Kate apenas podía ver lo que estaba ocurriendo en aquel lugar pues había tenido que aparcar bastante lejos. Incluso más lejos que los federales, a quienes no podía ver porque obviamente no estaban a la vista.
Arrugó la frente intentando ver algo, acercándose con paso cuidadoso, cubriéndose con la misma oscuridad del lugar.
Habían cajas y lotes de cargamento. Los barcos apeados en el muelle estaban en silencio y el murmullo del agua corriendo llegaba incluso hasta allí arrastrado por el viento.
Un barco a lo lejos hizo un ruido chirriante haciendo que Kate se sobresaltara.
Se alejó de su motocicleta intentando acercarse más y se refugió cerca de un callejón que olía bastante mal y en el que había restos de tripas de pescado.
Puso una mueca de asco y miró a los dos hombres que estaban a lo lejos en el muelle.
A simple vista parecían dos hombres que estaban allí fumando y charlando.
Pero Kate los reconoció.
Eran Espo y Fletcher, ambos hombres cercanos de Tim.
Supuso que estaban allí para asegurarse de que no hubiese moros en la costa.
Si el cargamento era tan grande como decía Espo, Tim debía tener gente lista para llevarse el producto.
Todo era extrañamente silencioso y realmente la tensión podía cortarse con un cuchillo.
Notó que Fletcher giraba un poco la vista hacia donde estaba ella y se apartó escondiéndose detrás de la pared. No podía permitir que nadie le viese ahí.
Volvió a asomarse cuidadosamente y… sintió que alguien la tomaba del brazo y la colocaba contra la pared.
-¿Se puede saber qué demonios haces aquí?-Preguntó en un susurro Rick muy cerca de su rostro.
La cercanía y la dureza de su cuerpo, más que asustarla, hizo que se excitara con el recuerdo de lo ocurrido apenas un día atrás, cuando los labios y las manos de él la enloquecieron mientras Castle entraba y salía de su interior, haciéndola suspirar, haciéndole pensar que nunca nadie la había besado y tocado de esa forma…
-¡Te hice una pregunta!-Insistió él furioso.
Ella estuvo tentada a cogerlo por el cuello y besarlo, pero le empujó apartándolo.
-Tenía que venir-Le respondió también en voz baja.
-No, no tenías. Te dije claramente que te quedaras en casa.
-¿Y desde cuando tengo que hacer lo que tú dices? Que yo sepa no eres mi dueño-Respondió ella molesta.
Él apretó la mandíbula y cogió aire.
-Estoy a tu cargo, Kate… si algo te pasa…
-¿Qué más te da si algo me pasa, Rick?
-Sabes perfectamente que eres una pieza importante en el caso contra Tim.
-¿Es eso? ¿El puto caso?
Ambos se miraron en silencio, retándose.
Rick entonces quiso decirle que no era solo por el caso. Que de hecho el caso ahora mismo era lo que menos importaba.
Suavizó el gesto y estiró la mano acariciando su mejilla suavemente con el pulgar.
Pero antes de que pudiera decir algo escucharon voces y botes acercándose.
Rick la cogió del brazo alejándola.
-Quédate aquí-Le dijo-Por favor, Kate. No te muevas y no hagas nada. Puede ser muy peligroso. Prométeme que te quedaras aquí…
Kate resopló.
-Vale, si-Dijo resignada.
Rick se fue echándole una última mirada y Kate se acercó de nuevo para asomarse y ver que ocurría.
Todo estaba transcurriendo según el plan, pero Tim aun no aparecía y era quien más interesaba, por lo que todos estaban en posición, incluyendo Espo que aún estaba haciéndose pasar como la mano derecha de Tim, mientras la mercancía era descargada y se esperaba que llegara el jefe para cerrar finalmente el trato.
Javier había asegurado que Tim llegaría de último con el dinero, que solo estaría allí para entregarlo e irse, que todos los demás debían encargarse de asegurar la mercancía.
Estaba claro que Tim no quería arriesgarse demasiado, lo cual era bastante inteligente.
Rick observó que dos motocicletas llegaban.
Eran Tim y su hijo.
El primero se quitó el casco y miró con superioridad a su alrededor, asegurándose de que todo estaba saliendo bien.
