Último capítulo, disfrútenlo!

Disclaimer: Skip Beat y sus personajes no son de mi creación, pertenecen a la creativa mente de Nakamura Yoshiki sensei!


Cuando terminé de confesar mi verdad a Kyoko, esperé en silencio con la cabeza gacha y mis manos entre lazadas, mirando al piso incapaz de ver sus reacciones, esperando su respuesta, creía que me asaltaría en preguntas, que me gritaría o que tal vez me golpearía por ocultarle durante todo este tiempo que yo era Corn, incluso muy en el fondo de mi corazón tenía la esperanza de que en ese momento me abrasara.

La noria se detuvo y abrió sus puertas, yo seguía sentado con la cabeza gacha y las manos entre lazadas. Kyoko se puso de pie, pensé que se me iba a acercar y cerré los ojos, caminó con paso firme fuera de la noria. Segundos, solo segundos tardé en darme cuenta de lo sucedido, ella salió corriendo, huyendo de mi, corrí buscándola, intentando alcanzarla, pero no la encontré, la busqué desesperadamente por todo el parque, luego me fui al hotel, ya eran cerca de las 10 de la noche, debía de estar allá. Cuando llegué ella no estaba, se había ido y llevado todas sus cosas. Ese día Setsuka Heel no volvió al cuarto del hotel, nunca más.

Esa noche recibí una llamada de Lory, me habían solicitado para filmar en Hollywood, en una semana más debía tomar un vuelo a Los Ángeles y filmar en una película que se terminaría de rodar en 6 meses, después de esa película, tenía dos contratos más en Estados Unidos.

Llamé a Kyoko, innumerables veces, su celular sonaba apagado, la fui a buscar a su casa, no estaba allí, me conseguí el numero de Kotonami-san y tampoco estaba con ella, al menos eso fue lo que me dijo.

Una semana después me encontraba junto al director Konoe, los protagonistas de Tragic Marker y Takerada Lory en una de las oficinas de LME, solo esperábamos a Setsu, a los presentes les parecía extraño que ella no se encontrase con su "nii-san" como de costumbre, cuando ella entró con paso firme y caminar de modelo, mi corazón latió con fuerza al verla, esta era la oportunidad perfecta para arreglar las cosas, debía evitar que se alejara de mi, juré que lucharía contra el destino y contra dios, pero ¿Qué podía hacer si era ella, quien me impedía acercarme?

Se sentó junto a mí dándome una leve sonrisa, la miré por el rabillo del ojo y le sonreí de vuelta como lo haría Caín Heel, ella estaba en modo Setsuka, la conocía bien, ella no era Kyoko.

Cuando estábamos en la conferencia de prensa, sentí que casi se me partió el corazón. Sus palabras me alejaban cada vez más de ella, ya había luchado contra el destino, había ido en contra de dios mismo para estar con ella, pero era ella quien no quería tenerme cerca.

Debía hacer mi último intento. La vi a lo lejos cuando iba entrando a los vestidores por lo que si tenía que hablar debía ser ahora o nunca, la esperé fuera de los vestidores, necesitaba hablar con ella, decirle que la amaba, que era todo en mi vida, que una sola palabra suya podía impedir que me fuera a California o nunca más volver.

Cuando salió de los vestidores me encontraba apoyado en una de las paredes, llevábamos una semana sin vernos, ni dirigirnos la palabra después de que confesara mis sentimientos y mi historia a Kyoko en la noria.

—Hizuri-san, buenas tardes— me dijo Kyoko haciendo una de sus perfectas reverencias.

—Kyoko-chan, mis sentimientos por ti no han cambiado, pero una sola palabra tuya basta para hacerme desistir y no volver a molestarte nunca más en la vida— la miraba fijamente, esperando que ella fuera capaz de detener el destino que intentaba separarnos nuevamente.

Kyoko me miró y dijo —Kuon…— bajando la cabeza prosiguió —Yo…— haciendo una pausa continuó —Usted no puede amarme Hizuri-san, se que usted a ama a una chica de preparatoria que es menor que usted, lo sé porque ¡yo soy Bo!

No podía creerlo, ¿ella era Bo? El pollo al que le había confiado más de un secreto ¿era ella?, ¿entonces todo este tiempo ella sabía de mis sentimientos? No, no lo sabía, ella sabía que estaba enamorado de una chica de secundaria menor que yo, pero nunca le dije quien era, ni mucho menos le di referencias de quien podría ser —¿Tú eres el pollo?— le dije aún incrédulo.

—Siento no habérselo dicho antes, pero todos tenemos secretos— las palabras de Kyoko salieron con un dejo de resentimiento —¿No es así Corn?

