hizo recordar que no estaba sola. Había olvidado por completo la presencia de Gale. Me sentí la peor amiga del mundo.

-¡Gale! Él es Peeta… un amigo que acabo…

-Lo conozco-dijo Gale cortante y con el seño fruncido. Por alguna razón desconocida para mí, él estaba molesto. El ambiente se cargó de tensión y electricidad. Ignorando su mal humor volví mi mirada a Peeta quien no había dejado de sonreír.

-¿nos veremos al rato?-esperaba que la ansiedad no fuera muy notoria.

-Claro-Él no se molesto como yo en ocultar su entusiasmo-¿te gustaría ir en la salida a…?

-ella tiene planes-la interrupción de Gale me sorprendió. No paso mucho para que me sintiera molesta. Lo fulmine con la mirada y hice una nota mental para preguntarle qué rayos le pasaba.

Peeta ya no sonreía. Solo me miraba y mantenía en alto sus cejas como preguntando si todo estaba bien.

-Lo siento-dije con pesar, más por el comportamiento de mi amigo que por otra cosa. Me hubiera gustado no tener nada que hacer con Gale ese día, después de su comportamiento no me quedaban ganas de salir a donde fuera que quisiera llevarme-pero en verdad tengo planes… ¿te parece si nos vemos hasta el festival?

-¡Está bien! Es a las 7…-dijo él volviendo a sonreír solo que está vez había algo diferente en esa sonrisa. Algo parecido a la satisfacción y el egocentrismo. Sonreí Porque me gusto esa sonrisa. Era algo diferente a la que solía mostrarme siempre.-Gale-se despidió asintiendo y sonriendo de la misma manera.

Lo vi alejarse entre la masa de alumnos que ya se encaminaban a sus clases. No despegue mi vista de él en ningún momento. Fue hasta que lo perdí de vista que volví mi mirada a Gale. Por su expresión podía deducir que no estaba contento. Allá él. No iba a dejar que su humor bipolar afectará mi mañana.

Humor bipolar. Mira quién habla.

PEETA POV

Valentía renovada. Me sentía con más presencia que nunca y mis pasos eran más firmes. No entendía el por qué pero saber que Gale Hawthorne estaba celoso de mí me subía un poquitín el ego porque eso significaba que él se sentía amenazado.

Claro que eso no era realmente importante. Lo que ocupaba mi cabeza en estos momentos eran 3 palabras que nunca pensé que estarían juntas en una oración. Salir con Katniss. Bien, no íbamos solos pero algo era algo. El día de ayer había sido perfecto. No fue una cita en toda la extensión de la palabra pero por lo menos había sido algo muy parecido.

La mañana se me paso volando. Con mi cabeza llena de cursilerías y posibles escenarios donde besaba a Katniss no pude aprender nada en las primeras clases. No importaba mucho, siendo un chico de Diez, un día de distracción no me afectaría.

La hora del almuerzo había llegado y salí disparado hacía la cafetería con la esperanza de encontrarme de nuevo con Katniss. En mi carrera por llegar choque contra alguien haciendo que cayera al suelo, no yo, si no la chica Rubia de ojos verdes esmeralda que me veía desde el suelo con sus ojitos rojos.

-Delly…

KATNISS POV

Un libro abierto. Eso era lo que yo era. No había mejor manera de describir a una persona como yo. Y es que ¿Cómo era posible que la gente viera que había algo dentro de mi antes de que yo misma lo notara?

-te gusta-me había dicho Rue durante el almuerzo-Lo note aquella vez que estuvimos en la cafetería.

-¿Cuál de las tantas veces?-Madge nos observaba mientras se llevaba un pedazo de sándwich a la boca.

-Aquella vez Kat-respondió mi morena amiga como si fuera muy obvio. Al darse cuenta de que en realidad yo no tenía ni idea de a qué ocasión se refería suspiro exasperado- Cuando Finnick Odair nos llevo a la mesa y coqueteo con Madge.

El color carmesí cubrió las mejillas de la susodicha y esta, ahogándose con el bocadito de sándwich empezó a toser ruidosamente. El esfuerzo que hice para no reír dio resultado, en cambio, Rue reía a carcajadas burlándose de nuestra amiga.

-Él no coqueteaba conmigo…-la vocecita apenada de Madge me pareció sumamente tierna.