De la parte de atrás de su motocicleta bajó un maletín negro que parecía bastante pesado y se acercó a uno de los hombres latinos que habían llegado en uno de los seis botes.
-Es hora-Declaró García.
Todos asintieron y Rick le hizo señales a los francotiradores que estaban apostados en los edificios más cercanos.
-Chicos, preparados-Les dijo por radio.
-Entendido. Todo listo-Le respondió quien les comandaba.
Rick contó con sus dedos de forma regresiva desde el cinco y justo cuando Tim le estaba entregando el dinero al líder del cartel para dar por finalizada la transacción, todo se volvió un caos.
-¡Policía Federal todo el mundo quieto!
Los disparos no tardaron en llegar y Rick se puso enseguida a cubierta.
Disparó a tres de los hombres de Tim y a uno del cartel, con disparos muy certeros.
Todo ocurrió muy rápido y apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando vio que Tim y su hijo estaba, a punto de escapar.
-¡Alto!
Se enfrentó a un par de hombres, y sorteó algunas cajas, hasta llegar a Tim apuntándole con el arma.
-¡No te muevas!
Su hijo enseguida se lanzó sobre Castle golpeándolo, Rick se defendió y estuvieron enzarzados en una pelea intensa mientras Tim escapaba.
Rick giró la vista notando que Kate salía del callejón y corría hasta subirse en su motocicleta para seguir a Tim y en ese descuido, George le propinó un puñetazo haciendo que tirara su arma mientras su agresor se subía también a su motocicleta.
-¡Mierda!-Exclamó cogiendo de nuevo su arma y apuntando a George, pero estaba demasiado lejos e iba demasiado rápido como para atinarle.
El caos siguió por tres minutos más y Rick le habló a los francotiradores desde el radio:
-¡Porque coño no habéis disparado!
-No podíamos señor, no teníamos el disparo…
Rick resopló y corrió hacia donde estaba Ryan.
-Tim se ha escapado. Debemos seguirle ya…
-No-Intervino García-Debemos hacernos cargo de la situación aquí…
-Pero señor…
-Rick-Le dijo su jefe muy serio-Tim era nuestro objetivo, pero con algunos de los tíos que atrapamos hoy y con la chica, podremos armar un mejor caso. Ahora mismo tenemos dos oficiales heridos y hay que decomisar toda esta droga.
-¿Y de qué sirve un caso si no le tenemos a él?
-Pondremos una orden de búsqueda y detención. No irá muy lejos.
Rick miró hacia donde se habían ido y pensó en Kate, en que se había ido detrás de Tim y sabía que podía hacer una locura… pero no podía decirle a su jefe que Kate estaba allí o ambos se meterían en problemas.
Maldijo que Kate no tuviera un teléfono móvil porque según ella "te quitan libertad" y se dijo que cuando la viera seria lo primero que le daría.
-¿Dónde está Javier?-Preguntó.
-Arrestado. Pensamos que lo mejor es que aun siga infiltrado. Si no atrapamos a Tim quizás nos ayude…
-Tim comenzará a cortar cabezas y lo sabéis. No podéis dejarlo allí dentro…
-Cálmate, tío. Espo estará bien. El mismo se ha hecho arrestar, no sospecharán.
-Esto ha sido una completa mierda-Exclamó Castle pateando el suelo.
Rick entró como un arrebato en casa gritando el nombre de Kate. Aunque no hubiese visto la motocicleta tenía la esperanza de que estuviese allí…
En cambio el único que estaba en casa era William como siempre, que parecía ansioso no solo por el estado nervioso de su dueño sino porque ese día no habían ido a tomar su caminata de siempre.
-Lo sé, amigo, lo sé-Rick le acarició la cabeza y contestó su móvil con miedo y esperanza de que pudiera ser Kate, cuando se percató que no dejaba de sonar.
Sin embargo solo era su jefe con algunas instrucciones para el día siguiente.
Cogió la correa y salió a caminar con él, mirando todo el tiempo a su alrededor. Sabía que Kate no estaría por allí, pero al menos el caminar y mirar le quitaba un poco la angustia que sentía.