Ah! Ahí estaba, seguía molesta por haberle mentido y ocultado que era Corn, decidí aclarar lo del pollo, antes de que siguieran habiendo más malos entendidos —Pero esa chica de la que te hablé eras tú— le dije, estaba cada vez más desesperado, me dolía el pecho y ver la indiferencia de Kyoko me causaba más dolor. Miré hacia otro lado, sabía que si seguían así, me iba a decir que no me amaba, que era un mentiroso, que la mantuve engañada todo este tiempo, no quería alejarla más de lo que ya estaba. —Lo entiendo Mogami-san, no te molestaré más… sayonara.— dando media vuelta salí por la puerta de LME.

Cuando llegué al estacionamiento Yashiro me miró con preocupación —¿Y qué has decidido? Por tu cara veo que te fue mal con ella, ¿al menos le dijiste que te vas a California?

Suspiré pesadamente —No, no se lo dije— abrí el auto —Te llamo cuando llegue a Los Ángeles— entré al auto y me dirigí a mi apartamento.

Iba entrando al aeropuerto Narita, cuando traspasé la puerta estaba ella de pie, mirándome a los ojos, estuvo esperando a que llegara, pero ¿qué hacía aquí? Me sonrió tímidamente y luego se acercó a mí, no podía apartar la vista de sus ojos color ámbar que me miraban como queriéndome decir algo


Ese día cuando me decidí a darle una oportunidad a mis sentimientos y a Kuon, corrí como nunca antes, debía alcanzarlo, cuando llegué al estacionamiento Yashiro-san me dijo que ya se había dio que esa noche viajaba a California, su vuelo era a las 18:00 de la noche desde el aeropuerto Narita eran las 17:15, no alcanzaría a ir a su departamento, decidí ir directamente al aeropuerto y enfrentarme a él.

Cuando lo vi entrar por la puerta del aeropuerto y me vio se quedó estático, como si estuviera viendo un fantasma. Le sonreí y me acerqué a él.


Se miraban fijamente el uno al otro, Kyoko comprendía que Kuon estuviera sorprendido de verla, más aún cuando esa misma tarde ella, le había alejado dos veces.

—Yo … te amo Kuon— Kyoko se sonrojó al decir estas palabras, era ahora o nunca, tenía solo 15 minutos para poder decirle a Kuon que sus sentimientos eran mutuos.

Kuon tomó el rostro de Kyoko entre sus manos, lo acarició tiernamente y poco a poco se acercó a ella, en un suspiro le dijo —Te amo Kyoko-chan— sonriéndole cálidamente, le dio el más dulce de los besos, era un beso suave y lleno de amor, un roce en los labios que expresaba cuanto se amaban el uno al otro, ella lo abrazó por el cuello, se aferró a él no dejándolo ir nuevamente, no esta vez, ahora que se habían encontrado, no quería separarse de él.

—A los pasajeros del vuelo 403 con destino Los Ángeles favor de pasar a la puerta D— decía una voz femenina desde los alto parlantes del aeropuerto.

Kuon y Kyoko se separaron poco a poco, el posó su frente en la de ella, mirándola a los ojos y aún sosteniendo la cara de la chica entre sus manos.

—Ese es mi vuelo— agachó la mirada para luego volver a verla —Te prometo que volveré por ti— volviéndola a besar, esta vez en un beso que denotaba necesidad, la necesitaba, no quería dejarla ir.

Kyoko entendió sus sentimientos en ese beso, lo abrazó con fuerza, las lágrimas caían por sus mejillas, mientras él la abrazaba con fuerza.

—Volveré por ti, es una promesa— dándole un beso fugaz —Te amo.

—Y yo a ti Kuon— dijo Kyoko, notando como poco a poco Kuon fue soltando su agarre, tomando la maleta y tomándola de la mano se dirigieron a la puerta D

De ese día ya habían pasado tres años y Kyoko era una de las actrices más cotizadas de todo Japón.

Prendió la televisión del amplio departamento, mientras se dirigía al baño a ducharse, luego fue a la cocina a preparar el desayuno.

Viendo la televisión, tomó un poco de arroz en los palillos, mientras hablaban sobre el posible contrato de Hizuri Kuon para una nueva película en Hollywood, después de haber ganado el Oscar al mejor actor de Reparto por su interpretación de BJ en Tragic Marker, realizó dos trabajos más que le valieron el Oscar a Mejor Actor y de su posible incursión en una serie de la BBC, donde el elenco y lugar de filmación aún no estaban confirmados, sonrió al escuchar eso, luego comenzaron a hablar sobre el recientemente revelado compromiso de Kyoko-san con… en ese momento sonó su móvil, desviando su atención, era un numero que conocía.

