CAPÍTULO 11: CRISTOPHER DANIEL BERRY
POV RACHEL
Hoy es sábado, hoy es el día en el que Cristopher va a conocer a Finn. ¡Estoy ansiosa! Y completamente segura de que a Cristopher, Finn le va a encantar. Ya me los imagino hablando de futbol y riendo los dos juntos. ¡Cristopher va a alucinar!
Estoy extremadamente feliz porque al fin mi hijo va a tener un modelo masculino. No me malinterpretéis, tampoco estoy diciendo que me vaya a casar con Finn y que él va ser el padre adoptivo de Cristopher… Sólo estoy diciendo que le va a venir muy bien a mi hijo conocer a un hombre hecho y derecho como él. Le va a ir bien conocer a una persona que comparte los mismos gustos y que en muchas ocasiones piensa como él.
Todos mis amigos me han ayudado todo estos años a criarlo y lo han amado como si Cristopher fuera hijo suyo. Todos juntos hemos hecho un gran trabajo y hemos logrado que Cristopher sea un niño listo, respetuoso, tolerante y amigable. En más de una ocasión nos ha agradecido por haberlo educado y cuidado des del momento en que nació. Ama a mis amigos como a nadie. Somos una familia, una familia que se ama con locura.
Sin embargo y a pesar de ser un niño feliz, sé que en el fondo de su alma siempre ha querido a un padre o al menos a alguien que se le parezca. Kurt y Blaine son geniales per no es lo mismo. No digo que cuando conozca a Finn lo llame "papá", un minuto después de conocerlo, pero sé que al menos le hará ilusión tener a alguien como Finn en su vida.
¡Va a ser perfecto!
POV FINN
Hoy voy a conocer al hijo de Rachel y aunque esté mucho más relajado que unos días atrás, sigo estando un poco nervioso. Sé que ella confía en que le voy a gustar sin más y yo en parte también, pero hay otra parte en mi interior que no puede evitar tener miedo. Pero debo de ser positivo y pensar que al fin y al cabo es hijo de Rachel y si de la misma manera que le he gustado a su madre, debería también gustarle a él. ¿No?
He pensado que para romper el hielo en el momento de conocerlo, podría llevarle una gorra del equipo. Es una gorra azul y roja que son los colores del equipo con el número 8 en el medio que es el número que lleva Cristopher en su equipo, me lo dijo Rachel.
Una vez quiero ir a verlo jugar, Rachel dice que es muy bueno y yo me la creo, y no sólo porque sea mi novia. Ella dice que juega de Quarterback, como yo. Al menos sino sé que decirle siempre le puedo hablar de futbol y de cómo va su equipo. Le puedo preguntar cómo le fue el campamento junior de futbol y cómo ve a los Gigantes de NY este año.
De momento, la salvación que tengo es la que he tenido los últimos 10 años: el futbol.
POV RACHEL
Voy a darme una ducha para estar presentable esta noche y luego voy a despertar a Cristopher que como todos los sábados, le he dejado dormir un poco más. Me desnudo, cojo una toalla, enciendo el grifo y cuando estoy a punto de meterme suena mi móvil. ¡Diablos! ¡Tenían que llamarme justo ahora! Cojo el aparato sin mirar quién es.
- ¿Quién es?- contesto de una manera un poco borde. Una de las cosas que más odio es que me interrumpan cuando estoy a punto de relajarme.
- ¡Vaya! No sabía que la chica más dulce del mundo tuviera tanto carácter.- sonrío al escuchar su voz. Es tierno hasta cuando yo soy borde con él.
- Lo siento, cariño.- digo ahora con una voz mucho más dulce.- Es que estaba a punto de darme una ducha y no me gusta que me interrumpan cuando quiero relajarme.
- ¿Así que estás en la ducha, eh? Mmm. Interesante…- dice con aquella voz ronca que me vuelve loca. No puedo evitar que mis mejillas se enrojezcan.
- ¡Finn!- le digo sin más.- No seas así.- Intento disimular mi nerviosismo.
- ¿Así cómo?- pregunta jugando.
- Así.- digo secamente.- Así de seductor… como si no te cansaras nunca de seducirme.- le respondo.