Ya era bastante tarde y la calle estaba vacía. William caminaba contento. Rick sabía que no haría sus necesidades porque para eso tenía el patio trasero, en donde pasaba mucho tiempo cuando no había nadie en casa. William tenía una pequeña puerta por la que salía y entraba a placer a casa.
Cuando entró de nuevo a casa dijo de nuevo el nombre de Kate en voz alta, sin respuesta alguna.
Se sirvió algo de cereales con leche, en una especie de cena improvisada pero ni siquiera tenía hambre.
Se sentó en el sofá mientras comía y vio William le miraba para que compartiera algún bocado
Suspiró y dejó el bol sobre la mesilla.
Se puso de pie y justo en ese momento escuchó el sonido de una motocicleta.
Corrió hacia la puerta y Kate entró y se detuvo al ver la mirada ansiosa y enfadada de él.
Ambos se miraron durante segundos que parecieron una eternidad.
-¿Dónde demonios estabas?
-Espera…-Levantó ambas manos-No te molestes…
-¡¿Qué no me moleste?! ¡¿Tienes una idea de lo preocupado que estaba, joder?!
-No, no tenía idea pero…
-¿Pero qué? ¿Pensaste que podrías ir tras Tim y yo me quedaría aquí tranquilo comiéndome un puto plato de cereal que sabe a cartón?
-¿Qué?
-Joder, Kate. ¿Por qué has tardado tanto? Al menos podrías haberme avisado que estabas bien.
-Ni siquiera mi padre me armó nunca un pollo como este…-Comenzó a decir ella levantando la voz.
-Pues quizás debió hacerlo y darte un par de nalgadas para que aprendieras…
-Puedes intentarlo tú pero te advierto que te daré un par de patadas en los huevos y te arrepentirás.
Rick se puso las manos en la cintura.
-Estaba muerto de miedo.
-Lo siento, escucha…
-No. No…-Miró el suelo y resopló molesto pero aliviado de verla en una pieza-Joder, Kate… no tienes idea…-La miró-Prometiste que te quedarías allí… me lo prometiste.
-No podía quedarme allí sin hacer nada mientras ese hijo de puta se iba de rositas…
-No es tu trabajo atraparle.
-Quizás no, pero lo he hecho mi mayor objetivo ahora mismo. Porque mientras siga suelto nunca podré…-Se calló de golpe.
-¿Qué?
-Tim no parará, Rick. Me matará…
-No dejaré que eso pase. Nunca te hará daño.
Kate rio irónicamente.
-¿Y qué harás? No puedes protegerme toda la vida.
-Sí que puedo. Y lo haré. Te protegeré toda la vida porque no te voy a dejar ir a ningún lado sin mí.
Kate quiso abrir la boca asombrada y perpleja por lo que él acababa de decirle pero Rick dio un par de pasos de forma rápida acercándose a ella, cogió su rostro entre sus manos y la besó profundamente.
Kate sintió que las piernas le fallaban y que su estómago se revolvía satisfactoriamente.
Rick la besó de forma sensual pero también necesitada y sobretodo con una ternura que ella nunca antes había experimentado.
Los labios de él absorbieron su labio inferior y su lengua se introdujo en su boca haciéndola suspirar y casi gemir por las sensaciones que invadieron su cuerpo y se acumularon en su bajo vientre.
-Nunca, nunca, nunca vuelvas a hacerme esto-Susurró él juntando su frente con la de ella-Me estaba muriendo sin saber si estabas bien… sin saber si…
-Yo…
-Kate, no te apartes nunca de mi lado ¿vale? No lo soportaría, yo…-Volvió a besarla-Te necesito aquí… te necesito…-Los labios de él se juntaron con los suyos en uno, dos, tres y cuatro besos-Te necesito-Siguió diciendo.
Kate se abrazó con fuerza a él y por primera vez en mucho tiempo se sintió feliz. Feliz de tener a alguien que le necesitara, pero lo más importante es que ella también le necesitaba a él.
Demasiado quizás.
Sintió que él la abrazaba mucho más fuerte.
-Joder, podría tenerte a ti a tu olor a cigarrillos entre mis brazos toda la noche y no cansarme, cariño.
Ella sonrío en su cuello.
-Entonces hazlo…
-Lo haré mientras me cuentas… ¿En dónde demonios has estado?