-Claro que si-Repuso Rue después de recuperarse del ataque de risas.

Los ojos verdes de Madge se hicieron chiquitos y miraron de forma amenazante a Rue quien al instante dejó de sonreír y levanto sus manos en señal de rendición.

-El coquetea con todas… como sea-expuso Madge-Es más importante el tema de antes… ¿Qué paso ayer?

-Pues…-suspire con pesadez. Anoche me había debatido entre sí decirle o no a mis amigas lo de Annie, sabía que en estas cosas de la amistad debía ser sincera, así que, tomando una bocanada de aire me dispuse a contarles todo lo que había pasado.

Madge y Rue me escucharon atentas. Todo iba muy bien hasta el momento en que el nombre de Annie salió de mis labios. Las expresiones de ambas cambiaron drásticamente. Ambas me miraron entre sorprendidas, perplejas y hasta cierto punto parecían molestas, Pero había algo más en la mirada de Madge que me hacía dudar sobre continuar o no. Ignorando el temor y la inseguridad seguí contándoles hasta que llegue al final.

-quiero que vayan conmigo-dije yo para romper el silencio-Peeta me dijo que podía invitarlas antes de que Annie llegara. Estoy segura de que él no sabía que Finnick y ella llegarían a la heladería así que todo se dio solo. No podía ser grosera y decirle que no porque…

-ella no te ha hecho nada-termino Rue por mí. Asentí en silencio. Por su mirada sabía que ella me entendía pero lo que me preocupaba no era lo que Rue podría pensar si no lo que había en la pequeña cabecita de la menuda chica que se encontraba a su lado.

Madge no me miraba. Estaba concentrada en el pequeño pedazo de sándwich que le quedaba. Pudieron ser segundos o minutos, lo que sea que duro su silencio fue lo suficiente como para hace que me impacientara y comenzara a morderme las uñas. Esperaba cualquier cosa, desde una mirada reprobatoria hasta un comentario y actitud molesta, cualquier cosa menos lo que ella hizo.

-Tonta Katniss-susurro y entonces me miró. No había resentimiento ni acusación en su mirada si no todo lo contrario. Sus ojitos verdes estaban llenos de su característica calidez y sonreía levemente-Tú no tienes la culpa de lo que hay entre Annie y yo. No te sientas mal si ella se acerca a ti… solo una cosa-sus ojos verdosos se oscurecieron un poco-Ella no es de fiar Katniss, no te abras mucho con ella.

Lentamente asentí. Antes de que pudiera decir algo el timbre nos anunció que el descanso había terminado. Con un enorme puchero Rue renegó porque no había profundizado en el tema respecto a Peeta pero antes de que nos separáramos en los pasillos ella sonrió de manera insinuante y susurro

-El te está mirando-su mirada se perdía entre los casilleros y los pocos alumnos que aun los recorría. Seguí su mirada y el destello azul que me resultaba encantador me atrapo. Como si lo hubiera ensayado me sonrió de aquella manera que me parecía tan cautivadora y tranquilizante, le sonreí de vuelta pero entonces caí en cuenta de algo.

Peeta no estaba solo. Junto a él estaba aquella chica rubia de la cafetería ¿Delly? Creo que así se llama pero la verdad es que no lo recuerdo. En ese instante, como si ella sintiera mi mirada se giro y sus ojos grandes y verdes se posaron sobre mí. Algo en su mirada me hizo sentir incomoda y apenada, había dolor y algo parecido al resentimiento. Mire a Peeta y él solo negó con la cabeza e hizo una mueca que pretendía dar un mensaje de disculpa. Le sonreí de vuelta para que supiera que estaba bien. Me alejé y No volví mi mirada a Delly.

DELLY POV

-Katniss Everdeen…

El nombre en mi lengua parecía quemar. Mencionarla era como si pasaran brasas por mi garganta. Real, así se sentía.

Sabía que estaba muy mal. Que todo esto pasaría en algún momento pero es que ¡realmente lo veía tan lejano! No pensé que pasaría de la noche a la mañana. Peeta no había mostrado interés por nadie desde hacía tiempo y yo simplemente estaba tan acostumbrada a eso que enterarme de que ella tenía el lugar que yo quería me cayó como un balde de agua no fría… Congelada y con hielo.