- Es que no me caso nunca.- contesta.
- Pues no te hace falta.
- ¿Ah no?- pregunta con la misma voz.
- No.
- ¿Y por qué no?- dice. Me encantan estos juegos.
- Porque ya me ha seducido, Sr. Hudson.- le digo mordiéndome el labio.
- Te acabas de morder el labio, ¿cierto?- me contesta. ¿Cómo lo habrá adivinado?
- Sí.- le contesto incrédula.- ¿Cómo lo sabes?
- Porque cada vez que te muerdes el labio tu tono de voz baja y tu respiración se acelera.- estoy alucinada ahora mismo.
- Aun así.- le contesto.- ¿Cómo te puedes fijar en estos detalles tan pequeños?
- Porque estoy enamorado de toda tú incluyendo estos pequeños detalles.- sonrío.- Cuando uno está enamorado de la manera en que yo lo estoy de ti se fija en todos tus movimientos.- es impresionante. No tengo palabras para describir lo que siento por él.
- Te quiero.- le digo sin más.
- Y yo a ti.- me contesta y nos quedamos unos segundos en silencio.- ¡Ah sí! ¡Ya se me olvidaba! Ya me había olvidado la razón por la que te he llamado… ¿Crees que a Cristopher le va a gustar que le lleve una gorra de los Gigantes de NY?- Es un cielo.
- ¿Bromeas?- digo.- ¡Le va a encantar! Eres muy amable.- le digo.
- Perfecto.- dice.
- Muchísimas gracias, Finn.
- ¿Por la gorra? No es nada mujer. Ya sabes que tengo contactos.- se ríe.
- No por la gorra sino por haber aparecido en mi vida.
- Rach…- intenta decir algo pero lo interrumpo.
- No, Finn. Simplemente, gracias. ¿Vale?
- Vale.- contesta.
- Hasta luego, Finn.
- Hasta luego, Rach.- y cuelgo el teléfono.
Me meto en la ducha y luego voy a despertar a Cristopher. ¡Cada vez falta menos!
POV FINN
Cuando termino de hablar con Rachel voy hacerme el desayuno y justo cuando pongo a freír los huevos, oigo que mi móvil vibra. Ojalá que sea un mensaje de Rachel. Pero no. No es un mensaje de Rach, sino que es de Puck:
¡Ei tú! Individuo que no sabe divertirse,
James hace una fiesta hoy en su casa. ¿Por qué no vienes? Sólo un rato, te juro que no te presentaré a ninguna chica si es que no quieres, claro;)
Vamos tío, desátate un poco.
Puck
Será idiota. ¿De verdad cree que voy a faltar a mi cena con Rachel por salir de fiesta? Debe haber perdido el juicio. Cojo el móvil y le contesto un claro "¡No! Recojo los platos y voy al gimnasio que tengo en casa para hacer unos ejercicios para luego darme una ducha por estar presentable esta noche.
Mientras estoy bajo el agua pienso en mi amigo. ¿Qué le está pasando? Últimamente se está pasando de la raya. ¿A qué estará jugando? Si comete otra infracción el entrenador lo va a suspender. ¿Por qué está montando todos estos espectáculos estos últimos días? Y lo más importante ¿por qué quiere incluirme en todas sus salidas? ¿Será porque tiene celos de mí porque haya encontrado a la chica que he buscado todo es tiempo? ¿O puede que me tenga envidia de que sea titular y él no? No entiendo absolutamente nada, y por este motivo el lunes, después del entrenamiento voy a hablar con él y le voy a dejar las cosas claras. Sé que no está bien y al fin y al cabo es mi mejor amigo, me preocupo por él.
Ay Noah Puckerman… ¿Qué voy a hacer contigo? Vas a matarme en dos días…
POV RACHEL
¡Al fin ha llegado el momento! Hemos quedado con Finn dentro de 15 minutos y yo no puedo estar más contenta. Durante todo el día, Cristopher ha intentado convencerme para que le diga el nombre de mi novio y aunque haya habido veces en las que me hubiera gustado contestarle, me he callado para reservar el misterio hasta el final.
- ¿Enserio qué no me lo vas a decir?- dice por enésima vez Cristopher.