—Moshi moshi Kyoko desu— respondió la chica, dejando de lado su arroz —Sí, estoy en el departamento, ¿a qué hora debo estar allá?— preguntó mientras bajaba el volumen de la televisión —Muy bien, nos vemos allá, hasta mañana— cortando la llamada con una gran sonrisa en los labios.

Salió del departamento como de costumbre con dirección al estudio de grabación donde protagonizaba el dorama número uno en audiencia en Japón.

Al día siguiente se levantó más temprano de lo usual, se duchó y dejó el desayuno preparado, guardándolo en el refrigerador, cogió las llaves del departamento y cuando se disponía a salir, la puerta se abrió.

—Pero si se supone que tenía que ir a recogerte al aeropuerto, me dijiste que llegabas en una hora más ¿Qué haces aquí?— preguntaba Kyoko mientras el chico de cabello rubio cerraba la puerta tras de sí, dejando la maleta a un lado.

—Cambié el horario del vuelo, quería estar lo más pronto posible contigo— dijo acercándose a Kyoko —Además ¿esta es forma de saludar a tu prometido Mogami Kyoko?

—Etto… gome… Pero es que me tomaste por sorpre…— la cayó de un beso tierno y suave — … sa— terminó de decir en un suspiro.

Se aferró a su cuello, lo había extrañado tanto, hacía casi medio año que no se veían, desde su cumpleaños numero 20, donde le regaló el anillo de compromiso y le pidió matrimonio.

Extrañaba sus besos, sus labios, su cuerpo.

—No sabes cuánto te extrañé amor— le decía el chico mientras depositaba besos fugaces por su cuello.

—Y yo a ti …— el alto joven la volvió a callar en un beso lleno de pasión y deseo, comenzó a llevarla hasta el cuarto, comenzó a quitarse la casaca y la camisa, mientras ella, se quitaba la blusa color rosa que traía puesta, sin dejar de besarse en ningún momento.

El chico la miró con deseo, comenzando a besar su cuello con dulzura, ella era su tesoro más preciado, así lo había entendido, no se volvería a separar de ella, no otra vez, después de todo lo que habían tenido que pasar para volver a estar juntos.

—Te amo Kyoko— le decía entre besos y caricias, la depositó en la cama con cuidado y continuó besándola con dulzura, se acercó a los senos de la joven, donde sacó el sujetador que los sometía, quedando ambos con sus torsos desnudos, el con su mano tocaba uno de los pezones de la chica, mientras que con su boca le entregaba placer al otro.

Ella recorría la magnífica espalda del joven, acariciando su cabello suave, suspirando de deseo y placer, mientras él recorría su cuello, pecho y senos con sus labios, tomando nuevamente sus senos, esta vez dando pequeños círculos en uno de sus pezones con su lengua.

Kyoko suspiró y dio un leve gemido de placer —Ahh— su amante continuó dándole placer esta vez bajando su mano en dirección a desabotonar el pantalón corto, cuando lo consiguió, se lo quitó, de paso quitándose él su pantalón,

Ambos ahora solo con una prenda de vestir, se miraban con pasión y lujuria.

Kyoko lo acercó su boca con vehemencia, lo necesitaba, lo deseaba, lo besó con ansiedad y pasión contenida, recorriendo cada lugar de su esculpido cuerpo con sus delgados dedos, sacándole roncos suspiros ante el roce a su acompañante. Comenzó a besar su cuello, luego su perfecto pecho, acariciando los abdominales definidos, casi como si fueran tallados, bajó hasta la zona más íntima del joven de dorados cabellos, donde introdujo su mano, dándole placer.

El joven devoró los labios de Kyoko, con ímpetu y deseo, quitó la última pieza de ropa que protegía a la actriz, y él se despojó de su ultima prenda.

Bajó desde el cuello de Kyoko a por su pecho, lamiendo uno de sus senos, haciendo que Kyoko se retorciera de placer bajo el atlético cuerpo del joven, luego continuó besando su abdomen, y después llegó a la intimidad de Kyoko, comenzando a lamer suavemente, luego dando círculos alrededor de su clítoris, donde le entregaba más placer a la mujer que amaba, ella no dejaba de jadear y gemir.

Siguió lamiendo y succionando, luego para darle más placer introdujo un dedo en la cavidad de la chica, lo movía de adentro hacia afuera, luego introdujo un segundo dedo, haciendo que Kyoko diera un gemido de placer, esto le llenó de lujuria, apresurando el movimiento de su lengua para darle cada vez más placer.