No lo vi acercarse por lo que no pude evitar que sus brazos me rodearan. Sentí mi cuerpo tensarse ante aquel contacto que tanto había anhelado. Rápidamente la tensión fue remplazada por la tranquilidad que generaba estar en sus brazos. Dejé caer vencida mi cabeza en su pecho y aspiré el dulce aroma de su colonia que tanto me fascinaba.

Peeta Mellark era, sin duda alguna, la persona por la que daría todo lo que tenia, él había hecho tanto por mí.

-Lo siento-susurro el contra mi cuello. Mi cuerpo se estremeció al sentir su cálido aliento tan cerca. Las lágrimas quisieron escapar por un segundo pero logre controlarlas. Cerré mis ojos y negué lentamente-Dell no era la forma yo… debía habértelo dicho antes y de verdad lo siento.

Volví a negar. Sabía que él no tenía la culpa. Como Peeta me dijo aquella vez en la cafetería, él me había cuidado para no salir lastimada y yo no tenía derecho de ponerme como una novia celosa. No éramos más que amigos y no me pertenecía. Me aparto con delicadeza y retrocedió un paso. Quise gritarle que no lo hiciera, que por favor siguiera abrazándome. Que lo amaba y que me dejara ser yo la que lo hiciera feliz y no esa tal Katniss pero me contuve. Ella ya se había ganado el lugar que yo quería y sin hacer nada. No podía obligarlo para que me amara a mí y ni a ella.

-Delly… debemos entrar-es voz tan llena de cariño y comprensión era mi perdición y ni hablar de esos ojos-¿te parece si hablamos después de clases? Con calma…

Peeta buscaba mi mirada pero yo me rehusaba a que sus ojos entraran en contacto con los míos. Mirarlos significaba perderme en el cielo azul que había en ellos y no era algo que me podía permitir. Asentí mirando el suelo y abrazando mis libros.

-no vemos en mi casa en la tarde y ahí podemos hablar, ¿sí?

De nuevo asentí y me atreví a mirar sus ojos.

Fue en ese momento en el que los vi brillar. Por un instante pensé que era por mi pero caí en cuenta de que el no me miraba. Sus ojos se perdían más allá de mi persona y aun sabiendo que me arrepentiría me giré.

Ahí frente a nosotros, un poco alejada estaba ella. Katniss. Sus ojos fijos en mí. Mis ojos fijos en ella. Sentí como mi corazón se partió aun más al darme cuenta de que ella era el brillo en los ojos de mi mejor amigo. Los ojos grises de ella se posaron de nuevo en Peeta y sonrió. No lo mire porque sabía que él le sonreiría de la misma manera en que ella lo hacía. Katniss lo miraba con la fascinación impregnada en su mirada. Sabía que las lágrimas estaban a nada de volver y si permitía que eso sucediera era muy probable que no pudiera detenerlas esta vez. No cuando miraba que el chico de mis sueños le sonreía a otra, no cuando mi mejor amigo la miraba de esa forma que deseaba que me mirara a mí. La vi alejarse y perderse en el pasillo.

-Nos vemos en tu casa-Fue todo lo que pude decir antes de que mi voz se quebrara. Sin mirarlo me fui y una vez que estuve lo suficientemente lejos de él me permití soltar unas cuantas lágrimas antes de ir a mi siguiente clase.

Estos días lejos de Peeta habían sido un tormento pero tenía que ordenar mis sentimientos e ideas antes de volver a verlo. La idea de alejarme permanentemente de él quedo descartada al instante puesto que yo no podía estar lejos de él. Sabía que no pasaría mucho tiempo para que fuera a su casa y le dijera que volviéramos a ser amigos como aquella primera vez que nos vimos.

Conocí a Peeta el día que cumplí 6 años. Era una tarde nublada y lo encontré bajo un árbol con sus ojitos inundados de tristeza pura. Recuerdo que no sabía si acercarme o esconderme. Nunca había sido buena para hacer amigos pero algo me decía que ese niño no me miraría feo como los demás. Había alisado un poco mi blusita Blanca que estaba desgastada y manchada y había acomodado un poco mi cabello que estaba enmarañado. Con cuidado había ido hasta él y en silencio me había sentado a su lado.