- No.- le contesto mientras acabo de hacer la cena- Y menos ahora que apenas faltan 15 minutos para que llegue y ahora para la mesa que no falta nada para que venga.
- Si, mamá.- dice.- Pero al menos dime si es una buena persona.
- Pues claro que es una buena persona.- le contesto como si fuera lo más obvio del mundo.
- ¿Enserio? Porque la última vez también lo creías y mira qué te paso.- contesta.
- ¿A qué te refieres?- le pregunto sin entender.
- Me refiero a papá.- dice y me giro para mirarlo.- Estuviste con papá des del instituto hasta que te abandonó. Bien que creías que era una buena persona, ¿no? Y mira lo que te hizo.- me he quedado de piedra. No sé qué decirle, pero lo cierto es que tiene razón. Sin embargo, Finn no es como su padre; es muchísimo mejor.
- Si.- le digo.- Tienes razón. Pero Cristopher, mírame.- me mira.- Este chico es distinto. Él me ha hecho sentir cosas que nunca sentí, ni siquiera con tu padre. Cuando estoy con Finn me siento la mujer más maravill...
- ¡Ajá! Así que se llama Finn ¿eh? Te he pillado, mamá. ¿Ves cómo siempre consigo lo que quiero?- ¡No puede ser! ¡Me ha engañado! ¡Acabo de caer como una tonta en una trampa hecha por mi propio hijo! ¡No me lo puedo creer!
- ¡Cristopher Daniel Berry! ¡Te voy a matar!- le digo haciéndome la enfadada. Pero lo cierto es que no puedo enfadarme con él y menos siendo tan feliz.
- ¡No!- empieza a correr por toda la cocina y yo voy detrás de él hasta que lo alcanzo y caemos al suelo.
- ¿Sabes cuál es el castigo por haberme engañado?- le pregunto y él niega con la cabeza.- ¡Cosquillas!
- ¡No!- y le hago cosquillas y él sólo ríe y ríe. Él, es simplemente lo más importante de mi vida. Nos quedamos unos segundos así hasta que nos levantamos del suelo y seguimos con lo que estábamos haciendo.
Al cabo de unos minutos suena el timbre. Le digo a Cristopher que espere en la cocina, me quito el devantal, voy a abrir la puerta y allí está él, guapísimo como siempre. Lleva una camisa de color blanco, unos pantalones negros, unos zapatos de charol y una bolsa en su mano derecho. Es perfecto.
- Hola, cariño.- le doy un beso.
- Hola, preciosa.- me sonríe.
- Pasa.- le digo.
- Perfecto.- contesta. Y justo en el momento en qué le iba a decir una cosa, aparece Cristopher como una bala y cuando nos ve a Finn y a mí grita: "Dios mío, si es Finn Hudson". Finn sólo sonríe.
POV FINN
Estoy delante de la puerta de su casa, cojo aire y toco el timbre. Rachel me abre y ¡madre mía está preciosa! Lleva un jersey de color negro, una falda del mismo color y el pelo suelto. ¡Me encanta! Nos saludamos con un beso y cuando entro veo a su hijo corriendo hasta nosotros y gritando "Dios mío, si es Finn Hudson". Tengo que admitir que estoy un poco asustado ahora mismo.
- Está bien.- dice Rachel sonriendo.- Finn.- me toca el brazo izquierdo.- Este es Cristopher.- le coge el brazo a su hijo.- Y Cristopher, este es Finn.
- Encantado Cristopher.- le digo agachándome para ponerme a su altura y le doy la mano. Sin embargo, él está tan asombrado que sólo me da la mano y no me dice nada.
- ¡Cristopher!- le dice Rachel.- ¿Qué se dice?
- Lo siento, Sr. Hudson. Yo también estoy encantado de conocerle.- me río por el hecho de que me haya llamado señor.
- Puedes llamarme Finn, hombre. ¿Vale?
- Vale.- dice con una sonrisa.
- Choca estos cinco.- le digo y él simplemente lo hace. Veo como Rachel se ríe.- ¿Sabes, Cristopher?
- ¿Qué?- dice casi saltando de la alegría.
- Te he traído una cosa.