Comenzó a subir nuevamente por el grácil y delgado cuerpo femenino, para encontrarse en un salvaje beso, separó un poco más las piernas de su acompañante y esta elevó sus caderas para facilitarle la entrada.

La penetró con suavidad al comienzo, luego fue aumentando la velocidad y la fuerza de las embestidas, ambos jadeaban, ella lo tomó por los hombros acercándolo a ella.

—Mi turno— le dijo.

Salió de ella, y ella con cierta rudeza sensual lo hizo quedar debajo de ella, Kyoko se sentó a horcajadas sobre él, introduciendo toda su longitud dentro de ella, gimiendo al entrar por completo.

Comenzó a moverse para sentir más placer, estaban envueltos en un vaivén de caderas, que los excitaba cada vez más. Ver los delicados pechos de la chica moverse al compás de sus movimientos lo tenía al límite, si bien los senos de su chica no eran grandes, eran lo suficientemente atractivos para él, como para enloquecerlo de pasión.

Ambos estaban cerca del clímax, el comenzó a embestir con más fuerza, mientras que ella apoyó una mano en la cabecera de la cama para agilizar su marcha. Él la tomó por la cintura dejándola nuevamente debajo, volvió a penetrarla con más fuerza, mientras que con una de sus manos tocaba el clítoris de la chica, ella reprimía un gemido de placer mordiéndose el labio inferior, al verla el chico la encontró tan terriblemente sexi que ya no podía aguantar más. Continuó tocándola y penetrándola a la vez haciendo que llegara al orgasmo, arqueando su espalda al sentir la corriente de placer que nacía en su vientre y recorría su cuerpo de la cabeza a los pies, segundos más tarde él sentía el éxtasis y el placer del tan ansiado orgasmo.

Ambos estaban extasiados, mirándose el uno al otro, el cuerpo del joven de cabello rubio cayó exhausto sobre el de Kyoko —Te extrañé— dijo depositando un tierno beso sobre los labios de su prometida.

Ella miró los azules ojos del que pronto sería su esposo y sonriendo le dijo —Yo te extrañé aún más Kuon.

Abrazándose mutuamente con fuerza.

Dos horas después en el pasillo del edificios de departamentos, Yashiro Yukihito miraba la placa de la puerta con el nombre impreso que decía "Tsuruga", suspiró

—Le tendré que decir a Kyoko-chan que deberán cambiarlo por Hizuri.

—Déjalos relajarse un momento Yashiro-san, todavía falta medio año para la boda— dijo Kanae, mientras sostenía los bocetos de trajes de novia y Yashiro tocaba el timbre.


Quiero agradecer a cada una de ustedes por leer este fanfic, muchas gracias por sus reviews, me hicieron reír muchas veces con sus comentarios! Me dieron mucho ánimo para poder continuar escribiendo y terminar esta historia que comenzó como un pedido de mi amiga de la infancia VeroCorpse, quien es una romántica empedernida, yo en cambio soy la tsundere xD.

Personalmente me gusta el shounen y el seinen (soy lectora fanática de estos géneros, incluso soy de las que está en contra de las parejitas dentro de Bleach o Naruto xD quizás en eso me parezco a Kyoko en mi cruzada en contra del amor xD), por lo tanto este manga es mi primer shoujo/josei en leer por voluntad propia, confieso que durante mucho tiempo (años) busque uno que me mantuviera expectante en que iba a suceder con la pareja principal y este es el primer manga en su género que lo consigue, Gracias VeroCorpse por mostrarme este gran manga! Debo admitir que este género no es de mis gustos personales, pero Skip Beat me conquistó! y Ren/Kuon lo amooooooo! (me transformé en una fangirl, lo se es mi parte dere xD)

Agradezco cada uno de sus mensajes y sus buenos deseos, espero que este fic les haya gustado y que en un futuro no muy lejano pueda seguir escribiendo, aún tengo 1 lemon pendiente de Code: breaker como también tengo pendiente mi tesis Y.Y la cual dejé de lado mientras escribía xD (creo que mi profe me regañará una vez más)

En fin, lo pasé estupendo leyendo sus comentarios, y escribiendo algo que les gustó mucho, quizás me pasé con el lemon (si me convertí en una pervertida u.u), no lo sé, pero a ustedes les gustó (admítanlo también son unas pervertidas xD) y sinceramente espero que este final les guste porque me gustaría que Nakmura sensei por lo menos pusiera en el original aunque sea un poquito de lo que yo quise expresar en estos 11 capitulos.

Un beso gigante para todas y un abrazo de oso!

Nos leemos despues :D