FLASHBACK

El niño de ojos azules y cabello rubio dibujaba en una libretita. Sus manos se movían con rapidez y ni siquiera se había dado cuenta de que cierta pequeña se había sentado a su lado. Ella no dijo nada, no se movió, solo se quedó ahí hasta que el termino y fue en ese instante en que se dio cuenta de que no estaba solo. La miró y levanto su dibujo a la altura de la cara de la niña para que pudiera verlo.

-Es Katniss-susurro-mi mamá me dijo que son una especie de saetas acuáticas ¿las has visto?

Ella negó rápidamente con sus finos labios en una línea recta. Su carita estaba mugrosa y su cabello desordenado. Sus ropas tenían un aspecto poco agradable. Observo el dibujo que él niño le mostraba y sonrío. Era muy bonito.

-Yo vi unas en el lago del parque-siguió diciendo él-eran de color blanco y también eran muy bonitas. ¿Te parece que me salió bien?

Esta vez la niña asintió con energía. Él observó su dibujo y con el seño fruncido lo arranco. Ella abrió sus ojos por la sorpresa y quiso detenerlo pero ya era tarde. El arrugo la hoja y suspiro dejándola a su lado en el pasto.

-Oye ¿cómo te llamas?

-Delly Cartwright-respondió ella con tono apesadumbrado-¿Por qué rompiste el dibujo?

-No es tan bonita como ella-susurro, pero ella no pudo entenderlo-Si te gustó puedes quedártelo pero ya lo arrugue.

Delly tomo la bola de papel y comenzó a desdoblarla con cuidado. Tomó la hoja por la orillita para no mancharla con sus manitas sucias. Los ojitos verdes de La niña brillaron. El dibujo le había justado mucho.

-Gracias-dijo ella y abrazo la hoja contra su pecho. Era el primer regalo que recibía en años y lo mejor era que le había encantado.

-¿Quieres ser mi amigo?-preguntó ella después de un rato. Peeta asintió gustoso ante la idea pero pronto volvió a entristecerse recordando a aquella niña a la que él le había prometido lo mismo. Ser su amigo.

-¿Qué pasa?-Delly notó el cambio en la carita de su nuevo y único (cabe mencionar) amigo.

Él negó con su cabecita y una lágrima solitaria recorrió su mejilla. Delly se asusto. No le gustaba ver a los demás llorar. En un impulso tomo la manita de su amigo y le sonrió.

-No llores-dijo ella y él pudo verse reflejado en esos ojos verdes. Se vio a si mismo diciéndole esas mismas palabras a Katniss y quiso llorar aun más que antes. Entonces se dio cuenta de que la niña junto a él tenía una expresión ligeramente asustada, aun cuando ella sonreía el pudo notar miedo en sus ojitos así que se obligo a sí mismo a tragarse sus lágrimas para no asustar a la pequeña Delly.

-¿Cómo te llamas tú?

-¡Peeta!

Ambos se quedaron ahí sonriéndose y platicando. Una nueva amistad comenzaba a formarse en ese pequeño parque en medio de la ciudad de Vermont.

Los días siguientes ellos siguieron viéndose. Peeta traía pan para compartir con Delly y ella solo se limitaba a traer un poco de Leche tibia. Con el paso del tiempo él niño comenzó a notar que Delly siempre traía las mismas ropas sucias y andaba descalza. Un día mientras compartían Pan de queso y reían el le pregunto.

-¿Por qué traes la misma ropa siempre Delly?

El cuerpo de la niña se tenso al instante y tragó en seco. Ella no quería responder esa pregunta, no quería decirle a Peeta que no tenía más que ponerse. Pensaba que él se burlaría de ella como todos los demás que la veían por la calle y tuvo miedo. Se puso de pie dispuesta a irse de ahí pero el la detuvo.

-No… por favor no te vayas-él la miró con ojitos suplicantes-puedes contarme-le aseguro.

-te vas a reír de mí-La voz de la pequeña Delly estaba cargada de miedo y tristeza.

-¡No! ¡Yo no me voy a reír! Soy tu amigo ¿recuerdas?-Ella lo miro recelosa-Los amigos no se burlan de sus amigos.