- ¿Enserio?- dice incrédulo.- ¿Y qué es?- busco en la bolsa que llevo y le saco la gorra del equipo.
- Ten.- se la doy.- Es una gorra de los Gigantes de NY con el número 8 en el centro, porque el 8 es tu dorsal ¿Cierto?
- ¡Sí!- dice cogiendo la gorra.- ¿Cómo lo has sabido?- se pone la gorra.
- Me lo ha contado un pajarito.- miro a Rachel y los dos nos reímos.- ¿Te gusta?- le pregunto.
- Mucho.- responde.- Muchas gracias, Finn.
- De nada.
- Bueno.- dice Rachel.- Será mejor que vayamos a cenar.- y entramos los tres en la cocina.
- ¿ Qué hay de cenar?- pregunta Cristopher.-
- Cayos.- responde Rachel y yo me río.
- ¿Qué es lo que te hace tanta gracia, Finn?- pregunta Rachel en broma.
- Nada. Tranquila.- le guiño un ojo.- ¿Y quién ha parado tan bien la mesa?- pregunto sabiendo que ha sido Cristopher. Rachel me ha contado más de una vez que él siempre la ayuda con la casa y que una de las tareas que hace es poner la mesa.
- ¡He sido yo!- dice el niño orgulloso.
- ¡Pues menudo crack!- digo y él sólo sonríe.
- ¡Venga chicos sentaos!- dice Rachel. Nos sentamos y Rachel sirve la comida.
- ¡Vamos Finn! ¡Haz los honores! Dinos como sabe.- dice Cristopher.
- Está bien.- lo pruebo y la verdad es que está buenísimo.- Esta riquísimo.-les digo.- Felicidades, Rachel. Te ha salido perfecto.- la cojo de la mano y le doy un beso en los nudillos.
- Gracias, Finn.- y nos miramos a los ojos durante unos segundos.
- ¿Y cómo va el equipo, Finn?- pregunta el niño.
- Muy bien. Los chicos están entrenando muy duro y este esfuerzo se ve reflejado en el campo.
- ¿Vais a ganar otra vez el campeonato?- pregunto Cristopher entusiasmado.
- No lo sé.- le digo sinceramente.- De momento, tenemos que ir haciendo nuestro trabajo y a ver cómo nos van las cosas.
- ¡Seguro que lo ganáis! Te tienen a ti…-dice.
- Gracias por el voto de confianza, pero somos un equipo no sólo yo. Además, yo también tengo días malos, no te creas.
- ¡Pero si eres Finn Hudson!- insiste.- Tienes el récord de yardas de la historia de la liga y eres el Quarterback que ha hecho más Touchdowns de la historia del futbol. ¡Eres un fenómeno! Para mí, eres el mejor Quarterback de la historia.
- Creo que vas muy deprisa, Cristopher. Ha habido y aún hay muchos Quarterbacks muy buenos como Tom Brady, Dan Marino y el mismísimo Joe Montana. Aunque haya hecho todos estos récords, dudo tener más técnica que estos jugadores.
- Pero…- intenta decir.
- ¡Anda Cristopher! Come un poco y no hables tanto. Además deja de agobiar a Finn.- le dice Rachel.
- Tranquila, Rach.- le digo.- No me molesta en absoluto.
- ¿Ves mamá?- dice y yo me río.- ¿Finn?
- ¿Sí?
- ¿Un día de estos me podrías enseñar algunos trucos para mejorar mis pases?- pregunta con timidez.
- ¡Pues claro!- le contesto.- ¿Pero sabes cuál es la habilidad más importante qué debe tener un Quarterback?- niega con la cabeza.- Inteligencia.
- ¿Enserio?- pregunta.
- Sí. Si sacas buenas notas en el colegio vas a ser un Quarterback de primera. Así que el consejo que te doy es que estudies.
- ¿De veras?
- De veras. Mira. Cuando jugué en Columbia, estudié sociología y lo que más ilusión me hizo es sacarme una carrera universitaria, por encima de los campeonatos y las victorias.
- ¡Vaya!- dice asombrado.- ¡Pues te juro que voy a sacar las mejores notas del mundo!
- No lo dudo.- le digo.- Estoy seguro de que eres un chico muy listo y de que no tienes ningún problema en el colegio.
