HE vuelto!, ya sé que me ausente mucho tiempo, pero regrese, esto de crecer no están divertido. Espero les guste este cap y aclaro que es el último capítulo donde habrán recuerdos, la historia ya entro en su hilo de tiempo normal y el final está muy cerca.

Poco más de un año antes…

así que he pasado el último año intentado recobrar mi vida, ya sabes, me mude, corte todo contacto con el innombrable, conseguí el trabajo de mis sueños, creo que todos los cambios me han ayudado, siento que soy una mejor persona, soy más madura ― dije triunfante, la única respuesta que escuche fue el sonido de un chupón.

Había sido invitada a la boda de una compañera del trabajo y ya que Terra milagrosamente había conseguido una cita me encontraba ahí, sola con la única compañía que la de un bebe de once meses que me ha estado escuchando por las últimas dos horas.

Soy patética lo sé ― un pequeño hilo de baba se escurrió de entre sus labios, me pregunto si se ríe de mí.

¿Kairi? ― escucho mi nombre y al girarme veo a mi antiguo compañero de escuela, Sora, se veía distinto, más maduro y alto, a decir verdad lucia muy apuesto con ese traje, una camisa blanca con chaleco azul rey igual que el pantalón y zapatos negros, la corbata ahora lucia algo desecha, supongo que el cómo las personas normales estuvieron bailando y no sentadas en una mesa rodeada de extraños contándole o más bien traumando a un infante sobre su vida amorosa.

Sora, esto es…valla, cuanto tiempo, no sabía que estaba en la ciudad ― me levante de mi lugar emocionada de encontrarme con alguien con quien si quería conversar.

Si bueno, me mude hace como tres meses, ahora soy arquitecto y trabajo para una pequeña compañía ― dice tomando de mi brazo mientras comenzamos a caminar ― además esta es la boda de mi prima ― sonríe saludando a los invitados que nos miran alegres y no puedo evitar sonrojarme ―por cierto, ese vestido azul te queda genial ― su sonrisa sigue siendo la misma de siempre y no puedo evitar sonrojarme aún más fuerte.

Gracias, tú también te vez bien de traje y no en un atuendo de mesero ― ambos reímos con fuerza al recordar aquella fiesta de disfraces, por las siguientes horas conversamos en el jardín, el me reto a robarme una botella y lo hice, nos sentamos en una gran mecedora viendo el cielo un poco nublado y conversando de lo que había sido nuestras vidas los últimos años.

Me conto que se había ido al extranjero a estudiar y una vez que termino decidió volver, que había tenido un par de novias pero las relaciones no funcionaron bien, que sus padre se habían retirado y ahora viajaban por todo el mundo. Yo le conté sobre mi relación con Riku, fue paciente y escucho todo, TODO lo que le dije, las idioteces que hice, la enfermedad de mi madre y mi decisión por iniciar de nuevo.

Nadie dijo que crecer fuera fácil, todo es más sencillo de niños, lo único que te preocupaba era no repetir las estampitas del álbum y que las cometas no quedaran atoradas en algún árbol ―

sí, pero supongo que así es esto ―

Siempre me pareció un imbécil ― dijo bebiendo directo de la botella ― es decir, siempre te dejaba sola, era como si sus asuntos siempre fueran más importantes que los tuyos, además tu siempre te has merecido algo mejor ―

bueno, gracias ― digo arrebatándole la botella de las manos y bebiendo un trago ― fue complicado de entender, en la época en que lo conocí no lo estaba pasando muy bien, mis padres habían firmado el divorcio luego de años de estar separados y ahí entendí que nunca tendría esa familia feliz que siempre había deseado, mi mejor amigo estaba por mudarse, yo tenía ataques de ansiedad todo el tiempo y tomaba ansiolíticos, conocer y estar cerca de Riku de un modo de ayudo, al menos de un modo lo hizo ―

El me miro sorprendido, luego tomo la botella nuevamente ― aun así es un idiota ―

Yo reí, Sora era un gran chico, me sentía tan cómoda con él, apuesto que todas las demás chicas que nos miraban se morían de envidia al verme ahí solo con él.