Con estas palabras convenció a la pequeña de contarle lo que pasaba. Peeta se sintió muy triste al enterarse de que la pequeña vivía en la calle porque se había escapado de un orfanato en donde la trataban muy mal. Tenía muchas semanas durmiendo bajo puentes y árboles porque no tenía a donde ir. Había gente buena que le daba comida o agua de vez en cuando, el problema era que no eran lo suficientemente buenos como para darle un hogar donde ella pudiera vivir.

-¿por qué tus papás te dejaron ahí?-Preguntó Peeta con inocencia.

-no lo sé… -A Delly no le dolía hablar de sus padres porque no los conoció pero había ocasiones en las que lloraba por no tener una mamá que la abrazara y un papá que le leyera cuentos en las noches.

Sin quererlo, Peeta relaciono la vida de Katniss con la de Delly y no pudo evitar preguntarse si a esa pequeña niña tan frágil también la habían llevado a un lugar como el que Delly le contó. Se aterró ante tal idea y espero que eso no le pasara a ella. No quería que sufriera lo mismo que su nueva amiga. El niño pensó en ese momento que si no podía cumplir esa promesa que le hizo a Katniss trataría de ayudar a Delly, así que se puso de pie y tomándola de la mano se encamino en dirección a su casa.

Las clases se me fueron de volada. Mis pies se movían por si solos rumbo a la habitación. Últimamente los recuerdos de esos días circulaban en mi cabeza como si fueran los únicos en los que pudriera pensar. Incluso Tenía el presentimiento de que había algo que se me estaba escapando pero no sabía qué.

Caminaba por los pasillos decidida a irme a mi habitación y darme una ducha rápida antes de ver a Peeta.

-Hey Enana-no ocupaba voltear para saber quien me hablaba. Conocía esa voz perfectamente bien, sonreí levemente. Sabía que é sería mi perfecta distracción.

FINNICK POV

Se veía chiquita, como si quisiera esconderse de algo. Peeta me había contado todo y yo sabía que Delly necesitaría ayuda y quizá un hombro en el que llorar. Así que todos los días desde que ellos discutieron trate de acercarme a ella para que no tuviera que pasarlo sola.

Yo, siendo la voz de la razón en esa pequeña cabeza hueca y atolondrada, había tratado de mantenerme cerca por si me necesitaba.

-¿Desesperanzada, cansada y deprimida?-No se giró, pero estaba seguro de que había sonreído por lo menos un poco-Ha llegado tu perfecta salvación.

-perfecta distracción Finnick… Estas muy lejos de ser mi salvación.

Sonreí ante el humor de Delly. Me había imaginado que me recibiría con una mirada fulminante o con el ceño fruncido pero al parecer estaba bien. Sus ojos azules estaban rojos. Era evidente que había llorado.

-¿ah sí?-pregunte sonriendo.

Una sonrisa sincera adorno su regordeta cara y negó con la cabeza.

-claro que no… tu y Peeta siempre lo han sido…

Los recuerdos se acumularon en mi cabeza y estaba seguro de que ella pensaba en lo mismo. Tome su mano en señal de apoyo y le sonreí.

Retomamos el camino hacía donde sea que fuera en silencio. A mitad del camino supe que íbamos hacía su habitación.

-Creí que irías a ver a Peeta…

-¿Él te lo dijo?- pregunto tranquila.

-Sip… me lo encontré en el pasillo antes de encontrarme contigo.

Llegamos al departamento y supe que era hora de irme. Seguramente Delly tendría muchas cosas que pensar antes de hablar con mi primo.

-¿quieres pasar a comer galletas de chocolate?-bueno… supongo que me podía quedar un rato más.

Entre detrás de ella con un sentimiento de impaciencia en mi estomago. El chocolate era una de las cosas más deliciosas del mundo.

Delly tomo las galletitas de la mesa y las trajo a la mesita de la sala sentándose junto a mí. En menos de 15 minutos ya estábamos riendo en el suelo con la cara manchada de chocolate.

-Eres una gorda Delly-dije yo riéndome-¡te acabaste la mitad del paquete!

-¿gorda yo? ¡Tú te acabaste la otra mitad!

Su puchero me hizo reír aun más. Aunque no lo dijera, extrañaba esos momentos con ella y Peeta. No era lo mismo si no estábamos los tres pero debía aprovechar cualquier instante para disfrutar de la compañía de mis amigos porque nadie me aseguraba que mañana podría tenerlos.

