Los personajes le pertenecen a SM, la historia es mía.
Se prohíbe la reproducción parcial o total de esta historia sin mi consentimiento.
Capítulo #10
BellaPov.
Reinaba el silencio en esa sala, yo estaba intercambiando miradas con Jacob, y él me sonreía de lado.
Rosalie se veía bastante molesta, al igual que Emmet, que aún sostenía a la chica, y me pregunto por qué.
¿Acaso ella intento pegarle a Edward?
Esta era una situación bastante incómoda, me sentía en medio de una pelea familiar… bueno, si se le puede llamar así.
- Irina vete de aquí - rompió el silencio Edward, vaya ya era hora que dijera algo coherente, todos los ojos pasaron a mirarlo – tú bien sabes que el hijo que vas a tener no es mío - suspiró – siempre hemos usado condón y siempre me cercioró que no se haya roto – esta vez se acercó un poco más a ella y le hizo un gesto a su padre para que la soltara.
Eso quiere decir que Edward se acuesta con muchas chicas, no sé porque ahora me sorprendo si ella bastante obvio.
Un chico tan apuesto como él debe usar su físico para atraer a muchas chicas.
El es de esos típicos muchachos que no se enamoran ni aman a nadie, pero le creo lo de la ''protección'' no parece un chico tan poco inteligente como para arriesgarse de esa manera.
- Así que por favor, vete de mi casa y vete a buscar otro padre - terminó de decir Edward y se alejó de la chica, ella estaba como en shock, seguramente no se espera eso, una pequeña sonrisa se coló por mi rostro.
Por alguna extraña razón me sentía feliz por eso que dijo Edward.
¿Acaso yo estoy empezando a sentir algo por el?
Eso NO puede pasar, yo no puedo sentir nada por un chico como él, no me lo voy a permitir.
La chica no dijo nada, dio la media vuelta y se dirigió hacia la puerta, Emmet y Rosalie la siguieron, seguramente para decirle, dos o tres cosas para que no vuelva a su casa, y mucho menos a esta hora.
Edward también volteó, sus ojos se encontraron con los míos, estuvimos unos segundo mirándonos sin despegar la mirada, hasta que yo no aguanté y miré a Jacob, el dejó de mirarme y se fue, seguramente a su habitación.
Unos minutos después Rosalie y Emmet volvieron con una cara de pocos amigos, estaba muy segura que ellos se sentían muy avergonzados y decepcionados, con su hijo.
Según me había contado Alice, ellos no la pasaban muy bien por culpa de su hijo, y ya veo porqué, Edward no era ningún santo.
Rosalie se sentó en uno de los sillones y Emmet hizo lo mismo, los dos suspiraron en modo de resignación.
- Lamento el que hayan tenido que presenciar este pequeño show - dijo Rosalie, ahora con una sonrisa en su rostro - esto ya se está haciendo costumbre, Edward siempre les rompe el corazón y ellas de alguna manera quieren que sufra - terminó de decir agachando la cabeza y poniendo sus manos en su rostro.
- No te preocupes - empecé a decir - te entendemos correctamente y te apoyamos en todo - terminé de decir y me acerqué a ella para abrazarla.
Claro que la ayudaría, ese chico tenía que cambiar su actitud de alguna manera, tenía que buscar algo que hacer para cambiar, porque si seguía así, la vida no le iba a traer nada bueno.
Estuvimos un rato más allí charlando, Edward no volvió a aparecer en ese tiempo y lo agradecí, no quería presenciar otra escena, simplemente porque no sabría cómo actuar. Jacob y yo nos despedimos de los chicos, pues ya era bastante tarde y tenía sueño.
Fue un rato agradable el camino a mi casa, los silencios con Jacob no eran nada incómodos, al contrario, los disfruté y la verdad es que, me encanta pasar tiempo junto a él.
Ya al frente de mi casa me quité el cinturón de seguridad y tomé mi bolso, abrí la puerta, pero cuando iba a salir una mano me detuvo.
- Gracias por esta noche, la verdad me agrada pasar tiempo contigo - dijo Jacob cuando voltee a verlo.
Tenía una sonrisa en su rostro y sus ojos miraban fijamente los míos.
No pude evitarlo y lo besé, se sentían muy cálidos sus labios, era una sensación a la cual ya me estaba volviendo adicta.
Para mi desgracia nos tuvimos que separar para tomar aire, mis mejillas estaban totalmente rojas, jamás en mis 30 años había besado a un chico así, por mis propios impulsos.
Pero me gustó.
Nos despedimos muy a nuestro pesar y camine hasta mi casa, me dijo que me llamaría pronto para planear algo de nuevo, algo que me pareció excelente.
Entré a mi casa y no había nadie en la planta baja y lo agradecí, no me sentía con ánimos para hacerle cuentos a mi madre, que seguramente me haría un interrogatorio, ella siempre había querido estar enterada de mis ''amoríos'' como ella lo llamaba y pues, yo siempre le contaba todo sobre mí.
Ya acostada en mi cama, mirando el techo, no podía dejar de pensar en Edward y en lo que había pasado esta noche.
Es obvio que me atrae, y que me gustaría conocerlo, hablarme… probar sus labios, besar todo su cuerpo, pero es algo a lo que debo contenerme, es una tentación en la cual no debo caer…
No te culpo Bella, yo también me muero por hacerle todo eso a Edward, pero al contrario tuyo yo quiero caer en esa tentación.. ¿A que no chicas? ;DD Yo sé que sí. Esas ''novias'' de Edward son unas pillinas, pero Edward resultó ser más inteligente... ¿O será que tiene experiencia en eso? Hmmmm... Con esa las dejo.
Bueno, ya saben que si tienen alguna duda, sugerencia, comentario dejen un review para yo poder enterarme de sus opiniones acerca de este fic, la verdad es que los leo todos y me anima mucho ver su atención e interés por el fic.
El miércoles regreso son otra actualización.
Espero les haya gustado, si es así no olvides dejar un review, me hacen feliz :)
Te regalo mi imaginación, ¿Me regalas un review?
Besos, Rossie.