A pesar de las insistencias de Sora me fui a mi departamento en cuanto amaneció, la noche anterior había sido un caos total, no le di muchos detalles de mi reencuentro con Riku, como siempre me escucho y abrazo durante toda la noche hasta que me quede dormida.

Apenas entre a mi departamento corrí hasta mi computadora, la encendí y abrí mi antigua cuenta de correo, tenía años que no la usaba, fue una suerte que recordara la contraseña, busque los correos que según Riku me había mandado, efectivamente, tenía cerca de treinta correos de el; me quede paralizada, no sabía que hacer ¿los leo? ¿Los elimino sin más? Fue un dilema en el cual me debatí por más de una hora.

Tome mi teléfono, necesitaba hablar con alguien, marque a Namine, espere que contestara y cuando lo hizo fue la voz de un chico que me respondió.

Nam?― pregunto confundida, escuche algo de ruido y luego la voz de mi adorada prima.

Kairi ¿Qué pasa? ― Su voz sonaba nerviosa.

Yo no pude evitar reír ― así que él es el famoso Roxas ― de nuevo reí ― si estas ocupada yo puedo marcar más tarde ―

¡no! es decir, dime que pasa

es sobre…Riku y Sora ― dije más nerviosa que ella.

Hubo un momento de silencio, no me agradaba, Namine odiaba a Riku ― ¿qué pasa con Riku?― pregunto claramente molesta ― escúchame Kairi, no me importa que pase por tu cabeza en este momento, Riku es pasado, Sora presente, no vayas a caer de nuevo con ese idiota y yo misma te enterrare con vida― algo me decía que hablaba enserio.

de acuerdo, entiendo ― digo nerviosa ― ya estoy mejor, no te preocupes por mí y sigue con lo tuyo ― rio un poco y cuelo antes de escucharla gritarme algo.

Sigo mirando aquellos correos que Riku me envió hace algunos años, definitivamente no puedo pensar ahora, necesito un baño caliente, una copa de vino y un par de horas de sueño.

Había entrado en la tina y empezaba disfrutar de la espuma y esas esencias de lavanda, puse algo de música para relajarme, algo de Mario Ojeda estaría bien.

"Sé que no está bien saltarse normas

Y sin argumentos protestar

Traigo una bomba entre las manos y no quiero molestar

El dolor es parte de la infancia

Las arrugas cosas de la edad

Todo lo que ocurra entre nosotros, una posibilidad

Tengo mariposas en el cuerpo

Una copia de tu cicatriz, ganas si es contigo hasta de huir

Y perdernos hasta que la gente nos eche de menos

Desnudarnos con el alma en modo vuelo

Declararnos enemigos del invierno y esperarte cada beso como si fuera el primero

Encontrarte en mis cuadernos, no olvidarnos de ser eso que siempre quisimos ser"

Desde que Sora me dedico esa canción se ha vuelto de mis favoritas. Comenzaba a tararear la canción mucho más animada, al diablo con el Psicólogo, un buen baño y una copa de vino siempre será la mejor terapia.

A pesar de estar más relajada no podía dejar de pensar en lo que haría, lo más sensato era borrarlos sin leerlos, pero de nuevo esa maldita vocecilla que no quería callarse me reclamaba ¿y si hubiera algo ahí que te hubiera hecho quedarte?

Me sumergí completamente en la tina, poco tiempo después salí y me coloque mi bata de baño, camine descalza por mi departamento, mi pequeño departamento el cual pronto dejare, sentía nostalgia, este lugar era especial para mí.

El timbre sonó y al abrir la puerta vía Sora con una bolsa de comida china, el sonrió al verme más animada, le pedí un momento en lo que terminaba de vestirme.

Creí que todo estaría bien, pero no, como ya me he cansado de repetirme alguien halla arriba me odia, apenas regrese a la sala ya vestida Sora estaba delante de mi computadora, leyendo lo que había en ella y entonces recordé…había dejado los correos de Riku abiertos…Mierda.