Ya sé, ya sé, suena deprimente pero era la verdad. La vida me había enseñado a disfrutar los momentos juntos a ellos como si fuera el último.

-¿Crees que ella sea buena para él?-Su pregunta me tomo por sorpresa. El ambiente dio un giro radical y comencé a sentirme muy mal por Delly. Ella no se merecía sufrir esto. Su vida había estado llena de dolor y no era justo que tuviera que pasar por más cosas.

Me dolía tener que decirle que no había nadie mejor que Katniss para Peeta. La llegada de esa chica había sido la motivación perfecta para que mi primo adquiriera ese brillo que le hacía falta. Era algo que ni Delly ni yo podríamos darle y era lo que él más necesitaba en estos momentos. Sabía que decirle eso a Dell terminaría de partirle el corazón y no me agradaba la idea, pero debía ser sincero. Tal vez escuchar que ella era buena para él ayudaría a que Delly aceptara la realidad aunque le dolería por un momento.

Pensando que sería lo mejor para ella asentí. Una sonrisa triste y unos ojos verdes inundados en lágrimas fueron el resultado. Genial. Ahora ella lloraría y yo me sentiría la peor persona del mundo.

Cuando la primera lágrima salió me acerque a ella con miedo de lastimarla aun más. Delly despertaba en mí un sentimiento protector, como si fuera mi pequeña hermana. La veía tan indefensa y frágil que no podía resistir el impulso de consolarla o defenderla de cualquier cosa que la dañara. Al principio me descolocaba por completo ese sentimiento, pero conforme paso el tiempo me di cuenta de que era lo más normal después de haber conocido su historia.

Despacio me acerque a ella y rodee su cuerpecito con mis brazos. Las demás lágrimas no se hicieron esperar y los sollozos hicieron acto de presencia algunos segundos después. La sentía temblar. Su cara estaba oculta en mi hombro y llenaba mi camisa con lágrimas y mocos. No me importaba en lo más mínimo. Delly era la única que podía hacerlo. Ella me conocía tanto como Peeta y yo me había prometido a mi mismo estar ahí para ambos cuando me necesitaran.

Después de un rato ella consiguió calmarse. Limpió su nariz y sus ojos y se disculpo repetidas veces. No hacía falta, no era la primera vez que pasaba.

-Ella no tiene mucho tiempo aquí… ¿Cómo es que él termino enamorándose así?-su voz estaba cargada de incredulidad, como si realmente le resultara imposible creer que Peeta se había enamorado. Es entendible, Katniss había llegado hacía apenas ¿un mes?

-No, es que la conoce desde hace tiempo-tan rápido como las palabras salieron de mi boca me arrepentí. ¿Por qué siempre hablo de más?

Los ojos de Delly atraparon los míos en una mirada de confusión pura.

-Explícate-exigió. A sabiendas de que nada podría sacarme del embrollo en el que me metí por tener la boca tan grande le conté todo. Peeta iba a matarme.

KATNISS POV

-No Gale… ¿no se supone que ya lo conoces?-pregunté irritada.

-SI, pero la gente cambia catnip…-puse los ojos en blanco ante su respuesta que me sonó completamente ridícula.

Desde que Peeta se había ido por el pasillo Gale no había parado de hacerme preguntas sobre él. ¿Dónde lo conociste? ¿A dónde irán? ¿Hace cuanto que te sonríe de esa manera? Sorprendentemente, lejos de molestarme me había causado gracia su actitud. Cuando le pregunte si estaba celoso él se había limitado a responder que solo quería cuidarme. Según él, yo era demasiado ingenua como para cuidarme por mi misma.

-Calma… él no me hará daño-le asegure. Era cierto que no conocía bien a Peeta pero si había algo de lo que estaba segura era de eso. Mellark no me lastimaría, él no me haría daño.

Gale empujo su vasito de helado hacía mi y lo tome sin dudar. El acto me recordó como el día anterior había estado en el mismo lugar con Peeta compartiendo un banana Split. Sonreí involuntariamente como una tonta y sacudí mi cabeza.

-¿De qué te ríes?

-de que tenías razón…este helado es mucho más rico que él mío-me sorprendió la rapidez con la que mi cabeza formulo una falsa escusa y agradecí que él se la creyera.