- No. No los tiene.- interviene Rachel.- La verdad es que sus profesores sólo dicen maravillas de él.
- ¡Pues perfecto! – digo y nos quedamos unos segundos en silencio.
- Ahora entiendo porque me mi madre ha estado tan distraída estos días.- dice Cristopher.- Ya era hora que estuviera con un hombre y más con un hombre como tú. Sin embargo, debo decirte Finn Hudson, que el hecho de que seas el Quarterback de mi equipo favorito no te hace inmune de las consecuencias que puedes llegar a tener si le haces daño a mi madre.- Me quedo atónito. ¿Cómo un niño de 8 años puede ser tan directo? La verdad es que no sé qué decir.
- ¡Cristopher!- le dice Rachel mirándome.- Lo siento Finn.
- Tranquila, Rachel.- le digo y miro a su hijo.- Entonces, Cristopher Berry, te prometo no hacerle daño a tú madre. Hagamos un trato. Si le hago daño a tu madre dejaré que me pegues con lo que quieras.
- Trato hecho.- dice Cristopher y nos damos la mano derecha cerrando el trato.
- ¡Estáis locos!- dice Rachel poniéndose las manos en la cara.
- Sí, mamá. Pero lo estamos por ti. ¿Verdad, Finn?
- Exacto.- le contesto.
El resto de la cena la pasamos entre risas y bromas y cuando acabamos los ayudo a recoger pese a la insistencia de Rachel de que yo no debo hacer nada porque soy el invitado.
Parece mentira que haya estado tan nervioso para este momento. ¡ Si ha sido increíble! Estoy ansioso para repetirlo.
POV RACHEL
Ha sido incluso mejor de lo que esperaba. Los dos han congeniado a la perfección, y lo mejor de todo es que Cristopher está feliz. No hay nada que haga más feliz a una madre que ver a su hijo feliz y más si es porque ha conocido al chico con el que sale.
Estaba segura de que Cristopher adoraría a Finn, pero no con esta intensidad. Soy simplemente, la mujer más feliz del mundo.
- Bueno.- dice Finn.- Creo que tendría que irme ya.
- ¿Por qué?- pregunta Cristopher.- Si mañana no tenéis partido.
- Consejo número 2. Dormir al menos 8 horas diarias.- le contesta Finn con una sonrisa.
- Lo recordaré.- dice Cristopher.
- Bien. Pero creo que debería irme ya.
- Vale. Pero prométeme que vas a venir más a menudo.- le dice Cristopher.
- Te lo prometo.- le contesta Finn y yo sólo puedo sonreír encantada. Son perfectos, los dos.
- Adiós, Finn.- dice Cristopher.
- Adiós, Cristopher.- chocan las manos y luego el niño se va a dormir dejándonos a mí y a Finn a solas.
- Bueno, Rach. ¿Crees que he pasado el examen?- pregunta con una sonrisa.
- No lo has pasado. Has sacado un diez.- digo rodeando su cuello con mis brazos y dándole un beso.- Has estado perfecto.- digo al separarnos.- A parte de los cayos, se te da todo bien.- se ríe.
- Sí.- dice.- Que por cierto me tienes que pasar la receta de hoy.
- Cuando quieras.- y nos volvemos a besar pero esta vez con más intensidad, tanta que nos tenemos que separar.- ¡Uff! Mejor que te vayas antes de que las consecuencias sean irreversibles porque más enamorada de ti no puedo estar ahora mismo.
- Yo tampoco.- me da un beso corto en los labios.- Adiós, Rach.
- Adiós, Finn.- digo mientras está saliendo por la puerta.
- ¡Ah! Y una cosa más.- dice deteniéndose.
- ¿Cuál?
- Yo también te doy las gracias por haber aparecido en mi vida y por haberme dado una oportunidad. Te quiero.
- Yo también te quiero.- nos damos un último beso y se va. Yo me quedo en la puerta de mi casa sonriendo como una tonta.
Finn Hudson, no puedo describirte con palabras sólo puedo decirte que "Te quiero". Te quiero como nunca creí querer a nadie, te quiero más que a mí misma, ¡te quiero, te quiero y te quiero!