― puedo preguntar ¿Por qué tienes los mensajes de el? ― Su tono era molesto, estaba intentando no explotar.

― Yo…no sé que decir ― y en verdad no sabía que decir.

Sora cerro los ojos y al volverlos a abrir los tenía algo rojos ― yo te amo… pero siento que tu aun sigues encerrada en tu pasado y siento que lo amas más que a mi ―

Sentí pánico pero no sabía cómo reaccionar ― yo solo… es que el… yo solo quería saber ―

― ¿has escuchado algo de lo que dije?― oficialmente Sora había perdido la paciencia ― ¡DIJE TE AMO! ¡Joder Kairi, no puedo seguir con esto si tú te niegas a soltarlo, no soy Riku, no soy tu padre, no soy todos los fantasmas de tu pasado! es lo que he intentado que sepas este tiempo― dijo al final con un tono bajo.

― lo siento… lo intento de verdad― en este punto ya ambos estábamos llorando.

― yo también lo intento…y no sabes lo jodido que es amar con una maldita locura a alguien que simplemente se encierra en si misma, cada que intento acercarme a ti te alejas más y más… sé que lo intentas pero la forma en como lo haces me lastima ― me miraba fijamente y lucia tan roto, no de nuevo pensaba, por favor Kairi, no le rompas el corazón a el…de todos no a el ― si no estás segura entonces… entonces lo mejor será que ya no estemos juntos ―

Fue como si mi cabeza no fuera capaz de procesar las palabras, quería decirle algo pero en estos momentos el silencio parecía ser lo más honesto, algo dentro de mi ser me decía, no, me gritaba que Sora tenía razón.

― lo siento ― fue lo único que pude pronunciar.

― yo te amo... si algún día logras decidirte… si en verdad soy yo quien quede al final de toda tu limpieza… por favor dímelo― y lo que me hizo reaccionar fue el sonido de la puerta cerrándose,

― Sora ― susurre antes de caer de rodillas y dejando que mi cuerpo de llenara de espasmos a causa del llanto.


Una suave llovizna comenzó a caer, fue en un impulso pero lo tome del brazo, me quite los tacones y le pedí que bailara conmigo.

Hasta donde yo recuerdo eres tu quien me debe un baile ― dijo mientras ponía sus manos en mi cintura.

era una fiesta de disfraces, no es como si fuera una buena oportunidad de hacerlo, además, ahora te lo estoy compensando, no estoy con un tonto disfraz, no hay licor barato ni adolecentes idiotas intentando partir una sandía con la cabeza ―

Comenzamos un baile lento sobre el pasto mojado, la música que llegaba desde el salón era suave ― ¿sabes algo? ― Yo lo mire pidiendo que continuara ― es algo tonto pero…tú me solías gustar… tenias…tienes una rara locura…eres hechizante ―

Yo no respondí nada al principio, se supone que el amor y yo habíamos roto relaciones, pero de algún modo mi corazón se sintió feliz como hacía mucho no lo estaba, fue como si sus palabras me hubieran armado y desarmado en un segundo.

y que harás al respecto ― le dije con voz suave retándolo.

No dijo nada más, me acerco más a el y lentamente fue bajando el rostro para besarme, sentí que tomaba mi cintura con fuerza para poder alzarme un poco, mis pies dejaron de tocar el suelo, mi mente también y mi corazón, mi corazón me decía que al fin estaba bien.


Espero les haya gustado, esta historia me es muy difícil de escribir, al final les contare la razón, en fin, faltan muy pocos capítulos para que termine, las cosas a Kairi no le han salido muy bien, estén atentos al siguiente cap.

Muchas gracias por ser tan pacientes y prometo no ausentarme tanto. Agradezco sus comentarios infinitamente, Lean y sean felices.

watch?v=GUb1Kdl5d8g- este es el video de la canción que Kairi oía en la bañera, es una canción hermosa.