-te lo dije-sonrió él con satisfacción-siempre tengo la razón.

Las horas se me pasaron volando. Entre conversaciones sin importancia, bromas y mucho helado dieron las 5. Pasar tiempo con Gale era sin duda muy divertido. Comenzaba a pensar que era una de las mejores cosas con las que me había topado en Vermont. Él me hacía reír hasta que mi estomago dolía. Me sentía bien estando con él. Hacía que todo pareciera alegría y me hacía ver las cosas de manera más sencilla. Como si nada fuera complicado, como si nada tuviera importancia y de cierta manera eso ayudaba mucho.

A las 5:15 nos encontrábamos fuera de mi casa.

-nos vemos al rato-dijo él a modo de despedida.

Yo asentí. Conociendo a Gale estaba segura de que se había auto-invitado al festival. No había nada que hacer. Sería grosero decirle que no fuera. He de admitir que me inquietaba un poco tener a Gale en el mismo lugar que Peeta. Por lo que había pasado en la mañana podía deducir que mi amigo no era Fan de Mellark.

Tratando de sacar esos pensamientos de mi cabeza entre a la casa y me dispuse a alistarme para la gran noche. Peeta había prometido pasar por mí y no lo haría esperar.

Me di un baño rápido y me cambie más de 5 veces hasta que encontré el atuendo adecuado. Un short de mezclilla y una blusa blanca de tirantes con Una chaqueta café a juego con mis botas un poco gastadas y deje mi cabello suelto.

Los ojitos atentos de Prim me seguían de un lado a otro por toda la habitación. No había dicho palabra alguna pero sabía que estaba emocionadísima, el brillo en sus ojos la delataba.

Me mire de nuevo al espejo y sonreí. Me recosté al lado de mi hermana y juntas esperamos a que diera la hora para bajar a esperar a Peeta Mellark.

PEETA POV

Eran ya las 4:30 de la tarde y Delly no aparecía. Empezaba a impacientarme su ausencia. Se suponía que nos veríamos después de clases para arreglar las cosas ¿le habría pasado algo? Justo estaba por marcarle cuando el timbre sonó.

Delly me sonrió al abrir la puerta. Sus ojos aun se miraban rojos pero algo había cambiado. Su sonrisa parecía real y se veía un poco de alegría en su mirada. Me hice a un lado y la invite a pasar. Ella fue directo al sillón sin decir nada.

-Me tenías preocupado-le dije soltando un suspiro mientras me sentaba a su lado.

-lo siento Peet-su voz tenía un ligero toque de tristeza pero no era nada en comparación con lo apagada que había sonado esta tarde-es que estuve con Finnick y se me fue el tiempo…

La mención de mi primo de desconcertó un poco pero solo por unos segundos. Sabía que él se preocupaba por ella tanto como yo y entendía que se mantuviera cerca para apoyarla cuando yo no podía.

-Me conto algunas cosas… algunas cosas sobre Katniss-La mire sorprendido por sus palabras. Sus ojos verdes se rehusaban a mirar los míos, su mirada se encontraba fija en sus manos que no paraban de moverse.-Quiero preguntarte algo…

Aún un poco aturdido y un poco preocupado por lo que fuera que rondara en su cabeza o las cosas que Finnick hubiera dicho asentí. Era hora de hacerle cara a Delly y explicarle las cosas que debía haberle explicado tiempo atrás. Ella se lo merecía.

-Dime…

Después de un instante de silencio que me pareció eterno ella suspiro.

-cuando me conociste… me ayudaste porque te recordé a ella ¿verdad?

Su mirada se topo con la mía y entonces lo supe. Finnick no había podido mantener la boca cerrada. Delly sabía todo. Había lágrimas en sus ojos que revelaban que esto era muy difícil para ella, pero eso no fue lo que hizo que me sintiera como una persona miserable, ¡NO! Lo que me hizo sentir así fue darme cuenta de la sonrisa que adornaba su rostro. No era de triste, era cálida y mostraba comprensión. ¿Cómo era posible que yo pudiera dañarla tanto? Se suponía que yo cuidaría de ella.

Sin responder su pregunta ni pensar realmente en lo que hacía la jale hacía mí y la rodee con mis brazos. No podía dejar de recriminarme el hecho de no poder enamorarme de ella. Delly era sumamente linda y tierna. ¿Por qué no había podido dejar todo atrás y aceptar lo que ella me ofrecía?

Fácil. Porque no podía olvidarme de Katniss. Por más que lo había intentado ella seguía dentro de mi cabeza y yo no podía hacer nada contra eso. Aun sabiendo que quizá podría no volver a verla mi mente estaba empeñada en recordármela cada segundo que pasaba. Pensar en Delly de esa manera me era imposible porque cada vez que la veía pensaba en que Katniss hubiera podido ser esa amiga tan especial.

Sus bracitos correspondieron a mi abrazo y me rodeo por mi cintura.

-Ella es especial ¿no?-hundí mi nariz entre sus cabellos dorados y asentí-Lo supe cuando la vi… algo debía tener para causar eso en ti. Vi como la miras, nunca miraste a nadie así antes.

No sabía que decir. Cualquier palabra que saliera de mi boca la lastimaría y yo no quería eso.

-Está bien-dijo apenas en un susurro-Esta bien Peeta…-lentamente deshizo el abrazo y me miro a los ojos-Quiero ayudarte… si no puedo estar contigo me asegurare de que ella sea perfecta para ti.

Sus palabras me sonaban como una broma de mal gusto. Delly ayudándome a estar con la persona de mis sueños a coste de sus propios sentimientos. ¿Qué persona tan cruel y despiadada permitiría algo así? Yo no. Abrí mi boca para negarme pero ella fue más rápida que yo.

-No puedes decirme que no-ya no había lágrimas en sus ojos ni tristeza en su mirada, su ceño fruncido y su expresión amenazante me hacían pensar en que la vieja Delly estaba de vuelta aunque sabía que solo estaba aparentando para hacerme sentir bien-Es lo mejor que puedes hacer por mí-con prisa se puso de pie y se encamino a la puerta con la intención de salir- Iré con ustedes al dichoso festival ese y más te vale que llegues a tiempo. Si pasaras por Katniss no puedes hacerla esperar. Nosotras odiamos que nos hagan esperar-y tras decir eso, salió dejándome solo y completamente perplejo.

Esto sería muy extraño. Delly sería mi doctora corazón… ¿Cómo habíamos ido a parar a eso?

Sacudí mi cabeza y sintiendo resignación me encamine al baño. No me gustaba esto. Ella no se merecía algo así. He de admitir las cosas habían salido mucho mejor de lo que esperaba, habíamos arreglado (si es que a eso se le llama arreglar) las cosas y saldría con Katniss. Aun penando en eso no podía evitar sentir un creciente vació en el pecho que amenazaba con crecer. Lo empuje a un lado y lo encerré en lo más profundo de mi cabeza. El día no había terminado para nada mal… Aun que, pensándolo bien, aun no había terminado.


taaaa chaaan! ahí está el capítulo!

les tengo una buena y una mala! pero antes que nada quiero disculparme por la tardanza! :/ no era mi intención demorar tanto U.u ya no puedo hacer nada pero pues les pido una disculpa y espero que no me abandonen :(

bueno, como les dije les tengo una buena y una mala! les diré la mala primero para no hacerlo sufrir! de ahora en adelante estaré publicando uno o dos capítulos por mes! :/ la razón es (aquí esta la buena) (aun que no se si es buena para ustedes jajaja) me casé! tengo dos semanitas y media de casada y estoy muuuuy feliz n.n pero bueno! esa es la razón de que tardare más en actualizar! entre lavar, planchar, hacer comida y todas esas cosas poes me sobra muy poco tiempo y debo organizarme! además entraré a trabajar y tendré menos tiempo D: pero no abandonaré la historia! eso nunca! :D

Tengo ya más de 5 días queriendo publicar y por diferentes razones no había podido! espero que el capítulo haya valido la espera y en verdad espero que les guste porque me esforcé mucho para poder traerlo a ustedes!

les debo la respuesta a los reviews porque ya me tengo que ir :( pero en cuanto pueda responderé!

lectores anónimos! su quieren pueden dejar un review como regalo de bodas :D ¿les parece? jajajaa

bueno en este cap hay cosas nuevas! como la mini histria de Delly y esas cosas! espero que les haya gustado!

nos leemos luego
besos y abrazos
alee'G

:*